Luego de un arduo trabajo eh aquí el fruto de mi esfuerzo y ¡nha!... hola a todos, espero que estén muy bien. Verán esto no lo había subido antes por falta de tiempo u.u pero como al fin estoy de "vacaciones" ya pude tener un poco de tiempo libre para dejarles la continuación.
Am que más...¡perdón! como escritora estoy llendo en decadencia TTwTT tras una revisión deje el capítulo igual (cosa que no me agradó, me gustaría haber podido agregar algo más) solo espero que les guste aunque sea un poquis, así podré morir en paz (?).
Ahora contestaré reviews nwn:
Chomi Ray Hiwatari Tsurugi: aw, gracias! si lo sé...me precipité algo con ese asunto jeje y lo siento, si tardé demasiado DX
Haruna Kariya: No puedo con tanta presión tuya D: haha ok no, ¡matame por haber tardado tanto! lo siento mucho, a pesar de que dije que no tardaría...¡perdón!
Scarlet-Evan: jojo ese es el punto del limme (jodido limme), muajaja...no, la pistola de agua no D: soy mala hahaha ¡gracias por dejar review! y que crees? al fin lemmon! X3
Lexington Rabdos: waa perdón D: lo sé, es que siempre tengo problemas con eso, y si le sumo que en esa fecha andaba hasta el gorro de trabajo y estrés, lo único que quería era terminar el fic y subirlo, lo siento, pero espero poder mejorar eso en el futuro. Agradezco mucho que te tomaras el tiempo para dejar review, las críticas como la tuya me ayudan a mejorar, gracias nwn
Sayuri Kazemaru: sí, imaginatelos así, ese es el punto X3 ¿verdad que son muy "kawaii"? asdasd, ¡gracias por leer! jojo si...le falta lemmon pero ya llegó, al fin :D Y bienvenida al fic (?) eso suena raro jojo, se que me apresuré, lo siento TTwTT ¡no, con la pistola de agua no!... ¿sabes donde vivo? (mira hacia todos lados) waaa
Como lo prometido es deuda... ¡a leer y ojalá les guste el lemmon! sfgsfgsfg (?)
Disclaimer: ¿Inazuma Eleven Go me pertenece?...nop, ¿Inazuma Eleven Go le pertenece a Level-5?...sip, pero no por mucho muajajajá XDD
Capítulo 4: El día de la unión
Desde el día anterior la aldea trabajó sin descanso, la madre de Tenma prácticamente vivió ahí desde la semana pasada. Ambas madres se encargaron de decorar y de acomodar los recintos para los invitados.
Por otro lado, el padre de Kyousuke se lo había llevado a las montañas para hablar sobre sus futuras responsabilidades como jefe. Mientras su padre estuviera con vida, el chico sería el segundo al mando.
Todo el mundo estaba bajo estrés constante y con muchas cosas por hacer, pero los más afectados eran Tenma y Kyousuke, quienes prácticamente no habían estado juntos desde aquella noche en el lago. El de cabellos azules suspiró mientras miraba hacia el cielo estrellado, recordando la noche en que Tenma y él...
-Deja de tontear –la voz de su padre lo sacó abruptamente de sus hermosos recuerdos –Toma –le dio un plato con algo de comida
-Gracias –el chico recibió el plato y comenzó a comer, sin embargo, su mente no hacía más que divagar en sus recuerdos, los cuales hacían que su tiempo de espera fuera cada vez más desesperante.
Porque él lo sabía perfectamente, eso de la plática en las montañas no era más que un motivo para separarlos, al menos hasta el día de la boda. No podía hacer nada más que esperar, pero eso era frustrante, sobre todo ahora que había "tocado el cielo" con su amadísimo ojiazul. Suspiró, dejó su plato vacío junto a la fogata y sin decir nada caminó y se acomodó en la tienda improvisada para luego cerrar los ojos.
Ya solo faltaba un día, un día para volver a ver a Tenma, un día para volver a tenerlo entre sus brazos, un día para amarlo tan intensamente como aquella hermosa noche.
(...)
El castaño suspiró una vez más, volviendo a llamar la atención de ambas madres que no hicieron más que sonreír, ¿y cómo no hacerlo?, ellas sabían que algo había pasado esa noche. Se notaba, no debían subestimar la intuición maternal y menos con esas dos.
-Tenma, ¿puedo pedirte un favor? –preguntó la madre de Tsurugi, el chico asintió –¿Podrías ir a despertar a Yuuichi?, quiere ayudarnos a preparar la comida para el recibimiento
-¿El recibimiento? –Matsukaze la miró atentamente
-Sí, ¿es qué acaso no sabes que esta tarde llegan Kyousuke y su padre? –le respondió su mamá, el joven sonrió ampliamente, al fin volvería a ver a su amadísimo ojiambar, por fin volverían a... -Y después de preparar la comida tu y yo Tenma, regresaremos a la tribu para tu ceremonia de purificación y volveremos mañana para la boda –la sonrisa de Tenma se borró en instantes, ¿eso significaba que tendría que esperar hasta mañana para ver a Tsurugi?, tendría que espera a la boda...la boda...
