Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto ;D

SasuSaku (L)

Continuación…

^^ Espero les guste

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Ya entraste una vez en mi vida y de alguna forma inexplicable me hiciste sufrir, ¿Qué esperas de mí ahora? Una persona no puede recibir dos golpes en el mismo lugar sin resultar irremediablemente herida.

-Es una broma ¿cierto? – me preguntó Sasuke enfadado mientras los demás compraban manzanas con caramelo.

-¿Porqué? Creí que teníamos un trato – dije inocentemente – me retaste y estoy cumpliendo.

-Estás loca. – suspiro.

-No más que tú – le mostré la lengua.

-Aunque reconozco que me sorprendes – sonrió falsamente – no creí realmente que cumplieras el trato.

-Ya ves que sí – dije separándome de su lado y caminando hacia donde estaban los demás.

-¿Compramos algo para cenar? – pregunto Ino.

-Claro – respondí – aunque se me antoja algo dulce.

-¿Dulce? – preguntaron casi al mismo tiempo Sasuke y Yuto.

-¿No te gustan los dulces, Yuto?

-Para nada – confeso.

Vi a Sasuke sonreír mientras caminaba lentamente hasta quedar junto a mí.

-Creo que acabas de encontrar a tu pareja perfecta – se burló – es perfecto para ti, hasta en los gustos.

-Idiota – le susurré. – no sé de que hablas, si tu también odias los dulces.

-Lo sé, pero yo soy Sasuke Uchiha. – respondió.

-Tsk, ¿solo eso dirás? – Hice una mueca – acabas de dar la respuesta del millón. – me burlé usando el mismo tono sarcástico que él.

Realmente era un idiota.

-Nos vemos – se despidió Sasuke – mañana estaré ocupado, así que mejor me voy.

-Igual yo – le seguí – Ino mañana me pasas la dirección que te pedí, por favor.

-¿Dirección? – tonta Ino, se suponía que así le recordaría que me pasara el numero de Rui.

Ino me miro con una cara que a gritos me decía que no había entendido nada.

-Emm… mañana hablamos – dijo Ino aun sin recordar.

-De acuerdo, de acuerdo – le respondí.

Me di la vuelta dándome cuenta que Sasuke seguía ahí parado esperándome.

-¿Qué quieres?

-Te esperaba – si, tenía razón.

-¿Cómo para qué?

-No terminamos de hablar.

-Ni siquiera sé cuando comenzamos a hablar.

-Hmp, vaya que eres fría.

-Tal vez aprendí del mejor – le dije sarcásticamente. – como sea, llevo 1 y me faltan 2, te arrepentirás de llamarme cobarde.

-Eso ya lo veremos.

Él se fue enfadado hacia su coche, y yo por primera vez me sentía victoriosa.

Me levante bostezando justo antes de que sonara el despertador, mire mis plantas que llevaban 1 semana sin ser regadas.

-Mmm… más tarde – dije anotando en mi agenda como pendiente el regar las flores.

Volví la vista hacia el calendario de la cocina.

-Una semana – suspire – aun me faltan 2 tipos y una semana.

Comenzaba a pensar que eso sería imposible o más bien aburrido.

-Seguramente este será otro domingo aburrido – suspiré. Necesitaba una buena distracción.

Tome mi celular y comencé a escuchar música. Eso siempre me quitaba el aburrimiento solo por un rato.

Y cuando la música dejo de surtir efecto, encendí la televisión. Específicamente: canales de noticias. ¿Quién sabe? Tal vez ahí encontraría una pista de Kaito o de Rui, después de todo solo eran dos simple humanos que debían estar en cualquier parte del mundo.

Por primera vez le presté atención a la hora y media que tardaba el noticiero de las 7 am.

Ino me había dicho por donde vivía Rui, así que decidí dar un pequeño "paseo" justamente cerca de su casa.

