Descontrol
Mi nombre es Mimi Tachikawa, tengo 15 años y curso el tercer año de secundaria y muy pronto haré un examen para entrar al colegio superior, vivo con mis dos hermanas mayores Rika y Zoe, ellas dos en compañía de mi abuelo son mi única familia, mis padres pues ellos murieron en un accidente, eso sucedió cuando era muy pequeña, el día que mis hermanas y yo decidimos visitar a mi abuelo, algo extraño sucedió ese día, me encontré con un joven misterioso herido, intentando ayudarlo, cuando de repente aparecí como por arte de magia en un lugar distinto, un lugar que jamás en mi vida había visto o más bien un mundo misterioso, un mundo en donde habitan demonios, monstruos y muchas cosas, que en mi vida imaginaba ver, solo lo conocía por la televisión, para colmo me he convertido en alguien llamado el Ángel del otro mundo y la única manera de regresar a mi mundo, es por medio de unos guerreros y unos cristales misteriosos, con ello por fin puedo regresar a mi hermoso mundo y seguir con mi vida de estudiante, solo espero que encontremos pronto esos guerreros, ya que mi compañero de viaje no es tan social que digamos, pero estoy segura que juntos encontraremos lo que buscamos
Buen día para seguir con su viaje hacia la ciudad, intentaba acostumbrarse a su nueva vida en ese mundo desconocido, ya había pasado dos semanas desde su partida del reino Ota en compañía de su compañero de viaje. Aunque había ocasiones que ambos, se peleaban por tonterías, los dos empezaban acostumbrarse a estar juntos y trabajar en equipo
- he… kouji
Se mantenía al lado del joven, quien se mantenía con la mirada seria sin dejar de caminar, como detestaba que fuera tan reservado, que estaría pasando por la cabeza del chico
- ¿que pasa?
Pregunta este, sin dejar de avanzar y mirar hacia delante, sin dirigir su mirada a la chica
- lo que sucede es que…
Intenta decir algo que le molestaba, pero sin darse cuenta cae al suelo brutalmente, al tropezarse con algo
- ayayayayay ¿pero que demonios?!
Mira la causa de su caída, encontrándose con el cadáver de una persona, grita con todas sus fuerzas, aterrada a lo que veía sus ojos, dando varios pasos hacia atrás
- ¿que pasa?!
Se acerca a la chica, para fijar su mirada en el suelo, impresionándose un poco, para luego acercarse y examinar bien la persona que estaba en el suelo o mejor dicho el cadáver
- le han chupado el alma a esta persona
Informa el joven levantándose del suelo, para mirar a la chica, que no dejaba de mirar el cadáver, su mirada se torna seria
- talvez aun el responsable sigue en estos lugares
- ¿estas seguro?
Pregunta ella desviando su mirada a su alrededor, temiendo un poco no quería encontrarse con horribles criaturas, nota a lo lejos un pequeño brillo
- cuidado kouji!
- que?!
Voltea para atrás, notando que encima de él se le venía la criatura de apariencia humana de ojos brillosos, cae al suelo en conjunto con la criatura que intentaba morderlo
- kouji!
- aléjate de mi vista!
Dice este, dándole un golpe con su pie, en el estomago a la criatura, quitándoselo encima, respirando entrecortadamente, pero nota que había fallado hecho un grave error al no desaparecerlo, ya que la criatura se dirige hacia su acompañante
- MIMI!
Se queda mirando como la criatura se le viene encima de ella, dando un grito fuerte, cerrando con fuerzas sus ojos, extendiendo sus manos adelante en forma de impedir a que se acercara a ella, de estas empezando a salir cierto aura rosada, que se expulsa hacia la criatura, quien explota de pronto, abre sus ojos para notar, que ya no se encontraba a su al frente la criatura, dejándose caer al suelo, suspirando aliviada
El pelioscuro fija su vista en la chica que yacía en el suelo, su mirada se torna un tanto seria, como si estuviera pensando algo, avanza hasta donde se encuentra la joven, que alza su mirada y se le queda mirando confundida, el por su parte extiendo su mano, para ayudar a la chica a levantarse
- ¿estás bien?
- si, ¿como estás tu?
Pregunta ella saliendo de su asombro, notando cierta herida en la cabeza del chico en la cabeza
- estas herido!
