Unos adolescentes contra un monstruo acorazado de 50 metros ¿Qué podría salir mal?
Rachel:
Bueno, venían siendo ya dos grupos de semidioses seguidos de monstruos altamente destructivos en un solo día, no podía empeorar… cierto?
Bueno, si puede.
No habían pasado ni 15 minutos desde que habíamos echado al eidolon y ya había aparecido un ser gigante con forma de jabalí y colmillos de elefante en el borde del campamento, ¿debo mencionar que medía 50 metros? ¿Y estaba acorazado con rocas altamente compactadas? Creo que es innecesario.
Lo peor de todo era que la novia de Zack había desaparecido, así que estaba enojado, muy enojado.
Y ustedes dirán, "se transformó en un monstruo grande y verde destruyendo todo". Créanme, sería mejor.
Se había transformado de vuelta.
Su ojo era completamente negro exceptuando lo pupila, que estaba rasgada de una tonalidad de rojo encendido. Su pelo era ahora negro, uno que parecía ser de oscuridad misma. Sus alas y la garra habían vuelto, sus piernas eran como las de un lobo, con franjas de pelo violeta opaco, tenía una cola del mismo animal y unas orejas también, empezaba a hacer honor a su apodo.
Mientras los demás trataban de matar al monstruo, sin éxito el ya caminaba hacia allí con paso seguro.
A medida que se acercaba los demás le abrían paso, nada intervino entre él y su objetivo, y cuando el ser gigante de tierra se paró en medio… bueno, solo quedo un núcleo de energía, se fue volando hacia lo que supuse seria el campamento romano, solo espero que todo vaya bien, estaba pasando por una dura situación.
La historia no era muy complicada, el había llegado con lo que él decía "control elemental", para ayudarnos, y la primera persona que se le acerco fue Cloe, se llevaron bien al instante. Había llegado cuando se cernía otra nueva amenaza en nosotros, seres de diversos elementos a atacarnos, si él no nos hubiera enseñado no habríamos podido. En fin, los dos pasaron tiempo junto y terminaron saliendo, hasta que llego uno diferente, más poderoso, la mató.
No volvió a ser el mismo, el hecho desencadeno en que usara mucho poder, y el que ahora usa con naturalidad, no quedo nada, absolutamente nada.
Pensaba que se había recuperado, pero me di cuenta que no. No lo iba a superar, lo peor, es que él se hecha toda la culpa, siempre lo hace.
Él nos enseñó sobre la rueda elemental, los cuatro creadores: fuego, aire, agua y tierra, más los que crearon, tormenta, cosmos, vida y artificial. Con estos últimos se hizo la gran fusión, que creo oscuridad y luz. Estos son solo los principales, los secundarios son los que sirvieron de recipiente, y fueron lava, viento, hielo, mineral, electricidad, estrella, planta, veneno, sombra y reflejo. Y los terciarios, que son la energía pura de estos, los recorren, son: llamas, torbellino, marea, arena, niebla, constelación, vitalidad, digital, miedo y esperanza. Además hay combinaciones entre estos, llamados elementos compuestos, como luz y fuego, que forman sol. A partir de esto nos mostró que cada uno de nosotros teníamos un aura de nuestro elemento, que concordaba con nuestra personalidad. Cuando le preguntamos si la personalidad dependía del elemento que nos componía o era al revés simplemente sonrió y dijo: "eso solo se lo pueden responder ustedes mismos".
Y ahora se había ido.
