Kiba y Shino.
La primera vez que le dieron a Hinata el nombre de sus compañeros de equipo se sintió un poco decepcionada, no que tuviera algo en contra de los que serían sus camaradas, solo que tenía la leve e ilusa esperanza de ser elegida en un equipo junto a Naruto, y bueno no podían culparla por soñar, sin embargo luego de superar la desilusión de no ser puesta en equipo con él chico que le gustaba se preocupo por no ser aceptada por sus nuevos compañeros, ella no hablaba mucho, y la mayoría de los niños tendían a alejarse de ella o en su defecto a burlarse por sus ojos.
Shino y Kiba eran los nombres de sus compañeros, a ambos los conocía, aunque nunca había hablado mucho con ellos, a Kiba lo reconocía por que siempre llevaba un lindo y adorable perrito en su cabeza y en algunas ocasiones se reunía con Naruto y algunos otros chicos para hacer travesuras, su aspecto era salvaje, y honestamente se parecía muchísimo a los chicos que la molestaba cuando estaba sola, ella esperaba pasar lo suficiente desapercibida para que él no quisiera meterse con ella.
El otro chico era Shino, ella era de las pocas que no solían pasar por alto su presencia, quizás porque ambos eran invisibles para los demás y entre marginados se entendían, sin embargo ella no esperaba caerle mejor a él de lo que le podía llegar a caer a Kiba, Shino no parecía alguien dado a soportar las debilidades y las fallas, y lastimosamente eso era lo único para lo que ella era realmente buena, o eso decía su padre y él consejo de su clan.
La primera vez que hablaron fue cuando su sensei los hizo presentarse, Hinata agradeció a todos los cielos que su nueva maestra fuera una chica, supuso que sería más fácil para ella comunicarse, Kiba había dicho su sueño de ser Hokage para declarar un día del perro, a lo que Shino le había comentado que esa idea era algo tonta y que las funciones de un Hokage no podían resumirse a algo tan banal, esa fue la primera de muchas discusiones sin sentido entre esos dos, ella solo los observo en silencio hasta que Kiba había dirigido sus ojos rasgados hacia ella
-Verdad que es una buena idea Hinata- había preguntado él con una linda sonrisa que le recordaba un poco, solo un poco, a la luminosa risa de Naruto, quizás por eso había sido honesta y había respondido sin temor que a ella le gustaban los perros pero que no podía sólo ser Hokage para decretar un día del perro pero sin embargo era una bonita idea.
- Lo ves Shino- había gritado él- ella está de acuerdo conmigo.
A lo que shino se ajustó los lentes mientras negaba.
- Estoy bastante seguro que no fue exactamente lo que dijo, Kiba.
Por lo que en respuesta Kiba había chasqueado la lengua y Kurenai y yo habíamos reído, y entonces lo supe, que probablemente tomaría tiempo pero que seriamos grandes amigos algún día.
Kiba la había hecho llorar, y no lo culpaba, ella estaba un poco sensible, su padre le había gritado por su inutilidad mientras le contaba que la había puesto en la academia aunque eso significaba ponerse en riesgo porque ella no valía nada para los Hyugas, no que a ella le sorprendiera realmente, no cuando lo había escuchado antes cuando Kurenai había ido con él para pedir su aprobación, sin embargo ahora habían fallado en una misión por su culpa, la primera que no tenía nada que ver con encontrar gatos perdidos, había tenido al ladrón al alcance de su mano, pero a última hora tuvo miedo de fallar, por lo que se paralizó y lo dejó escapar, Kiba se había enojado y le había gritado que no podía congelarse cómo estúpida y ella solo pudo salir corriendo.
así que ahora estaba sola sentada y llorando como tonta a la orilla de un pequeño lago,hasta que sintió la presencia de Shino a su derecha, quien empezó a crear figuras en él aire con sus insectos para animarla, así era él, nunca decía nada pero intentaba reconfortar con su presencia, pudo sentir al rato a un kiba a su izquierda, quien había acariciado su cabeza como si ella fuese Akamaru mientras musitaba un lo siento fui muy duro contigo, ella se había desmoronado y les había contando de las palabras de su padre, sus inseguridades y su eterno miedo a fallar, quizás ese fue el preciso instante en que sus lazos como equipo, como amigos y como casi hermanos se habían formado, Kiba les había dicho sobre la presión de ser perfecto cómo su hermana y su madre y el peso de la ausencia de una figura paterna, y Shino sobre su miedo a ser olvidado e ignorado por las personas a quienes apreciaba, Kurenai los había encontrado tomados de las manos a la orilla del lago.
