Doble cita con Iris y Eddie…


Llegaron al departamento en muy poco tiempo. Len entró primero, arrojando sus llaves y chaqueta sobre la mesa antes de girarse hacia Barry. Barry cerró nerviosamente la puerta y lo miró. Todavía estaba enojado, pero parecía no seguro de qué decir en ese momento. Barry decidió acercarse a él, poniendo sus manos alrededor de su cintura.

—Lo siento. No debería haber mentido.

—No, no deberías haberlo hecho –miró a Barry por un momento antes de abrazarlo con fuerza, colocando su cabeza sobre su hombro. —Mira Barry, sé que esto fue inofensivo y no tengo motivos para estar enojado. Yo solo… –respiró profundamente, tratando de descifrar qué decir. —No puedo explicar la sensación que tuve cuando vi a Cisco y tú no estabas con él. Automáticamente pensé que estabas con otra persona. No sé quién, tal vez Iris llegó antes, pero no importó. Solo salté a la conclusión de que estabas traicionándome y yo… –su voz se convirtió en casi un susurró al final.

Barry lo abrazó más fuerte, besando su cuello, antes de apartarse y tomar su rostro entre sus manos.

—Hey, lo siento cariño. No debería haber hecho eso y nunca lo haré, lo prometo –lo besó ligeramente en los labios. Barry no quería que Len dudara de él, nunca.

—Está bien, Escarlata. Como dije, sé que estoy siendo un tonto.

—Muy tonto –le sonrió Barry. —Si lo supieras lo atado a tu dedo que me tienes… –Barry se mordió el labio, una idea viniendo. — ¿Qué tal si te lo compensó? –Len lo miró, instantáneamente intrigado. Barry lo besó de nuevo, metiendo la lengua en la boca de Len y haciéndolo sucio como pudo. Se apartó del abrazo de Len, quitándose los zapatos. Lo miró y le dio una sonrisa. Pasando junto a él, dando media vuelta y caminó hacia atrás para mantener la mirada fija en Len, que se giró al instante para verlo. Comenzó a caminar por el pasillo hacia el dormitorio de Len. Le sonrió tímidamente mientras levantaba su camisa sobre su cabeza y la arrojaba al piso, dejando su pecho desnudo. Llegó a la puerta de la habitación de Len y antes de entrar, comenzó a desabrocharse el cinturón y los pantalones, levantándole la ceja al Len congelado. Rió mientras giraba y entraba en su habitación, fuera de su vista. Barry escuchó a Len prácticamente tropear cuando comenzó a moverse de nuevo, debe haberse quitado las botas ya que Barry las escuchó golpear el piso en algún lugar del pasillo. Barry esperó hasta que supo que Len estaba en la puerta. Miró por encima de su hombro hacia él antes de inclinarse y quitarse los jeans. Se levantó y se volvió hacia él, sonriendo. Su mano se deslizó por su pecho hasta que llegó a su entrepierna, tanteándose a través de su ropa interior.

— ¿Qué me estás haciendo, Escarlata? –se quejó Len.

Barry caminó hasta la cama y se subió, poniéndose sobre sus rodillas. Le hizo un gesto a Len para que fuera hacia él. Len llegó al pie de la cama, abrazó a Barry y lo besó con brusquedad. La mano de Len se desplazó por toda su espalda, sintiéndolo por completo. Barry tarareó en el beso antes de apartarse.

—Quiero mostrarte cuánto soy tuyo, Lenny –Barry le besó la nariz. —Quiero que veas cuánto me importas –le besó la mejilla. —Para que sepas que no hay forma de que pueda traicionarte –siguió acercándose a su oído. —Quiero ser completamente tuyo esta noche Lenny –Barry succionó el lóbulo de su oreja. —Quiero finalmente tenerte dentro de mí –susurró.

—Joooooder –los dedos de Len se clavaron en los costados de Barry. Iba a tener moretones allí por la mañana.

Barry se rió y se lanzó sobre la cama de Len. Se inclinó u sacó la última prenda de vestir antes de recostar y mirar a Len. Hizo su mejor esfuerzo para sonreírle, pero sus nervios eran demasiado fuertes a este punto, sabía que estaba sonrojado. Barry nunca tendría la confianza para hacer esto con nadie, pero con Len, sentía que tenía que hacer esto. La boca de Len se relajó, respirando con dureza. Se arrastró lentamente sobre la cama, mirando cada parte del cuerpo desnudo de Barry debajo de él. Finalmente se presionó contra él, su boca se apoderó por completo de la de Barry. Su lengua se sumergió, explorando cada parte de ella. Barry empujó sus caderas hacia él. La tela de sus jeans era demasiado gruesa en su piel desnuda, pero no le importó. Tiró de la camisa de Len, tratando de acercarlo más. Len se levantó por un momento, una mano se acercó al dobladillo de la camisa y la sacó por su encima de su cabeza. Volvió a baja para besarlo, pero algo captó la atención de Barry. Empujó a Len hacia a atrás y miró su pecho. Había cicatrices cubriendo todo su pecho. Algunas eran enormes marcas de quemaduras, otras eran cortes, grandes y pequeños. Había uno masivo en su abdomen, justo arriba de su ombligo. Barry estaba completamente conmocionado.

— ¿Lenny…? –Barry preguntó preocupado. Miró a Len que parecía igual de confundido. Se miró a sí mismo y luego a Barry.

—Yo… lo siento… debería haberte advertido… –se inclinó sobre sus rodillas pero mantuvo su mirada baja,

— ¿Qué paso? –todo lo que podía pensar eran las palabras de Lisa de antes.

