Este es el cuarto capi, espero que les guste. Dejen muchos reviews, cuantos mas dejen, mas emocionante haré la historia…

Yaxia: Bueno, aqui esta el capi, espero te guste. Traté de ponerle mucha emocion, no se si me sale, trataré de hacerla lo mejor posible, jaja, tuve que adelantar unos sucesos para que haya mas emocion, porque sino habia que esperar hasta el capitulo diez para ver cosas importantes y emocionantes, pero creo que este me quedó bien, espero tu opinion

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Tonks agitó su varita, Harry pudo ver como los mortifagos se preparaban para defenderse. De la varita de Tonks salió un gran leopardo plateado como un rayo, que se dirigió hacia los encapuchados.

Múltiple "Expelliarmus"

Los mortifagos se asustaron al ver esa figura plateada volar por el aire hacia ellos, pensaron que seria algún tipo de magia desconocida, aunque, bueno, sí era desconocido para ellos. Tonks aprovecho la distracción de los mortifagos, que lanzaban todo tipo de hechizos conocidos hacia el leopardo plateado para tratar de dañarlo, para decirle a Harry:

-Corre -

Tonks y Harry se voltearon y empezaron a correr, buscando algún tipo de puerta o alguna forma de salir.

-Se escapa, atrapadles- dijo una voz de los mortifagos, mientras arreglaba la puerta y luego la sellaba con unos movimientos de su varita. Al instante la oscuridad volvió a la sala.

Harry podía sentir los pasos de los mortifagos tras él. Prendió su varita, pero esta solo iluminaba unos pocos metros adelante, debido a la neblina que allí se encontraba. Ese lugar parecía enorme, era tan oscuro que no se podía ver el final de esa sala. Corrían con todas sus fuerzas hasta que se toparon con una pared. Siguieron la pared hasta encontrar la puerta. Ellos ni los mortifagos podían tirar ningún hechizo, ya que había tanta oscuridad, podían darle a algunos de sus amigos. Los pasos de los mortifagos se escuchaban cada vez mas cerca y ellos seguían buscando una puerta por esa pared.

-Aquí- gritó Tonks.

Ella agitó su varita y abrió la puerta. Entraron lo más rápido que pudieron y cerraron la puerta.

Harry apuntó con su varita a la puerta y pensó el hechizo para cellar puertas: Colloportus. Cuando las pronunció en su mente, un destello de luz salió de la varita y choco contra la puerta, cerrándola con un fuerte chirrido.

La habitación en la que encontraban era chica y también estaba oscura, aunque un poco iluminada por los agujeritos de una pequeña ventana que estaba tapiada en lo alto de la pared. Esta era muy chica como para que una persona quepa por allí si quisiera escapar (estoy hablando de la ventana). Tonks prendió su varita, y la sala se iluminó por una luz mágica de color blanca. Parecía que estaban en una oficina. Estaba muy sucia y llena de suciedad. A la derecha de la puerta había un escritorio lleno de telarañas, y algunos objetos. Había un retrato con el vidrio roto de un hombre que abrazaba a su hijo, o eso creía Harry. El hombre tenia pelo marrón oscuro casi negro, y este era rebelde como el de Harry. Se alegro al ver que él no era la única persona que tenía pelo de esa manera. El niño tenía pelo negro, bien oscuro, y este debería tener un año. En el escritorio también había algunas carpetas muy sucias y con telarañas y algunas portas lapiceras. Al lado del escritorio había un baúl cerrado con candado, el cual intrigo a Harry a abrirlo, pero no tenían tiempo

-¿Dónde están?- pregunto uno de los mortifagos.

-Allá- dijo una segunda voz. Harry supuso que habían divisado la puerta. Empezó a girar para tratar de ver alguna otra puerta.

Su mirada se paró cuando la vio. Una puerta marrón de roble, rajada y muy sucia, les impedía el pasó hacia la siguiente habitación. Muchos ruidos provenían de la sala donde estaban los mortifagos, para tratar de entrar por la puerta que estaba cerrada por el hechizo de Harry. Tonks agitó su varita para abrir la puerta, esta hizo un chispazo pero no se abrió. Eso era algo raro, solo puertas que estaban cerradas con magia no se podían abrir con el hechizo "Alohomora".

-¿Qué pasa?- preguntó Harry

-No se, no abre-

Harry se quedó helado, no podían salir. Pero tuvo una idea, se acordó del hechizo que usó Hermione para abrir la celda en donde estaba encerrado Sirius, en una de las torres de Hogwarts. (Este hechizo es de "El Prisionero de Azkaban", la película) Se acercó a la puerta, le apuntó con la varita, dio unos movimientos en el aire en forma de círculo y pronunció el hechizo.

