LA GUERRA DE LA VIDA

Empezar de cero

Capítulo 4:

Thor no podía creerse que estuviese escuchando su voz de nuevo, después de tanto tiempo creyéndola muerta.

-¿Qué ocurre amor?- preguntó April desconcertada.

-Perdona.- respondió Thor.- Llámame mañana, ahora mismo no puedo.- cuelga.

-¿Quién era?- preguntó April, pero él no decía nada, se quedó pensativo.- ¡Respóndeme joder!- exclamó preocupada.

-No esta muerta...- susurró.

-¿Quién no está muerta?- preguntó ella. Pensó por un momento que ya había descubierto la identidad de Madison.

-Ella...- respondió confuso y perdido.- Jane Foster...

-¡Qué!- exclamó sorprendida.

April no podía creer lo que oía, sólo hubiese deseado que aquello hubiese sido una pesadilla, pero no fue así, y ella estaba muy asustada por lo que fuera a pasar, decidió callar y esperar al día siguiente. Pero al día siguiente no pudo resolver nada, él salió en dos ocasiones y ella tenía miedo de preguntar y recibir una respuesta que pusiese en caos su vida. Aunque, ciertamente, Thor fue a verse con Jane Foster.

-Es curioso, que después de tanto tiempo me busques.- afirmó Thor con indiferencia.

-No pude venir antes, pero ya estoy aquí, y estaría bien que arreglásemos lo nuestro.- le respondió ella sonriendo, haciendo como si no pasara nada, pero se equivocaba.

-No Jane...- se detuvo al ver que ella agachaba la cabeza cabisbaja, suspiró y prosiguió.- Yo te lloré un montón, viví un tormento, pero conocí a April, y rehice mi vida gracias a ella y con ella. Llevo pensando en esto todos estos días que supe de tu llegada a Estados Unidos, pero no puedo recibirte tal y como lo hice una vez. Porque en esa ocasión yo andaba perdido y sin nadie, pero ahora estoy muy bien situado y con alguien a quien no pienso defraudar.- la dijo con total sinceridad, y de la manera más suave que supo para intentar no hacerla daño.

En esta ocasión, él sabía bien lo que quería, pero April no lo vio así, cuando sin querer se los encontró en la cafetería que estaba a dos calles de su casa, y los vio abrazados en un intento de Thor de animarla un poco, por haberla mandado fuera de su vida en pocas palabras. Pero cuando April los vio así, se la rompió el corazón entero y solo quería irse corriendo a casa, recoger todas sus cosas, dejar sus llaves, dejar una nota y marcharse, entonces cogió su coche y se fue corriendo al departamento de Thor para volver al suyo después de tantos meses sin ir.

Mientras tanto, en el departamento de Madison todo iba sobre ruedas, ella y Steve no discutieron en ningún momento, y le agradeció por todo lo que estaba haciendo.

-Steve eres un gran hombre. Y no entiendo porque en SHIELD no te veo así, te veo mal, muy serio y cabisbajo, en cambio, cuando estás cerca de esta princesita.- la revuelve el pelo sonriéndola.- Eres otro. Un Steve que yo especialmente desconocía.- le dijo Madison.

-Es que... Ella es la hermanita de Elisa, y ella para mí lo era todo. Cuando murió me pasé semanas sin salir de casa, culpándome de todo y pasándola muy mal, hasta que Thor me obligó a trabajar por lo menos para distraerme.- suspira.- Con el tiempo, volví al final a entrenar y hacer mis cosas diarias, pero mi corazón desde entonces no volvió a ser el mismo, y no creo que vuelva a serlo nunca...- respondió Steve mirando una foto que tenía Madison colgada en la pared.

Madison se emocionó con las palabras de Steve, tenía muchas ganas de decirle la verdad, de decirle lo mucho que lo seguía amando, pero una parte de ella no la permitía hacerlo.

-Ella era perfecta, ¿sabes?- de pronto sacó una foto de Elisa que tenía guardada en su cartera.- Tan carismática, tan acojedora, tan amorosa, tan cruel aveces, tan dulce en ciertos momentos, tan peligrosa cuando se cabreaba, tan sexy, tan hermosa tanto por fuera como por dentro. Era ideal para un hombre como yo.- se le iluminaba la cara cada vez que hablaba de ella.