-¡La boda es mañana! –gritó el castaño haciendo que las dos mujeres echaran a reír, el chico se sonrojo de golpe y abandono la cocina, era mejor ir con Yuuichi que seguir con ese par de insensibles y malvadas madres.
Una vez Tenma abandonó la cocina la madre de Tenma habló –Esos chicos no estarían pasando por esto si hubieran resistido la tentación
-Sí, por eso ahora tienen este tiempo de abstinencia, si no nuestra "habitación especial" que hemos estado preparando no servirá de nada –le secundó la madre del peliazul –Menos mal que mi esposo accedió a ayudarnos llevándose a Kyousuke con él, además si necesitaban hablar sobre sus nuevas responsabilidades
-Por cierto, ¿las tribus se unirán desde mañana? –le preguntó la castaña –Porque si es así desde hoy comenzaremos a recoger nuestras pertenencias para venir a vivir acá, dejaremos nuestro territorio para actividades de caza y para los sembradíos, después veremos cómo hacer la nueva barrera divisoria
-Sí, será mejor que comiencen a preparar su cambio. Pero no se preocupen, algunos de nosotros iremos para ayudarles –dijo para después comenzar a preparar algunas cosas.
(...)
Tenma llegó a la habitación de Yuuichi y llamó, pero al no recibir respuesta decidió entrar. La habitación de Yuuichi era mucho más ordenada que la de Kyousuke, además de que el suave olor a incienso inundaba por completo el recinto.
Caminó hacia donde un joven de cabellos azules dormía plácidamente y se sentó a su lado. Lo miró con atención, él se parecía mucho a Kyousuke, su cuerpo era más fino y delgado pero aun así tenía un buen físico. Su cabello era más corto que el de su hermano pero era del mismo azul, su piel era clara, a pesar de que pasaba casi todo el tiempo al aire libre, no parecía tener estragos por culpa del sol.
Sonrió y colocó una de sus manos sobre el hombro del joven y le movió un par de veces –Yuuichi-san, es hora de levantarse –los ojos del chico se abrieron lentamente revelando un ámbar similar al de su hermano, una sonrisa se dibujó en sus labios y una mano rascando su cabeza le hizo saber al castaño que había logrado su objetivo.
-Buenos días Tenma, gracias por despertarme –habló el joven al mismo tiempo que se incorporaba -¿Puedo ayudar en algo? –preguntó el menor, el otro negó con la cabeza
-No te preocupes Tenma, yo puedo hacerlo solo –volvió a sonreír –Solo dile a mi madre que porfavor prepare mi baño –Matsukaze asintió y dejó la habitación de Yuuichi para dirigirse a la cocina.
El peliazul miró nostálgicamente sus piernas y recordó cuando aún podían moverse, algunas veces esas cosas le pasaban pero ya se había acostumbrado. Ya no le importaba el no caminar pero si le preocupaba el ser un "obstáculo" para su familia, principalmente para su hermano de quien dependía desde hacía mucho.
Yuuichi sacó sus piernas de entre las cobijas y se quedó sentado mirando hacia la nada, pensando en un montón de cosas. Definitivamente tendría que buscar como ser más independiente porque Kyousuke ahora tendría más responsabilidades y sus padres también, ¿qué podría hacer?
Su madre llegó con una tina y le sonrió a su hijo mientras besaba su frente con dulzura -¿Listo para recibir a tu papá y a tu hermano?, mañana será un día ocupado, quiero que le ayudes a Kyousuke a relajarse, va a ser difícil para el
-Claro, yo haré lo que sea por mi hermano.
(...)
Tenma y su madre terminaron de preparar la comida y se marcharon a su tribu, poco después de eso Kyousuke y su padre llegaron. El de cabellera azul busco con la mirada a su amado pero no lo encontró ni a él ni a su madre por lo que intuyo que se habían marchado. Miró hacia su hermano y el solo se encogió de hombros, dándole a entender que estaba en lo correcto. Tsurugi caminó hacia su padre y luego de decirle algo salió corriendo hacia el bosque, específicamente hacia el lago.
Llegó cuando los últimos rayos del sol pintaban el cielo de tonos rojizos y comenzó a desvestirse. Tomó un largo baño, mientras pensaba en que al fin mañana sería esposo de Tenma, al fin, después de tantas dificultades, podrían estar juntos para siempre.