'Puedo decirte que no es una historia feliz…'

Len lo miró sombrío.

—No es algo de lo que quiera hablar en este momento Escarlata –su mirada volvió a bajar. —Debería haber mantenido la camisa, usualmente lo hago… solo… lo olvidé…

Barry se sentó y tomó su rostro entre sus manos, haciendo que lo mirara.

—Puedes decírmelo cuando quieras, o nunca si lo deseas. Lo que sea que quieras –lo besó suavemente en los labios. —Ahora, ¿Qué hay de volver a lo que estábamos haciendo? –Barry lo jaló hacia abajo y se acostó en la cama, besándolo de nuevo.

— ¿Estás seguro? –susurró.

Barry ni siquiera le respondió, lo besó bruscamente mientras empujaba su duro miembro hacia él y gemía. Len no necesitó que se lo dijera dos veces. Sus manos comenzaron a vagar por el cuerpo de Barry, besando y marcando su cuello. Bajó y succionó el pezón de Barry, lo que le hizo gemir. Se movió al otro, dándole la misma atención. Barry no pudo soportar mucho más, atrajo su cabeza y lo besó. Le encantaba la sensación de tener la piel desnuda de Len contra su pecho. Sus manos bajaron a los jeans de Len y comenzaron a desabrocharlos. Los quería fuera de inmediato. Len se apartó nuevamente para quitárselos, dejándolo finalmente desnudo. Barry se mordió el labio mientras lo miraba. Era magnifico, incluso las cicatrices de alguna manera lo hacían más hermoso. Volvió a caer sobre él, sus miembros frotándose uno contra el otro. Barry gimió y se apretó contra él.

—Escarlata –Len susurró.

—Lenny, por favor… ¡Quiero más!

El brazo de Len se extendió hasta su cajón, sacando su lubricante sin tener que mirar. Barry estaba familiarizado con esa parte. Después de la primera vez, Len había usado sus dedos en él con frecuencia. Esta noche, sin embargo, Barry quería lago más que solo un dedo. Len besó suavemente a Barry en los labios y se sentó de nuevo, abriendo la botella y cubriéndose los dedos.

—Extiende esas piernas para mí, cariño.

Barry hizo lo que le dijeron, abriendo sus muslos. Len se sentó sobre sus rodillas y su mano descendió, encontrando de inmediato si agujero. Len metió fácilmente un dedo y comenzó a trabajar para abrir a Barry.

— ¡Lenny! –gimió Barry.

Se inclinó y comenzó a succionar el miembro duro de Barry. Su dedo siguió moviéndose hacia adentro y fuera hasta que empujó un segundo. Una vez que ya no sintió demasiada tensión, sus dedos comenzaron abrirse como tijeras, abriéndolo más. Barry gimió con impotencia mientras Len seguía moviendo la cabeza, no podía tener suficiente de esa sensación. Le encantaba cuando Len usaba sus dedos, la sola idea hizo que Barry tuviera sueños húmedos. Empezó a empujarse contra los dedos de Len, queriendo que profundizaran. Len finalmente se levantó, mirando a Barry.

—Te ves hermoso Escarlata –respiró profundamente —, aquí justo para mí.

Empezó a sentir que el tercer dedo presionaba. Esta parte era nueva, nunca se había abierto tanto. La presión se sentía demasiado y muy poco a la vez. Len comenzó a empujar con más fuerza, Barry gimió incontrolablemente. Miró a Len que solo lo observaba, con sus ojos llenos de admración.

—Lenny, por favor… Ah –solo lo quería dentro ahora.

—Sí cariño –Len sacó lentamente los dedos, limpiándolos en el edredón. Extendió una mano a hacia su cajón y sacó un condón. Después de rodarlo, lubricó su miembro a fondo. Barry lo miró con emoción. Se inclinó y besó a Barry.

—Si es demasiado, solo dime, me detendré de inmediato. ¿De acuerdo?

—Sí –Barry le sonrió.

Se apoyó sobre sus brazos mientras el otro se inclinaba y se guiaba. Barry sintió que su cabeza comenzaba a presionarlo. Se sentía increíblemente grande. Len ejerció presión suficiente para que finalmente su cabeza atravesara el apretado anillo. Barry siseó ante la sensación. Todo su cuerpo estaba demasiado tenso y sabía que tenía que relajarse.

— ¿Estás bien Escarlata?

—Sí, perfecto, cariño –Barry extendió la mano hacia él. Barry perezosamente lo besó y sintió que Len se empujaba más profundo, poco a poco. —Augh, Lenny… mmm…

Len comenzó a besar sus mejillas y su frente, animándolo a relajarse aún más.

—Casi allí, solo un poco más.

Barry sintió que podía venirse solo por la presión del pene de Len llenándolo por completo. Len empujó una vez más, fuerte, y finalmente tocó fondo. Su respiración era dura en el oído de Barry.

—Mierda, eres tan grande.

Le besó el cuello.

—Te sientes tan perfecto, Escarlata –sus brazos comenzaron a frotar los costados de Barry. Barry envolvió sus piernas de alrededor de Len, sosteniéndolo más cerca.

Esperó un momento, dándole a Barry la oportunidad de ajustarse un poco antes de comenzar a retirarse lento, y luego volviendo a entrar. Barry gimió en voz alta, queriendo más. Len se apoyó de nuevo sobre sus codos y lentamente comenzó a envestir a Barry. Pequeños cambios al principio, pero una vez que sintió que Barry se relajaba más, comenzó a a salir y empujar más fuerte hacia dentro.

— ¡Sí…! –gimió Barry.

— ¿Estás disfrutando mi polla Escarlata? –Len le susurró al oído.

