CAPITULO IV
Bella POV
Lo que debió pasar anoche, debió haber quedado en el completo olvido. En ese momento mi mente me pedía a gritos volver a ser humana. Humana para poder dormir. Olvidar. Porque sentía que había traicionado a mi esposo con su padre. Con mi suegro. ¿Porqué eso estaba mal…cierto? Debía sentirme culpable, reprocharme, iba contra toda moral, toda ética…
Lo cierto era que realmente había pasado anoche, y definitivamente no había quedado en el olvido. Y ahí seguía yo, autosugestionándome, en la cocina de la casa Cullen, cocinando comida que luego Renesmee le daría a Jacob o sabe que cosas más. El pensamiento de mi hija logró distraerme un poco, pero no lo suficiente para que mi agudo oído pudiera oír al Patriarca de los Cullen en la planta superior, buscando libros en la biblioteca, pasando sus dedos sobre cada hoja…
Y entonces el recuerdo de la otra noche se volvió a apoderar de mi mente. Lo que había sentido esa noche no se comparaba a ninguna otra experiencia previa con Edward. Ni más remotamente. Ni siquiera el primer beso cuando era humana. O luego, el primer beso cuando era una neónata con las experiencias agudas de un vampiro recién nacido. No. Definitivamente si yo me creía experta en la relaciones íntimas que tenía con mi marido, después de ese beso, ¡y que beso! Estrujé con fervor el utensilio de cocina, el cual cedió bajo la presión de mis dedos perdiendo su forma.
Y solo había sido eso un beso. Un beso cargado de tantos sentimientos inexplicables. Tan inexplicables como todo lo sucedido la noche anterior, y tan inexplicable como lo que sucedió después. Luego de besarnos, simplemente en COMPLETO Y MORTAL –o inmortal- silencio condujo hacia la casa, me abrió la puerta sin mediar palabra...y ahí estaba yo, otra vez en la cocina. Y aquella cuestión no era la única que me preocupaba. Su sermón de los soulmates, de las almas gemelas.
Todo lo que yo sabía, lo había derrumbado justamente la persona que era el pilar de mis creencias vampíricas. Esme y él en mi mente, eran el ideal de una relación bien construida, de la misma manera que todos lo demás vampiros emparejados. Como yo y Edward. Y ese era otra cuestión más. Mis experiencias humanas descritas en palabras de Carlisle sonaron tan…reales y verdaderas. Fascinación, es la palabra exacta que yo sentía por Edward, incluso obsesión adolescente. ¿En esa ecuación entraba el amor?
Edward, mi esposo, que estaba ayudando a sus congéneres vampiros mientras yo y Carlisle nos dabamos la gran vida en discotecas en Nebraskas e intercambiando besos, no sabía absolutamente nada. Y lo más probable, es que cuando regresara y leeyerá la mente de Carlisle… la familia estaría perdida. Habría destruido la unión forjada. Y no podía permitirme eso.
-Pero qué demonios...- habría probablemente destruido un juego completo de utensilios de cocina, todos habían cedido ante mis dedos y mi mente confusa. Traté de arreglarlo elegantemente uno por uno para que nadie notara la diferencia. Solté un resoplido ofuscada. No debía dejar que mis sentimientos me dominarán. ¡Por Dios ¡ Parecía una maníaca desde que Carlisle había 'regresado' a la Casa Cullen.
-¡Mamá! – escuché los gritos inconfundibles de Renesmee y los gruñidos lobunos de mi mejor amigo – vine con tu befi- ¿mi befi? ¿Qué educación le estaban trasmitiendo los lobos de la manada? – Jake transformate en humano, pero espera que me tapé los oj..¡JAKE!
- PERRO NO LE MUESTRES TUS MISERIAS A MI HIJA! – bufé instantáneamente en la cocina. Escuché risas, y luego ambos entraron en la cocina
-te dije Jake que se iba a funcionar- Renesmee se colgó del cuello, de tal forma que la espalda desnuda de Jacob soportaba su liviano peso.
