Rin Inove
¿?/02/08¿?/02/08 y 03/03/08
Capítulo 3-
Hermosa.
Era de noche, las estrellas se veían hermosas, el viento soplaba frío sin llegar a congelar. Aún habían muchos carros por las calles de esa ciudad tan transitada. Casi no había gente caminando, y entre esas pocas, se percibían dos que caminaban de la mima manera fría.
Ambas personas con la mirada alta y con el mismo porte de elegancia con el que se les reconocía siempre. Continuaron caminando un momento más hasta que se detuvieron frente a un edificio y entraron.
Pero qué edificio más grande, tuvieron que tomar el ascensor y subir hasta el ultimo piso. Se abrió la puerta del elevador y ambas bajaron, por donde pasaban emitían un suave "Buenas noches, con permiso" a cada persona que se atravesaba.
Continuaron caminando y se detuvieron frente a una puerta que tenía el número 532 sobre ella. La mujer más grande llamó a la puerta golpeándole con el torso de la mano.
Del otro lado de la puerta un joven se asomó por un orificio de vidrio que tenía la puerta, miró a ambas personas y se alejó de ella.
La puerta se abrió, dejando ver a un hombre alto vestido elegantemente. Les dio el paso y ella entraron.
—Buenas noches.
—Con permiso.
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El pelirrojo no podía creer lo que miraban sus ojos. Ella era la persona más hermosa que había visto jamás. Estaba prendado ante tan belleza que se reflejaba ente sus ojos. Pensó que podría tratarse de una alucinación, pero ese pensamiento se desvaneció cuando notó que la persona que le acompañaba también podía verla.
Esa piel blanca que estaba cubierta por un pantalón pesquero(1) negro que podría pasar por falda, y por una blusa del mismo color que le hacía parecer que llevaba un vestido, y una estola grisácea que pasaba discreta por sus hombros.
Mas el cabello largo, suelto y oscuro, igual que sus largas pestañas que enmarcaban sus ojos color chocolate. Más debajo podía aprecia unos hermosos labios rosados que enmarcaban una sonrisa hermosa.
Esa mujer era simplemente...
Demasiado hermosa para ser verdad.
En un momento pudo apreciar la textura de esa blanca piel tocando su mano en un saludo mutuo.
—Buenas noches.
—Mucho gusto.
—Mi nombre es Haku Nagase, el gusto es igualmente mío. ¿Podría decirme su nombre, por favor?
—Ah, si. Yo soy Juugo de Tenpin.
—Eh, Juugo.-Dijo su padre junto a la otra mujer, justo en la entrada de la puerta de una de la habitaciones.- Voy a hablar de Negocios con la Señora Nagase, tu quédate con él.
Y la puerta se cerró con los dos mayores dentro, dejándoles solos a ellos dos.
—¿Con él?...
—Así es.-Repuso con una sonrisa.-Soy un chico.
—...No puedo creérmelo.
—Se trata de la verdad.
No podía creerlo, pero era verdad, esos ojos lo decían. Pero aún así, tratándose de un muchacho, era igualmente hermosa, bueno, hermoso. En verdad tenía una belleza que haría suspirar a cualquiera y él había quedado prendado de ella. Sentía una atracción física hacia él que no podía negar aunque quisiera. Pero era eso y nada más.
Los oscuros ojos del más joven se filtraron entre las estrellas. Por su mente pasaron las cosas horrendas (Y Humillantes) que le habían pasado hoy. Recordó claramente la sensación que sintió en el momento en que había unido sus labios con otra persona, y cómo esas manos recorrieron su cuerpo, pero lo peor es que no sólo fue él, sino tres personas más. La sonrisa se borró de su rostro y su mirada se tornó algo triste.
Una mano se posó suavemente sobre su hombro izquierdo, haciendo, claro, que él reaccionara de improvisto. Se giró de un salto rápidamente y se cubrió el cuerpo colocando ambos brazos frente sí mismo, con los ojos cerrados y húmedos escondidos bajo sus cabellos, que se habían pasado para su rostro cuando se giró.
