Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.
Diálogos "bla, bla, bla"
Pensamientos "bla,bla, bla"
Summary: Es algo corto e impreciso para describir mi lugar en el mundo Shinobi se basa en el poder que mi sangre me confiere aquella que herede de mis ancestros, ese es mi linaje y todos persiguiendo algo que jamás obtendrán. El clan Uzumaki se encuentra al borde de la extinción encontrará las esperanzas en un joven héroe de cabellos dorados.
Capitulo III
Iwagakure
Todos en el salón eran guerreros de muchas batallas, sus cicatrices y sus miradas lo confirmaban, todos observaban en silencio el mapa entre el país del rayo y el país de la tierra, había varias pequeñas naciones entre ellos. Todos debatían cual debería ser el siguiente paso a seguir.
Era claro que la mejor opción era atacar por el mar a Kumo y hacerlos pagar por los ataques ocurridos hacia unas semanas contra sus naciones aliadas menores, pero Iwa no contaba con una poderosa armada para tal osadía.
"Debemos marchar por tierra, nuestras naves no tienen muchas posibilidades de combate a mar abierto"
"Marchar con todas nuestras fuerzas por tierra significa que tendríamos que violar la neutralidad de país de la cascada"
Todos guardaron silencio, sabían que lo eso significaba una declaración de guerra abierta contra Konoha y eso ahora incluía a Suna con la recién formada alianza entre ambas aldeas.
"¿Entonces sugieres que no hagamos nada? Kumo cada vez es más hostil roba pergaminos, toma lo que no es suyo de otras aldeas y sigue aumentando su poder militar, el Raikage debe ser detenido"
"¿Pero cómo deberíamos proceder? Nuestras incursiones en el país Helado terminaron realmente mal, estuvimos a punto de perder nuestros dos escuadrones y Shimogakure se ha puesto totalmente de su parte"
También estaba el problema que nadie quería mencionar que Rōshi el Jinchuriki del Yonbi fue el héroe de la jornada al salvar a sus demás compañeros, algo demasiado extraño en una persona que siempre había demostrado demasiado desprecio hacia cualquier otro ser humano.
Todos se pusieron en silencio, meditando realmente cual debería ser su siguiente paso a seguir, hasta que el Tsuchikage comenzó a reír con fuerza, todos estaban sorprendidos por la actitud de su líder, era como si le hubiera salido otra cabeza, en verdad los años podrían comenzar afectarle.
"Tsuchikage-sama"
Pregunto con cautela una de las mujeres miembros del consejo shinobi presente.
"Debemos prepararnos, por ahora tendremos que soportar un poco nuestro orgullo como shinobi, no podemos atacar a Kumo y el país del rayo, no hasta que sepa que mis diplomáticos han hecho su trabajo con Konoha"
Todos seguían sin entender nada y la mirada de angustia por su actitud solo hizo reír al viejo Tsuchikage con más fuerza.
"Es bueno que te controles ya anciano o te morirás de la risa"
La voz resonó con fuerza y todos voltearon a mirar a la persona que acaba de ingresar al salón, solo ese impertinente y grosero podría pasar sin problemas por toda la seguridad de la instalación sin que nadie se atreviera a detenerlo.
"Deidara como líder del escuadrón antiterrorista pedí tu presencia hace tiempo"
"Lo siento abuelo, estaba despidiendo a Kurotsuchi-nechan ya ha partido con la comitiva hacia Konoha"
La sonrisa del viejo perro de guerra se hizo más grande.
"Estupendo, son buenas noticias, para estas alturas Konoha ya debe estar enterada que nuestros espías en Kumo han descubierto su pequeño secreto, el hijo de cuarto Hokage, y no solo eso el legado de Uzu sigue con vida"
"¿El legado de Uzu? Te refieres a la antigua aldea de Uzushiogakure"
"¿El Yondaime tuvo un hijo?"
Todas las miradas cambiaron a unas llenas de profundo odio y resentimiento, ese hombre era responsable de muchas de las mayores derrotas que habían sufrido, la muerte de varios de sus camaradas estaba en manos de aquel tipo. El otro asunto que era Uzu intentaron no pensar mucho en ello, a pesar de las leyendas lo cierto es que Iwa apenas había tenido problemas con los demonios rojos en el pasado, sin mencionar que Rōshi era hijo de la primera Jinchuriki que había pertenecido al clan que gobernaba el mar oriental.
"Espero que la misión de vuestra joven nieta sea matarlo"
Todos asintieron en silencio.
"Eso desearía más que nada, sus padres mataron a dos de mis cuatro hijos y estuvieron a punto de enviarme el tercero a la tumba"
"También mataron a vuestra nuera, Tsuchikage-sama"
"Lo se Ikki"
"Pero ese mocoso tiene el Mokuton y Yōton, un poder aterrador que podría deformar naciones enteras."
