-pueden pasar- sonó la voz ronca del tigre custodiando la puerta, Nick presentía algo muy mal, era astuto eso era cierto pero ahora bajo esta situación lo único que presentía era miedo, miedo que le pasara a Judy y no sólo a ella, que temiera que sus vidas estaban en peligro, volteo a verla, estaba tan asustada que aún llevaba el top puesto, Nick no quería que le sucediera lo de antes, por eso toco el hombro de Judy e hizo señas de que iría al carro, Judy comprendió y se quedó ahí parada a esperarlo, Nick se dio prisa para encontrar la playera que tenía antes, la tomo y se fue directo hacia ella, tomó sus manos y se la entregó.

-es solo por precaución- le dijo sonriendo

-gracias Nick- y se puso la playera

Momentos después entraron ambos oficiales, la gran fábrica era de metal, pero este ya estaba corroído, solo habían cajas con etiquetas viejas, era un gran espacio, casi sin muebles u objetos que "decorarán" la fábrica, observaban todos los rincones que sus ojos podían registrar, tenían aún más miedo y no sabían que desde ese día estarían marcados.

En el centro del gran salón estaban dos enormes tigres y entre ellos una enorme silla elegante, al parecer aún no había llegado el jefe.

-Nick, dame tu mano, si morimos aquí almenos quiero morir contigo- decía casi en susurros

-Judy, no seas pesimista, saldremos de esta-tomo su mano- siempre lo hacemos, cariño-

-Nick...

-lo prometo-

Judy sonrío melancólicamente, confiaba a ciega en Nick y lo quería mucho, pero su miedo era aún más enorme, sentía que ahí era su fin. Antes de sumergirse en sus oscuros pensamientos, escucharon que las enormes puertas delanteras se abrían dejando escuchar un chirrido, las luces de un carro proyectaban la sombra de aún animal, era como si Judy estuviera afuera?

Una pequeña sombra, ya le parecía familiar para Nick, solo que esta no era de cuerpo femenino, sino uno masculino. Y casi como un fantasma un conejo apareció entre las sombras dejándose ver por la luz, llevaba fumando un tabaco y tenía una cicatriz en el ojo, como un rasguño, sus bigotes eran largos y llevaba puesto un traje negro, muy calladamente se sentó en aquella silla.

El conejo mayor observó a los dos jóvenes enfrente de él, y por fin soltó

-así que esta es la señorita que me vienes a ofrecer, vaya es aún más bella de lo que creí, pero me temo que no aceptaré la oferta, zorro, veras aún siendo un mafioso yo tengo mis límites y eso implica no involucrarme con jovencitas como ella, lo siento-

Nick no supo que responder, estaba impactado por la presencia de aquel conejo y al mismo tiempo sorprendido, miren nada más, otro conejo cansado de recoger y plantar zanahorias, esto es ridiculo.

-no se queden mudos, yo solo quería darles la bienvenida... Oficiales-

¿!mierda?!, nos descubrió, está hecho, todo se fue a la mierda- pensó Nick

-¿¡quién le dijo que...

-vaya querida sí que eres muy inocente, ningún par de animales que vaya a ese cabaret llega acompañado, y mucho menos llevaba ropas como las demás chicas, era obvio que ustedes dos fueron a investigar, que policías tan torpes son-

Antes que Nick y Judy se movieran de su lugar dos enormes tigres los tomaron por detrás, sin poder moverse el conejo se acercó hacia ellos.

-vamos al menos sienta se felices de formar parte de la familia- dijo y señaló para que abrieran por completo las puertas, Judy casi llora del terror de lo que se encontraba ahí, eran varios cada eres de diferentes especies y todos ellos de policías, ya había escuchado que esta "secta" había desaparecido varios policías, lo que no sabían es la razón de ello, y ahora ella y Nick iban a formar parte de la "gran familia"

Adiós mama y papa, a dios a todos mis hermanos, amigos de la policia, adiós Nick ...

-¡noo!-

Judy observó a Nick, se le veía asustado y serio a la vez, tanto que dejaba ver sus colmillos.

