GRACIAS A KARLYPATTINSON, LauraCastiBlanco, Danyela 1, Cammixu, Magtam 1830, nany87, yoya11, senoel, TOXICULLEN, annel, .Cullen, sophia18, dracullen, lucy, LUNATIKACC, patrinix, viszed, kitigirl, joli cullen, AleZithacullen14, jupy, lorraine cullen Swan, Laura, yasmin cullen, Paolastef, Piscis A. POR SUS COMENTARIOS MIL GRACIAS ME HACEN EL DIA.
ME RAGALAN UN REVIEW? PLEASEEEE
NOTA AL FINAL IMPORTANTE BESOS
POV EDWARD
—Hola hermanito—dijo Alice de lo más sonriente entrando en mi despacho—¿Estas ocupado el viernes en la noche?
—No—respondí—¿Por qué?—le pregunté mirándola, ella sonrió y puso su carita mas inocente.
—Tenemos invitados a cenar—dijo con una sonrisa, la observé enarcando una ceja.
—¿Por qué?—pregunté al final, ella solamente me sonrió.
—Bueno—comenzó—Yo no tengo más amigas aparte de Rose y pensé…ya que a ti al parecer también te agrada…
—Alice—dije serio—¿A quienes invitaste a cenar?—inquirí.
—A los Swan—dijo sonriendo.—A Bella y a su familia—agregó al verme confundido.
—¿Por qué?—pregunté de nuevo.
—Eres retrasado o que…no conoces otra palabra que no sea ¿Por qué?—se quejó.
—Alice—dije.
—Bueno—dijo ella—La verdad pensé que te alegrarías—sonrió—Ella me cae bien se ve que es buena chica y muy linda.
—Si—dije —es hermosa…pero aún así debiste avisarme, no es propio que las señoritas anden solas por ahí…aquí no es la ciudad Alice—la reprendí.
—Perdón hermanito—hizo su carita de cachorro herido.
—Debo ir a visitarlos—dije cerrando la carpeta de papeles que tenía enfrente, mi hermana me miraba divertida—¿Qué?—dije.
—Nada— respondió ella—Es bueno que te guste—añadió, yo le sonreí.
—Me atrae… y mucho—dije.
—Edward—me llamó antes de que saliera del despacho—Sólo no juegues con ella…en realidad ella me agrada y mucho—sonrió.
—No lo hare Alice—dije—Lo prometo—aseguré, salí del despacho y fui al patio le pedí a unos de los trabajadores que me trajera la camioneta, la hacienda Swan estaba cerca de la mía, de hecho colindaban. Así que no me tomaría mucho tiempo llegar a ella. Subí en la camioneta y a lo lejos observe a Tanya mirándome, pero lo deje pasar, en efecto no me tomó mucho llegar a la hacienda "Swan", hacía años que no recorría este camino, no desde que tenía 10 años, en ese entonces Bella debía ser una bebé, pero nunca la conocí en persona…hasta ahora. El camino era el mismo, empedrado y con el gran portón negro en la entrada. Los trabajadores me abrieron las puertas y conduje hacia la gran casona blanca. Estacioné la camioneta frente a la casa y un James medio sonriente me recibió.
—Edward—dijo con tanta familiaridad que me incomodo, como sí fuésemos amigos de toda la vida—¿Cómo estás?—me preguntó.
—Muy bien—respondí simplemente, él sonrió en respuesta—supongo que has venido por tu hermana—dijo él—Pero hace un rato que se fue—completó.
—Ohh sí—dije siguiendo un poco su mentirilla—quedé de encontrarme con ella aquí, es una lástima que se haya ido ya—completé mientras bajaba de la camioneta.
—Bueno pero pasa hombre—dijo él dando una palmada en mi hombro—Te invito un trago—asentí, entramos en la gran casa, era bonita, igual de grande que mi hacienda. Miré todo el lugar, esperanzado de que en cualquier momento Bella apareciese por ahí, me moría por verla de nuevo.
—Mi hermana no tarda en bajar—respondió él como adivinando mis pensamientos mientras me ofrecía un vaso con coñac, lo tomé y él bebió un sorbo antes de sonreír. Se escucharon pasos en la escalera.
