Cuarto capítulo de la #TruPanWeek a la orden.

Disclaimer: Como siempre, Dragon Ball, y todo referido a Dragon Ball pertenece a sus respectivos creadores.


Día 4º Angst: "Olvido y Óbito."


Sus pasos dejaron un caminó carmesí, sintiendo sus piernas doblarse cada vez más mientras sentía el líquido rojo querer salir por su boca.

"Maldito monstruo" pensó en su fuero interno, rabia, dolor, cansancio. Tantos sentimientos se entremezclaban en su interior entretanto, como día, seguía avanzando.

Ni volar podía ya, su cuerpo cada vez se sentía más pesado, como si una fuerza desconocida lo atrajera al suelo como un imán.

Pero no debía rendirse. No después de la muerte de su padre Vegeta y la de su hermana Bura, debía vengar sus muertes a como diera lugar.

Pero más importante: Debía protegerla.

Había jurado por encima de todas las cosas velar por la seguridad de la hija de su padre, una de las tantas víctimas.

Aunque ella no supiera quién era su propio padre, ni quién era él.

Y sin siquiera saber quién era ella misma.

Cuando finalmente llegó hasta el escondite se dejó caer de rodillas mientras su propia madre corría hacía él, completamente horrorizada.

—¡Trunks! —la científica corrió hasta su hijo, ayudándole a estar de pie para guiarlo con la intención de llevarlo hasta la Cápsula de Recuperación.

—E-Ese maldito mo-monstruo —el hijo de la mujer volvió a escupir sangre; Bulma ya no sabía si estar más preocupada por la salud física o por la salud mental de él.

—No malgastes fuerzas en vano, Trunks —Bulma habló firme y miró al frente. —¡Pan! ¡Ven por favor!

Menos de diez segundos una joven de cabello negro había aparecido delante de madre e hijo, la joven llevaba unas botas azules, un short negro y una camiseta blanca con los hombros de color rosa.

—¡Trunks! Disculpa, no pude sentir tu ki.

—N-No te preocupes, Pan. Mientras tú e-estés bien —el hombre de cabellos lilas sonrió con esfuerzo para luego quedar inconsciente.

Dicho aquello la joven ayudó a la mujer de cabellos turquesas hasta en la Cápsula de Recuperación, donde quedó allí, recuperándose de una posible muerte.

—Señora Bulma, ¿cree que el Trunks se pondrá bien?

Una vez que ambas mujeres ayudaran al varón a acomodarse en la cápsula ambas fueron hasta parte de la cocina, buscando algunos alimentos no perecederos.

—Estoy segura que sí, Pan. No te preocupes por él, mi hijo es un chico muy fuerte —aquello lo dijo con una sonrisa tan tranquilizadora que Pan relajó los hombros, aunque siquiera sintiéndose nerviosa. —Además tienes que ocuparte de ti misma.

Pan sabía que aquello era cierto, desde hacia varios meses que su memoria comenzaba a fallarle, no supo bien por qué, ¿cómo, siendo que tenía sangre saiyajin, podía estar olvidando a gente querida de aquella forma?

Se miró las manos, no recordaba a sus padres, ni a sus abuelos.

Y ciertamente el vínculo que tenía con aquellas dos personas de cabellos claros no podía comprenderlas.

¿Quiénes eran? En todo el momento que ella recordó, eran simplemente amigos de un pariente lejano.

Nada más.

No podía decir que la Señora Bulma era como "una madre", por mucho que la mujer la haya tratado bien, alimentado, cuidado y criado. Todo como una madre haría. Había algo que hacía que no la viera como tal aunque la quisiera mucho, ¿quizá porque sabía que no lo era?

La diferencia en la apariencia física evidente.

Y sobre Trunks… él parecía querer actuar como un hermano mayor para ella, cuidándola, preguntándole cómo estaba, tratando de hacer que riera.

A él menos que menos podía verlo como algún familiar.

En especial cuando comenzaba a sentir "horribles sentimientos románticos" por él (como ella solía decir).

