Invader Zim es propiedad de Jhonen Vasquez y Nickelodeon. Esta obra es sin ánimos de lucro.

Hola adorados lectores, les traigo el cuarto y último capítulo de este fic, espero les haya gustado y si desean saber más de Gaz pues visiten los siguientes trabajos que también tengo: "City Blood" [ZaGr (Lemon)] "Las Sombras de la Guerra" [Gaz (Lemon)] "La Nueva Invasión" [ZaGr, ZaTr]

En verdad espero que tengan el tiempo de checar los fics que acabo de mencionar, y gracias por leer este fic que parece haber agradado a los lectores. Sin más tiempo que perder les dejo con este ultimo capitulo y recuerden comentar que ningún comentario es mal recibido.


—Una Gélida noche—

El frio es congelante mientras el chico de cabello guadaña observa desde la ventana de la sala la helada obscuridad de la noche. Faltan horas para que amanezca y se reúna de nuevo con Zita. El ultimo día en que el molesto collar que llevan en el cuello los mantenga juntos. Su ansiedad se interrumpe al recordar le escena que presencio en el centro comercial.

/Flashback/

El día ah ido de lo mejor, el chico de cabello guadaña disfruta de una rebanada de pastel de chocolate mientras observa como Zita sonríe y consume bocado tras pequeño bocado de pay de fresas.

-Mañana es la fiesta de navidad- exclama la pequeña niña de cabello puntiagudo.

-Oh, sí. Casi lo olvidaba, *risa nerviosa*- responde Dib

-Creo que será divertido, me la eh pasado muy bien contigo estos días- dice la chica del pay de fresas.

-Si yo también- exclama el chico de cabello de guadaña con una sonrisa.

Después de tanto pastel el chico sale algo tambaleante por el subidon de dulce en su sistema, Zita dijo algo sobre el tocador pero Dib no recuerda que es exactamente, su cabeza le da vueltas y su visión es algo borrosa, por ello no enfoca bien lo que hay a pocos metro de donde se encuentra.

Tarda un poco pero gradualmente su visión mejora y ese punzante dolor de cabeza suyo también disminuye, se alegra por recuperar su estado, pero su felicidad se borra al ver lo que hay frente a él a escasos metros.

/Fin del Flashback/

La ira es casi incontrolable cuando recuerda como los labios de Gaz se unían a los de Zim, le repugna la idea de imaginar a su hermana con el invasor.

-¿Qué demonios haces allí? No te has movido desde que llegaste- exclama la vos de Gaz haciendo que el chico de enorme cabeza le preste su atención.

La pequeña Gaz mira uno de los constantes comerciales de Pizza Cerdo que la suelen hipnotizar mientras se acurruca en una de las esquinas del sofá.

-Solo pienso- responde el chico cabezón.

-Pues ve a pensar a otro lado- Expresa Gaz con autoridad y enojo.

Dib abre la boca para confrontar a su hermana sobre lo que presencio en el centro comercial, pero inmediatamente la cierra por temor a la pequeña chica, después de todo el hacerla enojar solo le traerá más problemas, y ya le advirtió al invasor que no se acercara a ella, después de mañana todo regresaría a la normalidad.

-¿No me escuchaste?- reafirma la pequeña de cabello morado al percibir aun la presencia de Dib.

El muchacho suspira antes de marcharse intentando no hacer ruido, Gaz se relaja un poco al escuchar la puerta de su hermano cerrándose en el piso superior de la casa.

La mente de la pequeña de cabello morado se llena de distintos pensamientos y de una ansiedad por que el sol salga en el horizonte. Se siente un poco enferma y algo molesta por verse a sí misma en ese estado tan vulnerable que ah visto en otras chicas. Nunca se imagino así y menos por culpa del invasor, pero sin importar su enojo o frustración no puede evitar emocionarse por ver de nuevo al Irken.

En la casa del Invasor las cosas son un tanto diferentes, el Irken lleva minutos caminando en círculos en su laboratorio, el pequeño Gir solo juguetea con un cerdito de caucho ignorante de los problemas de su amo.

-Emm… ¿sucede algo amo?- pregunta la vos sintetizada de computadora.

-Es el asqueroso Dib, se interpone entre la humana Gaz y yo- exclama molesto el Irken deteniendo su caminar.

-Emm… no estoy muy seguro si es algo bueno o malo- responde la computadora consiguiendo una mirada de ira del Irken -De acuerdo, de acuerdo ya lo entiendo, y ¿Qué tenía en mente? Digo, para solucionar este problema-

-Mmm... Recuerdo un prototipo de gel inteligente que desarrollaron los científicos Irk, si no mal recuerdo usamos algo parecido en el traje de san… bueno usamos algo parecido- dice el Irken intentando no recordar el incidente de Santa.

-Pues si amo, creo tener algunos archivos de ese proyecto, aun creo que no fue del todo legal que los tomara después de que lo sacaron de la división científica-

-No pregunte por tu punto de vista moral, pon todos los archivos en el monitor principal, tengo un plan- dice el Irken mientras camina hacia el computador más grande del laboratorio.

