Hola a todos!

Antes que nada muchas gracias a todos por sus comentarios! Aquí les traigo la cuarta entrega de mi fic. Quise explorar un poco más en profundidad las emociones de cada uno frente a la situación que están viviendo y cómo eso los hace cambiar a todos. Yo creo que Ranma madurará un poco más y tomará las cosas más en serio ahora, mientras que Akane será un torbellino de emociones. Este capítulo contiene un poco más de drama para demostrar esta transición de la que hablo.

Capítulo 4: "Un viaje incómodo"

En algún lugar de Tokyo…

Solo 10 horas habían trascurrido desde que salieran del Dojo Tendo y ya el viaje era una pesadilla. Viajar con semejante comitiva siempre supo que era para problemas y esta vez no era diferente: Mousse discutía con Cologne por el camino a tomar, Shampoo y Ukyo cada tanto peleaban entre sí por necedades… Por lo menos, pensó agradecida, la tía Nodoka había impedido a su papá y a su tío que se sumaran al viaje alegando que ellos serían un estorbo… un problema menos. Sumado a toda la situación pesada y ridícula que vivían, el no poder hablar le generaba una sensación de impotencia, estaba muy enojada por lo que le estaba pasando, pero las emociones que más la abrumaban era la tristeza y la decepción… y no ayudaba mucho que las causantes estuvieran viajando con ella. Si bien es cierto que ellas no sabían que esos polvos quitaban la voz y hasta había considerado perdonarlas, era verdad que ellas había intentado quitarla del medio… una vez más. Tenía miedo, miedo de no recuperar jamás su voz, de no poder expresar lo que sentía, de no poder continuar con su vida normal. De Shampoo no le extrañaba, pero sí de Ukyo y se sentía traicionada por más que le dijeran que estaban arrepentidas… ¿De todas formas, a quién se le ocurre darle a alguien polvos de la gripe? Estaba cansada de todo, cansada de ser siempre la que salía lastimada mientras ellas peleaban por ver quién se quedaba con Ranma, como si fuera un trofeo que hay que ganar... Ranma… la actitud de su prometido sí que la tenía asombrada, no se había despegado de ella desde que salieron de casa, tomándola de la mano y acercándola a su cuerpo en un tono más que protector, no dejaba que nadie se le acercara mucho y siempre estaba con ella ayudándola mientras atravesaban ese bosque frondoso por el que se encontraban ahora viajando. Sentir su calor cerca la reconfortaba, la hacía sostener las esperanzas que cada vez se diluían más con el correr de las horas. Tenía que admitir que el descubrir que se había quedado sin voz le había ocasionado un shock muy grande sin saber muy bien cómo manejar la situación, qué hacer o qué sentir, como si estuviera flotando en un sueño muy malo y todo pasó tan rápido que no lo había logrado digerir bien… enterarse que las pseudo prometidas de Ranma eran las causantes, que Cologne y Tofú le dijeran que no sabían la cura, que tuviera que emprender ese viaje y que encima todos los indeseables vinieran habían logrado que se sintiera fuera de sí, como si todo fuera irreal… lo único que la mantenía allí era la firme mano de su prometido… entonces deseo que todo terminara rápido y que realmente pudiera curarse, y ahí mismo retaría a un duelo a esas dos a ver si de alguna vez por todas podía defender su honor.

Ranma que iba al lado de Akane guiándola la noto tensarse y se giró para observarla viendo una determinación en su rostro muy conocida para él

-¿Estas bien? – le preguntó preocupado por enésima vez desde que salieron, a lo que ella le devolvió la mirada asintiendo levemente con su cabeza