-Se nota que lo estas disfrutando, ¿cómo has estado? –esa voz tan conocida hizo que el joven abriera rápidamente los ojos y volteara a ver al dueño –Lo siento, no era mi intención asustarte
Tsurugi se puso en guardia, podía sentir su sangre hervir, su instinto estaba saliendo -¿Qué haces aquí?, sabes que la boda es mañana
-Tranquilo, sólo quería verte para hablar contigo, necesito decirte algunas cosas –Tsurugi lo miró intrigado –Vamos, sal del lago y ve a mi casa, no te preocupes Shuu está ahí también
-De acuerdo, pero por favor deja de tocar mi ropa con tus sucias y pervertidas manos –el peliazul tenía un tic en el ojo izquierdo mientras apretaba sus puños
-L-Lo siento, me dejé llevar –rio nervioso –Nos vemos en mi casa y por favor, acepta nuestra propuesta –el ojiambar lo miró extrañado y asintió para luego nadar a la orilla y comenzar a vestirse, no sin antes estar bien seguro de que el otro se había marchado.
Cuando termino de alistarse el joven se dirigió a la casa de Hakuryuu y de Shuu, esperaba que eso no se tratara de un trampa, no quería terminar envuelto en otra de las trampas del peliblanco pero, ¿qué era lo que iban a decirle?
Llegó y llamó a la puerta, la cual se abrió casi enseguida revelando a un moreno que le sonrió amablemente –Bienvenido, por favor pasa –le recibió
-Buenas noches –saludó el extrañado y recién llegado joven –Shuu, ¿puedo saber porque me hablas tan amablemente?
-Pues porque mañana te casas con mi mejor amigo, eso significa que al fin podré estar tranquilo de que nadie se interponga entre mí y Haku –sonrió mientras le ofrecía una taza de té
-Shuu, eso ya es pasado ¿estoy contigo ahora no? –el de cabellera blanca besó tiernamente al moreno haciendo que sonriera –Eres el más importante en mi vida, nunca lo dudes –dijo tomando sus manos
-Hakuryuu... -Tsurugi tosió un poco haciendo que ambos zorros lo miraran con algo de molestia -Lamento interrumpirlos pero, ¿qué es lo que querían decirme?
-Bueno, pues es sobre Taiyou –dijo Shuu -¿Sabes quién es él?
-Claro que lo sé, es el maldito que le hizo daño a Tenma –habló Kyousuke sintiendo como se tensaba, odiaba tanto ese nombre
-Si él, pero ¿sabes que fue para Tenma? –preguntó el moreno nuevamente
-Lo sé, Tenma me lo contó todo –le dijo –Sé que Taiyou fue su "amigo cercano" y que estaba al cuidado del padre de Tenma
-¿Entonces ya lo sabes?, bien en ese caso creo que ya no es necesario que te digamos nada –Hakuryuu suspiró –Debimos suponer que Matsukaze te lo diría
-Bueno, si eso era entonces yo me retiro –Tsurugi se incorporó de su sitio
-No es todo –Shuu miró al peliazul –Mientras curaba a Taiyou él dijo que no se daría por vencido tan fácilmente, es posible que trate de hacer algo mañana, por eso Hakuryuu y yo queremos proponerte hacer un escudo contra él, ambos somos zorros y aunque no sea luna llena con el poder de ambos podremos crear una barrera lo suficientemente fuerte para impedir que Taiyou pase, al menos mientras termina la ceremonia
Tsurugi miró a ambos chicos y sonrió –En verdad agradecería que lo hicieran, cuento con ello
-Al contrario, agradecemos que nos tengas confianza y Tsurugi –el chico miró al otro –Espero que me perdones por las veces que intenté dañarlos a ti y a Tenma
-Eso ya está en el pasado, gracias a los dos por ayudarme con esto –Shuu y su esposo le sonrieron al ojiambar y este se despidió para luego marcharse de regreso a la tribu, ya era tarde y aún faltaba la ceremonia de purificación, seguramente su madre lo mataría si no llegaba a tiempo.
