Fragmento del capitulo anterior:

No es que Lukas estuviera solo en el mundo, pero no podía arrastrar a los demás a su mundo –ni siquiera a Emil- ni podía adentrarse en el mundo de los demás. Y ahí estaba Mikkel, ofreciéndole una salida, un momento,ofreciéndole su tiempo.Quizás –pensó – eso era solo parte de lo que "Ser un buen anfitrión" conllevaba, pero algo le dijo que no era así. Mikkel era un hombre honesto después de todo.

Lukas asintió y sonrió levemente pensando que nadie sería testigo de su sonrisa. Estaba equivocado. Mikkel sonrió fascinado al percatarse de ese gesto que había admirado por el espejo del auto.

Estaba dispuesto a observar aquella sonrisa directamente.


Capitulo IV

Aquella mañana fue una mañana nublada, quizá como preludio de lo que estaba por ocurrir, Lukas pudo escuchar el motor del auto de su padre –reconocible- al tiempo que terminaba su desayuno. Emil ya estaba preparado –desde luego- para acompañar a los demás en el premeditado paseo al que asistirían sus padres y Mikkel, así como Berwald, el perspicaz primo de éste. Lukas, sin embargo no compartía el pseudo entusiasmo de su hermano y tan sólo se limitó a suspirar aguerridamente, derrotado y resignado para lo que vendría. Mikkel ya había saludado a su padre y se encontraba en charlas con él, Emil avanzó poco después para encontrarse con ellos y cuando todos los presentes le dedicaron a Lukas una mirada, el comenzó a andar.

Durante el paseo siempre se mantuvo atrás de los demás, tan sólo escuchando como siempre había hecho. Lukas se medía mucho para evitar dejar salir de su boca palabras que pudiesen meterlo en problemas, era normal. Después de todo, aún tenía que lidiar con el hecho de que su padre sintiese estar en lo correcto todo el tiempo tan solo por ser el padre.

-Hubo una caída en los precios de crudo en Estados Unidos – Dijo el hombre y Lukas tan solo repasó sus palabras. No es cierto pensó. Pero lo supo, aun cuando él tuviese la razón, esa verdad no sería reconocida.

La rutina siguió, caminaron por las calles tranquilas, Lukas pensó que aquella parte del mundo distaba mucho de lo que se veía en algunas películas sobre otras partes del orbe en que el fulgor parecía hacer presencia. Todos entraron a un restaurante cuando fue la hora de comer y se sentaron alrededor de una larga mesa mientras seguían con sus charlas y convicciones, nada realmente –pensaba Lukas- que mereciese la pena poner atención.

Sus pensamientos - y vista- se dirigieron levemente al centro de atención en esos momentos, Mikkel charlaba elocuentemente con aquella brillante y amplia sonrisa, dominando el tema de una manera que podría hacer parecer que no cabria la menor duda en todo lo que él dijese. Era como magia, era creerle todo, aun cuando, después de todo, tuviese razón.

Era extraño.

Los brillantes ojos de Mikkel relampaguearon como dos azules centellas mientras narraba su historia, a su lado derecho justo al doblar la esquina de la mesa, el Sr. Bondevík escuchaba con atención, lo mismo hacían Aurora y Emil – quien en ese momento parecía la replica de su madre. Sin embargo, del otro lado de Mikkel – y junto a Lukas de hecho- el primo de Mikkel, Berwald, mantenía la vista fija en el anfitrión – tal vez y solo tal vez- de la misma forma en que Lukas permanecía mirándolo. Se lo auto permitía por que era lo que los demás hacían también.

Fue entonces que se percató de que lo miraba demasiado y regresó su vista a su plato de comida.

-Oh si, es importante conocer otros lugares, entender mas los procesos industriales de otros países. – el Sr. Bondevík tomó la palabra. - Estaba pensando en emprender un viaje al Reino Unido o a alguna de sus territorios de ultra mar.

-¿Ultramar dice? ¿Alguna en particular?

-Bueno, pensaba que en esta época de modernidad bien podríamos echar un vistazo de una de las colonias en las que más ha invertido el Imperio Británico - Dijo el hombre moviendo su vaso de cerveza antes de dar un gran trago.- Puerto Victoria.

-¿Puerto victoria dice? He oído algunas cosas – aseveró Mikkel y volteó a ver a su primo- ¿Qué piensas tu?

