Capítulo 4: RECUERDOS
En una pequeña habitación reflejaba con la luz de la Luna a un rubio besando a una pelirroja.
Sus labios bajaban lentamente al cuello de la chica, la chica levantaba su cabeza para poder disfrutar más de lo que su novio le hacía, disfrutar de las caricias que le proporcionaba donde ahora sus manos ya estaban es su trasero haciendo que gimiera.
Ella no se quedaba atrás, mientras acariciaba y besaba, ella desabrochaba los botones de la camisa del rubio por cada botón besaba seductoramente a su perfecto novio
Ya los dos casi desnudos, él masajeaba los senos de su hermoso novia donde ella gemía de placer.
-Gracias Sora – dijo excitadamente el rubio.
-¿por? – pregunto volteando para ver a Yamato levantándose cubriéndose con la sabana
-Por hacerme el hombre más feliz del mundo.
-Tú también me has hecho la mujer más feliz del mundo – afirmo Sora – Te amo Yamato – agrego.
-Y yo a ti mi cielo – correspondió a la declaración
Y así fue como por 1° vez Yamato Ishida y Sora Takenouchi de tan solo 18 años con 4 años de pelea y recientemente de una gran pelea entre ambos, se entregaron ambos en cuerpo y alma con todo tipo de sentimientos pero especialmente con AMOR.
Han pasado más de 2 meses desde el dichoso accidente de Sora. Ella solo recuerda sus aventuras en el digimundo con detalles, a todos sus amigos, a su familia, pero al único que no logra recordar es: a su amigo, el amor de su vida, su marido, Yamato Ishida quien siente que cada día que pasa pierde poco a poco su esperanza
-Taichi, ¿quieres calmarte? Me estás mareando – regaño Yamato- llevas más de una hora paseándote por todo el lugar. Todo estará bien.
-No creo que dirías lo mismo sí tú fueras el que estuviera en mi posición – el rubio volteo a ver disimuladamente a Sora, quien está platicaba con Miyaco.
-Puede que tengas razón, pero al menos yo no olvidaría a mi esposa en la cama.
-Oye eso le puede pasar a cualquiera – se defendió el moreno
-No, eso solo le pasa a personas despistadas e impulsivas como tú – Yagami hiso un puchero como niño chiquito
-Señor Yagami – siendo interrumpidos por un doctor – puede pasar.
Taichi pasó a la habitación 346 donde se encontraba su esposa Mimí
-Fue niño- anunció Yagami saliendo de la habitación después de haber visto a su hijo.
Los digielegidos fueron pasando de dos en dos. Los últimos en pasar fueron Yamato y Sora
-¡WOW!, Taichi es idéntico a ti – fue el comentario de Yamato hacia su mejor amigo.
Y no era para menos el bebé tenía una piel achocolatada al igual que sus ojos, su cabello era lo único que se diferenciaba era su cabello que era más claro llegando casi al color de su madre.
-Muchas felicidades- felicito Sora a sus amigos
-Gracias Sora, es un placer que venga de ti – la castaña aceptó la felicitación de su mejor amiga
¿Y cómo le llamaran? – pregunto Yamato
El matrimonio Yagami voltearon a verse a los ojos – Daichi – respondieron – al unísono
La primavera cada día estaba más cerca la nieve ahora solo era agua con alguna partes de agua , algunos árboles ya comenzaban a tener sus hojas verdes, otros tantos seguían cubiertos de escarcha, los animales aún invernaban para prepararse para la primavera.
Bajo el firmamento de las estrellas con una Luna llena viajaba un auto negro muy elegante. Con una chica pelirroja y un chico rubio.
-¿A dónde me llevarás Ishida? – pregunto Sora impaciente y cruzada de brazos
-Ya te dije me llames por mi nombre – dijo el rubio sin quitar la vista del camino – y es una sorpresa.
El viaje duró aproximadamente 30 minutos, el transcurso del viaje estuvo en completo silencio lo cual hacía que la paciencia de Sora disminuyera más. El lugar al que habían llegado era un río con la Luna llena reflejada sobre el agua con una grandes rocas a la orilla (como en las que se suben las sirenas)
-¿Me dirás por qué me trajiste a este lugar? – preguntó Sora frunciendo el ceño.
Sin responder a la pregunto Yamato la tomo de la cintura y la cargos como un costal de papas –vamos a meternos al agua.
-QUE – la pelirroja pego el grito en cielo – estás loco sí crees que voy a nadar con este frío – forcejeando sin éxito alguno.
No era que hiciera mucho frío sencillamente Sora era demasiado friolenta.
