He aparecido antes de exámenes para publicar el tercer one-shot, trata de uno de los besos más tiernos en lo que a mi opinión respecta.
Su significado: Es un beso suave que se da en los párpados y significa un amor puro. Se emplea para despertar suavemente a una persona o también para demostrar cariño.
Disclaimer: Haikyuu! no pertenece le pertenece a Furudate-sensei, solo utilizo los personajes para esta historia.
Sin más que aclarar, le invito a iniciar la lectura.
Habían pasado ya tres meses desde que su relación comenzó. No pasaban de los tiernos besos en los labios. Se abrazaban con cariño e iban sujetos de las manos cuando estaban solos. No necesitaban de nada más que a ellos cuando se metían en su mundo rosa. O al menos eso les decía Kenma. Él cual era el único que los había visto más de una vez así de tiernos el uno al otro o eso pensaban ellos.
Pronto estarían ya en su tercer año. Harían un campamento de entrenamiento en esos días. El cual duraba una semana y compartían con las demás escuelas más fuertes de Tokio. Ahí en ese grupo se encontraba aquel compañero de travesuras de Kuroo. Bokuto Kotarou. Por lo cual Kuroo no podía ocultar aquella emoción de verse con el búho.
— ¿Ya tienes todo Yakkun? — preguntó al castaño que salía de su casa.
—Creo que sí— dijo cerrando la puerta de su casa.
—Entonces vámonos—
Le extendió su mano para que Yaku la tomará. Con un tono levemente rojo en sus mejillas le tomo la mano. Emprendieron su camino hacia la escuela. Era un día sábado y estaban de vacaciones pero las aprovecharían para entrenar al máximo. Entrelazaron sus dedos con los del otro y sonrieron sinceros sin dedicarse ninguna palabra o mirada durante el camino. Aquellos momentos de silencio eran muy cómodos.
Al llegar, todo el equipo de Nekoma los recibió con alegría. Al parecer ya estaban todos ahí. Antes de entrar al gimnasio se habían soltado las manos pero esas sonrisas bobas en sus rostros no desaparecieron en ningún momento.
—Están muy felices hoy ¿verdad? — le hablo Kenma que se había acercado a él.
—Bueno sabes, mi relación con Yakkun avanza a cada día que pasa— le dijo con sinceridad.
— ¿Le dirán a los demás? —
—Todo depende de Yakkun, yo quería decirle a todos desde que empezamos a salir pero Yakkun es demasiado tímido todavía— dijo divertido.
A pesar que estaba hablando con Kenma no podía separar sus ojos de Yaku que hablaba energéticamente con Tora y Kai. Kenma le había dicho que dejará que Yaku tomará su tiempo para poder decir aquella noticia. Pero la verdad estaba realmente ansioso de revelar su relación. Así entenderían que Yakkun era suyo y de nadie más.
Llego la tarde, cada equipo invitado estaba jugando sus partidos correspondientes. Nekoma asombraba con las recepciones de cada uno del equipo aunque quien más sobresalía era Yaku. Algo que a Kuroo no le terminaba de gustar. Al terminar el último partido del día el cual fue contra Fukurodani. Bokuto se acercó a saludar a Kuroo.
—Hey bro tiempo sin vernos—
—Tienes razón— le saludo chocando sus puños como saludo.
— ¿Cómo va tu relación con Yakkun? — se aventuró a preguntar.
Kotarou era el único que sabía además de Kenma. Kuroo y Yaku decidieron decírselo ya que los vio dándose un beso rápido de despedida en uno de los entrenamientos conjuntos.
—Bueno la verdad todo va bien, Yakkun ahora incluso es más lindo que antes— dijo secando el sudor de su frente con una toalla.
—Hombre, quisiera tener el valor de poder decirle mis sentimientos a Akaashi— dijo divertido.
—Si quieres puedo ayudarte—
—Eso sería de lo mejor—
Ambos rieron un poco y comenzaron a planear algo para que Bokuto se le confesará a Akaashi. Se quedaron entrenando un poco más por la noche a pesar que el entrenamiento había terminado. Eran los únicos que estaban al menos hasta que llegó Yaku.
— ¿Siguen entrenando? — preguntó impresionado con una toalla en su cuello.
—Debemos mejorar más para llegar a las nacionales— dijeron ambos al mismo tiempo.
—Pero si se sobre esfuerzan puede que no puedan ni jugar— dijo encogiéndose de hombros.
Aquello les había caído como balde de agua fría. Tenía razón debían descansar. Tomaron sus cosas y fueron a las duchas a tomar una. Yaku espero a Kuroo y luego de despedirse de Bokuto se fueron a su lugar de dormir junto a los demás del equipo. Era tarde la mayoría debería de estar dormido.
—Kuroo enserio deberías de dejar de entrenar en exceso—
—No debes de preocuparte Yakkun estaré bien— dijo aprovechando para inclinar su cuerpo y besar la cabeza de su castaño.
— ¿Era necesario que me besarás? — preguntó sonrojado.
—Me gusta darte cariño y más cuando no me golpeas—
—Eres un idiota— susurró al llegar a la habitación donde los demás ya estaban durmiendo.
Ambos alistaron bien sus futones. Por suerte de ambos quedaron a la par del otro. Antes de acostarse se dieron un beso suave y dulce en los labios. Se susurraron "te amo" y luego de algunos besos más se acostaron. Kuroo le abrazó de la cintura al tenerlo de espalda. Yaku se sorprendió y como pudo volteo a ver a su novio que solo le dedicó una sonrisa tranquila.
