Hola! Un capitulo mas. Saludos y gracias a Nympha13, darkangel26-15, Iruna, Niernath, saralpp, macaen, zafiro potter, Anelis Evans.
Cap. 4 El séptimo hijo en siete generaciones.
El resto de mi primer año en Hogwarts, tuve una fantasía tonta con Harry Potter. La escena volvía a reproducirse en mi cabeza. Yo era una damisela en angustia y Harry mi caballero en una armadura brillante. Desde muy lejos el llegaba a rescatarme porque me amaba. Y cuando había terminado con el mounstro que me mantenía cautiva en la torre, compartíamos un beso. Salíamos a tomar un paseo al atardecer en su noble corcel.
Era obvio después de tres días que este no era el caso. Harry no me rescato porque me amaba, sino por que yo era el rehén. Fuera Ron, Hermione o cualquier estudiante que Harry no conociera, el hubiera hecho cualquier cosa para asegurarse de que estuviéramos a salvo. Así es el.
Me conforme a estar de acuerdo con eso. Tome el siguiente paso, admití que si, si me gustaba Harry. Decide que era tiempo de dejar de actuar como una niña pequeña. Harry salvo mi vida y creo que seria una vergüenza no poder ser yo misma en su presencia. Si quería llamar su atención tenia que ser mas que una damisela en angustia.
Después de lo que sucedió fuimos excusados de tomar los exámenes de final de curso, antes de que el año acabara oficialmente, la Profesora McGonagall me dio un folder con papeles. Dentro había hechizos, encantamientos, pociones y más información que se supone tenia que haber aprendido después de cursar el primer año. Dijo que por obvias razones, había estado distraída y no quería que estuviera atrasada cuando comenzara mi segundo curso. Si repasaba estos papeles en el verano y hacia las tareas, el segundo año no representaría problema para mi.
En las tres primeras semanas de vacaciones trabaje muy duro. En mi estado alterado de mente, había aprendido bastantes hechizos y encantamientos. Aunque no puedo acordarme como procese la información. Un día antes de irnos a Egipto mi mama me hizo la prueba y pase, no tenía que repetir mi primer año.
Seguía teniendo pesadillas. Prácticamente todas las noches. Veía como Riddle salía del diario y tomaba mi cuerpo. Me veía a mi misma hiriendo a mis amigos, mi familia y a Harry. Me despertaba a mitad de la noche mojada en sudor y llorando. Mama siempre me escuchaba y nunca fallo en irme a dar consuelo, sin importar la hora.
Fred, George y Ron oficialmente se nombraron mis protectores. Casi no me dejaron respirar ese verano. Estaba agradecida por esto. Durante unos recesos de vigilancia y estudio, durábamos horas jugando al Ajedrez Mágico.
Dos días antes de que acabara Julio, papa dejo abruptamente la cena para tomar un búho. Cuando volvió, se veía extremadamente angustiado. Estábamos a la espera de que nos informara lo que estaba sucediendo, se sentó sin decir nada y siguió comiendo.
Mama hablo primero. "Que pasa Arthur?"
Mastico lo que tenia en la boca cuidadosamente, trago y bajo su tenedor. "Supongo que les tengo que decir," dijo. "De todos modos mañana lo leerán." Nerviosamente empezó a golpear la mesa con su dedo índice. "Alguien se escapo de Azcaban."
Mama solo abrió la boca. Y los gemelos al unísono, "No es cierto!"
"Pensé que era imposible escaparse de Azcaban," Dije. Mama siempre nos decía cuando nos portábamos mal que nos mandaría a ese lugar. Siempre había dicho que nadie se podía escapar de ella.
"Bueno si," replico papa. "Eso pensábamos. Nadie sabe como lo hizo. El solo…desprecio." Me miro, después a Ron, los gemelos y a Percy. "Estoy confiado de que el Ministerio lo atrape antes de volver, pero si no, tienen que tener cuidado. No siempre estaré aquí para cuidarlos. Es un hombre peligroso.
Mama se paro y empezó a caminar. Cuando estaba detrás de papa, coloco sus manos en los hombros. "Arthur," dijo suavemente, "Quien fue?"
"Sirius Black"
Sus ojos casi salen de sus orbitas y grito, "No!"
"Quien es Sirius Black?" Pregunto Ron.
"Un asesino," contesto papa. Lo dijo con tanto desden, como si las palabras fueran muy personales. Mire a mis hermanos parecía que ellos pensaban lo mismo que yo. Antes de poder preguntar otra cosa, papa dijo, "Quiero que tengan mucho cuidado…"
"Black hizo alguna otra cosa?" pregunte.
"No," dijo mama rápidamente, pero sus ojos decían lo contrario. Black había estaba causando gran conmoción en el mundo Mágico mas haya de ser un asesino. Lo supe, pero ninguno de nuestros padres lo iban a decir. Si ese era el caso, tenia que investigarlo con mis propios medios.
Siempre conseguía saber cosas que se supone no debería saber. Si nuestros padres se negaban a decir algo, era yo quien traía la información. Fred y George me llamaban "orejas extendibles" fue de donde originalmente obtuvieron la idea. De hecho, sabía mas que los demás, mas de lo que lo imaginaban.
Cuando todos estaban en la cama, lentamente salí de mi cama y escuche fuera de la puerta de mis padres. Escuche a mama llorar suavemente. Mi papa trataba de confortarla. "Molly, no te preocupes, el va a estar a salvo. Tu sabes esa clase de protección que Dumbledore tiene en esa casa."
"Lo se," lloro Molly,"pero esta tan solo. Tenemos que traerlo. Por lo menos podemos darle un hogar de verdad. Es lo menos que podemos hacer después de lo que hizo por Ginny."
Harry. Estaban preocupados por Harry.
"Esta mas salvo ahí, que en ningún lugar." Dijo papa firmemente."Black no puede tocarlo. Tal vez Harry no esta a gusto, pero por lo menos esta a salvo."
"Estas seguro que esta tras de Harry? Estas seguro que por eso escapo?."
"El solo repetía –esta en Hogwarts- días antes de escapar. Están seguros. El Ministerio no quiere que le contemos a Harry acerca de Black."
"Y no lo haremos!" dijo mama."Le romperá el corazón, el pobre chico. Ya ha pasado por tanto! No necesita mas para aumentar sus penas."
"Preferiría que lo supiera de personas a quienes les importa. No de rumores de quien no debe ser." Dijo papa.
No puede creer lo que escuche. Un asesino estaba suelto y estaba tras Harry, sabia que había mas en esa historia que yo no sabia o entendía. Otra vez no iba a ser un año tranquilo en Hogwarts. Pegue más mi oreja para escuchar.
La puerta se abrió ahí estaba mi madre hecha una furia. "Ginny" exclamo."Que estas haciendo aquí?" Su mano estaba en sus labios, signo numero uno de que tienes que empezar a hablar.
"Um…" murmure. Vamos Ginny. "Tuve otra pesadilla." Mentí. La ira de mama desapareció y me abrazo. Estuvo cerca, pensé. Me fui a dormir, de hecho dormí profundamente. Fue una noche inusualmente tranquila.