El monitor se llena con imágenes, planos, esquemas, gráficos y demás información, todo se refleja en los ojos carmesí del Irken que sonríe con malicia.

En cuanto la incesante alarma del despertador de Gaz suena la pequeña chica se levanta lentamente mientras bosteza, con un duro golpe apaga el molesto aparato cuyo único propósito es despertarla.

La pequeña niña no tarda mucho tiempo en activar su cerebro y con un paso algo apresurado salta de su cama para meterse a la ducha. Piensa en que el Irken se merece un día sin recibir un choque eléctrico por su naturaleza distraída, así que planea llegar antes de tiempo para que el collar no logre darle una reprimenda.

Cuando baja colocándose el abrigo y acomodando su bufanda y gorro la pequeña niña nota el silencio en la sala decorada por las fechas, a veces se deprime un poco cada navidad porque su padre suele mantenerse ausente, pero sacude su cabeza y saca esos deprimentes pensamientos, por una navidad espera no tener que pensar en eso.

La chica de cabello morado sale algo apresurada al ver el reloj digital que lleva en su muñeca, el camino es tranquilo, algunas personas alegres por la temporada, y uno que otro coche que transita por allí.

Las casas están decoradas con adornos de renos y santas regordetes, regularmente la pequeña chica no sale de su casa para no tener que vérselas con los joviales transeúntes con sus "Feliz Navidad" y sus sonrisas exageradas. Pero esta vez soporta esa molestia sabiendo cual es su destino.

El Irken apenas ha puesto atención a la hora, trabaja en lo que parece un pequeño Domo del tamaño de una mochila de excursión, dentro hay varios contenedores pequeños con una sustancia blanquizca algo brillante.

-Amo, debo decir que me impresiono esta vez, mejoro el diseño original del Gel Inteligente en muy poco tiempo- Exclama Computadora mientras el Irken continua trabajando.

-Dib se arrepentirá de insinuar que lastimaría a Gaz, es un insolente gusano- dice el Irken ignorando las palabras de computadora.

El Invasor da un paso asía atrás y el Domo metálico se cierra con un seguro en forma del símbolo de Invasor Irken. El pequeño Invasor sonríe orgullosos de su trabajo.

-Listo ahora…-

-Amo- dice computadora interrumpiendo al Irken.

-*Quejido* ¿Qué?- exclama molesto el invasor.

-Creo que debería marcharse antes de que el collar detecte que es muy tarde- aclara computadora poniendo en un estado de nervios al Irken que rápidamente entra en uno de los tubos elevadores que llevan a la sala.

El Irken asciende de una agujero en el suelo que se abre rápidamente y se cierra con la misma velocidad, el invasor ya lleva su disfraz y abrigo y se apresura a salir por la puerta pero lo que hay frente a él le deja paralizado.

La pequeña chica de cabello morado observa al Irken de mirada alterada, su pequeño brazo abrigado estaba a centímetros del timbre, la chica retrae su brazo y aclara la garganta para hacer reaccionar al invasor.

El Irken sacude su cabeza y recupera sus facultades, al ver a Gaz el sonríe levemente intentando no demostrar lo feliz que en realidad esta.

-Humana Gaz… ¿Qué haces aquí? Zim está a punto de ir a…-

-Dime Gaz- Murmulla la pequeña chica de tal manera que el invasor apenas puede escuchar.

-¿Qué cosa?- pregunta el invasor.

-Puedes decirme solo Gaz- aclara la pequeña niña mientras pasa al interior de la casa del invasor.

-Emm… De acuerdo humana Ga… digo Gaz- Dice el Irken aun un poco confundido.

-*Suspiro* Olvídalo, eso no es importante- replica la pequeña niña que toma asiento en el sofá de la sala.

-Lo que quieras humana Gaz- exclama el invasor que toma ciento a un lado la chica de cabello morado.

El ambiente se torna silencioso eh incomodo, la pequeña chica saca del bolsillo de su abrigo su consola portátil y llena la habitación con el sonido de botones siendo presionados y efectos digitales.

Zim Observa en silencio a Gaz, solo desviando la mirada cuando la pequeña chica siente que es observada y gira a verle. Conforme pasa el tiempo el Irken comienza a desear la atención de Gaz, su mirada se fija en el GS2 de Gaz, la última vez funciono, así que podría funcionar de nuevo.

La mano del pequeño Irken se comienza a estirar con cautela para tomar el artilugio que acapara la atención de la chica. El Irken comienza a sentir la ansiedad cuando sus dedos enguantados están a solo milímetros del aparato cuando siente un dolor punzante en su mano.

La pequeña Gaz estruja la mano de Zim con mucha facilidad mientras el invasor intenta no gritar de dolor.

-¿En serio pensaste que te funcionaria otra ves?- pregunta con algo de frialdad la pequeña Gaz.

Zim solo logra exclamar algunos gemidos de dolor ahogados mientras Gaz por fin le libera. El invasor suspira de alivio mientras masajea su lastimada mano.

-Eso no era necesario- exclama el adolorido Irken.

