No es Fácil

Al otro día, era día en que Los Mellizos tenían escuela, y Lincoln tenía Día Libre, había dejado el cargo temporal al vicepresidente de la empresa mientras el hombre de pelo blanco se tomaba un respiro.

Lincoln decidió pasar un rato a comprar algo de vino sin alcohol (a pesar de que el vino sin alcohol es simple jugo de uva) para disfrutar su día libre, en su casa, tomó una copa y se sirvió vino en ella.

Simplemente estaba descansando sin ninguna preocupación.

Mientras tanto, Luna Loud estaba limpiando su guitarra en un recinto de radio en la que solía ir con sus amigos, Sam, Edgar, Tabby y Chunk, pues cuando no era una estrella de Rock, solía trabajar en la Radio Local como comentarista con Edgar, y de ves en cuando, compartía canciones compuesta por ella como solista, o con su Banda con Tabby Chunk y Sam.

La estrella de Rock naciente simplemente tenía la mente en otro lado, intentando distraerse Limpiando su guitarra, tratando de olvidar ese incidente que le costó a su hermana y el amor de su hermano, pero no podía, suspiró, llamando la atención de su amiga rubia-celeste.

-¿Todo bien, Luna?-Preguntó Sam.

-Ah, que, Si.-Dijo sorprendiéndose, pues no la sintió venir.-Si...estoy bien.

La Loud Rockera intentó seguir con lo suyo, pero la imagen de su hermano menor, en su mente, no dejaba de repetirse, pensaba en su hermano y siempre la asediaba el sueño de volver a ver como le sonreía, cuando compartían canciones de la estrella de Rock, cuando le cantaba antes de dormir cuando era pequeño, Cuando hizo de su primer concierto Inolvidable, y cuando 3 veces solamente lo...

-Luna.-Dijo Sam corriendo a ver a su amiga que había caído de rodillas y la ayudó a levantarse, vio como el maquillaje que usaba escurría por sus mejillas y apretaba los dientes para no llorar.-Luna, ¿Que te pasó? ¿que sucede?-Preguntó muy preocupada.

La Loud Rockera intentó hacerse entender, pero no le llegaba la voz, sus labios solo parecían mostrar palabras sin usar la voz, respiró profundo, para tratar de formular las palabras, a pesar de que su garganta estaba irritada, se limpió un poco su nariz y habló.

-Lincoln.-Dijo a penas audible.

-Luna, se que estas triste, Lincoln sin duda era un gran hermano.-Dijo.-De veras lamenté mucho lo que hicieron con Lily, pero entendí que fue un accidente.

-Lincoln ya no nos quiere más.-Dijo sin ocultar su dolor.-Si tan solo hubiéramos hecho caso, si tan solo hubiéramos pensado mejor las cosas, ojalá...

-Luna, no puedes cambiar el pasado, pero si el futuro, cosa que puedes hacer en el hoy, el presente, el tiempo que importa es el ahora, pienso que en el fondo, el también las extraña, creo que también extraña la familia que fueron, igual que todas ustedes.

-¿tu crees?-Preguntó.

-Absolutamente, uno no puede estar enojado toda la vida, ¿no crees?-dijo Sam con una sonrisa.

-Cierto.-Respondió Luna más calmada.-Muchas gracias, Sam, eso si me ayuda, me ayuda un montón.

-Es porque somos amigas y compañeras.

Sus amigos siempre la estimaban, gracias a ello, Luna tenía la mente en alto para poder seguir haciendo lo que le apasionaba: La música. Pero sin embargo, aún persistía el dolor de la carga que llevaba en sus manos, que estaban manchadas de sangre, Perdió Literalmente a su Hermanita bebé, y Simbólicamente, a Su único hermanito varón, durante su tiempo en la antigua casa Loud posterior a la partida de su hermano, Luna pasaba de vez en cuando llorando en silencio, pues sus padres ya nunca más las miraron como sus futuras hijas con éxito, especialmente su madre, siempre que se topaban con una de sus hijas, solo las miraban con decepción y acusación, Habían matado a alguien mencionado con anterioridad, esa era la razón de su pena en ese entonces, pasando su tiempo viendo su álbum de fotos con el resto de sus también deprimidas hermanas, concentradas principalmente en las fotos donde una pequeña cabecita blanca se hacía presente, ¿Y si hubieran hecho a Lincoln lo mismo? sea como fuere, hubieran sufrido igual, por un Lado, Lily solamente era una bebé, no tenía al culpa de nada, y Lincoln era el que siempre le podían dar su confianza, su cariño indestructible, o que parecía serlo hasta que ocurrió ese incidente.

