Hola! Primero que nada quiero pedirle a todos una enorme disculpa por que llevaba más de un mes sin actualizar y eso me hace sentir pésimo. La verdad es que no tenía tiempo por el trabajo y la universidad, pero incluso cuando eso se acabo surgió otro problema: falta de inspiración. Un bloqueo super grande y tuve que reescribir el capitulo en versiones distintas porque nada me convencía hasta que al fin pude dar con él.
De verdad lo siento, pero para recompensarlas hice un capitulo el doble de largo que los anteriores y con algo distinto a lo que les traía. La vida no es miel sobre ojuelas y empezará a notarse el drama de poco a poco (tampoco quiero ser tan mala, que a veces se me va la mano xD) pero ya veran más adelante.
Gracias a todos por el apoyo, los reviews que me hacen terriblemente feliz. Los favs y alertas tambien se agradecen, demasiado. Son los mejores.
Un saludote gigante y un abrazo de navidad, disfruten las fiestas y espero traerles otro capitulo antes de que termine el año. ¡A leer!
Los pequeños aman más.
Por: PerlhaHale
Chapter 4.
Y pensar que unas semanas atras todo parecía color de rosa.
Thor no entendía que había cambiado. En el año y medio que Loki llevaba viviendo a su lado las cosas siempre habían estado bien; todo fluía en armonía y santa paz.
Sin embargo, desde hace un par de semanas que Loki estaba comportandose de manera extraña con él y con todos los que conocía.
-Es la tercera vez esta semana.-le regaño el rubio con voz severa al niño quien seguía con la mirada baja, sentado en el sofá frente al mayor.
-Ellos empezaron-se defendió haciendo pucheros que antaño podrían haber ablandado el corazón de Thor, pero esto ya era el colmo. Debía tomar cartas en el asunto.
-No pregunte quien empezó, Loki. Es la tercera vez que me mandan a llamar de la escuela porque te has estado metiendo en riñas con tus compañeros ¿Me dirás el motivo de tal comportamiento o tendré que averiguarlo?
Sinceramente y si alguien se lo preguntase a Loki: le daba miedo cuando Thor se enojaba con él. Nunca había pasado antes. Thor era muy bueno, amable, comprensible y no solo con él, sino con cada ser vivo del planeta. Pero ahora, el que Odinson lo reprendiera ocurría con demasiada frecuencia; por culpa suya, claro esta.
El menor no respondió a sus preguntas, ni sus palabras y aunque era un hombre paciente, Thor comenzaba a exasperarse.
-¿No me dirás nada?-Silencio era la respuesta que siempre recibía-Contéstame cuando te hablo, Loki.
El niño se estremeció en su lugar; encogiendose más si es posible, tratando de desaparecer. No quería levantar sus acuosos ojos a sabiendas que, si lo hacía, terminaría llorando frente a Thor y no podía permitirse tal humillación.
-Loki..-insistió.
Todo comenzó hace casi tres semanas...
La maestra Jane explicaba ante su clase sobre las biografías: para que servían, como se realizaban y que elementos debían incluirse en una; era la lección del día.
-En una biografía se narra la historia de la vida de una persona, desde su nacimiento hasta su muerte. Ustedes tienen que escribir una biografía de sus vidas..
-¡Pero yo aún sigo vivo, maestra!-gritó uno de sus inocentes alumnos, interrumpiendola y sacandole una sonrisa divertida a la mujer.
-Bueno, entonces no escribas que has muerto ¿vale? Solamente redactaran lo que han hecho de su vida hasta ahora; hechos relevantes-le aclaró a todo el grupo mientras tomaba la tiza y anotaba en la pizarra los puntos clave que revisaría en el escrito.
1. Nombre completo, fecha y lugar de nacimiento.
2. Datos sobre sus familias: nombres de sus padres y hermanos.
3. Logros académicos, culturales y deportivos hasta el momento.
Todos los niños se pusieron manos a la obra, escribiendo en sus hojas blancas los datos que la maestra les había pedido en forma de historia; comentando entre ellos algunos de los detalles y anécdotas divertidas que agregarían a su biografía.
