Nota: Muchas gracias todos los que leen este humilde fic! Si tienen preguntas, déjenlas en los reviews y yo las contestaré con gusto.
Showwiie-23: Mil gracias por leer y tu comentario. Con lo de los bebés habrá que esperar, no es tan fácil criar una familia y menos cuando tienes entre manos un caso de posible terrorismo XD.
BConejo: Weeeeeyyy! Ya te dije que sí la voy a poner pero tenme paciencia XD ¡Love you, amiga!
Lechuza17: La idea me parece buena, pero no sé como incluirla en la historia. ¡Mil gracias por el apoyo!
AmeliaWilde03: Ohh, tendrás que seguir leyendo, pero no te voy a dar spoilers.
Angel-LauraR:Sí, noté que tengo ese errorcillo pero muchas gracias por recalcármelo o si no lo habría olvidado ^^.
Luciayshadow: Me parecen muy buenas tus ideas! Pero ya tengo planeado ese tema. Con respecto a los Romanov, fueron la familia imperial rusa que gobernó hasta 1918 cuando acabó la revolución, ¿un secretito? ¡Estoy obsesionada con ellos!
Capítulo 3: Los proyectos.
La residencia de Vitaly Roarmanov no era lo que Nick había imaginado. Él esperaba llegar a la enorme mansión de Nicolás Roarmanov decorada con torres con cúpulas y una estructura barroca, en cambio llegaron a una casa grande pero bastante descuidada, tenía los vidrios rotos y una puerta de madera roída.
-Dr. Vitaly Roarmanov, somos los agente Hopps y Wilde del Departamento de Policía de Zootopia, necesitamos hablar con usted- se presentaba Judy tocando la puerta con cuidado, temía que ésta fuera a caerse en cualquier momento. No hubo respuesta.- Dr, tenemos autorización de entrar a la fuerza si usted no coopera- la coneja sonaba severa, Nick comenzó a cargar su pistola de dardos tranquilizadores y le hizo una seña con la cabeza. Con sus fuertes piernas, Judy tiró la puerta de una patada.
La pareja apuntó sus pistolas a los lados olfatearon el ambiente y alzaron las orejas, se escuchaba la madera del suelo crujir, apestaba a humedad y el lugar estaba completamente a obscuras, Judy le tomó el brazo a su novio, ella no podía ver nada.
-Sígueme, Zanahorias- Nick hablaba satisfecho, comenzaron a caminar con lentitud, apuntando sus armas a la espera de un ataque.
-¿¡Quién diablos anda ahí!?- rugió una voz masculina. Judy y Nick vieron la silueta de un tigre formándose desde el fondo de un pasillo.
-¿Dr. Vitaly Roarmanov?- preguntó Judy con firmeza apuntando su arma hacia la sombra.
-¡¿Qué quieren?!- volvió a rugir Vitaly.
-Tenemos que hablar con usted sobre el reactor solar que desarrolló a Dra. Galia- lo provocó Nick, esperaba que el tigre saliera furioso a reclamar el éxito como suyo.
-¿Qué le pasa a esa porquería?- cuestionó Vitaly sin interés, la reacción sorprendió a ambos policías que se iban acercando poco a poco de dónde provenía la sombra del animal.
-Se lo han robado, Dr. Roarmanov. Se lo llevaron ayer a las 21:00 horas- explicó Judy.
-¿Qué?- Vitaly sonaba asustado. Salió de improviso detrás de una puerta y la pareja le apuntó, aunque el tigre no mostró ninguna intención de atacarlos. Se veía bastante descuidado, tenía pelusa en la mitad de su cara demostrando que no se había afeitado en un buen tiempo, sus bigotes estaban chuecos y los delgados lentes que usaba estaban sucios, vestía una camiseta sin mangas y unos shorts azules. No se parecía en nada al atractivo científico que Judy y Nick habían visto en el video-¿Cómo pasó?-
-Pensábamos que usted podía respondernos eso, ¿podemos pasar?- respondió Nick con naturalidad guardando su arma y bajando la de su novia.
-¿Cómo?, eh, claro- Vitaly sonaba confundido, aún así se hizo de lado y con un brazo invitó a pasar a los oficiales a la habitación en la que estaba.
El lugar era grande, pero estaba hecho un verdadero tiradero, el suelo estaba cubierto por papeles, en el centro estaba un escritorio enorme con una computadora y lápices tirados, había restos de comida por doquier y ropa cubriendo los huecos limpios.
-Perdonen el desorden, estoy en medio de una búsqueda muy importante y no he tenido tiempo de arreglar mi casa- se disculpó Vitaly sacando dos bancos de un montículo de basura, se los ofreció a los oficiales para sentarse.
-¿Qué clase de búsqueda?- preguntó Nick curioso sentándose en su banco justo después de ayudar a Judy a subir al suyo.
-De pruebas- respondió sereno el tigre sentándose en una silla frente a ellos y adoptando una pose recta.
-¿Pruebas de qué?- inquirió Judy sacando una libreta y su pluma-zanahoria.
-De mi inocencia- Vitaly se notaba triste, miró al suelo unos momentos y luego a los oficiales.
-¿Cuál inocencia?- preguntó el zorro- ¿De lo del reactor? ¿Sabe? Es bastante sospechoso que esté buscando pruebas de que usted es inocente del robo mucho antes de enterarse del mismo.
-No me refiero al reactor robado, sino a lo que pasó antes de eso- confesó el tigre muy triste.
-Hace poco hablamos con la Dra. Galia Shakir y…-Judy trató de explicar la situación, pero Vitaly la interrumpió.
-Espera, ¿Galia?, ¿Cómo está?- sonaba preocupado y ansioso.
-Igual o peor que usted. Ahora, sin interrupciones. La Dra. Galia nos habló de la inauguración del reactor, en la conferencia de prensa usted se llevó todo el crédito dejando fuera la Dra. Shakir, incluso nos mostró evidencia de ello. ¿Por qué lo hizo? - explicó Judy en tono serio y firme.
-¡Yo no me robé el crédito! Eso es lo que estoy buscando probar…-se defendió el tigre desesperado.
-¿Cómo que usted no fue?- Nick no comprendía nada y eso que era el segundo más inteligente en la habitación.
-Síganme, oficiales- Vitaly suspiró derrotado. Se paró de su silla y se dirigió a la computadora, tomó una fotografía que mostraba a tres tigres siberianos idénticos y se las tendió a los policías- Tengo dos hermanos, Boris y Vitaly. Somos trillizos, idénticos desde el nacimiento…-se volteó a prender la computadora dándole la espalda a Judy y Nick.