—¿James has visto a —preguntó Bella bajando las escaleras, tenía la mirada fija en el suelo pero conforme las frases avanzaban levantó el rostro, y me miró—Jacob?—finalizó, estaba más hermosa de lo que recordaba, ahora no llevaba maquillaje salvo un suave brillo de labios, su largo y suave cabello amarrado en una coleta alta, vestía unos vaqueros azules y una blusa blanca.
—Tenemos visitas Bella—dijo su hermano, ella me sonrió terminando de bajar el último escalón.
—Hola Isabella—dije acariciando cada letra de su nombre.
—Hola—respondió tímidamente.
—Mi hermana tenía planes de invitarlos a cenar y espero que a pesar de no haber llegado yo a tiempo, ella lo haya hecho—dije rápidamente en lo que Bella se reunía con nosotros en la sala.
—Así es—respondió James—Nos invito a cenar el próximo viernes—completó.
—Perfecto—dije mirando a Bella. Ella se sonrojó. —Sólo quería confirmarlo—añadí.
—Excelente—dijo James—Bella—la llamo, ella se giró hacia su hermano—Deberías llevar a nuestro amigo Edward a dar una vuelta por la hacienda—ordenó—¿Claro sí tienes tiempo Edward?—se refirió a mí. Por lo que asentí.
—Seguro—dijo Bella mirando el suelo.
—Lamento no acompañarlos pero tengo algunos asuntos que atender—dijo él, marchándose hacia lo que supuse era su despacho, rápidamente noté el juego de James… quería ofrecerme a su hermana.
—Vamos—dijo ella con su tierna voz de campanillas, caminando hacia la puerta, sus hombros iban caídos cómo sí no quisiera estar ahí.
—No tenemos que hacerlo sí no quieres—dije cuando la vi un poco tensa.
—¡Oh no!—dijo ella—Lo siento, es que mi padre regreso hoy de la capital y no me gusta dejarlo mucho tiempo solo—añadió con una tímida sonrisa.
—Oh bueno te reitero que no tenemos que hacerlo—dije, ella sonrió.
—Ahora está dormido y será un paseo rápido, espero que no le moleste—dijo.
—Háblame de tu—pedí—No estoy tan viejo—ella rió.
Caminamos cerca de la casa, saludando a los trabajadores y después fuimos hasta el río, no pude evitar recordarla en la cascada…grave error mis pantalones comenzaban a empequeñecer.
La hacienda Swan era muy hermosa, más de lo que recordaba…no es que hubiera estado muchas veces ahí antes de irme a la capital, pero había estado las suficientes, aun me resultaba extraño que nadie me reconociera, cuando me fui era un niño pero…no sé, pensé que quizás alguien me recordaría.
—¡Bella!—gritó alguien galopando hacia nosotros.
—¡Jacob!—dijo Bella con una sonrisa, lo que me incomodo.
—Buenas tardes—saludó hacia mi, moviendo ligeramente el sombrero en su cabeza—Hola Bella—la saludó más alegremente.
—Hola—susurro ella—Te busqué pero no estabas—dijo, carraspeé y se acordó de mi presencia—¡Oh dios!—dijo—Jacob, el es Edward Cullen, el dueño de la hacienda…—me miró interrogante.
—Todavía no le ponemos un nombre—dije, ella rió.
—Mucho gusto—dijo Jacob extendiendo su mano una vez que se bajó del caballo.
—Igual—respondí algo cortante
—María quiere que le ayudes con la mermelada—dijo Jacob, Bella asintió.
—Ahora voy—le dijo él asintió en respuesta y se fue.—Lo lamento Edward, pero tengo que volver a mis ocupaciones—me dijo con cierta tristeza…sentí aunque sea una ligera esperanza nacer en mi pecho.
—Claro—respondí—Estaré esperando ansioso el viernes por la noche—ella se sonrojó—¿Iras cierto?—le pregunté. Ella asintió
—Ahí estaré—sonrió, volvimos caminando juntos hacia la hacienda, de reojo pude observar a Jacob merodear cerca de nosotros, pero Bella estuvo sonriente hacia mi todo el camino.
—Nos vemos el viernes—dije.
— El viernes—repitió ella.
