Capítulo IV – Un nuevo enemigo: Mewtwo
Gohan descendió suavemente hasta el suelo, justo donde se encontraban los demás muchachos y soltó al trigueño. Este aún no se recuperaba de la impresión y aunque se encontraba en el suelo, sus piernas no podían sostener su peso. Se quedó sentado unos instantes mientras dos de sus amigos, un muchacho de pelos parados, muy moreno y de ojos rasgados, y una chica pelirroja delgada y bonita, se dirigían hacia él para reconfortarle.
—Ash, ¿estás bien? —le preguntaba la pelirroja con preocupación.
—Por un momento temimos lo peor —decía consternado el muchacho moreno de ojos rasgados.
—E-estoy bien, amigos —decía Ash, quien todavía seguía impresionado mirando a Gohan— Gracias a él, supongo.
Gohan le dedicó una leve sonrisa y de forma inmediata, su rostro cambió al de uno serio mientras se volvía hacia Mewtwo.
—Así que tú eres el responsable de todo este caos en el planeta —no era una pregunta, era una afirmación. Las acciones de aquél pokemon lo confirmaban.
—Vaya, vaya. Pareces ser un humano bastante peculiar —dijo Mewtwo con un deje de autosuficiencia para luego preguntar— ¿Por qué no me dices cuál es tu nombre, humano?
—Mi nombre es Gohan y soy un guerrero que vino desde muy lejos para detenerte —contestó el joven saiyajin con valentía—. Supongo que tú debes de ser el tal Mewtwo.
—¿"El tal Mewtwo"? Humano insolente. Yo no soy un Pokemon cualquiera. ¡Yo soy el nuevo gobernante de la Tierra! Mi nombre es Mewtwo. Y te dirigirás a mí con el respeto que un gobernante merece —exclamo con cierta pedantería Mewtwo.
No solo ese pokemon, Mewtwo, guardaba un gran parecido con Freezer en cuanto a sus poderes, sino también en su actitud.
—Tú no eres ningún gobernante. Al igual que Freezer no eres más que otro bravucón demasiado poderoso para su propio bien.
—Y tú eres un humano con una insolencia que raya en la imprudencia. No deberías de dirigirte a mí de esa forma… —amenazó Mewtwo mientras sus ojos comenzaban a brillar amenazadoramente de un color azul.
Gohan intuyó lo que pretendía hacer Mewtwo y, sin darle a nadie tiempo para reaccionar, el joven guerrero desapareció de la vista de todos para luego aparecer delante de Mewtwo.
Sin darle oportunidad al pokemon, Gohan extendió sus manos frente a Mewtwo y lanzó un grito…
—¡HAAAAAH!
Y expulsó una gran corriente de aire de sus manos que lanzó a Mewtwo lejos de él y de los demás muchachos.
Después de unos segundos, Mewtwo recobró la compostura y detuvo su trayecto en seco.
—Ya veo. Tú no eres un humano ordinario. Sería muy tonto de mi parte subestimarte… —dijo Mewtwo mientras entrecerraba sus ojos de forma inquisitiva y se rodeaba de un aura azul mientras se elevaba del suelo y avanzaba hacia Gohan.
—Pero no tengo tiempo para tonterías. Mi venganza está pronta y no dejaré que nadie, humano o pokemon, se interponga en mi camino —los ojos de Mewtwo volvieron a brillar de un color azul mientras decía aquellas palabras. Tan pronto las terminó de pronunciar, se lanzó a toda velocidad hacia Gohan para luego chocar su antebrazo derecho con el del saiyajin.
El impacto que produjo el golpe pudo ser sentido por todos, quienes retrocedieron debido a la onda de choque que provocó cuando ambos contendientes colisionaron.
Tanto Mewtwo como Gohan intercambiaron golpes y patadas a toda velocidad. Aunque Gohan tenía una mayor ventaja en cuanto a las artes marciales que el propio pokemon. Pero gracias a sus poderes psíquicos, Mewtwo era bastante capaz de llevar la pelea hasta el límite.
Gohan siguió atacando. Pero tenía el extraño presentimiento de que Mewtwo se refrenaba. ¿Por qué? Él tampoco estaba luchando con todas sus fuerzas, de acuerdo. Pero algo no cuadraba.
A cada golpe y patada que conectaba Gohan, el pokemon podía sentir un poco más acerca de quién era aquél humano y cómo se movía.
Un golpe, y Mewtwo podía ver a aquél humano entrenando con una criatura extraña que parecía un demonio.
Una patada, y el pokemon veía como el muchacho se había enfrentado con otro humano el doble de tamaño de él.
Otro golpe más, y pudo ver que el humano se encontraba en un planeta extraño
Otro golpe, y ahora podía ver cómo el humano se enfrentó con un humanoide extrañamente parecido a él.
Otro más, y ahora lo veía peleando con una especie de bicho gigante.
Ahora Mewtwo sabía quién era ese muchacho. Pero eso no era lo peor…
…Mewtwo estaba aprendiendo todos sus movimientos.
El humano le estaba regalando sus conocimientos y él ni siquiera se daba cuenta.
Ahora ya había aprendido a pelear como él.
Y lo haría lamentar haberse entrometido en su venganza.
Gohan iba a conectar otro golpe contra Mewtwo pero este detuvo su puño a una velocidad asombrosa, después de eso, el felino sonrió y le dijo a Gohan:
—Ahora es mi turno, humano insolente.
