HOLITAS A TODOS ^0^

como estan? como le ha ido???? ya estab cumpliendo sus propositos de año nuevo?, espero que si, yo aqui nomas de loca, y redescubriendome.

*pose de pensar* he estado pensando *la habitacion se llena de humo* ok nota no pensar demasiado XD

me he dado cuenta que no llevo un orden a la hora de escribir, de repente me inspiro mucho para una historia o me bloqueo en otra jejejeje pero gracias a la pelicula "AVATAR" (muy buena por cierto) al fin seguire con mmi otro fic "despues de la tormenta" yaaiii

Bueno bueno los charas de Bleach no son mios, son de Kubo sama, porque si fueran mis ya existirian mini Ichigos y mini Rukias corriendo por todos lados (**w**)

- solo felicitarte por tu magnifico trabajo, y darte una sorpresa- lo ultimo puso en alerta a los chicos, ya sabían la clase de sorpresas que su manager les conseguía, los chicos miraron hacia la puerta de la oficina que se abrió lentamente haciendo pasar a dos personas, una de ellos era un hombre joven, alto, de cabellos negros y el otro era un joven de largo cabello rojo, agarrado en una coleta, ambos llevaban traje y se notaba a leguas que el pelirrojo había tenido problemas de adaptación.

Kai los miraba con recelo, casi con desprecio u odio, la mirada de Rukia era indescifrable, estoica y carente de sentimientos, volteo a ver a su jefa. – ¿esta es la sorpresa que nos ibas a dar?, que la próxima vez sea un auto, o un departamento en la ciudad que yo quiera ¿ok?-

Camino hacia la salida, y se detuvo un momento antes de ver a las dos personas que acababan de entrar.

-buenos días, Abarai san, Kuchiki ni san, con permiso- y termino pasándolos hasta que desapareció por la puerta de cristal, detrás de ella, Kai ni tonto ni lento se apresuro a alcanzarla, su hermoso ángel de blanca nieve parecería inmutable, pero estaba seguro que necesitaba con urgencia a alguien que estuviera con ella, y, el estaría ahí con gusto.

-¿sigue molesta verdad?- pregunto el teniente del sexto escuadrón acercándose hacia el escritorio de la mujer que veía divertidamente la escena que acababa de pasar

-mi gatita ya tiene afiladas las garras nyaaaa- hablo mas para si misma, ganándose una mirada de odio por parte del kuchiki mayor, no le gustaba que usaran esa clase de sobrenombres y menos en su querida hermanita -tranquilo byakuya kun, ella es toda mía acuérdate, tu mismo me la entregaste- agrego con una sonrisa burlona al ver como se notaba el odio en la mirada del mayor.

-si hubiese sabido, te juro que........-

-no jures Byakuya kun, no tienes derecho a jurar, lo hecho hecho esta, despreciaste a tu hermana, justo en el momento en el que mas te necesitaba, la desconociste, todo por tu socarrona manera de pensar- el capitán del sexto escuadrón la miro con extrañeza, casi confusión. La mujer estaba disfrutando poner el dedo en la llaga, no todos los días puedes humillar a Kuchiki Byakuya y esa era una oportunidad que no desaprovecharía, se levanto de su asiento y comenzó a caminar hacia los jóvenes.

-cuando me la diste, estaba destruida, acabada, humillada, llena de nostalgia y tristeza, era un diamante sucio, plata corroída, tu te encargaste de opacarla, de apagarla, en lugar de ayudarle, preferiste darle la espalda, pero yo la vi, vi todo lo que puede dar, todo el potencial que tiene. ¿Crees que hacías bien usando tu poder para mantenerla en un rango baja?, ¿creías que la protegías?, pero, acaso ¿la mejor manera de proteger a alguien no es, enseñándole a usar todo el poder que tiene para defenderse a el y a los suyos? Pues estabas mal Byakuya kun, solo mírala, ahora, mírala y adórala, porque es una hermosa maquina destructora, contempla mi obra de arte-

Levanto una cortina, se podía apreciar hacia abajo, la replica exacta del coliseo romano, Byakuya y Renji se acercaron mas a la ventana a observar, hacia abajo, se podía apreciar a una pequeña pelinegra que saltaba habilidosamente sobre los obstáculos, estaba luchando con los pies sujetados por un pesado grillete y una de sus manos estaba inutilizada por un bakudo, aun así parecía no tener problemas con los Hollows con los que estaba luchando.