Ya no fue silenciosa cuando días después nos enteramos que Harry había desaparecido de la casa de los Dursley. Papa nos dijo que los oficiales del ministerio estaban tratando de localizarlo. Estaba en problemas, aunque no querían admitirlo. Estaba mas que preocupada, aunque pensé que si alguien podía con un prisionero que había escapado de Azcaban, ese era Harry. Fudge lo localizo tan solo unas horas después de su éxodo de la casa Dursley.
Aunque tratamos de encontrar a Harry un mes después cuando llegamos al callejón Diagon, no lo pudimos hacer. Cuando mama, Percy, los gemelos y yo entramos al Caldero Chorreante y finalmente lo encontramos con Ron y Hermione, pude respirar tranquilamente. Después de verlo, sentí calor en mis mejillas y el enamoramiento regreso. Dándome cuanta que todavía no podía ser yo misma en frente de el, solo murmure un hola.
Antes de irnos a Hogwarts la siguiente mañana, una pesadilla vino a visitarme. Esta vez, vi a Voldemort y a Black que salían del diario para matarme, cuando lo hicieron, fijaron su mirada en Harry. Hasta que morí, sentí que seguía gritando.
"Ginny!" escuche a Hermione hablarme, salte de la cama, casi golpeando a Hermione. "Ginny estas bien?"
Con la mano seque el sudor de mi frente. "Caray," murmure. Cerré mis ojos y forcé a mi respiración a que volviera a su estado normal. Cuando despegue los parpados. Hermione todavía estaba sentada a mi lado, sosteniendo mi mano. "honestamente, Hermione, era solo una pesadilla. No moriré."
"Me asústate, son siempre tan malas?"
"He tenido peores," replique. Sus ojos café estaban llenos de preocupación. A ella le importaba, pero no sabía por que. Trate de matarla, por Merlin! Aunque se sabia que no estaba actuando por voluntad propia, también dudo que cualquiera por voluntad propia compartiera el mismo techo conmigo.
"Estas bien?" me pregunto. Creo que nuestra amistad podía haber sido mas vieja sino hubiera sido por el diario. Era una persona que le importaban las demás, una amiga leal. Valiente. Lo tenía que ser. Eventualmente se casaría con mi hermano. Eso requiere algo de valor, si me preguntan.
Asentí, y ella añadió, "Vístete y bajemos para tomar el desayuno."
Después de bañarme y cambiarme, Hermione y yo caminamos hacia el comedor del Caldero Chorreante me dijo "Dumbledore me mando una carta. Dice que si quieres este año puedes compartir el cuarto conmigo."
De primero, se me hizo sospechoso. Pensé que el director quería tener un ojo sobre mi, que volvería a recaer con lo de Voldemort. Desaprobé, pero me acorde de un detalle. Fue raro, pero no recuerdo quienes fueron mis compañeros de cuarto del año pasado. Lo entendí. Dumbledore sabia que necesitaba un amigo. "Me gustaría, nunca he hecho muchos amigos." Le conteste.
Sonrío. "Mis amigos mas cercanos son dos chicos," replico "Necesito una amigo…mas de mi genero." Y su sonrisa se amplio. "No es que no aprecie a mis chicos…" Se contuvo, dándose cuenta lo que acababa de decir. Su cara se puso roja. "No quiero decir…por supuesto que no son míos.
"Lo se Hermione." Lose, lo dije mientras reía. Apunte sus mejillas. "Estas empezando a verte como yo cuando Harry esta cerca." Eso fue un chiste acerca de lo que sentía por Harry? Me pregunte a mi misma. Esa fue la primera vez que le dije a alguien que Harry significaba mas que solo un amigo para mi. Hermione siempre tenía ese efecto en mi. Siempre podía hablar de mi amor no correspondido con el Niño-Que-Vivió con ella.
Cuando llegamos a la mesa nos sentamos, entrelazo las manos. Se puso a reír. "No tenia la impresión de que sintieras algo por Harry," me dijo, claro que sin tratar de ocultar el sarcasmo, no respondí, y ella continuo, "Si quieres mi opinión, creo que es una muy buena idea."
Mi sonrisa creció tres pulgadas mas, lo juro. "De verdad?" pregunte, ella asintió. "Pero el ni siquiera sabe que existo," dije tristemente.
"Si lo sabe." Me aseguro Hermione. "Pero solo tiene trece años. Todos los chicos a esa edad son unos tontos! Creo que Ron ni siquiera se ha dado cuanta que yo soy una chica."
Alce las cejas de una manera que cuestionaba. Acababa Hermione…? Si, creo que ella acaba de admitir que le gustaba mi hermano. Que interesante. Hermione a ti te gusta…?"
"Gustar quien?" dijo mama, sentándose entre las dos poniendo tres tazas de te en la mesa. Atrapo los ojos de papa, quien había estado leyendo el diario El Profeta, y le guiño el ojo. Hermione se movió incómodamente en su silla. "No seas vergonzosa, Hermione. Estoy segura que puedo dar algún consejo maternal."
Los ojos de mama escanearon la cara de Hermione. Me miro con una cara de borreguito, Aha! Pensé, a ella le gusta Ron! Definitivamente los tendría que observar para ver su desarrollo.
"No provoques a la pobre chica, Molly," dijo papa, metiendo su cara otra vez en el periódico. "Ella no necesita una poción del amor."
Mama río. "Arthur, era joven y trataba de ponerte celoso."
"Usaste una poción de amor, mama?" musite. Mire a Hermione, perdió el rojo de sus mejillas y fue remplazada por una sonrisa.
"Un chico llamado Chip en nuestro sexto curso," decía mama, riéndose de aquel recuerdo. "Tu papa se estaba tardando mucho. Tenia que tomar armas en el asunto."
Su risa era contagiosa y pronto Hermione y yo también reíamos. Cuando llegaron Ron y Harry yo todavía tenia el espíritu en alto y si estaba poquito colorada, debió haber sido por la risa.
Pensé que por la reciente relación con Hermione me haría mas cercana a su grupo. Desde que Ron había llegado a casa después de su primer año, siempre soñé con eso. Tuve estas salvajes esperanzas de compartir sus aventuras. Pero no fue así, solo eventualmente compartía tiempo con ellos, tenían ese desagradable habito de dejarme sin información. Me tomo varios años para entender que ellos se necesitaban el uno al otro de una manera especial.
Las cosas estaban saliendo bien en mi plan. Después de que Harry y yo compartimos un momento muy gracioso acerca de Percy en la estación del tren, pensé que podía seguir adelante. Imaginen mi decepción cuando Ron me corrió de su compartimiento.
"Oh, esta bien," dije, lanzándole unas cuantas dagas. Me fui, pensé que me quería tener bajo su vista, especialmente cuando había un asesino suelto, sin mencionar que era el primer día de escuela como estudiante, no bajo la influencia de cierto mago oscuro.
Caminando por los corredores. Me sentí tan sola. La única diferencia entre los de primer año y yo es que ellos ya habían encontrado asiento. Cuando voltee a la izquierda encontré a Colin Creevey, riéndose con unos amigos. Me sentí celosa y enojada. Tal vez podía encontrar a Fred y George…Tal vez a Percy…Que? Realmente había considerado buscar a Percy para estar juntos en un compartimiento? Tendría que volverlo a escuchar sobre su reciente promoción como Jefe de Casa.