*Flash back*
Tenma permanecía abrazado a Tsurugi, su cabeza reposaba sobre su fuerte espalda, aún sangraba un poco pero con el brillo de la luna cubriendo sus cuerpos, el dolor se extinguía al mismo tiempo que sus heridas sanaban. El peliazul bajó al chico y caminó hacia la orilla del lago donde se enjuagó la cara. El castaño se quedó mirando al chico
-Tenma, ¿quién era ese lobo? –el castaño miró hacia el suelo -¡Respóndeme Tenma!, ¡¿Quién es ese lobo?! –esta vez Tsurugi miraba al menor
-Verás el, él era mi amigo... aunque él siempre me vio como s-su n-novio... –el joven abrió los ojos con sorpresa y comenzó a caminar de vuelta al bosque -¡Espera!, eso hace fue mucho y ¡sólo teníamos cinco años! –dijo mientras abrazaba al mayor con fuerza evitando que Tsurugi hiciera una locura –Además tú también estuviste muy apegado a Hakuryuu, así que estamos iguales
Tsurugi miró a Tenma y este sintió un fuerte dolor en su pecho, la mirada del joven era triste, nunca lo había visto así, tan triste, él estaba sufriendo igual o peor que él –Se llama Taiyou, Amemiya Taiyou y era parte de mi tribu. Su madre era amiga de mi papá, lamentablemente estaba muy enferma y murió, pero antes dejó a Taiyou al cuidado de mi familia. Ambos somos de la edad por lo que solíamos ser muy unidos, un día mientras jugábamos, prometimos estar juntos para siempre, algo estúpido, pero él lo tomó demasiado en serio. Coincidentemente, al día siguiente mi mamá me dijo que yo iba a casarme con el alfa de la tribu de su amiga y al otro día tuvimos la entrevista matrimonial –Tenma miró al chico y le sonrió, le hacía feliz recordar el día en que se habían conocido
-¿Y eso fue todo? –preguntó Tsurugi, el castaño suspiró y continuó con su relato –Poco después de que ambos nos conocimos mi papá mando a Taiyou con los guerreros para que le enseñaran algunas técnicas de ataque y entonces dejamos de vernos, cuando el regresó como guerrero pidió hablar conmigo, para ese entonces yo tenía unos 10 años, entonces me pidió que me comprometiera con él yo me negué porque ya sentía algo por ti Kyousuke además como habíamos pasado tanto tiempo lejos ya no tenía la misma confianza de antes, él se enojó y me pidió una razón por la cual me negaba, le dije que estaba comprometido contigo, él se enfadó y se marchó de la tribu, no volví a saber de él hasta el día de hoy. Sin embargo, poco después me enteré de que mi papá lo había mandado con los guerreros para separarlo de mí, como estaba muy apegado a mi compañía, él lo vio como un posible problema futuro si no nos separaba. Pero yo no lo supe hasta luego de que el muriera y mi mamá me lo contara.
-Tenma –el de ojos ámbar lo abrazó y luego lo llevo en brazos hasta el lago donde tomaron un baño, ambos permanecieron en silencio por un largo rato, se lavaban bajo la luna con el propósito de sanar sus heridas -¿Te hizo algo? - le preguntó al recordar la horrible escena que presenció al entrar a la cueva
-No –fue lo único que respondió el castaño mientras cerraba los ojos tratando de borrar el dolor que Taiyou le había hecho…
*Fin de Flash back*
Tsurugi movió su cabeza un par de veces tratando de olvidar lo que había pasado aquel día y se apresuró a llegar a su aldea. Al llegar su hermano y su madre lo esperaban en su casa, después de un sermón por parte de su progenitora acerca de la impuntualidad, fue llevado por su padre a la casa del curandero donde fue purificado.
Finalmente se fue a casa a descansar -Mañana será el gran día, por fin podremos estar juntos Tenma –pensó mientras sus ojos se cerraban.
AL DÍA SIGUIENTE
-¡Vamos Kyousuke!, Tenma ya está aquí y ambas aldeas te están esperando –gritó su madre desde afuera de su habitación.
-¡Ya voy!, lo estoy haciendo tan rápido como puedo –dijo mientras terminaba de acomodar sus brazaletes y de pintar su rostro. Luego, salió, dejando a su madre boquiabierta –Te ves tan guapo mi pequeñito, pensar que hoy es el gran día
-Sí, después de todo el tiempo que he esperado para este día –el chico sonrió, su madre lo abrazó fuertemente
-Si estás listo vamos con Tenma y los demás, es hora de que te conviertas en jefe –Tsurugi asintió para luego caminar junto con su madre hacia la capilla.
Ambos entraron y lo primero que hizo fue buscar al castaño, el cual esperaba cerca del altar junto con su madre.
-Estoy nervioso –comentó mientras apretaba la mano de su mamá, ella solo la apretó de igual forma y guío a su hijo junto a Tenma.
Ambos se miraron y se tomaron de las manos, el de ojos azules sonreía al igual que Kyousuke.
(...)
La celebración estaba en el máximo punto, por lo que el mayor de los Tsurugi comenzó a abrumarse y decidió que quería alejarse del bullicio por un rato. Kyousuke se ofreció a llevar a su hermano al bosque, dejándolo debajo de su árbol favorito. Lo acomodó con cuidado y le acercó algo de comida y un poco de agua –Volveré por ti en una hora –le dijo
-Gracias Kyousuke, y discúlpame por haber hecho que me trajeras hasta aquí en el día de tu boda
-No te preocupes, yo soy el que lamenta no poder quedarme contigo como siempre lo hago –dicho eso dejó a su hermano para volver a la celebración.