Agradecía por dentro que pudiera ocultar bien aquellos sentimientos.

No era bueno albergar aquel afecto por él. Lo sabía al darse cuenta de cómo era creer que no lo vería más.

Sería demasiado doloroso perderlo a él.

¿Y la Señora Bulma…?

Ante su expresión consternada, Bulma apoyó una mano en el hombro de la joven.

—Tampoco te preocupes por mí, Pan. El poco tiempo que me queda lo aprovecharé bien para ayudarles —y dicho aquello le guiñó el ojo. —Vamos a preparar algo de comer para Trunks, no faltará mucho para que salga de allí.

Realmente Pan jamás comprendería a alguien como Bulma Brief.

-o-

Cuando finalmente salió de la cápsula tomó una gran bocanada de aire.

Sus pasos lentamente lo guiaron a su habitación, luego de haber cenado.

Su habitación, allí podría meditar. Era tan sólo una habitación de cuadro paredes, oscura. Apenas había una cama de dos plazas (nunca pudo adaptarse a una cama de una sola), un plácard, un escritorio y una silla. Simplemente eso.

No podía creer cómo ese maldito había adoptado la forma del abuelo de Pan, e incluso con odio y rabio había recordado cómo había manipulado la memoria de la nieta de Goku para que estuviera de su lado, engatuzándola, diciendo que ella era su familia y que debía estar con él.

Fue una suerte que pudo recuperar a la chica.

Aunque el precio fue muy alto.

Dende tuvo que borrar todos sus recuerdos al no poder eliminar la magia avanzada que Zamas había utilizado en ella.

—Maldita sea, por qué —el joven se apoyó la mano sobre la frente, cansando.

No sólo Pan no recordaba nada de su vida, sino que su ki y su poder estaba descontrolado.

Aquello era un desastre. No bastaba ya temer a dos androides, sino que tenía a un Kaio jodiendo.

Siendo tan poderoso.

—Joder, y Goku entrenando…

Se levantó de mala gana de su cama, se acercó hasta la puerta y tomó la perilla de la puerta.

Se dio cuenta que Pan había pensando en tocar la puerta, la vio ahí parada, con el puño hacia arriba, la cara sorprendida y un leve sonrojo en la mejilla.

—Lo siento, pensé que, que tú.

—Pan, no te disculpes —el joven de cabellos lilas suspiró y la tomó de la mano. —Ven, sabes que tienes que descansar.

—Ya descansé mucho —se opuso la chica, haciendo un leve puchero infantil que hizo reír al joven.

—Pues entonces descansa más. Ve, recuéstate en mi casa.

—¡N-No voy a recostarme en tu cama!

Trunks miró confundido a la joven, extrañado de su notorio rubor. Notó su cuerpo totalmente erguido y sus manos cerrados en puños.

—¿Qué tiene de malo?

—¡Que tú duermes ahí! —aquello Pan lo había dicho como si zanjara toda la cuestión,

—¿Quieres que me vaya?

—¡N-No!

—¿Quieres que duerma contigo?

—¡S-sí...no! ¡Espera, no! ¡¿Qué te pasa?!

Hacía tanto que Trunks no reía, y Pan no pudo evitar acompañarlo.

-o-

—¡Pan, estás bien! —aquella voz le había sorprendido, ¿quién era y por qué le sonaba tan conocido?

La joven observó a aquel hombre de extraños cabellos parados y de gran sonrisa.

—¿Quién es usted? —la joven parecía estar completamente a la defensiva, algo que extrañó al hombre.

—¡Soy yo, tu abuelito Goku! ¿Es que acaso no me reconoces?

La expresión confusa del hombre hizo que Pan lo mirara de arriba a abajo, hasta llegar a sentir un intenso dolor en la cabeza.

—Vá-váyase de mi vista —el tono en que lo dijo preocupó a Goku, y ni hablar de su gesto.

—Pero...Pan…

—¡Le dije que se vaya! —y sin siquiera dejar al hombre continuar gritó con todas sus fuerzas, no sin antes lanzarle una esfera de energía que Goku no esperaba pero que pudo esquivar.

