Airi: ¡Hola! Bueno, se que debo pedir disculpas por la demora n_n pero es que mi tiempo es… limitado. Y no me gusta demorarme o ser impuntual. Así que, aquí el siguiente capítulo (si quieren golpearme, pueden hacerlo TwT) y por si fuera poco mi mala suerte, ayer me encontré con la chica que me quito al único hombre que he amado en mi vida XD (jaja mejor dicho, yo creí que ame, porque bueno… en este fic se representa como Ox, es realmente tragicómico… no sé si ella hizo algo bueno o malo). Y pise una espina de 5 centímetros (que la medí por el tamaño D:) ¬¬ me hizo una herida horrible en el pie izquierdo (odio mi suerte… T-T)
SE no me pertenece, es de su creador Ohkubo Atsushi. Solo escribo este Fic para compartirlo con ustedes, en ningún caso me adjudico ni los personajes ni la trama.
Capitulo 3: Perro que ladra no muerde… ¿O tal vez sí?
- Parte 1 –
El día lunes se hizo presente y con él, un nuevo día de clases daba comienzo. Maka y Patty se encontraban en sus respectivos lugares en su salón de clases. Maka dibujaba en un cuaderno cualquiera cosa que llegaba a su mente, y Patty pintaba animada un dibujo que Maka le había hecho con anterioridad. Esa chica amaba colorear y más si eran los dibujos que Maka realizaba. Aunque Maka prefería pintarlos ella, pero no podía evitar ver feliz a su amiga cuando le obsequiaba un dibujo y le prestaba sus cientos de lápices de colores que Patty observaba maravillada.
La maestra entró a la sala y saludo a sus alumnos. Se trataba del tercer bloque de clases, la hora antes del almuerzo. Al terminar ese bloque, irían a buscar a Liz para almorzar las tres juntas como siempre hacían.
- Buenas Tardes tengan todos, como bien saben este horario corresponde a Consejo de Curso – habló la mujer mientras acomodaba sus gafas. –Les tengo una noticia, buena para algunos, malas para otros – Situó su mirada en Maka. La alumna polémica de Consejo de Curso. Ella se sintió observada y miró a Azusa.
- Continuando, pasado mañana tendremos un viaje especial a la piscina. Saben que se acerca el verano y es necesario que aprendan a nadar –
"No veo problema en ello" Pensó Maka, Azusa noto la mirada aprobatoria de su alumna y se relajo.
- Por supuesto, este año nos ha tocado arrendar el sitio con el cuarto año en curso y con otro curso de un colegio vecino – Patty sonrió lo más que pudo en contraste total con el gesto que el rostro de Maka efectúo.
- ¿Alguna objeción, Albarn? – Azusa notó de inmediato el cambio en su alumna.
- Por supuesto, si el sitio no es solo para este curso, me rehúso a asistir –
- Es una obligación. Con ello obtendrán una calificación –
- Pues repruébeme – se cruzó de brazos molesta la joven conflictiva.
- No puedo hacer eso sin que realices la actividad, sabes que lo tengo prohibido –
- Siempre Maka Albarn, ¿es que no soy yo la presidenta representante de este curso? – una voz saco a las interlocutoras de su charla y dirigieron su mirada a la nueva hablante. – Soy yo quien decide si vamos o no –
- Jacqueline – Azusa miraba a la joven, quien a su vez desafiaba con la mirada a Maka.
- Vamos Maka, la alumna prodigio… ¿no dirás algo? –
- No me molestes – Maka volvió a lo suyo. Su dibujo era más interesante que discutir con aquella muchacha. Jacqueline se puso de pie y caminó hasta el asiento de la rubia ante la mirada de su maestra que no sabía cómo reaccionar. Jamás en su año con esos alumnos se había presentado una riña. Y ahora se estaba efectuando ante ella.
- ¡No me ignores! – acto seguido tomo el cuaderno de Maka y en un movimiento fugaz arranco la hoja de este. Tiró el cuaderno y con una de sus manos ahora libre destrozo el papel. Patty estaba sorprendida. El resto de los alumnos comenzaron a animarlas en son de pelea. La mirada de Maka cambió radicalmente. No había tristeza en ellos, sino odio. Jacqueline jamás le había agradado. Siempre competían la una con la otra y ese año le había quitado su puesto de presidenta.