Renji tenia la boca abierta, sabia que su amiga era fuerte pero nunca la había visto luchar así, con tanto impedimento, la cara de Byakuya era de fotografía, el siempre estoico capitán, a pesar de que su rostro seguía inexpresivo, sus ojos no dejaban de seguir a la shnigami, la mujer de cabello largo se coloco detrás del capitán para susurrarle en el odio.

-también te mereces algo de crédito en esto, gracias por dejarme tan lindo lienzo en blanco para crear, pero te advierto, la obra maestra es solo mía- lamió el odio de Byakuya con sensualidad, antes de usar su técnica de shumpo para esquivar las miles de sakura que iban a atacarla.

-jajajaja ma ma Byakuya kun, tranquilo no están aquí por mi, sino por el hermoso ángel que esta entrenando- se acerco a una de las bocinas en su escritorio- Kai, suelta a los menos- se escucho un rugido detrás de los jóvenes quienes habían volteado hacia la mujer de cabello largo y estaban ahora de espaldas a la ventana.

-ohhhh regresen la mirada, no se querrán perder esto- agrego la mujer con una maniaca sonrisa antes de regresar hacia la ventana, donde 20 menos grande estaban rodeando a la pequeña shinigami pelinegra quien seguía impedida por los grilletes y el kidoh.

-esto es suicido, ella no podrá con tantos menos, así como esta- Renji finalmente hablo, estaba de lo mas nervioso, acaso ¿quería matar a su amiga?, esa mujer estaba loca. La aludida simplemente sonrió.

-se nota que ustedes no tienen fe en ella, que triste- se hizo silencio, todos los menos dispararon un cero al mismo tiempo, rodeando a Rukia quien desapareció debajo de los rayos, así continuaron por un par de minutos mas, que le parecieron horas a Byakuya y Renji, cuando finalmente cesaron, se comenzaba a apreciar la pequeña figura de la ojivioleta, mirando tranquilamente hacia la nada, el brillo de sus ojos había desaparecido, y sode no shirayuki brillaba en un tono rojo rubí en el brazo de ella, con un rápido movimiento libero toda la energía absorbida y destajo a todos los menos que la rodaban desapareciendo en partículas espirituales. El brillo violeta regreso a sus ojos al tiempo que Kai se acercaba para liberarla.

-uyyy esta realmente molesta, no suele acabar con todos los menos grande a la vez- la mujer se acerco a la puerta de la oficina dejando al par aun atónitos con lo que habían visto -o bueno, yo me voy, siéntanse como en casa bye bye- se despidió alegremente antes de desaparecer de la vista de los dos hombres.

-al fin se fue, que mujer mas fastidiosa- Renji comento por segunda vez desde que había aparecido en esa oficina, miraba con curiosidad a su capitán quien parecía no haberse percatado que la mujer se había ido. seguía observando a su hermana, a quien aun le estaban quitando los grilletes cuando Kai termino de hacer su trabajo, tomo en brazos a la pelinegra y se encamino a la salida, ese acto, puso tenso a Byakuya, ¿quien era ese Kai? y ¿porque se tomaba tantas atenciones con su hermana?

Llegaron hasta una hermosa habitación, todo el camino el castaño había llevado a Rukia en brazos, relámete disfrutaba cualquier contacto físico con la pelinegra, que ella lo dejara acercarse lo hacia realmente feliz, la deposito suavemente en la cama blanca donde la shinigami se quedo profundamente dormida al instante, Kai se acerco, deposito un tierno beso en su frente y salio de la habitación, ya tendría tiempo para platicar con ella.