Gaz mira al invasor que revisa su mano fracturada y le provoca un sentimiento de ternura, el invasor quería su atención y la consiguió aunque no de la manera que este quería. La pequeña chica suspira para luego tomar la mano lastimada del Irken con mucho cuidado.

-Nunca hagas otra estupidez como esa ¿entendiste?- dice la pequeña Chica antes de entregarle un pequeño y delicado beso en la mejilla al invasor.

El Irken adquiere un ligero color purpura en sus mejillas que la pequeña chica nota y le causa una ligera sonrisa.

-¿No tienes algún videojuego?- pregunta la pequeña chica sacando al invasor de su estado de transe.

-Por su puesto, ¡Computadora sistema de entretenimiento 14-B!- dice el Irken mientras del suelo emerge un bandeja con lo que parece una consola de juegos y dos controles.

La pequeña Gaz no pierde mucho tiempo, solo le toma unos segundos el concluir el funcionamiento del panel holográfico que tiene encima el extraño aparato para encenderlo. El juego en la pantalla de la sala es una versión para consolas del Cazador de Cerdos.

Zim sonríe mientras observa a la pequeña Gaz divertirse con el juego, tal vez la atención de la chica no es lo único que le agrada, el verla feliz aun cuando permanece con ese semblante serio y frio en el rostro es algo que le produce alegría al pequeño Irken.

El Irken comienza a pensar en que más le agrada a la chica, recuerda un incidente de hace algún tiempo, el cerdo de la pizza, pero la idea de siquiera acercarse a aquellos aparatosos y tétricos robots le produce una sensación de escalofríos en la espalda. Aun así su deseo de hacer feliz a la chica de cabello morado le ayuda a trazar un plan que le mantendrá lejos de ese espantoso lugar, al chaquear los dedos el pequeño Gir sale de la cocina con su disfraz de perro y devorando magdalenas de chocolate de un bocado. El pequeño Gir camisa hacia su amo que ya se encuentra en la entrada de la casa.

-¿Si amo?- pregunta el androide mientras devora otra magdalena.

-Necesito que hagas una cosa por mi Gir, ¿crees poder hacerlo?- dice Zim intentando hacer que Gir se concentre.

-Claro- dice con una gran sonrisa llena de chocolate el pequeño Gir.

-De acuerdo, escucha con atención, ve al cerdo de la Pizza más cercano y tráeme una pizza- explica el Invasor.

-¿Para qué? ¿Tendremos una fiesta? Me encantan las fiestas- exclama alegremente el androide.

-No, no tendremos una fiesta, solo ve y tráeme una ¿entendiste?- dice algo molesto el ikren.

-Si amo- responde el pequeño androide con una vos algo más seria antes de salir por la puerta principal gritando como loco.

El invasor suspira antes de regresar y tomar asiento junto a Gaz que se encuentra absorta en el juego, Zim observa por varios minutos a Gaz, le parce de lo más hermoso su semblante serio y algo sínico, piensa en su cabello morado y en el dulce olor de su piel.

El observar a Gaz hace que el Irken pierda la noción del tiempo, pasan 30 minutos completos sin que le pueda quitar la vista de encima, el sonido de la puerta cerrándose le avisa que su pequeño secuas ah regresado.

Gaz percibe el olor inconfundible de la pizza cerdo que le hace agua la boca, la pequeña chica se gira para ver como Zim toma la pizza de manos del pequeño perro verde y se acerca a ella.

-¿Eso es…?- dice la chica incapaz de terminar su pregunta.

-Sip, es para ti- responde Zim estirando los brazos para entregarle la pizza a Gaz.

La chica de cabello morado abre la casa con lentitud y a su nariz llega el olor del queso fundido, la pequeña chica toma una rebana, el queso aun está caliente y se va separando del resto de la pizza, cuando la chica de cabello morado tiene la rebana en sus manos el pequeño Gir salta sobre la caja y comienza a devorar la pizza entera, cubriéndose de grasa en el proceso.

-¡GIR!- Grita molesto el invasor.

-Gracias- exclama la pequeña Gaz casi susurrando.

Zim se extraña por el tono de vos de Gaz, ve a la chica cuyo rostro esta levemente sonrojado. La chica de cabello morado arroja la rebanada de pizza al aire donde el pequeño Gir la atrapa como si se tratara de un frisbee.

-¿Por qué hiciste eso? ¿No te gusta?- pregunta el Irken algo confundido por las acciones de Gaz.

-Por nada, no importa, ¿quieres hacer otra cosa?- exclama Gaz recuperado un poco su vos sínica.

-¿Por qué lo preguntas?- Cuestiona el Irken.

-Solo supongo que quedarte viéndome en silencio no es muy divertido-exclama Gaz con una sonrisa un tanto burlona.

-Zim no te veía, Zim solo… yo…- balbucea Zim.

-No importa, creo tener una mejor idea- dice la pequeña chica mientras toma el control remoto del televisor y sintoniza un canal de películas en donde se encuentra pasando un film de terror sobre No Muertos.

La chica de cabello morado da algunas palmadas al cojín a un lado suyo para que el Irken tome asiento, el invasor no se resiste demasiado a esa idea y obedece a las insinuaciones de Gaz.

