Keyla corrió hacia su padre. Eso no era posible, el ya no estaba.
-¡Papá! – Grito Keyla mientras corría y lloraba, feliz de ver a quien pensó no volver a ver.
-Imposible. – Dijo Will también sorprendido de ver a quien pensó no volver a ver.
Ambos corrieron uno hacia el otro. Cuando se acercaron frenaron su carrera, pues querían confirmar de lo que sus ojos celestes veían era cierto. Se acercaron lentamente, ambos con lágrimas en sus ojos. Al estar cara a cara sonrieron y se abrazaron fuertemente.
-Es increíble que esté junto a ti. – Dijo Keyla llorando.
-Yo también estoy sorprendido pero… - Dijo Will separándose de Keyla y secando gentilmente sus lágrimas, que caían de alegría. Pues ver a su padre después de tanto es algo hermoso. - ¿Qué haces aquí?
-N-no lo sé. S-se supone que el portal que abrí no me haría abrir los ojos de nuevo. – Dijo Keyla bajando la mirada de su padre.
-¿Pero por qué lo hiciste? – Dijo Will levantando suavemente su rostro.
-Porque Eli no me considera su hermana. – Dijo Keyla llorando.
-Fue por el secreto, ¿No es así? – Dijo Will. Keyla sólo asintió.
-¿Cómo se enteró? – Preguntó Will.
Keyla empezó a contarle todo lo que había pasado.
-¿Estás bien? Ya sabes, por los golpes. – Dijo Will sorprendido de lo que había escuchado.
-Ese ahora no es mi dolor más grande. – Dijo Keyla.
-¿Y sabe sobre tus poderes? – Preguntó Will, aunque sabía que eso le dolía a Keyla.
-Se dio cuenta de ellos al crear el portal. – Dijo Keyla con tristeza. – Pero no quiero volver…no quiero sufrir…y…y. – Dijo Keyla entrando en llanto. Will la abrazó fuertemente y con pena.
-Sé que duele, pero es parte de ser un Shane. – Dijo Will sin dejar de abrazarla. – Pero debes ir con tu hermano. Y creo saber lo que pasó con tus poderes.
-¿Y…qué es? – Dijo Keyla separándose de su padre.
-Tus poderes, de alguna forma, te quisieron hacer reflexionar. Así que te trajo a este momento en el tiempo para que reflexiones. – Dijo Will explicando su teoría.
-Me sonaría raro si no tuviera poderes. – Dijo Keyla después de analizar la teoría de su padre. – Pero espera, ¿Dijiste momento en el tiempo?
-S-sí. – Dijo Will.
-Eso quiere decir que sabes lo que va a pasar. No me digas que este es el día en el que tú… - Dijo Keyla muy triste. Will sólo asintió. – No te perderé, papá.
Los malos pensamientos de Keyla sobre ese día se hicieron verdad. Blakk disparó una babosa Tempesto hacia ambos, o a los ojos de Blakk, a Will.
-Él no puede verte…puedes huir. – Dijo Will.
-No te voy a dejar, no de nuevo. – Dijo Keyla llorando.
-Debes hacerlo…Ve con Eli…Reconcíliense…Y si no lo hacen no te rindas…Son Shane y podrán con los problemas que Blakk les ponga. – Dijo Will mientras Keyla lo veía llorando.
-N-no papá. Tú también debes luchar. – Dijo Keyla acercándose con dificultad, pues la atracción de ese tornado era muy fuerte.
-No puedo…eso cambiaría el futuro…..Vete. – Dijo Will mientras empujaba a su hija y él caía en el tornado.
-¡No! – Gritó Keyla mientras lloraba sin control.
Blakk reía malévolamente. Keyla sólo veía el lugar de la desaparición de su padre. Ahora sabía cómo desapareció su padre, u descubrió la raíz de su dolor. En su ahogado llanto creó otro portal, que la conduciría al presente.
Con la Banda…
-¡¿Qué haces aquí?! – Preguntó Eli apuntando a Blakk, al igual que sus amigos.