— ¿Qué crees que haces? — preguntó en un susurro.
—Abrazó mi linda almohada— le contesto de igual forma.
—No soy una almohada, idiota— levanto un poco la voz y como pudo se volteó por completo para poder verlo mejor.
—Eres suave y cálido así que eres como una— le respondió besándole la frente.
—Enserio que a veces eres tan tierno e idiota al mismo tiempo— hizo una pausa mirándole a los ojos. —Pero eso me gusta de ti—
En un pequeño descuido le beso los labios a Kuroo. Este le correspondió inmediatamente. Ambos cerrando sus ojos. Y envueltos en aquel cálido abrazo que ahora formaban cuando Yaku le abrazo de la espalda. Fue el beso más largo que pudieron haberse dado hasta el momento.
Sin dejar de ser un beso tierno con un leve movimiento de labios entre ambos. Abriendo sus ojos para verse a los ojos y repartiendo suaves besos en el rostro del otro se durmieron abrazados sin pensar mucho si alguien los llegará a ver, perdidos en su mundo donde solo existían ellos dos.
A la mañana siguiente Kuroo se despertó antes que todos. Después de todo al retirarse los de tercero y que él fuera el capitán debía ir con el entrenador para organizar todo. Al abrir sus ojos se encontró con Yaku muy cerca de él. Sonrió al verlo tan tierno.
Se acercó y le beso con delicadeza los parpados y cerca de ellos. Miro como aquel que dormía en sus brazos se removía un poco sin abrir sus ojos y haciendo una pequeña mueca de molestia. De verdad que debería de haber grabado tal acción tierna en vez de contemplarla como idiota.
— ¿Kuroo? — preguntó al abrir lentamente sus ojos.
—Buenos días Yakkun— le sonrió y le beso los labios.
Yaku solo parpadeo un poco y al enterarse del beso se sonrojo de sobremanera. Pero lo correspondió dejándose llevar por Kuroo. Estaba algo adormilado aún. Se separaron y Kuroo se levantó ayudando a Yaku a levantarse. Aquel beso ahora era habitual entre ellos desde hace un mes para saludarse, o bueno casi habitual ya que a veces no podían besarse por la presencia de los demás.
Ayudaron al entrenador y las managers a hacer el desayuno. Ambos cuando nadie miraba se rozaban las manos, se besaban con rapidez en los labios o mejillas y sonreían cómplices. Perdiéndose a veces en su mundo. Pero sin dejar de estar pendiente que alguien llegará y los descubriera.
—Yakkun quería decirte que por lo menos a los demás del equipo deberíamos decirles nuestra relación—
—Bueno tal vez tengas razón, cuando sea el último día del entrenamiento les diremos—
Aquello le había tomado por sorpresa. Su Yakkun le había dicho que estaba de acuerdo. Eso si que no se lo esperaba. No podía esperar tanto tiempo para indicar que Yakkun era suyo, lo quería gritar a los cuatro vientos en ese momento de felicidad.
—Eso me hace muy feliz Yakkun—
Le beso en los labios con suavidad. Se sonrieron ambos al separarse y compartieron un abrazo cálido por unos minutos hasta que escucharon que alguien se acercaba. Rieron divertido y volvieron a sus deberes asignados.
Aquel día de finalización de entrenamiento reunieron al equipo completo y les contaron aquella noticia. Todos les felicitaron y se lo tomaron bien. Vaya que eran unos chicos amables y buenos los que tenían como amigos.
—Aunque bueno era evidente que eran pareja— hablo Kai haciendo sonrojar a ambos.
— ¿Qué? — preguntó la pareja incrédula.
—Les he dicho que se pierden en su mundo incluso cuando no están solos— hablo ahora Kenma mientras jugaba con su consola.
—Es cierto lo que dice Kenma a veces se besaban en lugares donde los veíamos además son demasiado evidentes— ahora hablo Tora con tono divertido.
— ¡Kuroo! ¡Todo es tu culpa! — dijo muy avergonzado Yaku.
— ¿Eh? Yo no veía que te quejarás en ningún momento— hablo calmado.
—RIP Kuroo-san— susurro Tora al sentir aquella aura proveniente del libero del equipo.
—Disculpa ¿Qué dijiste Kuroo? — hablo acercándose.
—Yakkun si te enojas tanto te saldrán arrugas— dijo divertido retrocediendo un paso.
Iba a golpearlo y lo tenía sujeto de la camiseta. Pero un comentario de Kenma le hizo avergonzarse mucho más hasta Kuroo se sonrojo por aquello.
—Dejen sus peleas maritales para más tarde— dijo Kenma despreocupado.
Y ambos soltaron un regaño para el ahora semi rubio del equipo.
— ¡Kenma! —
Después de unas risas más y unos regaños por parte de Yaku. Todos los del equipo salieron del gimnasio. Ahora la feliz pareja podría irse a casa tomados de las manos junto a sus amigos. Aquello era realmente perfecto. Se sonrieron y se miraron con amor. En un momento donde quedaron atrás se volvieron a besar con aquella dulzura y amor que era característica de sus besos. Olvidándose de todo lo demás y centrándose en la mirada del otro.
Bueno es todo por este capítulo. Espero les gustará.
Hasta el próximo capítulo.
