PROFECÍA SOBRE LAS EVANS
- Y le pregunté: "¿qué relación guardaba usted con la señorita Evans?"y ella me respondió que era su HERMANA.- Un poco más y Harry se cae de la cama de la impresión, no se lo podía creer. ¿Cómo habían sido capaces sus tíos de ocultarle que tenía una tía, por no decir que los demás tampoco sabían nada sobre la existencia de otro pariente cercano a los Potter que no fuera su "querida " tía Petunia?
- Señor hay algo que no logro entender...- dijo el muchacho reponiéndose del shock que ya era el tercero que tenía en una misma noche- ¿Cómo nadie me dijo nunca que yo tuviera otra tía más?
- La respuesta es sencilla – contestó Dumbledore- ya que nadie sabía de su existencia, y cuando me refiero a nadie también incluyo a Petunia – añadió mirando significativamente al chico.
- Y como se explica que nadie lo supiera?
- Proseguiré con el relato...
+Flash Back+
- Señora...- dijo el director que se había quedado como las mismísima pared debido a la impresión, que tal noticia le había causado. Se colocó bien las gafas y clavó sus ojos celestes en los de la mujer- Entonces... ¿Por qué nadie ha sabido nunca de su existencia?
- Verá la explicación no es nada sencilla, y comienza cuando mi madre estaba de unos ocho meses. – la mujer tomó aire y siguió con el relato- Iba con mi padre de compras para las niñas que estaba esperando, ya que dentro de poco llegarían... caminaban por un callejón un tanto solitario y oscuro, ambos cogidos de la mano. Mi madre observó a una anciana que pedía limosna y se acercó para darle un donativo, la mujer hizo una reverencia y le dio repetidas veces las gracias a mi madre...
- Lo siento señorita, pero no veo lo extraño... creo que su madre siempre a sido muy caritativa al igual que lo fue Lily en vida.- interrumpió Dumbledore.
- Paciencia director lo importante viene después y la anciana tiene mucho que ver en ello. Tras darle las monedas mi madre y mi padre prosiguieron su camino, pero de pronto alguien agarró fuertemente el brazo de ella y empezó a hablarle: "Nacidas en la luna llena nacerán ambas gemelas, y si en menos de una semana no se separan, algo malo el futuro les depara, nunca se deberán conocer o ese destino tendrán que acontecer, una de ellas morirá y su muerte un destino marcará"- la mujer respiró hondo y añadió- La mujer era la misma anciana a la que mi madre le acaba de dar el donativo, pero su cara, su expresión se habían cambiado, no eran las mismas de hacía escasos segundos. Se veía en sus ojos una extraña expresión, como si toda la mujer hubiese sido poseída, y no tuviera control ninguno sobre lo que decía. Nada más acabar sus ojos volvieron a tornarse del color marrón característico que hacía escasos segundos había tenido. Se percató de que tenía a mi madre agarrada por el brazo y la soltó de inmediato: "señora perdone... no se como he llegado aquí discúlpeme". Dicho esto desapareció sin dejar rastro.- Dumbledore escuchaba el relato sin perder ningún detalle, y algunas cosas comenzaban a tener sentido para él.
- Veo, que vuestra madre os separó al nacer no es cierto?- La mujer asintió- pero quisiera saber que fue de ti cuando os separaron.
- Me crié con una familia humilde, que vivía en el sur de Italia. Nunca supe de mi pasado hasta que al llegar los once años recibí una carta que provenía de un colegio para magos de Italia denominado Harleston. Mis padres adoptivos leyeron la carta y se miraron confundidos. Fue entonces cuando decidieron contarme mis verdaderos orígenes...- la mujer volvió a hacer una pequeña pausa y prosiguió- Dos años más tarde recibí una carta de una tal Lily Evans, y me quedé pretificada al ver su apellido. Al parecer, había sabido de mi existencia por una conversación que ella había escuchado a escondidas de sus padres, en la cual ellos se preguntaba en el que habría sido de mí. Poco a poco nos fuimos conociendo más, y decidimos investigar cada una por nuestra cuenta cual había sido el verdadero motivo de nuestra separación. Ya que mis padres adoptivos nunca me digeron el "por qué" nuestra separación... El tiempo fue pasando y hace unos 16 años me llegó una carta suya en la que me pedía que fuera a su casa para conocerla, y abrir juntas una carta que su madre en lecho de muerte le había dejado. Sin pensarlo hice las maletas y me dirigí hacia allí. Al llegar nos abrazamos después de tantos años, y entré a la casa. una vez allí abrimos la carta en ella se explicaba todo, aunque...- bajó la mirada y se puso triste.