-No he terminado con ustedes. Mi primera fase era hacer que tú y Keyla pelearan. Ahora podré acabarlos. – Dijo Blakk mientras les apuntaba con su ametralladora.
Atrás de Blakk se escuchó una lanzadora lista para disparar. Era Keyla, quien apuntaba con una carnero.
-Creí haberte dejado las cosas en claro. – Dijo Keyla con mucha furia y sin dejar de apuntar.
Sus amigos no le decían nada, sólo seguían apuntando. Eli sentía felicidad por dentro, pero ahora no era momento. Debían detenerlo. Pero aun así, en los pensamientos de Eli sólo estaban las imágenes de cómo trató a su hermana, si lo iba a perdonar.
-Nunca lo vas a entender. Nunca los voy a dejar en paz, y mucho menos a ti. – Dijo Blakk, quien ahora apuntaba a Keyla y el resto de la banda le apuntaba por la espalda.
-¿Por qué mi hermana? – Dijo Eli.
Esas palabras hicieron que Keyla se sorprendiera tanto, que desvió la mirada hacia su hermano. Eli la miraba con alegría, pero no duraría mucho. Blakk empezó a disparar hacia Keyla, y como estaba distraída no se dio cuenta de las babosas que se dirigían hacia ella.
-¡Keyla! – Gritaron todos al ver que al menos unas 10 babosas impactaron a Keyla.
Ella estaba tendida en el suelo, pero aún consciente. Su lanzadora estaba cerca de ella, pero cuando intentó tomarla Blakk le apuntó.
-Creí haberte dejado las cosas en claro. – Dijo Blakk imitando a Keyla.
-Tú tampoco entenderás. Nunca vas a ganar. – Dijo Keyla desviando la mirada hacia un lado, pues Kord se dirigía a Blakk con mucha velocidad. Los demás corrieron a ella y la levantaron.
-¿Estás bien? – Preguntó Trixie.
-Sí. Por ahora debemos concentrarnos en acabar con él, y sé cómo hacerlo. – Dijo Keyla guardando su lanzadora.
-Usaras tus poderes. – Dijo Eli acercándose a ella.
-Sí her…Eli. – Dijo Keyla desviando la mirada de Eli. Le dolía tener que hacer eso, pero no podía simplemente olvidar lo que Eli hizo.
Eli sabía lo que significaba, aún le dolía lo que él le había dicho. Y estaba en todo su derecho, pues le había roto el corazón en mil pedazos. Ni él sabía por qué le había dicho eso, pero no había vuelta atrás.
-Tenemos que ayudar a Kord. – Dijo Trixie.
-Dalo por hecho. – Dijo Keyla mientras corría hacia Kord y Blakk.
-¡Chicos apúrense! – Pidió Kord quien estaba perdiendo la ventaja del duelo.
-¡Kord, muévete! – Le gritó Keyla mientras preparaba una gran esfera de energía.
Cuando Kord se movió lo suficiente como para que la esfera de energía no lo lastimara, Keyla la lanzó con todas sus fuerzas hacia Blakk; pero sin dejar de estirar sus brazos. Blakk salió volando y golpeándose contra una roca y cayendo inconsciente.
-Eso…..fue todo. – Dijo Keyla un poco cansada.
Eli corrió a su lado, pues pensó que se iba a desmayar.
-¿Estás bien? – Preguntó Eli mientras la sostenía de la espalda y brazos.
-Sí, Eli. – Dijo Keyla mientras hacía que la soltara.
-Keyla sé lo que te hice, y quiero que me perdones. – Dijo Eli a Keyla, quien le daba la espalda.
-¿Quieres mi perdón después de lo que hiciste? – Dijo Keyla imitando a su hermano cuando la lastimó.
-No tu perdón total, y tampoco pido que te olvides de lo que hice, sólo quiero explicarte las cosas. – Dijo Eli.
Keyla se dio la vuelta con algunas lágrimas, en señal de que le explique las cosas.