Decir que la pase bien el jueves era una completa mentira…había estado ansioso, no había visto a Bella en todo ese día y la única verdad es que me moría por hacerlo. Alice disfrutaba molestarme con eso al igual que Emmett, Jasper y Rosalie eran los únicos cuerdos en mi familia, bueno también Esme y Carlisle…era una lástima que aun no pudieran venir…quería que conocieran a Bella.
—Ya Edward—dijo Jasper entrando en la recamara—Luces bien, sí Bella no lo nota es que es una tontilla—dijo riendo.
—¡Jasper!—dije —¿Es normal qué me sienta como un crio?—pregunté, a lo cual el rió.
—Ella te gusta Edward—dijo—Creo que es normal que todos nos sintamos así frente a la persona que nos gusta—dijo más serio—yo me siento así con tu hermana—suspiré.
—No quiero parecer un idiota frente a ella—dije—De verdad me gusta.
—¿Te gusta para tu cama? ¿O para dueña de esta casa?—preguntó enarcando una ceja.
—Ambas—respondí con una sonrisa…y era verdad, Bella era hermosa y muy hogareña, sería la perfecta esposa, una buena madre y un placer tenerla en la cama.—Bella me permite imaginarme a la misma mujer, a la esposa y a la amante—dije suspirando—Ambas en una sola persona.
—Sonaste tan cursi—dijo Emmett entrando a la habitación.
—Cállate—espeté.
—Pero es bueno verte así—dijo y lo miré interrogadoramente—Ya sabes—dijo encogiéndose de hombros—Tu, de verdad interesado en una chica…a pesar de no tener más de una semana de conocerla—dijo riendo, reí con él…era verdad.
Bella ocupaba todos y cada uno de mis pensamientos desde hace una semana. Se volvió mi obsesión y la tendría, sea como sea la tendría junto a mí. Bajamos a la sala y encontramos a mi hermana Alice, Rosalie y Emmett sentados en el gran sofá blanco.
—Nunca me canso de estar aquí—dijo Rosalie—Esme es una gran decoradora.
—Hey—dijo Alice—¿Qué hay de mi?—la miró con su ya tan acostumbrado puchero chantajeador.
—Tu también eres una gran decoradora peque—le dijo Rose riendo, a pesar de que sólo se llevaban 2 años siempre la ha tratado de peque.
El ruido de un auto interrumpió la plática, nos pusimos de pie y todos salimos al patio, la camioneta gris de los Swan se estacionó frente a la casa, James venía conduciendo, una vez apago el motor me moví presuroso para abrirle la puerta a Bella.
—Gracias—dijo tímidamente tomando la mano que le ofrecí para ayudarla a salir.
—Estas hermosa—le dije mirándola de pies a cabeza, y lo estaba, traía un vestido lila hasta las rodillas acompañado de un reboso blanco al igual que sus zapatos, el cabello esta vez lo traía suelto y con pequeños bucles en las puntas. "Adorable" esa aura de inocencia que la rodeaba, el sonrojo de sus mejillas. Aparte la mirada de ella cuando alguien carraspeo a sus espaldas.
—Papá—dijo Bella, un señor apareció detrás de ella, muy parecido a James, salvo en el cabello, el de este señor era el mismo tono de cabello que mi Bella, tenía hoyuelos en las mejillas y algunas canas.
—Señor Swan—dije tendiéndole la mano, él sonrió—Soy Edward Cullen, es un placer tenerlos aquí—dije.
—Gracias muchacho—respondió él—Soy Charlie Swan, pero llámame Charlie, el placer es nuestro, gracias por invitarnos—sonrió.
—Bella—chilló mi hermana envolviendo en un abrazo a Bella, luego la llevó hacia Rosalie y Emmett, yo salude a James y los presenté con Jasper, luego los ocho entramos en el comedor, cada uno tomo su lugar…pero en esta ocasión Alice dejo que Bella se sentara a mi lado, ella me sonrió tímidamente mientras le abría la silla para que se sentara.
—Gracias—dijo.
