Capitulo IV
advertencia: los personajes les pertenece a SNK playmore y el fic le pertenece ami cabeza. asi que yo hago lo que quiera con los personajes (actitudes y vestimenta)
Iori, estaba en su departamento y daba vueltas mientras que pensaba
-¿Por qué la bese? – se decía así mismo, dándose vueltas
Mientras tanto, Athena caminaba y pensaba en aquel momento que paso con iori, su mente no podía dejar aquel beso jamás imagino que su primer beso seria así. Pero de repente ella se encuentra con kyo.
-Perdón, perdón no me fije lo siento mucho – se fija athena y se disculpa.
-¿Athena? ¿Qué haces aquí? – le preguntaba el castaño
-Emm…..no, nada – volvía a poner atención
-¿Te encuentras bien? Te noto algo distraída – dijo Kyo
-Estoy bien, no te preocupes. Y ¿Yuki? – cambiaba de tema la pelivioleta
-Termine con ella ayer – contestaba el castaño
-¿Por qué hiciste eso? – preguntaba algo enfadada
-Porque me he dado cuenta que me gusta alguien más – respondió mirando el cielo
-Aaaaaaahhhh bueno, me tengo que ir – se quería ir la chica
-Athena espera – la detuvo agarrándola del brazo
Kyo y athena se miraron uno al otro, ambos se ruborizaron poco a poco, hasta que reaccionaron tarde y se separaron.
-Athena, ¿Te puedo acompañar? – le preguntaba mostrando su motocicleta
-Este….si – contesto un poco apenada
Ambos se fueron en la moto y llegaron al departamento de Athena, ella se bajó y entro a su departamento.
-Hoy fue un día, totalmente extraño – hablaba sola
Athena se dio un baño y se acostó en la cama, durmió. Son las 2:45 am y se oyen ruidos en el departamento, ella se levanta en camisón se pone pantuflas y caminan por la cocina, prende las luces.
-¿Qué? ¿Por qué no hay nadie? – se preocupaba la pelivioleta
Después ve que algo estaba brillando, que le calo los ojos y se dirige hacia él.
-¿Por qué la joya griega está brillando? – se preguntaba viendo brillar aquella joya
Athena miro al espejo de su tocador y después se colocó el collar. El collar se reflejó en el espejo formando a ella misma pero otro tipo de vestimenta.
-¿Qué hago con esta ropa? – se sorprendía la chica
-Athena…athena….athena – le hablaba una voz parecida a la de ella
-¿Quién está diciendo mi nombre? – se asustaba athena
-Athena….no temas – le decía la mujer del espejo
Ella miro asustada al espejo y se asustó más al ver que su propio reflejo le hablaba.
-¿Quién eres? – tartamudeaba
-Tranquila Athena, yo me llamo Athenea y soy tu pasado – la calmaba la diosa
-¿Cómo sabes mi nombre? Y ¿Por qué tu nombre se parece al mío? – le preguntaba athena
-Athena, soy tu pasado. Mi nombre es Athenea, eres la princesa y diosa del olimpo – le explica la joven
-¿Princesa y diosa? – se confundía
-Si athena, en tu pasado fuiste la hija de Zeus – le comunicaba Athenea
-¿Y qué me paso? – athena se sentó en una silla
-Orochi, quiso matarme y pues mi hermano me mato con una daga de inmortalidad, que desapareció junto con mi alma. Pero me alegra que no la tenga el, si no otra persona más – se alegraba un poco la diosa.
-¿Quién tiene esa daga Athenea? – se preocupaba un poco la pelivioleta
-¿Ves esa joya que tienes en el cuello? – le mostro
-¿Sí? – contesto mirando el collar
-Esa joya que está en el collar, esa es la daga de la inmortalidad – le comentaba
-Athenea, ¿Cómo hare que se convierta en daga? – se preguntaba tocando la joya
-Pronto lo sabrás, termina con orochi de una vez – se desvanecía la diosa
La joya dejo de brillar. Mientras tanto en las orillas de Southtown, ángel y k9999 llevaban a un prisionero a su amo.
-Hola, Chizuru ¿Cuánto tiempo sin verte? – le contestaba malicioso
-Orochi ¿Qué quieres de mí? – le preguntaba con algo de valor
-Dime algo, ¿enserio ya no tienes la joya griega? – le pregunto mirándola a los ojos
-Mmmmmmmmm….. No lo sé, talvez se me perdió – contesto de un tono molesto
De repente Orochi ve a ángel y esta golpea a Chizuru, le agarra el rostro con fuerza y el la ve directamente a los ojos.
-¿Te hice una pregunta estúpida? Quiero que la contestes – le grito
-Está bien, está bien tu ganas, se la di a…Athena – le contesto de mala gana
-Llévensela de aquí – ordeno orochi
Sus sirvientes le obedecieron y se llevaron a Chizuru. Orochi mando a hablar a Shermie y ella vino lo más rápido que pudo
-Me mando a llamar, mi señor – le hablaba la pelirroja arrodillándose
-Quiero que me busques a Athena Asamiya, es urgente – le ordenaba
-Sí, mi señor- le obedeció Shermie y luego se fue.
A la mañana siguiente, athena se encontraba dormida y de repente se levantó.
-¿Acaso fue un sueño? – se preguntó y miro el collar en su mano
-No, fue un sueño, si sucedió a noche – se respondió levantándose de la cama
La pelivioleta desayuno y luego se vistió para visitar a Chizuru, pero recibe una llamada
-Bueno – contestaba el teléfono
-Necesito hablar contigo – le decía Iori
-¿Iori? ¿Cómo conseguiste mi teléfono? – le preguntaba athena al pelirrojo
-Eso no importa, ¿Sabes cómo llegar a mi casa? – le cambiaba el tema
-Eso creo, ¿Por qué? – se ponía el collar
-Necesito que vengas para acá de inmediato – le contesto algo preocupado
-¿Es algo urgente? – le pregunto metiendo sus cosas a su bolso
-Te lo explicare, cuando este aquí – le colgó el teléfono
Athena salió del departamento y pidió un taxi, que la llevo al departamento de iori. Ella toco la puerta y este le abrió rápido.
-Ya me tienes aquí, así que habla rápido – lo dijo cruzando los brazos
-Chizuru, ha desaparecido – le contesto con tono bajo
-Queeeeee, como sucedió – se sorprendió totalmente la pelivioleta
-Se la ha llevado Orochi – dijo acercándose más a la cantante
-Iori, creo que se, que busca Orochi – le cambio el tema
-Quiere la joya que tienes - le dijo secamente
-¿Cómo lo sabes? – le pregunto tocándose la joya
-Chizuru me lo dijo – la miro a los ojos
-Iori, explícame una cosa – le hablaba al pelirrojo
-¿Qué quieres que te explique? – la volvía a mirar
-¿Por qué me besaste en el callejón? – ella también lo miro
-Porque….. –estaba a punto de decirle toda la verdad
Continuara…..
Que es lo que dirá Iori, le dirá que se enamoró de ella y ¿Qué paso con kyo? ¿Termino con yuki porque se enamoró de Athena? ¿A quién le corresponderá Athena?
No dejen de leer "la guerra de los dioses". Adiós