"Te gustaría ir conmigo en el compartimiento?" me pregunto una vocecita detrás de mi. Me vire para poder ver de quien salía.
Reconocí a la chica. Su cabello hasta la cintura un poco sucio y rubio, escondía un esbelto objeto detrás de su oído, pude ver que se trataba de su varita. Vivía cerca de la Madriguera. De hecho cuando teníamos seis, jugábamos juntas, pero fue antes de que me asustara, diciéndome que estaba infectada de Womnails Invisibles.
"Todos juegan este juego de canicas conmigo y no puedo encontrar ningún compartimiento con nadie." Me dijo, sus ojos mirando de una forma ensoñadora. "Te acuerdas de mi, Ginny? Soy Luna."
"Claro que si."
"No estaba segura," dijo."Dejaste de visitarme después de tu infección, después de tu depuración, pensé que volverías."
"Que respondes ante algo así? Había tantos lugares por donde empezar. Tal vez lo primero era aclarar que nunca estuve infectada, incluso creí que los Womnails no existían. Pude hacerlo, pero no le vi el caso. "Creo que este compartimiento esta libre." Conteste apuntando el que estaba a mi lado.
Corrí la puesta y entre. Luna me siguió y se sentó. Frente a frente, y espere que ella hablara de cosas normales, por ejemplo quien seria nuestro nuevo profesor DCAO, o que era injusto no poder ir a Hogsmeade hasta el próximo año. No fui tan afortunada. Escogió un tema que era un poco personal.
Acerco la mano a su oreja y tomo el final de su varita. "Estoy muy contenta de que Harry Potter haya acabado con el basilisco." Jalo su varita y dio golpecitos en su mano.
De todas las historias de las que pudo haber escogido, de esto quería hablar? Murmure "yo también."
"El te salvo, verdad?" Los ojos de Luna se abrieron mas aun, cuando se dio cuanta de quien era. O tal vez ya lo había echo pero pensó que era el mejor momento de abrir sus ojos como platos.
"Si."
"Que bueno que lo hizo," dijo girando su varita. –"Tu no tenias amigos el año pasado."
Ouch. Luna siempre tenía esa increíble habilidad de decir verdades que nadie estaba listo a escuchar o escoger a ignorar. "Estaba un poco…" poseída? "Tímida."
Como si no hubiera escuchado lo que dije continuo, "Yo tampoco los tuve." Coloco de nuevo su varita en la oreja. "Al menos tu tenias el diario."
Levante la vista y me encontré con la suya. Sentí que mi sinsabor estaba creciendo. Ella empezó hacer un sonidito que estoy segura acababa de inventar.
Adentradas en la conversación, no me di cuenta de que el tren se había detenido. Estaba un poco preocupada por salir del compartimiento sin ser ruda. Mi oportunidad llego cuando la luz del tren se apago. Confundida y con miedo, me deslice fuera del compartimiento, cuando Salí, juro que escuche a Luna decir, "Wow. Este a sido el lapso de ceguera mas largo que he tenido."
Estaba a ciegas en mi camino hacia el corredor, pude escuchar a los demás estudiantes murmurar y gritar. Cuando pase por el compartimiento de Colin, escuche a sus amigos con sus gritos y alaridos. Colin dijo, "Harry Potter se hará cargo de esto." Seguí mi camino, escuche el maullido del gato nuevo de Hermione, Crookshanks. Cuando escuche la voz apagada de su dueña, supe que había encontrado el compartimiento que buscaba.
Sentí que la puerta se abrió y que alguien se tropezó conmigo. Aúlle del dolor, y la persona hizo lo mismo. "Quien es?" Escuche.
Pregunte lo mismo.
"Ginny?"
"Hermione?"
"Que estas haciendo?" me pregunte.
Rápidamente conteste, "estoy buscando a Ron…"
"Entra y siéntate," replico
Si pensó que iba a ser fácil, se equivoco. A ciegas busque un lugar en el compartimiento y me senté tan pronto como pude. Imagínense mi vergüenza cuando descubrí que el lugar ya estaba ocupado. "Aquí no!" Escuche a Harry. "Estoy aquí!" Oh, nunca me había sentido tan feliz de estar en la oscuridad, estoy sorprendida de que el calor que enrojeció mis mejillas no hubieran creado una pequeña fuente de luz.
Inmediatamente brinque y sentí que había pisado algo. "Ouch!" Escuche una voz diferente. Aparentemente, me pare en los pies de esta persona. Estaba apunto de ofrecer una disculpa, pero una extraña y profunda voz hablo.
"Silencio!" escuche desde la esquina del compartimiento, alguien se movía. Una varita aluzo y pude ver una cara que no reconocí. Era un hombre, se veía exhausto, excepto sus ojos. Sus negros ojos miraban hacia la puerta, alerta y preparado. "Quédense donde están." El se levanto y se dirigió a la entrada.
Ni siquiera había dado su segundo paso y la puerta se abrió lentamente. Vi una capa hondeando sobre el suelo e inmediatamente supe lo que era. Papa había hablado de ellos cuando una vez fuimos a Azcaban. Mama nos advertía sobre ellos cuando nos portábamos mal. Había visto fotos de ellos en los libros de texto, pero ninguna explicación o cientos de dibujos podrían realmente comunicar el horror de mirar a uno de cerca.
Era un detentor. No tienen cara para nadie excepto para aquellos desafortunados que la pueden ver, se podía ver un poco de su piel, como algo así después de diez años de estar muerto. Sin pies, como un fantasma…Pero tan siquiera los fantasmas tienen su propia alma.
Cuando el dementor dibujo su aliento sentí instantáneamente que el compartimiento bajo diez grados en un segundo. Una garra helada comprimió mi corazón, tratando de entrar. Estaba temblando del terror que sentía.
No me temes? No me obedeciste?
Estaba de nuevo en la Cámara de los Secretos. Vi a Tom Riddle flotando sobre mi débil cuerpo, riendo maniáticamente. Lagrimas, esas pesadas lágrimas de depresión se formaron en mis ojos y fueron liberadas en mis mejillas.
Voy a matarlos a los dos.
Y tan pronto como la criatura vino a nosotros, se había ido. No reconocí al misterioso hombre que se había encargado del dementor con su varita, pero comprendí por que estaban ahí. Estaban buscando a Sirius Black. Pensé que eso concordaba, mandar guardias de Azacban a buscar a un prisionero que escapo de Azcabn, especialmente a alguien tan peligroso como Black. Y tenían mas sentido estar ahí si Black estaba tras Harry…Pero eran unas criaturas asquerosas…y habían hecho colapsar a Harry de una manera…
Debí de haber pedido ayuda por que encontré a Hermione tratando de consolarme abrazada a mi hombro, me abrazo un poco mas y murmuro, "Ya se fueron."
Me estremecí. En una voz apagada, le dije, "Lo se…"
"Es eso lo que hacen, Ginny?" me pregunto despacio. "Recordé la noche en que mi abuela murió de un ataque al corazón…la peor noche de mi vida…"
"Hace que recuerdes tus peores recuerdos…"le dije. Escuche como aquel hombre le preguntaba a Harry como se encontraba, y como le respondía con un, bien.
