hola...bueno despues de haber tardado un pokitin en actualizar aki les dejo la siguiente parte...realmente no se si esta llendo por el camino que ustedes quieren, trato de hacer mi mayor esfuerzo asi que espero que les siga agradando y muchisisimas gracias por todos sus comentarios...la verdad ayudan a la moral jajaja

¿A que le tienes miedo IV?

existen momentos en donde no sabes lo que sientes, expresas indiferencia, pero dentro de ti hay odio, rencor, pena, pero sobre todo soledad...

Como es posible sentir todo eso a la vez, que es lo que puede estar pasando; porque de repente la esencia cambia...

Es como si se descubriera un mundo cruel, superficial y sin sentido común...todo eso son imágenes de sueños psicodélicos, juegos que la débil mente proyecta.

¿Pero hasta cuando cesaran esas fantasías? o no lo harán ¿porque son realidad?

El copy ninja sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos, esto en definitiva no podía estar peor, en que grotesca broma se había metido; claro que deseaba misiones que lo alejaran de la aldea...pero no con ella, ¿en qué demonios estaba pensando el señor del fuego para pedirlos a ambos? esta sería sin duda la misión mas difícil de su vida como ninja, como podría trabajar con alguien a quien no quería a su lado...

Si bien era conocida su costumbre de llegar tarde, esta vez rompería con eso pues pensó que entre mas rápido se pusiera en marcha, la misión seria más corta y entre menos tiempo pasara con ella no podrá salir nada mal...no iba a permitir fallos en la misión, el esperaba la perfección; y con un último suspiro salió por la ventana saltando de tejado en tejado con la idea de que ella estaría ya esperándolo, no le iba a dar tiempo a saludos o formalidades, pues su intención era solo seguir su propio ritmo...pero sus planes se vinieron abajo cuando hinata no estaba ahí.

Bajo del tejado y se recargo en una de las enormes puertas, los jounin que custodiaban la entrada lo saludaron, obviamente su respuesta no llego ya que estaba demasiado molesto, en donde demonios estaba esa niña...se podría decir que fue el karma o que kami había hecho justicia y le estaba cobrando todas esas veces que el había hecho lo mismo a sus ex-alumnos y compañeros. Decir que su ojo sharingan era de miedo...era poco, pues con el único que tenia visible podía matarte con solo verte y aquellas tres figuras que había reconocido hubieran tenido ese honor de haberlo querido; su cuerpo no pudo haberse puesto más tenso cuando vio a su ex compañero anbu muy cerca de la chica y conversando muy animadamente, los tres ninjas notaron sus presencia y uno de ellos corrió hacia él.

—eh...kakashi sensei...que hace aquí

—voy de misión

—eso lo se sensei...hinata chan dijo que iría con usted, pero me refiero a que hace usted aquí...tan temprano

—eh sempai ha llegado a tiempo

—llevo demasiado esperándote...se supone que tienes una misión

—oh...hatake san...yo...gommen

—vamos kakashi sensei, no se ponga así, invite a hinata chan un ramen

—creo naruto que ella sabe sus responsabilidades...si es que dice ser una kunoichi

Eso fue un golpe bajo y hinata sintió que su cuerpo ardía de la vergüenza, solo agacho la mirada y volteo para despedirse de naruto, yamato que se percato de la forma en cómo kakashi miraba a hinata y la reacción de ella, decidió hablar.

—kakashi sempai...sé que hinata san sabe muy bien su papel como ninja de la hoja y la forma en la que tiene que actuar, su demora ha sido culpa mía...yo la entretuve sabiendo que era incorrecto, no actué como mayor...y considerando nuestros papeles y nuestras obligaciones creo sempai que usted entenderá el porque la demora

—Vámonos-mirando a yamato-

—Arigato capitán yamato por la invitación del ramen-con una reverencia-

—no agradezcas hinata san...fue un placer-regalándole una sonrisa y poniendo su mano en el hombro de la chica- mucha suerte en su misión

Kakashi no dijo nada mas, solo dio media vuelta y se alejo a gran velocidad, hinata solo pudo imitar la acción del ninja...dejando a dos sujetos muy confundidos.

—capitán yamato...que le sucede a kakashi sensei

—vamos naruto

—pero...

—Todos tenemos un mal dia-adentrandose en la aldea-

—y esos días incluyen que kakashi sensei sea puntual y con esa cara...si es así prefiero que siga llegando tarde

Hinata trataba de ir al ritmo de su compañero pero sin duda no era muy fácil, llevaban un par de horas de camino y llegar a la tierra del fuego les llevaría dos días, pero al ritmo de kakashi posiblemente menos; no le había dirigido la palabra desde el raro momento en la puerta de la aldea, mucho menos volteado a verla...estaba ansiosa, no era la primera vez que estaba con él en misión, en ocasiones kiba, ino, lee o neji hacían equipo y siempre se mostro muy serio, al menos con ella y le hablaba a menos que fuera necesario. Hinata no se había sentido mal con su actitud sabia que esa era parte de su personalidad un tanto misteriosa y hasta hace algunos encuentros algo electrizantes para su gusto. Pero esto era totalmente diferente, estaban solos y su comunicación se reducía a casi cero sin mencionar su actitud hacia ella entonces ¿como iba a poder realizar su misión si ni siquiera podía hablar con él? Estaba metida en sus pensamientos que no se dio cuenta que kakashi se había detenido y choco contra su espalda logrando que ambos cayeran al suelo.