-¿Estás sugiriendo que alguno de sus hermanos tomó su identidad?- cuestionó el zorro.
-¡No, para nada!...siempre, siempre hemos sido muy unidos, sobre todo desde que nuestros padres murieron…Lo que quiero decir es…miren- Vitaly sonaba abatido, hasta cierto punto ofendido. Abrió un documento en la computadora y salió un expediente- Mi hermano Boris fue afectado por los aulladores hace tres años.- Judy se paralizó al escuchar eso, ¿ahora los aulladores también estaban involucrados?- Soy inocente porque cuando mi hermano estaba en recuperación, yo lo acompañé durante todo el proceso, su esposa Tatiana y su hija Dasha estaban ahí-
-¿E Iván?- preguntó Nick.
-También estuvo con nosotros. Su esposa Anastasia y su hija Alexandra también. Durante una semana entera estuvimos en el hospital esperando a que Boris reaccionara-agrandó la fecha de ingreso de Boris al hospital de Zootopia después de recibir el antídoto y la fecha de cuando fue dado de alta- La conferencia se dio 3 días antes de que mi hermano se recuperara. Todos estábamos allí ese día.
-¿Y qué no vio que en los noticieros usted daba una conferencia sobre el reactor?- inquirió Judy sospechosa.
-Agente Hopps, obviamente no tiene idea de lo que es que alguien a quien ama se encuentre en ese estado. Esos días mi familia y yo no teníamos cabeza para otra cosa que no fuera tener a Boris de vuelta con nosotros- Vitaly sonaba irritado. Judy no pudo evitar recordar cuando Nick se hizo pasar por salvaje, un escalofrío le recorrió el cuerpo, por mucha actuación que haya sido, su amado zorro la puso nerviosa.- Estuvimos incomunicados, no veíamos la televisión ni escuchábamos la radio.
-Entonces si ninguno de sus hermanos ni usted fue, ¿entonces quién está en los videos pavoneándose del éxito del reactor?- preguntó Nick tratando de atar cabos.
-A eso iba- Vitaly cerró el expediente y abrió el video de la conferencia- Mamá era una genio, ella era la única que podía diferenciarnos cuando éramos cachorros, cuando Papá Nicky nos adoptó fue bastante conveniente que me cayera de un árbol- el tigre alzó el cuello y los policías pudieron ver una larga cicatriz vertical que recorría la punta de su cuello hasta llegar a la mejilla- Gracias a esta marca podían llamarme por mi nombre, Boris e Iván no tuvieron tanta suerte. Siempre que volteó a la izquierda se me nota, ahora, vean el video- Vitaly le dio clic a la pantalla y empezó a correr la grabación, no adelantó ni un solo minuto, pero cuando el tigre de la computadora miró a un reportero a la izquierda de él, Judy y Nick notaron que no tenía cicatriz alguna-
-No tiene la cicatriz…-exclamó Judy- Pero bien podría ser editado el video. Tenemos que llevárnoslo Dr. Para compararlo con otra grabación.
-Cómo deseé- respondió el tigre con sorna.
-¿Galia lo terminó después de esto?- dijo Nick con sarcasmo. Vitaly se tensó al momento y Judy sólo siguió descargando los archivos del tigre con fastidio ¿qué tan chismoso podría ser ese zorro?
-Sí. Cuando volví al laboratorio ella no estaba, apareció furiosa, me golpeó y me recriminó el haberla despreciado…yo…jamás hubiera…-Vitaly sonaba triste, sus ojos se cristalizaron y se acercó a un estante con lentitud y la cola baja.
-Usted la amaba de verdad, ¿cierto?- dedujo Nick por fin. Judy terminó de descargar todo en su USB y miró confundida a su novio.
-Sí- confesó el tigre con melancolía, rebuscando algo en los cajones.
-Galia nos dijo que usted la asesoró en su tesis y que sólo la incluyó en el proyecto del reactor para que ella hiciera todo el trabajo duro y luego usted se llevó la gloria- dijo Judy en tono despectivo.
-¡Eso no es cierto! ¡La incluí porque es inteligente, tiene potencial y es simplemente…magnífica!- el tigre volteó a verlos iracundo, respondió alterado pero al terminar lo hizo melancólico. Soltó su suspiro largo y se dio la vuelta quedando frente a frente con los oficiales mientras sostenía algo en la mano- Escuchen, sé quiénes son ustedes, son esa coneja y ese zorro locos que comenzaron una relación y por lo que veo ya hasta se van a casar- Vitaly señaló con la mirada el reluciente anillo de Judy- No le será fácil, si de por sí ya es complicado para animales de genética similar, ahora imagínense para un depredador y una presa. Yo amo a Galia, después de insultarme en el laboratorio corrí a buscarla y ella me devolvió la sortija que le di- el tigre les entregó una caja aterciopelada negra, dentro había un anillo con rubíes del tamaño de un brazalete, ambos la miraron desconcertados, eso no podía ser un anillo- Las gacelas usan los anillos en los cuernos…-explicó Vitaly fastidiado, la pareja asintió comprendiendo al fin- He estado tres años buscando pruebas de mi inocencia, sólo para recuperarla. Abandoné el laboratorio después de mi rompimiento con Galia-
-Y si usted no estuvo durante la inauguración ni durante tres años, ¿quién se hizo cargo del reactor?- preguntó Judy cerrando la caja con cuidado.
-Huge Mylat- respondió tranquilo el tigre.
-Justamente él es el siguiente en nuestra lista. Roarmanov, ya que es un potencial sospechoso del robo del reactor solar tiene terminantemente prohibido salir de Zootopia hasta que esté resuelto el caso- le indicó Nick a Vitaly tan relajado como siempre.
-Sí, por supuesto- el tigre le tendió la pata al zorro y se despidió de él. Bastante triste, Judy le devolvió el anillo, a pesar de que iban de salida pudieron escuchar como el científico comenzaba a llorar.
Se subieron a la patrulla, a Judy no le importó que fuera su turno para manejar, se subió atravesando la puerta la puerta más cercana (que resultó ser la del copiloto). Nick se extrañó de que su amada no corriera hasta el asiento del piloto siendo que amaba manejar y tenía un estricto sistema para saber quién la manejaba, la notó triste y con las orejas bajas.
-¿Qué tienes, Zanahorias?- preguntó al fin el zorro encendiendo la patrulla.