Conforme la película avanza las escenas se encrudecen mas y mas, las muertes se hacen más explicitas y sanguinarias. El Invasor se altera un poco por dichas escenas, la de cabello morado se percata de los ligeros temblores del invasor y no puede evitar dejar salir una pequeña y ligera risa.

Las mejillas del invasor se tornan ligeramente purpuras como respuesta a la leve risa de la chica, Gaz se percata de esto y para tranquilizar al Irken rodea su brazo con el suyo, el invasor se sorprende un poco, pero sonríe y se relaja.

La pequeña chica se acomoda reposando su cabeza en el hombro del invasor. El Irken ya no pone más atención en la película, su mente está en Gaz, puede percibir el olor de su cabello y es un aroma hipnótico y atrayente.

El invasor se pierde en ese delicioso olor de tal manera que no se da cuenta cuando la película termina, la pequeña Gaz no tardo mucho en rendirse ante el cansancio y comodidad del sofá. En realidad la película nunca le entretuvo demasiado y prefiere pensar en lo cómodo que es recostarse en el regazo del invasor que solo sonríe y acomoda uno de los mechones de cabello morado en el rostro de la chica humana.

Zim observa a Gaz y escucha su delicada respiración, con su mano enguantada toca la mejilla de la pálida chica con delicadeza suficiente para no perturbar su sueño. Su mano recorre con lentitud la mejilla de la chica hasta llegas a sus labios, el invasor puede sentir el calor del aliento de Gaz.

La necesidad se vuelve deseo y el pequeño Irken con lentitud y cautela une sus labios con lo de la chica de cabello morado para un beso tímido. Cuando se separa de ella puede observar lo pacifica y tierna que se ve y la simple idea de tenerla cerca todo el tiempo lo produce una sensación cálida en el pecho. Pero recuerda la única complicación que hay en ese plan tan simple, esa complicación tiene una cabeza enorme y es una molestia constante. Pero el Irken sonríe confiado de que pronto ese problema ya no estará allí para molestarle y menos para apartarle de Gaz.

Gaz se encuentra observándose en el espejo de su habitación, recuerda el beso que el invasor le dio mientras este creía que ya dormía, por un segundo pensó en golpearlo, en darle una lección por tal acción, pero no lo hiso, dejo que sucediera porque ella también lo quería así. La pequeña chica nota su propio sonrojo en el reflejo y se pregunta si debería vestir algo mejor para esta noche.

La chica de cabello morado comienza a buscar en su armario, la mayoría de su ropa no sale de los colores obscuros más usuales de Gaz, como morado, negro y purpura. La pequeña toma una chaqueta de mezclilla negra, un vestido negro de holanes, botas negras con seguros plateados y su collar de cráneo.

Dib es un poco menos interesado en su aspecto de hoy, solo toma una camiseta con estampado de esmoquin para varias su conjunto. Su mente está dividida entre Zita y la situación de su hermana y el invasor. El indeciso muchacho sierra los puños por la ira al recordar lo sucedido en el centro comercial.

La música ya es fuerte desde afuera del edificio, Gaz observa como los niños entran animosos, la luna ya se ha apoderado el cielo semi-estrellado de la ciudad y los postes de luz alumbran las calles por donde algunos padres dejan a sus hijos.

Gaz ha notado que su hermano no para de darle algunas miradas esquivas, y le aparece tan sospechoso como molesto, por lo que le mira con rabia para que se detenga. El chico de cabello de guadaña camina atento de no separarse demasiado de su hermana para que el Irken no pueda intentar nada.

Los pasillos de la eskuela están llenos de niños, algunos intercambiando regalos, otros charlando, pero no hay rastros del invasor. Al abrir las puertas del auditorio al música llega a los oídos de ambos hermanos." Robin Loxley y Oliver Jackson-Be What You Want"

-Hey- exclama una vos animosa y alegre.

Dib siente como su brazo es alado y se percata que se trata de Zita, la cual lleva un abrigo morado sobre una camisa roja y pantalones morados. El chico de cabello guadaña sonríe nerviosamente ante la chica de cabello puntiagudo.

-¿Qué sucede?- pregunta el despistado muchacho.

-Ven, bailemos un poco- dice la chica de cabello puntiagudo casi arrastrando a Dib.

El chico cabezón balbucea algunas palabras sin sentido mientras se cuestiona si irse con Zita o quedarse a vigilar a su hermana, no ah visto al invasor, en su mente se convence que el Irken debió decidir alejarse de Gaz, y esa rápida conclusión el basta para ir con Zita.

Gaz observa como su hermano se pierde entre la multitud de chicos y chicas bailando bajo luces parpadeantes, un suspiro de molestia se escapa de sus labios cuando siente una mano cayendo en su hombro.

La pequeña chica toma la mano extraña y se voltea solo para ver al invasor de rodillas conteniendo un grito de dolor. Gaz suelta al Irken de inmediato y le ayuda a levantarse mientras este masajea su mano nuevamente lastimada.

-¿Por qué fue eso?- dice el Irken entre ligeros quejidos.