-Hm, Puerto Victoria… - Berwald comenzó, ajustando sus lentes después de bajar el tenedor y suspiró levemente- he oído que su actividad económica ha ido en aumento – miró al padre de Lukas- ¿Esta usted interesado en otros rubros además del energético?- el hombre asintió.

-Textil y manufacturas sobre todo – indicó.

¿Puerto Victoria? Ese lugar le sonaba a Lukas, era una no muy reciente adquisición por parte del Reino Unido ubicado en una Isla al sureste de China y después de todo y aun cuando Europa en su mayoría le llamase Puerto Victoria… por diversas razones, Lukas sabia que se refería a la Isla en general, aquél lugar se trataba de…

-¿Hong Kong? – La voz de Emil trajo la atención de todos - ¿Estarás yendo tan lejos padre? – preguntó con su suave y medianamente nasal voz.

-Así es, en un mes, y desde luego no iré solo, Lukas irá conmigo. – dijo asertivamente logrando que el aludido le mirara fijamente bajando sus cubiertos, Mikkel también reaccionó de inmediato mirando a Lukas y luego al padre de éste sin dejar de dar miradas de reojo al chico.

-N…no – Lukas comenzó a decir, ganando una mirada severa por parte de su progenitor. No discutas parecía decirle.

Contrario a todo lo que alguna vez Lukas hubiese podido imaginar, se encontró a su mismo mirando a Mikkel, intercambiando una mirada fugaz que aparentemente había sido desapercibida para los demás comensales. No quiero ir a Hong Kong parecía gritarle con la mirada.

-Oh ya veo- Mikkel habló de nuevo dirigiendo toda la atención a él – Justamente ahora que Lukas parece estar más interesado en la vida del mundo de los negocios. – aseguró y Lukas sintió un impulso asesino al escuchar esas palabras, sin embargo sólo cerró los ojos y bebió de su vaso.

-¿E… en serio? – Incrédulo el padre miró a su hijo, Emil y Aurora en un acto reflejo hicieron lo mismo.

-Si- continuó Mikkel- Ayer mismo Lukas sugirió que tal vez su servidor –se señalo a si mismo- pudiera enseñarle lo que sé. – Los ojos del Sr. Bondevík se abrieron como dos enormes platos azules.

-Wow… pues… ¡no se diga mas! Creo que Lukas no podría estar en mejores manos para ese propósito ya que nunca me ha querido oír. ¿No lo crees Lukas?

- Ya… - el aludido comentó levemente, ¿Así que ahora para escapar de aquél viaje, habría de convertirse en una especie de ridículo aprendiz, o eran solo las palabras de Mikkel Densen para salir de la enredadera de palabras y situaciones en las que se estaban metiendo? Y una pregunta le llenó aún más la mente.

¿Por qué aquella idea le reconfortaba tanto?

-Entonces Emil me acompañará – continuó el Sr. Bondevík.

-… ¿yo? – El chico miró perplejo a su padre.

- no veo por qué no, Emil, después de todo ¿Te interesa aprender no? Creo que te queda y que debes tomar eso. – Lukas le dijo a su hermano, con una media sonrisa que más bien podría interpretarse como sorna.

-…pero… ¡Esta muy lejos! …Hong Kong esta muy lejos

-No veo el problema en eso.

- Madre… -Emil dedicó una mirada a Aurora quien puso una mano en su hombro – iré con ustedes, no iras a solas, tranquilo ¿De acuerdo?- Con dichas palabras el chico pareció quedarse ligeramente mas tranquilo.

El resto de la tarde fluyó de manera mas relajada, los seis avanzaban por la acera rumbo a los autos de forma amena, Lukas lo admitió, que a raíz de aquella salvación, sentía que un peso se había ido de sus hombros.


La noche llegó pronto y tal como habían acordado una anteriormente, Lukas se escapó para dedicarse a su lectura, su hermano había pretendido hacer lo mismo pero había terminado descansando en el canapé de su habitación hasta quedarse dormido, Lukas relacionó aquello al hecho de que realmente el chico se había esforzado para levantarse temprano para aquel día. Acomodó los cabellos en la frente de Emil de manera suave antes de salir - como había acordado – a la terraza y por alguna fracción de segundo, pensó, que era como si fuera a una cita.

A una prohibida y por lo tanto, emocionante cita.

Tal y como Mikkel lo había predispuesto, había un telescopio domestico ahí y dado a lo solitario del momento decidió tomar asiento y dedicarse a ver al cielo, las estrellas se veían claramente como salpicaduras lácteas en terciopelo negro. Era fascinante y disfrutó del momento ampliamente sin detenerse a pensar –por un momento- en los que abajo compartían un café.