- ¿Qué fue lo que pasó?- preguntó el director que no se perdía nada de lo que la mujer decía. ¿Les ocurrió algo?
- NO exactamente... lo que pasó es que la carta no estaba completa, y cuando se relataba la parte final de la profecía... no estaba. Alguien había quitado esa parte.
- ¿Quiere decir que no conoce toda la profecía?
- Lamento decirle que no, pero ... veo que la primera parte si que se cumplió.
+Fin del Flash back+
- Eso es todo señor Potter- dijo el director dando por acabada la historia, y observando la expresión del muchacho.- ¿Qué opinas Harry?
- No se que decirle... por un aparte me alegra el saber que tengo una tía. Pero por otra..- está vez su rostro volvía a mostrar enfado y rabia- ESTOY HARTO DE QUE SIEMPRE LAS PROFECÍAS SEan LAS ENCARGADAS DE DIRIGIR LA VIDA DE LAS PERSONAS.
- Te entiendo Harry... pero debes saber que no es culpa tuya- le consoló el anciano hacercándose al muchacho y sentándose a su lado.
- Primero una profecía se encarga de quitarme a mi madre, y ahora otra amenaza con hacer lo mismo conmigo.- ahora sus ojos verdes esmeralda denotaban tristeza, y por ellos comenzaban a salir algunas lágrimas.
- No seas tan negativo...-dijo con voz calmada y suave el director- sabes algo Harry?- le preguntó al muchacho, y éste negó con la cabeza, ya que no tenía ni la menor idea a lo que se podía estar refiriendo Dumbledore- No siempre hay que mirar las cosas negativas de la vida, yo creo que detrás de cada una de éstas se esconde algo positivo, simplemente hay que buscarlo.
A
la mañana siguiente a eso de las 10 de la mañana,
comenzaron a tocar en la puerta de la habitación de Harry(N/A:
le habían asignado una habitación solamente para él
ya que con el humor que tenía últimamente preferían
no arriesgar a ningún compañero de habitación de
recibir alguna maldición o hechizo).
- Harry despierta ya,
la señora Weasley nos espera abajo – dijo la voz de su amiga
Hermione desde el otro lado de la puerta- El desayuno ya está
listo.- La chica siguió pasillo adelante y bajó por las
escaleras para desayunar.
Mientras el muchacho que seguía
en la cama, comenzó a levantarse y se cambió de ropa,
lavó la cara e intentó (aunque sin resultados)
apaciguar algo sus indomables pelos. Después se dirigió
a la cocina.
- Buenos dias- dijo sonriendo a los que ya estaban desayunando. Todos se impresionaron ante la reacción del chico, y pensaron que era lo que le podía haber dicho Dumbledore para que el chico cambiara su actitud. Aunque de lo que si estaban seguros era de volver a ver al Harry de siempre.- Bueno lo primero de todo...Ron, esto yo...no quería hacer...
- Te entiendo colega, no tienes porque darme explicaciones ni pedirme perdón. Pero joder tío, otro día gasta más cuidado que me hicistes polvo la nariz- dijo el pelirrojo mientras se señalaba la nariz, en la que solo había una tirita ya que la señora Weasley le había curado lo más grave. Acto seguido se dirigió a su mejor amigo y le dio un gran abrazo- Venga a desayunar se ha dicho!