—De nada—le sonreí. Nos sirvieron la cena inmediatamente, Rosa y Tanya fueron las encargadas, aunque esta última no se por qué…no me paso desapercibida la mirada que se dieron James y Tanya, esta ultima lo miro con enojo y él le sonrió con cierta burla, un pequeño bufido se escuchó…Bella a mi lado estaba tensa, cuando Tanya le sirvió su porción se miraron brevemente y Tanya sonrió sarcásticamente para luego alejarse. Alice intervino entablando conversación rápidamente para aligerar el ambiente…cosa que agradecí. La comida estuvo deliciosa, Olga preparó chayotes rellenos con una mezcla de jamón, tocino y queso con un ligero toque de mantequilla.
Bella sonreía tímidamente cada vez que alguien le preguntaba algo y aportaba algunas frases a la conversación que en su mayoría fue acerca del pueblo y las haciendas.
—¿Y tienes novio Bella?—preguntó Alice provocando que me atragantara con un trozo de comida por lo que rápidamente bebí un sorbo de vino.
—No—respondió mientras sus mejillas adquirían un hermoso color carmín.
—Eso por que no quiere—comentó su padre divertido—Tiene tantos muchachos detrás de ella—sonrió.
—Papá—dijo ruborizándose más.
—Es la verdad cielo—continuó él—Varios me han pedido permiso para cortejarla pero todavía no llega alguno digno de mi princesa.
—Papá—dijo ella—Basta… ¿qué pensaran los Cullen?— añadió sonriendo a mi hermana.
—Sólo digo la verdad, mi niña es a un joven pero este pobre viejo no quiere morirse sin antes conocer a sus nietos—le acaricio la mejilla.
—No digas eso papá—dijo Bella mirando a su padre—Tu no te vas a morir.
—Bueno—dijo James—No hablemos de cosas tristes—sonrió hacia Rosalie. Ella le sonrió por cortesía.
—¿Qué les parece si vamos a la sala para tomar un coñac?—ofreció Jasper.
—Excelente—dijo James, todos nos dirigimos a la sala, Bella caminó a mi lado y nuestras manos se rozaron, ella me sonrió al sentir mi contacto…
—Deberías llevar a Bella a recorrer la hacienda—dijo Alice antes de que nos sentáramos.
—Claro—dije—¿quieres?—le pregunté, ella asintió.
—¿Señor Swan?—pregunté más por cortesía que por ganas.
—Vayan muchachos—dijo el—Estoy un poco cansado y prefiero tomarme esa copa de coñac que me ofreció tu hermano—le sonreí.
—En un rato volvemos—dije, Alice me guiñó un ojo y le pedí a Bella que me siguiera, caminamos por lo alrededores de la casa…hasta llegar al corredor que lleva a las bodegas. De pronto sentí la necesidad de mostrarle a Bella…ese lugar especial.
—Ven—tomé su mano entre la mía y un ligera corriente me atravesó, la miré y supe por la expresión de su rostro que lo mismo le había pasado a ella.
—¿A dónde vamos?—me preguntó cuando la jale hacia dentro del corredor.
—Quiero mostrarte un lugar—dije mirándola, ella estaba dudosa.
—Vamos—dije—No hare nada impropio, sólo quiero mostrarte algo—añadí con una sonrisa.
—Esta bien—me dijo.
Recorrimos el gran corredor, la luz de la luna se filtraba por los orificios de la barda que lo bordeaba, al final llegamos a las bodegas de vino, entramos y caminamos derecho hasta una puerta al fondo.
—Ven—le dije, tomé su mano de nuevo y la abrí, bajamos las escaleras hasta llegar a mi guarida.
—Wow—dijo ella una vez que terminamos de bajar las escaleras a mi rinconcito personal, la observé se miraba hermosa en ese vestido lila.—Es enorme—dijo haciendo alusión a los estantes repletos de diversas botellas de vino.—No pensé que te gustara coleccionar vinos—dijo ella.
—Es un hobby que disfruto mucho—respondí acercándome a ella, sus manos vagaban por los estantes acariciando las botellas, mis ojos no perdían detalle de todos y cada unos de sus movimientos. —¿Te gustaría probar uno?—pregunté.
—¿El señor Cullen me dará una copa de su reserva especial?—preguntó con una sonrisa.
—Sólo contigo la compartiría—dije sonriendo.