-Lo entregarán antes de que suene la campana del recreo, así que ponganse a trabajar.-les ordenó la educadora con voz estricta pero sin perder esa amabilidad que la caracterizaba.
Pasó la hora que los niños tenían para terminar el trabajo y solo quedaban cinco niños en el aula que faltaban por entregar: los típicos chicos inquietos del salón que por estar platicando no hicieron nada y Loki.
-¿Cúanto les falta, muchachos? Recuerden que tiene que ser un mínimo de una cuartilla.
El grupito de la esquina que se había quedado, ya casi terminaba y se lo hicieron saber a la maestra. Mas que nada porque estaban ansiosos por irse a jugar con sus compañeros.
-¿Loki? ¿Ya vas a terminar?- le preguntó al pequeño pelinegro que estaba callado mirando su cuaderno con consternación.
-Eh.. yo..-el niño no sabía que responder y miraba al suelo cabizbajo. La castaña se acercó a su pupitre y observo con sorpresa que la hoja estaba totalmente en blanco.
Una hora de trabajo y Loki (quien siempre es un niño estudioso y aplicado) no llevaba nada.
-¿Por qué no has escrito nada?-le regaño; pensando que el jovencito no quería trabajar y desconociendo las verdaderas razones.
-No sé que escribir-contestó en un susurro.
-Es mentira, la profe escribió todo lo que teniamos que poner en el pizarron..-dijo uno de sus compañeros al escuchar la excusa del ojiverde.
-¡Es verdad!-se defendió Loki con el ceño fruncido. No le gustaba que los exasperantes y chiflados chicos de su salón le dijeran mentiroso, porque no lo era.
-Es cierto Loki, todo lo que debías escribir esta escrito al frente en la pizarra y si tenías alguna duda, debiste haberme preguntado.
El pelinegro se mordió el labio impotente, escuchando como la maestra lo regañaba mientras se guardaba la verdad por vergüenza a lo que sus compañeros dirían sí lo comentaba en voz alta.
-Te quedarás sin receso y no te irás hasta que me entregues ese trabajo ¿entendido Loki?- la docente no quería ser mala con el niño, pero sabía que tenía que imponer su autoridad ante los estudiantes y procurar que hicieran lo correcto.
El niño asintió y en cuestión de minutos se quedó solitario en el salón de clases.
Contrario a lo que Thor pensaba, Loki era un chico callado y solitario en el salón de clases. Era un buen chico, era noble y justo como el rubio lo había educado. Inteligente, participativo y trataba de ayudar a sus compañeros; sí estaba en sus manos ayudarles. No tenía problemas con nadie, pero tampoco tenía lazos con ninguno. Era reservado en sus cosas y comunmente se le veía deambular solo por los pasillos con algún libro que Thor le había prestado o con su cuaderno dibujando cualquier cosa.
-¿Por qué siempre estas leyendo y estudiando, Loki?, deberías salir a jugar con tus compañeritos- le había dicho Jane en una ocasión que lo encontró en el salón de clases leyendo un libro de historia universal.
-No. Sí estudio mucho y saco buenas notas, Thor se sentirá orgulloso de mi y eso lo pondrá contento.-le explicó antes de volver a su lectura; dejando a la maestra sorprendida y enternecida.
Así que, por lo mismo, nadie lo extraño a la hora del descanso ni se preguntaron donde estaba.
Las horas de clase pasaron y ya venía siendo hora de salida, cuando la profesora llamó a Loki a revisar la actividad.
No había hecho nada.
-¡Estoy decepcionada, Loki! ¿Por qué no hiciste nada? No puedo creerlo de ti.-negó la mujer, mirando fijamente al menor avergonzado mientras toda la clase cuchicheaba a sus espaldas- ¿No me dirás nada? ¿Quieres que mande a llamar a tu tutor?
No.
Todo menos eso.
Thor no debía enterarse. No debían molestarlo con estas cosas absurdas y sin importancia.
