¡Me alegra que les haya gustado el capítulo anterior! ...vaya, ahora que lo pienso, suena bastante mal pensando que es un fic bastante sangriento y ...em.. torturador (?).. En fin, no tengo mucho que decir sobre este capítulo.. p-porque.. n-no me gusta mucho Gil, así que .. poco me importa lo que le pase D: -ignoren eso- -ataque fangirls del pruso en tres, dos, uno..(?)- dsjakld les dejo, mejor, lo de siempre.

Disclaimer: Ni los personajes, ni Hetalia, ni siquiera la historia son mías.. los originales son de Hidekazu-sensei y de Chibichu of Russia, respectivamente. Esto es SOLO una traducción.

El original se llama "Top 10 Russian Tortures"

Advertencias?: Algo de.. sufrimiento.. ne~.. Tal vez Gil se lo merecía, Lud no (?) djsak


La tortura del agua.

Torturados: Ludwig y Gilbert Beilschmidt.

Torturador: Iván Braginsky.

¿Muerte de las víctimas?: Sí.

Iván se puso muy contento en cuanto vio a los hermanos alemanes siendo traídos frente a él. En realidad, sólo quería a Ludwig, pero dos juguetes con los cuales jugar eran, sin duda, mejor que uno.

"¿Dónde está Feliciano, Iván?" Exigió Ludwig en primer lugar, mirando y luchando contra los soldados rusos.

El albino puso un dedo en su barbilla. "Feliciano… Feliciano… Oh… ¿Te refieres al italiano que capturé?" Sonrió con inocencia, ladeando su cabeza.

"¡Sí! ¡Me refiero a él!" Exclamó el rubio, claramente molesto.

"Yo no estaría tan preocupado por él ahora." El ruso hizo una seña con su mano; "Estaría mucho más preocupado por ti. Tú y tu hermano han sido escogidos para un tipo de tortura muy divertido, sabes~.." Rió, levantándose de su asiento. "¿Están sedientos?" Preguntó.

Antes de que los hermanos alemanes pudiesen responder, los agarraron bruscamente y los forzaron sobre una mesa de madera. Sus manos fueron colocadas por sobre sus cabezas, con cuerdas sujetándolas entre sí. Sus pies también se encontraban atados.

"Bueno.. ¿Esto no es jodidamente maravilloso?" Preguntó Gilbert, gruñendo y luchando.

Iván lo ignoró.

"Ahora, mis pequeños juguetes, hay dos formas para hacer esta tortura. Creo que ya he decidido cuál ocuparé para cada uno." Dijo el euroasiático con una sonrisa, observando a Gilbert de reojo, quien lo fulminó con su mirada y comenzó a gritar toda clase de blasfemias alemanas.

Sí. Iván definitivamente lo mataría primero. Se estaba volviendo molesto. Sacó un trapo de su bolsillo, sujetando la mandíbula inferior del pruso, cuando éste estaba a la mitad de sus insultos. Lo agarró fuertemente, causando en Gilbert una mueca de dolor, y abrió su boca lo más que podía sin que ésta se rompiera. Tomando el trapo lo adentró en su garganta, haciendo que el otro se asfixiara y escupiera.

"¡Detente! ¡Saca eso de su boca!" Gritó Ludwig, intentando luchar contra las amarras de sus manos y pies.

¡Solo Dios sabía lo que Iván iba a hacer con su hermano! Éste solo sonrió, tomando un vaso de agua y vertiéndolo sobre la tela que se encontraba en la garganta del de ojos rojos. Sintió nauseas y la sensación de ahogo, sacudiendo su cabeza de un lado a otro desesperado para quitar la tela de su boca, pero fue en vano. El agua lo ensanchó, y podía sentirlo más hondo en su garganta. Era imposible respirar. Sus vías respiratorias estaban completamente obstruídas.

El pruso luchó por aire, cerrando sus ojos con fuerza, para luego sentirse forzado a abrirlos de par en par. Tenía ganas de gritar, pero sabía que esa idea era, probablemente, estúpida. Podía sentir el goteo del agua en sus pulmones, por la dolorosa necesidad de aire.

"¡GILBERT! ¡BRUDER!" Lloró Ludwig lloraba con desesperación, en su voz una mezcla de odio y miedo mientras miraba a su propio hermano ahogarse hasta la muerte.

Con un último suspiro de aire, Gilbert quedó completamente inmóvil.

"¡NEIN! ¡BRUDER! ¡GILBERT! ¡MEIN GOTT, LO MATASTE! ¡HIJO DE PUTA, LO MATASTE!" Gritaba el rubio, sus ojos vidriosos por lágrimas que se negaban a caer mientras miraba a Iván con odio puro.

Iván había estado sonriendo todo el tiempo.

"No te preocupes, pequeño Ludwig. Te le unirás pronto." Dijo con su misma sonrisa, paseando alrededor del alemán restante.

Cabreado, se separó del hombre, tomando un embudo y empujándolo, nada gentil, dentro de su garganta. Ludwig se atragantó, pero pronto se recuperó. Tomando el vaso de agua de antes, el ruso comenzó a verter agua en el embudo. El alemán, atorándose de nuevo, tosió y trató de escupir el agua. Iván tapó su nariz, lo que lo obligó a beberla.

Una vez el albino se mostró satisfecho con la cantidad de agua en su garganta, quitó el vaso y extrajo el embudo. Ludwig jadeó y tuvo un ataque de tos. ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Por qué había matado a Gilbert y no a él?

El alemán habló muy pronto. Iván sacó su grifo, sonriendo diabólicamente.

"Espero que hayas bebido suficiente, Luddy~" Susurró, alzando el tubo por sobre su cabeza y haciendo que cayera sobre el estómago hinchado del rubio.

Los ojos de Ludwig se abrieron como platos. El agua extra en su cuerpo había sido forzada a salir por su boca, mezclado con un montón de sangre. El ruso sonrió, golpeándolo otra vez. Más agua y más sangre. Quebró sus costillas. Continuó con la acción hasta que el alemán no pudo gritar o moverse nunca más.

Siguiente tortura: La trituradora de cabeza.

Torturado: Kiku Honda

Torturador: Ivan Braginski

¿Muerte de la victima?: Sí.