Los adultos de principios de la década de los 50s aún tenían las maneras y costumbres de los años 20s, Aurora y el padre de Lukas no eran la excepción y aún previo al boom juvenil que se gestaba en el mundo, ellos procedían siempre con cautela sobretodo en la educación de sus hijos. Si el mundo iba a cambiar, sus hijos cambiarían también…pero para bien. O al menos aquella fue la mentalidad con que ambos los educaban rigurosamente. Lukas sin embargo al ser el mayor podía asomarse ante lo que estaba por suceder, Emil por su cuenta aún pertenecía dentro del cascarón. Esto explicaba el por qué, en la noche de un sábado en una reunión previa a una fiesta de la sociedad burguesa, cosmopolita y capitalista, aquellos adultos compartían una animosa charla acompañados de café con amaretto, cubos de azúcar y la acompasada y calmada melodía de la voz de Gracie Fields en los grandes fonógrafos del hogar.

La puerta cristal que dirigía a la terraza se abrió dejando que el sonido del fonógrafo llegara hasta los oídos de Lukas, quien volteó a ver a Mikkel entrar, sin cerrar dicha puerta.

-¿Todo bien? – fue lo primero que le dijo apenas caminar hasta el punto en que el menor de los dos regresaba su vista a la mirilla del telescopio. De fondo la canción que su padre oía en la estancia una y otra vez sonaba ampliamente, cual si estuvieran cerca, aunque bien, estaban en el piso de arriba.

"Fly me to the moon and let me play among the stars" – repetía la canción.

– ajá… - respondió. Y de repente todo pareció volverse mas lento

Mikkel entonces se recargó sobre el barandal cantando levemente la canción. "Fill my heart with songs and let me sing for ever more"

Lukas lo miró de reojo mientras la canción seguía llenando el lugar, el sonido de su voz, de una voz enérgica y llena de vida que cualquiera hubiera supuesto no se llevaría con una melodía tan pacifica y calmada que sin embargo se amoldó por completo de una forma aterciopelada y casi seductora, invitante a acompañarle en la melodía. Era como si aquella pacifica canción hubiera de pronto adquirido un tono vivo que había logrado separar a Lukas de la mirilla del telescopio para que éste posara sus ojos oscuros sobre él, sobre Mikkel.

La canción terminó y Lukas sintió pena por ello, por la pérdida del regocijo y deseó que aquella canción hubiera durado más…

…o que no hubiese terminado nunca.

Miró sus manos confundido, de repente se sentía lleno de impulsos, aquél hombre que por milagro permanecía en silencio, sin darse cuenta, le había enseñado un par de cosas importantes, la primera de ellas era sin duda el hecho de que si uno anhela que se haga una cosa, la debe hacer uno mismo. La otra no había salido de la boca de Mikkel directamente pero analizándolo, era obvio. El hombre no se quedaba con ganas de nada, aquello, era absolutamente todo lo que Lukas hubiese deseado.

-Me gusta tocar el violín – dijo Lukas de repente - Y leer.

Mikkel sonrió levemente, ¿aquello era la respuesta a la pregunta que le había hecho el día del paseo?, lo miró levemente antes de voltearse por completo y dirigirle su completa atención, al sentir los ojos intensos de Mikkel sobre él, el menor de los dos se sintió cohibido pero con la determinación de no dejar que eso sucediera, contuvo el impulso de desviar la vista y le miró de frente de igual manera y temió que su alma escapara de su cuerpo en el exacto momento en que sus ojos se encontraron con los de Mikkel.

- ¡Me gustaría oírte alguna vez! – fue la respuesta de Mikkel con una gran y calurosa sonrisa. Lukas sonrió levemente cada vez dejando mas libres sus reacciones.

-Quizás…algún día.

En el piso de abajo su padre volvió a poner la misma canción de hacía unos instantes y de nuevo la melodía de Fly me to the moon se hizo presente.

-¿Cómo se ve la luna con el telescopio? – preguntó Mikkel en clara relación con el tema de la canción.

-Bien.

Mikkel entonces apartó levemente la mirilla del telescopio domestico para quitarlo del paso, el objeto que servía como barrera entre él y Lukas de pronto ya no estaba, habría barreras-desde luego- aunque no físicas. Puso una mano sobre el hombro de Lukas quien de nuevo le miró de frente y el menor pensó "podría acostumbrarme a mirarlo a los ojos". Lukas no huyó al tacto como se imaginó que podría suceder algún día o cómo él mismo hubiese querido; se congeló, se petrificó y permaneció impávido.