—yo...yo...gommen hatake san...estaba

—Hyuga -poniéndose de pie y con voz fría- después de lo sucedido en la aldea creí que sabia su obligación, no me interesa saber en quien está pensando

—eh...no...pensaba en

—le dije que no me importa pero no voy a permitir que su distracción afecte la misión, pues sabe lo que pienso de su participación, y que accedí por que son ordenes de lady tsunade

—lo se hatake san-agachando la mirada- se que neji nissan es mejor que yo para esta situación, y créame que tanto como a usted me sorprende ser asignada, pero déjeme demostrarle que puedo con esto

—la tierra del fuego está a dos días, si mantenemos el ritmo llegaremos antes, avanzaremos un poco mas y después acamparemos

Y de la misma manera en cómo se había detenido siguió, no hubo más preguntas, solo un silencio total, cada uno sumergido en sus pensamientos; luchando con sus miedos, inseguridades y contra sí mismos. La noche ya había caído sobre ellos cuando decidieron parar.

—aquí pasaremos la noche, los arboles nos cubrirán, dudo mucho que tengamos problemas, aun así no hay que confiarnos...porque no comienza a armar su tienda yo iré a buscar leña.

—hai...hatake san

Mientras kakashi se adentraba mas en el bosque decidió detenerse un poco, necesitaba poner sus ideas en orden, estar cerca de hinata lo afectaba sobre manera, lo hacía sentirse débil y eso lo odiaba y momentos como este era cuando deseaba poder estar en una casa de citas para así poder olvidar aunque sea por esta noche su presencia, su olor, su mirada esa que lo volvía loco en contra de su voluntad.

Ya había pasado algo de tiempo desde que su compañero había ido por leña, no creyó necesario ir a buscarlo pues alguien como él no era presa fácil, posiblemente quería estar solo y lejos de ella, aunque aun no comprendía que había hecho mal para que el hombre no la soportara...su debilidad tal ves...si eso podría ser, ya que había dejado muy claro en que ella no era la más indicada para esa misión, al igual que había dudado de su responsabilidad como kunoichi, eso si la había herido al tal grado que algunas lagrimas habían amenazado con salir, pero no podía darse el lujo de verse débil ante naruto y el capitán yamato quienes habían sido muy amables con ella, en especial este ultimo; si bien lo había tratado en escasas ocasiones debido a misiones, fuera de esta se había percatado de que era un ninja muy agradable, educado y caballeroso con el cual podía entablar una conversación y sentirse ella misma.

Entonces era momento de enseñar a kakashi que ella no era más esa niña que trataba de esconderse y mucho menos débil, no claro que no, ella demostraría su nuevo poder para dejar en claro que podía ser lo suficientemente apta y digna de confianza. Con esos pensamientos decidió que lo mejor era buscar leña por su cuenta para hacer una fogata y cocinar algo pues la energía gastada había hecho ya mella en ella; mientras preparaba las cosas ahora las palabras de su padre invadieron su mente...se detuvo y suspiro es que acaso no podía haber un peor momento que este, ya tenía suficiente ahora, solo esperaba que a su regreso neji tuviera alguna idea; porque ella no quería verse comprometida en un mes. No iba a estar con alguien que no quisiera, un completo extraño...no...imposible...esto tendría que tener otra solución y sin duda el renunciar al clan era una opción; seguía divagando cuando el sonido de algo que caía a su alrededor la despertó.

—hatake san...por fin regreso

—hmm

—disculpe que no lo haya esperado, pero creí que deseaba estar solo y decidí preparar la cena para cuando regresara...tome -extendiéndole un plato de sopa y una bola de arroz-

—te dije que iba por leña y no tengo hambre...te lo puedes comer -su voz era fría-

—oh…entonces lo dejare aquí, para cuando tenga hambre

—como gustes…ahora será mejor que vayas a descansar yo hare la primera guardia

—no se preocupe hatake san…yo puedo hacerlo

—no…yo te hablare en unas horas-dándose la vuelta y saltando a uno de los arboles- como puedo ser tan imbécil

La noche sin duda era espectacular, las estrellas brillaban cual hermosas luciérnagas y la luna tan grande y brillante…tan hermosa como…el copy ninja solo pudo contemplarla, preguntándose como había llegado hasta este punto, como era posible que una niña lo hubiera llevado al borde de la desesperación, si…eso era justo lo que sentía, desesperación, enojo, odio; por no poder apagar eso que lo estaba consumiendo, que lo hacia sentirse débil, un hombre diferente…un trapo humano; en eso se había convertido ¿pero cuando comenzó todo eso? ¿En que momento se volvió ella tan adictiva?, después de la invasión de pain. Cuando lo había enfrentado para defender a naruto ¿era tan grande el amor que estaba sacrificando su propia vida? Ella, la heredera del clan hyuga…la princesa del byakugan, estaba confesando su amor esperando a ser correspondido por lo menos antes de morir ¿esa era su forma de amar?