Yuuichi miró hacia el cielo y sintió como una lágrima bajaba por su mejilla. No quería llorar pero no podía evitarlo, el que su hermano se casara hacía que el se sintiera miserable por no tener a alguien a su lado. Ya se había resignado a vivir solo hasta el último día de su vida, pero aun así dolía no poder ser amado por nadie. Secó aquella lágrima y suspiró, luego se sobresaltó al percibir el aroma de alguien, pero se sobresaltó aún más al escuchar pasos dirigiéndose hacia él.
-¿Quién está ahí? –preguntó una voz detrás del árbol, Yuuichi se tensó y apretó la navaja que guardaba en un estuche bajó su cintura -¿Quién eres? –le volvieron a preguntar.
-¿Quién eres tú? –le cuestionó el peliazul, no iba a responder nada hasta saber quién era aquel intruso.
-Yo, yo solo soy un idiota enamorado de un imposible… si tan sólo el maldito de Kyousuke no hubiera aparecido en su vida…
-¿Kyousuke? –interrumpió Yuuichi al otro -¿El líder que acaba de casarse con Tenma? –preguntó rápidamente el peliazul, ¿Quién era ese que odiaba tanto a su hermanito?
-¿Tu eres de su tribu? –le preguntó el "chico misterioso" que permanecía al otro lado del árbol
-Sí, podría decirse que sí, ¿y tú eres miembro de la tribu de Tenma? –Yuuichi guardó de nuevo su navaja, ese chico parecía no ser malo.
-Podría decirse que sí –rio un poco –O al menos lo fui hace un tiempo –dijo antes de suspirar, suspiro que Yuuichi fue capaz de escuchar
-¿Podrías…podrías contarme lo que pasó? –el peliazul era un alma de Dios, ¿qué esperaban?, cuando él se daba cuenta de que algo no estaba bien, era parte de su personalidad tratar de ayudar a ese alguien que necesitaba apoyo, tal vez con ese desconocido al que además ni siquiera había visto aún, no le sería de mucha ayuda pero quería intentarlo, no solo porque siempre hacía eso con los demás, sino porque algo muy dentro de él le decía que tenía que conocer más de ese "chico misterioso"
-… -el otro no contestó, el de ojos ámbar pensó que tal vez lo había tomado por loco y ya hasta se había ido pero de pronto esa idea se fue y lo que sucedió pasó a ser parte del destino –Creo que será una larga historia, así que promete que no te aburrirás y me dejaras hablando solo
El joven sonrió satisfecho –Prometo que escucharé todo lo que tengas que decir –se acomodó un poco el cabello y ocultó su navaja –Pero primero ven, no puedo hablar con alguien a quien no puedo ver –hubo un momento de silencio y finalmente se escucharon pasos, los cuales se dirigían lentamente hacia él.
Ambos se miraron por un rato, Yuuichi quedó boquiabierto, aunque supo disimularlo bien, aunque no pudo ocultar su sonrojo, el cual fue advertido rápidamente por el otro, quien al percatarse de que era incapaz de dejar de ver aquellos ojos ambarinos que lo miraban con atención, un sonrojo invadió por completo su rostro.
-¿Decepcionado?, tal vez esperabas a alguien más –comentó el pelinaranja
-No –sonrió, haciendo que el sonrojo del otro aumentara -Eres justo como creí que serías –mintió, ¿cómo iba a saber que un lobo tan apuesto estaba detrás del árbol?
-Bueno, pues verás, todo comenzó cuando mi madre falleció y me dejo al cuidado del jefe de la tribu…
(...)
Mientras tanto en la celebración todos estaban felices, la unión de las tribus auguraba prosperidad y eso hacía que todos estuvieran más que felices con aquella unión.
-¿No hay señales de Taiyou? –preguntó Kyousuke mientras llegaba junto con Tenma al sitio donde se encontraban Shuu y Hakuryuu
-No logramos percibir su presencia, hace un rato la sentimos y también sentimos como alguien quería traspasar la barrera pero no lo lograron –dijo Shuu
-Así que ustedes tranquilos, todo está bien –sonrió el de cabellera blanquecina
-Gracias –Tenma hizo una reverencia que dejo confundidos a ambos zorros –A pesar de que pasaron cosas no muy gratas entre nosotros, me alegra que ustedes estén aquí hoy –Hakuryuu sonrió y se puso de pie, para después abrazar al castaño.
-Yo agradezco que me perdonaras por todo el daño que causé –Shuu sonrió y luego imitó a su esposo –Eres mi amigo Tenma y créeme que eso nunca cambiará, a pesar de que te casaste con Tsurugi luego de que yo te ofrecí presentarte a mejores lobos –el de cabellera azul miró mal al moreno que empezó a reír –Solo estoy bromeando, Tenma es demasiado fiel
El ojiazul sonrió y tomó a Kyousuke de la mano, evitando así que su amigo continuara cabreando a Tsurugi. Shuu solamente sonrió cuando la pareja se alejó de ellos y luego se abrazó a su amado –Me alegra de que esos dos finalmente estén juntos –le dijo
-Sí, ambos fueron hechos el uno para el otro –correspondió el abrazo –Así como nosotros –finalizó la conversación con un suave y tierno beso.