Eso era una información nueva que pocos habían tenido acceso. Y aquellos más ancianos que ya estaban un poco al tanto de la situación se preocuparon por ello, acaso se habían vuelto más políticos que Shinobi que ahora aceptaban y firmaban todo lo que su líder les ordenaba sin antes leerlo.
"entonces vuestra nieta con qué objetivo viaja"
"Su mano será propuesta en matrimonio, claramente que Konoha podrá ver esto como una gran alianza a futuro, estoy seguro que el niño ya está siendo entrenado para ser el próximo Hokage, que tonto no lo haría"
"Y si Konoha la rechaza"
Un fuerte temblor se escuchó y el líder del consejo civil había sido enviado contra la pared por un simple movimiento del Tsuchikage, ese aterrador Kekkei Genkai de su líder. "Estas diciendo que mi nieta no es digna de esa basura del sur"
Pero el hombre no respondió, genial pensó el viejo líder tal vez lo habría matado.
"Por ahora reforzaremos nuestras fronteras, enviaremos mensajes a Ishigakure para que preparen la defensa de su territorio"
Los ancianos asintieron en silencio, mientras los más jóvenes en especial aquel chico rubio Deidara era quien más dudas presento, tal vez era tiempo de acabar con su fuerte tradicionalismo, una sola aldea aliada y el viejo Tsuchikage apenas confiaba en ella no se sorprendería si esta decidiera cambiar de bando. Pero no dijo nada mientras escuchaba al viejo Kage seguir hablando de sus planes.
"Y comenzaremos con la construcción de una armada para poder contrarrestar a Kumo, si Konoha acepta podremos obligar a las naciones aliadas a este que nos den paso libre y nos haremos cargo del Raikage de una vez"
Y si Konoha se negaba era obvio que usarían la armada cuando estuviera terminada para atacar a Kumo y el país del rayo por mar. Sin importar como tenían que hacer pagar a Kumo por la muerte de un escuadrón completo de sus Chunnin, pero a la vez sin provocar a Konoha todos suspiraron era obvio que la política era algo que todos ellos detestaban. Donde quedo los grandes días en que todas las naciones se atacaban entre ellas y nadie se aliaba, o se usaban como escudo las unas con las otras. Tal vez era tiempo que Iwa hiciera alianzas o de lo contrario estaría si no es que ya lo está rodeada de enemigos.
Frontera País del fuego
Ninguna de las dos iba a decirlo en voz alta, claramente se morderían la lengua antes de eso. Pero los dioses de sus ancestros eran sus testigos puesto que ninguna de las dos creía ahora en ellos, que Karin y Tayuyá eran un gran equipo, podrían trabajar juntas, e incluso tenían cosas en comunes el odio hacia ciertas aldeas shinobi, ambas habían perdido a sus madres de distintas maneras pero era claro que algún día iban a regresar a tomar venganza.
Hacía poco habían cruzado sin problemas la frontera entre el país del fuego y el país de las aguas termales, habían conseguido evitar con mucha facilidad gracias a la habilidad censora de Karin a las patrullas shinobi de Yugakure, aunque esta aldea no tenía una alianza con Kumo quienes temían fueran sus mayores perseguidores no querían correr ningún riesgo.
Es como si el mundo se hubiera vuelto demente y comenzaron a cazar a todas las personas de cabellos rojos, estúpidos e imbéciles habían maldecido tayuyá cuando habían abandonado el país helado. Le había contado a Karin, como los shinobi del sonido habían invadido su pequeña aldea y comenzaron a perseguir a todas las personas por su cabello, también le dijo que usaban un extraño pergamino, donde obligaban a las personas a depositar una gota de sangre en este y si el papel se volvía morado se las retenían a la fuerza. Su madre y ella fueron las únicas que dieron positivo, su madre fue estrangulada con un extraño hilo metálico cuando intento defender a su hija. No queria pensar en eso ahora, tayuyá negó con la cabeza y se negaría a llorar, no era tan débil como Karin que aun soltaba lagrimas todas las noches.
Tayuyá también tenía una persona a quien deseaba matar aparte de las sabandijas del sonido, esa persona fue el hombre que las entrego en primer lugar. Su bastardo y malnacido padre, si cuando persiguiera a los shinobi de Otogakure, se vengara de los bastardos de Kumo por que no iba a olvidar como la habían liberado de las garras de esos esclavistas para luego ser encadenada como un animal. No, ella nunca iba a olvidarlo, su venganza seria fría, sobre todo contra su padre quien sería el último de todos ellos.