-Esos dos se amaban mucho, Nick…y míralos ahora: Galia no quiere saber nada de él y Vitaly sufre mucho…-Judy comenzó a sollozar, había reprimido las lágrimas cuando el tigre le mostró el anillo que antes había sido de la gacela, no pudo evitar imaginarse que era su propia sortija la que estaba en esa caja- Ellos son tan diferentes…-lo miró por primera vez en un buen rato con los ojos tristes y cristalinos, Nick se desconcertó bastante y trató de decir algo, pero prefirió callarse- Como tú y como yo…un depredador y una presa enamorados, ilusionados con cambiar al mundo y con mil probabilidades de que todo salga mal…no quiero que acabemos igual que ellos, Nick…no quiero, no podría soportarlo- Judy comenzó a llorar sin consuelo, se tapaba los ojos con sus manos y sollozaba. Nick la miró con las orejas abajo y mirada triste, giró un momento su cabeza y miró el volante. Él también había pensado lo mismo, esa era la segunda vez en el día, ¿qué tan buena idea era lo que estaban haciendo? En la antigüedad, los zorros perseguían a los conejos para comerlos, Nick sentía que seguiría a Judy hasta el fin del mundo con tal de estar a su lado, incapaz de lastimarla. La coneja era fuerte, la única vez que la había visto llorar fue después de su reconciliación hacia tres años. Finalmente, su corazón, ¿o su instinto?, le dictó la respuesta correcta.
-Es cierto, Judy, tenemos todas las de perder: de terminar odiándonos, con nuestras carreras arruinadas y con serios problemas de salud- Judy detestó el tono tan relajado de Nick al hablar ¿qué no se daba cuenta de la situación?- Eso, si fuéramos una pareja interespecie común- ahora sonaba más serio y seguro, incluso se atrevió a sonreír mientras limpiaba las lágrimas de Judy con sus dedos- Pero resulta que yo soy un zorro y tú una coneja, en tu evolución está ser una nerviosa de lo peor que siempre está preocupándose por mí por la única razón de que me ama y en mi propia evolución reside la característica de sólo tener una pareja por el resto de mi vida, ¿comprendes? Yo jamás voy a amar a nadie más que no seas tú, Judy Hopps, además de que somos demasiado inteligentes como para ser engañados como Galia y Vitaly. Así que, como dice tu anillo: este amor es "Para toda la vida". Así que resígnate coneja, tendrás que aguantarme hasta que te mueras- Nick besó con ternura a su novia, permitiéndose ser un poco más pasional metiendo su lengua en la boca de ella y abrazándola por la cintura. Judy respondió ansiosa al beso y una idea macabra le atravesó la mente.
Sin romper el beso, Judy se sentó a horcajadas de Nick y le acariciaba el pecho. Últimamente se sentía muy ansiosa, desesperada por estar con su novio todo el tiempo, ¿se estaba convirtiendo en una ninfómana?, la coneja maldijo mentalmente a su amado por hacerla adicta a él. El macho se sentía en la gloria, le estaban dando el mejor beso de su vida y a parte había disipado las dudas que atormentaban a su prometida, estaba tan contento que ni siquiera notó cuando Judy comenzó a desabrocharle la corbata y los botones de la camisa. Reaccionó muy tarde, la policía ya le estaba desabrochando el pantalón cuando se le ocurrió detenerla sosteniendo sus manos. Judy lo miró suplicante unos momentos, Nick la admiró: la boca abierta, los ojos cristalinos y las mejillas sonrojadas, cómo amaba ese zorro aquella imagen, pero la corrompió el hecho de que estuvieran en la patrulla.
-¿Aquí?- Nick miró a los lados, ya no era precisamente temprano y el barrio era solitario, no había nadie pasando por ahí.
-Ahora- afirmó Judy tomando con sus manos la cara de Nick y besándolo con pasión, abriéndose paso con la lengua entre los dientes del zorro se dejó manipular por sus deseos. Y él sucumbió con ella.
Nick le respondió el beso ansioso, Judy bajó sus manos hasta la entrepierna de su macho y acarició el miembro de su novio sobre la tela, a él lo recorrió un escalofrío de placer y en respuesta comenzó a acariciarle el rabo y el trasero a la coneja, era una sensación apenas perceptible, pero Judy estaba tan sensible que lo sintió al doble. Se separaron un poco y ella con agilidad se quitó el chaleco, la blusa y el brassier, Nick se relamió los dientes y comenzó a lamerlos, provocando uno que otro gemido por parte de la coneja, a él le encantaba ese sabor, en sus fantasías más bajas se imaginaba a sí mismo bebiendo la leche materna de Judy, pero en ese momento sólo sentía el sabor del pelaje limpio y perfumando de ella. Con mucho esfuerzo, Judy pudo bajarle un poco los bóxers a Nick y comenzó a masturbarlo con lentitud, lo cierto es que ella estaba ya bastante mojada y lo necesitaba dentro lo antes posible.
-Espera…-suspiró -date vuelta-
En esa posición, Judy habría tenido que desnudarse por completo para poder culminar el acto, pero si quedaba a espaldas de él sólo era necesario bajar un poco sus mallas y sus bragas para que Nick pudiera entrar en ella. Con rapidez, Judy se dio la vuelta, se inclinó un poco hacia adelante, apoyó sus manos contra el volante y para provocar un poco más a su novio, movió su esponjada cola de lado a lado. Nick no lo soportó más, sin cuidado alguno dejó expuesta a Judy ante él y la penetró con fuerza.
-¡Ah, Nick!- gimió Judy al sentirlo dentro, había sido tan repentino que la tomó por sorpresa. Pero no por eso le gustaba menos.
Nick entraba y salía de Judy en un vaivén frenético, no podían darse el lujo de hacer el amor con lentitud y paciencia cómo lo hacían en su casa, estaban en una patrulla frente a la casa de un sospechoso, ni siquiera podían gemir a gusto, ambos se mordían los labios tratando de hacer el mejor ruido posible.
A Nick le encantaba poder verle la cara a Judy al momento en que ambos se corrían, era un momento maravilloso que ambos disfrutaban al máximo, pero sin duda la posición que tenían en ese momento era su favorita, estando así podía acariciar cada parte de ella: su cuello, sus pechos, su estómago, todo de ella. Para compensar esa penetración tan brusca, Nick comenzó a estimular con la yema de sus dedos la intimidad de Judy mientras que con la otra apretaba con delicadeza sus senos.