La entrada a la adolescencia fue un poco complicada, los sentidos de Kiba se habían agudizado y él se había estirado, Shino tenía más insectos debido a que su cuerpo ahora era más grande y a ella le habían crecido los pechos y las caderas, todo en menos de un año, Kurenai había tenido una horrorosa charla con ellos sobre los cambios de su cuerpo y lo que esto implicaba, de la cual Kiba había salido sonrojado, ella al borde del desmayo y Shino con sus insectos bastante agitados. pero eso no había sido lo peor.
Aun puede recordar cuando en medio de una misión Kiba le había preguntado si estaba herida ya que podía oler sangre en ella, casi se desmaya de la vergüenza aquella vez, o cuando tuvieron que cambiar de lugares en la tienda de campaña que compartían, por lo general ella dormía en el medio, ya que según Kiba ella tendía a enfriarse más rápido, pero con la entrada de la adolescencia no era muy cómodo para ella despertar con ambos restregando partes que no podían controlar que despertaran mientras dormían, a lo que Kurenai había propuesto una sola tienda para ella, sin embargo ellos se negaban, era poco práctico, y las posibilidades de no reaccionar bien a un ataque se elevaban, así que ellos solo habían posicionado a Shino en el centro por ser quien se movía menos de los tres y habían acordado no darle muchas vueltas al tema.
En la guerra ella solo había deseado con todas sus fuerzas que todos sobrevivieran, habían acordado visitar a Kurenai y su bebé que pronto nacería cuando la guerra acabara, los cuatro (porque si, Akamaru era parte de la manada).
Ellos habían estado con ella durante el periodo de luto a Neji y cuando inicio a salir con Naruto ( ella estaba casi segura que Shino había amenazado a este con ponerle un insecto come carne si la lastimaba), y el día de su boda casi llora al notar que todos vestían de civil excepto ellos dos quienes tenían sus ropas de misión, y ella supo porque, para él equipo 8 era una despedida de la forma cómo venían comportándose, era el inicio de la división,todos tomarían caminos distintos, ahora ella estaba casada y ellos eran solteros, desde ese momento ella supo que en las misiones tendría que dormir en una tienda diferente y que ya no podrían quedarse hablando hasta la madrugada en la habitación de Kiba o intentar darle de beber nuevamente a Shino solo para ver a sus insectos descontrolados bailando por todos lados.
Con los años dejaron de verse tan a menudo, ella intentaba controlar a sus dos pequeños soles, que para bien o para mal habían sacado la hiperactividad de su padre, Shino controlaba cientos de fierecillas en la academia y Kiba intentaba poner en funcionamiento junto otros jounins a la policía de Konoha, sin embargo cuando podía tener noches libres se reunían. Desde que Boruto era lo suficientemente responsable para cuidar de Himawari ella podía salir más y reencontrarse con su antiguo equipo, una Kurenai quejándose de la rebeldía de su hija, un Shino contando anécdotas de sus estudiantes, un Kiba con fama de playboy y sus eternas idas y venidas con la que parecía ser su novia oficial (al menos la mayor parte del tiempo), una entrenadora de gatos que había conocido en una misión,sin embargo en esencia seguían siendo los mismos niños que se habían presentado la primera vez y habían hablado sobre perros y Hokages, y ella esperaba que así fuese siempre, porque ellos eran sus camaradas, su otra familia.
Ok regrese, omg este es el cap más largo que he escrito hasta ahora, aunque creo que se los debía, me retrase toda una semana, pero en mi defensa no fue enteramente mi culpa, la inspiración es una perra y ademas soy una adulta joven universitaria con constantes dudas existenciales y fragilidad económica so.. Lo importante es que mi inspiración regreso mágicamente ayer debido a la indignación que tengo por las elecciones presidenciales en mi país (me dueles Colombia, me dueles), así que si les gusto él capítulo porfis denme una señal, soy nueva en esto y necesito saber que estoy haciendo mal para poder mejorar.
