Amm... je, lamento el retraso u_u, puedo darles millones de excusas, como exámenes de nuevo me enfermé o que se yo, aunque en realidad fue la falta de inspiración más que nada ¡Pero en fin! En lugar de aburrirlos con eso he aquí un nuevo capítulo, así que disfrutenlo ^^.
(Por cierto, si me enfermé, como un extra por tanto tiempo sin actualizar les daré un consejo... Nunca, pero nunca coman atún y más tarde leche u_u)
Si Digimon me perteneciera, probablemente estaría en Japón ideando una nueva temporada en lugar de estar aquí escribiendo -w-.
Hikari había estado durmiendo plácidamente hasta que sintió los rayos del sol sobre su cara. Intentó cubrirse con una de las almohadas, pero le fue inútil intentar recuperar el sueño, su mente inmediatamente comenzó a vagar por los hechos de la noche anterior. "¿En serio pasó?" se preguntó. ¡Claro que había pasado! Y había sido tan increíble que deseaba que pasara de nuevo. Sonrió para sí y en ese momento sintió un gran golpe del lado de la cama.
-¡Vamos Hikari!- llamó Mimi, de manera efusiva- Hoy vamos con los chicos… ¡Despierta!
A pesar de que ya estaba despierta, no llegaba a captar las palabras de su amiga. Se incorporó y la miró extrañada.
-¿Qué chicos?
Mimi la miró con los ojos como platos y justo cuando pensaba responder…
-¡¿Cómo que cuáles chicos, Hikari?- El grito de Miyako no se hizo esperar -¿En dónde tienes la cabeza?
Entonces Hikari recordó la tarde de ayer. Esos chicos. Suspiró con desgane y se levantó con pesadez, dispuesta a darse una ducha. La idea de salir con ellos no le agradaba mucho, y menos si pensaba en cierto rubio. Comenzó a hacer planes en su cabeza. Le había prometido a Takeru que lo vería de nuevo, pero sería imposible salir de nuevo tan tarde. No, de hecho a esa hora probablemente estarían de fiesta con los tipos de la playa. Con algo de suerte se escaparía por un momento para ir a buscarlo, aunque la tenía difícil considerando que sus amigas la vigilarían más que nunca por culpa de la noche anterior.
Salió de la ducha y enredó su delgada figura en una toalla. Sin importar como, cumpliría su promesa.
Las chicas por su parte no habían dejado de hacerle burla a Sora.
-¡Ya se los dije!- gritó por quinta vez- ¡Lo conocía desde hace tiempo! Sólo estábamos charlando.
-Así se empieza, Sora- Comentó Miyako, dándole codazos en los costados.
Sora se sonrojó violentamente y aparto a Miyako.
-¡Ya te he dicho que…!
-Mas te vale que eso no interfiera con nuestra cita esta noche, eh- dijo Mimi, callándola repentinamente.
-Para empezar- se defendió Sora- Las únicas entusiasmadas con esto son Miyako y tú.
-¿Qué me dices de Hikari? Le tocó uno lindo.
-No creo que Kari lo vea así…- comentó Miyako en voz baja, recordando a Hikari de la mano del rubio de la piscina.
-Ya lo hará, la verdad es que yo sólo conseguí las citas- declaró Mimi – El resto es cosa de él.
-Como sea- cortó Sora, una vez que Hikari se acercó a ellas- Vayamos a desayunar.
ooo
Takeru seguía acostado, se acababa de despertar y se había quedado viendo el techo. La noche anterior había esperado a que su hermano y Daisuke llegaran, supuso que no llevarían la tarjeta encima y acertó. Recordó que Hikari había prometido que se verían de nuevo, y tuvo sus dudas por un momento. No debía entusiasmarse demasiado con ella, o acabaría mal.
Se levantó más por obligación que nada y fue a darse una ducha rápida. Al salir del baño, no le sorprendió mucho ver a sus compañeros de habitación tirados en el sofá viendo televisión.
-¿Ya desayunaron?- preguntó.
-De hecho te estábamos esperando- comentó Yamato sin despegar los ojos de la pantalla.
Takeru bufó medio divertido al ver que ninguno de los dos parecía tener intenciones de levantarse.
-¿Y ahora a quién esperamos?- les dijo.
-Ah, claro…- Yamato se levantó de su lugar y apagó el televisor.
Ambos hermanos salieron de la habitación con Daisuke siguiéndolos a regañadientes.