—Sí –la respiración de Barry se contrajo mientras Len empujaba más fuerte —ah, joder… ¡Te sientes increíble!

— ¡Eso es cierto! –Len dijo entre respiraciones. —Soy el único que puede hacerte sentir así –miró a Barry a los ojos mientras su mano iba a su rostro —solo rogaras por mi polla –lo besó bruscamente. —solo yo sabré como suenas, como te ves, que sientes cuando eres llenado con mi polla –gruñó mientras empujaba más fuerte.

— ¡Lenny! –Barry era un desastre, estaba cerca de venirse. Len seguía golpeando su próstata con cada embestida, no iba a durar mucho más. Levantó las manos y agarró los hombros de Len, tirando de él para besarlo mientras empujaba sus caderas hacia arriba.

La mente de Barry disminuyó su velocidad. La dura respiración de Len justo al lado de su oreja. La sensación de sus músculos contrayéndose bajo sus manos mientras embestía dentro de él. La sensación del calor saliendo de él. Los dedos de Len clavándose alrededor de sus caderas. El sonido del choque de sus cuerpos uniéndose. El miembro de Len enterrándose una y otra vez en él. Su mente se quedó en blanco y finalmente se vino, sin tocarse.

— ¡Lenny! –sintió su semen caliente derramándose entre sus cuerpos. Len lo montó a través de su orgasmo, gimiendo en su oído. Las manos de Len soltaron sus caderas y se envolvieron alrededor de su cintura mientras comenzó a empujar más rápido. El cuerpo de Barry ahora estaba flácido, tomando lo que Len le daba. Estaba empezando a ser demasiado.

—Escarlata –Len gimió ruidosamente, empujando las caderas esporádicamente cuando finalmente se vino. Barry podía sentir en latido del miembro de Len. No podía imaginar algo más ardiente. Barry suspiró mientras se relajaba en la cama mientras Len se sentaba, ambos recuperando el aliento. Finalmente se levantó antes de besarlo dulcemente y se retiró con lentitud. Los sostuvo cerca mientras lentamente los movía para recostarse sobre sus costados, quitándole su peso a Barry. Lo miró por un momento. — ¿Estás bien? –susurró bruscamente, Barry asintió. Comenzó a besar su mandíbula, mejilla, nariz, frente, haciendo reír a Barry,

—Para eso –sonrió.

—No puedo evitarlo, eres tan lindo Escarlata.

—No, ¡Tú eres el lindo!

—Bueno, ¡Tú eres hermoso! –devolvió.

— ¡Tú eres atractivo!

—Ummm… ¡Eres precioso!

— ¡Estas tan bien como el carajo! –Len se rió en voz alta. —Allí tienes, ¡Yo gano! –Barry lo besó. Sentía que ningún momento podría igualar este. Estaba tan feliz, solo estaba con Len, perteneciéndole.

Len se movió y comenzó a levantarse, haciendo que Barry hiciera un puchero.

—Cálmate Escarlata, tenemos que limpiarnos. Entonces podemos abrazarnos toda la noche, prometido –Barry se dio cuenta de que tenía un desastre en todo el estómago, y algo de eso también estaba en Len. —Espera aquí. Conseguiré una toalla para que puedas limpiarte.

Len se puso de pie y salió de la habitación. Barry disfrutó de la vista ya que no se molestó con la ropa. Regresó después de deshacerse del condón y con una toallita húmeda para Barry. después de limpiar la mayor parte, Len volvió a la cama, abrazandolo por detrás.

—Eres oficialmente mío Escarlata –suspiró Len.

— ¿Pensé que ya estaba establecido? –bromeó Barry.

—Cierto, pero ahora es más oficial… Puse mi estampa.

—Más como tu polla en…

Len se rió libremente.

— ¿Cómo sería mi vida sin ti Barry?

Barry se rió.

—Mmm… aburrido… y todavía tendrías el caso de bolas azules –Barry giró la cabeza ligeramente y lo miró. —Estoy realmente feliz ahora Lenny, por ti. Gracias.

—Igual aquí Escarlata. Nunca he sido más feliz –se inclinó y lo besó suavemente y ambos se acomodaron para dormir.

Barry lentamente se alejó, sintiendo a Len presionando detrás de él, sus brazos fuertemente alrededor de su cintura, su respiración detrás de su cuello y su oreja. Sonrió para sí mismo, estaba realmente feliz. No se arrepintió de una sola elección que condujo hasta este momento. Solo quería quedarse en los brazos de Len para siempre.

Barry se despertó cálido, metido debajo del pecho de Len. Se quedó quiero, escuchándolo dormir suavemente. No había mucha luz en la habitación, pero todavía era suficiente para que Barry viera todas las cicatrices en su pecho. Barry no podía creer que alguien le hubiera hacho algo como esto a Len. Ahora recordaba que Len siempre parecía usar algo de manga larga, sus antebrazos eran lo único que había visto en su vida. Len siempre mantuvo el torso y la parte superior de los brazos escondidos. Se preguntó su Mick sabía de ellos. Habían sido amigos desde la escuela secundaria, así que tal vez. Quería saber qué sucedió, quería saber quién había hecho esto, cómo había sobrevivido, pero recordó que Lisa le había dicho que no presionara. Len le diría, o no, pero de cualquier forma Barry tenía que estar bien con eso. Decidió que no debería sentarse allí y meditar demasiado. Con mucho cuidado, lentamente se quitó a Len. Esperaba que se despertara, siempre imaginó a Len de sueño ligero, pero siguió durmiendo justo cuando Barry finalmente se levantó de la cama. Le dolía todo el cuerpo, especialmente su espalda… lo valía.