- Yo soy este año la presidenta, parece que los has olvidado Maka – posó sus manos en sus caderas luego de depositar los restos del dibujo sobre la mesa, su miraba era desafiante. – Sabes bien porque este año te he derrocado ¿verdad? – la joven de ojos verdes se puso de pie y salió de su pupitre para quedar frente a frente con Jacqueline. Ambas frente a su maestra, Maka cedía por fin a las provocaciones de su compañera.
- Chicas vuelvan a sus lugares – habló Azusa decidida.
- ¿Crees que me intimidas? –
- Claro que no, alguien como tú… que no es humano. Jamás sentirá miedo ¿verdad? Porque los demonios no sienten temor – Maka intentaba controlarse. No debía insultarla, estaba en clases. No debía golpearla, faltaría a sus principios.
- Vamos… o en verdad pensaré que me tienes miedo, ¡chica satánica! – Y se lanzó contra la rubia quien cayó de espaldas. Azusa no sabía qué hacer, mientras el resto de los alumnos ordenaba la sala para que ambas pudiesen pelearse sin molestias.
- ¡Alto! – la maestra intentó detenerlas inútilmente. Ella temía salir lastimada en una disputa de dos jóvenes inmaduras, realmente se estaban comportando como niñas.
Jacqueline estaba sobre Maka jalándole el cabello con una mano y con la otra le acertó una bofetada. Maka entonces no había reaccionado aún. Su mente rondaba en las últimas palabras dichas por su contrincante. Esas palabras que siempre le habían hecho sentirse tan miserable. Entonces reaccionó furiosa. Con sus manos rasguño el rostro de la chica. Incrusto lo más que pudo sus uñas en la cara de Jacqueline y vio como un poco de sangre caía de él. La última dio un grito y se separo de Maka mientras acariciaba su rostro, luego se puso de pie alejándose de la rubia.
- ¡Maldita bruja! Eres una diabólica, ¡por eso todos te odian! – Le señalaba con el dedo índice de la mano derecha mientras con la otra seguía acariciando su rostro. Maka se puso de pie y con un rápido movimiento le dio un puñetazo en la cara, Jacqueline estaba desprevenida por lo que cayó al suelo.
- Tienes razón ¡soy diabólica! – Una sonrisa maldita apareció en sus labios al instante que volvía a arremeterse contra Jacqueline, pero unos brazos la sostuvieron por la espalda.
- Espera Maka, tu y yo sabemos que no vale la pena – Maka miró a quien la tenía sujeta. Su amiga Patty le miraba con una sonrisa triunfante. – Eres la mejor, Maka – La maestra ayudo entonces a Jacqueline a ponerse de pie, mientras esta seguía insultando a su enemiga. Luego se acercó a Maka hasta quedar frente a ella. Maka le miró atentamente. No estaría pensando en castigarla cuando no fue ella quien comenzó la disputa ¿o sí lo haría?
- Maka, ven conmigo – habló Azusa mientras enviaba a Jacqueline con otra alumna a enfermería.
- Sí… - su mirada se oscureció bajo se flequillo. Definitivamente un castigo le sería asignado. Patty sabía que su amiga era tranquila, pero no debían desafiarle, sino debías atenerte a las consecuencias. La rubia salió del salón siguiendo a su maestra.
Patty recordaba a la perfección que, antes de ser amiga de Maka en primer año, habían sido enemigas. Pero no podía odiarla ahora. En ese entonces Patty había sido alumna problema. Fue transferida a mitad del transcurso del año escolar y no solo tenía bajas calificaciones sino que su temperamento era un problema. Su maestra anterior les había juntado para que Maka le ayudara. Pero Patty siempre la molestaba y se reía de ella. Hasta que luego de unos meses de burla y faltas de respeto por parte de ella surtieron efecto en su nerd amiga. Maka le había "Puesto en su lugar" muy "amablemente" y a partir de ese día Patty comprendió que no debía hacer enfurecer a la bestia interna que Maka llevaba.
Sonrió la chica de azules ojos al recordar la escena. Ella jamás imagino que Maka pudiese ser así de peligrosa cuando se lo proponía.