-Bombarda- dijo Harry. Un fuerte chispazo salió de su varita, que al chocar con la puerta, la sacó de sus bases, con un fuerte ruido como el de una granada, y llenando de humo la zona.

Tonks cruzó la puerta a través del humo, y Harry empezó a correr detrás. Esa era otra habitación en forma de oficina, parecida a la anterior. Miraron a ambos lados y no vieron ninguna puerta, no había otra puerta, estaban atrapados. Harry pensó que ese era el final, detrás de ellos venían seis mortifagos, que eran muchos para él solo con Tonks. Miró a la sala anterior y apuntó a ella con la varita. Estaba preparado para cuando aparezcan los mortifagos, haría lo que sea para derribarlos, para que se arrepientan de haber elegido ese bando. Tonks parecía hundida en sus propios pensamientos, de seguro estaba buscando alguna solución.

-Vamos a desaparecer- dijo Tonks al fin, contenta por haber encontrado una solución. –Tu ya lo sabes hacer, aparécete en la calle de tu casa-

Claro, eso es¿Cómo no se le hubiera ocurrido antes? Harry cerró sus ojos y se imaginó la entrada de su casa. Esperó unos segundos y los volvió a abrir.

No lo podía creer. En frente suyo estaba Tonks, pero no estaban en el jardín ni en la calle de los casa de los tíos de Harry. Se encontraban en la vieja y oscura oficina de antes.

-Algo esta mal- dijo Tonks mirando a su alrededor –No podemos desaparecer-

Harry empezó a preocuparse más que antes. Eso si era el fin. Todo su cuerpo temblaba de arriba a bajo. Suspiró y espero lo peor, con la aurora de pelo rosado a su lado, que ahora cambiaba a un color verde oscuro.

Se escuchaban los intentos de los mortifagos para la abrir la puerta, o eso creía él. Se escuchaban diversos tipos de hechizos, que chocaban con la puerta, y algunos daban con la pared, lo cual le pareció raro. Pero no solo se oía eso, en ese momento se comenzaron a escuchar algunos gritos y gente que corría. Un mar de dudas se cruzó en la mente de Harry. Giró su cabeza y miró a Tonks quien también noto raro esto.

Los pasos de los que se encontraban del otro lado, cada vez se escuchaban mas cerca, hasta que la voz de alguien joven de mujer, gritó el mismo hechizo que usó Harry para abrir la puerta.

-Bombarda- gritó la joven al tiempo que la puerta era arrancada de sus bases, con una fuerte explosión.

Harry se preparó para atacar. Levantó su varita, y preparó el hechizo en su mente. Varios hechizos pasaban por sobre el hombro de la persona que entraba por la puerta, y esta aun no se veía por la oscuridad de la sala anterior. Harry esquivo estos hechizos, y volvió a levantar su varita, cuando estaba por atacar, una voz lo paró…

-No!!!. Espera- le dijo la joven que aun no se veía.

La chica corrió hacia Harry, y cuando se pudo ver, la cara de una chica de diecisiete años le devolvía la mirada. La ropa estaba bastante sucia, y rajada en las piernas. También tenia unos cortes en la cara.

Alguien que se encontraba detrás de Hermione lanzó un hechizo a la puerta y la volvió a cellar.

-¿Hermione¿Ron¿Lupin?- preguntó Harry -¿Qué hacen aquí?

-¿Cómo que hacemos aquí? No ibas a pensar que los dejaríamos luchar solos con tantos mortifagos- le devolvió Hermione tras sus ojos miel.

Tonks fue hasta Lupin lo abrazó fuertemente mientras le preguntaba si se encontraba bien.

-¿Cómo supieron que estábamos aquí?- preguntó Harry

-Por el Patronus que nos envió Tonks- Volvió a decir Hermione.

-¿Qué nos envió Tonks? Querrás decir, el que me envió Tonks. Hasta donde recuerdo, lo recibí yo, y ustedes me siguieron.- dijo Lupin.

Harry posó su vista en el pelo de Hermione, no estaba enmarañado como de costumbre, sino que estaba liso y atado en un rodete en la nuca. Harry le señalo el pelo y le preguntó -¿Qué te?…-

-Ahora no, luego te cuento- lo corto Hermione

-Bueno¿Qué esperamos¿Ya nos podemos ir?- dijo Ron, debajo de sus cabellos color rojo fuego. El solo hecho de pensar que estaban allí, con seis mortifagos, acechándolos, no le era de mucha felicidad.