"Volviste a la Cámara," me dijo Hermione. No me lo preguntaba. Lo sabia, era otra cosa que me encantaba de ella, saber lo que sentían sus amigos y entenderlos antes que los demás.
Cuando llegamos a Hogsmeade, el Trío de Oro se fue por su camino. Mire alrededor ansiosamente y encontré al chico que estuvo con nosotros en el compartimiento esperando por mi. Empezó a moverse para caminar conmigo, estaba feliz de tener con quien llegar al castillo.
En el tren el se había puesto pálido. Pero el color poco a poco regresaba. "Te sientes mejor?" me pregunto.
"Definitivamente mejor," replique. "Que tal tu?"
"Igual," dijo. Seguimos avanzando y extendió la mano. "Por cierto, soy Neville." Tome su mano y le dije mi nombre. "Ron no nos había presentado, eres el Weasley mas joven, no?"
"Na," le dije traviesamente."Tenemos otro pequeño esperando en casa." Me miro confuso y me rei. "No me hagas caso. Tu crees que los dementores estarán en los alrededores de la escuela?"
"Espero que no," se estremeció. "No quiero volver a estar cerca de uno."
"Que te hicieron ver?" Lo pregunte antes de procesarlo. Eso era una pregunta muy personal. Desee no haber asustado a mi nuevo amigo.
Neville se detuvo cuando llegamos a la línea de los carruajes. Escuche que murmuro algo acerca de sus padres, pero en el último segundo, cambio el tono. "No lo recuerdo." Dijo "Pero no fue tan malo como lo de Harry, viste como se desmayo."
"Potter se desmayo?" se escucho una voz detrás de nosotros. Me voltee, era Draco Malfoy y detrás de el dos guaruras. Recuerdo a Draco muy bien. "Fue eso lo que te escuche decir, Longbottom??
"Si, pero solo porque los dementores…"
"Yo no vi que nadie mas se desmayara? Se río Draco. Sus amigotes lo hicieron también. Me miro. "Claro, que tu también lo harías si Potter te sonriera."
No era bueno que Draco supiera mucho de mi, pero pensé que seria bueno compartir otra pieza de información con el. "Espero que no hayas olvidado que tengo cuatro hermanos mayores en la escuela, Malfoy," le dije acaloradamente."Te hechizaría yo sola, pero no quiero negarles su deber de hermanos."
Antes de que el chico rubio pudiera responder, escuche una voz familiar detrás de mi, "Salta dentro del carruaje, Ginny! No van a esperar por ti todo el tiempo!" Era Luna, esperando que alguien la acompañara. Neville y yo rápidamente nos subimos al carruaje. Mire a Draco con dagas en mis ojos.
Estar de compañera de cuarto con Hermione, probo que fue la mejor idea que pudo haber ideado Dumbledore. El entendió que yo necesitaba alguien que me comprendiera y ella era la chica correcta para el trabajo. Lavander y Partvati trataban de adularme. Opinaban que mi cabello color carmesí era despampanante y constantemente me preguntaban si podían peinarme. Estuve de acuerdo en la primera noche, trataron de hacerme rizos. Cuando Colin se río de mi en el desayuno, me prometí jamás dejar que esas chicas tocasen mi cabello.
Las noticias corrieron rápido en Hogwarts. La información de que la primera clase de Hagrid con lo chicos de tercer grado, habian resultado un desastre. Estaba mas que complacida de que no haya sido su culpa, sino la de Draco. Era el glaseado en el pastel saber que el brazo del tonto rubio estaba roto.
Lo malo fue que Lucius Malfoy no estaba nada contento con la herida de su hijo. Con tantas amenazas Hagrid se sentía como un piojoso. Decidí que era hora de visitarlo. Caminaba sola cuando Colin y una chica que no conocía se acercaron.
"Hey Ginny!" Colin me saludo. "A donde vas?"
Le explique lo que trataba de hacer y pensó que era una buena idea. Me presento a la chica. Su nombre era Delia Regal parecía una buena persona. Caminaron junto mi y decidieron acompañarme.
"Crees que ya encerraron al hipogrifo?" pregunto antes de llegar a la cabaña de Hagrid. "Me gustaría subirme igual que Harry."
"No puedes subirte en el Creevey."
Los tres volteamos para atrás. Dos brutos y enanos Slytherins se reían de nosotros. Los reconocí como Julius Harper y Daemon Vaisey. Eran unos tontos solo por que en una parte de la historia de su familia había sangre de brujos.
"Ya lo encadenaron!" Vaisey continuo. "Desde que ataco a Draco, su padre ha estado furioso." Se aproximaron y añadió, "No estaría sorprendido que esa copia de profesor, fuera expulsado en menos de una semana."
"El hipogrifo no ataco a Malfoy," dije enojada. "Malfoy no escuchó las advertencias de Hagrid." Colin por supuesto me apoño asintiendo.
Antes de que nada sucediera, la puerta de la cabaña se abrió. Hagrid deambuló con una pequeña bolsa de comer. Cuando serró la puerta nos vio, estaba sorprendido de ver a cinco estudiantes afuera de su cabaña. "Que están haciendo aquí afuera?"
"Queremos visitarte," le dije, lo Slytherins se mofaron.
"Estoy a punto…" Hagrid empezó, rascándose su poblada barba. Se movió he hizo que lo siguiéramos. "Bueno, que tal si les muestro?" Ya que no puedo darles mas clases con Buckbeak, tuve que prepara otra cosa."
Supuse que mis compañeros de Gryffindor lo seguirian, pero mi sorpresa fue que Harper y Vaisey también se nos unieron. Hagrid nos hizo pasar por el jardín que el año pasado dio vida a unas calabazas y se detuvo enfrente del corral de las gallinas. Mire nerviosa alrededor. Riddle me había poseído bastantes veces el año pasado como para visitar a las gallinas. Fui forzada a matar a unos gallos porque su gorjeo era fatal para el basilisco.
Mis compañeros y yo nos mantuvimos al margen para ver la creatura mágica que Hagrid tenia guardado para los estudiantes mas viejos. Dentro de la área serrada, vi una gallina. No sabia por que Hagrid estaba tan emocionado por un pájaro.
"Me puede decir alguien de ustedes que están viendo?"
Harper se acerco para observar mejor. "Es una maldita gallina!" se río y Vaisey pronto lo hizo también. Harper se volteo a Hagrid. "Perdiste tu cordura hoy?"
"No es solo una gallina," replico Hagrid. Metió la mano a su bolsillo y saco una semilla de pájaro. Lo echo en el corral, apunto al pájaro, que empezó a picar el piso. Las plumas de las gallinas son blancas. Miren a esta cuando le da la luz del sol."
Mire por largo rato a la gallina, cuando giro su cabeza para vernos, los rayos del sol tocaron sus plumas. Un rayo dorado manaba de ellas. Se veía hermosa.
"Que es?" pregunto Delia.