El rubio lanzo a la pelirroja sin piedad pero obviamente con cuidado. Sonriendo triunfante. El agua estaba fría pero tolerante para poder meterse a esas altas horas de la noche, incluso para Sora.
Yamato quien aún seguía con su sonrisa se quitó su camisa para poder meterse al agua. Su cuerpo era de piel completamente pálida como sí el Sol solo lo hubiera visto algunas veces, tenía un cuerpo bien formado, tenía músculos pero no tanto solo los suficientes que junto a sus ojos lo hacían parecer un dios.
-¿Y qué piensas? Pregunto el ojiazul
-Que, que pienso- Ishida asintió – que estás loco o que sí sabes tanto de mí debería saber que yo soy demasiado friolenta – dijo enojada.
-¡Hay!, Sora por favor no recuerdas cuando Taichi, tú y yo veníamos cada vez que terminábamos la temporada de exámenes o cuando entramos a la Universidad y no teníamos tiempo para vernos como lo hacíamos antes y este era nuestro punto de reunión.
Sora negó con la cabeza ante tal explicación- No, pero estoy segura que no nos metíamos a estas horas y mucho menos con en esta época de frío – dijo molesta la de ojos rubíes.
-Te equivocas la mayoría de las veces veníamos tú y yo solos en estas fechas – Sora se quedó perpleja ante tal confesión ¿cómo era posible que ella que era demasiado friolenta fuera andar con ese frío, aunque debía admitir que el agua ya era tolerable
Sin previo aviso antes de que Sora siguiera protestando Yamato atrapo sus labios en un cálido beso haciendo que Sora sintiera ese beso a través de todo su cuerpo este fue correspondido inmediatamente por la pelirroja quien enredo sus dedos en cabello rubio de aquel chico que un día se supone que amó.
El rubio atrajo más hacia sí a su chica para poder sentir su piel morena suave con olor a cerezas.
El beso se tornó más apasionado, sus lenguas se movían con una sincronía impecable, cuando él quería más ella interrumpió el beso antes de que sucediera un poco más.
-¿Qué es lo que sucede? – pregunto Yamato mirándola a los ojos.
Ella cerró los ojos y respondió – lo siento no puedo, me voy – dijo para alejarse, pero antes que se fuera el rubio la agarró fuertemente de la muñeca.
-Espera no te vayas – pidió con suplica Yamato. Ella lo volteo a ver con una lágrimas que caían sobre sus mejillas – Yo sé que aún me recuerdas del todo y mucho menos recuerdas el amor que nos tenemos – dijo Yamato ya también con los ojos cristalinos – quédate al menos para recordar los viejos momento que vivimos en este lugar. Sora se dejó convencer
- Bien – acepto
Los dos adultos se quedaron un par de horas más en el agua, hasta que dieron las 3 de la mañana y el aire era más frío. Ambos se divirtieron mucho, Sora debía admitir que algunos recuerdos borrosos llegaron a su mente, borrosos pero llegaron.
…
..
.
La primavera por fin había llegado con todos su esplendor, los pájaros cantaban en la mañanas, los árboles ya tenían sus verdes hojas y otros las flores de cerezo.
En ese momento Sora se encontraba en su estudio revisando los nuevos modelos de primavera – verano para el año 2015.
La puerta de su estudio se abrió lentamente apareciendo frente a ella un joven alto de piel blanca, cabello café de unos hermosos ojos verdes.
-Le puedo ayudar en algo – pregunto amablemente Sora aún sin despegar la vista de los papeles.
-Sora que acaso ya no me reconoces – ella levanto la vista y pudo ver al chico realmente apuesto, negó con la cabeza – soy yo, soy Keisuke fuimos compañeros en la preparatoria.
Por alguna extraña razón la pelirroja camino hacia él y lo abrazo fuertemente cuando le dijo quién era y lo recordó tal y como había pasado con su amigo Taichi.
-¡Oh! Keisuke que alegría me da verte – dijo Sora emocionada apartándose del castaño.
-A mí también, ¿y cómo has estado?
-No me quejo, cumplí mi sueño de ser diseñadora y algunos de mis modelos ya se venden en Europa, veo más seguido a Piyomon y eso me alegra mucho, pero… - dejando la frase sin terminar se acercó nuevamente a su escritorio.
-¿Pero?- pregunto Kei para que la chica continuara.
-Nada olvídalo es una tontería – dijo la pelirroja sonriéndole dulcemente – Oye que te parece sin hoy en la noche vienes a cenar.
-¿No será mucha molestia?
-Pff para nada.
-Bien, entonces estaré ahí a las 8.
Antes de salir Sora le escribió la dirección de su casa.