Desde que salieron del Dojo, Ranma no había permitido que nadie se acercara a su prometida más de lo debido, muchos menos Shampoo y Ukyo, a quienes miraba de vez en cuando con el ceño fruncido y desconfiado. No le gustaba que ellas hubieran venido, no las había perdonado aún si es que podría hacerlo alguna vez, se sentía molesto, desilusionado y traicionado por ese par al que él consideraba como sus amigas, sobre todo de Ukyo, no podía creer que hubieran hecho algo así a pesar de que realmente no supieran con lo que estaban tratando simplemente para evitar que ellos dos viajaran a china… anotó mentalmente darle su merecido a Sasuke cuando volvieran. Pero, a pesar de todo, debía mantener las esperanzas de que encontrarían la cura, de que Akane saldría adelante y por eso intentaba ser fuerte para ella y demostrarle con sus gestos que todo estaría bien. No había vuelto a insultarla después de la reunión y tampoco quería hacerlo, quería manejar su bocota que se abría y decía cosas sin antes pensarlas… no era momento para continuar siendo el mismo orgulloso de antes, debía cambiar a pesar del miedo constante a ser rechazado por ella que lo obligaba a ser tan idiota… el emprender ese viaje había hecho que le cayera encima el peso de todo lo que estuvieron viviendo desde lo de Jusenkyo…

-Deberíamos descansar aquí y acampar, ya está anocheciendo – propuso la anciana que iba delante de todos junto a Mousse logrando que los presentes detuvieran su marcha y comenzaran a instalar un pequeño campamento

-Shampoo preparar la cena - dijo la amazona contenta

-Claro que no – le contestó la cocinera – yo haré la cena – provocando que las dos se pusieran a discutir

-Ya basta! - les gritó Ranma cansado de las peleas de esas dos – no importa quién prepara la cena – habló ácidamente para luego darles la espalda alejándose con su prometida del lugar

Las dos muchachas lo vieron irse incrédulas, habían notado el cambio en el joven Saotome desde que salieran de Nerima, estaba más arisco con ellas, y habían visto cómo protegía a la chica Tendo sin despegarse de ella. Ukyo se entristeció, realmente estaba apenada y deseaba que Ranma y Akane la perdonaran por lo que había hecho, entonces comprendió que no debía ocasionar más problemas en ese viaje y que debería preocuparse por que Akane encontrara la cura

- Esta bien Shampoo, prepárala tú- dijo bajando la mirada – iré a buscar leña- dicho eso se adentró en el bosque

Shampoo sonrió maliciosamente, ¿se sentía arrepentida? Si, algo… ella no quería ocasionarle eso a la chica violenta, pero sin duda era una oportunidad para deshacerse de ella y contenta se puso a hacer la comida para todos frente a la atenta mirada de su abuela.

Cologne sabía que en el fondo su nieta no se encontraba arrepentida de la situación y, si bien era cierto que por sus leyes debían valerse de lo necesario para conseguir que su yerno se casara con ella, aun así, pensó que la situación se había salido de control y que estaban luchando contra algo que era muy difícil de romper. En silencio observó a la pareja de prometidos mientras montaban las tiendas de campaña a lo lejos, los años de vida la habían convertido en un ser muy sabio y para ella era evidente el amor mutuo que sentían Ranma y Akane. En su momento pensó que podría separarlos y que sólo era un sentimiento de adolescentes, pero el tiempo que llevaba conociéndolos le hizo ver cuán equivocada estaba y ahora ya no estaba tan segura de querer separarlos… en el fondo les había tomado cariño… después de todo ellos mismos habían ayudado a su nieta en muchas ocasiones. Debía hablar con Shampoo y hacerle ver que su ego y posesividad ya no eran normales y habían escalado niveles muy peligrosos para otros y para ella misma.

Ukyo se encontraba no muy lejos del improvisado campamento recogiendo algún que otro trozo de madera, pero la verdad es que quería estar sola para pensar. Se sentía tremendamente culpable, después de todo ella se dejó convencer del estúpido plan sin pensarlo mucho y desearía haber sido más firme y no haber caído… estúpida Shampoo. Ella no era así, le tenía aprecio a Akane, hasta a veces la consideraba su amiga y no quería lastimarla… pero lo que más le dolía era la mirada cargada de decepción de Ranma, preferiría mil veces que la mirara con ira. Ella no era tonta, en los últimos meses había visto cómo Ranma protegía a Akane de todo y daba todo de sí para estar con ella… tal vez era hora de remendar las cosas y de olvidarse de él, de seguir adelante…

De pronto escuchó un ruido en unos arbustos cercanos y se puso rápidamente en posición de combate para luego ver a un despistado Ryoga salir de allí