"Sarimanok," Hagrid contesto, "Recientemente descubierta en una isla Filipina por Leon Acamander. Son raros, todos ellos.
"De todos modos," se burlaba Harper. "Por que la maldita gallina es tan importante?"
Hagrid volteo a vernos a los demás. "Los nativos decían que si atrapabas a un adulto tendrías buena suerte, sin usar magia, pero la suerte se supone que trabajaría al azar."
Saco de su bolsillo un montoncito de semillas para pájaro. Cuando lo tiro en el corralito, los sarimanok empezaron a picar el suelo. "Esta de aquí solo tiene unas cuantas semanas. Dicen que la suerte de una joven sucede casualmente para una persona en vez de a ti mismo."
"Por que esta aquí Hagrid?" le cuestione, preguntándome si eran una especie tan rara que acababan de encontrar, por que nadie las estaba estudiando?"
"Scamander piensa que pude disminuir el tiempo para preparara la poción de Felix Felicitas."
"Suerte liquida!" dijo Vaisey, obviamente impresionado.
"Snape va a trabajar con eso?" pregunto Collin.
Hagrid movió su cabeza. "Un viejo profesor de Pociones vendrá a recogerla mas tarde. Nunca han escuchado acerca de Horace Slughom? Negué con la cabeza y lo mismo hicieron los demás. "Genio con el caldero. Muy bueno con la suerte liquida, una de sus especialidades."
"Dijiste que la fuerza funciona si atrapas a uno, es muy difícil hacerlo?"
"Es difícil hacerlo. Casi imposible," contesto, "Vamos Colin." Lo invito a entrar en el corral. Colin se vio extremadamente excitado. Se giro a mi entregándome su cámara. Entro en el y corrió tratando de alcanzar alguna.
Por casi cinco minutos, observamos con asombro que Colin solo fallaba en capturarlas. Aunque el ave se veía acorralada se las manejaba para escapar. Finalmente Hagrid le dijo a Colin que se saliera cuando estrello su cabeza contra el lado del corral.
"Es suficiente,"dijo Hagrid. "Rumores corren de que los sarimanok son excelentes juzgadores de caracteres, pueden sentir el coraje o la excitación. Cuando confían, están confiando por algo bueno. Quien quiere probar?"
Uno por uno, nos alineamos para poder capturar a un joven pájaro. Nos reímos tanto. Harper y Vaisey ni siquiera se podían arrimar. Observe las jugadas de los demás. Todos eran rápidos y movidos y todos habían fallado. Estaba un poco preocupada cuando llego mi turno, cuando Hagrid dijo que eran buenos jueces con el carácter, empecé a dudar de mi misma. Cuando por fin me toco, trate de ignorar esos sentimientos y hacer lo contrario.
Camine despacio hacia la mitad del corral y me senté, escuche como Harper resoplo. Me sonreí tímidamente a mi misma. Tome una semilla que la ave no había visto, la coloque entre mi dedo índice y gordo, y espere. Vi que el sarimanok me estudiaba, arrimándose poco a poco. La luces en sus plumas coincidieron con mi mirada.
Unas cuantas pulgadas, la cabeza del pájaro se arrimo para ver la semilla. Hizo un ruidito y rápido se arrimo y tomo la semilla. Tomando mi oportunidad, lentamente acerque mi mano y sentí como mis manos tocaron su cuerpo. No se resistió. La tome delicadamente, la puse en mi regazo y acaricie sus suaves y doradas plumas. Sentí como un calor paso en mi cuerpo…un signo de victoria…un signo de suerte.
"Bien hecho!" Hagrid estaba mas que contento. "Diez puntos para Griffindor!"
"Tan solo si tu pudieras pasar esa suerte a alguien de tu elección," me dijo mas tarde Hermione, "la necesito para todo el trabajo que estoy haciendo." Me dijo mientras se metía en otro de sus libros de texto.
"No funciona de esa manera," Hagrid me dejo quedarme con una pluma como recuerdo de un trabajo bien hecho. "Si pudiera escoger a alguien, se la daría a Harry en caso de que Black lo llegara a atrapas." Mire muy de cerca a Hermione para ver su reacción.
Me miro y rápidamente pregunto. "Quien te dijo a ti sobre Black?"
"Nadie, yo tengo mis métodos."
Sin decir mas, con mi varita apunte la luz de la vela y la apague. Me refugie cómodamente debajo de mis sabanas, antes de voltearme escuche a Hermione decir, "Una brujita muy inteligente."
Jale las sabanas hasta mi barbilla, intente dormir, pensando en la buena semana que acababa de tener. Cuando por fin los sueños tomaron mi realidad, vi a Harry dentro de mi cabeza, dándome las gracias por haberle dado la suerte para defenderse de Sirius Black.
El castillo estuvo relativamente silencioso los siguientes dos meses. Hermione estaba muy ocupada y la mayoría de su tiempo libre la pasaba con Ron y Harry. Mientra Neville y yo hacíamos lo mismo. Los dos silenciosamente deseábamos formar parte del Trío de Oro. La relación con Luna crecía, pero pasarían tres años mas para ser realmente mejores amigas. Sorprendentemente también la relación con Colin crecía. Después de todo teníamos algo en común. (Por la forma en que hablaba de Harry llegue pensar que le gustaba) era Delia Regal. El profesor Lupin resulto ser un sorprendente instructor y sus clases que compartíamos con los Ravenclaw siempre fueron divertidas.
La paz no duro para siempre. En la noche de Halloween, Black entro al castillo y asusto tanto a la dama gorda que se fue de su pintura. Afortunadamente el único que salio dañado fue el retrato. Después de eso, los dementores atacaron a Harry en el partido de Hufflepuff vs. Gryffindor. Cuando vi como Harry caía desde esa altura, supe que era lo peor que pasaría ese año.
Sonrojada, me dirigí a la ala del hospital. Le había hecho una tarjeta de alíviate-pronto. Esperaba que el se encontrara dormido cuando se la dejara. No tuve tanta suerte, Harry me miro cuando entre, apreté la tarjeta. Me brindo una débil sonrisa. "Hola Ginny."
Tu lo puedes hacer! Me dije a mi misma."H-h.hola," logre decir. "Siento mucho lo de tu escoba."
Frunció un poco el ceño. Que bien Ginny, hazlo sentir mal. "Er, gracias." murmuro.
"Pensé…Pensé que Ron te traería algún dulce de Honeydukes." Trate de seguir y mantener una conversación de verdad.
Frunció el ceño otra vez. Tratas de atrapar mil snitches hoy, verdad, Ginny? "Eso seria bueno." Murmuro.
Tratando de ya no hacer de mi un a tonta, temblando le tendí la tarjeta y le dije. "Lohiceparatiesperoqueterepongasadios." Mis mejillas ardían, huí del cuarto.
Caminando lo mas fuerte que pude, fui a dar directamente con Fred y George. George dejo caer un pergamino bastante grande, un poco desgastado. Lo mire desde arriba y pude observar que se veía la sombra de la escuela y unos puntitos moviéndose.
"Accio mapa," Grito Fred, y el pergamino voló directamente a su mano, lo doblo, pero antes de que lo hiciera pude captar las palabras "Lunático" y "Canuto" y "mapa". Fred me sonrío. "Adonde vas con esa prisa hermanita?"
