El sonido del reproductor de audio se detuvo súbitamente, el detective noto que se trataba de una video llamada, desconecto los audífonos y guardo los documentos antes de dar aceptar a la llamada, en la pantalla apareció un hombre afroamericano de edad avanzada, nariz bombacha y un bigote tan frondoso como el de una morsa, su cabello era corto y se notaban las canas solo en los costados, el resto era castaño, su aspecto era el de alguien que alguna vez fue fuerte.

- detective espero por su bien este trabajando en el caso de Lobo Blanco –

- comisionado Jameson, que agradable sorpresa, ¿qué tal su esposa? –

- olvide la cortesía McGregor, donde esta "Lobo Blanco", en su reporte dice que perdió su rastro en una pequeña ciudad llamada…- reviso unos papeles – Royalwoods, quiero su informe McGregor y lo quiero ahora -

- tal como le comente en mi reporte, descubrí que lobo blanco ha estado realizando sus operaciones en esta ciudad, pero perdí su rastro cerca de 6 meses atrás –

- tengo que suponer que fracasaste en tu asignación de campo abierto –

- bueno, seria más fácil si supiera que es exactamente lo que hace tan especial a este chico, creo tener un indicio de su paradero, así que cualquier cosa que pudiera compartir –

- lo único sabemos de ese chico tiene entre 12 o 14, fue lo suficientemente hábil para robar un chip decodificador del pentágono, es todo lo que tenemos –

- en ese caso no me da mucha ayuda, según mi investigación… -

- y se puede saber qué es lo que esta investigando –

- la desaparición de 2 chicos de una familia local –

- ¿tanto tiempo libre tiene para ayudar a la comunidad? –

- perdí su rastro cuando llegue con esa familia –

- y que le hace creer que esa sigue en esa familia –

- desde que perdí su rastro, lobo blanco no ha realizado ningún movimiento fuerte… hasta ahora son robos menores pero todos se repiten con la misma frecuencia y ritmo de vida que esa familia –

- espero que tenga razón McGregor, de lo contrario perderá más que el empleo –

Cuando la llamada termino, el detective froto su frente, tomo los archivos y esta vez estuvo revisando aquellos donde aparecía la fotografía de Luan, coloco los audífonos para dar inicio con el siguiente archivo de audio.

- ¿Cómo te sientes hoy Luan?

-bien doctor, mucho mejor ahora…

- bien, Lincoln, no hablo mucho al respecto sobre el paracaídas, si quieres podemos omitir esa parte también

- no, tal vez Lincoln lo recuerde con cierto odio ese día, pero para mí fue distinto, ese día algo cambio en mi…

El viento soplaba fuertemente sacudiéndonos a ambos, cuando estas dejaron de movernos solo podíamos ver el azul del mar y el cielo, Lincoln miro hacia todas las direcciones, yo apenas estaba recuperándome, mi corazón latía tan fuerte que sentía que saldría del pecho, todo sucedió tan rápido, pero aun así mi mente lo repasaba en cámara lenta.

- Luan, puedes ver el avión Luan, ¡LUAN! –

- Lincoln… - sentí mi voz quebradiza – gracias… gracias por venir por mi… -

Fue lo primero que salio de mi, no pensaba en nada más, pensaba que habría muerto de no ser por el, hace 5 minutos le guardaba rencor por ser tan infantil, pero el se lanzo con solo el pensamiento de salvarme, a mi que aun cuando se disculpaba conmigo, mantuve mi rencor, yo fui la infantil.

- olvídalo quieres, tenemos que ver cómo salir de esta situación –

- si… -

Un cuando miraba con la vista a la lejanía, en mi mente solo podía ver lo que pudo haber sido mi muerte, en mas de una ocasión sacudí mi mente para poder concentrarme, pero no encontrábamos nada mas que el océano, el viento continuaba soplando tan fuerte que no mantenía a varios metros del océano, las horas pasaron muy rápidas, el sonido del océano casi era ensordecedor, teníamos que hablar con cierta fuerza para poder oírnos.

El reflejo del sol fue lo que mas molestaba de la situación, mi brazo se cansaza donde protegía mis ojos, aun cuando la luz fue desapareciendo con el día, eso no quito que la situación no cambiaba, el viento continuo elevándolos pero mas la temperatura comenzó a bajar, sentía como mis piernas comenzaban a entumirse, comencé a temblar en un intento para calentarme, de repente frente a mi aparecio una barra de chocolate.

- ten, no es mucho, pero al menos te dará algo de calor-

- ¿de donde las sacaste? – mientras la tomaba

- lo traje de contrabando, ya sabes, en caso de que nos dieran esa horrible comida de avión –

- gracias – mas me percate de un detalle – ¿ya te comiste la tuya? –

- no, prefiero guardarla para después –

- fue muy amable de su parte…

- mi hermanito había crecido mas rápido de lo que yo había pensado, tal vez por que no pasábamos mucho tiempo, no me di cuenta que Lincoln tenia esa nobleza

- que paso después…

- pasaron barias horas en la oscuridad, mis parpados se sentían pesados… estaba quedando dormida, pero luego sucedió la tormenta….