Con el tiempo, Luna pudo volver a subir sus ánimos, logró grandes pasos con la Música, aunque la mayoría era algo deprimente o de carácter "Romántico" pero sin elevarse al punto de besos o relaciones, este amor era el amor de familia, como el que un padre le da a su hijo, de una madre a su bebé, o de una persona a su mascota fiel, de un hermano a otro. Recordó las veces que Lincoln solía hacer algo que podía ser considerado estúpido, más el pequeño mechones blancos siempre hacía lo posible para arreglarlo, por quitar el enojo de ellas de encima cuando esas cosas pasaban, esa forma de ser fue una de las muchas inspiraciones de Luna para seguir con la música, avanzar frente a la adversidad sin importar que tan duro fuese, y esa misma inspiración fue la que llevó a ella y a las demás a hacer lo mismo que el cuando cometían algo estúpido, hicieran hasta lo imposible para que olvidara el enojo y pudiera recordar el cariño que les tenía, a ellas y a su hermanita que en paz descanze.

Solo esperaba hacer lo correcto esta vez.

-Yo jamás me rendí con la música, no me rendiré tampoco contigo, hermanito.-Pensó Luna.-Si tu hiciste todas esas acciones para ganar nuestro cariño, yo también haré lo mismo para recuperar el tuyo.

Se puso de pie, pero entonces bajó la mirada.

-No es fácil.


Mientras tanto, en el hospital de Royal Woods, una señorita de unos 21 años, vestida con una bata de hospital, llevando debajo un suéter verde, castaña y con anteojos, estaba realizando un par de chequeos médicos en su sala que usaba también de laboratorio, estaba dedicada a investigar medicamentos más efectivos contra enfermedades y también construía prótesis para los pacientes con amputaciones.

Desde que perdió a sus hermanos, Lisa perdió la voluntad, de cierto modo, pues no volvió a experimentar con cirugías o usar a su familia como conejillos de indias, como dice el refrán, no sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes, ahora cada vez que pensaba en Lily o en Lincoln, recordaba como este le mostraba sus fotos con ella cuando era bebé, amándola, compartiendo su cariño, incluso con un vídeo donde le decía, viendo su intelecto, que ella era una niña muy especial, que su intelecto cambaría al mundo, y una bebé Lisa sonríendole y diciéndole que no lo decepcionaría.

Y sin embargo lo decepcionó.

Decepcionó a su único hermano, rompió su promesa, y gracias a ella, junto con las demás, la más pequeña ya no podría crecer, conocer a sus hermanos, estar con ellos como debió haber sido.

Aquel dolor hizo que la pequeña genio convertida en doctora, nunca más quisiera volver a lastimar a nadie más, solo a ayudar o sanar a quien tuviera dolor, se dedicó solo a ayudar a los demás antes que así misma, un precio por sus acciones, era una prodigio, por algo tenía tal intelecto, Como deseaba ver a su hermano con una sonrisa que reflejara orgullo por ella, que mostraba la alegría que demostraba por su éxito, y Lily...

Lily, su Hermanita...

Dejó de mover la llave inglesa sobre la tuerca de la prótesis en la que estaba trabajando, y en su rostro se dibujó una expresión triste, deprimida, de soledad, decaída.

Luego volvió a levantar la mirada, apuntando al espejo que tenía frente suyo, y su expresión triste pasó un poco a una decidida.

-Haré que vuelvas a estar orgulloso de mi.-Dijo tomando una vieja foto de su hermano con ella de bebé, decorada en un Lindo marco con flores, y acarició suavemente la parte donde estaba su hermano.-No se como, pero como la genio que soy, no descansaré hasta que pueda verte feliz, Por ti, por nuestra familia, por mis hermanas, por...