Agarró sus pantalones del suelo y salió de la habitación. Abrió la puerta de la habitación de Mick y vio que llegó a la casa en algún momento de la noche. Había empezado a permanecer más alejado, incluso Len lo había notado. Le habían preguntado a dónde iba, pero soltó un gruñido y se fue. Len pesó que se lo diría si era importante, así que lo dejaron en paz. Fue a la cocina y allanó su refrigerador para ver qué podía preparar para el desayuno. Ni Len ni Mick cocinaban, así que estaba muy limitado. Encontró algunos huevos y tocino. Definitivamente tenían pan, ya que lo único que hacían eran sándwiches.

— ¿Supongo que huevos revueltos, tocino y tostadas…? –Barry se rió, realmente necesitaban más en su cocina.

Puso la cafetera y comenzó a freír el tocino y los huevos. Todo el departamento comenzó a oler como el desayuno. Barry imaginó que eso despertaría a los chicos.

Tal como predijo, Len entró vestido con una camiseta de manga larga y sus pantalones de pijama. Miró a Barry por un momento y luego a la comida. Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro. Se acercó a Barry que todavía estaba frente a la estufa y lo abrazó por detrás, besando su cuello.

—Buenas Escarlata.

—Buenos días Lenny.

Él suspiró.

—Me gusta esto.

Barry giró su cabeza hacia él.

— ¿Gustar qué?

—Despertándote aquí, haciéndome el desayuno –le besó la mejilla.

—Simplemente te gusta que te alimenten –bromeó Barry.

—Eso podría ser cierto –tomó rápidamente uno de los trozos de tocino que se habían estado enfriando en un plato y se fue riendo.

— ¡Hey! –Barry sacudió la cabeza. Len agarró una taza y la llenó con el café que ya estaba listo.

Mick salió de su habitación, nada más que boxers.

—Desayuno, gracias a MI Escarlata –dijo Len con orgullo.

Mick gruñó, Barry supuso que ese era el código de 'lo apruebo'. Se dirigió a la cocina y se sirvió una taza de café.

Barry preparó los platos con comida y le paso uno a Mick, luego otro a Len. Mick se fue a su sillón reclinable y se sentó mientras Len lo hacía en el sofá, ambos empezando a ver las noticias. Barry se rió, tenían una mesa de comedor perfectamente buena, pero nunca se usaba. Tomó su propio café y comida, y fue a sentarse junto a Len.

—No está mal chico –dijo Mick con la boca llena de tocino.

—Esto no es nada –se rió Barry —, si tuvieras algunos ingredientes reales, podría haber hecho más.

— ¿Cómo qué? –gruñó Mick.

—No sé, pancakes, tostadas francesas, ¿Omelets?

— ¿Qué más puedes hacer? –preguntó Len intrigado.

—Cualquier cosa en realidad. Mi mamá me enseñó a cocinar. A Iris siempre le gustaron mis platillos de pasta –dijo pensativamente.

—Len, llévalo a comprar comestibles.

—Ya lo estoy agregando a los planes, Mick –rió Len.

Mick limpio su plato y decidió volver a dormir. Aparentemente había regresado hace solo unas horas. Len y Barry se pusieron cómodos en el sofá mientras terminaban su propia comida. Barry se desplazó a través de su teléfono, revisando mensajes mientras Len continuaba viendo la televisión. Pasó sus mensajes de Len y recordó algo que le molestaba,

—Hey, ¿No es hora de que me des una foto apropiada? –Barry hizo un puchero. Cuando se hizo amigo de Len y Mick, quería una foto de ellos para sus contactos. La de Mick casi parecía una foto policial, pero al menos le dio a Barry una. Len se había negado y lo único que Barry consiguió fue un acercamiento de su mano dándole el dedo medio. —Quiero decir, eres mi novio, ¿No merezco una buena foto para mirar y no un 'jódete'?

—Cierto, ¿Qué tal si te doy una foto de mi polla? –Len le guiñó un ojo.

Barry puso los ojos en blanco.

—Lenny…

—Vale, vale Escarlata. Simplemente no me gustan las fotos –miró a Barry por un momento y luego, sonriendo, lo atrajo hacia él. Los colocó juntos y agarró el teléfono de Barry. Barry sonrió cuando se inclinó más hacia él y tomó una foto de los dos. Luego, mientras Len besaba su mejilla haciendo reír a Barry, tomó otra. Barry giró la cabeza y lo besó suavemente en los labios. Escuchó la cámara de nuevo.

Se apartó tomando el teléfono y mirando las fotos. Len se recostó, mirándolo. Barry ni siquiera sabía qué imagen elegir. Jugó con su teléfono por un minuto y luego, una vez que estuvo satisfecho, le mostró a Len. La pantalla mostraba su información de contacto, la imagen de ellos sentados juntos ahora era su ícono.

— ¿Así que fuiste con esa? –preguntó con sorpresa.

—Presiona la tecla de inicio.

Len se inclinó y tomó el teléfono, presionando el botón. El fondo de Barry ahora era Len besándolo en la mejilla. Len sonrió mientras comenzaba a hacer algo en su teléfono.

— ¿Qué estás haciendo?

—Robando tus fotos e idea.

Barry escuchó la alerta de Len. Le devolvió a Barry si teléfono y notó que Len se había enviado un mensaje con las tres imágenes. Len estableció su fondo, escogiendo la tercera foto de ambos besándose. Barry había decidido no usar esa porque su propio rostro era más prominente.

—Ves, ¿No es mejor? –Barry le sonrió.

