Ningún personaje de esta historia me pertenece, todo son de JK Rowling.
CAPITULO 4: Blaise Zabini
-Estoy seguro que me olvido de algo…- Murmuró Draco mientras se sentaba en la barra de la cocina con un cuenco de cereales con leche frente a el.
Eran aproximadamente las cuatro de la tarde y su "hermana" aún no llegaba del colegio, cosa extraña ya que salía a las 3 p.m.
Narcisa bajó las escaleras ondeando su rubio cabello, al ver la barra de la cocina y encontrar a su hijo comiendo cereales se extraño.
-¿Has visto a Ginny?- Preguntó extrañada de no encontrarla por ningún lado.
-Intento no hacerlo mamá, aun no llega del colegio.
Narcisa abrió extremadamente los ojos.
-¡Tu debías ir a recogerla!
-¿Debía?
Narcisa frunció en ceño y se cruzó de brazos.
-Claro que debías, Draco Malfoy ¡Te lo dije hoy por la mañana!
La puerta de entrada se abrió sigilosamente, tanto que ni Draco ni Narcisa se dieron cuenta.
-Solo la trajiste por compasión ¿Verdad? Con eso cumpliste tu obra de caridad. Bien mamá, ahora las puertas del cielo están abiertas para ti.
Narcisa bufó sonriendo y Draco continuó comiendo los cereales cuando escucharon a alguien dejar caer algo fuertemente contra el suelo.
Llovía, por lo que la pequeña pelirroja estaba empapada de pies a cabeza, su mochila (ahora en el piso), libros, ropa y cabello daban crédito a que llovía a cantaros.
Ginny salió corriendo hacia la calle, Narcisa miró terriblemente mal a su hijo y salió detrás de la pelirroja.
Draco continuó comiendo su cereal. Ojalá a la Cosa, a la que su madre quería que llamara hermana, la aplastara un automóvil y así la vida de su familia volvería a ser igual que antes.
Abría podido seguir comiendo sus cereales tranquilamente de no haber sido por el escalofriante grito que escuchó proveniente de la calle, tal vez su suplica había sido escuchada y habían atropellado a la Cosa.
Se levando de la cómoda silla del comedor y salió a ver que sucedía. Claro que encontrar a su madre tirada en medio de los escalones que dan a la pista no era la idea de "lo que había suplicado".
Ginny volvió corriendo y se arrodilló al costado de Narcisa, quien al parecer se había roto el brazo o algo por el estilo.
En ese momento, Blaise llegó en su lujosa camioneta 4x4 color vino. Venia por que Draco lo había llamado para ir al bar cercano de su casa donde ambos se emborracharían a morir festejando que era viernes, pero al llegar a la casa el panorama que obtuvo fue totalmente distinto al que esperaba encontrar.
Narcisa estaba sentada en el piso con el brazo adolorido, la hermana de Draco estaba sentada a su costado con el rostro lleno de lagrimas mientras que, Draco estaba bajando se su automóvil para subir en el a su mamá.
-Blaise, ayúdame a subirla al coche.- Dijo Draco cargando a su mamá.
Blaise abrió la puerta del copiloto y Draco metió delicadamente Narcisa.
-Pospondremos nuestra salida para otro día Blaise, como veras tengo cosas más importantes que hacer.
-No te preocupes, Draco, yo lo entiendo.
Ginny se aproximó para abrir la puerta de atrás del automóvil pero Draco la cortó.
-¿Se puede sabes que estas intentando hacer?- Dijo con la voz impregnada de veneno.
Ginny lo miró como si la respuesta a su pregunta fuera la más obvia del planeta.
-¿Tal vez, subir al coche?
Draco rió con sorna y cerró la puerta del copiloto.
-Punto uno, no es un simple coche, como lo acabas de llamar vulgarmente.- Ginny rodó los ojos.- Es un BMW Z4 descapotable, pero ni siquiera debes sabe que es eso… en fin. Punto dos ¿Tu crees que te voy a dejar pisar con tus sucios zapatos mi tapete nuevo? Punto tres, tú no nos vas a acompañar a ningún lado.
Ginny se cruzó de brazos y habló con la voz cargada con odio.
-Omitiendo todo tu balbuceo ¡Tú no me puedes impedir que vaya con ustedes!
La voz de Narcisa se escuchó adolorida desde dentro del vehículo.