"Siento pequeñas pero concentradas fuentes mínimas de Chakra, debe ser una aldea Tayuyá"
Tayuyá asintió en silencio, pensando cómo deberían actuar a partir de ahora, en los últimos días habían estado de acuerdo en usar pañoletas en un intento por ocultar el cabello de ambas, esa podría ser una buena idea pero se suponía que debían buscar a shinobi de Konoha, aunque no estaba tan seguro de esto último, en verdad podrían confiar en ellos.
"Karin nuestros cabellos"
La más joven la miro con cierta tristeza, estaban realmente cansadas de estar ocultas pero era mejor no correr riesgos. Con el poco dinero que habían obtenido del anciano habían comprado algo de ropa en la primera aldea que habían encontrado hace varios días, Tayuyá compro una flauta y le dijo a Karin que esta les ayudaría a mantenerlas a salvo, mientras que la otra pelirroja solo asintió sin protestar ya que compro otro par de gafas para ella en caso de emergencia, ninguna de las dos dijo nada más y prosiguieron su viaje.
Mientras se ponían las pañoletas e intentaba cubrir un poco sus rostros, pues llevaban ropas de artistas. No es como si dos niñas de ocho y nueve años, por si solas no llamaran mucho la atención.
"¿Cómo crees que es Konoha?"
Tayuyá alzo los hombros como respuesta, ella realmente no sabía mucho que decir, comenzando que no sabía que tan buena idea era ir.
"Vamos, no te da intriga como podría ser nuestro nuevo hogar"
"Tal vez podría ser nuestra nueva prisión"
Karin intento no voltear los ojos en blanco, otra vez esta discusión, realmente no quería entablar otra pelea verbal con su compañera, ella quería tener fe y esperanza que tendrían una nueva vida una vez llegara a una de las cinco grandes aldeas shinobi.
"Yo quiero creer que podremos tener…. Tayu al suelo ahora"
Karin salto sobre su compañera rápidamente mientras un kunai explosivo caía detrás de ellas y generaba una pequeña explosión. Karin maldijo en silencio no lo había sentido cuando fue demasiado tarde.
Ambas chicas voltearon su mirada para ver a su atacante, estos llevaban un protector realmente extraño, era como si fuera un signo de interrogación, ambas se miraron extrañadas. Entre los arbustos salieron tres sujetos con extrañas sonrisas en sus rostros.
"Les dije hermanos que si guardábamos con paciencia podríamos obtener algo bueno, y miren dos pequeñas jovencitas de extraño cabello rojo, dicen que muchas aldeas están cazando a personas con esa característica"
Karin por alguna extraña razón intentaba detectar el nivel de sus atacantes, pero era demasiado inexacto o eran tan fuertes que podían ocultarlo o eran realmente demasiado débiles.
"En realidad mi cabello es rosado, imbéciles"
"¿Quiénes son ustedes?"
Los tres shinobi sonrieron con entusiasmo y comenzaron hacer poses ridículas entre ellos como forma de presentación. A tayuyá les recordaba a los acróbatas de un circo de bajo presupuesto.
"Somos los hermanos Moya"
Luego del nombre ambas chicas se vieron con una pequeña gota de sudor en sus frentes, no sabía que tan peligrosos eran estos sujetos pero tomárselos en serio sería un problema. Ellas estaban huyendo de los peligrosos Jōnin y Chunnin de aldeas de Kumo, Shimo o Oto.
"Ahora sean buenas prisioneras, vengan con nosotros a nuestra aldea"
"¿Y cuál es su aldea?"
"La gloriosa Kemurigakure"
Karin miro a Tayuyá si tenía alguna idea, esta solo negó en silencio intentando no demostrar mucho su ignorancia sobre estos sujetos.
"Allá podrán crecer sanas y fuertes, donde podrán casarse con nuestro Aniki"
Dos de los sujetos hicieron señales alzando sus manos hacia el mayor de ellos, ambas chicas sintieron un fuerte repudio ante tal idea.
"Pero que mierda están hablando, acaso están enfermos ni tenemos edad y mucho menos nos interesa, no solo son un trio de idiotas, además de ello son unos pedófilos"
Tayuyá llevo su flauta a sus labios y comenzó a tocar lentamente su melodía, Karin que ya había sido advertida por su compañera tapo con sus manos sus oídos. Los hermanos sonrieron mientras comenzaron a caminar hacia sus víctimas pero de repente comenzaron a sentir un fuerte dolor en sus tímpanos, algo no estaba bien.
Cayeron al suelo con fuertes nauseas, sentía que todo les daba vueltas, acaso la tierra se estaba derritiendo. Esto era malo, era una especie Genjutsu pensaron los tres.
Incluso cuando estos ya estaban en el suelo, podría ver como sus ojos comenzaban a sangrar, ella era una novata, pero eso no importaba solo quería lastimarlos, estaba cansada que todos quisiera lastimarla.