-Oh, Nick…-gimió ella- Ya…no puedo…-
-Sólo…un poco…más- Nick sentía su propio clímax acercarse, más no el de ella. El zorro se corrió primero, completamente dentro de ella, pero no había sentido ese último y fuerte apretón que Judy le daba al terminar ella, así que, completamente fatigado, siguió moviéndose.
-N-Nick…ya…casi…-y finalmente, terminó ella.
Se quedaron así unos segundos tratando de recuperar el aire. El miembro de Nick empezó a empequeñecerse dentro de ella pero aún palpitaba y la sensación le gustaba a Judy. Nick hizo para atrás el asiento y ella se paró para vestirse.
-Espera, te ayudo- con delicadeza, Nick se subió las bragas y las mallas a su novia, acomodándolos perfectamente para que no le incomodara a caminar. Judy se volteó y con una tierna sonrisa y las orejas arriba le subió los bóxers a Nick.
-Nos vemos en la noche- canturreó en su mente la coneja al abrocharle el pantalón a su novio.
Ese era un momento muy íntimo que siempre compartían sin importar el lugar o la hora después de tener relaciones, podían ser las tres de la mañana, teniendo sólo dos para dormir e irse a trabajar, pero siempre, sin falta, se tomaban el tiempo de acicalarse mutuamente, ya fuera que tuvieran la oportunidad de ducharse juntos, Nick aseaba a Judy y viceversa, o que solamente pudieran ayudar al otro a vestirse, justo cómo en ese momento. Nick agradeció que a Judy no le gustaran esos brassieres con decorados bonitos pero broches difíciles de juntar, la coneja era de puros deportivos, sólo tuvo que alzar los brazos para tener cubiertos sus pechos en un momento, el zorro le puso la blusa y le abrochó el chaleco. Una vez que estuvo ella vestida, Judy procedió a abotonar con precaución todos y cada uno de los botones de la camisa de Nick, después tomó la corbata, se la amarró y se la acomodó, terminó su tarea besándole con dulzura el cuello.
-No sabes cuándo terminar, ¿cierto?- la retó el zorro en tono pícaro.
-Deja la ventana abierta, cariño- contestó Judy sarcástica mientras volvía a su asiento- Por cierto, ¿de dónde sacas que el anillo decía "Para toda la vida"? Creo que te estafaron, Nick, porque sólo tiene grabado "Sabes que te amo"- Judy se abrochó el cinturón.
-Oh, ¿no lo has descubierto?, me decepcionas, oficial Hopps- por algún motivo, Nick se aguantaba las ganas de reír.
-¿A qué te refieres?- Judy se ofendió.
-Mira- con cuidado, Nick le tomó la mano que llevaba el anillo, de su cinturón sacó una pequeña linterna e iluminó el diamante- Mira al techo- indicó con ternura, algo confundida Judy alzó la vista, sólo para encontrarse con un mensaje blanco y brillante escrito en cursivas que decía "Para toda la vida"- El mensaje completo es "Sabes que te amo para toda la vida" en alusión a que los zorros sólo escogemos una pareja para el resto de nuestros días y por ello puedes estar segura de que nunca en la vida voy a amar a nadie más que a ti, Zanahorias- la voz de Nick era tierna pero a la vez reflejaba su orgullo. Cuando apagó la lámpara y se acomodó en el volante, Judy siguió mirando unos instantes más el techo incapaz de olvidar tan hermoso mensaje.
-¡Gracias, Nick!, ¡Gracias, no tienes una idea de cuánto te amo!- de la emoción tan grande, Judy abrazó con fuerza a su novio, había una enorme sonrisa en su rostro y lágrimas de felicidad acumulándose en sus ojos, aunque la reacción lo tomó por sorpresa, no tardó mucho en corresponder el abrazo de Judy y alzarle con delicadeza la barbilla con una mano.
-Y tú no tienes idea de cuánto te amo yo a ti- confesó Nick casi susurrando con una voz romántica que enterneció a Judy y fue el detonante de su llanto. Se besaron con ternura, juntado únicamente los labios, una vez terminado el beso, Nick le abrochó de nueva cuenta el cinturón a su novia y encendió el motor- Bueno, ya nos divertimos bastante pero aún tenemos un increíble caso entre manos y sólo 30 horas para dejar pistas claras antes de irnos a casa de tus padres- el zorro volvió a adoptar su tono de voz socarrón y esa sonrisa relajada en su rostro.
-Sí, tienes razón- Judy se animó al instante, recobrando su postura emocionada y las orejas en alto- Sigue Huge Mylat, ¡en marcha!- exclamó alzando los brazos en tono de victoria. Nick no pudo evitar reírse, le encantaba ese lado infantil de Judy.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
La residencia de Huge Mylat se acoplaba más a la imaginación de los agentes: una casona blanca ubicada en el centro de Zootopia con tubos transparentes y de colores sobresaliendo de la estructura que conectaban partes de la casa con otras. Tenía muchas ventanas circulares que daban una vista de la sala y los cuartos. Lo único extraño era que no estaba en Little Rodentia y que la puerta de entrada era lo suficientemente grande como para que entrara un elefante. Un poco desconcertado, Nick tocó el timbre al lado de la puerta y de inmediato comenzaron a sonar varias campanas, en pocos segundos les abrió la enorme puerta una rata blanca de ojos rojos que vestía una bata blanca y larga que casi le cubría las patas.
-¿Digan?- preguntó con una voz chillona y simpática.
-¿Dr. Huge Mylat?- preguntó Judy.
-Así es- respondió la rata acomodándose su bata.
-Somos los oficiales Hopps y Wilde del Departamento de Policía de Zootopia. Tenemos que hacerle algunas preguntas sobre el robo del reactor solar ubicado en el Laboratorio principal de Plaza Sahara- se presentó Judy firme pero sin ser grosera, éste era el primer sospechoso que no los atacaba en cuanto los veía.
-Sí, me enteré hoy por las noticias, ¡me puse furioso! ¡Tienen que detener a ese malandrín!- Huge comenzó a patalear contra el suelo y Nick tuvo que reprimir la risa que le causaba la escenita.
-Para eso necesitamos que nos responda algunas preguntas- respondió Judy.
-Sí, por supuesto. Pasen- Huge se hizo de lado y permitió que la pareja pasara.