Cerró lentamente la puerta e inmediatamente salto sobre Zabimaru que paso por debajo de los pies del castaño -es de mala educación atacar por la espalda, teniente Abarai- se dio la vuelta quedando en frente de los dos shinigamis.

- ¿que le han hecho a Rukia?- pregunto el teniente antes de arremeter nuevamente contra Kai, el aludido esquivo fácilmente el ataque del teniente quedando a un lado de el, -Bakudo kyu ju kyu kin- los brazos del teniente quedan aprisionados gracias al kidoh del castaño, y cae de cara al suelo.

-Nada, la hermosa criatura que esta durmiendo del otro lado de la puerta esta integra. Rukia esta aquí por su propia voluntad, porque aquí es amada, aceptada y porque jamás le daremos la espalda, a diferencia de ustedes- se acerco lentamente hacia Renji quien seguía boca abajo. con su pie, Kai levanto el menton del pelirrojo para mirarlo a los ojos.

-no tienes ningún derecho de decir nada siendo que fuiste tu el primero que la traiciono - siseando las ultimas palabras Kai, le dio una patada al teniente, justo en la mandíbula, lanzándolo 3 metros de distancia dejándolo inconciente, se volteo hacia el líder del clan Kuchiki, con la misma mirada de desprecio agrego -tu eres el hermano de mi ángel, solo por eso no te lastimare, podrás hablar con ella cuando despierte, por ahora esta descansando, camino lentamente a la salida y alcanzando a darle otra patada al inerte cuerpo de Renji, comento -no intentes nada gracioso Kuchiki Byakuya, yo siempre estoy cerca- y desapareció de la vista del capitán.


-anda-

-no-

-por favor-

-no-

-pero-

- que nooo-

-karin chaaaaan onegaiiii-

-que no Yuzu, no voy a ir a esa tontería- las mellizas Kurosaki caminaban hacia su casa después del entrenamiento deportivo de la pelinegra, estaban solas, y era la oportunidad perfecta que Yuzu Kurosaki estaba esperando para pedirle a su hermana que le hiciera un favor, pero la chica se mostraba muy negativa al respecto.

-por favor Karin chan llévanos- continuó la castaña, no quería ir sola a la disquera y tampoco quería que su padre la llevara.

-Yuzuuuu, ami no me llama la atención llevarte a ti y a tus bobitontas amigas al centro comercial a comprar el cd de una cantante a quien nadie le ha visto jamás, alomejor es un programa que sintetiza voces como los vocaloids ¿no?- Karin trataba de convencer a su hermana, no le molestaría llevarla a ella, pero sus amigas chicles también irían y la pelinegra no quería verles la cara mas de lo necesario y con la escuela era mas que suficiente.

-anda Kariiiin por favor- Yuzu detuvo a la pelinegra por un momento, la tomo del brazo y la miro con cara de perrito herido.

-AGHHHHHH no Yuzu, no la cara de perrito a medio morir, eso no es justo- la pelinegra miraba hacia otro lado tratando de ignorar a su melliza.

-mmmmmm,mmmmmm onegaii onegaiii, si no llorare- un par de lagrimitas se asomaban por los ojos de la castaña mientras jalaba el brazo de su hermana cual niña pequeña.

-bien BIEEENN BASTA AGHHHH, esta bien las llevare, pero tendrás que hacerme mi comida favorita durante un mes, siempre era lo mismo, Yuzu Kurosaki también sabia como usar sus cualidades en su ventaja, aunque claro, eso se lo había aprendido a su hermana mayor.

Ya estaban en la entrada de la casa, Karin abrió la puerta para ser recibida muy efusivamente por su padre, quien se gano una patada por parte de la pelinegra.

-oiii viejo, hasta cuando se te va a quitar esa mañita tuya de querer matarnos cada ves que llegamos- Karin pegaba casi tan duro como Ichigo, así que Ishin Kurosaki termino estampado en la pared por enesima vez.

