4.- Lamentaciones.
La pasamos increíble.
Ya era Sábado, había dormido bien el Viernes en la noche.
Suspiré recordando cuando Edward se ofreció a llevarme.
-Bella, ¿te llevo a casa? -Preguntó mientras me tomaba del brazo mientras lo acariciaba. Me reí y asentí.
Me sonrojé. -Claro, vamos.
Una vez que nos despedimos de los chicos me subí a su auto.
...
-Entonces. -Se ríe. -No tenía ni idea que eras tú. Me pareció una muy buena salida, no tenía mucho ánimo cuando me lo comentó Jasper, pero me gustó verte allí. -Dijo mientras conducía siguiendo mis indicaciones.
Vi como me miraba de reojo y me sentí tan cálida.
-Pues, Jasper jamás comentó algo sobre ti. -Dije desvergonzadamente. Lo conozco hace dos años y no sabía nada de Edward.
-Es porque vengo de Chicago, ambos veníamos de allí. Pero me trasladé por temas personales. -Su rostro se puso serio-. Necesitaba un cambio y creo que este era el mejor. Tú lo conoces por Alice, ¿verdad?
-Sí, ellos son novios hace dos años y a Alice la conozco de toda mi vida. -Aclaré mi garganta. -¿Qué estudias Edward?
-Medicina. Mi padre es médico Cirujano y la verdad es que de pequeño me ha interesado esa área. -Eso no me explica por qué ha de venirse acá si quizás en Chicago tenía mejores oportunidades y teniendo a su padre al lado. -Y tú… ¿Qué estudias Bella?
-Psicología, es mi primer año. Tomé esta carrera por las abiertas posibilidades que tiene.
-Ya veo, pues este es mi segundo año. No hay mucha diferencia, ¿verdad? -Rió y dobló en la última esquina que quedaba.
Se estacionó fuera de mi casa, siguió mis indicaciones a la perfección. Miró la casa y dijo:
-¿Vives tú sola? -Dijo algo inquieto.
-Sí, antes vivía en pensión. Pero ya era momento de madurar. -Me dije a mí misma y entendí la confusión en su rostro. -No te preocupes, no pasa nada.
-¿Cuántos años tienes Bella? -Dijo mientras apagaba el motor.
-Veinte. ¿Tú? -Dije mirando su rostro, no quería bajarme de su auto. No quería llegar a casa. Quería quedarme con él.
-Veintidós. -Titubeó un poco y me quedó mirando. Hasta que lo soltó-. ¿Me darías tu número? -Le pasé mi celular y él el suyo, una vez le dije mi patrón, él mencionó algo sobre recordarlo. -Sólo quiero el patrón de tu celular porque pasaremos mucho tiempo juntos.
No te mojes.
No te mojes…
Mierda, creo que lo estoy.
-¿A qué te refieres? -Pregunté mientras me devolvía el teléfono y lo guardaba en mi bolso.
-Discúlpame, no quería sonar altanero Bella. -Se disculpó y tomó mi mano. Suspiró y me miró atentamente. Sus esmeraldas mirándome a mí… Cuando es de noche no temo que me miren, es diferente verte a oscuras que a plena luz de día.
Son exactamente las 12 de la noche. Vaya, Cenicienta. ¿Eh?
-Me gustaría pasar más tiempo contigo, Bella. -Me dijo mientras bajaba y luego me abría la puerta para que bajásemos. Nos dirigimos a la puerta de mi casa.
-Edward… -No podría, pero quería aceptar. Estoy demasiado mal para establecer aunque sea una amistad.
Me miró, luego al suelo, colocó sus manos en sus bolsillos y simplemente lo dijo. Lo más temido.
-Sé que te pasa algo Bella, lo veo en tus ojos. -Susurró y yo tragué. -No llevamos ni una semana conociéndonos y ya siento algo de química contigo. -Cambió de tema y me sentí aliviada-. Déjame ser tu amigo, veremos que pasa después. -Me rogó.
Lo pensé y sonreí para mí. Un amigo, ¿podría con ello? Miré mi casa y lo supe. Obvio que podría, estoy sola en este instante. Si quiero salir de esto, debo comenzar bien. Pero…
¿Realmente quería salir de esto?
¿Iba a renunciar a este camino que tanto me ha costado crear… por él?
¿O más bien lo haría por mí?
-Por favor. -Desconcentró mis pensamientos y colocó su mano en mi rostro para que lo mirara. -Si después te arrepientes, lo entenderé.
Le sonreí y deposité un beso en su mejilla. Me miró con los ojos abiertos y me abrazó. ¡Dios que chico más dulce! ¡Mamá se moriría de felicidad!
