-Hey, chicos.- llamó Trixie al entrar al refugio a recoger su cámara.- Ya nos vamos al festival. ¿Seguros de que pueden solos?

-Si, claro que podemos.- le aseguró Eli.- Los vemos más tarde.

-Bien. Solo tomaré mi cámara y nos iremos.- dijo ella muy animada, dejando a su cita en la sala con sus armados compañeros de Banda. Hay que mencionar que más que un incómodo silencio, aquello fue una guerra fría de miradas hasta el regreso de la pelirroja.

-Amigo, ¿a dónde vas?- preguntó Kord al ver subir a Eli a su habitación.

-Yo... tengo que buscar algo. Vuelvo en un momento.- respondió él. Desde la ventana de su cuarto, el muchacho vió al par retirarse felices en sus mecas hacia el festival.

Trixie realmente lucía más alegre y radiante desde que había comenzado a salir con el susodicho, aunque no había sido nada fácil para la Banda de aceptar. Mucho menos para Eli, que se veía apoderado por un sentimiento de incomodidad cada vez que la veía al lado del ex criminal. Burpy llamó su atención cuando vió que su expresión se tornaba algo decaída.

-Eh, lo siento, amiguito. ¿Dijiste algo?- preguntó un tanto perdido. La infierno miró através del cristal también y entendió la razón de su cambiante estado de ánimo.- No estoy celoso, si es lo que piensas. Solo temo que Billy la vaya a lastimar.- confesó.

-¿Cuándo se supone que iremos a la famosa misión?- preguntó el troll a Pronto cansado de esperar.

-Bueno, es algo complicado.- respondió él.

Sin Trixie, el día en el refugio había resultado algo aburrido, había que aceptarlo. Ella siempre estaba de un lado a otro filmando cada pequeña cosa que hacían las babosas o los duelos entre sus amigos. El lugar estaba silencioso ahora.

-No puedo creer aún que hayas hecho eso.- entró diciendo entre risas la joven a Billy al regresar. Los demás casi se lanzaron sobre ella al verla.

-¡Trixie!- exclamaron abrazándola.

-Hola, chicos.- dijo la pelirroja un poco extrañada.- ¿Por qué tanto amor?

-Ñeh, no hay razón.- dijo Kord.

-Muy bien... Oigan, tienen que ver estos vídeos. Pasaron muchas cosas de lo más locas en el festival.

-Ay, no. ¿En serio vas a enseñárselas?- rió Billy.

-Por supuesto que sí.- respondió Trixie insertando la memoria en la computadora.

-Eh, Billy. ¿Tienes un minuto? Quisiera hablar contigo.- pidió Eli.

-Seguro.- respondió el muchacho un poco temeroso. Eli lo llevó un poco más aparte de los demás, quienes apenas notaron su ida.

-Escucha. Seré muy directo. No estoy muy seguro de si aún estás con Blakk o no, pero te juro que si te atreves a hacerle daño de alguna forma a Trixie, entonces yo...

-Hey, tranquilo, Shane. Tan solo estamos saliendo.- se defendió el lanzador.- Trixie es una gran chica. No habrían motivos para lastimarla.

-Más te vale que sea así.- dijo Eli cruzándose brazos. Detrás de ellos, Trixie dejó a los otros dos riendo con las grabaciones, mientras que se acercaba para despedirse de Billy. Se detuvo al escucharlos hablar a ambos.- Trixie es una persona increíble. Tienes mucha suerte de tenerla contigo, así que debes cuidarla.

-Lo haré.- La muchacha estaba más que conmovida con las palabras de si amigo.- Bien, yo debo irme. Dile adiós por mi.- dijo Billy un tanto más serio. No bromeaba Trixie cuando le mencionó que la Banda se cuidaba como una familia.

-Se lo diré.- afirmó el líder antes de que el pretendiente se retirara.

-¿Eli?- escuchó llamar a Trixie.

Y, como dice Germán, hasta acá el capítulo de hoy. ¡Los quiero!