-No hay salida, no podemos salir- dijo Harry

-¿Qué dices? Entonces ¿que es eso?- Dijo Ron apuntando con la mano a un pequeño hueco en la pared, del lado inferior izquierdo.

¿Qué era eso? Parecía una especie de pasadizo secreto, Harry juraría que no lo había visto antes. Tonks corrió hacia el pequeño túnel y miro hacia adentro para inspeccionarlo. Este era muy chico, para pasar había que pasar cuerpo a tierra, era oscuro, y estaba muy sucio.

-Bueno, creo que es seguro, pero no se adonde nos lleve- dijo Tonks poniéndose de pie.

-No creo que sea muy seguro- dijo Ron, mientras Harry y Hermione asistían con la cabeza…

-Yo iré- dijo Lupin -¿ustedes¿Se quedaran?-

Se acercó al pequeño túnel de la pared, se agacho, y se internó en él. Su cuerpo cabía horizontalmente y bastante apretado, costaba arrastrarse con poca movilidad. Luego Tonks lo siguió. Ahora solo faltaban Harry, Hermione y Ron.

-¿Qué pasa?- le preguntó a Hermione, Harry, luego de verle la cara de asustada.

-Es que no me parece seguro¿tu que piensas?-

-Yo también creo que no es seguro- dijo Harry

-Bueno¿iremos o no?- dijo Ron pasando la vista de Harry a Hermione con sus ojos color azules brillantes.

Los tres estaban mirando sus caras dudosas de entrar al pequeño túnel, cuando la segunda explosión de la puerta les hizo poner los pelos de punta. Pero esta vez la atravesaban mortifagos. El humo de la explosión invadió la primera oficina, y parte de la que se encontraban ellos.

-Si, claro que iremos- dijo Hermione, mientras se internaba rápidamente en el oscuro túnel. Tras ella le siguieron Ron y Harry. Lo único que tenían que hacer era rezar para que los mortifagos no vean ese túnel. Harry seguía arrastrándose por el túnel detrás de Ron, mientras escuchaba las conversaciones de los mortifagos por el eco de sus voces.

-¿Dónde se han ido?- dijo una la voz de una mujer

-No se, no se pueden haber ido así nomás- le respondió otra voz pero de hombre

-Quizás hayan desaparecido- dijo una tercera voz

-¿Es que nunca piensas?- dijo la mujer – no pueden haber desaparecido, no con un hechizo antidesaparicion puesto sobre el lugar- termino de decir la mujer

-Malditos, busquen en toda la zona, vamos salgan!!!!, busquen afuera- dijo el segundo hombre

Harry no lo podía creer, eso era mucha suerte¿Cómo no vieron el túnel? Bueno, a Harry no le importo, solo agradeció por eso. Luego de arrastrarse por ese túnel por unos veinte minutos, pudo ver delante de él, luz. Se alivio por eso, ya que le dolía todo el cuerpo por estar tanto tiempo en esa posición. Luego de que los que estaban delante de él hubieran salido, la luz del sol invadió su vista y se tapó la cara para poder ver. Se paró y vio que estaban en un callejón, seguramente por detrás de la fábrica. Estiró sus piernas, y ellas le agradecieron eso, ahora ya no le dolían. Este callejón era muy estrecho, como también muy largo. Había más o menos la misma distancia para cualquiera de las dos salidas a sus lados. Al final de un lado se podía ver una plaza o un parque, y al final del otro lado se podía ver solo la cale.

-¿Para donde vamos?- preguntó Ron

-Por allá- dijo Lupin señalando para el lado de la calle en donde terminaba en la plaza.

Los cinco empezaron a caminar rápido hacia allá, cuando Tonks hablo

-Preparen sus varitas, por si acaso-

Harry, Ron y Hermione sacaron sus varitas, ya que Lupin ya lo había hecho. Todos estaban preparados, Harry preparo hechizos desarmadores en la punta de su lengua, para cuando llegasen al final del callejón. Solo le faltaban veinte metros, veinte metros que los separaba del final de ese lugar, cuando unas sombras negras se cruzaron por la entrada del callejón. Era los mortífagos de antes, o eso creyeron ellos. Harry y sus compañeros pararon la marcha. Se quedaron unos enfrentes de otros, apuntándose mutuamente. Uno de los encapuchados se acercó unos metros, mientras se quitaba la capucha. La cara de una mujer asomó la cabeza, tenia el cabello castaño y con rulos bien armados. Ahí estaba, quien asesinó al padrino de Harry. Le costo identificarla como Bellatrix, estaba muy cambiada, ya no estaba como cuando se había escapado de Azkaban, sino que se encontraba en mucho mejor estado, había aprovechado el tiempo que llevaba fuera de prisión.