La casa parecía aún más grande y lujosa desde dentro, había varios muebles finos y ruedas para correr conectadas a interruptores, Nick dedujo que la rata creaba su propia energía girando las ruedas mientras hacía ejercicio, el zorro se planteó instalar un sistema parecido en su propia casa. Huge siguió caminando a pasos apresurados hasta llegar a una puerta de metal que necesitaba de contraseña para abrirse, tecleó unos números y al abrirse se mostró ante los animales un cuarto azul y grande repleto de máquinas, tanto completas cómo incompletas, pizarras con ecuaciones y fórmulas complicadas y varios planos pegados en la pared.
-Este es mi laboratorio personal. Fue aquí mismo dónde Galia y yo diseñamos la nueva base para el reactor- Huge sonaba bastante orgulloso de su logro. Condujo a los oficiales hasta dos sillas de oficina y los invitó a sentarse, él hizo lo mismo con una silla miniatura sobre un escritorio grande frente a ellos.
-Dr. Mylat, el Dr. Elmer nos mostró una grabación en la que se veía un autómata o robot robándose con maestría el reactor- Judy reprodujo el video de seguridad y se lo mostró a la rata mientras seguía hablando- Él nos dijo que usted tenía unos planos para hacer un autómata.
- Sí. El proyecto de los autómatas no es el primero de ese tipo que tengo- explicó Huge sereno mientras le quitaban de enfrente el celular.
-¿Cuál fue el primero?- inquirió Nick bastante curioso, Judy ya había sacado su pluma-zanahoria y comenzó a grabar.
-Hace cinco años hice los planos de unos robots y se lo presenté al alcalde Leonzález. El proyecto consistía en que las máquinas suplantaran a los animales en ciertas tareas como a los doctores, maestros e incluso, los policías- Judy y Nick miraron desconcertados al científico, ¿en verdad había tenido la idea de que viles masas de metal los relevaran?- Imagínense: Una operación peligrosa de 14 horas podría efectuarse en cinco con la programación apropiada y ningún delincuente nunca se escaparía de la ley por la rapidez del robot…-explicaba emocionado Huge.
-Bueno, a nosotros nunca se nos ha escapado nadie- replicó Judy con orgullo.
-No todos son los mejores polis de Zootopia, agente Hopps. En fin, a Leonzález no le gustó el proyecto y me lo negó, pero reconoció mi habilidad para las máquinas y me puso a trabajar en el reactor junto con Galia y Vitaly- el tono de voz de Mylat demostraba una notoria decepción, más no enojo.
-¿Y no le molestó eso?- preguntó Nick.
-Un poco, sí. Los robots son perfectos, agente Wilde. No comen, no se lastiman, no necesitan reposo. Pero en fin, supongo que sí les quitan muchas oportunidades de trabajo a los animales comunes. Así que hace unos meses modifiqué los diseños y en lugar de que sean automáticos, los volví manuales: autómatas. Los animales conservan sus empleos, pero manejando los autómatas son más eficientes- De pronto, la pequeña rata les pareció un ser bastante aterrador, una cosa era menospreciar a las presas y otra muy diferente hacerlo con toda la población.
-¿Y qué ha dicho el Alcalde Chatscar acerca de los autómatas?-cuestionó Judy tratando de esconder su nerviosismo.
-No le he presentado el proyecto. Ahora mismo está en una junta con los representantes de los sectores de Zootopia la aprobación de la reforma "Libertad Condicional". Conservo los planos por si los quieren ver- respondió Huge bastante animado.
-Eh, claro- contestó la coneja, Nick se había perdido por completo en sus pensamientos. Huge bajó de su silla y del escritorio deslizándose a través de una resbaladilla que había a un costado del mismo, atravesó otra puerta gigante de metal que se abría con contraseña y desapareció.
-¿Libertad Condicional? ¿A qué se refería?- preguntó Judy confundida volteando a ver a Nick, pero él no estaba en su asiento sino que se había levantado y exploraba curioso el laboratorio, Judy rezó porque no presionara ningún botón.
-Ni idea, seguro es algo relacionado con los criminales que han concluido su condena- respondió sin mucho interés el zorro, esos artefactos lo tenían fascinados y los muchos monitores lo tentaban a presionar todos los botones a ver qué pasaba.
-¡No se te ocurra tocar nada, Wilde!- le reprimía Judy alcanzándolo.
-Tranquila, Zanahorias, no voy a tocar nada- se defendió Nick en su típico tono sarcástico y sonriendo. Pero esa sonrisa socarrona se borró de su rostro cuando vio un aparato extraño sobre una base de metal que por alguna razón le heló la sangre. Era un aro grueso de plástico negro que en un costado tenía una especie de cajita son una luz apagada sólo un poco más grande que el aro en sí, Nick lo tomó con sus manos y…
-¡Oh, Dios mío! ¡No!- la desesperada voz de Huge Mylat les retumbó los oídos a los policías y de inmediato corrieron hacia la puerta por la que había desaparecido la rata.
-¡Dr. Mylat, abra la puerta!, ¡Dr, Huge!- gritaba Judy desesperada, Nick tecleaba números al azar en el monitor y ninguno cedía, cuando más histéricos estaban salió la rata con lágrimas en los ojos- Dr. Huge, ¿está bien?-
-¡No, claro que no! ¡Algún bastardo me robó mis planos!- sollozaba furioso Huge mientras caía de rodillas en el suelo, Judy y Nick lo miraron desconcertados-¡Mi sistema de seguridad es infalible, infalible, sólo yo sé las contraseñas!- se siguió quejando.
-Dr Huge, ¿alguien más ha visto los planos?- preguntó Nick aún con ese artefacto extraño en las manos.
-No- se limpió la nariz con la manga de su bata- Sólo yo, pero están tan detallados que cualquier imbécil con un destornillador podría armarlo-
-Y ya que no es del todo automático…-sugirió Judy.
-Cualquiera podría usarlo para robar el reactor- completó Nick.
-Exacto- se sorbió la nariz y le aceptó a Judy un pedazo de pañuelo desechable para limpiarse- Gracias. Pero ahora la situación se agravó, el reactor tiene energía suficiente para alimentar un ejército de autómatas capaces de reducir a cenizas Zootopia…tienen que encontrarlo, el reactor tiene un rastreador que puede ubicarlo en cualquier distrito de Zootopia, siempre está encendido.
-Descuide doctor, le juro que encontraremos ese reactor y sus planos, por el momento necesitamos que…-Judy fue interrumpida por Nick.
-Nos explique qué demonios es esto- vociferó el zorro molesto mientras alzaba el aro de plástico.