- estoy bien, no es nada, hay que seguir
La chica por su parte saca de su bolsillo, un pañuelo limpiando la herida del chico, quien se mantiene mirándola por unos momentos, ella por su parte se separa del chico dejando escapar otro suspiro, al parecer tenía que acostumbrarse de ver criaturas como esas en el mundo que se encontraba
- me preguntó cuanto falta para llegar a esa ciudad
- tres días más
Responde el muchacho empezando a caminar, seguida de la castaña que lo sigue por detrás
- vaya… –dice esta bajando la cabeza- pero eso quiere decir, que estamos cerca –habla con positivismo la chica con una actitud muy alegre
El chico solo se limita a sonreír al ver la actitud positiva de la chica, al parecer ya no se quejaba como al principio lo hacia, esa era buena señal, ya que internamente la chica se hacia más fuerte
- kouji, mira!
Llama al muchacho, para detenerse y admirar un lago que estaba por el camino
- que hermoso, sabes por donde vive mi abuelo, también existe un lago es muy hermoso como este, cuando era pequeña siempre iba con mis padres y hermanas a acampar –recuerda la chica, su mirada se pone un poco melancólica al recordar a su familia
- tus padres deben estar preocupados por tu desaparición
Prosigue el muchacho colocándose al lado de la chica, con los brazos cruzados mirando de igual forma el lago
- tú lo crees?
Pregunta ella con una media sonrisa en sus labios, su rostro es cubierto por sus cabellos de delante, ojala y fuera así, pero la realidad era otra
- mis padres murieron hace cinco años atrás, murieron en un accidente
Aquellas palabras hacen que el muchacho habrá sus ojos con sorpresa, no se imaginaba una noticia como esa, realmente la chica tenía una actitud fuerte, ya que mantenía una sonrisa aun teniendo recuerdos tristes
- yo…
Se coloca al frente del joven pelinegro, brindándole una sonrisa, muy honesta, haciendo sorprende al joven
- lo he superado, les prometí a mis padres que seguiría adelante y que iba a graduarme del instituto –dice ella guiñándole el ojo al muchacho- por eso ahora debo encontrar a los guerreros para regresar a mi mundo –toma de la mano del chico para correr en conjunto con él, con una alegre sonrisa
- "realmente es fuerte, al contarme su historia" –sonríe dejándose llevar por la chica- "pase lo que pase, yo la protegeré hasta que encontremos a los demás guerreros"
Caminaba por los pasillos de su palacio con una inquietud por dentro, se detiene al ver una silueta que se encontraba sentado en los barandales, una sonrisa aparece en sus labios acercándose a esa persona, recostando en el barandal con la mirada opuesta
- hace tiempo que no nos veíamos, fuiste tú que los enviaste a esa ciudad, no es así? Mira al señor que le afirma con la cabeza, el fija su vista en el cielo nocturno
- kouji no es de derrotar fácilmente, además no permitirá que le hagan daño a esa niña
Asegura esas palabras sobre el pelinegro, sin dejar de mirar el jardín, en su boca se hallaba una pipa, sacándola de su boca, para esparcir el humo en el aire
- pero temo por algo
- tiene que ver referente a kouji
Dice el muchacho desviando su mirada en el hombre, que le afirma con la cabeza
- creo que ya sé, que te inquieta, pero el ya debe saber, cuales son las consecuencias…te preocupas tanto anciano
- talvez tengas razón
Contesta el hombre fijando su vista en el cielo nocturno, para dejar escapar un suspiro- "confiare en kouji en que no cometerá ningún error"
Todo estaba casi oscuro, solo la luz de la luna alumbraba sobre esas aguas cristalina, se quita uno por uno la ropa que llevaba puesta, para caminar y meterse en el lago, aunque hacia frío, lo mejor era darse una ducha, sumergiéndose por un rato, mientras pensaba en como se encontraba sus hermanas y su abuelo, solo esperaba volver a verlos, ahora que lo pensaba tenía que preguntar cuanto guerreros son en total, que tonta era, sube a la superficie, mirando para todos lados a ver si se hallaba una persona por ahí, suspira aliviada saliendo del agua
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Se encontraba colocando unas leñas a la fogata tranquilamente, esperando el regreso de la chica, se recuesta bajo un árbol, hacia tiempo que no se sentía tan relajado como ahora, decide descansar un poco cerrando sus ojos, suspirando profundo, sin darse cuenta quedándose profundamente dormido, dentro de ese sueño profundo vagos recuerdos empieza asechar su cabeza…
Estaba sentado en la rama de un árbol con la mirada en el horizonte, pensando en tantas cosas, su mirada baja hacia el suelo, notando a una joven de cabellos negros largos, de piel clara y ojos mieles, estaba sentada en una roca mirando de igual forma el horizonte, su dulce voz llega a sus oídos
- por que no bajas, así podemos conversar mejor
- no quiero!