—Muy sutil de su parte—respondió ella, me acerque a una de las gavetas y saque dos copas y un descorchador.
Tomé un vino suave cosecha de 1956, era una edición especial, solo 100 botellas se fabricaron. Ella rió cuando trate de abrirlo y no cedió a la primera. Le sonreí, al segundo intento logré abrirlo y serví ambas copas.
—Gracias—me dijo ella antes de dar un sorbo a su copa, mis ojos no se despegaron de sus labios.
¿Cómo es que verla tomar vino me parecía tan sensual?...no lo sé, ella siguió mirando a su alrededor, hasta llegar al escritorio que tenía ahí cuando quería escapar del mundo. No es que en las pocas semanas que tenía aquí eso fuera un problema…pero traté de adaptar esta casa casi de la misma forma que tenía la de la ciudad.
—¿Por qué tienes un escritorio aquí?—me preguntó pasando su mano por el contorno de este.
—A veces me gusta trabajar rodeado del olor de los vinos—respondí…ella murmuró un ¡ahh! como respuesta.—Bella…—la llame, ella se giró hacia mi.
—¿Si?—me preguntó.
—¿Cuántos años tienes?—pregunté
—Diecinueve—respondió—¿Por qué?—agregó
—Pareces más joven—se sonrojó por mi comentario.
—Eso dice mi hermano—me dijo—Dice que debería maquillarme mas seguido.
—No—negué acercándome a ella—Así estas perfecta—añadí acariciando su mejilla.
Ella me miró a través de sus interminables pestañas, sus labios están entreabiertos y desde mi altura respiraba su embriagante aroma…mejor que cualquier vino.
—Creo que es mejor regresar con los demás—murmuró alejándose de mi
—¿Por qué?—le pregunté, ella me miró y se sonrojó, le gustaba…eso era una buena señal…para lo que tenía planeado. La quería para mí y la tendría. No sólo la quería en mi cama, quería que fuera mi esposa, aunque no tenía nada de malo si era mi mujer de una vez.
—Es tarde y mi padre no puede trasnocharse demasiado— me respondió dejando la copa en un estante y caminando a las escaleras.
—Bella—le llame, ella se quedó de pie frente a mi, pero dándome la espalda.
—¿Sí?—me dijo, la hice girarse y mirarme.
—Me gustas mucho—le dije, a lo que ella se sonrojó.
—Señor Cullen no creo que…—dijo pero la interrumpí llevando mis manos a su rostro y juntando nuestros labios. Era mejor de lo que recordaba, su sabor natural mezclado con el vino…daban el mejor manjar jamás probado. Llevé una de mis manos a su cintura, primero me respondió tímidamente…pero conforme la pegue mas a mi cuerpo…respondió, llevo sus manos a mi cabello el cual acaricio…ese gesto me encendió. Me sentía en llamas y ella era la única que podía apagarlas.
—Bella…—susurré deslizando mis labios por su barbilla y luego por su cuello.
—Edward…no—dijo tratando de alejarme pero volví a besarla para distraerla…era una locura, su padre y hermano estaban a unos cuantos metros de nosotros dentro de la casa. Alguien podía entrar y vernos pero no me importaba…me moría por tenerla, jamás me había sentido tan necesitado de algo…era como sí tuviera que morir o tenerla, después de todo sería mi esposa.
—Por favor…—me dijo, la miré y sus labios estaban hinchados y sonrojados al igual que sus mejillas.
—Me gustas mucho Bella—dije—Mucho—repetí.
La empujé contra uno de los estantes y la aprisioné entre mi cuerpo y el, ella jadeó cuando me apreté contra ella, sentía cada delicada y suave curva de su cuerpo pegada al mío, mis labios volvieron a atacar los suyos y mis manos a recorrer sus costados, ella acariciaba mi cabello, tímidamente, pero yo quería más…mucho más. La tomé en brazos y la senté sobre el escritorio, me acomodé en medio de sus piernas mientras las acariciaba, besé su cuello y parte de su escote, la ropa molestaba, el vestido que hace minutos me había parecido hermoso…ahora se había vuelto una molestia que debía ser eliminada. La recosté sobre el escritorio conmigo encima, mis manos recorrían todo su cuerpo, llegue debajo de sus pechos y con la mano abarque uno, lo apreté, ella gimió congelándose en el acto, mi otra mano estaba comenzando a levantar su vestido cuando una de sus delicadas manos se posó encima de ella.