-Ese es el elemento clave de la reforma "Libertad Condicional", es un collar de electroshock que lanza una descarga eléctrica leve al detectar un incremento en el ritmo cardíaco de los depredadores, si el ritmo sigue en aumento la descarga se hará tan fuerte como para matar al animal- explicó con resignación la rata. Nick se paralizó, el collar cayó de su mano y su rostro reflejó horror, Judy por supuesto que lo notó.
-Nick…-la coneja corrió preocupada hasta su novio que daba la impresión de estar a punto de desmayarse.
-La propuesta surgió a raíz de los eventos con los aulladores. La fórmula para crear el suero está guardada bajo llave en la alcaldía, Chatscar la conserva para que en caso de un conflicto bélico, los depredadores sean infectados y puedan defender a Zootopia de naciones externas como Ursia o Rasia que día tras día generan nuevas y más avanzadas armas. Los collares mantendrían a raya a los soldados para evitar que atacaran a los habitanes de Zootopia, pero también es para protegerlos día a día, cómo han de saber ya, los gatos y los perros han sido relegados la posición de "presas" y muchos de los animales que solían cazar en la antigüedad como conejos, zorros, venados, etc han comenzado a atacarlos. Los collares mantienen a salvo a las presas de los depredadores, es una medida de seguridad que de ser aprobada tendrá que aplicarse a cualquier depredador de cualquier edad en Zootopia- explicaba Huge en tono solemne, Judy miraba horrorizada al científico, la sola idea de que Nick estuviera usando ese collar el resto de la vida era horripilante para ella, si tan sólo pudiera haber imaginado lo que su pareja sentía en ese momento
-¿De qué está hablando?...-la voz de Nick reflejaba horror- ¿¡De qué demonios está hablando!? ¿¡En serio cree que aceptaremos llevar puestas estas porquerías por el resto de nuestras vidas!?- lleno de ira, Nick pateó el collar hasta dónde estaba Huge Mylat, deteniéndose justo en frente de la rata- ¿¡Cualquier edad!? ¡Eso significa que los niños tendrían que usarlo también, niños!¡Y si de verdad se activaban gracias al ritmo cardíaco déjeme decirle que éste no aumenta sólo cuando nos enojamos, también cuando jugamos, corremos incluso cuando nos estamos reproduciendo!- Nick estaba tan alterado, tenía el pelo erizado, mostraba los dientes y había contraído las pupilas, Judy los abrazó con fuerza tratando de calmarlo- ¡Esos collares son una estrategia para deshacerse de todos los depredadores! ¡Esto es inaceptable, no vamos a condenarnos sólo porque tenemos de alcalde a un gato miedoso demasiado estúpido cómo para destruir esa jodida fórmula y adaptarse al mundo exterior!- dio un paso adelante, algo en él estaba eliminando su raciocinio, tenía ganas de lanzarse sobre ese maldito collar y destruirlo, de comerse los pedazos de plástico y los cables, pero el sentir el cuerpo de su amada coneja abrazándolo con fuerza y mirándolo con ojos suplicantes lo detuvo- Suerte que Nicolás Roarmanov es el representante de Tundratown y nunca aceptaría que le pusieran un collar así a sus hijas o a sus nietas. – sonaba calmado, con delicadeza le correspondió el abrazo a Judy y se dejó caer de rodillas, física y mentalmente agotado.
-Lo siento, agente Wilde, yo sólo cumplía con mi trabajo construyendo los collares a partir del diseño de Chatscar- respondió nervioso Huge secándose el sudor.
-¿Entonces Jeremy Chatscar diseñó los collares?- preguntó Judy molesta acariciándole la cabeza a Nick tratando de calmarlo.
-No puedo asegurarlo, la familia Chatscar tiene empresas, laboratorios, lo único que sé es que los planos de los collares provienen de Chatscar- Huge se dio la vuelta y volvió a entrar en la sala de planos. Nick seguía temblando en brazos de Judy, lo hacía por miedo, ira en indignación.
-Shh, calma, Nick, todo está bien, estoy contigo- le susurraba tiernamente Judy a su amado zorro.
-Judy…no puedo…no puedo levantarme…-Nick estaba completamente horrorizado, Judy temió que su novio le acabara de dar una crisis nerviosa en ese instante, con cuidado lo ayudó a pararse y se rodeó a sí misma los hombros con un brazo de él, de este modo le servía de soporte.
-Aquí están los planos de los collares de el alcalde Chatscar me dio. Pueden llevárselos- Huge apareció con unos planos tres veces más grandes que él cargándolos con ambas manos, se los entregó a Judy y respiró.
-Muy bien, gracias.- Judy volteó a ver a su compañero, Nick no estaba en condiciones de continuar con la investigación en ese momento- Dr. Mylat, antes de irnos contésteme, ¿conoce a alguien que tenga motivos para robar el reactor, Galia Shakir y Vitaly Roarmanov, tal vez?-
-¡Dios, no! Galia y Vitaly estaban muy apasionados con el proyecto. Es cierto que Vitaly actuó muy extraño el día de la inauguración del reactor y le quitó el crédito a Galia, pero fuera de eso no creo- Huge se había tomado como personal la pregunta.
-Justamente el que dio la conferencia no fue el Dr. Roarmanov, ni sus hermanos, ¿alguno de sus autómatas tiene una forma congruente?- terminó con el interrogatorio la coneja mientras sentía a su novio temblar.
-Ahora que lo dice, entre los planos de los autómatas robados están unos que recreaban la apariencia de diferentes animales, grandes o pequeños, presas o depredadores, sólo era necesario que alguien más pequeño que el diseño se metiera en el autómata y podía manejarlo a través de sensores de movimiento- explicó Huge tratando de recordar más detalles.
-Muy bien, eso es todo por hoy. Dr. Huge MYlat, ya que es un potencial sospechoso en el robo del reactor solar, tiene prohibido abandonar Zootopia hasta que termine la investigación- le ordenó Judy a la rata bastante apurada por irse.
-Sí, de acuerdo, ¿los acompaño a la puerta?-
-No, gracias- replicó Judy con educación, tomó los planos del collar con su mano libre y se encaminó a la salida con Nick sobre ella.
Judy salió del laboratorio y de la casa de Huge Mylat lo más pronto posible, arrojó los planos a la cajuela y ayudó a Nick a subir al asiento del copiloto, fuera no no su turno, no estaba en condiciones de conducir.