Pero ni su muerte ni la respuesta llego, y con la misma valentía de esa batalla, se había perdido entre la multitud, su entereza, su porte de dama jamás se vino abajo; fue ahí cuando sus ojos se posaron en ella…cuando por primera vez la vio mas allá de una simple kunoichi, de su personalidad tímida y débil como todos la veían; hinata era la mujer que cualquier ninja pudiera desear, pero que no cualquiera podría tener, y ahí estaba, su atolondrado ex alumno el dueño de su corazón…enamorado de otra persona ¿es que no podía ser tan imbécil? Y no fijarse en ella.

Al principio fue curiosidad, quería saber un poco mas de la chica, ver en que momento se derrumbaba por un amor no correspondido y por la indiferencia de su padre hacia ella, solo algunos pocos conocían los verdaderos tratos de hiashi hyuga hacia su heredera; pero jamás pensó en que vería tal trato, la noche en que marco su rutina nocturna para vigilar el complejo, para verla a ella. Hinata se hallaba en el patio trasero tirada en el suelo, después de que el líder hyuga le había golpeado diciéndole que era una débil y vergüenza para el clan, que jamás podría dar orgullo a la familia, el se alejo y dejo a su hija ahí, llorando con sus labios ensangrentados y susurrando el nombre de naruto…lamentándose por no ser lo suficientemente fuerte para agradar a su padre, para que naruto la notara ¿es que no se daba cuenta que así como era ella era perfecta? No era débil, solo le hacia falta confianza en si misma, su bondad, su amabilidad…eso era dar orgullo, apretó sus puños hasta que se pusieron blancos y su cordura en ese momento apareció para no dejarse ir encontra de ese maldito hiashi y lo mejor que pudo hacer, era regresar cada noche sin importar nada mas que ver que ella estuviera bien.

Con el paso del tiempo pudo ver determinación en su mirada, misma que demostró en la cuarta guerra ninja, y un poder que la había hecho merecedor de elogios y admiradores por parte de otros ninjas, y me sentí orgulloso y sorprendido a la vez…yo que había temido por ella, porque algo malo le pasara mientras yo estaba en otro campo de batalla, por las noches me alejaba del escuadrón para sentir su chacra aunque fuera una milésima sensación de ella y estar tranquilo. Fue ahí que la simple admiración me había ya obsesionado, que mi interés por ella iba mas allá…me había enamorado. Como era posible eso, no podía permitir sentir amor, era una palabra que decidí enterrar hace mucho años, cuando por falta de esta todas aquellas personas que me habían importado se habían ido de mi vida y me dejaron solo, yo no podía amar; solo lograba lastimar y no iba a permitir que ella saliera también lastimada.

Después de la guerra me enfoque en ayudar a la reconstrucción de la aldea, mantener mi mente ocupada para no pensar en ti, y cuando creí que estaba funcionando…te veo en un callejón con los ojos a punto de llorar y mi visión se dirige a dos chicos abrazándose, tu solo limpiaste una lagrima que había caído sobre tu bello rostro de marfil y habías sonreído…a ellos que te estaban rompiendo el corazón, y pareció no importarte, solo les sonreíste, suspiraste y seguiste tu camino; ¿es que acaso tu belleza como ser humano no tenia limites? Y mi adicción por ti creció para convertirme en lo que soy ahora.

Tengo sacar todo sentimiento de mi no puedo lastimarte, y claro que no puedo…por que tu jamás te fijaras en un desperdicio de hombre, alguien que esta perdido en la oscuridad…en la soledad.

—hatake…san

—hmm que haces despierta hyuga

—es hora de mi guardia…se que usted dijo que me llamaría pero creo que ya dormí lo suficiente, además ya esta amaneciendo

—esta bien-saltando de la rama- nos iremos a primera hora –metiéndose en la tienda llevándose consigo el plato de comida- no creo dormir…todo huele a ella

—descansa hatake san-susurrando-

No fue mucho el tiempo que permaneció de guardia pues ya estaba por amanecer, así que solo se sentó a esperar la salida del sol, una sensación de calor la invadió; cosas tan bellas como esta la relajaban, la hacían sentirse parte de la misma naturaleza y a su mente el rostro de kakashi llego ¿podría haber algo que lo hiciera sentirse como ella en estos momentos? ¿Qué era ese vacio en sus ojos? Ese ninja de pelo plateado se estaba convirtiendo en un misterio para ella.

bueno hasta aqui por el momento gracias por seguir esta historia...ya saben que cualquier comentario o sugerencia son bienvenidas...saludos