Es su fría respuesta, bajando su mirada hacia la chica, quien lo mira por unos momentos para luego sonreírle, el solo frunce el ceño
- no deseas que vea la herida que llevas en el hombro ¿no es así?
El por su parte se sobresalta con sorpresa mirando a la chica, que lo mira con una gran sonrisa, sus mejillas se ruborizan, como era posible que esa chica supiera sobre su herida, desvía su mirada a otro lado
- no se de que hablas!
- entiendo…entonces yo subiré para que conversemos
El chico abre sus ojos, para volver a bajar su mirada hacia abajo, notando que la chica ya no se hallaba en el lugar, desvía su mirada a todos lados, para luego fijar su mirada al frente, ocasionando que este por casi caiga del tronco del árbol, pero es sujetado por la chica antes de caer, está vez se sentía muy estúpido, no podía creer que una mujer lo sorprendiera de esa forma, suspira hondo con intenciones de gritarle a la chica, pero sus labios son tapados por el dedo índice de la chica, que lo evitan hablar, nota que la chica por su parte quita su dedo, para luego sentarse más cerca de él
- ahora que soy el ángel, es nuestro deber cuidar los emblemas celestiales, para derrotar a Neo, es lo que quieres ¿verdad?
- Minami…
La chica baja su mirada con tristeza, el nota ello, lo que más detestaba era ver a una mujer sufrir por dentro, su mirada se desvía con un sonrojo en sus mejillas
- yo te protegeré Minami, ambos tenemos el mismo propósito, por eso te protegeré
- kouji…
- gracias
Agradece la chica mirando al pelinegro, el por su parte fija su mirada en la chica, para luego volverla a desviar
El joven de cabellos negros, extiende sus manos, apareciendo en ellas unas esferas de color oscuro, ocasionando una pequeña explosión, en donde se hallaba un grupo de monstruos, al parecer uno había escapado de la explosión dirigiéndose hacia él, quien lo toma desprevenido, de repente se escucha un aplauso a la vez que la criatura explota en los ojos del pelinegro, dejándolo asombrado, desvía su mirada hacia unos arbustos, topándose con la mirada seria de la joven de ojos castaños, para luego notar como ella se gira, dándole la espalda y entrar hacia el bosque oscuro
Por su parte despierta del asombro, empezando a correr hacia donde se había ido la mujer de cabellos negros
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La mujer de largos cabellos negros, de ojos mieles, daba varias pasos hacia atrás, ya que su barrera estaba siendo rebotada por el enemigo, un sudor baja sobre su sien, intentando no darse por vencida
- MINAMI!
-KOUJI!
El nombrado por su parte corre a gran velocidad al notar en el aprieto, que se encontraba la muchacha
- kouji vete, no voy a soportar más
Asegura la chica, notando como el enorme dragón intentaba romper la barrera de la chica
- olvidalo, te dije que estaría contigo
- kouji…yo… quiero decirte
Pero se detiene al sentir como su barrera desaparece, sus ojos se abren de par en par, alzando su mirada en el enorme dragón
- MINAMI!
El pelinegro por su parte corre con más velocidad, pero se detiene, sus ojos se abren, al notar como la chica empieza a brillar por todo su cuerpo, una nueva barrera cae en el lugar, dejándolo fuera de la pelea, golpea con fuerza la barrera con intenciones de ayudar a la chica, pero era inútil
- MINAMI!
La nombrada por su parte, desvía su cabeza aun lado, topando su mirada con la del pelinegro
- te amo
Son las últimas palabras de la chica, antes de ver en sus ojos una enorme explosión, la barrera desaparece, haciéndolo empujar muy lejos del incidente
AAAHHHH!!