Al salir, Takeru fijó su vista en la puerta de Hikari. Se preguntó que estaría haciendo en ese momento.
-Vamos, T.k. – llamó Yamato- Muero de hambre.
Takeru sacudió la cabeza y trotó para alcanzar a sus compañeros.
-Entonces, Teeks- dijo Daisuke- Prometiste que hoy saldríamos ¿Recuerdas?
El rubio menor maldijo para sí al recordar su promesa. Bah. Ya se las arreglaría para verla.
-Lo sé, lo sé- respondió con monotonía.
-De hecho chicos, hoy hay una gran fiesta en la playa ¿Qué les parece?
-¡Estupendo!- Gritó Daisuke como un niño emocionado- Apuesto a que habrá bastantes chicas ahí… ¡Y en bikini!
Takeru negó un par de veces con la cabeza. La idea de diversión de Daisuke distaba mucho de la suya, pero muy a su pesar, no tenía de otra más que aceptar.
Avanzaron por los pasillos del hotel con cierta monotonía. Eligieron una mesa en el exterior y ordenaron su desayuno. Aunque, tampoco era que Takeru tuviera mucha hambre. Comenzó a juguetear con la comida recién llegada mientras recorría el lugar con su mirada. Sonrió al descubrir a varias chicas viéndolos, tanto a él como a sus acompañantes.
-¡No puede ser!- gritó Daisuke, al ver entrar al grupo de chicas de la piscina.
-¿Qué sucede?- preguntó Yamato confuso mientras las miraba.
-Daisuke se las arregló para que esas chicas nos odiaran desde el primer día- respondió Takeru regresando su mirada a la comida.
-¿Eh? ¡Oh, vamos! Una de ellas es mi amiga – dijo Ishida.
-Déjame adivinar, ¿La pelirroja con la que estabas tan atento anoche?
-¡Silencio, Takeru!- gritó alterado y sonrojado- ¡No estaba atento! Es sólo que tenía mucho tiempo sin verla… es todo…
-Como digas.
-Con que no nos vean estaremos bien- dijo Daisuke, bajando la cabeza.
ooo
-¡Oh, rayos!- gritó Mimi.
-¿Qué?
-¡Los simios! Y por si fuera poco, agregaron uno más a la manada.
Hikari miró hacía la misma dirección que Mimi, para descubrir a Takeru totalmente concentrado en su comida. No pudo evitar sonrojarse y mucho menos sonreír.
Pero por supuesto, que Mimi se las llevó a la mesa más alejada del trío de chicos.
-Creo que exageras- dijo Sora, leyendo el menú.
-Hay que hacernos respetar, Sora- le respondió con una seguridad increíble. Sora se limitó a girar los ojos.
Por suerte para Hikari, le había tocado un asiento desde donde veía a Takeru a la perfección. Sólo debía disimular ante Mimi y probablemente ante Miyako también. Observó cómo el de los cabellos desparpajados hacía ademanes exagerados mientras decía algo inaudible desde donde estaban y el cómo ambos rubios reían con ganas. Admiró cada detalle del muchacho. Era bastante atractivo, de eso no había duda. Se preguntó hasta donde llegarían con eso, si es que iba a algún lado. También tenía que admitir que la simple posibilidad le agradaba…y mucho más que lo que desearía. Sacudió la cabeza y se internó de regreso en la conversación que mantenían sus amigas, pero de alguna manera sentía unas ganas enormes de ver a Takeru, y finalmente lo hizo, sólo para darse cuenta que él también había levantado la mirada en su dirección al mismo tiempo. Y justo como cuando se conocieron, las personas a su alrededor desaparecieron. Takeru lanzó una de sus sonrisas y le guiñó un ojo, para después levantarse de su asiento y seguir a sus amigos, que ya se le habían adelantado.
Por fortuna para la castaña, ninguna de sus amigas se percató del color que se había subido a su rostro. Había que calmarse… sólo eso.
El resto de la mañana pasó sin contratiempo alguno. Mimi se estaba dedicando a maquillar a las otras tres, después de todo, ya casi era hora de ir con sus "citas".