-déjenla ir a ella, a mí pueden matarme pero no permitiré que a ella le hagan daño, yo no tengo un hogar a donde ir, por eso pienso que mi muerte será poco significativa-

-¡Nick, no!

-vaya, esto se one divertido, pero no puedes dejar que los dos vivan, ella ira de chismosa corriendo a la estación me vendrán a arrestar y adiós a todos mi dinero y poder, no puedo hacer eso, lo siento zorro, además, tuviste demasiado tiempo para decirle que la amabas, lastima eso ya no se podrá-

-¡maldito, no se saldrá con la suya!-

-lastima bella coneja, ya lo hice- y después de decir eso les ordenó a los dos tigres que lo amarraran y llevarán a ejecutar, y así fue, los oficiales estaban amarrados de pies y mano y una banda en los ojos, solo porque según Boris (el conejo jefe) era más divertido, ponía más drama y daba la sensación de verlos sufrir aún más.

Por la mente de Alan surcaba el número de la comisaría y casi sin ser visto tecleaba con fuerzas la pantalla de su celular, 1..1..7...

-¡Alan, maldita sea el jefe quiere que vayamos, deja el maldito celular y ven a ayudarme!-

¡Ya, ya voy, déjame hacer algo!- vamos, vamos...

Dentro de la comisaría las luces aún iluminaban en escritorio de Clawhauser, quien divertidamente miraba vídeo de la gran Gazelle, tarareaba y movía sus caderas a la par de la bella cantante, se notaba que disfrutaba hacerlo casi a diario.

Pero el sonido del teléfono paro su diversión, inmediatamente lo descolgó y...

-¡Clawhauser!, envía refuerzos inmediatamente a esta dirección, la mande ya por mensaje, por favor apúrate los oficiales Hopps y Wilde están peligro!-

Y colgó.

-¡Dios, debo informar esto!- tomo y una radio e inmediatamente dio la orden, unas cuantas patrullas que estaban en movimiento custodiando la ciudad escucharon a inmediato salieron a su objetivo, esa noche solo se podían escuchar las diferentes radios y sirenas de la policía.

Los oficiales Hopps y Judy se encontraban a espaldas de las luces de los grandes carros, lo sabían por el calor que estas mismas lo despedían, Judy no pudo aguantar más y unas pocas lágrimas salieron de sus ojos, ya estaba segura que iba a morir esa misma noche, a lado de su más grande amigo y compañero, al menos moriré junto a Nick... ¿Qué más puedo pedir?

Podían escuchar que las armas ya estaban listas, al parecer esta gente utilizaba distintas armas para diferentes eventos... Que finos, tenían de todo, eso era bueno, pensó con burla el zorro, pero... Había un sonido no tan lejano que pudo distinguir... ¿Un disparo?, ¿qué rayos está pasando?

Efectivamente eran disparos que pronto se acercaban, ambos oficiales pensaron que alguien los estaba atacando, pero no sabia ni quién era ni cómo se dio cuenta.

Alan, estaba abriéndose paso entre los guardaespaldas, mató a tres, y otros tres solo los había dormido, se acercó hacia donde estaban los oficiales, otros dos tigres fueron a su encuentro y Alan no quedó a uno, el otro llevaba una navaja, intentó herirlo pero fue demasiado lento y Alan logró dormirlo, al final se dio cuenta que ya había acabado con todos, solo quedaba salvar al zorro y a la coneja.

-tranquilos, la policía ya está en camino- decía mientras desataba a los policías

-gracias, pero, ¿cómo supiste de esto?- dijo Judy

-soy Alan-mostró su placa-antes de que ustedes lo asignarán a este caso yo ya llevaba una delantera, pero me sorprendieron al verlos llegar hasta aquí, en verdad son dignos de llamarse policías-

-¿y por eso trabajabas con ese conejo?- dijo Nick mientras se levantaba y se sacudía el polvo, iba a ayudar a Judy, pero el tigre se le adelantó, ja, yo lo uniera hecho aún mejor.