"Por eso ella es mi mejor amiga" Contemplo como Maka desaparecía tras la puerta y entonces regreso a su antiguo puesto. Pero… ¿Dónde estaba ahora su pupitre? Una estrepitosa risa escapo de sus labios al tiempo que todos los alumnos comenzaban a ordenar el lugar.
Rato después se encontraban las tres chicas almorzando en completo silencio. Cada tanto, Patty miraba a Maka y una pequeña carcajada se hacía presente. Maka entonces fruncía el ceño y Liz no entendía absolutamente nada. Así decidió preguntar:
- ¿Qué ha ocurrido? No han dicho ni una sola palabra –
- No quiero hablar de eso –
- Verás hermana, es que Maka hoy ha puesto en su lugar a la engreída de Jacqueline – Y volvió a reír, esta vez llamando la atención de varias personas allí presentes. Un escalofrío recorrió a Liz. Ella también quiso enfrentarse en el pasado a Maka, luego de enterarse que había golpeado a su hermana pequeña. Pero Patty le prohibió hacerlo. Ella no quería ver a su hermana mayor ser lastimada por una "bestia salvaje" como lo era Maka fuera de sus cabales. En ese instante entro una muchacha al sitio. Jacqueline con su rostro completamente colorado por los rasguños miraba con furia a Maka.
La hora del almuerzo transcurrió con total normalidad. Ya habían acabado y tenían media hora de receso para descansar. Las chicas fueron hasta un pequeño jardín. El mismo al que siempre iban en los recesos. Se sentaron en el pasto y se relajaron.
- ¿Saben? Pasado mañana iremos a la piscina – habló Liz mientras sus labios dibujaban una sonrisa
- Entonces ¿es tu curso el que ira con nosotros? ¡Genial! – Patty exclamo mientras también sonreía.
- A nosotros nos han dicho que podemos invitar a quien queramos – habló Liz.
- A nosotros no – Patty dejo de sonreír para entristecerse levemente.
- No me interesa en absoluto – Maka seguía irritada, así que prefirió ponerse a escuchar música. El solo hecho de recordar que debía compartir el sitio arrendado con otro colegio le molestaba, y más se molestaba al recordar a su némesis Jacqueline. Sacó su reproductor, se colocó los audífonos y luego encendió el aparato. Se perdió en su propio mundo una vez más. No quería saber nada. Ni del embarazo de Liz, ni de su ex novio, ni de nadie más.
El día siguiente transcurrió con total normalidad, solo que ese día las jóvenes no visitaron la tienda; ya que, debían preparar sus cosas para el "viaje especial" que al día siguiente realizarían. Al finalizar las clases, Maka caminaba tranquilamente en dirección a su casa. En el camino tropezó con Stein, quien iba seguramente de camino a la tienda. Maka iba sola ese día, puesto que Patty acompaño a su hermana Liz a comprar un traje de baño nuevo porque, según ella, el que tenía ya no estaba a la moda y le quedaba mal.
- Hola ¿Qué tal? – saludo el sujeto mientras miraba a su expectante
- Hola – Le contesto el saludo la joven mirándole.
- Maka… ¿sabes? Hace unos días he querido hablar algo importante contigo –
- ¿En serio?... –
- Sí, es sobre un problema personal. Verás, me he dado cuenta de que eres alguien digna de confianza y según me dijo Marie, también eres buena consejera – Ambos caminaron entonces hasta una pequeña plaza y tomaron asiento en una banca.
- ¿De qué se trata? – preguntó Maka mientras intentaba relajarse. Se encontraba nerviosa, jamás se había quedado a solas con ese sujeto y ahora que lo estaba, no le gustaba para nada.
- No sé cómo decirlo… es un problema que ha pasado de generación en generación. Mi hermano y yo, tanto como mi padre sufrimos esto. – la chica le escuchaba atenta, en ese instante Stein saco un cigarrillo y lo puso en su boca, luego busco en su bolsillo un encendedor, cuando se dispuso a encenderlo Maka le miró con disgusto.
