Capitulo 4.

Pasadas las dos de la tarde, ligeros golpes contra la puerta sacaron de su sueño al rubio ahora despeinado y con la camisa abierta; era de poca importancia, aun así abrió la puerta. La cabellera rosada le indico quien era. La muchacha subió la mirada solo un poco y su voz ya no era tan chillona, más bien parecía un intento de seducción.

- señor Uzumaki – pronuncio suavemente – la señora Mikoto lo invita a tomar el té en media hora, junto a la piscina – dijo para luego voltearse y picarle el ojo para mover el pronunciado trasero por el pasillo.

Sin dudarlo el rubio se metió en la ducha y sus pensamientos afloraron. "aun no se por qué Mikoto me dijo eso sobre Sasuke" se mojo el cabello "Fugaku-sama me dijo todo lo contrario". "y Sasuke solo se parece a Itachi en lo físico".

Salió y se vistió, aun tenía 10 minutos para bajar al te, suficiente para irse a disculpar con Sasuke; camino 3 puertas hasta su habitación; la puerta estaba ligeramente abierta. Coloco el ojo en la hendidura para encontrarse a su mayor problema caminando totalmente desnudo por la habitación, con una toalla se secaba el cabello mientras parado de espaldas a la puerta se giro como si estuviera modelando para nadie. Tenía un trasero espectacular, pectorales envidiables y su vientre totalmente formado parecía de piedra, y sin contar su gran… "maldición" susurro el rubio dándose la vuelta mientras sus mejillas ardían; eso era algo que nunca antes había visto. Dentro de sus estándares de anatomía jamás había visto algo tan perfecto, su piel blanca y nívea sin ninguna imperfección, su cuerpo acorde con la seriedad de su rostro y en contraste con sus azabaches ojos y el cabello negro azulado.

Era una imagen que no se borraría fácilmente, sacudió la cabeza y bajo las escaleras; junto a la piscina, según lo acordado la esposa del padrino lo esperaba con una sonrisa.

- buenas tardes Mikoto – saludo informal pero respetuosamente.

- no tienes que ser tan formal conmigo – sonrió y desvió la mirada a un lado – Sasuke, ven a saludar a nuestro invitado.

Naruto volteo más que rápidamente, ahora solo unos shorts vinotintos enmarcaban la figura del azabache quien sin escuchar la sugerencia de su madre se lanzo a la piscina hundiéndose hasta que su cuerpo desapareció de la vista del expectante rubio.

- no le prestes atención – la mujer dejo escuchar unas risitas – se pone nervioso con las visitas – el ojiazul se sonrojo ligeramente.

Sasuke, al otro lado de la piscina observaba a su madre con un tic en el ojo aunque era técnicamente imposible que la escuchara era obvio que él era el centro de su conversación.

- naruto – continuo la mayor – aunque le eh pedido como único deseo a Fugaku que deje a Sasuke fuera de los negocios de la familia – suspiro – no creo que eso sea algo que él haya aceptado – hablo sumamente bajo – no interferiré con tu misión o la que creas que es tu misión en esta casa.

- señora Mikoto – bajo la mirada – Fugaku-sama no me dejo ninguna misión más que proteger una familia, pero aparte de eso, me pidió que llevara a Sasuke un poco más allá, dándole a conocer a la gente un poco mas de cómo la ve el.

La conversación durante las horas del té no eran amenas pero tampoco incomodas, naruto había entablado una correspondiente con la persona que al parecer sabia más que nadie sobre su ahora motivo de estar en esa casa. Pero las preocupaciones del rubio no eran solo aprender sobre el obstinado Uchiha si no que su mente, y también su cuerpo, ahora giraban completamente en torno a Sasuke Uchiha.

Luego de 40 minutos; Mikoto se despidió dejando a naruto solo en el jardín, Sasuke había salido de la piscina hace un rato y la tranquilidad en ese lugar era exquisita.

- naruto-kun – lo saco de sus alivio – necesito hablar con usted.

- que necesitas Sai? – dijo seguro de no sonar odioso ni tampoco condescendiente.

- el señor Fugaku me llamo, solo para preguntarme como iba su amistad con Sasuke-bastardo?

La palabra con la que se había referido el pálido joven le había extrañado, pero el motivo se hizo evidente cuando el hijo menor del don apareció mordisqueando un sándwich.

- que haces aquí copia barata? – dijo con la boca medio llena y sin ningún deje de respeto.

- no tu problema bastardo – respondió de igual manera.

- por qué no vas a revolcarte con el jardinero? – contraataco Uchiha con su expresión de prepotencia.

Sai bufo en berrinche, le dirigió una particular mirada al rubio haciendo que su enemigo frunciera el ceño y se retiro con una falsa sonrisa desapareciendo dentro de la casa. El azabache parado frente al rubio amenazaba con asesinar a alguien con la mirada. Volteo hacia Uzumaki y clavo sus oscuros ojos en el.

- Sasuke –comenzó el menor – por favor discúlpame por lo que sucedió en la oficina.

- hmp – fue lo único que soltó, el rubio se paro enfrentándolo nuevamente.

- no tienes que ser tan grosero – reclamo.

- no es tu problema dobe.

Un insulto de esa proporción no era algo que el rubio soportara, toda su amabilidad se fue por el caño.

- así como criticas deberías pelear, teme – ahora la victoria pertenecía al rubio, el azabache en cambio se fue con el ceño fruncido y dejo al menor quien reía fuertemente.

Segundos después, naruto persiguió a Uchiha, lo alcanzo en las escaleras y lo tomo del brazo.

-Sasuke, por favor discúlpame, tú me llamaste dobe – dijo haciendo algo parecido a un puchero que lo hacía ver más que lindo.

El mayor abrió los ojos como platos y se soltó del agarre para irse sonrojado hasta su habitación y encerrarse en ella.

"maldición" susurro Uzumaki refiriéndose a su poco cuidado.

…..

Wuahahaa! Pienso dejarlos un poco picados esta vez…

Lemon en el próximo capítulo!

No yaoi, el yaoi para después! Se aguantan!

xD

déjenme notitas! ˆ_ˆ