-¿¡pero qué mierdas pasa ahí- la voz de Boris se escuchaba acercándose, los tres policías decidieron esconderse y atacarlo por la espalda, Boris llego casi echando humo por todo el desastre que estaba ahí, y con eso se refería a los cuerpos tirados, había un maldito espía, ¿¡cómo no pude darme cuenta?!, bueno, aún están los carros, debe de seguir aquí y así fue como tomó su pistola y salió a su búsqueda.

Nick estaba enfrente de Judy, ambos escondidos detrás de los carros, y Boris enfrente de ellos, con señas le indicó que no se moviera de ahí, en cambio el saco el arma que llevaba, respiro hondo y salió poco a poco de su escondite, ¡Nick, pero qué rayos haces, el zorro a hurtadillas iba dando pasos, casi ligeros para no ser detectado, ya estaba hasta la orilla del carro cuando salió rápido y su pistola apuntó... ¿A la nada?

No había nadie ahí, mierda,¿dónde estás?

-que zorro tan estupido eres, aquí estoy y esto será lo último que veas-

Pero antes de tirar del gatillo una garra enorme golpeó al conejo haciendo que volara a gran distancia, Alan tomo a Boris antes de que este actuara a tiempo, Alejo las armas y con un punto exacto hizo que que este calera dormido, ese nervio nunca fallaba.

-¡Nick!- salió corriendo una coneja asustada-¡por dios, no te pasó nada!-

-estoy bien, y eso gracias a Alan-

-no hay de qué, para eso somos los policías-

Y lo ayudó a reincorporarse; tiempo más tarde las patrullas llegaron al lugar, unos cuantos registraban el lugar, y otro metían con cuidado a los criminales a los autos, Alan entregó a Boris a sus compañeros y estos con burla lo pusieron en una jaula muy bien abarrotada, esto hizo que el conejo los maldijera con gran voz, mientras los mamíferos solo se reían.

El jefe bogo le agradeció a sus tres policías, y ellos asintieron felices, por recompensa les había dado el día de mañana libre, por lo que Nick había pensando en llevar a Judy a ver unas películas a su apartamento, ojalá eso fuera solo un pretexto.

-muy bien oficiales, es todo, vaya a dormir y nosotros nos encargamos del desastre-

-si jefe- habían exclamado

El jefe bogo les sonrío y así se marchó a la escena del crimen, Alan también se iba pero Nick lo detuvo.

-espera Alan-

-¿qué pasa Nick?-

-gracias, por lo de antes-

-no hay de qué Wilde, ese es mi trabajo... Nuestro trabajo, por cierto, ¿traen auto?, sino yo los puedo llevar...

-no, está bien, mi auto está allá y gracias, enserio-

-no te angusties, tú también hiciste mucho, bueno me voy debo descansar algo, mañana iré a ver a mi novia y tengo que tomar el tren muy temprano, y ah!, cuida ala señorita Hopps, se nota que ella también te tiene cariño- dijo y se metió al auto, Nick lo despidió moviendo su mano y se quedó pensando en lo ultimo...prometo que lo haré, la cuidare siempre con mi vida.

-¡Nick!, ¿no piensas subir?-

-zanahorias no me apures, un súper agente policial debe tomarse su tiempo-

-vaya pero que zorro tan engreído-abrió la puerta a su compañero- pero esta noche yo soy la que conduzco-

-bueno, solo ve directo hacia el camino, no quiero morir por una segunda vez-dijo burlándose

-ja,ja,ja, que risa me dio- y arranco el carro, las luces del auto se iban alejando más y más, hasta que su objetivo se desvaneció, una sombra los estaba observando a lo lejos, maldiciendo entre dientes arrojó los binoculares al suelo, maldita sea, voy a matar a esos oficiales, maldijo un rato más e ideó un plan, debía de infiltrarse entre esos inmundos policías y ganarse la confianza de esos dos, y así cumplir su cometido.

No te preocupes Boris, ya voy a tu rescate, pensó una voz misteriosa en la alto de un puente.

Aquí es donde la verdadera pesadilla empieza.

Y hasta aquí este capítulo XD, me gusta verlos sufrir pero tengo que hacerlo sino les pongo spoilers XD, espero que no me odien mucho, yo los amo a ustedes porque me dan apoyo y mucho, gracias por sus recomendaciones y espero que les siga gustando.

Yulia al habla