- ¿Ocurre algo? –
- No me gustan para nada las personas fumadoras – Stein le miró en silencio y de sus labios resbalo el cigarrillo por la sorpresa. Maka entonces lo miró y rápidamente lo piso destrozándolo por completo. Stein no dijo nada. Oculto su mirada bajo su flequillo. - ¿Puedes continuar? –
- A… claro, por supuesto. Bueno, retomando la charla – Miró al cielo unos instantes. Comenzaba a oscurecer, los matices entre rojo, azul y anaranjado se apreciaban con claridad, la noche se avecinaba. – Este asunto, supongo que Marie te habrá dicho que soy mujeriego ¿verdad? Y no me mientas – Maka medito unos instantes la respuesta, y luego asintió.
- Eso es porque, los hombres de mi familia… - El sonido de un celular le interrumpió. Era el móvil de Maka.
- Lo siento – La rubia del interior de su mochila sacó su teléfono portátil y quiso desviar la llamada cuando vio el nombre del solicitante: Su padre. Entonces decidió que lo mejor era contestarle, si no lo hacía sin duda, más tarde se lamentaría de no haberlo hecho.
- ¿Sí? Ya veo… bien – hablaba la joven. Stein le miró con curiosidad. – Adiós – finalizó y termino la llamada, guardo nuevamente su celular. Miró a su acompañante.
- Stein, lo siento pero debo irme… ¿qué tal si hablamos pasado mañana con más calma? –
- Que sea una cita entonces – Maka le miró con asombro. Pero decidió aceptar, después de todo ella había arruinado la charla.
- Esta bien – Ambos se pusieron de pie.
- ¿Te acompaño a tu casa? –
- No hace falta, no te preocupes – Maka le sonrió –Adiós – y se puso a caminar en dirección a su hogar, Stein solo le miró en silencio y suspiró.
- Adiós – Y también el siguió su camino a la tienda. Le había prometido a Marie volver luego de unos asuntos pendientes que salió a resolver.
Por fin había llegado el tan esperado día de las hermanas Thompson. Tenían todo preparado desde el día anterior, se alistaron y partieron a la institución donde les estaba esperando el bus que les llevaría a la piscina. Allí les estaba esperando Maka malhumorada.
- ¿Qué tal? – saludo Liz mientras llegaba junto a su amiga.
- Hola –
- ¡Buenos días! –Gritó Patty al tiempo que se lanzaba a abrazar a Maka con tal brutalidad que ambas cayeron al piso.
- Patty… buenos días – sonrió Maka mientras intentaba quitarse de encima a su amiga.
- Arriba ese ánimo, de seguro algo bueno nos pase hoy –
- Además, hoy tenemos que hablar Maka – Liz sonrió mientras miraba a las jóvenes ponerse de pie.
- Está bien – El transporte llegó en unos minutos y entonces todos los alumnos subieron. Jacqueline al pasar frente a Maka hizo un gesto con una de sus manos, la paso bajo su cuello dándole a entender a la rubia que la mataría. Maka rió divertida. Ella sabía que las amenazas no dañan a nadie, por otra parte si ya antes habían peleado ¿Quién le aseguraba a esa chica que esta vez le ganaría? Realmente existe gente que nunca aprende.
Liz tomo asiento junto a Patty, la primera junto a la ventana y la otra al pasillo. Maka se sentó en el asiento delante de ellas junto a la ventana. Miraba distraída hacia el exterior cuando alguien se sentó a su lado.
- Hola – el corazón le dio un vuelco y su estomago se contrajo. De todas las personas del mundo ¿justamente esa tenía que tomar asiento junto a ella?
- Hola – le miró de soslayo y se sonrojo levemente.
- Tanto tiempo sin vernos Maka, ¿Que ha sido de ti? –
- Bueno… nada nuevo – esta vez le miró, pero evito sus ojos – ¿Y de ti, Hero? –
- Eso… bueno – se acercó al rostro de Maka, haciendo que ella se sonrojara aun más y susurró algo a su oído – Liz me ha dicho algo que me ha dañado ¿podemos hablar más tarde? – se alejo de ella nuevamente.
- C-Claro… - Miró nuevamente por la ventana. ¿Por qué Hero le ponía tan nerviosa? El había dejado de ser su novio hacía bastante tiempo.
Al llegar al lugar, los jóvenes se instalaron en un sitio cercano a la piscina. El suelo estaba cubierto de pasto por todo el recinto, permitiendo así a los estudiantes ubicarse donde quisieran. Solo los bordes de la piscina contaban con piso pavimentado.