…
La cena era totalmente silenciosa a excepción por los ruidos que hacían los cubiertos al cortar la carne, se debía admitir que Sora hiso un muy buen trabajo con respecto a la cena.
Cuando Sora le comento a Yamato que esas noche vendría un amigo a cenar no le importó de hecho le alegro que ya le estuviera volviendo la memoria, pero no pensó que se tratará de ese "amigo". Yamato masticaba su pedazo de carne con rabia e irritación sin quitar su mirada fría de Kanata quien no despegaba la mirada de su mujer. Él sabía perfectamente que Keisuke estuvo enamorado de Sora en la preparatoria, por culpa de Kanata, Yamato y Sora tuvieron una fuerte pelea.
FLASHBACK
Era el 1° día del último año de preparatoria para Taichi, Yamato y Sora, los tres tuvieron la suerte de que en su último año les haya tocado en el mismo salón
La primera clase que tuvieron fue matemáticas la clase más odiada por todos los estudiantes o al menos la mayoría en especial por el joven Yagami que a pesar de ser su último año y donde debía esforzarse más para conseguir créditos y poder entrar a una buena Universidad el castaño decidía dormirse en las clases que no eran de su agrado.
Por otro lado su dos mejores amigos estaban frente a él uno a lado de otro, los dos eran alumnos excelentes, o más bien Sora era excelente porque si no fuera por ella, Yamato en esos momentos estaría como Taichi.
La hora del almuerzo llegó rápidamente después de sus clases de matemáticas seguida por lengua extranjera y por último Biología para por fin llegar al almuerzo. Todos los digielegidos se reunieron en la misma mesa de hace 4 años. Taichi, Yamato y Sora platicaban sobre ideas para la graduación de la preparatoria ya que al igual que la secundaria debían ir ahorrando fondos para lo que los estudiantes votaron por lo que se haría ese día, las opciones eran una cena, campamento o viaje.
Siendo el 1° día de clases Sora y Tai debían aplicar las pruebas de Tenis y Futbol respectivamente, y Yamato no podría ver entrenar a su novia ya que ese día tendría ensayo con su banda a la hora del entrenamiento de la pelirroja pero prometió ir por ella.
En cuanto Yamato termino su ensayo el atardecer ya se podía ver. Al llegar a las canchas de tenis vio a lo lejos una escena que no le agrado en lo más mínimo. Sin pensarlo 2 veces el rubio se acercó a su novia a grandes zancadas, quien estaba cerca de un chico un poco más alto que él, cabello café y ojos verdes. Su nombre Keisuke Kanata capitán del equipo de Natación
Al llegar a lado de la pelirroja el oji verde recibió un puñetazo demasiado fuerte haciéndole caer al suelo con un hilo de sangre en la boca.
-¿QUÉ TE SUCEDE ISHIDA? – grito molesto Kanata al tiempo que se limpiaba la sangre de la boca y se levantaba.
Al levantarse Yamato fue el que ahora recibió un gran puñetazo. Fue ahí donde comenzó una gran pelea entre ambos hombres.
Sora estaba estupefacta por la pelea que presenciaba sus hermosos ojos rubíes. Cierto que había visto millones de veces pelear a Yamato con Taichi pero está pelea era mil veces peor además que las del rubio y el moreno eran como signo de que se apreciaban el uno al otro.
Pasados unos minutos Yamato fue el ganador dejando inconsciente a su contrincante. De ahí jalo a Sora fuertemente de la muñeca llevándosela lejos de ahí.
-Yamato me lastimas – forcejeando para que la soltará, él la ignoro.
Después de varios intentos Sora logró zafarse del agarre de su novio dejándole una gran marca roja en la muñeca por la gran fuerza que había aplicado el rubio.
-Yamato ¿qué es lo que te sucede? Está muy agresivo – pregunto Sora intentando de tranquilizar al compañero de Gabumon
-¿Cómo te atreves? – pregunto encondalirazado ignorando nuevamente a la pelirroja.
-¿A qué te refieres? – pregunto nerviosa por la actitud de su novio quien nunca estallaba de esa manera al menos no con ella.
-No te hagas la tonta – eso le dolió a la portadora del amor – estabas con ese chico.
-¿Y eso qué tiene de malo? – perdiendo la paciencia poco a poco.
-Como que y eso que –pregunto irónicamente – vi que lo estabas besando.
-¿Qué? Yamato eso no es cierto- sorprendida porque su novio desconfiará de ella.
-Acaso crees que soy tonto, su cara estaba a centímetros de la tuya.
-Tropecé y el me agarro de la cintura para que no me cayera – intentándose explicar.
-Y para colmo me mientes, eres una… una – pausa – una fácil – grito si pensar.
Yamato recibió una cachetada dejando la mano marcada de la pelirroja en su mejilla.