-¿Ry… Ryoga?- preguntó parpadeando un par de veces

-¿Ukyo? – preguntó él viéndola igual de sorprendido - ¿Qué haces en Osaka?-

A Ukyo se le escapó un suspiro, pero sonrió levemente al ver a su amigo por allí – Ryoga estamos en Tokyo-

-¿Tokyo? – preguntó confundido rascándose la cabeza – oye.. ¿Dijiste estamos?-

-Bueno… verás…- comenzó ella no muy decidida de contarle *Oh, que demonios… igual se va a enterar* pensó

Ranma estaba sentado junto a Akane cerca de la fogata, ya habían terminado de preparar las tiendas y estaban esperando que la comida esté lista, cuando de pronto su sentido de alerta se despertó y se levantó bruscamente. Entonces de los árboles vio salir a un histérico Ryoga dirigiéndose hacia ellos, seguido por Ukyo que movía los brazos

-Akane!.. – gritó llegando a su lado – ¿cómo te sientes? – le preguntó queriendo tomarla por los hombros, pero se vio impedido por Ranma, quien se puso delante de la chica cortándole el paso

-Alto ahí cerdo! ¡no te acercarás! – bramó Ranma, no quería que nadie, absolutamente nadie tocara a su prometida, ya tenía suficiente con los que los acompañaban como para que ahora se sume Ryoga

-¿Quién te crees que eres nenita!? - le replicó Ryoga enfadado por su actitud – apártate!.. tú no pudiste protegerla! – le exigió queriendo propinarle un golpe con su puño derecho que Ranma evitó fácilmente

-¡Ya basta P-chan! ¡No estoy de humor! – le respondió el joven artista marcial dolido por la insinuación de su amigo-rival devolviéndole el ataque mientras se enfrascaba en una pelea de puños y patadas

Akane miraba la pelea estupefacta, no podía gritarles que pararan, no quería que pelearan, pero vio su oportunidad cuando Ranma le propinó un golpe en el estómago a su amigo mandándolo lejos y cuando este se recompuso e iba a arremeter contra Saotome ella corrió y se puso entre medio de ambos chicos con un brazo levantado hacia cada uno pidiéndoles con la mirada suplicante que parasen, dejándolos paralizados en su lugar y frenando así la pelea

-Ya basta, cálmense todos – interrumpió Cologne situándose también entre medio de ambos – no es momento para peleas insensatas-

Ambos contrincantes relajaron su posición, pero sin perder la tensión que los envolvía. Ranma estaba furioso, Ryoga no tenía ningún derecho a reclamar nada, ya era suficiente con la culpa que él sentía para que encima apareciera ese cerdo a empeorarlo todo.

-Esto no quedará así Ranma- le advirtió su rival

-Si claro… como digas – respondió este

Akane se relajó visiblemente al ver que esos dos no continuarían con la pelea y sin pensarlo tomó la mano de su prometido apretándola con fuerza

-Akane – la llamó Ryoga – ¿te encuentras bien? - le preguntó preocupado

Ella sonrió levemente, después de todo agradecía que su amigo se preocupara por ella /Sí Ryoga, gracias por preocuparte, estoy bien/ le respondió con uno de sus carteles

Ryoga relajó su mirada – Los ayudaré a encontrar tu cura, ya verás que todo estará bien – le dijo suavemente recibiendo una afirmación agradecida de parte de la chica y una mirada suspicaz de parte de Ranma

-Bueno- dijo Mousse que se había acercado junto con Shampoo – ¿por qué mejor no nos sentamos todos a cenar? -

Lugo de una silenciosa cena el grupo se separó, Shampoo y Cologne se retiraron a darse un baño en un pequeño lago cercano, Mousse se encontraba distraído en su mundo alejado del grupo, Ranma y Akane se habían quedado junto al fuego cada uno en compañía del otro y de sus propios pensamientos, y Ukyo se econtraba sentada en una roca también alejada del resto. Al poco tiempo la acompañó Ryoga…

-Realmente estoy muy enfadado contigo Ukyo – le dijo éste sentándose a su lado apretando fuertemente sus puños – Sé que dijiste que no sabías lo que realmente eran esos polvos, pero esto no es propio de ti… jugar sucio-