Mewtwo conectó un golpe justo en el vientre de Gohan y antes de darle oportunidad de recuperarse, Mewtwo dio un giro rápido y lo embistió con su cola con gran fuerza, enviándolo al otro lado del estadio.
El pokemon rio maliciosamente y dijo:
—Debo de agradecerte este pequeño calentamiento. Gracias a tus golpes y a mis poderes psíquicos, he podido aprender más acerca de ti y de tus habilidades. Te aseguro que me serán muy útiles para mi venganza. Me has sido de mucha utilidad… saiyajin.
Gohan apareció de entre los escombros, tenía algunos raspones y moretones, pero nada de gravedad. Gohan tan sólo lo miro y también se dibujó en su rostro una sonrisa burlona.
—Ya veo. Tan sólo estabas ganando tiempo para poder aprender mis movimientos —Gohan avanzó unos cuantos metros y se colocó en el suelo—. Podrás haber aprendido como pelear, monstruo —su sonrisa se hizo mayor— pero eso no significa que conozcas todos mis secretos.
Una vez más Mewtwo rió:
—No necesito saberlo todo de ti, humano. Con mis habilidades pokemon tengo más que suficiente para vencerte.
—Entonces… —Gohan dobló un poco las rodillas y puso sus brazos contra su cuerpo— ¡supongo que no te importará si hago esto!
Gohan comenzó a gritar y su grito pudo ser escuchado por todos los pokemon, y también por los entrenadores que se encontraban a cierta distancia de ambos contendientes.
Inmediatamente, una gran corriente de energía dorada pareció surgir del cuerpo de Gohan y un gran viento comenzó a levantarse alrededor del muchacho mientras seguía gritando.
—¡¿Pero quién diablos es ese sujeto?! —gritaba en medio del fragor del viento un muchacho de pelo negro con tonos verdes y chaqueta roja— ¡¿De dónde le viene todo ese poder?!
Los entrenadores luchaban por mantener sus pies en el suelo. La corriente de aire era tal que amenazaba con lanzarlos a todos por los cielos.
Uno de ellos, el muchacho moreno con los ojos rasgados, parecía conocerlo de algún lado. Pero no ubicaba bien de dónde.
—Ese chico, Gohan… Creo que ya lo había visto en algún lado.
La pelirroja que se encontraba junto con Ash, quien aún seguía en el suelo, abrazando fuertemente a su Pikachu para evitar que saliese volando también parecía ubicarlo.
—Creo que yo también. Pero… no puedo recordarlo.
Finalmente, para el asombro de todos, hubo un estallido de luz dorada que cegó momentáneamente a varios de los presentes. Los entrenadores tuvieron que cubrirse los ojos para evitar que se lastimasen.
Cuando volvieron a abrirlos, lo que observaron les dejó sin habla.
Gohan se hallaba cubierto de un aura dorada que refulgía constantemente. Sus cabellos, de ser de un color oscuro, eran ya de color dorado y sus ojos habían pasado del castaño, al de un color azul.
Un Super Saiyajin.
Fue en ese momento en que Ash pudo finalmente recordar de dónde ubicaba a Gohan…
—¡Muchachos! ¡Es el mismo guerrero que combatió contra Cell!
Todos observaron detenidamente a Gohan y al hacerlo, era como si los recuerdos volviesen de golpe.
—¡Es cierto! ¡Ese chico había peleado contra ese monstruo de Cell! ¡Salió en la televisión hace tres años! —una chica de orejas grandes y cabello castaño exclamó sorprendida.
—¡Pensé que Mr. Satán fue el que peleó contra Cell! —exclamó otro muchacho un poco más bajo y corpulento de pelo color castaño claro y con entradas.
Todos los entrenadores lo recordaban claramente. Había ocurrido hace tres años. Algunos de ellos todavía estaban muy jóvenes. Pero la imagen de Cell anunciando su torneo al mundo tras matar a un presentador de noticias había sido algo que se había quedado grabado a fuego.
Del mismo modo recordaban el día en que sucedieron los sucesos del Torneo de Cell. Recordaban como Mr. Satán había sido derrotado con facilidad y cómo habían aparecido del cielo varios guerreros. Uno de ellos, vestido exactamente igual que Gohan. Y después el propio Gohan, quien se enzarzó en un violento combate contra el monstruo del Dr. Gero. Tan violento y terrible que inclusive la señal de TV se había perdido.
Al final, después de varias horas de incertidumbre, en donde incluso se sintió un terrible terremoto que sacudió a toda la tierra, todo terminó de forma repentina. De repente la imagen de Mr. Satán aparecía en todas las televisoras y era proclamado como el vencedor del monstruo. Pero muchos dudaron de que el luchador de grandes bigotes había sido el verdadero ganador.
Ash siempre permaneció escéptico ante lo que parecía aclamar medio planeta. Y ahora que veía a Gohan convertido en esa especie de guerrero dorado, sus suposiciones terminaron por confirmarse.
Ante ellos estaba el guerrero que salvó a la Tierra.
Ante ellos estaba el muchacho que destruyó a Cell.
Y tenía pensado detener a Mewtwo a como diera lugar.
Ash se sintió presa de una emoción grandísima y una gran sonrisa se dibujó en su rostro.
Estaban a punto de presenciar el espectáculo de sus vidas.