Sin embargo tampoco esperaba que el cuerpo de la chica comenzara a debilitarse y con ello empezar a descender desde el cielo.

Rápidamente Goku la alcanzó y la tomó en brazos antes de que impactara contra el suelo.

-o-

—¡Pero, Goku! ¿Cómo es que Pan haya estado allí? No tiene sentido.

Bulma acomodó mejor su cabello mientras veía a su mejor amigo comer como un cerdo.

Goku, engullendo tanta comida en su boca como era posible asintió. Tragó y se dispuso a hablar:

—Ay, no lo sé, Bulma. Cuando llegué a la zona en donde sentí el ki de Zamas ella estaba allí, ¡y ni siquiera sentí el ki de ella!

Bulma se apretó los labios.

—Ahora es extraño, antes de que yo llegara Zamas estaba allí, pero tan sólo...desapareció. No atacó a Pan ni nada, pudiendo haberlo hecho, ¿no? ¿Quizás haya sido suerte, eh? Bulma, ¿por qué tienes esa expresión tan arrugada? ¿Y dónde está Trunks? ¿Dónde está Pan descansando? Eh, Bulma, contesta.

—¡YA QUIERES CALLARTE, GOKU!

Goku para sus adentros se rió. —Bueno, tampoco era para tanto —Goku sólo aguantaba los regaños de Milk, y con suerte de salir casi ileso.

—Pan está en la habitación de Trunks, y él con ella. La está cuidando.

Goku quiso preguntar por qué estaban juntos en una habitación si no eran un matrimonio pero, como no era un tema que le correspondía o entendiera, decidió seguir comiendo.

—Sabes, antes de irse ese Zamas dijo unas palabras muy extrañas.

Bulma, más calma, lo miró atentamente.

—Dijo unas que sonaron como "Para acabar con un hombre empieza con sus sentimientos, con lo que más quiere...el resto es sencillo". O algo así

Bulma estaba petrificada sobre qué quería decir esas palabras. Y la liviandad e ingenuidad con las que Goku las pronunciaban no ayudaban en nada.

-o-

La vio con la piel pálida, los ojos opacos y recostada desprolijamente sobre su cama.

Trunks apoyó su mano sobre la frente de ella, no estaba ni siquiera caliente.

Todo lo contrario, estaba fría de una manera tan poco natural.

¿Por qué le sucedía aquello? ¿Qué logró que su cuerpo estuviera así? Si no poseía ningún rasguño.

Nada, ninguna herida o cicatriz en su antigua blanca piel.

Entonces, ¿por qué?

¿Por qué su respiración era tan lenta y costándole hacerlo? ¿Por qué no parecía mirarlo?

—Por favor, Pan. Reacciona…

Trunks quitaba aquel paño húmedo de su frente, dejó de ponerlo cuando vio que el problema no era la fiebre.

No, era algo más grave.

Y, como si finalmente le hubiera escuchado ella habló.

—T-Trunks…

Notó que ella estiraba su mano como si quisiera tocar algo del techo y él la tomó con fuerza.

Estaba asustado, ¿y si estaba desvariando?

—Pan, no te esfuerces —le pidió lentamente, ansioso y con miedo.

—T-Trunks, vi a...a...mi abuelo, él, él volvió. ¿N-nos va a sal-salvar?

El joven se sorprendió de que recordara a su abuelo, ¿habrá sido por el bastardo de Zamas?

Pan sonrió y de pronto Trunks se percató que ya no sentía fuerza en su mano.

Extrañado, la soltó.

Y la mano de Pan cayó muerta al costado de su cama.

La había perdido, la había completamente.


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Notas de la Autora:

AH, este one-shot me costó, primero estaba escribiendo la típica escena de los androides, luego dije "NO, mejor después en los Mirai" y sólo agregué al Black Goku (aviso, no he visto Súper para saber cómo es el Black Goku/Zamas, perdón).

No sé qué onda la parte de Goku, me salió una cosa cómica en el angst, fail allí. Pero espero que lo hayan disfrutado.