-¿Ella es mi hermana?- preguntó Margareth con mucha ternura. Cogió la foto y observó que era idéntica a Madison.- Madison... A mí no me engañas, eres mi hermana.

-¿Por qué dices eso pequeña?- preguntó Madison disimulando y secándose las lágrimas que la habían empezado a salir.

-Por como te has puesto, por la foto, y por esa calidez de familia que sólo he sentido contigo, ni si quiera con la nana que me cuidaba he sentido lo que por ti desde que te conocí sentí... ¿Eres ella verdad?- preguntó Margareth con esperanza y con un brillo especial en esa mirada dulce de ojos verdes oscuros, una mirada muy acojedora y transparente. Madison no podía engañarla y lo sabía. Steve observaba todo.

-Responde a la niña. ¿Eres mi Elisa?- preguntó con esperanza.

-Sí...- respondió y rompió a llorar.- Quise decirlo en todo momento, pero algo me obligaba a callar, pero a esta princesa que me recuerda tanto a mi madre no la puedo engañar, y a ti... No me sentía con el valor para seguirte diciendo que no soy ella, cuando soy Elisa.

-¿¡Y tú sabes acaso como me he sentido yo durante este año y medio!?- preguntó alterado Steve. De pronto rompió a llorar también.-Me queda claro que no entiendes nada, nunca entendiste nada. Te suplique que no lo hicieras y te importo una grandísima mierda.- se derrumbó, ella igual, y lo abrazó intensamente.

-¿Por qué lo hiciste hermana?- preguntó Margareth casi llorando. Elisa se separó de Steve, quien ya estaba algo más calmado.

-Porque no quería matar a nadie, porque necesitaba alejarme, me sentía muy mal, y quise no pedir ayuda a nadie de aquí. Me largué y me busqué la vida, para mí lo más importante era mantenerlos con vida. Pero regreso, y me encuentro con que nuestro padre ha sufrido varios atentados, y que tú también, y de eso seguramente te quería proteger nuestro padre. No sé de quien se trate el responsable de esto, pero sé que no se saldrá con la suya porque no pienso permitirlo. También sospecho que si lo han hecho es para cazarme a mí, alguien debe saber, a parte de vosotros, Nick y April, que estoy viva.- respondió secándose las lágrimas.

-¿Qué piensas hacer ahora?- preguntó preocupado.

-Darles lo que quieren, es decir, a mí. Ya suficiente tiempo Elisa ha estado escondida, ya es hora de que salga a la luz.- respondió con seriedad.- Pero eso sí. Margareth se queda conmigo.

-Pero no es seguro ni para ella ni para ti.- respondió Steve angustiado.

-Pues entonces. Debemos ir a hablar con Nick y que él nos saque de este gran apuro, como siempre.- respondió sonriendo.

Todo estaba volviendo a su normalidad, aunque todavía no habían hablado de ellos, pero al parecer, Steve recuperó sus ganas de salir adelante como siempre lo había hecho. En cambio, Thor y April se estaban distanciando, April estaba recogiendo sus cosas, quería irse lo más rápido de ahí. Lloraba y lloraba, sin cesar, tenía miedo de no acabar a tiempo, tenía miedo de que él entrase por esa puerta y la pidiese explicaciones, ella pensaba que lo suyo había acabado desde el momento en el que supo que estaba viva Jane Foster, el primer gran amor de Thor. Sin embargo, no la dio tiempo a acabar, cuando Thor entró en casa sigilosamente y se dirigió a la habitación. De pronto, la encontró llorando y desesperada por recoger todas sus cosas.

-¿Qué ocurre? ¿A dónde vas?- preguntó desconcertado.

-A mi departamento. He pensado que lo mejor es que me vaya ahí a pasar un tiempo.- respondió muy nerviosa, la temblaba la voz.

-No entiendo. ¿Por qué? Estábamos muy bien, ¿por qué quieres dejarme?- preguntaba cada vez más confuso.

-Mira... Me faltan unas cuantas cosas, pero no puedo con todo, así que regresaré para recoger el resto de mis cosas. Así tienes espacio de sobra para Jane, supongo que habréis vuelto y todo eso, y yo lo entiendo, yo ocupé su lugar sólo porque tú la creías muerta... Así que nada, regreso a mi vida de antes. Así todo regresa a la normalidad.- respondió April evitándole la mirada. Se iba a ir, cuando él la agarró del brazo y la detuvo.

