SIAN POWERS…

Llegamos a casa de Sophie como a las 4 de la tarde, no sé pero hoy muero de sueño, así que dormí unas horas y como a las 7 Kevin llego de estar con sus amigos y a comparación de mi padre estaba sobrio y de muy buen humor, así que nos invitó a cenar a mí y a Sophie, no llevo a un nuevo restaurante que se abrió en Southporth, comimos como si no hubiera mañana, en especial Kevin, creo que tenía un poco de hambre. Estamos regresando a casa de Sophie por mis cosas ya son casi las 9 de la noche y mañana hay escuela, Kevin se quedó dormido en la sala mientras subimos por ellas, así que solo Sophie me acompañara a casa.

-Bueno, mañana tú pasa por mí- dijo Sophie ya casi llegando a mí casa.
-Sí, pero paso por ti, no ha despertarte- dije riendo ya que digamos que a Sophie le cuesta un poco levantarse por las mañanas.
-Sí, tranquila pondré doble alarma, pero pase por mí hasta las 7:15, deme 15 minutos más de sueño- dijo Sophie riendo y dándome un pequeño codazo.
-Está bien 7:15 a.m.- dije riendo y deteniéndome ya que habíamos llegado a mi casa.
-Bueno nos vemos mañana- dije dándole un beso en la mejilla y buscando mis llaves.
-Sale, 7:15- dijo Sophie. En ese mismo momento se abre la puerta y veo a mi padre furioso.
-¿Dónde diablos has estado todo el día?- dijo mi padre agarrándome del brazo y metiéndome a la casa a la fuerza, yo no pude evitar quejarme del dolor.
-Estuve con Sophie, como cada domingo- dije un poco temerosa.
-Suéltela- dijo Sophie entrando a mi casa y tratando de liberarme de mi padre pero fue inútil.
-Largo de mi casa, estúpida niña insolente-dijo mi padre empujando a Sophie.
-Papá no, Sophie vete por favor- dije viendo a Sophie en el piso.
-No me iré hasta que te suelte y te encierres en tu habitación o te vengas conmigo- dijo Sophie colocándose de pie y sacudiéndose la ropa.
-Vaya, la larva tiene a alguien que es su amiga- dijo mi padre riendo.
-No le volveré a repetir que suelte a Sian- dijo Sophie completamente furiosa.
-Tú no eres nadie para decirme que hacer con mi hija- dijo mi padre presionando más mi brazo.
-¡Suéltela!- dijo Sophie cuando vio mi cara de dolor y tratando de liberarme pero fue nuevamente inútil, mi padre tiene demasiada fuerza.
-Sian dile que se vaya- dijo mi papa presionando aún más.
-Sophie por favor vete… te lo ruego- dije ya con cara de desesperación, temo que mi padre me suelte y se desquite con ella, nunca me lo perdonaría.
-Sian no me voy a ir…- dijo Sophie pero la interrumpí.
-Pero nada….vete por favor… vete- dije ya completamente desesperada. Sophie vio mi cara, dio un gran suspiro y dio media vuelta.
-Le juro que esto no se quedara así- dijo Sophie antes de cerrar la puerta y hacerme la seña de que la llame cuando esto termine.
-Listo se fue, ¿me puede soltar?- dije tratando de liberarme.
Recibí una gran cantidad de gritos e insultos por parte de mi padre, dice que me necesitaba para atender a sus tontos amigos, como siempre lo ignore y subí lo más pronto posible a mi habitación y le marque a Sophie, estaba furiosa como cada vez que se enfrenta a mi padre, después de platicar un rato más, ambas nos quedamos dormidas. Me despertó mi alarma, salí de la cama y vi en el espejo de mi baño los tres dedos de mi padre marcados en mi brazo, tome un gran respiro y me dispuse a bañarme y vestirme para ir a la escuela, ignorar a mi padre en la sala como cada mañana de lunes e ir por Sophie.
-Bueno días Kevin ¿Ya está lista Sophie?-dije al momento en que se abrió la puerta.
-Hola Sian, pasa, bajara en unos momentos- dijo Kevin dejándome pasar y tomando su periódico.