-Mis queridas hijas, mis bebes, ya son todas una mujeres, cualquier día de estos se la llevaran para formar una familia, y YO ME QUEDARE SOLO..... MASAKIIIIIIIII TE EXTRAÑOOOO- corrió hacia el póster de su difunta esposa llorando amargamente -masaki masaki buaaaaa- mientras lloraba desconsoladamente, las gemelas aprovecharon para entrar, en la cocina estaba Orihime terminando de preparar la cena, las mellizas estaban extrañadas, era raro cuando la pelimarron los visitaba.

-Yuzu chan, Karin chan, bienvenidas, por favor tomen asiento, la cena esta lista, contesto la voluptuosa mujer mientras las hermanas subían las escaleras.

-¿a que habrá venido?- inicio Karin la conversación,

-no se karin chan, pero no seas tan grosera con ella, se molesto en prepararnos la cena- Yuzu aprovecho que estaba sola con su hermana para advertirle, no era la primera vez en que la pelinegra comentaba algo demasiado acido y había lastimado los sentimientos de la pelimarron

-grrrrr sabes que no me agrada, no desde aquello- continuo la gemela quitándose la camisa de deporte.

-lo se pero....... ¿AHHH QUE FUE ESO?- un fuerte sonido interrumpio la conversación de las gemelas, se había escuchado como un golpe contra la pared y la voz de ichigo gritando, ambas hermanas se miraron con complicidad, su Ichi ni no había perdido el toque.

-será mejor que bajemos Karin chan-

-creo que si Yuzu-

Cuando bajaron las gemelas, pudieron observar el desastre, una de las ollas había estallado, dejando un fuerte olor a tomate en toda la casa, Ichigo estaba rodeando a Yukihana así que ahora estaba lleno de salsa de tomate, Ishin parecía haber recibido calidamente a su hijo porque tenia una gran marca del pie de Ichigo, e Inoue, bueno ella solo estaba llorando por que el ruido de la olla la había asustado.

-¿pero que demonios?- Karin comenzó a hablar

-¿están todos bien? ¿Ichigo, papa?- Yuzu salio corriendo hacia su padre

-yaaaaaaaaaaaaaaaaaiiiiiiii- Yukihana había saltado de la protección de su padre se le veía de lo mas contenta –eso fue genial, fue fue fue wooooooooow- los pequeños ojos infantiles brillaban con emoción, cuando se percato de los ojos llorosos de su madre, se acerco corriendo a abrazarla.

-mami mami, no llores por favor- se acerco a darle un besito en la frente yo te quiero mucho y papi también, verdad que si papi?- ichigo se levanto lentamente y se encamino hacia la salida,

-todos somos familia yukihana- Dijo Ichigo antes de salir de la casa, necesitaba dar una vuelta.


-mhhhhhhhggg- Rukia estaba soñando, durmió casi toda la tarde, no se había despertado con nada, Byakuya solo la observaba descansar, Kai no había vuelto a aparecer y Renji seguía inconciente tirado en el pasillo, desde que entro a la habitación, Byakuya se sentía extraño, casi había ensayado para este momento, y ahora no sabia que decir ni como decirlo.

-Rukia-

**FLASHBACK**

Byakuya se encontraba en su despacho, como siempre, revisando papeles, firmando cosas, vigilando a su escuadrón, cuando la puerta fue azotada por alguien, era Rukia quien había entrado, una vez a dentro, se desplomo en la entrada y comenzó a temblar.

El mayor de los Hermanos, experimento toda una explosión de sentimientos a la vez, primero enojo porque alguien se presentaba sin llamar antes, luego extrañeza al ver a su hermana frente a el, y finalmente sentía algo de miedo de ver a la pequeña en ese estado, se levanto rápidamente y se acerco a la pequeña quien se había desmayado

-Rukia, Rukia-

**FIN FLASHBACK**

La había llevado con Unohana Taicho inmediatamente, no se veía físicamente herida, pero eso no era garantía de nada, estaba esperando en el despacho de su homónima, hasta que le dieran noticias de su hermana. Byakuya recordaba a la perfección todo lo que había pasado, ¿como olvidarlo? si Rukia solo le había dedicado esa mirada en dos ocasiones.