-No te acerques así ¿entendiste?- exclama Gaz haciendo que el Irken asienta con la cabeza.

-Lamento haberme demorado, tuve que preparar algo para ti, humana Gaz- aclara el Irken con una sonrisa en el rostro.

Dib en realidad no baila, pero intenta mantener cierto ritmo mientras Zita se mueve con mayor gracia con la música. El chico cabezón sonríe mientras la chica de cabello puntiagudo continua con su danza.

-¿Te estás divirtiendo?- dice alegremente Zita.

-*Risa* Claro que si- responde el chico cabezón.

Zita deja salir una pequeña risa con la respuesta de Dib, el chico cabezón sonríe, pero su alegría no dura demasiado al ver como su hermana se marcha con el Irken.

-Demonios- murmulla Dib- Em tengo que hacer algo, ya regreso- exclama Dib antes de comenzar a alejarse dejando a Zita algo confundida.

La pequeña Gaz sigue a Zim hasta la fuente que hay frente a la escuela, el agua se ha congelado dejando un cristalino espejo natural en el que Gaz se ve por unos segundos antes de que Zim tome su mano para atraer su atención.

-Toma humana Gaz- Exclama el Invasor mientras le entrega a la pequeña chica una caja de regalo envuelta en papel morado con un moño rojo.

La caja no es muy grande, pero aun así la pequeña chica la sostiene con sus dos manos, está confundida, de entre todas las cosas posibles no esperaba un obsequio de parte del invasor.

-Yo… yo…- dice Gaz sin completar su frase, el Irken sonríe algo complacido mientras observa el rostro algo sonrojado de la humana de cabello morado.

-Ábrelo, es para ti, espero que te guste- dice el invasor con una sonrisa.

Gaz abre la caja con algo de lentitud, el moño no resulto demasiado problema, al retirar la tapa la pequeña chica se encuentra con un collar parecido a su collar de cráneo, pero de un material metálico y brillante de color morado y en los ojos del cráneo dos piedras de color rojo que destellan cada vez que la luna las ilumina con su luz.

-¿Qué te parece humana Gaz, Zim hiso bien?- exclama el Irken observando a Gaz que solo está en silencio observando el obsequio.

El Invasor comienza a inquietarse y estira su mano para tomar el brazo de Gaz, pero su intención se interrumpe cuando es su brazo el que es atrapado por la pequeña maño enguantada de Gaz y esta le ala para unir sus labios con los de él.

El Irken se encuentra más que sorprendido y confuso, pero no hace nada para detener el momento, es lo que quería, la aprobación de la pequeña humana, aunque no esperaba una respuesta de tal naturaleza.

Cuando el beso se termina la pequeña Gaz mira a los ojos del confundido invasor que parece mirar asía la nada.

-Gracias es un… es un lindo detalle- dice la chica de cabello morado y mejillas sonrojadas haciendo que el Irken regrese en sí.

-No fue nada mi querida Gaz, yo…-

-¡Zim!- Exclama un Dib molesto desde la entrada de la eskuela.

-¿Dib?- Dice algo confusa la pequeña Gaz.

-El Gusano cabezón- agrega Zim.

Dib mira con odio al invasor mientras avanza por la nieve que cubre todo el suelo, el Invasor solo mantiene una postura seria y casi sínica.

-Te Dije que no te acercaras a mi hermana- dice molesto el chico cabezón.

-Dib, no te metas en mis asuntos, es mi vida y yo…- Gaz es interrumpida cuando Zim posa su mano en el hombro de la chica de cabello morado. Gaz mira algo confusa al Irken que solo le da una mirada algo tranquilizadora.

-No te preocupes querida Gaz, también traje algo para el insolente de tu hermano- dice el invasor que chasquea los dedos haciendo que el pequeño Gir surja de un montículo de nieve con el domo en el que el invasor trabajaba.

El pequeño perro verde deja el domo cerca del Dib y se aleja para ponerse cerca de su amo, el invasor sonríe mientras un brazo mecánico de su PAK le entrega un pequeño control remoto con un panel con iconos holográficos.

-Sabes Dib, pude aceptar que me insultaras, que me amenazaras para alejarme de Gaz, pero lo que en realidad me indigno fue que insinuaras que lastimaría a Gaz de alguna manera, eso si me molesto- Exclama el Irken antes de presionar el control remoto en su mano enguantada.

Dib ve como el pequeño Domo se abre por medio de un candado algo complejo con forma del símbolo de invasor Irken, dentro las pequeñas capsulas con sustancia blanca son arrojadas al aire para luego caer entre la nieve.

-¿Qué fue eso?- exclama Dib confuso por la falta de acontecimientos significativos.

-Aun no termina, ¡Fase uno iniciada!- exclama el Irken con fuerza

La pequeñas capsulas se abren liberando la sustancia extraña en la nieve, al mismo tiempo las capsulas bacías comenzaban a tomar forma de domo, como del que salieron, la nieve se comienza a acumular debajo de los domos hasta que crean enormes montículos que superan en tamaño al chico cabezón, los montículos pronto forman brazos enormes y los domos hacen de una tétrica cabeza semi-hundida en la nieve que ah cobrado vida.