—¡No me toque¡¡LE PROHÍBO QUE ME TOQUE!!
—Oye, pero ¿Qué te pasa?-Respondió en de cabellos anaranjados sorprendido.-¿Por qué te pones así?
—¡¡NO SE ME ACERQUE!!
—¿He?
—¡¡SÓLO NO SE ME ACERQUE!!
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Uno estaba de espaldas mirando por la ventana, aún con los ojos enrojecidos por el llanto, y con el cabello un poco desacomodado. Y el otro estaba a unos metros de él, sentado sobre un sofá dándole la espalda, pero mirándolo de reojo.
Estaba muy confundido. Tan solo le había tocado el hombro para que volteara, no era para que se pusiera así de histérico. Por otro lado también se sentía un poco culpable por haberlo echo llorar, aunque no sabía bien el motivo de su llanto.
Tenía que romper el hielo.
Se levantó y caminó hacia él hasta estar ni muy cerca ni muy lejos de él. No podía tocarle el hombro para que volteara porque seguramente gritaría o si le iba mal lo golpearía, así que intentó recordar su nombre.
—Haku...
El muchacho guardó silencio, sin moverse siquiera, como si no lo hubiera escuchado.
—Haku...
—¿Sí?-Contestó de inmediato.
—Esto... Quería preguntarte si tu...
—No se atreva.
—¿He?
—Dije que no se atreva.
—Oye, no es lo que piensas...
—¿Y qué estoy pensando?
—Ah, pues, err...
—Simplemente No.-Cerró los ojos, aunque su acompañante no lo pudo notar, y dio un suspiro audible, cosa que no hacía a menudo.-¿Podría usted disculparme por mi mal comportamiento de hace unos momentos, por favor?
—Ehh... No me hables de usted, me haces sentir viejo.-El más joven sonrió.-Y por favor, no seas tan educado, al menos no conmigo, me das miedo.
—Está bien... Pero no doy miedo
—¿Crees que podríamos llegar a ser amigos?
—Sonaste como yo.
—Oh, discúlpame.
—¡Deja de hablar así, que das miedo!
—¿Lo ves? Tengo razón.
—No pareces tan violento como mencionó tu padre hace días.
—¿Lo dijo¡¿Te lo dijo?!
—Ehh, sí. Discúlpame por haberle creído sin conocerte.
—No importa. ¿Fue por eso que me gritaste '¡No te me acerques¡No me toques!' hace un momento, verdad?-Preguntó imitando un poco su voz, a lo que el otro ahogó una leve risita.
—No, claro que no. Pero antes de que me preguntes por qué; No te interesa saber el motivo.
—¿Es que siempre estás sonriendo?
—Sí.
—¿Por qué?
—Porque sí.
Y así continuó la noche. Una frase llevó a otra y terminaron hablando extensamente toda la noche. Esta pasó muy rápida y ligera para ambos pues aunque se acabaran de conocer la compañía del otro les resultaba agradable. Esa noche Haku rió. Rió durante casi toda la velada ya que su acompañante le había agradado de verdad. Juugo por su parte te sentía feliz, muy feliz de poder hablar con otra persona al fin, y más porque fuera ese muchachito de cabellos largos el que estuviera a su lado simplemente.
Esa noche fue, quizás, la noche en que se hicieron amigos. Pasaron horas juntos solo hablando, y ni la madre de Haku ni el padre de Juugo habían echo acto de presencia en toda la noche.
Ese fue el inicio de una gran amistad y fue la primera vez que se veían, pero no la ultima. De ahí otra reunión más, otra y así. En todas se quedaban solos siempre, ya que sus padres se iban a Dios sabe donde a hacer Dios sabrá qué.
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Jodeer xDD. De vdd me gustó bastante como me qedó este capi xDD. Está lindo, vdd qe yeah?? Pero la pareja está bien hermosa, vdd?? Al menos a mi me encantaa!! ¬ Chyaa!! Los voy a canonizar!! -!! Reviwe:D.