-Te vinimos a hacer una visita Bella- Jacob me sonrió – Recuerda que todavía Nessie es mi prisionera en LaPush-
-Como sea Jake, tu ya sabes las reglas de Edward – me quemó la garganta al pronunciar su nombre. Oh sí, culpabilidad.
-Mamá… ¿que hiciste con los cubiertos?- Renesmee revisaba cuidadosamente un tenedor todavía no restaurado
-¿No es hora de que se vayan ya?- apresuré evitando preguntas - y sobre todo- para que Nessie no captará mas detalles
Jacob protestó - ¡Pero si acabamos de llegar! – Luego se deshizo en una sonrisa- pero si mami Bella me quiere dejar un tiempo a solas con su hija…- y el perrazo se convirtió en la cocina.
-¡Eh chucho dejas bolas de pelos en mi cocina! – protesté mientras el lobo y mi hija se perdían por las escaleras, dañando una que otras paredes. Renesmee me agitó la mano en señal de despedida y se concentró en el lobo. Ella era demasiado susceptible a los detalles, y sentí un ligero alivio recorriendo mi espina dorsal. Me apoyé con los brazos en la mesa de forma inconciente y agucé mis oídos. No oía nada…
-¿Necesitas ayuda para reacomodar esos cubiertos? - … y la sensación en mi espina dorsal volvió. Y mi garganta se inflamo y ardió antes los recuerdos, de tal forma que me dolía y no precisamente de sed.
-No- si eso no sonó a tartamudeo, pues yo estaba mal de los oídos. El me hizo un gesto ¿caballeroso? Con la cabeza y se dispuso a retirarse de la cocina- Espera- ¿de dónde diablos salió esa voz?¿era mi voz? – Tenemos que hablar – esa frase me resultó tan cliché que casi reí. O lloré. Casi.
El me miró y agachó la cabeza tan desconcertantemente para apoyarse contra una de las paredes de manera casual – Yo creí que todo estaba claro en lo sucedido anoche – sono tan pacífico. Ese hombre jamás me dejaría de desconcertar.
-¿claro?- repetí aun sin creérmelo- ¡si ni siquiera hemos emitido una sola palabra después de que me bes…- y ahogué la palabra. Y mi garganta ardió más. Aquelló lo petrificó. Genial, primera vez que yo lo desconcertaba a él.
Se irguió rápidamente y suspiró. No contestó de inmediato.
-Aquello fue para demostrarte que tu todavía no has encontrado a tu Soulmate- me dijo por fin – Edward , es…-arrastró las palabras- definitivamente tu primer gran amor, pero creo que no es tu alma gemela, y creo que lo pudiste comprobar sintiéndote tan a gusto con otro vampiro que no es él-
Aquello fue como un baldazo de agua fría.
-..qué…estás diciéndome que.. me – me atoré con la palabra unos segundos- besaste, solo para demostrarme que no amo verdaderamente a Edward?
Silencio profundo
-Me temo que sí-
Y estallé –Eso es despreciable- sentí furia en mis entrañas- eso es… bajo para ti! – estaba chillando otra vez. Debería aprender a controlar mis reacciones, pero eso en ese preciso momento me importaba un pepino- ¡Estas jugando con mi mente!
-Bella yo no...
-No te tengo porque escuchar…¿Ahora qué?¿Me expondrás al sol para demostrarme que no moriré calcinada?¿O quieres sacarme un brazo y volver a ponérmelo? ¡Eres desconcertante!- espeté escupiéndole cada una de las palabras. Carlisle me miro con una expresión tan impenetrable.
-Es mejor que vaya a dar una vuelta por la reserva hace días que no me abastezco como es debido…- ese hombre me estaba ignorando deliberadamente. Lancé un bufido haciendo de su conocimiento mi más profundo descontento –Bella, luego hablaremos tranquil..
-¡No tengo porque escucharte! – solté todos los utensilios y caminé decididamente hacia mi habitación. – Ni lo intentes Carlisle Cullen- bramé cuando el trato de acercarse- ¡QUIERO ESTAR SOLA, LEJOS DE TI Y DE TUS JUEGUITOS MENTALES!