-Te odio Yamato Ishida, en tú vida vuelvas a dirigirme la palabra porque lo nuestro se terminó – sentenció Sora alejándose corriendo de ahí con lágrimas que brotaban de sus ojos lo dicho no le había dolido tanto, no tanto como la persona quien lo había dicho ¿dónde había quedado ese chico dulce con ella y que siempre la protegía?
Mientras tanto Yamato se recargó en un árbol que estaba detrás de él, sacó un pequeño objeto metálico que llevaba guardado dentro de las bolsas de sus pantalones o acerco a sus labios y comenzó a emitir un bello y a la vez melancólico sonido.
Nuevamente estaba solo, todo por lastimar a la única persona que de verdad había amado y amaría por el resto de su vida.
FIN DEL FLASHBACK
Las siguientes semanas fueron un sufrimiento para los portadores de la amistad y el amor, Sora aún estaba muy dolida por las palabras de Ishida y por otro lado Yamato tenía mucho orgullo para pedir disculpas aunque fuese el amor de su vida.
Pero Sora y Matt no eran los únicos que sufrían sino también sus amigos que debían dividir su tiempo para pasarlo ya sea con Yamato o con Sora. Por supuesto que Taichi al enterarse se dirigió a su rubio amigo y le propino un golpe en la mejilla izquierda.
Un día que Sora término su práctica de tenis estaba lloviendo y se encontró con el provocador de su pelea con Yamato "Keisuke Kanata" quien después de dejarla en su casa el chico la invito a su competencia de natación, Sora aceptó con agradó.
El día de la competencia miles de chicas se encontraban ahí vitoreando a su escuela o mejor dicho a Keisuke, él obtuvo 2 primeros lugares y u primer lugar lo cual lo llevaba a la competencia internacional de natación para así después llegar a las Olimpiadas siguientes.
Cuando Sora bajo a felicitarlo recibió algo que en definitiva no se esperaba. Kanata con todo su valor la beso, un beso del que no sintió nada solo los labios Keisuke moviéndose sobre su boca, y le pregunto si quería ser su novia. La pelirroja no sentía nada por Kanata más que amistad pero quería olvidar a Yamato a toda costa así que decidió darle una oportunidad.
Yamato al enterase de tal noticia salía con cualquier chica que se le atravesará por el camino sin importarle los sentimientos de aquellas chicas, pero ¿acaso alguien se preocupó por o suyos?. No.
Después de casi 3 meses Sora y Yamato se encontraron por casualidad en la playa donde después de una pequeña palabra terminaron volviendo a ser novios de una manera que no se esperaba y era porque esa noche los 2 se entregaron en cuerpo y alma.
-Hey Ishida – llamó Keisuke al astronauta y sacándolo de sus recuerdos.
-¿Qué quieres Kanata? – pregunto con un tono frío y cortante
-¿Podrías pasarme la sal? – no dándose cuenta del tono del rubio.
"¿pasarle la sal?, debió pedirle que le encajará un palillo en los ojos" pensaba el rubio al tiempo que le pasaba la sal a su enemigo.
-¿Y a qué te dedicas Keisuke? – pegunto Sora disolviendo un poco la tensión que se había formado?
-Soy director de cine
-Eso es muy interesante.
-Por cierto Ishida – Yamato lo escuchaba mientras se llevaba un pedazo de comida a su boca – para haberte dedicado a la música te va demasiado bien diría yo – dijo de manera burlona.
Yamato solo rechinó sus dientes.
-Por cierto Sora estoy trabajando en una nueva película y pienso que eres la indicada para un papel que me falta – ante esto él la agarro de la mano haciendo que la mujer se sonrojará ligeramente y que Yamato rompiera uno de sus palillos por la mitad.
-No estoy muy segura creo no ser tan buena actriz – soltándose de las manos del castaño.
-¿Bromeas? En el instituto eras la mejor actriz y no me refiero solo a las obras que casi siempre conseguís los papeles principales sino también a las excusas que le dabas los maestros, ¿acaso no lo recuerdas? – ella negó con la cabeza y Kanata puso cara de duda
-Hace poco perdí la memoria. Aunque ya la estoy recuperando poco a poco – Sonrío sinceramente.
Una sonrisa malvada se formó en los labios de Keisuke Kanata.
Continuará
Al parecer Yamato tiene un nuevo rival del que deberá tener mucho cuidado para no perder a Sora y hacer que lo vuelva amar como antes.
Siento haber tardado demasiado, lose no tengo perdón pero primero se me descompone la computadora, exámenes y tareas, nada de inspiración, más tareas y exámenes de nuevo de descompone la computadora