Por otro lado Tenma y Kyousuke continuaron saludando a sus amistades y al final, como lo marcaba la tradición, ambos abrieron el baile de "recién casados" junto a la fogata y bajo el cielo azulino en el que algunas estrellas comenzaban a aparecer.
-Por los dioses, olvidé ir por Yuuichi. Va a matarme cuando me vea –habló el chico ante un Tenma que lo miraba con preocupación –Hay que ir por él y...
-No se preocupen, yo iré a traerlo –habló el padre del chico –Hoy es su día, así que disfrútenlo. Sé que Yuuichi lo entenderá –sonrió y luego desapareció de entre las demás personas.
(...)
-Y por eso sé que nadie querrá comprometerse conmigo –suspiró -No cuando solo seré una carga
-¡No eres una carga!, eres demasiado hermoso y lindo como para que algo como eso interfiera entre el amor y... -el de cabellera naranja se sonrojó de nuevo
Yuuichi lo miró sorprendido, nadie antes le había dicho que era hermoso y lindo -¿D-Disculpa?
El joven suspiró –Sólo quiero decir que eso no tiene que ver con el amor, cuando esa persona especial que estás buscando llegue, te amará por cómo eres, no por lo que puedes o no hacer –Yuuichi le sonrió
-Gracias, sé que lo que dices es verdad pero aun así yo daría lo que fuera por volver a caminar.
El de ojos azules sonrió, el peliazul solo lo miró con interés, parecía como si tuviera una idea o algo -¿Has oído hablar de Goenji? –le preguntó emocionado
-Am, creo que no
-Él es un zorro de la tribu a la que pertenece un conocido, él es un gran curandero y tal vez pueda ayudarte. Yo puedo llevarte con él, ¿te gustaría venir conmigo?
Yuuichi miró al chico y luego miró hacia el suelo –Pero, ¿y si no...?
-¿Qué podrías perder?, nada... Y en cambio puedes ganar mucho –tomó las manos del peliazul y le sonrió –Confía en mí y confía en que puedes curarte, por favor
-Pero, me asusta el ilusionarme y luego perder toda esperanza. Ya me ha pasado muchas veces, ya visité a muchas tribus de curanderos con fama de ser los mejores y mírame, nada ha cambiado.
-Hazlo por mí, así como yo te prometí olvidar mi odio tu prométeme que lo intentarás una vez más. Si no mejoras, te prometo que estaré allí para ayudarte a superarlo y te apoyaré en todo lo que necesites sin importar lo que sea –miró fijamente al joven, como implorándole.
El de ojos ámbar le sonrió y asintió –De acuerdo, lo intentaré una vez más –ambos se miraron fijamente y al percatarse de que seguían tomados de las manos, se separaron rápidamente –Por cierto, ¿cuál es tu nombre?
-Lo siento, no me he presentado. Soy Amemiya Taiyou y estoy a tu servicio –dijo mientras inclinaba su cabeza en señal de respeto.
El peliazul suspiró antes de decir su nombre y pidió por que Taiyou no se molestara cuando supiera que… -Yo soy Yuuichi, Yuuichi Tsurugi. Hermano de Kyousuke y segundo jefe de esta tribu.
-¿Qué?
El peliazul percibió un olor familiar, Taiyou también percibió el olor de otro lobo -¡Es mi padre!, si te ve conmigo podría tener problemas –el pelinaranja se incorporó de su sitio, Yuuichi tomó la mano del otro, deteniéndolo y haciendo que éste lo mirara –Por favor no te enfades, te espero aquí mañana temprano –el joven asintió –Promete que me llevaras mañana mismo a ver a Goenji, por favor promételo
-Te lo prometo Yuuichi –dijo el ojiazul
-Por favor perdóname, no quiero que me odies –le pidió el chico a lo que Taiyou reaccionó dándole un beso en la mejilla, muy cerca de sus labios –Si lo estuviera no habría hecho eso –sonrió ante el adorable sonrojo del ojiambar –Estaré esperando con ansias a que sea mañana –y dicho eso, el joven echó a correr, perdiéndose en la oscuridad de la noche.
-Hijo he venido por ti, Kyousuke está ocupado con los invitados y por eso no...
-No importa –su padre lo miró extrañado, ¿no estaba molesto? –Regresemos ya –su padre asintió, no sin antes percatarse de que su hijo llevaba impregnado un olor distinto, de un lobo, pero uno a quien no conocía -¿Estuviste con alguien Yuuichi?
-No, mejor regresemos antes de que oscurezca más –su padre lo miró inquieto, ¿a quién estaba ocultando?