Sus ojos se abren al escuchar un grito conocido, se levantan rápidamente, corriendo a gran velocidad, esquivando los árboles hasta detenerse, encontrándose con algunos hombres que sostenían a la chica con fuerza, empieza apretar fuerte sus puños, se trataba simplemente de débiles humanos, que querían propasarse con su compañera, pero eso no lo iba permitir
- sueltala…
Le ordena aun robusto hombre, de barba larga, que poseía entre sus brazos a la delicada joven, que intentaba escapar pero era inútil, colocándole un cuchillo en la garganta a la jovencita, quién se queda quieta con temor a lo que estaba apunto de pasarle
- quien te crees mocoso, en estar dándome orden
- ja! Estúpido, si no deseas morir, suéltala inmediatamente
Esa voz y esa expresión fría, la deja sorprendida, no era el mismo kouji de antes, algo distinto había cambiado, en sus ojos se reflejaba un brillo malicioso, como si se tratará de un demonio apunto de sumergir, una vez más sus ojos se abren de par en par, internamente nuevamente estaba apunto de sumergir el verdadero yo del chico
- humano estúpido, estás hablando con un demonio, no con uno de su especie
- kouji… no…
Extiende su mano derecha, su vista empieza a nublarse al sentir el fuerte agarre del hombre en su cuello, no la dejaba respirar muy bien, pero eso era lo que menos le importaba, más bien le preocupaba que el chico despertará su verdadero yo
- maldito demonio, que haces convertido en uno de nosotros, ustedes deberían desaparecer de este mundo
- patético
Sonríe con malicia, cerrando sus ojos por unos momentos para volver abrirlos, en ellos se podían apreciar un color dorado intenso
- detente, te lo pido
Sus ojos empiezan a emerger lágrimas, al ver un comportamiento distinto en el pelinegro, quien por su parte estaba con la mirada fija en sus presas
- ataquenlo!
El pelinegro por su parte sonríe con malicia, notando como los hombres se le acercan, por su parte los esquivas fácilmente, mandándolos todos al suelo, sus ojos empieza a brillar más intenso, sus uñas empieza a crecer más de la cuenta
- realmente es un demonio!
Dice uno de los hombres aterrado, al notar como alrededor del chico un aura oscura emerge de él
- ¿que hacen?! Vamos mátenlo, aun sigue con la apariencia humana así son débiles…
Sus ojos se abren, al notar la mirada del demonio en él, grave error al decir esa información, deja caer a la chica al suelo, dando varios pasos hacia atrás
- ahí esta tu chica, pero no me hagas daño
Pide misericordia el hombre, sin dejar de caminar hacia atrás, sus compañeros ya había salido huyendo
- por haber atrevido a lastimarla, ahora pagarás estúpido humano
Su voz fría y sus ojos estaban fijos en el hombre, que temblaba y pedía por su vida, nota como se alejaba a toda prisa, su sonrisa se amplia, después de todo le encantaba corretear a sus presas para al final eliminarlas, da un paso adelante, pero se detiene en seco al sentir un agarre en su pantalón oscuro, baja su mirada encontrándose con la chica, que intentaba recobrarse
- no lo hagas
Niega con su cabeza, respirando entrecortado, ya que antes de que el pelinegro llegará, había sufrido leves golpes en su cuerpo por parte de los hombres, alza su mirada fijando sus ojos en el demonio
- mimi…
Sus ojos poco a poco, vuelven a su normalidad, coloca una mano en su cabeza, hacia tiempo que no le pasaba, el de perder su control con los humanos, se da cuenta en la situación en la que se encontraba la chica, se arrodilla notando que esos engendros hombres le habían hecho daño y el ni siquiera había estado ahí para ayudarla
- yo…
- me alegro, que hayas vuelto a ser el de siempre
Esboza una sonrisa mirando al muchacho, quien por su parte se sobresalta y sin pensarlo, la atrae hacia sus brazos
- por mi culpa, ellos pudieron hacerte mucho daño, esto no hubiera pasado si hubiera estado contigo
- kouji… estoy bien, enserio
Asegura ella, sin separarse del pelinegro, cierra lentamente sus ojos, aquel abrazo le brindaba mucha protección, una sonrisa aparece en sus labios, lentamente responde de la misma forma, ambos se separan al darse cuenta que era una escena comprometedora, sus mejillas se ruborizan desviando su mirada a otro lado
- bueno, eso te pasa por no hacerme caso
Intenta actuar de lo más normal, tratando dar olvido a la escena, ayudando a la chica a levantarse
- acaso querías verme desnuda?! Pervertido!
- oye! A quien le dices pervertido, mocosa
- a quien le dices mocosa!
- a ti tonta!
Ambos acercan sus caras enojadas muy cerca, para luego ambos al mismo tiempo darse la espalda, cruzando al mismo tiempo sus brazos, enojados el uno con él otro
- vaya, vaya… quien lo diría, kouji el demonio más temible, peleando con una niña humana
Al escuchar esa pequeña frasecita, su mirada se fija en la rama de un árbol, encontrándose con una mujer de largos cabellos rojos, de tez pálida como la nieve, ojos de color de la sangre, sus labios estaban pintado de rojo, su vestido largo negro, abierto desde los pies hasta los muslos, con un cuerpo escultural, en sus manos llevaba un abanico estilo oriental, con la mirada fija en el nombrado, sin olvidar su frente que llevaba un pequeño cristal oscuro en forma de media luna