¿Quién me iba ver interesada por la sociedad? Sinceramente Sasuke tenía razón en cuanto a que mi ex esposo me había cambiado. Después de casarme con él me había una obsesionada por mi trabajo y esposo, pero un año después cuando mis problemas maritales empezaron a surgir, me dejo de importar él y lo que hacía con su vida. Me volví un poquito amargada y solo era feliz en mi trabajo, si es que a eso se le consideraba felicidad.

Baje de mi coche al encontrarme con un lindo parque. Me senté debajo de un árbol y suspire tranquilamente. Podía sentir una nueva emoción en mi, seguramente era esa paz que tenía varios días sin sentir.

-Podría… podría quedarme aquí dormida – susurré sintiendo como mis parpados se volvían mas y mas pesados.

-No se lo recomiendo – escuché que alguien me decía.

Una voz conocida, pero no la de siempre.

-Hola – me saludó. Era un joven de cabello castaño y ojos cafés. – ¿me recuerdas?

-Hola, ¿debería? – pregunté sorprendida y levantándome del suelo.

-no, no deberías. – respondió después de reír por mi pregunta.

-Lo siento, yo…

-Aunque, tal vez recuerdes más a mi hermano que a mí.

-Tu hermano…

-Rui. – informó. – mi hermano Rui, estudio contigo, ¿a él lo recuerdas?

-Por supuesto – sonreí. Después de todo, salir de vez en cuando era una buena idea.

-Me alegro.

-¿Pero tú como me conoces? – le pregunté un poco desconcertada.

-Bueno – se sonrojó – las fotos de mi hermano.

Claro, era obvio.

-¿Y cómo esta él?

-¡Perfectamente! Ahora tiene una hermosa niña de 1 año.

Oh oh…

-Es… ¿casado?

-Por supuesto – respondió serio – a su edad la mayoría están casados, ¿tú no?

Todo iba bien… hasta que toco ese tema.

-Yo… – ¿Qué sería correcto responder? ¿Sí o no? Tictac ¿Por qué no tenía nada preparado ante esta pregunta? – Lo estoy.

De todas las respuestas posibles, "Lo estoy" es la más… estúpida.

-Ohh que… bien – dijo serio.

-Y… ¿vives cerca? – Pregunté tratando de sonar amable - ¿te llevo a tu casa? – me ofrecí para averiguar cuál era la casa de Rui.

-Sí, vivo a la vuelta – respondió con un notable cambio de humor.

-De acuerdo – trate de sonreír. – me tengo que ir.

-Hasta luego – se despidió.

Suspiré cuando estuve en mi auto. Ese chico… tsk, me desespero con solo 2 minutos hablando. Aunque claro, quizás fue menos de un minuto.

Pero… ahora tenía un nuevo problema.

Si no fuera un problema para mí… diría que se estaba poniendo emocionante la situación. Pero como era mi propio problema… ¡diablos! Sasuke Uchiha debía morir por meterme en tantos problemas.

Maneje lo más rápido que el tráfico me permitía por las calles que ya me conocía de memoria.

Entré a mi casa casi corriendo y marqué el número que menos quería marcar, el de aquella persona que por desgracia estaba más que presente en mi cabeza.

-¿Sasuke? – dije tan fríamente como si estuviera siendo amenazada con una pistola en la cabeza.

-Sakura – le escuché sorprendido – ¿a qué debo el honor de tu llamada?

-Tenemos que hablar.

-Hmp, ¿de qué?

-¿Dónde te puedo ver?

-Ahora mismo estoy llegando del gimnasio… te veo en el café del otro día en una hora, ¿de acuerdo?

-Bien – acepté mirando de reojo mi reloj de la cocina.

Colgué.

Tenía media hora para llegar al café. Mi familia siempre decía que yo tenía una contradicción emocional. Sencillamente porque siempre llegaba tarde a los lugares que me citaban, pero si por algún motivo llegaba temprano… era impaciente, demasiado.

Me senté en el sillón y prendí la televisión mientras sacaba cuentas de mi tiempo.

5 minutos para llegar al café en mi coche me daban 25 minutos para relajarme y llegar de un humor aceptable y que no le rompiera la cara a Sasuke.