(...)
La celebración continuaba pero sin los recién casados, quienes guiados por sus madres, llegaron a "la habitación especial". Ambos entraron y sus progenitoras los dejaron a solas, no sin antes poner incómodos a los chicos con sus comentarios extraños.
-Al fin puedo recostarme –dijo Tenma mientras se dejaba caer sobre su cama –Estoy tan cansado
Tsurugi miró a Tenma y sonrió mientras caminaba hacia él, quitándose la túnica, dejando al descubierto su pecho. Caminó a gatas hacia un inocente castaño que solo lo miraba con curiosidad
-¿Podemos hacerlo?, aunque entiendo que si estás cansado… -un apasionado beso que sorprendió a Kyousuke le indicó que ese cansancio se acababa de desvanecer ante el deseo de su querido y para nada pervertido esposo.
-Hazme lo que desees –dijo el castaño mientras hacia una reverencia –Y por favor cuida bien de mi
El mayor dejo de contenerse ante eso último, mandó el autocontrol y la decencia a un carajo y se lanzó sobre Tenma quien lo recibió con los brazos abiertos. Los besos eran salvajes, no había ni una pequeña pizca de suavidad, era un acto violento, demostrando así cuan ansiosos estaban de unirse otra vez.
Kyousuke jadeaba mientras lamía enérgicamente los ya erectos y rosados pezones del castaño que revolvía la cabellera del mayor mientras le pedía que parara. Esa zona era demasiado sensible, ya tenía una tremenda erección que urgía atender pero tomaría tiempo pues Kyousuke se empeñaba en continuar con su labor.
-No va a salir nada de allí si es lo que estas esperando –dijo el menor, haciendo que el de ojos ámbar se separara de la zona superior del chico –Pero yo sé de donde si saldrá algo –y ante eso comenzó a lamer el torso desnudo de Tsurugi, bajó lenta y pausadamente hasta su parte inferior y haciendo a un lado su taparrabos, comenzó a lamer suavemente el miembro de Kyousuke.
Este mordió su labio inferior para no hacer demasiado ruido, sin embargo fue imposible contener el gemido cuando el menor comenzó a succionar suavemente sus criadillas
-T-Tenma, y-ya p-para –dijo en susurro, el de ojos azules miró al mayor y volvió a succionar su miembro con fuerza haciendo que Tsurugi se dejara caer sobre su espalda quedando a merced de su "inocente" Matsukaze.
Tsurugi sentía que no podría resistir más, pero no quería terminar solo con eso, él quería hacerlo en Tenma por lo que con algo de dificultad se incorporó y empujó suavemente a Tenma. El chico miró atentamente al peliazul y le sonrió, comprendió lo que el mayor estaba por hacer y simplemente se dejó querer.
-Espera, quiero que esto sea especial –dijo el castaño con la respiración algo agitada –Haz de esta segunda vez, una nueva primera vez
-Esta es nuestra primera vez –sonrió y besó suavemente a su amado castaño, él sonrió –Es la primera vez que lo hacemos ahora que eres mi esposo
Tenma volvió a cambiar posiciones y dejando al peliazul recargado en la cama él se paró frente a él –Esto es demasiado vergonzoso pero mi mamá insistió en que sería la mejor sorpresa para ti –y tragándose toda la vergüenza que tenía, comenzó a desvestirse frente a los atentos ojos de su amado esposo.
Tsurugi tragó fuerte, ¿qué rayos era eso que llevaba puesto? Era la ropa para chica más pervertida que había visto en su vida, pero también lo más erótico que había visto hasta ahora. Tenma cerró fuertemente sus ojos -¡No puedo hacerlo!, creí que sería más fácil pero si me ves de esa manera yo…
El de ojos ámbar caminó hacia él mientras su mirada cambiaba a una que el ojiazul jamás creyó que vería, juraría también, que pudo ver como su lengua se relamía los labios discretamente –Sé que puedes hacerlo, además si esto es para mí, no voy a permitir que no lo hagas –y sin más besó de nuevo al chico, un besó pausado pero que hizo estremecer a ambos recién casados, la lengua de Kyousuke recorría la húmeda cavidad del más chico y ambas lenguas jugueteaban en una danza algo frenética.
Las traviesas manos de Tsurugi bajaron lentamente por la espalda del ojiazul, haciendo que éste se tensara un poco, continuo bajando hasta que llegó a las redondas y bien formadas nalgas del castaño y comenzó a acariciarlas. El castaño dio un leve saltito al sentir tal roce y entonces comprendió que era momento de actuar otra vez.
Bajó sus manos a la parte baja del mayor y comprobó que ya estaba en el límite, sonrió para sí mismo, se sentía irresistible y lo era, Tsurugi comía de su mano cuando se trataba de tener sexo, tal vez eso sería una ventaja en el futuro. Pero eso ya es otra historia, Tenma se pegó al otro, haciendo que ambos miembros se rozaran, invitando a ambas erecciones a crecer aún más si es que eso era posible.
