- Gaara, hermanito, al fin te encuentro.
- Disculpe, señorita… el Kazekage está por allá…
- ¿Temari?
- ¿Quién eres tú?
- ¿Quién más? Tu hermano.
- No, él es mi hermanito.
- Ehh, disculpe, Kazekage-sama, yo…
- Temari, suelta a ese pobre tipo. Tu hermanito, Gaara, es el pelirrojo de allá.
- Kankurou, ¿me puedes explicar qué pasa aquí?
- Emm, vamos a casa mejor. Temari, suelta al tipo ahora.
- Pero, ¿cómo él va a ser mi hermanito, si no lo recuerdo con el pelo rojo?
- Te lo digo porque sé lo que digo y por eso lo digo para que entiendas lo que te digo cuando te lo digo.
- Está bien. Pero que no se me acerque, su cara me da miedo.
- No sé por qué creo que la has armado de nuevo con tu pobre hermana, Kankurou…
- Gaara… te juro que esta vez fue un accidente…
- ¿Esta vez?
- Bueno, asumo que lo del mono en la tina lo hice como venganza, pero esta vez fue un accidente, al igual que tu cama llena de arena y tu tinaja rota en…
- ¡¿Mi tinaja?
- Ups…
- ¡Juro que te mataré! ¡¿Qué le hiciste a mi tinaja, tú, maldito payaso empijamado?
- Te juro que lo hice sin querer queriendo.
- Guau, que genial tu mano de arena gigante, muchacho pelirrojo que no es mi hermano.
- ¡No, no, no, no! ¡Suéltame, juro que lo repararé!
- Más te vale que así sea y te haré lo mismo que le hace Temari a las tipas que tratan de engatusar a Shikamaru…
- Oh oh.
- Ay, que genial. Mira como se le salen los ojos. Debes de estar ejerciendo mucha fuerza chico pelirrojo.
- Mejor llámame Gaara.
- Gaara…, perdóname. ¡Lo repararé te lo prometo…!
- Más te vale que así sea. Vamos a casa Temari.
- ¿Ok?
15 minutos después…
- ¿Él también vive aquí?
- Por supuesto. No soy mayor de edad todavía para irme.
- Mmm…
- Kankurou.
- ¿Qué pasa, Gaara?
- ¿Me vas a decir por qué Temari no se acuerda de mí?
- Emm, bueno, verás. Es algo muy gracioso. Estaba en la cocina, buscando mi poción mágica de Madame Tusseau y…
- ¿Le compraste a esa vieja embaucadora?
- Es que la promoción de la poción con una pata de conejo gratis era irresistible…
- ¿Y de qué es la poción?
- Es la "pócima del olvidooo…"
- ¿Por qué haces eso con las manos?
- ¿Hacer olitas? Es para darle un mayor significado a la "pócima del olvidoooo"
- Ok, ok, pero deja de hacer eso que me asustas.
- Bueno. Esta cosa se supone que la usan los ladrones y/o violadores para que las víctimas olviden sus rostros y…
- ¿Eres un ladrón y/o violador?
- ¡No! Por Kami, me ofendes, Gaara. Eso es lo que dicen de ella. Estaba en oferta y la compré.
- ¿Y cómo funciona?
- Tienes que rociarla en la cara de la persona que quieres que olvide y después pronuncias el nombre de la persona que quieres que se olvide.
- ¿Y cómo le pasó eso a Temari?
- Bueno, como antes te lo decía, estaba en la cocina buscando mi poción de Madame Tusseau. La encontré en la lacena, en la parte más alta. Como estaba tan lejos para alcanzarla con mi mano, utilicé una cuchara de palo para acercarla hacia mí y tenía escrito "propiedad de Sabaku no Gaara" en ella.
- ¿Hablas de ese tonto frasco de Reptar con un líquido celeste dentro? Pensé que era tu refresco cuando lo encontré.