-Oh, eso es un poco más impresionante- exclama Dib para después tragar saliva mientras las criaturas de nieve comienzan a rodearle.

-Sí, son impresionantes, los llamo Snowmans, y tiene un solo propósito y es acabar contigo- dice el Irken de sonrisa malévola.

-Oh no- dice Dib para después esquivar uno de los enormes puños de las criaturas de nieve.

La victoria del chico que cae de pie en la nieve no dura cuando es golpeado por otra de las criaturas heladas, mientras flota en el aire todo parece ir más lento, el golpe fue tremendo, la nieve se ah compactado de tal manera en esos cuerpos helados que se siente como roca.

Zim sonríe mientras el chico cabezón golpea el suelo cubierto de blanca nieve, el invasor se percata de cómo su mano es tomada por la pequeña Gaz que observa lo que sucede en silencio, y aun cuando le moleste debe asegurarse que esto no molestar a la pequeña humana.

-¿Quieres que me detenga?- pregunta el invasor listo para chasquear los dedos y retirar a sus creaciones.

-Mmm… No, quiero ver hasta dónde llega esto- exclama la chica de cabello morado logrando que Zim sonría de nuevo y ponga su atención al chico cabezón que ya esta esquivando los enormes puños de sus atacantes.

-Vamos, Zim, estas cosas son lentas, creo que no son ni una amenaza- exclama de manera arrogante el chico cabezón que por fin sale del circulo que las criaturas de nieve crearon a su alrededor.

-Pero solo estoy empezando Dib, ¡Comenzar fase 2!- dice con fuerza el Irken.

Las enormes criaturas se detienen y comienzan a cambiar, los domos que hacen de cabeza se mueven a sus espaldas, sus enormes cuerpos se alzan con ayuda de cuatro extremidades de cangrejo hechas de nieve, sus enormes manos también se ven afectadas, la izquierda se agranda y toma forma de pinza mientras que la segunda también pero de menor tamaño. De entre la nieve se asoman dos ojos alargados y de color azul claro formados por hielo y fijos en el chico cabezón.

-Oh vamos- exclama Dib al ver la nueva forma de sus atacantes.

-Acábenlo, y que no quede nada de él- ordena el invasor y las criaturas obedecen.

Las enormes bestias rodean con rapidez al chico cabezón y comienzan a intentar acertar un golpe o estrujarlo con sus enormes pinzas, el chico de gabardina logras esquivar las pinzas que intentan aplastarle, pero algunos golpes son inevitables y comienza a sentirse mareado por los impactos de la endurecida nieve.

Uno de los golpes lanza al porreado Dib asía una puerta que lleva a la sala de calderas de la escuela, al puerta se abre por lo fuerte del impacto dejando a Dib entre el vapor del sitio. El chico cabezón se levanta algo tambaleante, pero se obliga a reaccionar cuando escucha los gemidos de las criaturas que entran por la puerta que da al patio delantero de la eskuela. Las bestias de nieve comienzan a desarrollar enormes bocas con afilados dientes de nieve endurecida.

Dib retrocede conforme las bestias avanzan, una columna de vapor alcanza a a una de las criaturas cercenándole un brazo que se derrite al tocar el metal de la pasarela en la que se encuentran. El muchacho de enorme cabeza formula un plan apresurado, no está seguro que funcione pero no tiene más elección.

El muchacho de gabardina acelera el paso para llegar a la caldera principal, un enorme armatoste de acero que expulsa vapor y cuyo interior este lleno de carbón y fuego, un pequeño cartel pegado con cinta adhesiva avisa que no hay que mover la válvula, lo cual el chico de cabello de guadaña hace.

El metal de la válvula esta caliente y casi le quema la piel, pero logra hacerla girar y el chillido de la presión en el enorme calentador comienza a sonar, Dib sonríe unos segundos antes de recibir un duro golpe de una de las criaturas que logro alcanzarle, al enorme criatura se acerca al derribado chico que mira con terror el paso de esa monstruosidad.

Dib se reincorpora de nuevo y con rapidez, pero su intento de huir no es necesario cuando una llamarada de fuego es expulsada desde una grieta del calentador desintegrando a la criatura de nieve al instante.

Dib sonríe victorioso cuando escucha los rugidos de más criaturas que se acercan. Sin perder más tiempo en pensamientos de auto alabanza el chico cabezón sale disparado para evitar a más de esas criaturas. Puede escuchar los pasos que golpean el piso y metal y los cuales son rápidamente ahogados por el chillido de la caldera.

La puerta esta más cerca y más cerca con cada paso acelerado del chico cabezón, cuando llega al marco se gira para ver al enorme número de criaturas acercándose, no se detiene a contemplar lo que sucederá y sale cerrando la puerta y bloqueándola con un seguro externo.

ZIm ya ah perdido el interés en Dib y se centra en un ser mas agradable a la vista, su Gaz, oh por lo menos así es como se refiere a ella en su cabeza, algo le advierte que una expresión que sugiriera que ella tiene dueño le aria enfadar y el resultaría lastimado.