"Sino te conociera lo suficiente, pensaría que huyes de algún problema," digo George con una gran sonrisa.
"Problema no, solo vergüenza." Replique. Volví mis ojos al mapa, "Ese era un mapa de Hogwarts?"
"No me preguntes…" Fred comenzó.
Pero lo interrumpí "…y no me contaras mentiras?" termine por el. "Vamos ustedes saben que son mis hermanos preferidos." Dije eso tratando de poner mi mejor puchero.
"Tus hermanos favoritos?, escuchaste eso Fred?"
"Lo escuche," replico Fred. "Es gracioso que diga algo así, por que casi no la hemos visto desde que empezó la escuela." Coloco la mano sobre la frente y puso una cara muy estresada.
"Es como si ella no tuviera hermanos." George moqueo.
Golpee a los dos, "Si no tengo hermanos, entonces puedo enseñarle a mama ciertos tesoros que están debajo del piso del guardarropa." Me quite el cabello del hombro y empecé a caminar.
"Peleas sucio," dijo Fred
"Pero en el amor y la guerra todo se vale" George recordó. "Y en una relación de hermano a hermano."
Me detuve y sonreí. No era difícil tratar con ellos. Después de todo era su hermana favorita, pero no dejen que los demás se enteren. Cuando me llamaron, sabia que me iban a revelar uno de sus secretos.
Los seguí a un salón vacío y George cerro la puerta. Fred coloco el pergamino sobre el mesa banco y desdoblo el pergamino. Era en efecto el mapa del castillo y cada uno de los puntitos tenia nombre. Seguí los corredores hasta que llegue al salón en donde me encontraba con mis hermanos.
"Este es uno de nuestros tesoros mas amados."
"Ustedes lo hicieron?" pregunte, muy asombrada por la magia y habilidades que les debió haber costado para completarlo.
"Nos adulas, no mi querida hermana, lo obtuvimos en nuestro primer año."
"Lo rescatamos de la oficina de Filch."
"Lo usamos para llegar a Hogsmeade cuando éramos mas jóvenes," me informo George. Apuntando cada uno de los pasajes secretos que conducían fuera del castillo.
"Y este mapa muestra a todos los que están en el castillo?"
"A todos." Dijeron Fred y George al unísono.
Miraba el mapa. Mis ojos no pudieron evitar localizar a Harry que estaba a tan solo a dos cuartos. Cuando lo vi, una idea paso por mi mente. "Si puede ver a cualquiera, entonces ustedes pueden ver en donde esta Sirius Black!" exclame.
"Que crees que hemos estado haciendo?"
"No podemos estar siempre alertas al mapa, y estamos seguros de que Sirius es lo bastante inteligente de no entrar tanto al castillo, de seguro pensó que el día de Halloween todos estaríamos distraídos."
Mire como Ron y Hermione iban juntos en la torre de Griffingor. De seguro comenzarían su viaje rumbo al hospital para visitar a Harry. Fue en donde tuve la epifanía. "Le deberían dar el mapa a Harry."
Fred y George me miraron. Después de unos segundos en silencio, se reventaron en risas. "Tu siempre fuiste la graciosa!" George me dijo tomándose de la barriga.
Coloque mis manos en las caderas y los mire, recordándome a mi misma a mama. "Primero, esto es serio, Harry puede ir a Hogsmeade y parar su mal humor por ello…"
"Ginny, creo que tu corazón esta pensando por tu mente…" Interrumpió Fred
"Y dos.." dude por que se supone que muy pocas personas sabían de esta información. "Sirius Black esta aquí por que…por que quiere a Harry muerto."
Se callaron. "Estas segura?" pregunto George.
"Escuche a mama y papa hablar de ello antes de venirnos a la escuela, y saben que yo no vacilo con estas cosas."
Se miraron uno al otro. Intercambiaron unas cuantas palabras y me miraron. "Tomaremos tu sugerencia en profunda consideración," dijo Fred.
"Por que esta cosita ha hecho mucho por nosotros y no será fácil desprendernos de el," George añadió.
"Tenemos unas cuantas semanas antes del viaje a Hogsmeade. Tomaremos un tiempo para meditar," Termino Fred. El y George colocaron sus varitas en el mapa y dijeron "Travesura realizada" Fred enrollo el pergamino, lo escondió bajo su capa, y salieron del salón.
Sonreí tímidamente. Supe que tomarían la decisión correcta.
Estuve mucho tiempo con Hermione en la temporada navideña. Harry y Ron estaban enojados con ella por haber acusado a su Saeta de Fuego de ser un arma mortal que Sirius había mandado. Aunque tenia razón de quien la había mandado, y no la tenia en decir que era una arma mortal.
En estas ocasiones era cuando podía pasar tiempo con alguno de ellos. Cuando se enojaban uno contra el otro, su neutralidad los forzaba a pasar tiempo con uno o con otro, a sobrellevar sus niñerías. El amigo que era dejado a un lado, por lo general se iba conmigo. Me da vergüenza admitir que secretamente yo deseaba esas peleas. No era que Colin, Neville, Luna o Delia fueran malos amigos.
Fue en estas ocasiones cuando yo me mantenía bien informada. Mientras pasábamos las tardes en la biblioteca con Hermione, usualmente me informaba de cosas que no a cualquiera le diría. Me pregunto como fue que me entere de que Sirius estaba tratando de hacerle daño a Harry y le conté como escuche la conversación de mis padres.
"Escuchando conversaciones ajenas?"
Pretendí estar dolida "Yo no llamaría escuchar conversaciones ajenas. No es mi culpa que escuche mucho mejor de lo que la gente piensa."
"Ah si? Y que mas has aprendido últimamente?"
Pensando en otra conversación del Trío de Oro que escuche, dije, "Estoy enterada que Sirius es el padrino de Harry, y se que estuvo en Azcabaan por algo terrible, pero todavía no se porque."
Hermione sintiéndose perdida sin sus dos mejores amigos, me contó que Sirius era el guardián…que había traicionado a los padres de Harry…Mato a Peter Petttigrew…Y yo necesitaba encontrar a Harry para darle un gran abrazo.
Hermione tuvo otro altercado con Ron, aparentemente su gato se había comido su rata. No era la culpa de ella y a Ron nunca le había gustado su rata. Harry termino de lado de Ron y nuevamente yo termine sentada en la biblioteca escuchando las quejas en contra de mi hermano.
"No puedo controlar lo que caza CrookHanks, tiene su propia mente."
"Ron puede llegar a ser un verdadero tonto, se le va a pasar y pronto volverán a lo mismo de siempre, ya veras." Le asegure.
Le dio vueltas a las hojas muy enojada. O era que necesitaba encontrar algo o eso la distraía. "Lo extraño," soltó, haciendo una cara como si las palabras le dolieran.
"No se por que te gusta tanto mi hermano," murmure.
Cerro el libro bruscamente y me miro. "Yo…No…No me gusta…Tu infantil hermano!" Con cada palabra se había estado levantando y ya a esta hora estaba totalmente de pie. Temblando, recupero la compostura y me pidió disculpas.