-Ginny, Draco tiene razón, una clínica no es un lugar adecuado para niñas tan lindas como tú, son lugares llenos de bacterias y te puedes enfermar, yo estaré bien, por mi no te preocupes.
Ambos muchachos miraron a Narcisa molestos, claro que cada uno por distintas razones. Ginny por que no la habían dejado ir y Draco por haberle dado un toque hermoso a las mismas palabras que el había usado. Después se miraron molestos uno al otro. Draco gruñó y Ginny se limitó a mirar para otro lado.
-Bueno…- Comenzó Blaise dando pasos cortos hacia su camioneta.- creó que yo sobro aquí, familia feliz.
-Retrocede esos pasos que acabas de dar Zabini.- Dijo Draco con voz autoritaria.- Tú te quedas con ella.
-No necesito un niñero, Malfoy.
-¿Disculpa?- Dijo Blaise asombrado por la inesperada noticia.
-Lo que oíste, te quedas, no confió en ella.
-¿Perdón?- Dijo Ginny indignada.
Blaise bufó enérgicamente.
-¿Qué diantres tengo que ver yo en que tú no confíes en ella?
Draco se aproximó hacia su mejor amigo y le colocó la mano sobre el hombro. Blaise miró la mano.
-Tienes que hacerlo porque, uno, eres mi mejor amigo, dos, por todas las cosas que he hecho por ti y tres, por todas las cosas que no creo que quieras que te haga si no te quedas.
-No fue una buena respuesta.- Murmuró Blaise mientras Draco se internaba en el BMW
-Opino lo mismo.
Ginny estaba cruzada de brazos y Blaise con el ceño fruncido cuando el carro empezó a avanzar a gran velocidad y se perdió de vista.
Blaise miró disimuladamente a la pelirroja y sus miradas se cruzaron.
-Eh ¿Te parece si entramos?- Preguntó tímidamente Ginny al mejor amigo de su hermano.
-Seguro.- Dijo el encogiéndose de hombros.
Se internaron en la morada a esperar a que los demás llegaran.
Draco bajó del automóvil antes que su madre, a la cual le había puesto un yeso causa de una fractura mínima, pero fractura en si. Le abrió la puerta a Narcisa. Se acercó hacia los matorrales donde normalmente se encontraban las llaves de repuesto cuando se olvidaban las llaves o las perdían. Cuando de pronto escuchó voces dentro, las cuales reconoció como la de Blaise y la de la cosa.
-¡Estoy harta de ti y de tu maldito dinero!- Oyó chillar a Ginny.
-Lo que sucede es que estas celosa de mi buena suerte- Dijo Blaise vanidosamente.
-¿A eso le llamas buena suerte? Yo lo llamo trampas.
Oyó claramente el bufido de sorna de Blaise y a continuación su voz.
-Por mi parte buena suerte y por la tuya puros celos, es parte del destino, tu eres pobre y yo rico.
Draco sonrió de lado y encontró la llave, si se acababan de pelear significaba que Blaise estaría de su lado.
Abrió estrepitosamente la puerta y Narcisa entró tras él, se quedó atónito con el panorama que encontró.
Blaise y Ginny se encontraban sentados en el piso de la sala con el tablero de Monopolio extendido con mucho billetes, se notaba claramente que Blaise tenía mas dinero que Ginny, ya que sus billetes eran solo de $500 (eran aproximadamente 10 billetes de 500) y Ginny apenas juntaba $600.
-¡JA! Es mi turno y saqué seis por lo que puedo comprar Paseo Tablado- Chilló Ginny llena de alegría.
Blaise abrió extremadamente los ojos y emitió un débil gemido.
-¡No! Yo quería comprar Paseo Tablado desde el principio del juego.
Ginny empezó a reír como una maniática y a sacarle la lengua a Blaise de manera infantil.
-Hola muchachos ¿Parece que les ha ido muy bien, no?- Comentó Narcisa
-Si, Blaise me está ganando en Monopolio.
-Me alegró, yo estoy muy cansada, iré a descansar a mi habitación.- Miró a su hijo, quien miraba a su amigo de forma despectiva.- Draco, cariño, hazme un café y llévamelo a mi cuarto.
-¿Qué te parece si voy a la cocina y te traigo unas galletas a cambio de paseo tablado?- Comentó Blaise sonriente mirando a Ginny emocionado.