Finalmente tras un buen rato de estarse preparando bajaron al lobby, donde 3 de los chicos ya las esperaban. Comenzaron a socializar un poco, aunque era sólo Mimi quien más hablaba. Minutos después se les unió el de cabello azulado. Uno de ellos, precisamente la cita de Hikari, llevaba un auto deportivo, por lo que la castaña se vio obligada a ir en el asiento del copiloto. Sus tres amigas conversaban animadamente con sus respectivos chicos, inclusive Sora, así que Hikari se sentía realmente incomoda al ir al lado de aquél tipo de ojos glaciares. Para empezar, ni siquiera recordaba su nombre.
-Alexander- dijo repentinamente el calculador rubio, leyendo la mente de Hikari. Soltó una risilla- Discúlpame, pero como yo no recuerdo tu nombre, pensé que seguramente tampoco tú el mío.
-Hikari- respondió, permitiéndose liberar una sonrisa. Por primera vez desde que subió al auto, dejó de sentir ese sentimiento de incomodidad.
Llegaron a la playa en cuestión de minutos, en donde ya estaba la música a todo volumen y un montón de gente bailando a su ritmo. Mimi y Miyako corrieron ansiosas, llevando de la mano a sus acompañantes, Sora las siguió con calma, mientras Hikari esperaba a Alexander.
-Listo- dijo el rubio acercándose a ella- ¿Nos vamos?
Hikari asintió y comenzaron a caminar.
-¡Vaya!- exclamo Alexander, viendo alrededor- Creo que se nos han perdido los demás…
-Debimos haber acordado vernos en algún lugar o algo así- comentó Hikari.
Ambos comenzaron a charlar y aunque al principio fuese incómodo, poco a poco fueron tomándose confianza. Sin embargo, conforme el tiempo avanzaba, Hikari comenzó a desesperarse… quería verlo de nuevo.
ooo
Takeru era llevado casi a rastras por Daisuke, que no paraba de hacer comentarios acerca de la gran fiesta que les esperaba.
-En serio, Dai- dijo Ishida un tanto hastiado- has dicho lo mismo durante todo el día, creo que ya hasta me lo sé de memoria.
-¡Es que será estupendo!- gritó el moreno por enésima vez.
Yamato prefirió no seguirle el juego.
Takeru ni siquiera se percató de que ya estaban en la playa, por lo que miró a su alrededor con una cara que se veía más a menudo en Daisuke. Dejó escapar un suspiro de inconformidad y volteó, queriendo preguntar qué harían ahí, pero para su sorpresa, ninguno de sus acompañantes estaba a su lado. Soltó aire de forma ruidosa y comenzó a caminar entre la gente. Ni siquiera pasó por su mente aprovechar ese momento para escaparse y buscar a Hikari. Se sentó en la barra de un bar improvisado y se dedicó a curiosear y a disfrutar de la música.
-La casa invita- le dijo una chica de manera coqueta, mientras le servía una bebida. Takeru le sonrió y tomó el vaso que se le ofrecía. Una vez que la chica desapareció de su vista, dejó el vaso de lado y se levantó. No tenía deseos de perder la conciencia en ese momento.
Avanzó esquivando y hasta empujando a los numerosos grupos de gente que había, lo cual era especialmente difícil considerando que la mayoría bailaba. Finalmente llegó a un lugar un poco apartado y se sentó en la arena. A cualquiera le parecería ridículo que estuviera sentado ahí, teniendo a su lado una tremenda celebración, pero para aquel rubio, era bastante relajante estar ahí sentado, solo y viendo hacía la nada, o tal vez el mar, sin importarle si quiera el barullo a su lado.
Tuvo ganas de buscar a su hermano y avisarle que se regresaba al hotel, pero el desastre de gente que había a sus alrededores le hacía dudar. Después de pensarlo por unos segundos comenzó a empujar gente de nuevo, abriéndose paso. Para su mala suerte, tropezó con una botella que había tirada por ahí. Cerró los ojos y lo único que sintió fue como caía encima de alguien.
-¿Takeru?- llamó Hikari viéndolo fijamente.
-Hey, ¿Estás bien?- preguntó una voz ronca, cuyo dueño se encontraba debajo de Takeru.
-¡Lo lamento!- gritó el rubio, sonrojado e incorporándose inmediatamente. Tendió una mano al otro rubio, que momentos antes había hecho caer.
Alexander tomó la mano que se extendía ante él y se levantó de un salto. Se sacudió un poco y levantó la botella.
-Deberías dejar de beber ya, ¿No te parece, amigo?- comentó casi con burla.
-¿Estabas bebiendo?- preguntó Hikari, extrañada. Aunque claro, no sabía nada acerca de los hábitos alcohólicos de su nuevo "amigo"
-¡No! ¡No! Yo no estaba…- El rostro de Takeru había pasado por todos los tonos rojizos posibles.