No tenia problemas con su coraje. Ella no bromeaba con migo ni con los demás. La forma en como esos dos tenían altercados, habría sido un milagro que no se gustasen mutuamente. No volví a mencionar el tema ese año, pero se convirtió en nuestro tema favorito con el pasar de los años.
Nuevamente, la atmósfera de Hogwarts envolvía paz. Escuche que Lupin le daría lecciones extras a Harry en contra de los dementores, por lo menos ese problema estaba resuelto.
En el juego de Gryffindor vs Ravenclaw, me senté junto a Colin y Hermione. Colin no dejaba de tomar fotos, y no dejaba de contarme cuanto amaba al Quidditch y que su mama no lo entendía y su papa… honestamente deje de escucharlo cuando Harry salio al campo.
Escaneo los cielos en busca de los dementores, se veía muy confiado. Cuando vio al buscador contrincante, note un cambio en su comportamiento. Reconocí ese cambio de inmediato.
"¿Hermione, quien es esa chica? La buscadora?" pregunte.
"Cho Chang, esta en cuarto…"
"No me gusta,"
"No te gusta?" me miro confusa. Miro a Harry en su escoba, quien miraba nerviosamente a Cho. "Oh."
Gryffindor gano! Pero los sentimientos de dominación fueron prontamente eclipsados por los gritos de Ron. Cuando mi hermano se despertó, fue por que Sirius Black estaba encima de el con una navaja en su mano. Si Ron era el objetivo o fue confundido con Harry eso no se supo, pero no por eso disminuyo nuestros temores.
Después de esa noche Black no volvió a visitar el castillo. El último partido de Quidditch en el cual ganamos nos animo un poco. Hasta creí ver llorar a Oliver Wood. Una vez mas todo parecía tranquilo. Los exámenes finales se acercaron, a mi me fue muy bien.
Me desperté agitada. El cuarto estaba en silencio, salvo por las respiraciones de Parvati y Lavander. Me sacudí las pesadillas, preguntándome por que Hermione no estaba a mi lado. Ella estaba habituada y siempre preparada a despertarse cuando yo regresaba a la Cámara. Mire a su cama, pero ella no estaba, sus sabanas ni siquiera estaban deshechas.
Me senté. La luna llena iluminaba el cuarto hasta el ultimo rincón. Me levante y me puse las pantuflas, me acerque a la ventana. Mientras mas cerca estaba del cristal, escuche claramente el eco de un aullido de lobo. Mire nuevamente la cama de Hermione antes de volver mi atención a la radiante y bella noche que había.
Que es eso?
Una extraña silueta volaba por el cielo, parecía un hipogrifo con dos jinetes. No podía estar viendo aquella escena tan absurda, por que la creatura había sido sentenciada a muerte hace apenas unas horas. La luna no me brindo la suficiente luz para ver la identidad de los jinetes que arribaron en la Torre Oeste, en las sobra y fuera de la vista. Después de unos minutos, la silueta regreso, pero esta vez llevaba tres individuos, el tercero era mas alto que los otros dos, descendieron entre las sombras.
Que escena tan curiosa. Presione mi cara contra el cristal, tratando de ver entre las sombras y localizar aquella alucinante escena, pero no la encontré…espera…El hipogrifo se elevo otra vez, pero esta vez sin los mas pequeños jinetes.
Mire la cama de Hermione, el reloj marcaba las 11:54 PM casi era medianoche y ella no se encontraba en su cama, a salvo. Era peligroso andar divagando, especialmente con un loco asesino suelto. Debería tratar de encontrarla? Era en contra del carácter de Hermione, así que decidí esperarla ahí, hasta que ella regresara.
Cuando me recosté, no espere volver a dormirme tan rápido. Cuando me desperté cuatro horas después, me levante de la cama, escanee el cuarto. La cama que correspondía a mi amiga mas cercana, estaba vacía y parecía que en toda la noche no había sido tocada. La luna llena estaba perdiendo su esplendor.
Brinque de la cama, me calce las pantuflas nuevamente. Ya no me importo que hora era o si me metería en problemas por andar merodeando por el castillo tan temprano. Salí de mi cuarto, de la sala Común y corrí fuerte cuando salí de ella. Me detuve frente a las escaleras, tratando de ver si veía a Hermione.
Fue en ese momento cuando lo vi. Un increíble, larga, y peluda creatura se había parecido en las horas mas tempranas de la mañana. Parecía un lobo, pero no podía ser…Los lobos no se pueden ponerse de pie.
Pero los hombres lobo si…
Me hice para atrás y tome mi varita. Sabia muy bien que no estaba en mi repertorio de hechizos uno contra hombres lobos. Volví a retroceder sin quitarle la vista de encima a la creatura por si me veía, yo estaría lista para correr.
Descubrí que la creatura estaba cojeando y estaba sangrando del hombro. Creí escucharlo sollozar. No se veía amenazador como al principio. Pude ver que usaba ropa muy familiar, unas capas viejas. Tembló cuando trato de dar el primer paso.
Cuando la creatura me observo, la última partecita de la luna se estaba escondiendo en el horizonte. La transformación de regreso a un ser humano ocurrió, empezó por lo pies hasta que llego a la cabeza. Parecía que el pelaje se succionaba a su piel. Escuche como tronaban y se acomodaban sus huesos. Las garras del lobo temblaron y volvieron a convertirse en manos. Sus ojos se posaron en los míos, vi al hombre que estaba detrás del mounstro.
"Profesor Lupin?" exclame. Puse mi varita dentro de mi capa y me acerque al profesor. Mi profesor? Mi profesor era un hombre lobo? Me pregunte si Dumbledore lo sabia "Esta bien? Que esta pasando?"
"Black…" murmuro
"Sirius Black le hizo esto?" grite. Rompí un pedazo de mi capa, hice una tira y la amarre en el hombro y brazo de Lupin y aplique un poco de presión.
Lupin lloro."…No es su culpa, yo…me convertí…y el solo trataba de proteger a Harry, a Ron y a…"
"El trataba de proteger..?" le pregunte, confundida. Tal vez la cabeza noqueada de Lupin estaba alucinando. "Por que querría Sirius proteger a Harry?"
Negó con la cabeza. "Estábamos equivocados," dijo, tratando de levantarse. Lo trate de ayudar, "El estaba…tratando de capturara a Pettigrew…"
Tal vez Lupin no estaba al tanto de que este Peter estaba muerto."Vamos con Madam Pomfrey, ella le ayudara con su hombro."
Sosteniendo el peso de Lupin, me las ingenie para ayudarlo a llegar a la ala del hospital. Durante el trayecto me las arregle para obtener los detalles de esa noche. Scabbers era Peter…Black un animago…Harry, Ron y Hermione…Snape…Peter era el guardián secreto…Peter traiciono a Lili y James…Peter enmarco a Sirius. Tendría que escuchar la versión de Hermione mas tarde.
En el ala del hospital, difícilmente notamos que había tres camas ocupadas. Madam Pomfrey trato a Lupin, quien ya había recobrado su compostura. Ignoro sus constates pedidos de quedarse pero el no quiso. Pomfrey se excuso y Lupin se volteo hacia mi.