Luego se giró y comenzó a mover su trasero contra el miembro alerta de el de piel nívea, haciendo que su mente estuviera al borde de la locura sintiendo que su pene explotaría si no entraba en Tenma ¡YA!
Y cuando creyó que lo había visto todo Tenma se hincó sobre la cama, se apoyó sobre su barbilla y con el trasero en el aire, usando sus pulgares abrió sus nalgas –P-Ponlo dentro –dijo sonriéndole, haciendo que Tsurugi prácticamente corriera hacia él y sin previo aviso ni preparación, entró en Tenma de una sola estocada, haciendo que el ojiazul gimiera fuertemente.
Tsurugi reaccionó y detuvo su labor al percatarse de que Tenma comenzaba a gimotear de dolor. Lo estaba lastimando, era demasiado rudo por lo que, haciendo caso omiso a sus ganas de hacerlo con todas sus fuerzas, se controló y comenzó a moverse con lentitud, besó tiernamente los hombros y nuca del menor mientras un mete-saca se hacía presente.
El ojiazul gemía al sentir los movimientos de Tsurugi, podía sentir como su estrechez se encargaba de apretar el miembro del mayor. A pesar de que ya lo habían hecho antes, parecía que esa noche era la primera vez.
Poco a poco se fue acostumbrando, ensanchándose al tamaño justo para recibir a Kyousuke con todo lo que tenía por darle y al sentirse seguro, Tenma se aferró a las sábanas –Más... H-Hazlo más rápido –le pidió, cosa que el ojiámbar obedeció con gusto.
El vaivén comenzó a hacerse más constante, más fuerte y más profundo, Matsukaze podía sentir como Tsurugi llegaba a lo más profundo de su ser. De nuevo su interior comenzó a apretar más a Kyousuke, esta vez sintió un hormigueo también en su vientre anunciándole que ya era hora.
Tsurugi volteó al menor, deseaba ver su rostro completamente ahogado en placer. Ambos se miraron y sonrieron levemente mientras un largo beso hacia que su acto fuese aún mejor –Juntos, a-ahora –susurró el de cabellera azul, Tenma se aferró al cuello de su amado y sintió como su interior se llenaba del calor proveniente de Kyousuke, mientras que al mismo tiempo se venía, manchando ambos vientres con su caliente líquido aperlado.
Se dejaron caer en la cama, jadeantes, tratando de recuperar la respiración. Tsurugi abrazó fuertemente el sudoroso cuerpo de Tenma y luego salió de él. Matsukaze respiraba hondo, sentía como parte del semen de Kyousuke salía de su interior y eso lo hacía feliz, porque eso significaba que ambos se habían fundido una vez más, no solo por capricho o por gusto, sino por amor, por un amor tan fuerte que habría de sobrepasarlo todo.
El castaño se giró, quedando frente al de ojos ámbar y le sonrió –Gracias –dijo para recibir como respuesta una bella sonrisa y un suave y tierno beso. Kyousuke tomo las sabanas que yacían regadas en el suelo de la habitación y con ellas cubrió ambos cuerpos. Ambos se abrazaron y cerraron los ojos, para luego quedarse dormidos.
(...)
-Taiyou estuvo aquí todo el tiempo –dijo Shuu mientras caminaba junto a su amado de regreso a su hogar.
-Lo sé, yo también sentí su presencia –respondió el otro mientras bostezaba.
-El punto es, ¿con qué se entretuvo? Debió ser algo importante, no cualquier cosa iba a impedirle hacer algo contra Tsurugi –el de ojos negros cerró los ojos tratando de imaginarse que era lo que había entretenido al de cabellera anaranjada.
-Sea lo que sea lo detuvo y eso está bien, todo va a estar bien –suspiró –No creo que el vuelva por esta zona, Tenma ya se casó. Además si el llegara a regresar, Tsurugi se encargará de él –besó tiernamente la frente de su amado Shuu y tomó su mano.
-Tienes razón, ya no hay de qué preocuparse –dijo el moreno mientras sonreía y miraba hacia las brillantes estrellas en el cielo.
Muajajá ¡al fin el lemmon! jojojo ¿qué tal quedó?, espero que les haya gustado.
Ya mejor ni digo que no tardaré en actualizar porque quién sabe que pase. Sólo espero tener muchos reviews para apoder ser feliz (?) ya si no, ps me conformo con ver en las estadísticas que hubo personitas que leyeron esto.
¡Gracias por leer! y supermuchísimasgracias si dejan un reviewcito XDD
En fin, eso ha sido todo nos vemos en el próximo (y creo que último) capítulo ¡Bye, bye!