-Em… ¿Cómo has estado humana Gaz?- pregunta el invasor algo nervioso.

-Yo… bueno… bien, eh estado bien- responde Gaz algo extrañada por la pregunta de Zim.

-Que bien que… *suspiro* bien-

-Sabes que esas cosas no serán suficientes para acabar con mi estúpido hermano ¿verdad?- dice la pequeña chica de cabello morado.

-Lo sé, y tengo un plan por si…-

-¡ZIM!- grita el chico de enorme cabeza que camina con algo de dificultad entre la nieve.

-Y allí esta- exclama Gaz un poco molesta.

-Perdiste Zim, tus fenómenos están derritiéndose ahora mismo y será mejor que te alejes de mi hermana- ordena el chico cabezón.

-Dib seras…- la chica de cabello morado es interrumpida por la mano de ZIm que se posa en su hombro.

El Invasor mira al lastimado humano y hace una mueca de desprecio, savia que no sería fácil acabar con Dib, pero esperaba que los snowman fueran suficientes.

-Pudiste quitarte de mi camino, pero ya es tarde gusano Dib- exclama el Irken que se aleja de Gaz para ponerse a algunos metros del chico cabezón.

Del Pak del Irken comienzan a emerger cables y tentáculos que forman un perímetro para después crear un Domo igual a su contraparte más pequeña pero este rodea por completo al invasor, el logotipo Irken brilla con su color rojo sangre antes de comenzar a alzarse sobre un creciente montículo de nieve que logra superar el edificio escolar en tamaño.

La enorme bestia es similar a las primeras criaturas que atacaron a Dib, pero a este le sobresalen algunos tubos desde su interior que se encuentran conectados al domo desde el cual el invasor controla a al gran criatura.

-Esto no está nada bien- exclama para sí mismo el chico de enorme cabeza mientras la enorme criatura lanza un fuerte rugido al aire.

-Se acabo Dib, tu insignificante vida está a punto de acabar- afirma con seguridad el invasor.

La enorme bestia da un golpe fallido que el chico cabezón logar esquivar por muy poco, DIb no puede levantarse de la nieve cuando un segundo golpe lo lanza contra la dura pared de ladrillo rojo de la eskuela.

La risa de Zim resuena en los oídos del lastimado chico que cae en la nieve casi inconsciente, solo logra reincorporarse un poco para escupir sangre y teñir ligeramente el blanco manto del suelo con rojo.

Su mente apenas responde, el golpe casi lo dejo inconsciente y está muy aturdido, pero su sentido de supervivencia le obliga a concentrarse, no puede morir, eso le dejaría el camino libre al Irken para que se apodere de todo. En un segundo de brillantes el chico cabezón logra formular una idea, y será su última si no funciona.

-Vamos Dib, has esto más fácil para mí y no te muevas- exclama con mucha confianza el Irken.

La enorme criatura alza su brazo para aplastar a Dib de un movimiento, pero el pequeño chico se mueve con lo último que le queda de energía, el chico cabezón logra llegar hasta la puerta que da al cuarto de calderas, detrás de este se escucha el sonido del fuego y se puede sentir el calor con solo estar parado allí.

La enorme bestia de nieve se acerca que Dib puede sentir su helado aliento que expulsa de entre sus dientes formados de nieve compactada.

-Siempre una molestia, incluso en el final- exclama Zim desde el interior del domo que esta iluminado con una luz roja.

-Y tu siempre tan predecible- dice Dib antes de abrir la puerta y saltar a un lado.

Zim apenas puede reaccionar como para mover a su criatura, pero el fuego logra hacer un enorme agujero en el monstro y dañar algunos cables que se extendían en su interior. Dentro de la cúpula el sonido de alarmas aturde un poco al invasor mientras la criatura regenera su cuerpo, Dib se reincorpora pero una masa de nieve cae sobre el cubriéndolo.

-¿Qué sucede?, reporte de daños- exclama el invasor algo desesperado.

-Sistemas de bloqueo de objetivo dañados, buscando blanco, escaneo genético iniciado- dice una vos computarizada-

Zim ve en las pantallas como su criatura busca a Dib pero al no encontrarlo se centra en el segundo objetico con ADN similar, la pequeña Gaz.

-¡NO! A ella no maquina inútil- grita el Irken que intenta con desesperación desactivar a la enorme criatura que se acerca con lentitud a Gaz.

La pequeña Chica no se mueve o expresa alguna preocupación, pero el invasor esta más que desesperado y asustado, ninguna opción parece funcionar, pero decide hacer algo más, su única oportunidad de mantener a la pequeña chica a salvo.

Dib sale de entre la nieve y mira como la enorme criatura se acerca a su hermana que no parece preocupada.

-¡Gaz muévete!-Grita el chico cabezón y lastimado.

La pequeña chica no dice nada, ignora el grito casi suplicante de su hermano y solo se queda de pie inmóvil, dentro de la criatura el invasor toma dos cables que aun se pasan corriente, la electricidad es tanta que es visible entre los filamentos internos de ambos cables. El Invasor duda por un segundo, pero al ver en la pantalla lo cerca que esta su criatura de su amada, el Irken pierde todo temor y hace que ambos cables toquen su collar provocando una descarga eléctrica que envuelve al enorme monstruo de hielo.