Me acosté en el sillón mientras buscaba algo que ver. Estaban pasando películas de terror muy interesantes, pero por desgracia tenia tanto sueño que no me asustaban tanto.

Bostezaba y bostezaba, pero al parecer mi reloj no avanzaba. Al menos no con la velocidad que necesitaba

Apague la televisión, para que seguir viéndola si en mi opinión todas acababan iguales. Además, ni la protagonista de la película tendría una muerte tan dolorosa como la que le esperaba a Sasuke. El sí que sufriría.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-¿Es casado? – prácticamente se burlaba en mi cara.

-Sí, ya te lo dije 2 veces – dije enfadada.

-¿Enserio? – decía sin quitar esa estúpida sonrisa de su cara.

-¡Que si!

-Hmp, ¿y qué piensas hacer al respecto?

-¿Yo? Tú me metiste en esto, así que ayúdame.

-Pues yo no creo que su esposa acepte que te cases con él, ni siquiera jugando.

-Idiota, obvio que no aceptaría.

-Te queda una semana.

-A ti te queda exactamente 1 hora de vida si no me ayudas.

-Jamás te obligue, no es como si te hubiera puesto una pistola en la cabeza.

Le mire furiosa. ¿Ahora resulta que la culpable era yo? Tsk, realmente idiota.

-¿Cual es el problema?

-Tú eres mi problema, desde que te conocí no he hecho más que meterme en problemas y…

-¿No es mejor así?

¿Mejor? Si esa era su idea de mejor…

-¿A qué te refieres?

-Es más divertido, ¿no?

-¿Diversión?

Ideas mías, ¿o ese idiota trataba de jugar con mi mente? No le daría el gusto.

-Estabas amargada, al menos con esto ya no haces lo mismo que hacías todos los días.

-¿Que te importa lo que haga o no?

-Haz lo que quieras, no es el único que se llama Rui en todo el planeta tierra.

-¿Puedo buscar a otro?

-Ya que.

-Bien…

-Lo cual será interesante porque… no creo que conozcas a otro.

-¿Te parezco una persona antisocial?

-Realmente sí. – Dijo sin pena – al menos yo desde Corea mantenía el contacto con mis viejos amigos…

-Bien, te mostraré que yo también.

-Te recuerdo que la feria se ha ido ayer.

-No la necesitare, tengo un plan.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-¡Necesito un plan! – grite dramáticamente cuando entre a casa de Ino.

-No me digas – respondió Ino sarcástica.

-Rui está casado y me quedan como 6 días…

-Ya me dijiste cuando hablamos por teléfono, pero… dime, ¿Qué fue lo que te dijo Uchiha?

-Me dijo… "Haz lo que quieras, no es el único que se llama Rui en todo el planeta tierra" – dije imitando pobremente su tono de voz – Y no sé qué hacer… ¿conoces a algún Rui?

-No.

-No me estas ayudando Ino.

-Es muy difícil tu problema.

-¿Tú crees?

Ino suspiro y se dejo caer en su impecable sillón blanco.

-¿Sai no está? – pregunte mirando a todos lados.

-No, tiene mucho trabajo últimamente.

-Entiendo.

-Por cierto… – dudó – nada olvídalo.

-¿Qué? Dímelo – pedí.

-No creo que sea buena idea.

-¿Por qué no?

-Es que…

-Ino, sabes que puedes decirme lo que sea. – le recordé con tono de reproche.

-De acuerdo – suspiró – ayer, Sai y yo fuimos al centro comercial y vimos a tu… ex esposo con…

Ino no necesito terminar la frase para que yo entendiera el mensaje.

-Con "esa" – aun así, quería saber.

-Sí. – asintió apenada.

-Mmm.

-¿Estás bien? – pregunto preocupada.

-¿Por qué no estarlo? Tiene una semana en la que él es en lo último que pienso.

-Me alegro.

-Ino ¿vamos al centro comercial? Necesito comprar un regalo para un compañero del trabajo.