-Yo..-suspiró, decidiendo decir la verdad- no sé que escribir. No sé quienes son mis padres, ni donde nací, ni cuando así que no puedo responder a la información requerida.
Jane lo miró sorprendida, ahora entendiendo las razones del menor y sintiendose mal por obligarlo a hablar de eso. Si al menos le hubiese dicho desde el principio...
Loki podía escuchar los murmullos de sus compañeros, quienes sorprendidos comentaban acerca de su situación. No pudo evitar que los ojos se le llenaran de lagrimas que no iba a derramar.
No frente a ellos.
La maestra le dió la salida junto a sus compañeros, pidiendole que tratara de hablar con ella cuando ocurriera algo similar a lo de ese día y encargando la autobiografía de tarea, con los elementos que él quisiera agregar.
Llegó a casa sintiendose terrible aunque por Odinson (quien lo recibió con una enorme sonrisa y un plato de galletas recién horneadas) lo trató de disimular, con éxito pues al lado de Thor los problemas desaparecían.
Aun así, trato de no llorar tan fuerte en la noche para no despertarlo.
Al día siguiente, Loki llegó a la escuela como si nada hubiera pasado y, como lo haría cualquier infante, sin darle importancia a las cosas que aún no comprendía.
Pero esa actitud relajada no le duró mucho tiempo, cuando unos de sus compañeros (George y Thomas, recuerda) se acercaron a molestarlo sobre lo ocurrido el día anterior.
-Hey Loki ¿qué trajiste para el almuerzo?
-Un sandwich de atún y fruta picada-respondió con tranquilidad; solo de pensar en la comida de Thor hasta se le hacía agua la boca.
-¿Y te lo hizo tu mamá?-preguntó con burla el pelirrojo.
-No seas tonto, George. ¿Qué no ves que Loki no tiene mamá?-se burló tambien el moreno.-De seguro se lo hizo su papá, oh espera, tampoco tiene.
Sus risas molestaron al pelinegro, quien no dijo nada y solo los fulminaba con la mirada. Deseando que sintieran todas sus malas vibras y les cayera un piano, como en las caricaturas.
Ojála tuviese el poder de la fuerza como los Jedi de Star Wars y los golpearía sin problemas.
Pero no lo haría por tres razones:
1. La violencia no era buena, Thor se lo había enseñado.
2. No era un Jedi sino un niño chaparrito de doce años, común.
3. Esos chicos eran más grandes y fuertes; lo aplastarían sin problemas.
Así que se aguantó sus insultos, sus comentarios, sus burlas y las de todos los que hablaban de eso (que no eran solo ellos, sino muchos muchos más)
Llegaba a casa aparentando normalidad porque no quería preocupar a Thor y porque este le había enseñado que cada uno debe resolver sus problemas, como parte de las responsabilidades que adquirías al crecer. Eso es lo que haría.
Pero le molestaba. Todo. Escuchaba las habladurías de los demás a sus espaldas y tal vez hace dos años cuando esa viejita lo recogió o cuando Thor lo hizo, no le había importado, pero ahora comprendía mejor la situación.
Su madre había muerto y casí no la recordaba, su padre nunca lo quiso pues jamás lo conoció. No sabía sus origenes, su apellido, sí tenía más familia. Celebraba su cumpleaños como el día en que Thor lo encontró enfermo en esa tormenta pero desconocía su fecha de nacimiento real.
No sabía quien era. No sabía nada.
Y le dolía ¡claro que le dolía! se sentía miserable, triste con cada burla; con cada palabra que se le encajaba en el pecho como un puñal porque nadie podía entender cuanto le herían al recordarle lo solo que estaba en el mundo.
Su mala suerte, su desafortunada vida. Su desgracia.
Si no fuera por Thor, lo más probable es que estuviese en la calle y eso sí seguía vivo. No era nadie y no le importaba al mundo; quienes lo habían rechazado desde un principio.
Pero no dijo nada y se las aguantó todas, cada humillación recibida. Sabiendo que todo se paga en esta vida y que de impartir justicia con su propia mano, solo se metería en problemas que perjudicarían a su tutor.