- Lo sé… - contestó ella suavemente - realmente estoy muy arrepentida Ryoga… espero que todos puedan perdonarme –

Ryoga la miró con sentimientos encontrados, la chica parecía realmente apenada pero no quitaba que se encontrara furioso por lo que había hecho, existía la posibilidad de que Akane no recuperara el habla y eso le ponía los pelos de punta porque a pesar de todo le tenía un gran cariño a la menor de las Tendo

-Sabes – comenzó a decir ella sin mirarlo – sé que estos últimos meses hemos perseguido a Ranma y a Akane incansablemente pero sinceramente ya estoy cansada… -

Las palabras de la chica hicieron eco en el corazón del joven Hibiki – entiendo lo que dices… - le dijo – yo también lo estoy… cuanto más intentamos separarlos más los unimos-

Ukyo sonrió de lado – He decidido darme por vencida… sé que se aman y el haber llegado a este punto me hizo darme cuenta de que no quiero lastimarlos más… ni a ellos ni a mí misma –

Ryoga se sorpendió por sus palabras, en los últimos meses él se había estado sintiendo de la misma forma, pero le costaba renunciar a su primer gran amor.

-Sabes que Ranma y Akane no te perdonarán con facilidad lo que has hecho, no? – le preguntó Ryoga

-Lo sé… – le dijo ella mirándolo por primera vez – Pero espero que Akane recupere su voz y que puedan hacerlo… igual que tú -

Ryoga la miró no muy seguro de confiar en ella otra vez - veremos qué sucede… por lo pronto ayudémoslos a encontrar la cura… ¿qué dices? –

Ukyo sonrió e iba a contestar cuando fue interrumpida por los gritos de Shampoo. Ambos jóvenes volvieron rápido al campamento para encontrar a la amazona hecha una furia, mirándolos a Ranma y a Akane. Ranma le devolvía la mirada en igual de condiciones y Akane se encontraba sonrojada y en estado de shock

-¿Qué sucede?- preguntó Ryoga al llegar

-No sucede nada! – respondió Ranma enojado – sólo intento irme a dormir –

- Con chica violenta del mazo! – le gritó Shampoo

-¿Qué? – preguntaron extrañados Ukyo, Ryoga y Mousse, que acababan de llegar junto con la anciana, les extraño la actitud tan abierta del joven artista marcial… definitivamente las cosas estaban cambiando

-Lo que escucharon- dijo Ranma sin echarse para atrás – yo me voy a dormir y Akane dormirá conmigo en mi tienda-

-Eso no suceder!- dijo la amazona molesta

-¿Acaso crees que dejaré que alguno de ustedes tenga la oportunidad de hacerle algo? ¡Ni hablar! Akane se queda conmigo, ya hicieron suficiente – Replicó el joven artemarcialista

Shampoo lo miró enojada e iba a responder cuando Cologne la frenó – Déjalo Shampoo, el yerno tiene razón en preocuparse –

Shampoo se sorprendió por la actitud de su abuela, pero no era capaz de desobedecerla y sin decir nada más se alejó de allí. Ranma miró a los restantes presentes de manera intimidante logrando que nadie más dijera nada

-Ven Akane – dijo tomando la mano de la chica para dirigirla hacia la tienda – vamos a dormir -

Akane lo siguió sumamente sonrojada y sorprendida, cómo deseaba hablarle y preguntarle tantas cosas…

Ryoga y Ukyo se miraron estupefactos entendiendo que definitivamente las cosas estaban cambiando muy rápido, mientras que Mousse parecía divertido con la situación, sabía que Saotome terminaría con la chica Tendo dejando a su amada Shampoo libre.

Una hora había pasado desde que se habían ido a la tienda, pero tanto Ranma como Akane no se podían dormir por el nerviosismo de sentirse tan cerca en un momento tan íntimo. Si bien cada uno tenía su futón, podían sentir el calor que emanaba el cuerpo del otro ocasionando que sus nervios se dispararan.