-Bueno, aquí esta el chico Potter, después de todo, nos volvemos a encontrar- dijo Bella, con un tono frío y superior.

-¿Qué quieres?- dijo Harry sin inhibición, con voz fuerte y sin mostrar el más mínimo signo de miedo, aunque lo tenía en su mínima parte.

-No me hables así Potter¿con quien te crees que estas hablando-

-Con una detestable persona, mataste a mi Padrino, por lo que no eres más que una hormiga para mí-

De la cara de Bellatrix salió una expresión asquerosa, digna de repudiar, la cara con más asco que Harry pudo ver, más incluso, que las caras de Snape y Draco.

-Ten cuidado, no te mato solo porque no tengo que hacerlo, sino, ya estarías comiendo tierra- dijo Bellatrix fría y lentamente, para hacer sufrir a Harry, aunque no lo hacia. –Tu padrino era el detestable, un traidor de sangre, la peor persona que podía existir, todos estamos mejor sin él-

Eso era mucho. Un calor agobiante subía por el cuerpo de Harry hasta su cabeza, nublándolo de todo lo que no debía hacer. Lo único que Bellatrix lograba con eso era hacer enojar a Harry, y eso no era bueno. No trato de dejar el odio, al contrario, trato de acordarse de cosas que lo hagan enojar, para descargarse sobre Bellatrix, no le importaba que haya muchas personas mas, él solo quería vengar a su padrino. Apretó sus dientes y tomo fuertemente su varita, preparado para atacar. Sintió que alguien le agarró el brazo. Miró quien lo hacia y se topó con la cara de Hermione que estaba a su lado, quien le hizo un gesto de negación. Harry entendió el gesto, quería decir con eso que no se precipite y que no haga nada entupido, pero el hizo como que no entendió el gesto y volteo su cara hacia Bellatrix.

-También estamos mejor sin algunas otras personas, como tus padres¿Quién iba a querer a tan aborrecibles personas? Nadie- dijo Bellatrix, enfatizando la ultima palabra, para hacer enojar a Harry y lo conseguía, solo que esto no era bueno.

Ella ya dijo mucho, Harry no podía permitir que hable así de sus padres. Estaba muy colorado, él lo sabia por el calor que sentía en su rostro, sabia que él iba a hacer algo, que eso seria un suicidio, atacar a esa mujer sabiendo que tenia detrás otros seis mortífagos, pero no podía evitarlo, ella debía pagar lo que había dicho, debía pagar lo que había hecho.

La mano de Hermione volvió a tomar la de Harry, pero mas fuerte y tratando de impedir que haga nada, pero Harry se zafó de un fuerte movimiento, y también vio como los demás, Ron, Lupin y Tonks se preparaban para atacar, eso lo hizo sentir seguro. La mano de Hermione lo volvió a tomar, aumentando el enojo de Harry

-¿Qué quieres?- le susurro Harry cerca de los oídos de Hermione.

-Que estamos preparados, hagas lo que hagas, te apoyaremos- le devolvió en susurro

Harry no se esperaba eso, se esperaba un regaño, pero esto lo hizo sentir mas seguro que antes. Volteó su mirada a Bellatrix.

-Nadie es más detestable que ustedes, expelliarmus!!!- gritó Harry. No era muy efectivo, pero sabia que era suficiente¿Cómo que era suficiente un hechizo desarmador en esos momentos? No sabia, pero sabia que con eso bastaba. Bellatrix no se esperaba un ataque, no tuvo tiempo de hacer nada.

De la varita de Harry salió un chorro de luz roja que fue hacia Bellatrix. Pero antes de llegar al final, antes siquiera de tocar a Bellatrix, alrededor del chorro de luz roja, apareció una voluta de luz escarlata, la cual recibió antes de llegar a los mortífagos, dos hechizos por parte de los encapuchados, pero no le hicieron daño a la voluta que se acercaba a ellos. Cuando el hechizo llegó hacia ellos, (tengan en cuenta que todo esto ocurre muy rápido, desde que el hechizo es lanzado hasta que llega a Bellatrix) el chorro de luz se dividió en seis partes mas, las cual cada una dieron con cada mortífagos, lanzándolos por el aire hacia arriba y hacia atrás, todos a la vez y desarmándolos de sus varitas. Los siete cayeron al suelo, en diferentes partes de la calle, (tengan en cuenta que se encontraban casi al final del callejón, y con este desarme, caen en la calle), y a algunos, desmayándolos.