-Bueno, la espero en la sala- dije sentándome en el sillón y revisando mis cosas como siempre que espero a Sophie, me cercioro de que no me falte nada para pedírselo a Sophie y no tener que volver a casa y ver a mi padre revivir de su borrachera.
-Hola Sian, perdón por la espera mi padre no ha compuesto la manija de mi baño, 5 minutos tratando de que se abra y créeme maldecirle no funciona - dijo Sophie riéndose y dirigiéndose a Kevin que tomaba su café en la mesa de la cocina y riendo con su hija.
-No te preocupes, acabo de llegar- dije parándome del sillón y dirigiéndome a la puerta.
-¿No desayunan?- pregunte Kevin desde la cocina.
-No gracias papá comemos algo en la escuela- dijo Sophie tomando sus cosas y saliendo.
-Bueno se cuidan y tengan un buen día- dijo Kevin antes de que saliéramos.
-Igualmente Kevin- dije sonriendo y cerrando la puerta al momento en que salí de la casa.
-Gracias por no mencionar el incidente de anoche con mi padre- le dije a Sophie mientras caminamos lentamente a la parada de bus.
-No era necesario que mi padre se enterara-dijo Sophie con la mirada baja.
-¿Qué pasa Soph?-dije deteniéndola y alzando su mirada para analizarla, es triste y preocupada.
-Es solo que no puedo creer que hicieras que te dejara con ese maniático- dijo Sophie poniéndose cara a cara conmigo y viendo como su mirada se llenaba de furia.
-Mira Soph, entiéndalo por favor, tú eres lo mejor y más maravilloso que tengo en esta vida, si te llega a pasar algo por mi causa jamás me lo perdonaría, más si te la causa mi padre- dije sin soltar la su barbilla y sonriéndole con la única sonrisa que ella me saca.
-Sí, pero me mata verte con ese desgraciado, apuesto que te dejo marcas en tu brazo- dijo Sophie liberándose de mi agarre y tratando de descubrir mi brazo.
-Nodo, por favor- dije quitando sus manos de mi brazo y adelantándome y tratando de liberarme de esta discusión que siempre tenemos cuando Sophie es presente de lo que me hace mi padre.
-Sian detente, sabes a lo que me refiero así que no te escapas- dijo Sophie molesta.
-Sophie no lo hagas por favor, no quiero empezar mi lunes así- dije limpiando una lagrima de mi ojo. Sophie se acercó y me dio un gran abrazo.
-Cálmate Sian, sabes que nunca ha sido mi intención hacerte sentir mal-dijo Sophie en el abrazo.
Tomamos el bus un poco más tranquilas y llegamos al instituto, entramos a nuestras clases como siempre, en el receso estuvimos riendo y platicando de todo lo que hemos vivido en este año de nuestra amistad. Termino el día y cada quien se fue a su casa, la mía estaba demasiada tranquila, mi padre no había regresado de su trabajo, si ya se suena loco pero él trabaja, es un gran y reconocido empresario, así que debe llegar hasta la noche y mejor me encierro en mi habitación antes de que llegue a mi casa y se desquite conmigo por un mal día o unos trabajadores inútiles. Me dormí un buen rato y termine mis deberes, al día siguiente me levante y quede con Sophie en vernos en la parada de bus, ya que nunca me viene a buscar en mi casa por la misma razón de todas mis desgracias… mi padre. El día pasó de lo más normal, ahora estamos en la hora de deportes, Sophie y yo no somos las más atléticas de toda la escuela, llevamos corriendo solo dos vueltas a la maldita pista y siento que mi corazón está a punto de morir.
-Sophie, dime por favor que no soy la única que va a sufrir un infarto- dije jadeando.
-Te aseguro que no eres la única, yo siento que mi corazón saldrá en cualquier momento de mi pecho- dijo Sophie en la misma situación en la que me encuentro.
-¿Te parece si salimos este viernes? Tú y yo, una buena disco, unos chicos lindos para mí y unas lindas chicas para ti ¿suena bien?- dijo Sophie guiñándome un ojo mientras seguíamos corriendo.