—Sí –dijo mirando su teléfono. Se inclinó y besó a Barry —, vamos Escarlata. Necesitamos prepararnos.

— ¿Huh?

—Mick no estaba bromeando, y yo tampoco. Te llevaré a la tienda y conseguiremos algo de comida. Quiero probar todos tus platillos. No toleraré que Iris sea la única que los haya probado.

Barry se sonrojó.

—Mi cocina no es la gran cosa… pero está bien.

—Y, tendremos esa cena está noche, ¿Recuerdas?

—Oh sí… –no había pensado en eso desde la reunión con Lisa anoche.

El rostro de Len se volvió más serio.

—Y solo estoy preguntando esto por Iris –levantó las manos y las sacudió de forma sarcástica. — ¿Soy tu novio esta noche o solo tu amigo? –su mirada se posó en sus pantalones, donde comenzó a jugar con un hilo, tratando de parecer indiferente.

Barry lo miró con un poco de diversión. Estaba realmente emocionado de contarle a Iris sobre su relación, pero aparentemente Len pensaba lo contrario. Barry se levantó y se sentó en el regazo de Len. Acunó su rostro y lo besó suavemente. Presionando su frente contra la de él, sus pulgares frotando su mandíbula.

—La idea de tenerte a mi lado por horas y no ser capaz de hacer esto me volvería loco –le sonrió. —Si te parece bien, me gustaría presentarte como mi novio.

Len lo miró y sonrió.

— ¿Sí?

—Por supuesto, Lenny, ¿Tienes idea de lo emocionado que estoy? EL Leonard Snart, alias Capitán Cold, es MI novio. Si pudiera, lo gritaría a las cuatro vientos –lo miró con aire de suficiencia. Len se rió, sacudiendo la cabeza. Se veía tan guapo que Barry no pudo resistir. —Así que… no tenemos que irnos ahora mismo, a la tienda… ¿Verdad?

— ¿Qué tienes en mente, Escarlata?

—Mmm… qué es lo que me dijiste una vez 'tengo necesidades de las que tienes que ocúpate, novio' –ronroneó.

Barry gritó cuando Len se levantó de repente, llevándose a Barry con él.

—No te preocupes cariño, me haré cargo de ti.

Barry envolvió sus piernas alrededor de su cintura y se aferró con más fuerza. Se inclinó y comenzó a succionar el cuello de Len mientras se dirigían a la habitación.

Terminó jugando mucho más tiempo con Len de lo que debería. Se dio una ducha rápida y se vistió con su ropa del día anterior antes de llevar a Len a la tienda y comprar lo que parecía ser todo allí. Aparentemente, los platillos de pasta estaban en la parte superior, ya que eso es lo que mencionó que a Iris le gustaba, los celos de Len asomándose. Después de llevar todas las compras al apartamento, Barry finalmente se despidió de Len y regresó a su dormitorio. Barry estuvo con Cisco un tiempo antes de estar listo para la cena. Se suponía que iba a encontrarse con Iris y Eddie alrededor de las siete en el pequeño restaurante Italiano que Iris y él frecuentaban en la escuela secundaria. Después de una ducha más profunda y haberse cambiado unas diez veces, finalmente decidió ponerse unos pantalones grises oscuros y una camisa roja, doblando las mangas hasta el codo. Siguió jugando con su cabello en el espejo.

Cisco suspiró.

—Te ves bien Barry, deja de inquietarte –rodó los ojos. Estaba recostado en su cama leyendo uno de sus libros.

—Sí, lo sé. Pero Cisco, ¡Es LEN! ¿Sabes lo ardiente que es? Quiero decir, tengo que trabajar duro para asegurarme de que me veo bien también… para él… ¿Sabes?

—Nope, no puedo decir que me identifico, Barry –dijo secamente.

Llamaron a la puerta, haciendo que Barry saltara. Abrió la puerta y encontró a Len en el otro lado. Usaba unos pantalones negros con un suéter azul marino. Le sonrió, la boca de Barry se secó mientras se mordía el labio. Len se veía lo suficientemente bien como para ser comido.

—Hola Escarlata –se inclinó y le besó la mejilla —, te ves increíble –lo miró de arriba abajo. —Me encantas en rojo.

—Gracias –sonrió tímidamente.

—Supongo que cambiarte diez millones de veces valió la pena –dijo Cisco tumbado en su cama.

El rostro de Barry decidió hacer juego con su camisa roja. Con los dientes apretados respondió: —Gracias Cisco –tomó su chaqueta y golpeó a Cisco en la frente antes de salir, haciendo reír a Len.

Salieron al pasillo y se dirigieron al estacionamiento.

—Entonces… ¿TE has cambiado cuántas veces?

—Shush –se sonrojó.

Len se rió entre dientes.

— ¿Nervioso Escarlata? Quiero decir, supongo que deberías estarlo. Doble cita con Iris…

—No tuvo nada que ver con ella. Solo quería verme bien… para ti… –se encogió de hombros.

Len se detuvo por un momento y le sonrió. Lo abrazó y lo besó suavemente.

—Bueno, hiciste un excelente trabajo, te ves increíbles. Aunque te ves genial en todo.

Barry caminaba sobre las nubes, amaba cómo Len siempre le decía cosas tan dulces. Se dio cuenta de que estaban en el estacionamiento ahora, pero la motocicleta de Len no estaba en ningún lado.

—Umm… ¿Caminaremos hasta allí?

— ¡Ha! No Escarlata, tengo auto –se acercó a un Mustang 67 clásico de aspecto increíble, completamente negro.

— ¿De verdad?

Len lo miró confundido.

—Sí, no puedo usar una motocicleta para todo.