Estaba quedando dormida cuando un fuerte tirón me despertó, el viento cómenos a soplar, comenzó llover en pleno océano. Comenzamos a ser arrastrados por las corrientes de aire una vez mas, ya no podía distinguir donde quedaba el mar o el cielo, me sujete lo mas fuerte que pude del para caídas, mas al sentir como la tela se desgarraba, mi sangre se helo, sentí como me separaba de Lincoln, tuve esa misma sensación que al caer, estaba en el un vació del cual no sabia cual seria mi final.

Pero sentí un fuerte dolor en mi cintura. El sonido del trueno me despertó de mi trance, gire hacia atrás para ver que estaba pasando, Lincoln me estaba sujetando con su piernas mientras hacia fuerza con sus brazos para sostenerse de las cuerdas del paracaídas, se podía ver donde estaba haciendo un gran esfuerzo, su rostro estaba fruncido donde estaba ejerciendo fuerza.

- ¡sostente luan! –

Fue lo único que alcance a escuchar por el ruido, como pude me gire para quedar frente a Lincoln. En mas de una ocasión sentí como Lincoln perdía fuerza y me soltaba, pero solo era por corto tiempo ya que inmediatamente volvía hacer fuerza para que no nos separáramos. Una ves frente a él me sujete de su torso, al principio intente sujetarme del paracaídas pero las sacudidas y la humedad no me lo permitían. Abrace a Lincoln del torso, pegue mi cabeza contra su pecho lo mas fuerte que pude.

En ese momento, note un sonido que silencio la tormenta, en mi mente ya solo podía escuchar el latir del corazón de Lincoln, lo hacía con un ritmo fuerte pero constante. Lincoln siempre fue un chico muy impresionable, todavía recuerdo la vez que vio una película de terror sin permiso, no pudo dormir en varios días. En una situación así, una en la que el peligro era real, él estaba manteniendo la calma, no sucumbió ante el pánico, algo que yo hice en el momento que me di por perdida.

El viento se volvió más hostil, pronto estábamos luchando por mantenernos unidos que por aferrarnos al paracaídas. No sé cuánto tiempo paso realmente, sentí que fue eterno el tiempo que pasamos en esa situación, lo único que lograba calmarme era escuchar el corazón de Lincoln. Al tener los ojos cerrados, solo podía imaginar que lo que estaba sucediendo y esperar que fue un poco peor a como se presentía. El silencio apareció de forma inesperada, mi cuerpo dejo de sentir todo, la lluvia, el viento, el sonido de los truenos, lo único que permaneció fue el latir del corazón de Lincoln.

Sentí como mi pecho fue presionado haciendo me reaccionar, abrí los ojos al mismo tiempo que sentí como vomitaba mucho líquido, como pude comencé a respirar lentamente. El sol estaba el en cielo otra vez, podía sentir el calor en mi cuerpo, al menos una parte de este. Lincoln estaba frente a mí haciendo sombra sobre mi cabeza, estaba completamente empapado, se notaba exhausto, muy apenas podía respirar tranquilo, cerró los ojos mientras sonreía y coloco su frente contra la mía.

- menos… mal… - jalaba el aire al hablar – temía… que… lo… hiciera… mal… -

- ¿Lincoln? – todavía sentía adolorida mi garganta

- perdón… Luan… pero… ya no puedo… -

Vi cómo se inclinó hacia un costado para terminar acostándose a un lado mío, por mera inercia me apoye para poder sentarme y mirar el estado de Lincoln, fue cuando note por fin lo importante, ambos estábamos sobre arena. Comenzó a mirar a mi alrededor, a simple vista parecía ser una playa tropical, había palmeras y arbustos a unos cuantos metros atrás de nosotros, las olas se detenían a unos metros antes de llegar a donde estábamos. Me puse de pie buscando una mejor vista, pero salvo por unos cangrejos no había nada más, o eso pensé. Al seguir con la mirada a un cangrejo, note un surco en la arena, junto a este las pisadas pequeñas, al apreciarlo mejor, estas se dirigían del mar hacia donde estábamos.

- fue un milagro que llegaran a esa isla, al parecer.

- la isla fue tanto una bendición como una maldición, depende de cómo lo quiera ver…

- dime Luan, por lo que cuentas ese día fue bastante fuerte en cuestión de experiencias, puedo entender porque Lincoln se abstuvo de contarlo, ¿Qué es lo que lo hace diferente para ti?

- sabe, en las películas o programas siempre ponen que ante una situación peligrosa, uno muestra su verdadera naturaleza, siempre creí que era algo solo para hacer más emocionante una historia, pero ese día, desde la caída hasta la isla, no reconocí a mi hermanito, era… era como si el Lincoln que siempre había conocido, se hubiera quedado en el avión, el Lincoln que fue a mi rescate, el que me dio su único alimento, el que lucho por mantenernos juntos, el que me dio mi primer beso… era otro… no sé qué paso ese día, pero el chico a mi lado, era alguien que conocía por primera vez.