-Estaba frustrado. Sabes que los secretos que nos ocultamos son muy profundos pero luego simplemente deben salir. – Dijo Eli descubriendo lo que sentía.
-Me lastimaste. – Dijo Keyla levantando la mirada hacia Eli, mientras ambos tenían lágrimas que bajaban lentamente.
-Lo sé. – Fue lo único que pudo salir de la boca de Eli.
-Pero también debo entender que siempre nos guardamos secretos; pues los Shane siempre haremos eso, y aunque no queramos nos van a doler. – Dijo Keyla acercándose más a su hermano.
-¿Qué intentas decir? – Dijo Eli sospechando.
-Pues que te perdono, Eli. – Dijo Keyla con un poco de risa y lanzándose en los brazos de su hermano.
Hace muchos años no se abrazaban. Para los dos era una gran reconciliación.
-Les dije que tarde o temprano esto se arreglaría. –Dijo Kord a Trixie y Pronto mientras miraban la escena.
-Gracias por perdonarme. – Dijo Eli mientras soltaba a su hermana.
-Papá me hizo reaccionar. – Dijo Keyla.
-¿Papá? – Dijo Eli.
-Sí. Resulta que el portal que abrí me llevó con él y me dijo que nos perdonemos. – Dijo Keyla.
-¿Lo viste? – Preguntó Eli. Keyla asintió.
-Pero fue el día en que… - Dijo Keyla, pues no encontraba palabras para describir eso.
-Ah, ya entiendo. – Dijo Eli triste.
-Pero lo bueno es que estamos bien ahora.- Dijo Keyla poniendo su mano en el hombro de Eli.
-Bueno, ahora que todo esto acabó y los hermanos Shane están unidos, puedes explicarnos lo de tus poderes. – Dijo Trixie.
-Sí. Es extraño que no nos diéramos cuenta. – Dijo Pronto.
-Pues los oculté así. – Dijo Keyla moviendo sus manos por sus brazos, ocultando las marcas de sus poderes.
-¡Wow! – Dijeron todos impresionados. Con eso Keyla volvió a dejar ver sus poderes.
-La verdad es que no recuerdo nada de esto. – Dijo Eli rascándose la cabeza en confusión.
-Como dije antes, papá se encargó muy bien de que me olvidaras. – Dijo Keyla.
-¿Blakk sabía de tus poderes? – Preguntó Kord.
-No lo sé. Pero si no, ahora ya lo sabe. – Dijo Keyla restándole importancia.
-Oh, claro que sé de tus poderes. Me serás útil Keyla Shane y si no…... – Dijo Blakk levantándose como si nada le hubiese tocado y haciendo presentir a la Banda lo que iba a hacer Blakk.
-Imposible. – Susurró Keyla, pero Blakk la pudo escuchar.
-No lo es, y tú nunca volverás a ver a tu hermano y amigos.- Dijo Blakk acercándose.
-Eso no lo puedes asegurar. – Dijo Keyla mientras retrocedía con sus amigos, acercándose a un barranco.
-Ya lo veremos. – Dijo Blakk mientras disparaba al piso debajo de Keyla muchas babosas.
-¡No! – Gritaron todos.
Trixie no pudo soportar ver que la hermana de su amigo estuviera en peligro, así que corrió hacia ella intentando salvarla. Pero al llegar, el piso se cayó.
-¡Aaaahhhh! – Gritaban ambas mientras caían.
-¡No! – Gritaron de nuevo el resto de la Banda.
Blakk simplemente escapó sin importancia de los demás.
En el barranco…
Trixie estaba debajo de Keyla, y cada vez se acercaban a los pedazos de piedra que cayeron antes que ellas.
-¿Qué hacemos? – Dijo Trixie.
Keyla lo pensó, cerró sus ojos y de un momento a otro tomó la mano de Trixie y la elevó para que quedara arriba, mientras Keyla recibiría el impacto. Trixie sólo se quedó sorprendida por la acción de Keyla, mientras que se formaban algunas lágrimas. Keyla sólo le dio una sonrisa con lágrimas, mientras cerraba sus ojos y Trixie quedaba encima de ella.