—Pero… qué… ¿Este auto?

—Sí –miró el auto y luego a Barry. — ¿No te gusta?

— ¡Cómo a alguien no puede gustarle este auto! Quiero decir, ¿Cómo tiene un estudiante universitario este auto?

—Padres ricos… ¿Hola? –respondió Len con sarcasmo.

—Estás mimado –sacudió la cabeza.

Len abrió la puerta de copiloto e hizo un gesto para que Barry entrara. Cuando se sentó, Len se inclinó y lo besó.

—Sí, siempre tengo lo que quiero. Te tengo, ¿O no? –Barry rodó los ojos.

Len cerró la puerta y dio la vuelta por el otro lado para entrar. Encendió el auto y se dirigió hacia el restaurante.

Llegaron unos pocos minutos antes. Barry esperó afuera mientras Len entraba para que la anfitriona pusiera sus nombres en la lista. Barry se movió lentamente, era mediados de noviembre, por lo que el clima empezaba a ser frío, especialmente por la noche.

— ¡Barry! –vino una voz desde atrás.

Barry se giró.

— ¡Iris! –se acercó a ella y la abrazó. Estaba usando un precioso vestido verde que le llegaba a las rodillas. Llevaba una chaqueta negra, ya que el vestido parecía sin mangas. Se veía hermosa.

Miró a Barry y luego lo miró a los ojos.

— ¿Dónde está? –dijo con una amenaza.

—Dentro, poniendo nuestros nombres, cálmate.

—Bien, bueno Barry –se giró hacia un hombre alto y rubio detrás de ella —, este es Eddie. Eddie, este es mi mejor amigo Barry.

Eddie le sonrió brillantemente mientras extendía su mano.

—Un placer conocerte, Barry, he escuchado mucho de ti –Barry tuvo que admitir que era muy guapo.

Barry le estrechó la mano.

— ¿Con suerte buenas cosas…? –miró de soslayo a Iris.

Iris estaba a punto de hablar cuando sus ojos se abrieron con una sonrisa. Agarró el brazo de Barry y lo apretó fuertemente mientras susurraba: —Oh. Por. Dios. Barry, sus fotografías no le hacen justicia.

Barry pareció confundido por un momento hasta que sintió una mano presionarse contra la parte baja de su espalda y luego, Len se colocó a su lado. Iris soltó su brazo y le sonrió brillantemente.

—Bueno bueno, ¿Len me imagino?

— ¿Iris? –él sonrió de vuelta.

Iris finalmente miró a Barry por un momento antes de darse cuenta.

—Oh sí, ¡Lo siento! Barry, esta es la famosa Iris –hizo un gesto hacia ella y Len le estrechó la mano —, y este es su novio Eddie –se acercó y le estrechó la mano a Eddie, asintiendo hacia él. —Chicos, este es Len –miró a Iris quien levantó una ceja expectante hacia él, se rió entre dientes. —Mi novio –Len le apretó el costado.

— ¡Lo sabía! –chilló. — ¡Barry Allen, me mentiste!

— ¿Cuándo?

— ¡Te pregunte si tenías un flechazo en él y lo negabas!

Barry pensó y recordó que ella le había preguntado eso la última vez que se encontraron.

—Bueno, para ser justos, no estaba saliendo con él entonces –Barry intentó defenderse.

— ¿Cuándo se juntaron?

Barry se mordió el labio y miró a Len y luego a Iris.

—Esa noche… –ella puso los ojos en blanco. —, vale, ¡No me había dado cuenta de que tenía un flechazo hasta esa noche! –hizo un mohín mientras todos se reían.

La anfitriona salió y los llamó, su mesa ya estaba lista. Entraron y se sentaron en la pequeña mesa junto a la ventana. Barry y Eddie estaban sentados uno frente al otro, Len e Iris a su lado respectivamente. Pidieron sus bebidas y comida y comenzaron una pequeña charla.

—Entonces, Len, conseguí la historia de Barry, pero quiero escuchar el otro lado. ¿Cómo conociste a Barry?

Len sonrió cuando Barry gimió.

—Por dónde empezar –miró de reojo a Barry por un momento, el sonrojo de Barry ya estaba subiendo. —Bueno, al comienzo del semestre tenemos una maravillosa conferencia donde todos los grupos deportivos se reúnen en el gimnasio para que cualquiera que esté interesado pueda hacer preguntas y todo eso. Odio ese día, por cierto, trato de evitar ir todos los años, pero aparentemente dado que soy el capitán del equipo de hockey, TENGO que estar allí.

—Eso sería molesto, no tenemos nada de eso en nuestra universidad –Eddie intervino.

—Alégrate –respondió Len. —, así que, durante ese día ya horrible, decidí que necesitaba un poco de aire fresco… además quería alejarme de todos los molestos estudiantes de primer año .Len observó a Iris y Barry que parecían ofendidos. Se rió mientras continuaba. —Comencé a abrirme paso entre la multitud, Mick, mi compañero de habitación, me siguió solo para asegurarse de que no me escapara. Sí, tengo una tendencia a huir durante ese día –todos se rieron. —Estaba pasando cuando de repente alguien choca contra mí, con fuerza. Ahora, eso hubiera sido suficientemente malo, pero luego sentí algo mojado sobre mi camisa, y cuando miré hacia abajo… yup, mi camisa estaba completamente empapada de agua. No sé cómo alguien podría derramar una botella de agua entera al chocar contra alguien –giró su cabeza hacia Barry, que inmediatamente miró por la ventana, fingiendo estar interesado en otra cosa.

Iris y Eddie se rieron de él. Barry finalmente se giró y lo miró.