En cambio el rubio británico soltó una ligera carcajada.
-No pasa nada… he visto cómo alguien ha tirado la botella antes, disculpa, debí haberla recogido cuando la vi.
Hikari dio un golpe juguetón en el hombro de Alexander y también rió.
-Por un momento sí me creí que había estado bebiendo ¿Sabes?
Su interlocutor sólo atinó a reír. Takeru visualizó la escena, casi queriendo golpear al tipo aquel. Se contuvo al descubrir la mirada de Hikari, clavada en la suya.
-Fue un placer entonces… Hikari- Murmuró el inglés, sonriéndole.
-¿Te vas?
-Sí… fue divertido, pero creo que te dejo con mejor compañía. Espero verte luego.
Entonces se fue perdiendo entre la gente, dejando atrás a una Hikari agradecida, y a un Takeru incrédulo, es decir, ¿Se iba así como así? Y él que pensaba que trataba de cortejar a su chica.
"¡Cuál que 'tu chica', Takeru!" se reprendió a sí mismo después de semejantes pensamientos.
-¿Te apetece salir de aquí?- preguntó Hikari. El aún embobado chico asintió mientras tomaba su mano y la guiaba lejos de tanta gente.
Finalmente quedaron en un lugar cercano a la fiesta, aunque sin tanta gente. Desde donde estaban, podían escuchar la música a la perfección.
-Mira que irte a una fiesta sin mí, mentirosa- dijo Takeru con ese tono de superioridad.
-Ni hables, Takaishi, que encontrarte aquí no me causa mucha gracia, además bebiendo…
-¡Te he dicho que yo no…!
-Jaja, cálmate ¿Quieres? Ya lo sé.
-Bien, pasando a otras cosas- dijo él con una sonrisilla- ¿Qué hacías con ese rubio, alto y acento presumido, eh?
-Debilidad por los rubios, supongo- respondió la chica, encogiéndose de hombros.
-¡Oye!
Hikari volvió a reír.
-Ok, ok. Mimi lo trajo para que fuese mi "cita" el día de hoy, y si te alegra saberlo, me sacaron a la fuerza de la habitación.
-Ya sabía.
-¿Eh?
-Bueno es obvio- respondió- ¿Por qué arreglarías tú una cita con otro teniendo a un chico tan atractivo como yo a tus pies?
-¿Así que a mis pies, eh? Jaja, bájate de esa nube ya, Takaishi.
-Venga, Yagami, deja de usar mi apellido.
-¿Entonces Teeks está bien?
-¿Cómo es qué…?
-Lo escuché desde el pasillo- respondió Hikari con toda naturalidad.
-Vaya, así que también eres fisgona- Negó con la cabeza un par de veces- Eres incorregible, Hikari Yagami.
Hikari le sacó la lengua, pero su gesto infantil cambió por uno de sorpresa al sentir la mano de Takeru sobre la suya. Lo miró embelesada, mientras él, sonrojado, miraba hacia el mar. Ella también giró su cabeza.
En momentos así, lo mejor era guardar silencio.
Ambos estaban sentados, con sus dedos enlazados, cuando Takeru escuchó una de las líneas de la canción que tocaban en ese instante… Aquella línea se quedó por un momento en la cabeza de Takaishi…"Now I'm fallin' into summer love"
-Ahora estoy cayendo dentro del amor de verano- murmuró la traducción en el oído de su coetánea, quien se estremeció. Poco a poco, fue volteando hasta quedar frente a frente con él. Sus rostros estaban a escasos centímetros el uno del otro, Takeru pegó su frente con la de ella, quien seguía temblando al sentir como sus alientos se mezclaban. Y finalmente, ante aquel increíble atardecer, él juntó sus labios con los de ella, envolviéndose en un suave y tierno beso que duró lo que para los dos fue una eternidad. Se separaron por la falta de aire, ambos sonrieron.
-Parece ser que ese beso me causará una pequeña adicción- murmuró Takeru, acercándose a ella de nueva cuenta. Yagami no pudo más que sonreír mentalmente mientras correspondía.
Al diablo con sus ideas del amor de verano.
¿Y bien? Espero que no haya quedado incoherente o algo u_u la verdad tengo sueño y no quiero ponerme a leer xD. Etto... ¿Reviews :D?