"Tayuyá, creo que es suficiente los estas lastimando"
Karin seguía tapando ahora con más fuerza sus oídos, estaba asustada, estos sujetos solo eran unos tontos, comenzó a hablarle con más fuerza a su compañera pero esta comenzó a tocar con más fuerza. Intento no mirar a los shinobi podría jurar que uno de ellos estaba a punto de explotarle la cabeza y demonios un fuerte estallido sucedió en el odio derecho del menor de los hermanos.
Entonces un pequeño estallido frente de ellas estallo, que hizo que saltaran por inercia, Tayuyá sintió sus brazos aprisionarse al ser tomada. Un extraño sujeto de pelo plateado, tenía su protector ninja cubriendo uno de sus ojos y esa mascara, este tipo quién demonios era.
"Konoha"
Susurro Karin al ver también un tipo con una extraña vestimenta verde, otro shinobi uno con una barba de un extraño color azulado que portaba un cigarrillo. Todos tenían algo en común en símbolo de Konoha en sus protectores.
"Suéltame maldita sea, acaso no vez que estaba a punto de darle una lección a estos sujetos"
Kakashi entrecerró su ojo con molestia.
"Lección dices parece que ibas a matarlos, me asombra tus habilidades con esa flauta pero matar a un oponen de esa manera realmente no me parece sano para un niña"
Tayuyá intento soltarse con fuerza de ese hombre, quería lastimarlos, quería demostrarle a todos que no era una tonta y débil niña.
"Deje de ser una niña cuando Shinobi de Otogakure mataron a mi madre, deje de ser niña desde que ninjas de Kumo me encadenaron como animal y mataron a la madre de mi compañera"
Kakashi se sorprendió y esto fue aprovechado por Tayuyá quien corrió al lado de Karin, señalo a los tres Jonin con su flauta en señal de amenaza, mientras intentaba ponerse a la defensiva con Karin detrás de ella.
"¡Karin cuando te diga que corras lo harás, no debes voltear solo corre!"
karin salto sobre tayuyá y la abrazo con fuerza.
"Espera Tayuyá"
Gai sabía que su amigo y eterno rival no tenía mucho tacto con los niños, y estas chicas tenían un claro trauma, problemas de confianza en los shinobi.
"Calma pequeña flor de la juventud, no vamos a lastimarlas nosotros escuchamos todo lo que estos sujetos dijeron y créeme los shinobi de Kemurigakure no suelen actuar de esta manera"
Asuma asintió en silencio mientras alzo sus manos como señal de paz entre ellas.
"Tayu, no me iré sin ti entiendes, además venimos buscando a shinobi de Konoha, recuerdas"
La mayor de las chicas se mordió con fuerza el labio, porque Karin se aferraba con tanta fuerza a ella, maldita seas niña pensaba acaso ella se sentía igual, sentía que en este mundo solo se tenían la una a la otra.
Pero Karin tenía razón, venia buscando a estos sujetos ignoro por unos segundos a los tres sujetos que estaban en el suelo suplicando en voz baja por ayuda.
"¡Nosotras les obligamos, les exigimos que cumplan con su juramento a Uzu!"
"Tayu, la frase era en nombre de Uzu exigimos que cumplan con su juramento"
Tayuya volteo los ojos e intento no quebrar la flauta en la cabeza de Karin en esos momentos. Pero mientras ambas discutían sobre gramática, los tres Jonin tenían realmente una extraña sensación de temor en su estómago.
Era imposible, realmente aunque ahora que lo pensaba su color de cabello, esa actitud de mandona y a la vez de desconfianza hacia todo, esa unión entre ambas, no espera ese cabello. Kakashi sintió que el mundo les daba vueltas.
"¡Gai una tortuga mensajera ahora mismo!"
Kakashi hablo con fuerza mientras un sorprendido Gai intentaba reaccionar con la mayor rapidez posible, Asuma había dejado caer sus cigarrillo mientras unas sencillas palabras salían de su boca.
"Uzumaki"
Era imposible se supone que Naruto era el último.
Konohagakure
Sakura se encontraba leyendo fuera del patio de la academia un libro sobre la anatomía humana, era interesante según su opinión. Ella era una gran admiradora de la Kunoichi Tsunade, la legendaria sannin, además de eso no es como si tuviera mucho más que hacer.
Volteo su mirada para ver como Sasuke uno de los pocos niños que nunca la habían molestado por su frente y en secreto su amor platónico aunque Ino y su madre decían que era demasiado obvio.