Cerré la puerta con la menor fuerza posible que era capaz mi cuerpo enojado sin volver a ver al rubio que estaba detrás mío.
Carlisle POV
Manejé horas y horas durante las carreteras hasta llegar a Los Ángeles ida y vuelta. También hice una parada rápida en las reservas del camino para comer uno que otro animal, así abasteciéndome rápidamente, aunque aquello no era precisamente necesario debido a los alces que había almorzado con Bella el día anterior. Mientras trataba de ordenar todos los eventos que me estaban sucediendo con mi nuera. La esposa de mi hijo.
Era cierto que yo había a estado con más mujeres que con Esme, pero no en el sentido equivocado que intuía que Bella pensaba. No, había tenido unos 300 años antes que Esme para lograr conocer una que otra vampira atractiva que quisiera compartir conmigo diversión. Lo cierto es que la matriarca Cullen fue mi primer amor vampírico, pero podía sobrevivir sin ella. Lo cierto era que a Esme no le había sido infiel con nadie durante 80 años….hasta la noche anterior, con Bella. Hablaba con otras vampiras buscando encontrar aquel sentimiento de que esa persona era la indicada la elegida, era el oxígeno de tus pulmones, los latidos de tu corazón. Pero durante 400 años, esa búsqueda era infructuosa. Mi esposa llenaba gran parte de aquel vacío, y estaba seguro que yo el de ella.
Finalmente lo que le había dicho ocho horas antes a Bella, no era del todo cierto. Yo no había pre-meditado besarla. Por Dios Santo, sentía arder mi garganta de pasión de ternura mezcladas al revivir el beso. Un solo beso. Algo que no había sentido con nadie. Era como si de ese beso hubiesen dependido nuestras vidas. Fue un impulso, al verla ahí, tan magnífica conmigo, tan compleja como ella lo es. Luego en silencio, no nos dijimos o más bien, yo no emití sonido alguno, no me atreví, estaba seguro que si lograba emitir un sonido, sería el de 'perdóname' y la hubiese besado otra vez.
Tenía que mantener la compostura, y parecía que ella no notaba lo mucho que hacía para controlarme. Un control que se supone que había adquirido luego de 400 años. Un control que ella me hacía perder con su propio descontrol.
Manejé regreso a la Casa Cullen. Todo estaba en silencio y a juzgar por los sonidos, Bella aún estaba revoloteando en su habitación.
Aparqué el automóvil, y entre a la casa rápidamente hasta su puerta. Mantuve mis facciones firmes y compuestas.
-Bella- dije con voz suave y firme. Suficiente para que su agudo oído me escuchara. Un latido después, ella me abrió la puerta. Estaba ahí, con un vestido veraniego blanco y sumamente ¿preocupada?
-Carlisle- me miró con sus ojos ambarinos y rápidamente retiro la mirada y se puso a pestañear sin control y a balbucear palabras con rapidez- Esta bien, estoy un poco neurótica y creo que si, deberíamos hablar que….
Me acerqué a ella lo suficiente para alzar su mentón con mi mano obligándola a mirarme. Y calló. –Bella …yo...- y entonces ella entreabrió su boca, y simplemente fue irresistible – lo siento- apreté mis labios con una rapidez inusitada a las de ellas. Otra vez dejé que los instintos superaran mi inteligencia. Y empecé a besarla, de manera suave, desprovista de todo movimiento que lograra encender algo más, pero ella… tiró suavemente de mis labios y entreabrió mas su boca, así entonces deje de razonar.
Bella POV
Lo único que existió para mí fueron aquellos exquisitas sensaciones que inflamaron todo mi ser cuando el introdujo su lengua de una manera tan hábil y experta. Mi boca estaba siendo objeto de diferentes ataques que encendían todo mi ser y me fui pegando con una sensación imperiosa hacia él, deseando que ese trance nunca acabara. Sentí sus largos y fuertes brazos cerrándose en torno a mi cintura. Sin embargo esa hermosa conexión se perdió cuando el prácticamente me empujó alejándome de él.
Me quedé sin aliento y le miré confusa. El parecía tan exaltado como yo y como todos mis sentidos.