Ranma había estado tan pendiente y preocupado de que nada más le pasara a Akane desde el incidente que el momento de paz que ahora compartía con ella lo hizo perder esa seguridad que había demostrado, volviendo a sentir la misma necesidad de tocarla que lo había invadido los últimos meses, pero cargada de inseguridad. Era tanto lo que sentía por la chica que creía que se iba a desbordar de un momento a otro, sus emociones estaban descontroladas… tenía que relajarse. No era tonto, sabía que el arrastrarla con él a su tienda iba a ocasionar esto, pero no podía dejar que ella durmiera con esas dos sin poder cuidarla.

Akane por su parte se encontraba con una mezcla de sentimientos, definitivamente la actitud de Ranma la tenía descolocada, le había gustado mucho cómo había puesto en su lugar a la china, pero también se había quedado de piedra cuando él sin consultarle la llevó a dormir a su tienda. Le molestaba sobremanera no poder expresar lo que sentía, siendo muchas veces una mera espectadora, pero aun así no podía negar que la posesividad con la que la trataba su prometido le gustaba, y no sabía bien cómo reaccionar a ella. Para colmo, el tenerlo tan cerca, sentir su calor y su olor tan masculino la ponían sumamente nerviosa.

-¿Estas despierta? – escuchó la voz suave de Ranma llamarla

Ella dio un respingo, en respuesta se dio la vuelta para mirarlo haciendo que él se diera vuelta también chocando sus miradas, azul marino contra chocolate avellana… tantas emociones todas juntas…

Ranma sin saber cómo se atrevió a acariciar con delicadeza la mejilla de la chica generando en ella un fuerte sonrojo y una fuerte descarga eléctrica los recorrió a ambos haciendo que su corazón palpitara desbocado en su pecho recordando aquel beso que parecía tan lejano

Akane lo miró intensamente sintiéndose desnudada por su actitud tan sugestiva, notando cómo su corazón quería salirse de pecho

-Akane… - susurró él tiernamente – no me puedo imaginar lo que debes estar sintiendo… te juro que no permitiré que nadie más te haga daño… encontraremos la cura a tiempo, ya lo verás – le aseguró Ranma

Ella solo pudo sonreírle en respuesta, pero ésta no se vio reflejada en sus ojos y deseó con todas sus fuerzas que él tuviera razón

-Lamento lo que ellas te hicieron, yo debería haber imaginado… debería…- quiso decir su prometido, pero no pudo continuar porque el fino dedo de la chica se posó en sus labios

Akane lo miró con infinita ternura y negó con la cabeza, su prometido la había desarmado… él no tenía la culpa que esas locas le hubieran hecho daño… sin saber de dónde sacó valor, se atrevió a acercarse al chico acomodando suavemente su cabeza en su pecho… definitivamente el no poder hablar había ocasionado que el contacto físico fuera su forma de expresar sus sentimientos.

Ranma se quedó petrificado frente al avance de la chica, pero se recuperó rápidamente abrazándola con fuerza y atrayéndola más contra sí… quería transmitirle en ese inesperado acto todo su amor y que él estaría con ella sin importar lo que pasara.

El contacto con el otro había logrado calmar su necesidad mutua de sentirse cerca, un abrazo por ahora era lo que necesitaban… El silencio de Akane había logrado que su comunicación se tornara más física y ambos se quedaron así disfrutando de estar cerca del otro.

Ranma al tener a su prometida entre sus brazos se sintió más relajado, satisfecho de poder tocarla y protegerla de esa forma, y lentamente se fue quedando dormido.

Akane por su parte, al verse envuelta en el calor que emanaba su prometido sintió que por ahora todo estaba bien… dejó de pensar en si se curaría o no y ahí, entre los brazos fuertes de su prometido, ella también se fue quedando dormida.

¡Ahora sí! Espero que haya sido de su agrado, un poco de drama no le hace mal a nadie.

Yo creo que esta situación hizo que los personajes maduren un poco más y los lleve al límite de sus emociones. Me gustó explayarme un poco más también con otros personajes para ver cómo todos son afectados por lo que pasó y cómo se desenvuelven frente a ello.

No duden en dejar sus comentarios. Nos vemos!

¡Domo Arigato!