Sasuke estaba entrenando, volviendo a entrenar nuevamente después de más entrenamiento, Sakura suspiro derrotada. Conocía a Sasuke desde que tenía memoria o eso pensaba realmente no recordaba mucho, por alguna razón el Uchiha toleraba su compañía más que la del resto de compañeras aunque ella también quería lanzársele encima abrazarlo pero se controlaba, Sakura era una Haruno, un pequeño pero orgulloso clan que se dedicaba ante todo al comercio y luego claramente a ser shinobi, pero nunca habían sido realmente bueno en estos últimos, todos se esforzaban pero sus nombres no eran notables, así que desde pequeña a Sakura se le puso muchas esperanzas, en el mundo de las aldeas shinobi no importaba mucho la cantidad de dinero que poseías y vaya que su familia la tenía, lo importante era ser grandes shinobi entonces Sakura no podría ser vista como una fan enloquecida aunque su corazón palpitaba con fuerza cada vez que estaba cerca del pelinegro.
"Sasuke-san, no puedes seguir evitándolo, vamos se está haciendo tarde podrían cerrar el comercio pronto y tenemos que comprar el regalo de cumpleaños de Naruto-san"
El Uchiha suspiro derrotado y miro a su compañera, ya llevaban dos días buscando el regalo ideal que ambos pensaban regalarle en conjunto, y nada que habían encontrado algo que pudiera obsequiar.
Solo esperaba que nadie se diera cuenta que el regalo también era de su parte.
"hmp, vamos"
Fue su único comentario, hablaba con ella más de lo que hacía con los demás. Aunque no pudo evitar mirar el libro que llevaba y se sorprendió, tenía una pequeña sonrisa en su rostro. Era bueno que Sakura se prepara si quería llegar a ser una kunoichi médico, Sasuke no lo quería admitir pero él ya había elegido a sus dos compañeros de equipo, Naruto el único que podía llegar a su nivel y Sakura la única niña realmente interesada en ser una shinobi, tal vez la otra seria Hinata pero esta era demasiado tímida y poco decidida además su fuerte enamoramiento por Naruto la hacía alguien imprudente en una misión en caso que el rubio estuviera en peligro además sabía que Naruto nunca se perdonaría si algo le pasara a su amiga más cercana.
Entonces ellos dos serian su equipo, no unos tontos mocosos jugando a ser shinobi, en su opinión el segundo de la clase en habilidades era Naruto aunque no era el mejor en conocimiento, pero hay estaba Sakura la segunda mejor en conocimiento y claramente el sería el primero en ambas cosas.
El equipo con que pensaba superar a Itachi, con que pensaba reformar al policía militar de Konoha, Sasuke pensaba salvar al clan Uchiha de su aislamiento antes que una locura llegara a cruzar por la mente de sus padres.
Sakura sonrió tímidamente mientras caminaba a su lado, disfrutaba realmente estos momentos con él, tal vez algún día cuando llegaran a la cima en sus carreras ella le hablaría de sus sentimientos y esperaba con ansias que este le respondiera de igual manera.
Caminaron en silencio sin comentar nada, solo viendo como poco a poco ingresaban al barrio comercial de Konoha. Sakura pensaba que Naruto era demasiado hiperactivo para darle algún obsequio como un libro o juego de mesa, además su madre le había dicho que aunque en el fondo no confiaba en el rubio y no comprendía por que la continua desconfianza de los adultos hacia el rubio, seria mal visto si no le obsequiaban algo digno al niño que había heredado el legendario Mokuton, la legendaria habilidad del primer Hokage el hombre que con ayuda del temible pero igualmente legendario Madara Uchiha unificaron los clanes y fundaron Konoha.
Ella suspiro derrotada era una nerd cuando se sumergía en sus pensamientos, tal vez debería intentar ser más como Ino, envidiaba a su amiga rubia ella era tan tranquila y genial en todos los aspectos. Era como la hermana mayor que nunca tuvo, aunque cuando nunca entendió por qué le dijo que no se tomara en serio sus combates de Taijutsu, le había dicho que no era bueno que compitiera seriamente diciendo que podría ser lastimada, eso la deprimió un poco, así de débil la veía Ino, se preguntaba si Sasuke también la veía como una chica frentona, súper nerd y encima con un cuerpo frágil.
"Tal vez deberíamos darle un juego de Shuriken"
Comento secamente Sasuke, lo que ocasiono que su compañera lo mirara con algo de sorpresa era extraño que el diera las ideas y podría ser un buen obsequio pero recordó las palabras de su estricta madre, se vería realmente mal que le compraran algo tan sencillo.
"Podríamos personalizarlos un poco, ya sabes que lleven el símbolo del Clan de Naruto"
Sasuke asintió con una pequeña sonrisa y comenzaba a caminar. Sakura solo suspiro con cierto sonrojo al ver como el Uchiha le había sonreído, aunque ahora que lo pensaba exactamente si el padre de Naruto era el famoso Yondaime algo que sorprendió a toda la aldea en su momento cuando los rumores se habían esparcido, porque este llevaba el apellido de su madre. ¿Por qué Naruto tenía el Mokuton? Ella que había estudiado con mucho detalle el árbol genealógico de los principales clanes e incluso algunos menores descubrió que era normal para los Uzumaki tener el Yōton, pero el Mokuton famoso elemento madera era algo únicamente de los Senju, su primera idea fue que la famosa Kushina hubiera engañado al cuarto Hokage pero eso fue rápidamente descartado y pidió disculpas a la memoria de los héroes de la aldea que detuvieron al temible Kyubi. Naruto era la fiel copia de su padre.