Y volvió a decaer, solo pensar en su hermana menor que se había ido, una Lágrima cayó de sus ojos, ahora no tenía una hermanita menor, por tonta, por testaruda, por egoísta.

-No es fácil.-Dijo con dolor.-No es fácil cargar con esto...Solo...solo quiero a mi hermano otra vez, ojalá pudiera pedir lo mismo a mi hermanita, pero no puedo, aún así, no cometeré el mismo error contigo, Hermano, Haré que estés orgulloso de mi, te lo prometo.

No era fácil cargar con eso, sabiendo que habían cobrado la vida de un alma inocente, recién nacida, y más encima, de su misma sangre.

Mucho dolor.

Mucha pena.

Deseando volver todo atrás, para nunca haber cometido ese error, pero el pasado no se puede cambiar.

Pero si el futuro.

Pero para que ese futuro cambie para bien, debían enfocarse en el presente, en el hoy, ser alguien mejor ahí mismo en adelante, necesitaba abandonar esa carga después de 17 años, Lisa ya no podía más


(Casa de Lincoln)

El hombre de cabello blanco disfrutaba su copa de vino sin alcohol, mientras sus amados hijos estaban en la escuela, estudiando sin algo malo que pueda pasarles, ellos cada vez que tenían problemas, no dudaban en avisarle a los maestros, además de que más aún lo hacían si les amenazaban, sumado a que eran muy agradables a la vista del resto, prácticamente, no tenían que preocuparse por si alguien quisiera pasarse de listo con ellos.

Ellos estaban seguros, y Lincoln agradecía eso.

-Aunque no estés más con nosotros, espero que seas feliz viendo como son nuestros hijos, Ronnie.-Dijo Nostálgicamente Lincoln al mirar la foto de su difunta esposa.

TOC TOC TOC

Alguien tocaba la puerta, así que fue a ver quien podría ser, vestía su camisa abotonada Naranja y pantalones de los que usaba para el trabajo, al abrir la puerta, claramente, su expresión se tornó en puro repudio al ver a su hermana mayor frente a el, más aún al ver que averiguó donde vivía.

Estuvo apunto de cerrarle en la cara, pero Lori puso su pie en la puerta antes de que se cerrara.

-¡Lincoln, Espera!-Pidió Lori.-...Por favor...

-¿Que quieres?-preguntó Lincoln de forma intimidatoria.-Y más vale que no tenga que ver...

-Por favor.-Dijo rogando.-¿podemos...hablar? te lo suplico, Lincoln.

-(Gruñido) Esta bien.-Dijo Frustrado.-Pero más vale que valga la pena, Que sea en la plaza que está a un par de casas, ¿te parece?

-Es un comienzo.-Dijo Mostrando una ligera sonrisa, pues obtuvo su oportunidad.

Los 2 Hermanos fueron a ese Lugar y se sentaron en una de las mesas de piedra que había, además hay que decir que esa plaza no era muy circulada en esa tarde, Se quedaron un momento en silencio, un momento de molestia pura para Lincoln, pero de nerviosismo para Lori. Luego decidió hablar, trató de acercar su mano a la de su hermano, pero este la alejó.

-(Suspiro) Lincoln...-Comenzó Lori.-Se que...sigues molesto...p...pero no puedes estar enojado toda la vida.

Frunció los ojos.

-¿Entonces quieres que, como por arte de magia, diga "Oh Hermanas, las perdono, vengan a verme para que después tengan otra pelea y lastimen a mis hijos"

-Lincoln, por favor.-Pidió Lori.-No es lo que piensas.

-¿Entonces que?

-S...Solo quiero a mi hermanito de vuelta.-Dijo con la voz cortada.-¿Crees que es fácil vivir sabiendo que cometiste los mayores errores de tu vida? No, no lo es, No es Fácil.-Dijo finalmente.-Lincoln, por favor...No sigamos con esto, deja ese enojo de lado, no por nosotras, sino por Lily, estoy segura de que ella...

-¿Que vas a saber tu de ella?-Preguntó enojado.-Ella hubiera querido vivir, conocer a sus hermano y hermanas, las cuales, adivina que: le negaron esa oportunidad.-Respondió.-Pero déjame decirte que para mi tampoco es fácil, ¡No es fácil!, perder a una persona que tanto amas siendo esta parte de tu familia, pero no pueden entenderlo cuando eso pasa ¡2 Veces! Primero Lily, ¡y luego Ronnie!