- Por eso mismo cuando estaba a punto de alcanzarlo con la cuchara, empujé con demasiada fuerza del frasco y lancé una maldición porque estaba enojado contigo y…
- No me digas más… Lo lanzaste y cayó sobre Temari y justo pronunciaste mi nombre.
- ¿Qué comes que adivinas?
- Muchas verduras.
- Esperen. ¿Entonces este muchacho pelirrojo de aquí es mi hermanito?
- No me apuntes que es de mala educación.
- Perdón.
- ¿Y sabes qué hay que hacer para que recobre la memoria?
Diez minutos después…
- Esto se lee "Odio" O-D-I-O. Intenta leerlo ahora tú.
- Emm, perdonen que diga esto pero sé leer, se escribir, sé pintar, sé vestirme y sé ir al baño sola. Lo único que no sé, es quien es este muchacho pelirrojo al lado mío.
- Te lo dije Kankurou. Enseñarle todo desde cero no serviría.
- ¿Y si le mostramos las fotos de pequeños?
- Buena idea.
10 minutos después…
- Y aquí estamos huyendo de Gaara porque había perdido el control de Shukaku, y aquí estamos en el cumpleaños número 10 de Gaara.
- ¿Eso que está en la pared es sangre?
- No, es pintura pero los cuerpos en el piso se ven más reales, ¿a que sí?
- Qué clase de cumpleaños más raros celebran ustedes a… ¿Gaara no?
- Sí.
- Y pensar que en su cumpleaños número 16 le regalamos un kit de tortura que le hizo sonreír…
- ¿Cómo dijiste, Temari?
- Un kit de tortura. Tú y yo lo escogimos el día en que llovió de una forma espantosa y nos caímos a una posa de barro pero el regalo se salvó gracias a una de tus marionetas. ¿O ya se te olvidó?
- ¿Desde hace cuanto que recobraste la memoria?
- Hace dos segundos.
- Pediré que me devuelvan mi dinero por esta cochina pócima. Se supone que uno no recupera la memoria nunca.
- No leíste las indicaciones, Kankurou; Advertencia, no rociar a parientes del Kazekage-sama. Tendré grandes líos si esto llegase a pasar por eso la hice especial para que no les afecte así que están perdidos si se les ocurre rociarlos con esto.
- No me dijo eso la vieja…
- Y dice algo más; Atención, no se aceptan devoluciones de dinero. Si no leíste la primera advertencia, entonces no es mi culpa porque solo te gusta escuchar lo que te dice la vendedora y no dedicas ni cinco minutos para leer la maldita etiqueta.
- Agh.
Toc Toc
- Yo abriré la puerta…
- Gaara, presiento que será mejor que yo abra la puerta…
- ¿Por qué lo dices?
- No sé, ¿intuición femenina?
- ¿Y te crees eso?
- Después de las últimas 18 veces en las que te salvé de ataques sorpresa de Matsuri, sí.
Gaara abre la puerta y algo le rocían en la cara.
- ¡Matsuriiiiii!
- ¿Qué crees que haces, Matsu…? ¿Quién eres tú?
- ¿Matsuri? ¿Qué le has hecho a mi hermano?
- ¿Le echó esa porquería que me echaste tú?
- ¿Quién es ella, Kankurou?
- Soy tu novia.
- ¿Y qué estaba haciendo yo en la puerta?
- Ibas saliendo para ir a buscarme a una cita romántica a la luz de las velas en el restaurant italiano de "Luigi´s" para comer unos tallarines con albóndigas.
- Pués, ¿qué estamos esperando? Adiós. Los veo en la noche.
- Gaara, espera.
- ¿Qué pasa?
- Llévate una chaqueta y llega antes de las doce. Que te diviertas.
- Adiós.
- Adiós.- cierra la puerta.
- …
- ¿Por qué me miras así, Temari?
- Nada…
Sin querer queriendo… te consigues una novia fácil y oportunista.