Por ahora dejo esos pensamientos atrás y corrió para alcanzar a Sasuke, este no dijo nada conociendo a su compañera sabía perfectamente que ella de seguro se sumergió en un mar de pensamientos y probabilidades sobre algo.
Dios sabía lo mucho que ella se había equivocado en los últimos años, sus pensamientos estaban llenos de tristeza por todos aquellos que se habían ido, su hermano menor, Dan, Minato a quien siempre intento proteger aunque fuera de la distancia. La relación entre ambos fue distante aunque de cierta manera muy cordial, ella sabía mejor que nadie que su hijo era una persona demasiado comprensiva pero algo terca cuando se trataba de olvidar ciertas cosas.
Claro que realmente no podría culparlo, para Tsunade su hijo era sencillamente perfecto. A pesar de la poca educación verdadera que había recibido de sus padres, Minato había salido siendo una persona realmente maravillosa, un excelente ninja, un hijo a pesar de sus resentimientos personales que sabía que existían fue un gran honor que llevara su sangre.
Así que cuando Minato adopto el apellido de la madre de Jiraiya, no podía culparlo, la anciana había sido más madre para su pequeño que ella misma, para Tsunade todo fue complicado, no es como si no lo amara, amo mucho a ese muchacho, pero nunca estuvo en sus planes, ni en los de Jiraiya, al menos le gustaría decir que fue una acción entre dos viejos amigos que termino con una sorpresa después de nueve meses. Pero no fue así, fueron órdenes, la línea Senju tenía que ser salvada.
El consejo y sus decisiones, el consejo y sus acciones, destruyendo vidas desde que fue fundado. Pero así era la vida de los shinobi, se suponía que el consejo daría cierta democracia a la aldea, integrado por la elite de los clanes y los mejores integrantes de la sociedad civil, una manera hermosa de maquillar el hecho que el Hokage y los demás de Kage no eran más que dictadores militares al servicio de los Daimyo, los Mizukage fueron quienes más se tomaron ese papel de líderes absolutos en serio.
Mientras el Hokage, bueno se suponía que era la piedra angular de su aldea, aquel que portaba sobre sus hombros la voluntad del fuego. Aquella voluntad la cual su abuelo le encantaba hablar sobre como esperaba algún día que ella fuera una digna heredera.
Se supone que Sarutobi era su amigo y era como un padre para ella, como pudo estar de acuerdo de aquella terrible idea. Si su abuelo estuviera vivo y claramente su tío abuelo, si el primero y el segundo vieran lo que ella tuvo que hacer se levantarían de la tumba solo para demostrar su deshonra por sus acciones. No pensándolo bien de seguro su tío abuelo estaría de acuerdo.
Senju Tobirama siempre fue todo lo que ella no quería ser, era obstinado, orgulloso, demasiado terco y sin mencionar una persona dada a los prejuicios, también era un hombre que comprendió muy bien su papel como líder y murió como tal. Tal vez eso explicara por qué Jiraiya estaba tan obsesionado con la forma que un shinobi debería morir, su primer libro lo demostraba, se preguntaba a veces Tsunade, si en el fondo Jiraiya se culpaba a si mismo por lo que paso entre su padre y su abuelo.
Solo pensar en ello le ocasionaba una verdadera molestia, ojala pudiera decir que era por el sake pero llevaba toda la semana sin tomar una gota, no podía llegar ebria al cumpleaños de su nieto aunque este no supiera que era su abuela. Tenía que intentar dar un buen ejemplo, a quien engaña solo quería evitar darle motivos a la mocosa que lo cuidaba, sabía que Rin usaría cualquier motivo para mantenerla alejada del niño.
Ella nunca lastimaría a Naruto, pero en su opinión sería una pésima abuela al igual como fue una pésima madre para Minato.
Solo le quedaba levantarse, para ver con decepción el mugroso apartamento donde estaba. Lo poco que quedaba de las propiedades Senju o al menos que estaban a su nombre y todo era tan triste por decirlo de cierta manera, todo estaba cubierto por el polvo y se notaba la falta de mantenimiento que había recibido.
Solo había una parte de su hogar temporal que tenía cierto cuidado, estaba ese pequeño escritorio que podría jurar que tenía casi su misma edad. Donde habían sido puestas con sumo cuidado varias fotografías con sus respetivos porta retratos, algunos se notaba el detalle y el valor económico donde se encontraba, otras sencillamente era como la sensación que había sido puestas más por la obligación que por el deseo que estuvieran hay.