Entonces Jimmy, otro niño de su curso, dijó:
-Escuché que vive con un hombre llamado Thor, de seguro es igual de raro que él y nadie lo quiere.
Eso sí que no.
Jimmy terminó en el suelo, menos de un minuto despues; la nariz sangrante y tratando de quitarse a Loki de encima.
Nadie insulta a Thor, nadie.
Y menos frente a él.
Le mandaron a llamar a Odinson en esa ocasión, quien sorprendido acudió a la escuela. Sin comprender realmente el porqué Loki había reaccionado así. Y lo dejó sin su tan preciado postre, el cual no comería hasta que todo mejorara.
Pero eso no quedó asi, porque Francis dijo que Thor debió recoger a Loki por lastima y eso le caló tan hondo que tuvo que morderle un brazo tan fuerte hasta grabarle los dientes en la piel y dejar al chico llorando.
Esa vez, el rubio tuvo una seria charla con el niño sobre la violencia, el respeto y aprender a ser tolerantes.
El ojiverde solo escuchó y asintió a sus palabras, sabiendo que el otro tenía razón pero sin poder evitarlo.
Porque Thor no sabía nada..
La tercera y ultima vez estaba en el patio de juegos con Lucy, una niña de su salón, con la que platicaba de un videojuego que la chica había adquirido recientemente. Entonces se acercó Max, quien tambien estaba en su clase y su grupo de amigos.
-Deberías alejarte de él, Lucy-le advirtió mirando al ojiverde con desprecio- es peligroso. Por eso nadie le habla.
-No me importa, Loki es mi amigo-contestó la pequeña antes de que el pelinegro dijera algo.
-No es amigo de nadie-se burló-él no tiene amigos.
-Tengo muchos amigos.
-No tienes padres y no tienes amigos porque nadie quiere a alguien como tú. Ni siquiera Lucy, ella te habla por lastima.
-¡Eso no es cierto!
Lo anterior molestó a Loki, quien se separó de Lucy avanzando hacia Max que le dió un empujón que lo regresó sobre sus pasos.
-¡Te haces el valiente pero todos dicen que eres como un gato negro: salvaje, recogido! Nadie sabe de donde vienes pero atraes la mala suerte.
Loki lanzó el primer puñetazo y Max logró esquivarlo para que solamente lo rozara. Le regreso el golpe al ojiverde que cayó al suelo por el impacto.
-¡Y tu eres un idiota! Solo estan contigo porque tienes dinero pero eso no te hace mejor que nadie- le gritó en el suelo, mientras trataba de recuperarse del dolor en la mandibula.
-¿Y quien es mejor? ¿tú? ¿ese señor que te recogió, gato callejero? Ustedes son unos tontos y por eso en el pueblo nadie los quiere, no debiste venir a esta escuela con personas normales como nosotras Loki ¡vete de aquí!
-¡Si! ¡Vete! ¡Vete de aquí, Loki!-le siguieron sus amigos a gritos.
Loki quiso llorar de la furia que sentía. Ese chico no tenía idea, era un ignorante. Lo odiaba.
Se levantó del suelo y le propino un golpe a Max en la nariz. El chico se quejó del dolor y Loki pudo ver sus manos manchadas de sangre que le escurría; él tambien tenía sangre en el labio.
-¡Tu y Thor deberían irse! ¡Vayanse que nadie en el pueblo quiere que esten aquí! ¡Los odiamos!
El pequeño azabache no lo soportó mas y se lanzo encima de Max que le regresaba los golpes con la misma furia.
Max siempre le cayó mal y el sentimiento era recíproco pero esto era pasarse de la raya.
La maestra Jane llegó corriendo a donde los niños gritaban en un circulo que había rodeado a ambos pequeños, cuando Lucy acudió en su ayuda.
-¡Oh por Dios! ¡Niños, separense ya! ¡Max! ¡Loki!-logró separarlos con algo de esfuerzo para verlos todos desaliñados y sangrantes- ¡Basta! ¡A la dirección!