-Accio varitas- dijo Hermione al lado de Harry. Las siete varitas salieron volando hacia ella. Harry pudó agarrar una, Hermione agarro otra, y Ron tomo del piso las otra cinco varitas.

-¿Cómo lo hizo?- dijo Lupin mas para si que para los demás detrás de Harry.

Tonks solo miraba a los mortífagos, estupefacta, ella tenia mucha experiencia como para darse cuenta que era imposible hacer lo que Harry hizo. E incluso Harry estaba atónito, no podía creer lo que había hecho¿Qué hice?, se preguntó, no creía que solo por estar enojado pudo hacer eso, no, algo había pasado. Hermione y Ron se pusieron a ambos lados de él, mirando a los mortífagos como se arrastraban doloridos hacia atrás, ya que sus caídas no habían sido del todo buenas.

Harry no podía hablar, se había quedado sin habla, por lo que Lupin se adelantó y dijo a los mortífagos

-No vuelvan nunca mas, él es el elegido, nunca nadie podrá contra él, él es quien terminará con Voldemort, esto terminará pronto-

-No, no, no- decía Bellatrix lentamente, riendo –No, te equivocas, nadie derrotará al Señor Tenebroso, y esto es solo el comienzo-

Dio una pequeña risa lúgubre y desapareció con un plop. Luego, los otros seis mortífagos también desaparecieron.

En ese momento Harry sintió que los cuatro lo estaban mirando, bajo la vista y no dijo nada. Aún no sabía que había pasado, y seguro le preguntarían eso.

-¿Cómo lo hiciste?- preguntó Ron

-¿Qué fue eso?- dijo Tonks

-No se, no se como lo hice- dijo Harry aun con la cabeza baja.

-Sabes que nadie puede hacer eso ¿no?, sabes que solo magos poderosos pueden ¿no?- dijo Hermione tratando de que Hermione los mire

-Si, lo se, no se como lo hice, no fue intencional-

-¿Qué sentías en ese momento?¿en que pensabas?- preguntó Lupin impaciente

-Creo que este no es el mejor lugar para hablar, vamonos- dijo Tonks

-Si, creo que deberíamos irnos- respondió Lupin

-¿Vamos a mi casa?- preguntó Ron

-No, allí no. Hasta que cumplas tus 17 no deberías estar muy lejos de casa. Tienes que aprovechar la protección de tu madre al máximo, aparte, si alguien del ministerio te ve habría problemas, recuerda que aun no puedes aparecerte- decía Tonks mirando a Harry

-Bueno, esta bien, vayan a la casa de Ron, dentro de tres días cumpliré los años, luego podremos hablar, yo me voy a mi casa- dijo Harry

-Vamos, te acompañamos- dijo Lupin empezando la caminata. Los demás lo siguieron por detrás.

-¿Cómo hiciste para atacar a siete personas a la vez?- le preguntó Ron a su lado mientras caminaban

-No se, sinceramente no se- dijo Harry despacio, y dio un suspiro

Caminaron varios minutos hasta que llegaron a la casa de los tíos de Harry. Ellos aun no estaban ya que volvían en la tarde, su tío del trabajo, su tía de las reuniones con sus amigas y las salidas de parrandas de su primo Dudley.

-Bueno Harry, te dejamos aquí- le dijo Lupin

-Quizás pase mañana- le dijo Tonks con una pequeña sonrisa mientras saludaba a Harry

Luego Hermione se lanzó sobre Harry y lo abrazó.

-Te extrañe todo el verano, pensaba en los malos momentos que podrías estar pasando- dijo Hermione, y con esto, Ron se puso un poco colorado.

-No te hagas problema, no fueron tan malos- exclamo Harry

Luego Ron se acercó a Harry y le extendió la mano

-Bueno amigo, nos vemos en unos días-

Y con esto, Harry entró en su casa, saludo con a mano otra vez, y luego los cuatro desaparecieron con un ruido a plop.

Harry se volteó, entro en la casa y se dirigió a su habitación. Tenía mucho que pensar, en todo lo que había pasado. Muchos le decían que era buen mago, pero eso de desarmar a siete personas a la vez, era otra cosa, no era solo simplemente ser buen mago, ahí había algo, y debía averiguarlo. Pero lo haría después, ahora estaba muy cansado. Con toda la ropa puesta, se tiro en la cama, y el sueño se apoderó de él, hundiéndolo en un profundo sueño.

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Aqui termina el cuarto capitulo, es emocionante lo que puede hacer Harry, no? Cuanto antes actualizaré, espero que les haya gustado.