Pero aparte de las fotos también había una pequeña sabana, era no más grande que un mantel, odiaba aquel viejo pedazo de tela, cada vez que lo veía se sentía enferma consigo misma y con casi todo lo que le rodeaba.
Pero siempre que lo veía quería tomarlo y eso hizo, pasando sus manos por todo el lugar intentando ignorar la gran mancha de sangre que había en la mitad de la prenda. Como si algo hiciera que desapareciera, luego de treinta años o tal vez ya más debería haber aprendido que la mancha de sangre no se iría, que la prueba de esa noche nunca se iba a desaparecer, vamos Tsunade Minato y Naruto son la prueba de ello.
Apretó con fuerza el pedazo de tela e intento suspirar lentamente, quería lanzarlo realmente lejos e incluso intento quemarlo varias veces pero algo le impedía hacerlo. Tal vez porque en el fondo sentía la necesidad de tener una prueba, algo que le dijera al mundo que ella dio algo tan precioso e importante para una mujer de su edad por el bien de la aldea.
Por el bien de la aldea ella…
No quería pensar en eso ahora, no ahora, tenía que prepararse hoy era el cumpleaños de su nieto. Ese niño que le recuerda tanto a su amado Minato.
Aun así sus ojos la traicionaron y volteo para detallar su pasado en aquellas fotos, estaban las básicas aquellas con su equipo cuando fue anunciado oficialmente, en las que se encontraba con un Jiraiya y un Orochimaru de unos diecisiete años de edad, un recuerdo de una batalla donde salieron victoriosos. Pero luego paso a las demás imágenes, hay estaban ellos dos ese niño con esos hermosos ojos y ese cabello rubio, esa niña con esa sonrisa apenada pero a la vez haciendo una señal de victoria con sus dedos, lo más llamativo era su cabello ese indomable pelo que demostraba el carácter de Kushina, eran solo unos niños en ese entonces.
¿Por qué era que se tomaron aquella fotografía con ella? No podría recordarlo, tal vez era la edad o sencillamente la poca importancia que le habían dado. Oh en verdad era una mala persona para estas cosas, tal vez eso explica por qué en esa foto Minato sonríe es por Kushina porque si miraba las demás cuando estaban solo ellos dos el niño apenas demostraba alguna emoción en sus ojos, más allá de su formalismo y educación que se esperaba de este. Siempre se esperaba demasiado de Minato.
Se preguntó si alguna vez sonrió cuando estaba con ella y era solo un niño. Tanto daría para retroceder el tiempo y decirle cuanto lo amaba.
Pero paso a la siguiente foto, la más vieja de todas tal vez, antes de la graduación de la academia cuando el clan Senju aún existía en teoría, en esa presentación de herederos hay estaban dos de las líneas familiares más importantes. La descendencia de Hashirama y Tobirama.
Y Tsunade sonrió con los ojos un poco aguados, mordiendo su labio inferior para no llorar. Hay estaba ella con Jiraiya usando esos tontos kimonos, pero sonriendo alegremente, estaban con sus abuelos, las personas que serían conocidas como el primer y segundo Hokage.
De un gran linaje provienes mi pequeño Naruto.
Desierto país del viento
Las dunas del desierto eran engañosas y peligrosas, la más mínima ventisca podría cambiar totalmente el panorama, solo personas especializadas podrían realmente navegar por este mar de arena, la joven viajera intentaba no mostrar muchas señales de estar observando en silencio a los comerciantes a los que se había unido, venia del este mas allá de las tierras del país del viento buscando sobrevivientes de un clan antiguo.
Tal vez era cierto, ella tal vez sería la última. Aunque aún tenía esperanzas de encontrar a su hermana menor, no la había visto en demasiado tiempo, se negaba a pensar que estaba muerta realmente quería tener fe.
Pronto llegarían a Suna, una de las cinco grandes aldeas, tomaría algo de hospedaje una cama caliente que necesitaba con mucha urgencia para continuar su viaje al norte, tal vez al país del rio o iría al país del té, que tan malo podría ser. No es como si sus esperanzas podrían realmente mermar, venia de ver tierras tan lejanas y distintas para saber que no había encontrado ni un solo Uzumaki.
Ni uno solo, Honoka se molestó por ello. Tenía ya veinte años, había pasado los últimos diez buscando a más de su clan solo tontos rumores, gente que se hacía pasar, su hermana se dio por vencida hace cinco y decidió buscar su propio camino, ella dijo que iría al país del hierro a ocultarse.
Ocultarse era lo único que hacían, tal vez por eso ya no encontraba a nadie estaban tan escondidos los Uzumaki que ni entre ellos mismos podrían hallarse. Luego de visitar más tierras debería ir a Konoha, a presentar sus respetos a la tumba de Kushina, nunca se conocieron pero intercambiaron un par de cartas sobre su clan.