-Nick, ¿estás bien, amor?- preguntó Judy preocupada a su novio mientras le abrochaba el cinturón y le acariciaba la cara, la mirada del zorro estaba perdida en pensamientos que la pobre coneja no podía leer, las orejas abajo y los ojos viendo al suelo, ¿qué estaba pasando por la mente de ese zorro astuto?
-Lo sentí Judy…- suspiró al fin.
-¿Eh?- pero ella no comprendía lo que Nick decía, él tomó la mano de Judy que lo acariciaba y la apretó.
-Sentí ese collar en el cuello…lo sentí aferrándose a mi piel, invadiendo mi sistema nervioso…sentí las descargas- la voz le temblaba, él comenzó a hacerlo también- Tambi-también me imaginé a todos usándolos, a cachorros cayendo muertos al suelo sólo porque corrieron demasiado rápido, a doctores que se pusieron muy nerviosos durante una operación, a nuestros colegas por perseguir a un delincuente…me imaginé a mi mismo recibiendo una descarga tan fuerte mientras hacíamos el amor…tan fuerte que moría yo…y tu, tú estabas tan cerca que…no podía, alejarte y…- Nick abrazó con fuerza a Judy tomándola por sorpresa, pero más la impactó aún escuchar como su novio comenzaba a llorar- ¡Esas cosas son una trampa, Judy, una trampa disfrazada de orden y protección! Hay mil y un actividades que aceleran el ritmo cardíaco de todos los animales…los collares nos matarían hasta por sorprendernos…no quiero, que eso pase Judy…dejarte sola…¡No quiero, Judy!-
El zorro se derrumbó en brazos de su amada que no atinó a más que abrazarlo con mucha fuerza. El miedo de Nick era bastante lógico, toda su vida había vivido con el estigma de ser astuto y engañoso, sólo tenía tres años de haberle probado al mundo que los zorros no eran sólo unos estafadores, en realidad tenían mucho que ofrecer: eran protectores y divertidos, inteligentes y siempre sabían qué decir para levantarle el ánimo a alguien y sobretodo: su amor era fiel y verdadero, ningún otro animal en Zootopia amaba como ellos y aunque Judy lo sabía muy bien, Nick parecía haberlo olvidado en ese momento, lo único que tenía en la mente era ese miedo incontrolable a los collares pues tenía razón: por algo tan natural como correr, asustarse o fornicar esos malditos collares las darían una descarga eléctrica tan potente que llenaría las calles de la metrópoli de cadáveres todos los días.
-Nick, cálmate, mírame- trató de alejarlo un poco para verlo a los ojos, pero Nick se volvió a pegar a ella- Por favor, mírame- finalmente el zorro aflojó su agarre y la coneja pudo verlo a la cara, las lágrimas aún resbalaban por sus mejillas, el labio inferior le temblaba y tenía los ojos vidriosos, parecía un cachorro al que acabaran de ponerle una muy buena regañiza, se veía tan vulnerable y Judy odiaba verlo así- Te prometo que tú nunca vas a usar uno de esos malditos collares, los animales de Zootopia no son cobardes como Chatscar y los representantes de los distritos no van a aceptar la reforma, todo va a seguir cambiando, Nick, pero lo hará para mejor tal y cómo lo ha estado haciendo estos tres años, ¿entiendes? No te va a pasar nada, vamos a resolver este caso, nos vamos a casar y seremos muy felices- su voz era calmada y relajante, al menos lo suficiente como para que Nick dejara de llorar y mantuviera quietos sus labios, Judy le mostró su anillo y agregó- Para toda la vida ¿recuerdas?- Nick no pudo evitar sonreír y besar la mano de su prometida y después sus labios.
-Para toda la vida…sí- aunque fuera muy poco, Nick había recuperado su semblante relajado, eso alivió a Judy.
-Ahora, tomando en cuenta que Roarmanov está con Chatscar en esa reunión, no tiene caso ir a interrogarlos. Propongo que vayamos a la oficina a trabajar con lo que tenemos antes de que Bogo nos eche a patadas de la comisaría- Judy también recuperó su voz feliz y enérgica para cuando encendió la patrulla.
-Sí, tienes razón- respondió Nick limpiándose los ojos y la nariz con sus mangas- Judy- la coneja volteó a verlo- Gracias- su amada sonrió y se encaminaron a armar cabos.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Cuando Judy y Nick llegaron a la comisaría él no pudo evitar sobarse el hocico al ver a los delincuentes predadores siendo arrestados por sus compañeros con bozales puestos, la combinación bozal-collar en su mente le erizó la piel. Al llegar a su oficina (la más grande de la comisaría después de la de Bogo) notaron que sobre sus escritorios ya estaban apilados los expedientes de todos y cada uno de los científicos que trabajaron en el reactor, Nick salió unos momentos del lugar mientras Judy comenzaba a leer los expedientes de Galia y de Vitaly y Nick el de Huge. Durante las siguientes horas analizaron los planos de los collares (para pesar de Nick) y leyeron los expedientes de los otros científicos. Al borde de la locura, el zorro salió de la oficina con la excusa de ir al baño, regresó a los pocos minutos con dos expedientes más, dos tazas de café en una charola y una gran pizarra blanca.
-¿En serio trajiste la pizarra?- preguntó Judy con cierto fastidio. Nick había comprado esa cosa un año atrás y le encantaba anotar cosas en ella cada vez que tenían un caso muy importante.
-Y café- respondió sarcástico, Judy lo fulminó con la mirada y los brazos cruzados- Oh, vamos, sabes muy bien que la pizarra nos ha ayudado a resolver todos nuestros casos. Además, nos da ese toque cool de los detectives de la televisión.
-Y nos quita profesionalidad- replicó tomando el vaso mediano de la charola.
-En fin, te traje un regalo- Nick arrojó al escritorio de ella los expedientes de Nicolás A. Roarmanov y de Jeremy B. Chatscar
-¿Para qué los trajiste?- preguntó incrédula la coneja mientras los hojeaba un poco.
-Son potenciales sospechosos, corazón, debemos estar atentos. En fin, comencemos- Nick destapó un marcador de agua rojo y comenzó a escribir- Primero, tenemos un reactor solar robado y cuatro…no, cinco sospechosos. El primero es Vitaly Roarmanov…-volteó a ver a Judy para que le dictara los datos más importantes de él según el expediente.
-35 años, un doctorado en Física en la Universidad de Zootopia, expareja de Galia Shakir- dijo Judy mirando al expediente.
-Segunda sospechosa: Galia Shakir- Nick anotó un "2" el nombre de la sospechosa y dos puntos aparte.