**FLASHBACK**

-imposible-

-pero ni sama-

-esperaba más de ti Rukia-

-lo siento ni sama, pero no puedo hacer nada-

-Rukia, escucha lo que estas diciendo, es una estupidez tras otra-

-tal vez pero... no puedo evitarlo ni sama-

-tendrás que evitarlo, no pondrás en duda el nombre Kuchiki, pedire tu cambio a mi escuadrón inmediatamente, y no regresaras a Karakura, ya fue suficiente- el capitán salio de la habitación de la menor, dejándola sola con sus pensamientos y su tristeza

**FIN FLASHBACK**

-cuando regrese a la habitación ya no estabas- Byakuya hablo por primera vez en horas -te escondiste bien, tarde mucho en encontrarte-

-te equivocas- una voz lo saco de sus pensamientos, Rukia estaba despierta mirando hacia el vació -si hubiese hecho un buen trabajo, no me hubieras encontrado- la pelinegra miraba al hombre que estaba sentado en el sofá, no había ningún sentimiento en el rostro de la chica. -¿a que has venido?- pregunto levantándose de la cama pero se quedo ahí, a suficiente distancia del mayor.

-vine a buscarte-

-no te hubieras molestado- la menor camino unos pasos buscando -¿donde esta Kai?- pregunto mirando a todos lados.

-no esta, se fue hace horas, ¿para que lo necesitas?- Byakuya contesto esto ultimo con algo de amargura, quien demonios era ese Kai para Rukia que parecia su sombra.

-no te interesa- contesto la chica con la misma frialdad con la que había iniciado la conversación.

-Rukia no te permito que.....-

-Hollow- fue lo único que dijo la ojivioleta antes de desaparecer, medio segundo después el celular del capitán recibió la alerta, se levanto y siguió el rastro, alcanzo a Rukia quien estaba luchando en contra de varios Hollows que habían logrado pasar, eran mas de 20, rápidamente Byakuya desenvaino a sembonsakura y comenzó a eliminar a varios, por algún motivo, todos los holows atacaban únicamente a Rukia, quien no se había movido de donde estaba, no se estaba defendiendo y ya estaba sangrando de los brazos, su cara estaba rasguñada y en una de sus piernas estaba una gran marca de dientes.

-Rukiaaaaa, ¿que haces? reacciona- el pelinegro miraba con sorpresa mientras le gritaba a su hermana, que pasaba, porque la chica no se estaba defendiendo.

"se nota que ustedes no tienen fe en ella, que triste" las palabras de la mujer hicieron eco dentro de la cabeza de Byakuya, ¿seria cierto? ¿en verdad no le tenia fe?

Un brillo extraño se hizo presente, Rukia emanaba una estela de luz blanca, en ese momento todos los Hollows se quedaron tranquilos, ya no se movían ni atacaban.

-que sea mi sangre la que regenere a estas almas- Rukia tomo su espada y acto seguido se clavo su propio pecho, la zampakuto cambio su color de blanco a rojo Ruby, y tal como en el entrenamiento, el brillo en los ojos de la shinigami se perdió.

-¿Rukia?- Byakuya estaba atónito, jamás había visto algún shinigami que se atreviera a atravesarse con su propia espada, Rukia parecía en un trance, saco la espada de su pecho y se lanzo a acabar con todos los seres que estaban ahí, los cuales desaparecieron en partículas

-Rukia- el capitán grito al ver como perdía el conocimiento, se apresuro a cargarla en brazos, y se dirigió nuevamente al edificio su hermana necesitaba ser atendida, y con urgencia, de una cosa estaba seguro, mataría a la loca que le hizo esto a su hermana.

que tal?

como quedo??

porque me gusta rodar en el suelo como los seedots?????

PORQUEEEE???????

^0^ nos leemos