Ya no queda nadie, ni nada. Volteo su mirada para ver a la joven viajera que hace unas pocas horas se había unido a la caravana, era llamativa esta jovencita, debería tener unos doce años aproximadamente, lo que me le intrigaba era el color de su cabello.
Vamos Honoka estas muy desesperada en encontrar a otros como tú.
"Dijiste que te llamabas Sāra ¿cierto?"
No estaría mal intentar hacer una amiga pensó. La joven asintió con una gran sonrisa mientras intentaba cubrirse con poco éxito de los fuertes vientos con una kufiya alrededor de su rostro.
"En realidad es Sāra II, una broma de mi madre ya que compartimos el primer nombre"
Honoka asintió, debe pertenecer a una familia muy rica para que tenga varias generaciones compartiendo nombres.
"¿y porque no estas viajando con ella?"
Honoka pregunto tranquilamente, pero la mirada triste de la muchacha lo dijo todo. Demonios Honoka eres demasiado curiosa y no te fijas en tus palabras.
"Lo siento"
"No te preocupes, por eso estoy viajando para buscar lo último de mi familia"
"Supongo que por eso te diriges a Suna"
Pero la joven muchacha rápidamente negó con su rostro y una gran sonrisa se ensancho al pensar en el destino final de su viaje.
"En realidad voy a Suna por transporte, pienso viajar a Konoha"
"¿Konoha?"
La caravana comenzó a disminuir su paso, los camellos se detenían lentamente adelante estaban las grandes puertas de Suna, la ciudad amurallada del desierto y aldea Shinobi podría ser divisada.
"he escuchado rumores sobre cierto chico y quiero ir a verlo con mis propios ojos"
"Espera está viajando a buscar a lo que queda de tu familia por un rumor, vamos pequeña piensa mejor las cosas, yo sé que es buscar esperanzas en rumores y nada sale de ello"
"Quiero creer"
Fue la única respuesta de la joven mujer, Honoka suspiro derrotada. Ella no era la persona ideal para cuestionar dichos actos, cuantas veces ella misma no había buscado dichas esperanzas.
"¿Que hace tan especial a este chico?"
"Es un Uzumaki"
Honoka se detuvo en seco, volteo su mirada hacia la pequeña doncella. La miro de arriba abajo y sentía como su mundo comenzaba a dar vueltas, estaba teniendo un ataque de pánico o tal vez era la alegría más enorme que jamás había sentido.
"¡Que dijiste!"
Sara se sintió avergonzada por la manera como estaba siendo observada. Demonios sus mejillas se sonrojaron acaso había dicho algo incorrecto.
"Bueno te dije qu…"
Nunca termino su frase, Honoka se abalanzo sobre ella intentando no llorar. La apretó con fuerza como si tuviera tanto miedo que todo esto fuera una cruel ilusión. Al final se rindió y comenzó a llorar con fuerza sin importar que los demás miembros de la caravana comenzaban a mirarlas sin poder entender que ocurría.
Notas del autor.
Quiero dar un fuerte abrazo y agradecimientos a todas las personas que me han dejado sus comentarios y compartido sus opiniones.
Como pudieron ver he cambiado el summary o sinopsis de la historia. Solo es un cambio porque creo que esta explica mejor sobre la trama del fic, no influye en ningún cambio adicional a este.
A partir de este capitulo comenzare a anunciar en negrilla el lugar donde se origina los eventos.
Quiero dar un fuerte agradecimiento a mis amigos del grupo "Los novatos de Konoha".
Dare los siguientes datos a partir de ahora.
Aldea:
Iwagakure:
Militar: 3/5
Economía: 2/5
Población: 4/5
Aldeas aliadas: Ishigakure
Konohagakure:
Militar: 3/5
Economía: 4/5
Población: 5/5
Aldeas aliadas: Sunagakure, Takigakure, Kemurigakure, Takumi no Sato
Kumogakure:
Militar: 5/5
Economía: 5/5
Población: 3/5
Aldeas aliadas: Shimogakure, Yukigakure
Esta información se ira actualizando mas adelante con las demás aldeas.
Glosario de aldeas
Iwagakure: Aldea Oculta entre las Arena
Konohagakure: Aldea Oculta entre las Hojas
Kumogakure:Aldea Oculta entre las Nubes
Sunagakure: Aldea Oculta entre las Arena
Ishigakure: Aldea Oculta de las Piedras
Takigakure: Aldea Oculta de la Cascada
Kemurigakure: Aldea Oculta del Humo
Takumi no Sato: Aldea de los Artesanos
Shimogakure: Aldea Oculta del Frío
Yukigakure: Aldea Oculta de la Nieve