Con el resto de la Banda…
Ellos sólo pudieron sentir el impacto de algunas rocas, pero no sabían si ellas estaban bien.
-¡Vallamos en nuestras mecas! ¡Pónganlas en modo planeador! – Les dijo Kord a Eli y Pronto mientras corría a su meca.
Todos encendieron sus mecas y las transformaron al llegar al borde del barranco. Eli era el más preocupado, y se notaba por la expresión de su rostro que era más notoria que las de Kord y Pronto.
-Espero que estén bien. – Dijo Eli muy preocupado.
-Lo estarán. – Dijo Kord, aunque era poco probable.
Cada vez se acercaban más y más, pudiendo divisar lo que Blakk había provocado.
En el desastre…
Trixie se encontraba sobre el cuerpo de Keyla, quien estaba inconsciente y apenas podía respirar. Trixie estaba despertando pero se sentía débil. Aunque cayó sobre Keyla el impacto fue fuerte. La primera vista borrosa que pudo tener fue de Keyla, quien se movía en dolor y apretaba fuertemente sus ojos. Trixie pudo notar que no podía respirar bien, así que con algunas fuerzas intentó moverse para no hacer tanto peso en Keyla; peo no le fue posible, pues se sentía muy débil. Eli, Kord y Pronto se quedaron un momento viendo la escena, luego corrieron hacia ellas.
-Trixie…Keyla. –Dijo Eli muy preocupado.
Eli levanto a Trixie, quien intentaba abrir sus ojos. Eli la recostó en sus pernas esperando respuesta, nada.
-Eli, ve con Keyla. Ayudaremos a Trix a despertar. – Dijo Pronto.
Eli sólo asintió y fue con su hermana. Ella estaba boca arriba, intentando respirar. Eli levantó gentilmente su cabeza y la miró con preocupación. Ya había perdido a su padre, no quería ver a su hermana en el mismo lugar. Esperaba respuesta alguna de ella, pero sólo apretaba repetidamente sus ojos con fuerza. Eli se estaba desesperando porque su hermana no despertaba.
-Por favor Keyla...Despierta…Salvaste a Trixie…Y puedes salvarte. – Decía Eli conteniendo las lágrimas; pero era imposible, pues el dolor de ver a su hermana así era inevitable.
Con el resto de la banda…
-Trix, despierta. – Decía Kord insistentemente arrodillado junto a ella, mientras Pronto tomaba la mano de Trixie.
Trixie lentamente empezaba a abrir sus ojos esmeraldas. Kord y Pronto estaban más que felices porque ella despertara. Kord la ayudó un poco levantándola por la espalda con una de sus grandes manos. Pronto no le soltaba la mano.
-¿Qué…pasó? – Dijo Trixie despertando.
-Hubo una batalla con Blakk, ustedes cayeron y…Keyla amortiguó tu caída. – Dijo Kord con un poco de lastima.
-¿Y…Keyla? – Dijo Trixie volteando a ver a Pronto, quien sostenía su mano con cara de lástima. -¿Qué le paso?
Kord y Pronto voltearon a ver a Eli con Keyla en sus brazos, pero no despertaba. Trixie también volteó lentamente.
-Esto es mi…culpa. – Dijo Trixie queriendo levantarse, pero Kord se lo impidió.
-No te muevas. Aunque Keyla amortiguó tu caída, el impacto fue muy fuerte. – Dijo Kord mientras la recostaba en el suelo. Trixie le dio una pequeña sonrisa que mostraba debilidad. Todos voltearon a ver a Eli y Keyla, con ansias de que sus peores pensamientos no fueran verdad.
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Hola. Sólo quería decirles que no falta mucho para el final de este fic, y eso me emociona.
Antes de acabarlo quiero agradecerles a los que han dejado sus reviews, y a los que leen mi historia. Pero habrá más.
Dejen sus reviews.
Se despide STIAB.
Y…Corte!