-¿Qué idioteces estás diciendo? Yo no pienso volver con ella, y vengo de hablar con ella, de aclararlo todo. Intenté que lo entendiese, la traté, como a cualquier persona importante en mi vida. Ella lo fue, pero ya no, y eso también se lo dejé claro. Al principio yo andaba perdido, por eso me veías así últimamente, pero ya tengo todo claro, y yo a quien amo es a ti. Y no te cambiaría por nadie.- la aseguró mirándola a los ojos. La agarró de la cintura, la acercó hacia él, la besó dulcemente y despacio. Ella detuvo el beso.

-Te amo.-le susurró. Y lo volvió a besar, pero ahora apasionadamente.

Era un beso lleno de amor, de entrega y de pasión, él la empezó a morder el labio inferior, mientras que ella le quitaba la camiseta y lo empujó sobre la cama, se echó encima de él, y lo besó apasionadamente y sin freno. Ambos estaban en ropa interior, cuando les llamó Steve para que llegasen cuanto antes a SHIELD porque era urgente.

Al cabo de un par de horas, estaban todos reunidos en SHIELD, tanto Steve como Elisa habían hablado ya con Nick Furia, informándole de que Madison Willson iba a desaparecer por completo, también citaron a Sam Willson. Cuando llegaron todos, sirvieron café y helado a Margareth, quien ya formaba parte del equipo, y no la podían dejar sola.

-Ya que estamos todos lo embolucrados reunidos. Comencemos. Le doy la palabra señorita Elisa Thompson. dijo mirándome fijamente. Todos empezaron a murmurar.-¡Silencio por favor!- exclamó.

-Bien... Vosotros. Los Vengadores, a parte de mi pequeña y demás... Seréis los únicos que por el momento sabréis mi identidad. No considero correcto ir a ver a mi padre y decírselo, debemos esperar hasta que se recupere para podérselo decir con tranquilidad y seguridad. Por el momento, quiero que todos seamos un verdadero equipo, porque ahora no sólo están en juego nuestras vidas y esta organización, también está en juego la vida de los seres a quienes amamos, y de toda la humanidad.

-No me lo puedo creer. Debo seguir órdenes de un fantasma. Pues que sepas que yo no recibo órdenes de ti, solo de Nick.- respondió Natasha llena de furia en la mirada.

-Pero... ¿Yo qué te he hecho?- preguntó Elisa sin entender nada.

-Aparecer en nuestras vidas. Si no hubieses aparecido nada de esto estaría pasando.- respondió segura de si misma.- No te preocupes, que yo no diré a nadie nada de ti, pero voy por bando propio, no pienso acatar tus órdenes.- se marchó.

-Pero... Yo pensé que la caía bien, es decir, cuando tuvimos que formar un equipo hasta se alegró de haberme conocido. ¿Qué ha cambiado en ella?- preguntó Elisa totalmente desconcertada.

-Que se enamoró de Steve, aunque lo niegue.- respondió Thor.

-Así es. Desde que te fuiste aquí todo cambió, y ella empezó a darse cuenta de lo que sentía.- aseguró April.- Yo misma pude darme cuenta de como lo miraba.

-Tú y todos April. Es algo obvio- afirmó Tony casi riéndose.- Pero bueno. No te preocupes Elisa, ya se la pasará.

-Eso espero. No quiero discutir con ella ni nada de eso. Además. Yo no regresé para volver con Steve por muchas ganas que tenga, o no.- les respondió Elisa con seriedad. De pronto la empezó a sonar su móvil, era un mensaje.- No puede ser.- lo leyó detenidamente.

-¿Qué ocurre Elisa?- preguntó Steve.

-¿Os acordáis por un casual, de Eric Smith? Pues sí, es él. Dice que tiene un negocio que ofrecerme, él me conoce como Madison parece ser. ¿Pero cómo consiguió mi número? Esta es mi oportunidad, para arruinarle la vida...- respondió sonriendo y con rencor en la mirada.

¿Qué ocurrirá entre Elisa y Steve? ¿Seguro que Jane le es indiferente a Thor? ¿Eric pondrá alguna trampa a Elisa o a Madison? CONTINUARÁ...