Liz estiró su toalla en el pasto y se sentó sobre ella, en sus manos descansaba su mochila. Maka y Patty le imitaron, Hero les miraba divertido. Al rato hizo lo mismo.
- Iré a cambiarme más tarde, son las 9:00 A.M. apenas- Maka sacó de su mochila un cuaderno y se puso a estudiar.
- Tú nunca cambias ¿verdad? – Hero le miraba, desde que llegaron no dejaba de mirarla y eso ponía sumamente incómoda a Maka.
- ¿Hero? ¿Irás a cambiarte o lo harás más tarde? – preguntó Liz dándose cuenta de lo que su novio hacía.
- Claro, vamos – esté le devolvió la mirada y le sonrió a su novia, ayudo a Liz a ponerse de pie.
- Yo iré contigo hermana – Patty se levantó, cada uno tomó su mochila y se fueron caminando hasta el camarín correspondiente. Maka se quedó allí mientras seguía estudiando y quedando así a cargo de las toallas de sus amigas que yacían tendidas en el suelo.
- ¡Hola Maka! – La joven entonces miró a quién le había saludado. Sorpresa, frente a ella estaban Black Star, Kid y Ox, quien tenía en sus manos una hermosa cámara digital y le había tomado una foto al momento que ella les miro. Bufo molesta.
- ¿Por qué me has tomado una foto? ¿Eres imbécil o qué? –
- Bueno eso… - Los jóvenes le miraron y Ox se puso nervioso mientras el sonrojo se hacía presente en su rostro. – Es que eres muy bonita – Se excusó. Maka seguía mirándole molesta pero luego retomó su lectura. Al instante Black Star le quitó el cuaderno de entre las manos y lo lanzo por allí.
- ¡Oye! – gritó Maka, pero el peliazul sonrió divertido.
- Hemos venido a divertirnos ¿no es así? –
- Pues yo no he querido venir en un principio, me han obligado –
- No te preocupes, nosotros arreglaremos tu día para que sea más simétrico – Todos los presentes miraron a Kid. El solo sonrió. – Por cierto, ¿tus amigas? – Entonces Maka recordó que esos muchachos no pertenecían ni a su curso ni al de Liz. Ellos eran participe del otro colegio.
- No te importa –
- Vaya que carácter… - La voz de un cuarto integrante se hizo presente. Maka le miró y sin duda se trataba de aquel joven que le había ofrecido ayuda con anterioridad.
- Soul, ¡llegas tarde como siempre! – gritó Black Star mientras le saludaba.
- Lo siento, he tenido que venir de forma particular. Me quede dormido –
- Así que mi primo se quedo dormido. Eres una vergüenza para la familia – Ox hizo un gesto de desprecio que a nadie le importo. Maka medito las últimas palabras dichas por Ox. No podía ser posible que aquel joven fuese pariente de ese… ser tan despreciable que era a simple vista Ox.
-Maka ¿verdad? – le sonrió el albino a la muchacha. Ella asintió y le saludo. Ox miró con furia a su primo, a simple vista se notaba que el albino le caía en gracia a aquella chica, pero nadie podría quitarle a su futura novia. Ya contaba con parte de lo solicitado por aquella bruja.
Desde otro ángulo del lugar le miraba irritada Jacqueline. ¿Cómo se atrevía esa tonta de Maka a coquetear con chicos que ni siquiera conocía? Ella debía estar en su lugar. Además ya estaba molesta por lo de hacía unos días. Sin duda, se vengaría, no podía quedarse así. Maka le había humillado enfrente de todos sus compañeros y eso jamás se lo perdonaría.
- No te relajes mucho, Maka – sonrió la muchacha mientras luego de haberse puesto su bañador aplicaba bronceador a su cuerpo. – Tu felicidad pronto acabará… - Una pequeña risita escapó de sus labios y continuó con su labor.
Continuará…
Airi: En un principio sería solo un capítulo pero como noté que quedaría muy largo, decidí hacerlo en dos partes XD se que se enojarán pero bueno. Lo hice toda apurada por falta de tiempo, solo espero que este bien y sea de su agrado. Pronto sabremos el porqué Stein es un mujeriego :D
Bueno sin más que decir por ahora, me despido
¡Hasta la próxima!