"Gracias Ginny, estoy seguro que la mayoría de mis estudiantes habrían corrido si me hubieran visto y menos ayudado." Sonrío calidamente Lupin. "Tu eres muy valiente, voy a extrañar darte clases."
"No va a volver?" le pregunte decepcionada.
Meneo la cabeza. "Es un milagro, que nadie haya unido las piezas de mi pequeño problema peludo," dijo Lupin, sonriendo. "Severus ha sido muy bondadoso en no compartir mi secreto. Diría eso después de esta noche, pero dado los eventos de esta, dudo que desee guardarlo mas."
Sentí que la rabia crecía dentro de mi. No estaba bien. Lupin era una grandiosa persona y un maravilloso maestro.
"El ministerio no le va a creer a un hombre lobo y tres jóvenes brujos," replico Lupin. Se levanto y moviendo su cabeza. "Necesito que guardes lo que haz escuchado esta noche. Acabamos de ayudarle a un criminal. A nadie se le va hacer gracioso."
Se lo prometí.
"Necesito descansar y tu no debes estar levantada tan tarde," Coloco su mano en mi hombro y me dirigió hacia la puerta. "Ve a descansar antes del desayuno, empezare a empacar."
"Necesita ayuda?," le pregunte, pero no lo acepto. Me despedí y me aleje de ahí. Camine de regreso a la torre de Gryffindor. Trataba de comprender los eventos. Lupin era un hombre lobo. Sirius Black era inocente. Scabbers era un mortifago.
Despierta tan temprano, señorita Weasley?
Me volví, era el profesor Dumbledore saliendo de las sombras. Bien, estoy en problemas. "Buenos días profesor."
"Me debes disculpar por no haberme ocupado mas de ti este año," me dijo. "Seguro de que estas enterada de lo ocupado que he estado."
"Si, lo entiendo."
"Te pareció benéfico los arreglos de tu dormitorio?"
El director me había encontrado merodeando por el castillo tan temprano y solo me preguntaba si me había gustado el cambio de cuarto? Asintiendo, le dije, "Hermione ha sido de mucha ayuda."
"Siempre lo he pensado, siempre he dicho que los amigos son mejor compañía que un diario."
Me reí. "Especialmente los que guardan las memoria de Quien-Usted-Sabe." En ese momento recordé algo que siempre le había querido preguntar. "Profesor, como fue que lo hizo?"
"Tengo mis sospechas, pero como todavía no tengo las suficientes evidencias, no lo puedo decir."
"Me lo dirá cuando este seguro?" le pregunte con esperanza.
"No quiero hacer promesas que tal vez no pueda cumplir, si me disculpas Ginny, necesito irme. Estoy seguro de que no estas conciente de la hora que es, sino, no te hubieras escapado de tus cobijas."
"Gracias profesor."
"Es peligroso andar por los corredores, de hecho anoche capturamos a un intruso y se nos escapo, de bajo de los mismos ojos del Ministerio."
"Black se escapo?" dijo llena de emoción. Me detuve, recordando mi promesa a Lupin. Trate de cubrir mi obvio error. "Quiero decir…Que quiere decir?"
Me miro con curiosidad y continúo. "Coincidentemente, no eres la única estudiante fuera de su cama, de hecho me dirijo hacia la ala del hospital para visitarlos.
Mi mente se traslado a las tres camas ocupadas que había visto, no fue difícil amarrar los cabos. El Trío estaba lastimado. El último recuerdo de Lupin era que Peter había escapado. Regresaría a matarlos, y los hirió en el proceso?"
Antes de saber lo que estaba diciendo, grite, "Los hirió Peter?"
Dumbledore no dijo nada. Alzo las cejas de una manera sugestiva. No sabia si me iba a ignorar maratónicamente o me cuestionaría. "No, no es su naturaleza ser valiente. Sospecho que Peter huyo y no creo que vuelva."
Se iba, pero se detuvo. "Puedo confiar en ti, que esto solo lo sabrás tu?" Tal vez tu sepas la verdad acerca de Sirius, pero me temo que el Ministerio no será tan comprensivo."
"Fue lo que me dijo el profesor Lupin. Se lo prometí." Dumbledore asintió.
"No tengo dudas," me dijo. Antes de irse me dijo adiós con la mano. "Nunca acabas de sorprenderme con tu inteligencia, pequeña." Sin mas continuo su camino.
Cuando entre a la sala común, observe que alguien estaba en el sillón. Cuando me acerque, la figura me miro. Era Colin.
"Se te cayo esto," me dijo con una voz ahogada. Me enseño mi pluma de sarimanok que brillaba como la luz del sol.
"Colin?" le dije, sentándome a un lado de el. "Por que estas levantado tan temprano? Deberías estar dormido.
Se encogió de hombros. La cámara que siempre lo acompañaba estaba ausente. Estudie su cara y me di cuanta lo pequeño que era. Paso su mano por su castaño cabello. "Tu también estas levantada," se acerco mas. "Además, me gusta tu compañía."
Fruncí el ceño y lo mire, se veía un poco avergonzado como si hubiera hablado demás. Me pregunte que diría si el supiera que fui yo quien el año pasado lo ataco, que fui yo quien mando al basilisco que lo petrifico através de su cámara. Me pregunte…
Pero no pude pensar más. Colin estaba besándome. No se podía decir que era el mejor beso, además fue muy corto. Estaba sorprendida y confundida, pero un calorcito invadió mi cuerpo. Cuando Colin se separo de mi, estaba rojo. "Lo siento Ginny."
"Esta bien Colin," le dije suavemente, sin saber que mas decirle. Muchos pensamientos pasaron por mi cabeza. No me gustaba el chico, pero no quería herir sus sentimientos. Me gustaba Harry y siempre pensé que mi primer beso me lo daría el.
"Me haz gustado todo el año," empezó, girando mi pluma en su mano. "Pero vi como te comportabas cuando Harry estaba cerca.
Mi turno para ponerme roja.
"…Y quiero decir, no te culpo por que Harry es el mejor…Pero pensé que tal vez esta mañana, pensé…o que tal vez tu…"Su mano libre le daba golpecitos a su pierna. "Pensé que podía besarte…" Me devolvió la pluma y sonrío. "Con un poco de suerte…" Se fue directo a su dormitorio.
La pluma bajo despacio, descendió hasta que cayo reposando en mi regazo. Ya no era mas dorada. Me di cuanta que el entusiasmo se había ido. Fue la suerte del sarimanok que paso de mi cuerpo al de Colin, que le dio el coraje para hacer lo que había echo.
Me quede sentada por unos cuantos minutos, jugando con la pluma en mis manos y reflexionando en lo que había pasado en los últimos diez meses. Estaba orgullosa de mi misma, casi me había portado normalmente enfrente de Harry, había ganado la amistad y respeto de Hermione, había hecho amigos. Ciertamente estaba arreglando el desastre del año pasado.
Cuando la mañana nacía, toque mis labios, en donde los labios de Colin se habían posado. No, definitivamente Colin no me gustaba, pero el me dio mi primer beso. Por lo cual, se dibujo una sonrisita en mi cara.
No podía esperar a que Hermione llegara.