Abajo, su padre volvía a repetir aquella canción.

-En serio quiero oírte tocar el violín – Mikkel aseveró- pero por ahora, tengo otra duda.

-¿Qué duda?

-¿Sabes bailar?

¿Qué clase de pregunta era esa? Por obvias razones sabía bailar, mas aún, Mikkel Densen sabía que la educación clásica impuesta por el sr Bondevík. Lo extraño –pensó Lukas- fue el contexto en que aquella pregunta había sido expuesta. No era una pregunta, era una invitación a bailar. Lukas entonces asintió levemente. Un instinto apoderado de su cuerpo, ¿Acaso quería bailar con él?- Quizá- Estaba sintiendo. No podía reprimirse para siempre en todo lo que sentía- se auto-regañó cuando la idea de negarse cruzó por su cabeza.

-Si – dijo finalmente después de varios segundos que a Mikkel parecieron minutos enteros. Acto seguido el hombre sonrió levemente y deslizó su mano desde el hombro de Lukas hasta la mano de éste y la tomó levemente dando un par de pasos hacia atrás y posicionarse en el centro, Lukas siguió esos pasos andando al frente encontrándose en el centro de la terraza con Mikkel sujetando su mano, pronto él le soltó y Lukas sintió un extraño frio, su mano se subió de manera instintiva extrañándose ese toque de segundos antes, pero encontró un lugar a salvo en el cuello de Mikkel quien medía un par de palmos más que él. Mikkel sonrió cálidamente y entonces le tomó por la cintura para comenzar a dar los primeros pasos, era un baile tranquilo y nada pretensioso. Por momentos ambos se preguntaron que estaban haciendo, bailando de aquella manera – Lukas dejando que Mikkel dirigiera los pasos- disfrutando de los movimientos acompasados por la suave melodía. Quizás era lo que las personas llamaban tener "química" aunque Lukas no entendía cómo algo así podría pasar con dos personas tan distintas.

La música se empezó a oír cada vez a un nivel mas bajo, aquella pieza estaba por terminar, el delicado y –delicioso- baile no había durado más de un minuto y medio, pero sirvió para alejar algunos temores o barreras, o eso pensó Mikkel, quien al terminar, no soltó a Lukas de su agarre, Lukas no se había puesto tenso, aún pensaba en lo que ocurría, fue en ese momento que Mikkel se inclinó levemente mirándole fijamente y después entrecerrando los ojos lentamente mientras posaba sus hermosos ojos azules en los entreabiertos labios de Lukas. La respuesta del menor sorprendió –sobre todo a Lukas mismo- pues entrecerró los ojos ladeando la cabeza levemente en la expectativa de lo que estaba por ocurrir. Pero ambos eran chicos y por seguridad que ninguno de ellos dos se hubiese permitido exponerse de tal manera ante lo que les habían educado y al mundo en que vivían; antes de que el contacto entre ambos tuviera lugar ambos se apartaron y caminaron un par de pasos hacia atrás.

-Es mejor que me vaya a dormir – fueron las palabras de Lukas tras in incómodo silencio, se frotaba los brazos con frio, no por el clima sino por la perdida del calor y la sensación que la cercanía del cuerpo de Mikkel mientras bailaban. Su interlocutor asintió no moviéndose un paso más mirando a Lukas caminar hacia la puerta y viendo su figura desde atrás alejándose a paso lento hasta que dobló las escaleras y se perdió de su vista.

Mikkel entonces cerró los puños en frustración y reproche, sobre todo, a sí mismo.

Fin del capitulo 4


(シ_ _)シ ¡Ah! Perdón – pido muchas disculpas- por la tardanza en la actualización he estado trabajando en una tesis menor, mi proyecto de investigación para la Universidad y la traducción de un par de tiras *llora* Y hasta ahora he podido escribirlo decentemente, pero ahora si, ¡A trabajar duro se ha dicho!

Había dicho que Emil tendría una pareja ¿no? Jajaja… no me pude resistir a poner a mi baby OTP aquí. (シ_ _)シ sorry sorry también por eso.

¡Muchas gracias por los reviews, de verdad, espero no decepcionarles!

¡Gracias por tomarse la molestia de leer!