-yo...- comencé a decir
-debo irme- me interrumpió con una urgencia apremiante- debó alejarme de ti – repitió como si le costará un peso enorme encima. Aquello me golpeó la razón
-¿Espera… como que te vas? …¿Cómo es que te alejas de mí?
-¿No te das cuentas?- por algún motivo se veía frustrado, fuera de control. No era el Carlisle paciente y longevo. No. Este Carlisle era otro- Debo irme- me repitió por toda razón. Empecé a negar con la cabeza y conforme el se iba moviendo, mis piernas avanzan con él.
-¿Qué haces Bella?- me espetó -¿No entiendes que debo irme antes de que..-
-¡No!¡No entiendo nada!¡Nada de esto tiene sentido!¡Es como si nos estuviéramos ahogando en un vaso de agua! Esto es lógico y no quiero que te vayas- ya no era dueña de mis actos ni obviamente de mi cerebro.
-Bella estas siendo irracional- dijo él con voz frustrada casi inaudible
-¡Y CUANDO DEMONIOS TU HAS SIDO RACIONAL ESTOS DIAS!
-Como un demonio Bella, sé racional, si me quedo podríamos echar todo a perder en la fam-
No quise escucharlo. Era ÉL quien se había comportado desconcertante en los últimos días. Si, yo había estado un poco maníaca, pero era para CONTROLAR la situación, algo que a él POCO le había importado. Y ahora…-Ahora quiero ser irracional- le grité con firmeza
-Bella por favor- esta vez fue una súplica. Estaba cediendo. Mis ojos se aguaron y su expresión se suavizó aún más, acercándose otra vez a mí – Bella por favor
-Basta- logré musitar bajando la mirada- No…no me pidas que sea racional. Tú no has sido racional- logré tragar un par de lágrimas que habían decidido caer- No me digas que soy irracional porque tu lo has sido todo este tiempo-
Y me besó, otra vez, de la misma forma que anhelaba.
Los besos se hicieron cada vez más intensos, Carlisle me besaba cada vez con más hambre, sentía estallar su calor corporal poco a poco, el cual subía quemándole las entrañas, con ambos brazos logró atraerme por la cintura como lo había hecho momentos antes. Me atrajo rápidamente hacia la sala de estar y apoyo mi espalda contra el sillón más largo de la estancia. Poco a poco mis propios estímulos eran mis propias acciones, y los impulsos más instintivos guiaban nuestro cuerpo. Sabía que a él lo estaban consumiendo las llamas tanto como a mí, lo sentía en la dureza de su cuerpo que estaba contra mi vientre. Bajé mi mano sumisamente para comprobarlo. Ambos soltamos un jadeo, el por el contacto y definitivamente yo por sus dimensiones.
-¡por dios!- jadeé con inseguridad mientras abría mis ojos para comprobarlo visualmente. El soltó una risa petulante, relajando sus músculos faciales y relajándome a mí. Me dio un beso desprovisto de calor, lleno de ternura que me descalabró aún más. Pude sentir sus labios sonriendo sobre los míos y reí también. Era todo tan natural.
Con una mano acarició mi espalda hasta la parte baja y con la otra delineó mi vientre hasta llegar a mis senos donde la dejo descansar íntima y calientemente. Luego empezó a acariciarlos sensualmente. Se me escapó un gemido y de súbito sentí que las ropas pesaban demasiado. Se incorporó ligeramente mientras que se deshacía de su prenda superior dejando a la vista sus anchos hombros.
Lo miré extasiada, mientras que con ambas delineé el cuerpo del hombre. Volvió a besarme con hambre y con su mano exploró aún más mis pechos, que rápidamente respondieron con la misma dureza al estimulo. Con sus brazos logró hacerme sentar en el sillón, mientras que rápidamente deslizó mi vestido dejándome en ropa interior. Me contemplo unos segundos
-Bella- logró llamarme con la voz rasposa. Por toda respuesta con mis manos acerqué su rostro hacia el mío para besarlo – eres hermosa-
Carlisle POV
Esta mujer era simplemente exquisita, absorbí todo lo que me quedaba racionalmente. Su piel era tan suave, sus caricias tan suaves, que chocaban a la dureza que mi cuerpo desprendía. Con una mano desabroché el sujetador, dejando libres los pechos, los cuales estaban tensos y firmes al igual que los pezones. Jadeé con fuerza mientras la gentileza poco me duró. Empecé a succionar uno de ellos , escuchando automáticamente un gemido más fuerte, mientras que con un mano bajé hasta deslizar mis dedos por debajo de sus bragas. Bella gimió mientras la sentía temblar de placer.