—Hey, soy torpe, vale –le hizo un puchero.

—Me encanta tu torpeza –se inclinó y beso sus labios. —Así que de regreso a mi historia. Estaba enojado, más que molesto. Levanté la vista, listo para golpear al tipo y… –Len respiró profundamente —…Barry Allen entró en mi vida. –Iris chilló mientras Barry ponía los ojos en blanco, pero no pudo evitar sonreír. —Mis ganas de pelear me dejaron inmediatamente mientras miraba esos ojos verdes de Bambi que parecían aterrorizados. Entonces este chico, tan lindo como el carajo, empezó a enloquecer, pidiéndome disculpas e incluso comenzando a darme palmaditas en mi camisa, haciendo que el agua empapara más mi camisa –de nuevo, miró a Barry que todavía estaba haciendo pucheros. Len tomó su mano por un beso, y continuó sosteniéndola, entrelazando sus dedos. —Terminé diciéndole que estaba bien, pero insistió en recompensarme. Decidió aprovechar, porque uno, finalmente tuve una razón para abandonar la estúpida conferencia, y dos, pude conseguir una cita con un tipo súper lindo. Entonces, le digo que venga conmigo a mi departamento para que pueda cambiarme y luego pueda llevarme por un café, lo cual hizo. A partir de ahí nos hicimos amigos rápidamente y ahora somos más… –terminó mirando directamente a Barry.

— ¡Eso fue muy dulce! Tu versión es mucho mejor –Iris arrulló.

Barry solo miró a Len y sonrió. Se inclinó y besó a Len en la mejilla.

—Sí, su versión es mucho mejor –la historia era cómo había sucedido, pero Barry no pudo evitar cuestionar los sentimientos de Len en la historia. ¿Honestamente se había sentido así o simplemente lo estaba agregando a la historia esta noche? De cualquier manera, a Barry le encantó. Se giró de regreso a la mesa. —Vale, adelante y ríanse –apretó los labios hacia Iris y Eddie.

—Oh no Barry, Eddie no puede reírse –ella lo miró diabólicamente. —Veras, Eddie aquí no fue fluido EN ABSOLUTO –fue el turno de Eddie de gemir. —Se me acercó lo que fue –lo miró mientras su dedo índice tocaba su labio. —, ¿Seis veces? –Eddie asintió. —Sí, seis veces se acercó a mí y luego se quedó allí. A veces logró hablar sobre el clima, pero por lo demás, simplemente de quedó allí.

—Vale, para ser justo, ¡Ella es realmente ardiente! Me armé de valor, pero cuando ella estaba frente a mí… simplemente no sé… –Eddie intervino haciendo que Len y Barry se rieran.

—La sexta vez que vino, me apiadé de él y decidí invitarlo a tomar algo, lo que lo dejó sin palabras –soltó una risita. —No estoy segura de que de los chicos tímidos y agradables que me atrapa.

—Estoy contigo en esa Iris –Len le sonrió.

Eddie y Barry se miraron el uno al otro hasta que Barry finalmente dijo.

—Bueno, creo que realmente somos ganadores aquí –tomó su bebida y la levantó hacia Eddie. —Por anotar con dos bellezas.

Eddie sonrió alegremente.

— ¡Sí! –y chocó sus bebidas.

La noche trascurrió sin problemas. Estaban hablando constantemente, contando historias. Iris se aseguró de contar cualquier historia vergonzosa que se le ocurriera sobre Barry. Su comida fue servida, pero no detuvo la conversación. Una vez que terminaron sus platos, todos pudieron postre. Iris estaba contando una vez su historia y la de Barry.

—…así que después de practicar nuestra rutina de baile durante meses, las chicas y yo estábamos listas para ese show de talentos. Finalmente era la noche y estábamos detrás del escenario preparándonos. Entonces uno de nuestros profesores entró enloquecido porque uno de los concursantes no se presentó. Aparentemente, iba a alterar el tiempo si alguien no lo llenaba. Entonces, veo a Barry, que estaba trabajando en los bastidores, así que empecé a suplicarle que hiciera algo. Le dije 'solo baila, di un poema, cualquier cosa, solo algo que llene el tiempo' y el pobre Barry estuvo de acuerdo –miró a Barry con cariño. —Siempre ha sido el tipo de persona que ayudara cuando hay complicaciones –Barry rodó los ojos hacia ella y luego miró a Len, que solo lo miraba con una sonrisa.

—Eso fue un poco desordenado, no tenía nada preparado –defendió Eddie.

—Oh, créeme, el karma nos atrapó al final. Y continuamos, la rutina de baile fue perfecta. Estábamos seguras que teníamos esto en la bolsa, completamente satisfechas. Entonces, los escuchó anunciar que Barry era el próximo, y en ese momento me siento horrible. Miró desde el costado mientras Barry sale frente a toda la escuela con nada más que un micrófono. Contengo la respiración hasta que… la música empieza, y Barry levanta el micrófono a su boca, y entonces… –Iris levantó las manos. —Barry comienza a cantar. ¡Y me refiero a CANTAR! O sea, no puede ser real. Lo conozco desde mi infancia y solo entonces descubrí que podía cantar. Toda su personalidad cambió. Ya no era el tímido Barry, oh no, estaba bailando y cantando y consiguió que gritara su nombre –tanto Eddie como Len miraron a Barry que una vez más se sonrojó. —Así que Barry, ¿Quieres terminar la historia? –insistió.

Barry miró a Eddie y Len y se rió.

—Gané el primer lugar.

Toda la mesa se rió mientras Iris sacudía la cabeza.