-27 años, doctorado en Física en la Universidad de Zootopia, gracias a ella existe el reactor.
-Tres, Huge Mylat-
-32 años, doctorado en ingeniería física en la Universidad de Zootopia, él creó lo planos para crear robots y el autómata que se robó el reactor, sus planos también fueron robados.
-Cuarto, Nicolás Roarmanov-
-54 años, dueño de varias empresas sobre todo joyeras, padre adoptivo de Vitaly Roarmanov-
-Y finalmente: Jeremy Chatscar-
-33 años, maestría en administración de empresas pero también tiene estudios de ingeniería física-
-Y es todo- Nick miró la pizarra unos momentos y luego a su novia- ¿Sabes qué tienen en común todos estos animales?-
-Que tienen mucho dinero- afirmó Judy, pero parecía más como si estuviera preguntando.
-Se pudren en dinero, sobre todo- Nick circuló el nombre de Nicolás- Papá Nicky.
-Pero, ¿qué motivos tendría Nicolás para robarse el reactor?- Judy bebió confundida de su café.
-Fácil, ¿recuerdas lo que dijo Elmer?, el reactor puede convertirse en una bomba, Roarmanov tiene dos opciones: O hace detonar el reactor inculpando a Chatscar causando de ese modo su ruina total o manda a algunos de sus cosacos a hacerse pasar por terroristas que planten la bomba en un evento público o en la alcaldía, cómo sea Jeremy va a estar ahí, y la hace estallar- dedujo Nick bebiendo de su café
-¿Tan pocos escrúpulos tiene?- inquirió Judy asustada por la teoría de Nick
-Mmm, tienes razón, lo más razonable es que desalojara la zona y entonces sí detonaría la bomba-
-Como sea mueren inocentes- Judy sonó severa y Nick la miró confundido- Ante una amenaza terrorista habría policías ahí para proteger al alcalde y a los civiles- respondió fastidiada.
-Cierto, pero, no la descartemos- Nick escribió palabras claves rodeadas por burbujas cerca del nombre de Nicolás.
-Pero para convertir el reactor en una bomba tendría que usar a Vitaly- dedujo Judy, volvió a beber- ¿Cuál sería la motivación de él para ayudar a Nicolás?-
-Venganza- Judy lo miró confundida.
-No matas a media ciudad sólo para vengar a una amiga- repuso ella en tono sarcástico.
-Eso me lleva al punto número dos: Ravela no era sólo una amiga de Nicolás- dijo Nick calmado.
-¿A qué te refieres?-
-A que tienes razón, Zanahorias. No matas a media Zootopia para vengar a una amiga…pero a alguien a quien amas…-Judy comprendió todo de golpe, abrió los ojos de repente al entenderlo todo, aunque se le hacía extraño- Casi podría jurar que los trillizos son hijos de Nicolás, ¿por qué otro motivo les daría su apellido?
-¡Eso es muy enfermo, Nick!, Boris e Iván están casados con hijas de Nicolás- repuso Judy bastante alterada.
-Pues mira, sé de buena fuente que la esposa de Nicolás, Alejandra, era muy unida al médico de la familia hace años- Nick enfatizó en el "muy".
-Como sea, tenemos el motivo, un poco enfermo, de Nicolás, ¿y el de Vitaly?- insistió la coneja.
-Galia-
-¿Galia? ¿Cómo metemos a Galia en todo esto?-
-Mylat dijo que cualquier animal más pequeño que el diseño del autómata personalizado podía entrar en él y manejarlo a través de sensores de movimiento, ¿no? Y Chatscar es más pequeño que un tigre siberiano. Galia mencionó que los Roarmanov ya se habían vengado de los Chatscar antes, si la venganza fue tan terrible, seguro que Jeremy quería una revancha y lo mejor que encontró fue separar Vitaly del amor de su vida- Nick se acercó a la computadora que tenían prendida y abrió una ventana con el video de la conferencia, pero también abrió otras ventanas del mismo video sólo que con diferentes ángulos- Jeremy Chatscar fue el que mandó llamar a Galia para que ayudara a desarrollar una cura, ya era el alcalde en ese entonces y si te das cuentas, no aparece en ningún momento en ningún lugar durante la conferencia- Nick reprodujo los cuatro videos al mismo tiempo, tenía razón, Chatscar no estaba en ninguna toma.- Por lo que es factible que estuviera manipulando el autómata de Vitaly.
-Pero Chatscar no tenía conocimiento de que esos planos existían en ese entonces-sugirió Judy.
-Cierto, pero recuerda que bien pudo tomar los planos de los robots de Mylat y con sus conocimientos en ingeniería convertirlo en un autómata- escribió más palabras clave alrededor del nombre de Jeremyy y de Vitaly- De este modo, Nicolás manipula de Vitaly diciéndole que si le ayuda va a recuperar a Galia y él obtienen venganza por la muerte de su amante- exclamó Nick orgulloso.
-Buena historia, debería escribirla- replicó Judy socarrona, Nick se rió.
-En realidad, he estado pensando en publicar un libro de nuestra trayectoria- respondió él relajado.
-Yo leería ese libro. Pero estoy casi segura que esto no es un crimen pasional- aseguró Judy.
-En una investigación no se puede descartar nada- repuso Nick con su típica sonrisa.
-Como sea- Judy miró fastidiada a la pizarra- Si fue Galia estamos en problemas. Se ve que Gazelle la protege siempre y ambas son figuras públicas de mucho peso. Si Galia se robó el reactor y su hermana la está protegiendo tendremos que meterlas a la cárcel por terrorismo y complicidad-
-Buena teoría, tesoro- y volvió a anotar.
-Aún así, ¿dónde está el reactor?-
-Perdido- Judy lo miró molesta, no era hora para hacer bromas.-En serio, esa cosa tiene un rastreador que lo ubica en cualquier parte de Zootopia, lleva 24 horas encendido y no ha detectado nada, sinceramente me preocupa más quién lo tiene por que si no lo sabe controlar, la ciudad está perdida- Nick ya se estaba hartando también.
-Cualquier parte de Zootopia…cualquier…¡Nick, eso es!- Judy encontró una pista clave y estaba emocionada por ello- El rastreador puede ubicar la reactor en cualquier parte de Zootopia- miró al zorro feliz, pero él seguía confundido- Pero sólo en Zootopia- entonces Nick comprendió.
-Eso quiere decir que…-
-¡El reactor no está en Zootopia!- exclamó Judy emocionada. No era la ubicación exacta, pero era una buena pista.