-Cla… claro – dijo algo sorprendida – creí que no te gustaba el centro comercial.

-Pues… no es tan malo, creo.

-¿Ya no odias a la sociedad? – pregunto mientras buscaba las llaves de su coche.

-Ja ja ja muy graciosa, Ino.

-Vamos, frentona – me dijo abriendo la puerta de la casa.

-De acuerdo, cerda – respondí emocionada. – A lo mejor y ahí encuentro a algún Rui.

-Sí, y ya nos hace falta divertirnos un rato.

-Como sea, aun no se qué hacer.

-Ya se nos ocurrirá algo – dijo arrancando el coche – no te preocupes.

2 días mas y aun no se nos ocurría nada.

Desde la última vez que nos vimos, Sasuke me llamaba cada mañana para recordarme cuantos días me quedaban. Y cuando no contestaba… el muy idiota me lo recordaba en un mensaje de texto.

Mis uñas ya estaban más que pequeñas de tanto que me las había mordido estos días por los nervios que me daban no poder ganarle.

-¿conoces a algún Rui? – le pregunte a Hinata por teléfono.

-No, Naruto ya te había dicho que no.

-¿En serio?

-Sip.

-De acuerdo, gracias.

Eso se ponía más difícil.

Me acosté en mi cama y saque el diario de donde lo había escondido para no recordar nada.

-Veamos…

Sí, todo había sido mi culpa. Si para empezar yo me hubiera portado bien, jamás hubiera ido a parar en la oficina de Tsunade y…

-Lo hecho esta hecho – me dije cerrando el diario de nuevo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-Bien – suspiré – dime que tienes un plan, Ino.

-No, pero…

-¿Pero?

-Porque no te saltas al tal Rui. Aun queda otro, ¿no?

-Sí.

-Entonces busca al otro y ya después buscamos a un Rui.

-Quedan exactamente 3 días y aun me faltan 2.

-Bien, ¿Cómo se llama el otro?

-Espera – dije levantándome del sillón en el que estaba y caminando a mi cuarto a buscar el diario. Busque la pagina que ya estaba más que marcada de tanto que ya lo veía y leí específicamente los nombres que habían en ella.

Yuto, Rui y Kaito.

Volví a cerrar el diario y a aguardarlo en el lugar en el que siempre lo dejaba.

-Se llama… – ¡que torpe había sido! – ¡Ino! – Grité emocionada – se llama Kaito, se llama Kaito.

Ino me miró como si estuviera loca.

-Bien, que lindo nombre tiene, ¿pero que…?

-Kaito, como mi ex esposo.

-Lo siento, Saku…

-No, no lo sientas, eso es bueno…

-¿Por qué?

-Porque ya estuve casada con él.

-¿Y?

-Ahora solo debo preocuparme por Rui.

-Ya entendí – dijo Ino sonriente – Bien, busquemos a un Rui.

-De acuerdo.

..

.

Una de las ventajas de que Ino fuera mi mejor amiga, era que era la persona más sociable que conocía.

-No me meteré de colada a una fiesta, Ino.

-Hay no seas amargada, nadie lo sabrá… es una fiesta de disfraces. – dijo jalándome del brazo. – Además, te queda muy bien ese disfraz…

-Una novia muerta, ¡qué ironía!

-Nadie te reconocerá, no te preocupes.

-Si – dije empezando a caminar por mi cuenta – además, tú te ves muy bien en tu disfraz de bruja… te queda perfecto.

Ino detuvo de golpe su caminar.

-¿Lo dices en serio? – dijo sorprendida.

-Ya, camina – dije mientras esta vez era yo la que la jalaba para que caminara rápido.

Cuando entramos vimos un montón de personas disfrazadas, personas que ni conocía pero con las que tendría que hablar si quería terminar con ese estúpido juego.

-Hola – me hablo un tipo disfrazado de calabaza.

-Hola – respondí apenada.

Volví la mirada hacia donde estaba Ino. Definitivamente eso de socializar se le daba de maravilla.