El enorme golem suelta un rugido mientras la electricidad se mueve por su helado cuerpo, Gaz mira como si nada como al criatura se desase convirtiéndose en nieve común y el domo que hacía de cabeza cae al suelo humeando.

Gaz suelta un suspiro casi molesta y se acerca al domo, Dib camina con dificultad hasta su hermana y mira como esta abre con facilidad la estructura metálica dejando salir a un muy chamuscado Zim que se desploma en el suelo.

-¿Por qué no te moviste?- pregunta el chico cabezón a su hermana que esta examinado al Irken inconsciente.

-Savia que él no dejaría que algo me pasara- responde la chica de rostro serio.

-Pero como, y si esa cosa te…-

-Escucha Dib- exclama la chica interrumpiendo a su hermano y viéndole a los ojos -Solo lo savia, ahora no quiero que intentes meterte en mi vida de nuevo, haz lo que quieras, sigue con tu estúpida obsesión, pero no te metas en lo que hago-

-El es peligroso, quiere dominar el planeta- dice el chico lastimado

-¿Y qué?, tú dices que lo vas a detener, pues hazlo y ya, fuera de eso no me molestes y no se te ocurra volver a insinuar que puedes decirme con quien salir o te aseguro que estarás tan lastimado que no podrás volver a caminar-

-Pero…-

-Cállate, ya te dije, no te metas en mi vida- dice la chica interrumpiendo a su hermano.

-Entonces él es…- exclama Dib insinuando una respuesta.

-¿Mi novio?, no lo sé, tal vez y eso a ti que, es mi vida no la tuya, ahora vete y deja de meterte en mis asuntos-

Con esas últimas palabras el chico cabezón se queda en silencio y regresa a la eskuela, Gaz observa como su hermano se marcha antes de tomar el brazo del invasor y comenzar a arrastrarle por la nieve.

Dentro los chicos siguen bailando, comiendo y divirtiéndose, el lastimado Dib mira a su alrededor hasta que escucha la voz que él esperaba escuchar.

-Dios, ¿Qué te paso?- pregunta una preocupada Zita-

-Nada, solo me eh… resbale en el hielo- responde DIb sonriendo.

-Pero ¿estás bien?-

-Claro, no es nada, ¿Qué tal si bailamos un poco?- pregunta Dib con una respuesta.

Zita sonríe un poco y acompaña a Dib a la pista de baile, el chico cabezón decide dejar a su hermana con sus asuntos, es más que capas de encargarse del invasor.

El Irken despierta en su casa, el sofá es algo reconfortante después de recibir tal descarga, el collar ya no está en su lugar, la fuerte descarga desbloqueo el seguro.

-Por fin despiertas- exclama la vos de Gaz desde el otro lado del sofá.

El Invasor mira alrededor algo desconcertado, pero no tarda en levantarse con sus fuerzas recuperadas, su PAK ya ah terminado de reparar los daños físicos internos y externos.

-Debo acabar con el humano Dib, el, el…-

-Cállate y regresa al sofá- Ordena algo molesta la chica de cabello morado.

-Pero yo debo…-

-Si no te sientas ahora mismo, me iré y nunca podrás dirigirme la palabra y así tendrás tiempo de sobra para acabar con mi hermano y dominar este planeta- dice desafiante la chica.

-No te atreverías- exclama el invasor dudoso.

-¿Te quieres arriesgar o prefieras regresar al sofá?- pregunta la chica de cabello morado.

El Invasor baja la cabeza derrotado y exclama en vos baja –Regresar al sofá- así el Irken toma asiento mientras la pequeña niña sonríe.

-Luego podrás hacer todo eso de dominar la tierra y acabar con Dib, pero luego- dice la pequeña Gaz mientras toma el brazo de Zim haciendo que este se anime un poco.

-¿Entonces así será estar contigo humana Gaz?- Pregunta el invasor con una sonrisa.

-Sí, ¿tienes algún problema?- exclama Gaz con un tono fuerte.

-No, a Zim le gusta- responde el Invasor.

Gaz no puede evitar sonreí mas y sonrojarse mientras aumenta la fuerza con la que rodea el brazo de Zim, la chica no se preocupa y no le interesa si el invasor logar su cometido de conquista, sabe que no se atrevería a dañarla y que hará lo que ella le diga y por ahora eso es lo que importa.

Fin.


Espero les haya gustado, a mi me gusto escribirlo para ustedes, y quiero recordarles mi invitación a leer mis otros fics de Zim ya que no eh terminado con el ZaGr, una pequeña aclaración, "La Nueva Invasión" y "Las Sombras de la Guerra" Son los volúmenes uno y dos de una trilogía que estoy desarrollando, así que si les interesa léanlos, vasta de auto promoción.

Con este último capítulo doy por finalizado este fic así que nos vemos en mis otros trabajos y adiós, no olviden comentar.