El desayuno fue tranquilo, bueno relativamente tranquilo, porque durante todo el desayuno los gemelos estuvieron tirándole a Ginny migas de pan, sin que esta se diera cuenta. Acumulando al final del desayuno una gran cantidad en el pelo. Ninguno de los presentes se había dado cuenta de dicho detalle (Excepto los gemelos claro), ya que todos estaban muy enfrascados en sus conversaciones. Cuando de pronto Ron se dio cuenta:
- Eh Ginny-dijo el pelirrojo captando la atención de su hermana- ¿Desde cuando no te lavas el pelo?-dijo el soltando una gran risotada con la que todas las miradas se centraron en la chica y la mirban aténtamente.
- Ron no digas tonterías me lo lavé anoche- dijo ella un poco sonrojada, ya que todas las miradas se centraban ahora en ella.
- Pues compruébalo por ti misma-dijo Fred apareciendo un espejo ante las narices de todos y acercándoselo a su hermana. El rostro de la pequeña Weasley se puso rojo como su pelo, aunque no de la vergüenza, sino del tremendo enfado que tenía. Se quitó rápidamente las migas de pan del pelo y se levantó de la silla mirando acusadoramente a todos los de la mesa.
- ¿QUIÉN DE USTEDES HA SIDO?- preguntó asesinando con la mirada a cada uno de sus hermanos y especialmente a los gemelos.
- Fue Fred-dijo George.
- Es mentira fue George-dijo Fred.
- No os preocupeis-dijo Ginny totalmente calmada y abandonando su rostro enfurecido, mientras se acercaba cariñosamente a sus hermanos- se que solo era una broma- dijo riéndose tóntamente. Cuando estaba detrás de ellos su sonrisa se volvió maliciosa- un poco de vuestra propi a medicina no os vendría mal,- pronunció un hechizo y de pronto sus hermanos quedaron vestidos con unos trajes de bailarinas de ballet(N/A:la casa tenía un hechizo, gracias al cual se podía realizar magia dentro de ella, y ademas evitaba que otros de fuera se puedan aparecer en ella). Como respuesta a esto se escuchó una gran risotada general que inundó toda la cocina.
- Chicos realmente os sientan muy bien- dijo burlonamente Hermione mientras se colocaba ambas manos en la barriga, ya que de tanto reírse incluso le dolía- jajajajaj en serio jajajajajaja.- los gemelos totalmente avergonzados salieron a todo correr de la cocina y o pararon hasta llegara sus respectivas habitaciones
Mientras
en la oficina del ministro entraba un hombre que al parecer traía
buenas noticias, si se podían llamar buenas, sobre lo que los
mortífagos pretendían.
- Pase señor
Birmigan,¿qué noticias le traen por aquí?-
preguntó el ministro al individuo.
- El que-no-debe-ser-nombrado le a ordenado a todos sus seguidores que recluten a nuevos mortífagos para entrenarlos para matar. De momento prefiere no hacer acciones que le dejen al descubierto, sino que prefiere quedarse un tiempo en el anonimato metiéndole el miedo a la gente, y por su puesto tener desconcertados a los aurores del ministerio.
- Gracias por la información.
- Señor me retiro, no quiero ocupar más de su valioso tiempo.-dijo Birmigan, y se dirigió a la puerta para marcharse.
- Ya sabe que no quiero que ninguno de mis hombres corra peligro Señor- le dijo el ministro al individuo- y eso lo incluye también a usted. No se exponga demasiado si lo descubriesen acabarían con usted.
- Lo sé, pero estoy dispuesto a correr el riesgo- dicho esto salió de la habitación y en voz baja dijo- me las pagarán.
Notas
de la autora espero que les esté gustando el ficc. Dejen
Reviews por favor. Para saber que les parece. Bueno he dejado para el
próximo capi lo de la tienda de los gemelos Weasley. Además:
-
Harry conocerá personalmente a su nueva tía.
-
Dumbledore busca a un maestro para que ocupe la bacante de defensa
contra las artes oscuras.
- Nuestro trío por fin recibirá
sus notas de los timos y puede que alguna que otra sorpresa.
Muchos besos y sigan leyendo plis mas adelante la cosa se irá poniendo interesante. No se olviden de dejar