-Me parece una excelente idea- dije dándole una sonrisa falsa ya que me gustaría que solo fuéramos ella y yo, sin chicos ni chicas entre nosotras.
-Excelente ¿pasa por mí a las 9?- dijo Sophie agonizando como yo lo hago.
-Perfecto, a las 9 será- dije sonriendo y seguir corriendo.

El resto de la semana paso lentamente, en especial la hora de deporte, creo que Sophie y yo nos tenemos que ejercitar un poco más. Es viernes por la noche y me estoy terminando de vestir, mi padre está abajo con sus estúpidos amigos así que estoy viendo como escabullirme de esos pervertidos, dejo mi habitación lo más silenciosa posible mas no me logro escapar de los albures de esos señores, salgo de mi casa completamente furiosa y me voy a casa de Sophie, ella se da cuenta de mi enoja más prefiere no preguntarme excepto si mi padre me había hecho algo, cuando le medio explique ella sonrió y me abrazo. Llegamos a la disco y el ambiente estaba a más no poder, estuvimos bailando y tomando un poco de todo, he de decir que creo que se me ha pasado la mano, ya que me empiezo a tambalear y hablo arrastrando las palabras.

-Sian, hora de ir a casa- dice Sophie quitándome el trago que estaba a punto de tomar.
-Vamos Soph son todavía las 2 de la mañana, luego me dices a mi aguafiestas- dije riendo y volviendo a agarrar otra bebida de la barra.
-Sian odias tomar, ¿no sé qué es lo que es lo que te ocurre?-dijo Sophie volviéndome a quitar la bebida y tratando de pararme pero fue inútil.
-Dale Sophie diviértete, es lo que estoy haciendo yo- dije volviendo a reír.
-Ya sé que te estás divirtiendo pero ¿no crees que se te paso la mano?- dijo Sophie ahora si parándome y dirigiéndonos a la salida del club. No sé lo que me pasa, pero hoy quiero divertirme, besar y gritar al mundo lo infeliz que es mi vida.
-Está bien, me voy solo porque se trata de ti- dije riendo mientras nos metemos a un taxi.
-¿Qué pasa Sian?, ¿por qué estás en este estado?- dijo Sophie mientras me baja del taxi, no tardamos nada, ya que el club estaba a unas pocas cuadras, más no creo que hubiera podido caminarlas en mi estado, odio tomar pero hoy algo me dijo que tenía que hacerlo.
-Quiero olvidar, gritar y sentir algo que no sea esta miseria interna- dijo entrando a su casa.
-No digas eso, me mata verte así, eres mi amiga y te quiero mucho- dijo Sophie subiéndome por las escaleras y tratando de abrir la puerta de su habitación.
-Ese es el problema, solo eres mi amiga- dije derribándome en su cama.
-¿Qué quieres decir?- dijo Sophie empezándome a desvestir y poniéndome una de sus pijamas.
-Si te digo te enojaras conmigo y es lo último que quiero- dije riendo y viendo como Sophie era la que se cambiaba, no sé si era la borrachera, pero ver a dos Sophies semidesnudas es asombroso.
-Jamás me enojaría algo que me dijeras- dijo Sophie acostándose a un lado mío en su cama.
-¿Me lo juras?- dije mientras sentía como mis ojos se empezaban a cerrar.
-No seas tontita, claro que lo juro- dijo mirándome a los ojos y sonriéndome. Sé que estoy ebria, estoy gritando a todo mí ser que se calle la boca mas no hace caso, estoy a punto de decirle a Sophie lo que realmente siento con ella.
-Dale, dime lo que me tienes que decir- dijo Sophie viendo con sus preciosos ojos, que se formó un silencio en ese momento, yo tartamudeo hasta que al final pude producir sonido en mi garganta.
-Te amo Sophie Webster, me enamore de ti, te amo y perdón por lo que hare, más ya no puedo más- dije y cerrando el espacio que había entre nosotras con un beso, al principio no sentí respuesta en el beso, pero segundos después sentí sus labios moverse con los míos.
Quise mantenerme despierta, pero después del beso nos alejamos unos momentos y vi a Sophie inmóvil, quise decir algo, mas mis ojos se cerraron sin poder evitarlo.