Encontré su lugar más primitivo con suaves caricias y cuando llegué al punto de placer, aumenté el ritmo de estas con firmeza. A mis oídos, esta vez Bella gritó. Alcé mi rostro y la contemplé con lujuria, como sus facciones se contraían, extasiándome cada detalle. Entonces ella también alzó el rostro, y me contemplo lascivamente. No logré entender cuando sentí una mano por la parte baja de mi abdomen. Bella logró deshacerse rápidamente de cualquier obstáculo. Con la mano que ya estaba posicionada abajo, aparte de un girón, la última prenda íntima que tenía ella.
Ambos nos miramos y con suavidad posicione sus piernas alrededor de mis caderas. Entonces angustiosamente sentí que ella estaba ¿asustada?
-¿Bella?- logré decir con la voz ronca de placer.
-Carlisle yo...- empezó entrecortada por sus propia excitación – Yo nunca estado con alguien que no fuera…-no lo nombró. – Con nadie más, y yo no... Bueno no tengo mucha ehm... Experiencia-
La besé para relajarla, al parecer ella captó la esencia del beso. Y asintió mientras otra vez se apretaba más junto a mí. Dudé un solo segundo y luego con imperiosa necesidad, la penetré de una sola estocada bajó el grito de placer de ambos.
La sensación fue exquisita, nunca antes había sentido eso. Ella era tan… endemoniadamente apretada. Suave, caliente y húmeda. No, nadie había encajado de esa manera, absolutamente nadie. Nadie había succionado mi miembro como lo había hecho ella. Así fuí penetrándola suavemente captando todas las sensaciones. Escuchaba gemidos mientras ella me clavaba sus dedos en mi espalda. Cada vez la colisión era más dura y rápida.
Gruñí cuando sentí un calor sofocante en mi garganta, con una mirada rápida a su rostro, Bella apretaba sus labios y sus ojos estaban negros de puro deseo; apreté mi boca con la de ella, mientras nuestros cuerpos se movían más rápido. Ella estaba ya casi en la cima del placer, la oía gimiendo
-¡Carlisle!- gritó de placer y eso fue todo. El gemido provocó que mi instinto golpeara, así me deje arrastrarme con ella, en una descarga de pasión pura, una explosión que nos sacudió a ambos y que mi remota parte racional sabía que sería nuestra perdición.
Bien, para empezar quiero decir que yo NO soy la Petite Moon de hace dos o tres años. Simplemente soy un familiar muy cercano, que leyó el fic de Bella & Carlisle y quedóexquisitamente encantadapor como se estaba desarrollando la historia y el estilo ortográfico de su autora. Ahora simplemente como muchos habrán querido ( incluso matar como yo, fiel servidora) M-A-T-A-R aPetite Moonpor dejar una historia en ascuas durante casi como dos años, le dejé ver mi sentir de que era su deber sagrado terminar con esa historia que se veía tan compleja, y como recibí una negativa justificada con razones privadas, pedí que me cediera el derecho decontinuarescribiendo su historia y por lo tanto me ha cedido su cuenta. Ahora me pueden llamarSophia,y si alguien sabe como cambiar los nombre de la cuenta, porfavor hácermelo saber ), de todas maneras la semilla creativa fue d ePetiteMoon.
En todo caso estoy siguiendo el rumbo que la autora me dijo que debía tomar, solo espero que se adapten a mi estilo ortógrafico ^ ^, o que no se note ¬¬. Háganme saber lo que piensan, insultos, tomates como deseen =). Saludooos, sophia.