—Después de meses de práctica, perdemos con una entrada de último minuto. Pero valió la pena. ¡Escucharlo cantar fue increíble!

—Estás exagerando, no soy tan bueno –Barry habló.

—Dijiste algo similar esta mañana sobre tu cocina Escarlata, supongo que lo veremos cuando me cocines uno de tus platillos.

— ¡Oh Dios! ¿Todavía no ha cocinado para ti? –Len negó con la cabeza, haciendo un mohín. —Haz que te prepare sus brownies… oh oh y su lasagna... y su pollo Alfredo… y su pollo al cilandro… y…

— ¿Entonces tú eres la razón? –Eddie se volvió hacia Barry. Él lo miró confundido. —Cada vez que salimos a algún lado y pedimos uno de esos platos, ella siempre se queja. 'He tenido mejores', 'esto no se compara', ¿Está comparándolos con tu comida?

—Sep, ¡La comida de Barry es la MEJOR! –Iris le sonrió.

—Bueno, maldición, ahora quiero salir con Barry –Eddie se rió.

Algo le dijo a Barry que a Len no le importaba ese chiste. Su brazo se movió instantáneamente a su alrededor y lo acercó.

—Lo siento, está tomado –dijo arrastrando las palabras. Barry giró la cabeza y le besó la mejilla, riendo. Por alguna razón, Barry disfruto los celos de Len.

Terminaron su postre y finalmente volvieron a salir. Dijeron sus despedidas, Iris insistió en que esto sería algo regular. Barry y Len comenzaron a caminar por la acera, su auto estaba estacionado al final de Lacalle. Barry puso su brazo alrededor de Len y le sonrió.

— ¿Entonces te divertiste?

—Sí, Escarlata. Aprendí mucho sobre ti –se rió.

—Mmm, olvidé que Iris tiene la tendencia de contarle a todos mis momentos embarazados.

—Bueno, fueron lindos, me encantó escucharlos.

—Bien. Entonces, Eddie era agradable, ¿No? –a Barry le gustaba mucho. Pensó que lo odiaría, pero honestamente no podía. —También es guapo. Son una linda pareja –finalmente llegaron al auto y Len le abrió la puerta en silencio. Barry se sentó y esperó a que Len entrara. —Es una de esas personas genuinas que conoces que no puedes evitar más que te gusten –sonrió y al fin miró a Len que no parecía divertido. Barry frunció el ceño. —Qu..

Len se inclinó hacia delante, una mano rodeando la parte posterior de su cuello y apretó la entrepierna de Barry a través de sus pantalones.

—No quiero escucharte elogiar a ese niño bonito, Escarlata.

—Lenny… qué estas… –Len comenzó a masajearlo más, haciendo que la sangre de Barry bajara.

—Me estoy asegurando de que toda tu atención este en mi cariño. No quiero que pienses en Rubiecito o Iris –susurró —, solo en mí –sus manos comenzaron a desabrochar sus pantalones, sacando el duro miembro de Barry.

—Lenny… –intentó Barry, pero Len siguió masajeándolo de la manera correcta, haciéndolo gemir. En cuestión de segundos, Barry estaba completamente erguido.

—Mmm… eso es bebé, así es como me gustas –le besó el cuello antes de mirar hacia abajo —, todo grande y duro solo para mí.

—Lenny, alguien podría ver… ¡Ah!

—Quiero que vean, que vean lo loco y desesperado que me pones –lo acarició con más fuerza. —Joder, Escarlata, si me dejas, me arrodillaría y te chuparía la polla en frente de toda la ciudad –Barry gimió ruidosamente, esa era una imagen que le gustaba. Len besó su mejilla y luego lentamente en los labios. Barry se perdió a sí mismo, besando a Len, sintiendo sus manos sobre él. Len se apartó y se inclinó hacia delante, llevándose a Barry a la boca.

— ¡Ah, Lenny! –sus manos se levantaron y comenzaron a apretar la cabeza de Len en su regazo. Len comenzó a murmurar alrededor de Barry, haciéndole echar la cabeza hacia atrás y gemir con fuerza. No había nada como cuando Len hacia eso. Sabía exactamente cómo le gustaba a Barry. Podía escuchar los sonidos sorbidos de su boca y eso acercaba a Barry. Len aceleró el paso, succionando más fuerte. Su lengua se arremolinó alrededor de la cabeza antes de que Len lo llevara al fondo de su garganta. Sintió que una de las manos de Len tomaba su mano y entrelazaba sus dedos. Apretó el agarre y había algo dulce en eso. Las caderas de Barry comenzaron a sacudirse en su boca, cerca. Barry gimió ya que no podía soportarlo más y se vino en su garganta. Len tarareó y tragó cada gota. Se levantó, todavía sosteniendo su mano, lamiéndose los labios, sonriéndole a Barry. su otra mano se acercó y acunó el rostro de Barry, solo mirándolo por un momento. Barry todavía estaba tratando de recuperar el aliento.

—Misión cumplida. Tienes toda mi atención, Lenny.

—Bien –se inclinó y lo besó. Lo recostó y se movió para encender el auto. —Descansa Escarlata, vamos por una segunda ronda cuando llegamos a casa.

Barry se reclinó en el asiento y rió.

—Me estás mimando, Lenny.

—Ese es mi trabajo, Escarlata.


Notas de la autora:

¡Espero que lo hayan disfrutado!

Pd – el Mustang 67 es mi auto de los sueños… ¡Así que por supuesto que Len lo tendría!

Notas del traductor:

Como siempre, gracias por leer~

No duden en pasar a la historia original para dejarle un comentario o apoyo a la autora, pueden encontarla como ColdSerenity en Ao3.