Claramente entendible, comprendían perfectamente el dolor emocional de Lincoln por su hermana menor, y con la muerte de su esposa durante el nacimiento de sus hijos, era como echar sal a la herida.

-Lincoln...

-Pero con ella no las culpo, no tengo por qué.-Dijo, más calmado, pero reflejando su dolor, su impotencia.-Pero ahora mi prioridad son mis hijos, voy a dar todo por ellos, y ni tu, ni las demás, ni nadie van a impedir que yo esté para ellos.

-Lincoln.-Dijo Lori.-Mira, entiendo que estés sufriendo por eso, y no tengo nada contra ti, ninguna tiene nada contra ti, ya no más, no vamos a tramar nada contra ti ni tus hijos, solo queremos verte otra vez, eres nuestro hermano, aunque tu ya no lo veas así.

-(Suspiro) ¿Por que rayos son tan testarudas?

-Lo aprendimos de ti, Lincoln.-Dijo con una pequeña sonrisa.-Gracias, Lincoln, Por dejar que hablemos un poco, pero tienes mi palabra de que no tramamos nada en contra tuya, tenlo por seguro.

Lori decidió no molestar más a su hermano y se retiró, en el camino a su casa, recordó que en la tarde se reuniría con las demás en la cafetería, la operación reconciliación había empezado ayer, sumado a que Bobby, junto con Sam, Darcy y Ramarak, también se reunirían con ellas para discutirlo, los últimos porque también estimaban mucho a Lincoln en su tiempo, y Bobby porque el también estaba directamente dentro del asunto como las demás chicas Loud, pues el también le había afectado la muerte de su hermana, y Lincoln era como el hermano que jamás tuvo, aparte, estaba también preocupado por su "hermano" y las hermanas de este por su relación, el también quería que hicieran las pases, pero con las 2 muertes que el mechones blancos presenció de niño, lo habían vuelto alguien muy desconfiado de parte de personas en la calle, incluso de sus conocidos, podría decirse que en donde estaba más confiado, era el trabajo.

Las chicas tenían que ayudar a su hermano, por primera vez en sus vidas, realmente hicieran algo por su hermano, porque lo amaban sin importar que, cosa que habían aprendido de el.

Lori tomó su teléfono y llamó

-¿Bobby?...Hola Bobby...si, en la cafetería, esta tarde...si...si...gracias, no se que haría sin ti, besos, te quiero mucho...-Llamó a su marido y colgó el teléfono.

De repente, la Joven Rubia sintió un fuerte dolor abdominal que casi hace que caiga de trasero en el pavimento, sudo bastante en la frente, y luego se reincorporó, suspiró pesadamente, ¿que había sido eso?...no, no debió ser nada, quizás solo fue un dolor en el riñón y ya, sumado a que aún no había pensado en tener hijos con Bobby, no era por nada, solamente no habían pensado en eso, si estuviera embarazada tendría mareos o una rara sensación en su vientre, pero este era más doloroso y estaba cerca del riñón derecho, además de que de vez en cuando tenía pérdida de apetito, para Lori, Era por su melancolía.

Ahora debía preocuparse por poder recuperar a su hermano, fue a la parada de autobús y tomó rumbo a la cafetería cerca de la plaza donde iría a verse con las demás.

Era hora de dar el segundo paso para recuperar a su hermano, a su familia.

No es Fácil, ¿podría haber alguna forma de que Lincoln pueda volver a verlas de la forma que las veía en sus mejores tiempos acaso? si había alguna pizca, era muy pequeña, ellas tomaron una vida, cargando con ese peso durante varios años, no era fácil para ellas dormir sabiendo que su hermanita menor ya nunca más podría crecer y poder conocerlos a todos ellos, no volverían a oír sus adorables risitas, oírla decir "Po po" "Wincoln" u otras palabras que su entonces joven y pura mente podía formular, por culpa de su terquedad, la habían perdido a ella, y a su hermano, pero aún así, lo iban a intentar.

No es fácil, no lo sería, pero no se darían por vencidas, una determinación que aprendieron de el en su momento.