—No—me dijo, cuando alcé mi rostro hacia el de ella—No puedo—me dijo, me sentí como un idiota al ver su expresión entre asustada y excitada, me quise golpear…lo mas probable es que era la primera vez que estaba en una situación similar.
—Lo siento Bella—dije quitándome se encima suyo—Me deje llevar perdón— ella se acomodó el vestido ya que estaba bastante desarreglado.
—Yo también—respondió—no fuiste el único—medio sonrió.—que se dejo llevar—añadió poniéndose de pie—Es mejor regresar.
—Bella—dije tomando su mano antes de que siguiera caminando.
—¿Qué pasa?—me preguntó.
—Lamento si te incomode…no pienses que me quiero aprovechar de ti—dije—Me gustas mucho Bella…y no quiero una simple aventura—espeté sinceramente, ella me miró un par de segundos y al final hablo.
—De verdad me halagas Edward—dijo acariciando mi mejilla—Pero no puedo corresponderte…no puedo…no estoy para romances—hablo firmemente.
—¿Por qué?—pregunté confundido. Ninguna y en verdad ninguna de las mujeres con las que había estado me abría rechazado.
—Tengo que concentrarme en levantar la hacienda…para no perderla—me dijo con algo de nostalgia.
—Bella…—ella negó.
—Lo siento, Edward, en verdad lo siento—dijo soltándose de mi mano y subiendo a toda prisa las escaleras hacia la casa, la miré perderse y tras unos minutos fui tras ella…cuando entré a la sala, la vi junto a su padre.
—¿Dónde estabas?—me pregunto Alice—Bella ha dicho que le pediste que se adelantara…¿Qué hacías?
—Yo…—dije—Estaba cerrando mi bodega de vinos—respondí, ella sonrió.
—Wow, eres una privilegiada Bella…mi hermano no deja que nadie husmeé en su reserva especial—agregó Alice. Bella sonrió tímidamente.
—Bueno—dijo Charlie—Es hora de irnos, es un poco tarde y aun estoy algo...
—Convaleciente—le dijo Bella mirándolo amorosamente.
—Sí—respondió él con una sonrisa, James y Bella se despidieron de mis hermanos, cuando llego mi turno…le estreche la mano a James y a Bella le di un beso en la mejilla.
—Tenemos que hablar—susurré cerca de su oído…la sentí estremecerse, pero no dijo nada.
—Buenas noches Edward—respondió al final.
—Buenas noches Bella—dije, y la miré subir a la camioneta.
Era la primera vez que una chica me rechazaba…no puedo negar que hirió mi ego…pero también hirió algo más profundo…mi corazón. Ese que no hacía otra cosa que pensar en ella.
HOLA CHIKAS DIGANME LES GUSTO?
BUENO PUES COMO VEN BELLA ESTA UN POCO RETICENTE A TENER UNA RELACION YA QUE PARA ELLA LO IMPORTANTE ES MANTENER LA HACIENDA EN PIE, PERO EDWARD NO SE LA PONDRA FACIL JEJE.
PROX ACTU HASTA EL DIA SABADO 5 DE FEBRERO POR QUE YA REGRESO A CLASES MAÑANA Y PARA LAS QUE ANDAN O ANDUVIERON EN LA UNIVERSIDAD YA SABEN QUE AJETREADO ES PERO EL SABADO SIN FALTA CAP.
LAS INVITO A PASAR POR MI PÁGINA DE FACEBOOK: MORDIDAS DE ENSUEÑO
Y MI BLOG: http : / princesslizzycullen . blogspot . com /
YA SABEN ADELANTO EN EL BLOG Y PEQUEÑOS TEASER EN MI TWITTER O FACEBOOK BESOS
ME REGALAN UN REVIEW? PLEASE YA VI QUE SESENTA CHICAS AGREGARON LA HISTORIA A FAVORITOS ASI QUE PLEASE COMENTEN POR FISSSSSSS.
GRACIAS A MI BETA DYANE MONTERO POR CORREGIR EL CAP BESOS