-Gracias – le escuche decir a unos chicos vestidos de jugadores de futbol americano mientras ellos la veían confundidos. Después de todo, esa era una fiesta escolar y todos ahí se conocían. Seguramente todos se preguntaban ahí ¿Quiénes son ellas?

Esperaba que al menos Ino tuviera una brillante idea para sacarnos del lio en el que seguramente nos meteríamos si nos descubrían.

-¿Le has preguntado a alguien? – me pregunto casi gritando, ya que el ruido de la música impedía que le escuchara bien.

-Aun no, ¿y tú?

-A esos chicos de ahí – dijo señalando al equipo de futbol.

-¿Qué dijeron?

-Que en esta fiesta hay 2 tipos que se llaman Rui.

-¡¿En serio?

Ino asintió orgullosa.

-¡Me parece fabuloso! – Dije emocionada – ¿pero cómo les buscaremos?

-Ese es el problema. – respondió algo decepcionada.

-Bien – dije tratando de conservar la seguridad en mi – preguntemos.

-Obvio – dijo igual de animada.

Me acerque a un grupo de porristas que se reían de un grupo de snobs que bailaban cerca de ellas.

-Ehh disculpen – dije algo nerviosa – ¿Han visto a Rui?

Cualquiera de los 2 que estuviera sería bueno.

-¿Rui? – repitió una pensando – me parece que estaba cerca de la barra.

-Gracias – dije simpáticamente.

-¿Quién era ella? – escuche que susurró una mientras yo me daba la vuelta.

-No lo sé, pero me gusta su disfraz – le respondieron.

-Ino – grité a mi amiga cuando pase junto a ella.

-¿Qué? – preguntó sorprendida.

-Encontré a uno.

-Igual yo.

-¿De verdad?

-Sí, esas chicas me dijeron que está en la barra de bebidas.

-Sí, igual a mí.

-Por cierto, me dijeron que es muy guapo – dijo de la nada.

-Rayos. – grite enfadada.

-¿Qué?

-Olvide preguntar de que va disfrazado.

-No te preocupes – me calmó Ino. – Me dijeron que esta vestido de vampiro.

-¡Eres genial Ino!

-Lo sé, vamos.

Buscamos por todos lados entre el montón de gente a algún tipo vestido de vampiro que estuviera cerca de la barra.

-Lo encontré – grito Ino emocionada.

Volví la mirada y lo vi. Pese a que llevaba algo de maquillaje para a aparentar ser pálido como un vampiro, me sorprendió descubrir que efectivamente era guapo.

Comencé a caminar rápidamente hacia él, hasta que Ino me detuvo.

-¿Qué…? – pregunte confundida.

-Tiene compañía – dijo apuntando al tal Rui que estaba siendo besado por una chica pelirroja vestida de diabla.

-Bueno – dije dándome la vuelta – Tal vez…

-¡Karin! – escuchamos que gritaron.

-¿Karin? – Susurró Ino – ese nombre se me hace conocido.

-Karin – repitieron.

Entonces la chica pelirroja se separó del chico y miro en dirección a quien fuera que le llamaba.

-¡Karin! – Grité alarmada – Ino, es Karin.

-¿Karin la…?

-Sí, si la Karin que conocíamos…

-No inventes – me dijo enfadada – no puede ser…

Entonces ambas observamos mejor a la chica para descubrir que estaba en lo cierto.

-¡Karin! – dijimos al mismo tiempo.

Esto no… esto no me podía estar pasando a mí…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

D: perdón que me tardé tanto! Ya tenía listo el cap. desde hace unos días pero no lo pude subir xq fui chantajeada D: obligada a ir a una fiesta d disfraces x mi amiga pero u.u' q oso jaja

Kimi (: gracias x primera vez m ayudaste con un capítulo :P

Prometo actualizar pronto :S y espero no me linchen x mi falta de imaginación :/

Atte

Angiie Hatake Uchiha (Muy pronto ._. ) espero…