La directora no se sorprendió mucho de ver a Loki sentado en la oficina, con golpes en los brazos y medio rasguñado.
Así como Thor tampoco se sorprendió demasiado, cuando recibió la llamada del colegio.
Lucy le explicó todos los hechos a la directora y a la maestra Jane, así que el castigo fue mas severo para Max quien se fue suspendido tres días. Mientras Loki solo tuvo un reporte más en su expediente.
Loki había pedido que no le dijeran la razón a Thor porque quería hablarlo con él primero y las educadoras entendieron aunque fuera pura excusa del menor, pues no planeaba decirle nada.
Pero Thor lo regaño. Se enojo enserio. Tuvo que decirlo.
Porque no quería herirlo.
-Los niños de la escuela me molestan-le confesó cabizbajo,en un murmullo que Odinson por poco no logra escuchar.
-¿Por qué te molestan?
-Es que...-su voz se quebró- yo no tengo papás y ellos se ríen de eso.
Comenzó a sollozar ante la mirada sorprendida de Thor.
-Dicen que nadie me quiere y que tú me recogiste por lastima-decía con voz entrecortada.- y no se dan cuenta que me pone triste eso.
Ahora entendía todo.
-Loki...-abrazó al niño que se aferró a su pecho mientras seguía temblando y llorando.
-Ya no quiero estar solo.
Thor tomó a Loki por el mentón, quien no dejaba de sollozar y lo miró seriamente a los ojos.
-Nunca digas eso, Loki. Tú no estas solo,me tienes a mi.-besó su frente con dulzúra repetidas veces, tratando de tranquilizarlo.- Yo estoy aquí contigo.
Despues de unos minutos más y muchos besitos en la frente , Loki dejó de llorar y solo siguió acurrucado en los brazos de el rubio; que acariciaba su cabello azabache con ternura.
-Debiste decirme lo que te sucedía, Loki. Debes confiar en mi ¿no confías en mi?- el pequeño asintió freneticamente- entonces no me ocultes nada.
-No quería preocuparte.-susurró.
-Yo siempre me preocuparé por ti.
Y ¿cómo no preocuparse? Con esa actitud hosca y evasiva que presentaba el niño. Llegando a casa llenó de golpes y rasguños; aguantando las lagrimas. No era la mejor imagen para él y solo podía preguntarse ¿qué había hecho mal?
Se quedaron callados unos minutos más, solo escuchando el sonido de la lluvia que había comenzado a caer afuera. Thor retomó la palabra, preguntandole algo que no lo dejaba tranquilo.
-Loki... ¿te has sentido bien en todo este tiempo conmigo? ¿no has necesitado.. no sé, una madre? ¿no quieres saber que fue de tu familia? Esas cosas... ¿sientes que te hace falta? ¿crees que te sentirías mejor si..?
Nunca había pensado en eso. Para él lo más importante siempre fue que a Loki no le faltará amor y nada material. Siempre quiso hacerlo sentir cómodo pero jamás se preguntó si lo estaba logrando, solo lo supuso.
Quizá Loki necesitaba una familia de padre, una madre, hermanos. Y no un hombre despreocupado y solitario como él.
Tal vez Loki debería...
-No.-la vocecita del niño lo sacó de sus pensamientos- no necesito nada ni a nadie. Solo a ti. Tú y yo. Es suficiente
El corazón de Thor se llenó de esa sensación calida y agradable que siempre lo embargaba cuando Loki decía esas palabras tan dulces y le dejaba claro que solo lo quería a él.
Él tambien solo necesitaba a Loki.
Rió y lo abrazó, feliz de saber que Loki estaba contento a su lado. Sintiendose afortunado por haber encontrado a ese pequeño gatito herido al que le pudo brindar todo el amor que no sabía que tenía para dar.
A veces piensa que había nacido para encontrarse con Loki, para cuidar de el y amarlo.
Sonaba muy cursi, pero era la verdad.
Loki y Thor nacieron para conocerse. Para necesitarse. Para protegerse.
Para estar juntos.