-Está bien, Edward. Ya debo entrar a casa, ¿si? -Él asintió. -Fue… -Busqué la palabra ideal. -¿Bonito? Es decir, hace mucho no salía. Me alegro de todo. Gracias.
Sus ojos cambiaron a ternura y me miró.
-Estoy seguro de que la pasaremos bien Bella. -Me abrazó. -Adiós, buenas noches. -Me sonrió y yo me dispuse a darme vuelta para abrir la puerta y entrar.
Estaba abriendo lentamente la puerta para sentir el motor de su auto encender, una vez escuché el ruido. Entré.
¡Despierta Bella!
Salí de mis pensamientos algo sonrojada, este chico me estaba gustando.
Guapísimo, tierno, delicado. Pero vamos, llevamos menos de una semana. Necesitamos conocernos mejor. ¿Verdad?
Digo, no me refiero a que quiero una relación. Sólo a alguien.
Pero, ¿cómo era posible que yo pudiera tener a alguien?
Imposible, con esa apariencia. Nadie te querría.
Comencé a tener un dolor en mi pecho y fui a la cocina, intenté comer algo… Y lo hice, joder.
¡Estás loca! Enferma de mierda.
Go to bath… and…
...
-No puede ser… -Me dije mientras respiraba entrecortadamente. ¿Por qué siempre cuando algo bueno pasa me siento lo peor de este mundo y por lo tanto hago esto? Me lavé la boca, las manos y me quedé tirada en el suelo.
He caído.
Por algo haz caído, tu familia te rechazó. Ese chico te hizo bullying. La sociedad enferma. Tuviste amigas toxicas que sólo empeoraron las cosas.
Mis ojos se llenaron de lágrimas.
Intestaste acabar con esto una vez, pero la dosis no fue suficiente y lograste despertar.
Engañaste a gente por años diciendo que comías, cuando en realidad lo único que comía era pastillas…
Ocultaste esto por años, y salió gracias a una borrachera tuya…
Desde entonces, nada fue igual.
Terapias, controles, miles de dólares gastados en tratamientos, lágrimas de mis padres, explicaciones, llantos, gritos, cortes y sobredosis. ¿Para qué? ¿Para volver a caer?
Sé que no he botado todo en el baño, así que sólo lo hice.
He tomado una dosis no recomendada; sólo debía tomar tres pastillas, pero ingerí dos diferentes y a eso; un laxante.
Es confuso, estaba saliendo de un recuerdo hermoso con Edward.
Lo explicaré, cuando sientes que las cosas van bien con alguien, que puedes lograr cosas… Viene esa voz, esa voz que te dice… ''No, es mentira. Él jamás te querría, vete de aquí. Ven conmigo Bella, yo si te quiero''.
Muchas veces ella lo intentó, y casi me fui con ella. Hemos estado juntas, pero… No es real.
¿O sí?
Joder, tan enferma.
Es por ello, que por más cosas buenas que te lleguen a veces vienen esa voz traicionera que te impide ser feliz con ello y te dice ''no es suficiente'', deja de soñar…
Al rato es sol y luego lluvia. Quién puede entender, ¡Quién!
Sólo le digo mi vida al viento, lo que está ocurriendo…
A ratos si siento desvanecerme… Pero luego recuerdo que soy joven y tengo todo por delante… Y que las recaídas ayudan a firmarte con más fuerza.
Ahora es cuando sonrío y me digo, ''ya pasó''. Estarás bien.
Ahora te ríes por lo estúpida que fuiste y tocas tu cabeza diciendo ''he tomado todas esas pastillas por una puta crisis''
Y finalmente lloras por lo patética que fuiste…
Así no podrías estar con nadie.
¿Qué pasó con la regla de respirar diez segundos y pensar calmadamente cuando tengas una crisis?
Cariño, las pastillas no son la solución.
Quizás sí. Quizás no.
Sólo sé que no estoy bien, y que debo alejarme de Edward. Le he hecho mucho daño al mundo con mi compañía… Y él no merece ni siquiera conocer esta basura de persona.
Es momento de acostarme, y dormir.
Si es que se puede… O espera, las pastillas hacen su efecto.
Esta noche dormiré demasiado, lo que buscaba. Escapar del mundo un momento…
Duerme bien, Edward.
Sin más que decir, me levanté del suelo y me dirigí para acostarme mientras mis ojos se llenaban de lágrimas.
¡Hola!
Espero que estén teniendo bonitos días, en mi país ya es Otoño. ¡Es hermoso! He comenzado mis clases, pero eso no me impide estar actualizandoles cada semana, tengo algunos capítulos avanzados...
Espero que estén bien.
Por favor, dejen sus comentarios. Me encantaría saber qué opinan...
Cariños, BleesByLife.
