Recién salido del horno... es porque no tenía nada realmente para Navidad, estuve ocupado con otras cosas y no sabia que poner, entonces recordé que este le venía planeando desde hace tiempo pero no tenia una razón para reunirse y entonces se me ocurrió, ¿porque no navidad? y bueno aquí está otra de situaciones.
Aclaro: No es YohaRiko y es como una especie de continuación del anterior.
Yoshiko y Riko.
Navidad, una época de paz, amor y disfrutar en familia y amigos de una agradable reunión… bueno esa era la idea.
— Vamos mis Little demon es hora de festejar con los cantos navideños —Hablo Yoshiko parándose sobre la mesa.
— Baja en este instante o descenderás tres metros bajo tierra —Sentenció Dia, claramente no era una amenaza común.
Yohane bajo sin decir palabra.
— ¿Cómo le pides a los demonios que canten canciones navideñas? —Inquirió Riko ante la incoherencia.
— Últimamente Dia-san está muy irritable —Comentó Chika un poco asustada.
— Eso es porque tiene que cuidar de Zuramaru y a veces no puede dormir bien —Respondió Yoshiko con calma.
— Comprendo el sentimiento —Dijo Riko con una voz cansada.
Chika la vio confundida.
— Si tan pesado te parece ¿Por qué no me dejas a mi cuidar de Chika-san? —Sarah entro en escena sonriendo.
— Gracias por la consideración pero estamos bien.
¿Por qué razón de la charla? Bueno ciertamente todas estaban reunidas por considerarse casi una familia pero había algo que unía algunas más que a otras, ¿Qué era? Pues algunas tenían una barriga un poco grande.
— No te preocupes, no es molestia.
— No tienes porque, es nuestra responsabilidad —Riko se encargó de resaltar el nuestra.
Pese a que ambas se sonreían mutuamente parecía que en cualquier momento correría sangre.
— Que bien que Riko-chan y Sarah-san se lleven bien —Comentó la que estaba en el centro de todo y la única que parecía ajena a la tensión.
— Yo regreso, iré a ayudar a Hanamaru en la cocina —Hablo Dia para romper el tenso ambiente antes de salir.
Aunque solo iba a preparar té le preocupaba dejarla sola.
— Al fin puedo respirar —Exclamó Leah en cuanto Dia se fue.
— No tienes que preocuparte, onee-chan no te hará daño —Ruby intentó animarla.
— No hasta que su sobrino nazca —Comentó Mari antes de ser regañada por Kanan.
— Gracias por la ayuda —Murmuró la pequeña Kurosawa.
— Me sorprende que no estés entre ese par charlando —Dijo Yoshiko colocándose al lado de You.
— Podría decir lo mismo —Respondió con calma — Es increíble que te tomes tan bien lo de Dia-san y Hanamaru-chan.
— Lo supere hace tiempo —Exclamó tranquila — Además no importa la forma, siempre será una de mis Little demon.
Ambas rieron.
— Yo estoy igual, pero ahora me preocupa un poco el que las cosas se salgan de control.
De pronto escucharon pasos apresurados y la puerta fue abierta de pronto.
— Alguien se comió uno de los manju de Hanamaru —Dijo Dia tan solo al llegar y como si hubiera dicho que un asesino psicópata estaba en la casa todas salieron corriendo — ¡Cobardes!
— Dia-chan.
Y un escalofrió recorrió su espalda al escuchar la dulce voz de la causante de sus desvelos.
Y un grito se escuchó por toda la casa Kurosawa incluso en la salida.
— Eso estuvo cerca —Comentó Chika recuperando el aliento al igual que el resto.
Unas más que otras ya que tuvieron que cargar ayudar a sus respectivas parejas a escapar.
— Cuando pasa algo así Maru-chan da mucho miedo —Dijo Ruby sintiendo culpa de haber abandonado a su hermana.
— Deja de ser un Little demon y se vuelve más peligrosa que el mismo Satan.
— ¿Y ahora a donde vamos? —Preguntó Sarah.
— ¿Por qué no a la posada de Chika? —Propuso You.
— Me parece una buena idea, también podríamos entrar a los baños termales —Apoyo Kanan.
— ¡Oh! Hot springs.
Todas apoyaron la noción olvidando por completo lo que acababa de pasar fueron al ryokan.
— Las alcanzo después iré primero por algo a mi casa —Comentó Riko después de bajar del autobús.
— Yo voy contigo —Dijo Yoshiko siguiéndola.
— ¿Por qué? —Chika no se molestó en ocultar los celos.
— Mi madre está con la madre de Riri y quiero avisarle.
— ¿Riri?
— Tranquila Chika-san —Sarah no perdió oportunidad — Nosotras podemos adelantarnos a las termales.
— Chika-chan, te tengo una sorpresa —Riko no se iba a quedar atrás.
— ¿Sorpresa?, ¿Qué es?
— Espera a que vaya por ella.
Y sin perder tiempo fue directo a su casa con prisa.
— ¡Oye! espérame —Gritó Yohane intentando seguirle el paso.
— Ya llegue —No recibió respuesta — Que extraño, ¿Habrá salido?
— Pero los zapatos están aquí —Señaló Yoshiko.
— ¿Entonces dónde?
— ¿No tenías prisa?
Yoshiko tenía razón, sin perder tiempo subió a su habitación con la ángel caído siguiéndola, rápidamente tomó un regalo de entre sus cosas y regresaron pero escucharon unos ruidos extraños.
— ¿Qué es eso? —Preguntó Riko algo asustada.
— Gemidos venidos del infierno —Yohane parecía intentar mantener la calma pero temblaba como gelatina.
Lentamente se acercaron a la fuente de los sonidos abriendo la puerta de la habitación de la madre de Riko.
— ¿D-deben ser espíritus intentando escapar de inframundo?
— Guarda silencio —Reprendió Riko en voz baja.
Abrieron la puerta encontrando una escena que jamás olvidarían y que quisieran nunca haber visto. Las madres de ambas chicas se devoraban la una a la otra sin contener sus gemidos y gritos, claramente teniendo una feliz navidad.
Lenta y silenciosamente cerraron la puerta.
— Vamos con las chicas —Comentó Riko con expresión neutra.
Yoshiko asintió en las mismas condiciones.
— Supongo que no es malo tener a Riri como hermana mayor.
— Querrás decir onee-chan.
— Riri me gusta más.
stas milfs :v seguro también tuvieron su noche buena... pobre Dia, hasta yo me pregunto si salio viva... bueno felices las tengan... las fiestas no esten de malpensados :v