Ginny lo pensó un momento y después dijo.
-¿Paseo Tablado por unas míseras galletas?
-¿Qué te parece unas deliciosas y suculentas galletas y un milkshake hecho por estas lindas manitos?
Draco bufó ante el pedido de su madre y dijo malhumorado.
-¿No puedes hacerlo tú?
Narcisa miró a su hijo como si mirara a un retrasado mental, levantó el brazo enyesado y comentó con voz demasiado calmada para el gusto del Malfoy.
-¿Te parece que puedo hacerlo yo, hijito lindo?
Draco rodó los ojos y soltó ruidosamente el aire de sus pulmones.
-Esta bien, ya voy.
-¿Sabes como me gusta, amor?- Preguntó dulcemente Narcisa, tan dulcemente que resultaba escalofriante.
-Tres de azúcar y una de crema.
Narcisa abrió extremadamente los ojos haciendo que su semblante fuera más escalofriante aun.
-¡No! Son tres y ¼ de cucharadita de azúcar y por favor no te demores con mi café, lo espero en mi cama.
Narcisa comenzó a subir las escaleras ruidosamente.
Draco miró la espalda de su madre ametralladoramente y comenzó a arremedarla en voz muy baja y aguda moviendo exageradamente sus manos.
-Ay si, son 3 cucharadas y ¼ no tres, amorcito, soy la señorita perfecta.
De pronto la voz de Narcisa resonó en el salón.
-¡Escuche eso Draco malfoy pero lo que no escucho son tus pasos de calzado fino yendo a la cocina!
-¡Ya voy y no dije nada!- Gritó Draco.
El grito de Narcisa no tardo en replicar.
-¡Nada es lo que te voy a dar la próxima semana para salir!
Draco bufó y dijo con sorna;
-Tú no me das dinero para salir, de eso se encarga mi papá.
Narcisa, que odiaba que su hijo tuviera más razón que ella, gritó.
- ¡No oigo, no oigo!
- ¡Mamá, no seas infantil!
- ¡Soy de palo, tengo orejas de pescado!
Un poco más lejos, en la sala de la morada Blaise y Ginny seguían peleando por paseo tablado.
-Esta bien, esta bien… unas deliciosas galletitas, un milkshake hecho con mis propias manitos, tres barras de chocolate, un muffin de mora azul y dos litros del helado que haya en la nevera.
Ginny se rió por lo bajo, y puso gesto pensativo.
-¿Qué helado hay en la nevera?
Blaise abrió y cerro la boca de tanto y tanto y no dijo nada.
-¿Cuál hay Blaise?
-Pues, no lo se… no vivo aquí, normalmente hay 5 litros en la nevera de esta casa…
-¡Que demonios hacen con 5 litros de helado en esta casa! Si solo son 3 personas… Pero en fin.- Ginny se puso la mano en el mentón.- Teniendo en cuenta que no puedo elegir el sabor del helado tengo que reconsiderarlo.
Blaise puso cara de angustia, a él nunca le habían quitado paseo tablado y si se lo quitaban esta vez seria un desastre mundial.
-¡BIEN BIEN! Ginny Malfoy, yo Blaise Zabini, no puedo dejar que me ganes paseo tablado así que te ofrezco todo lo anterior mas una salida al Tony Roman's mañana por la noche.
Draco que había estado escuchando todo el despilfarro de decencia de Blaise desde la cocina casi tira el café de su madre encima de su camisa nueva. Salió de la cocina dejando el café a medias y miró de la peor manera al que se suponía que era su "mejor amigo".
-Blaise Zabini ¿Vas a llevar a eso a comer al Tony Roman's y no eres capaz de comprarme lo que me prometiste hace mas de tres meses? ¡No eres capaz de cómprame mi maldito helado de McDonalls que es muchísimo mas barato que una maldita cena en el Tony Roman's!
-¡Ay, Draco! Que melodramático que eres.- Dijo Ginny.- Ya lo pensé, Blaise ¡Vendido al mejor postor!
Draco frunció el ceño enojado con su amigo.
-Ginny, soy el único postor…
-Eso no te hace ser el mejor.- Ginny bufó y entornó los ojos.- Pero, Blaise, querido, hay un detallito mas…
-¡Que mas quieres de mi, mujer!- Gritó Blaise tirando algunos de sus billetes al suelo y abriendo mucho los ojos.
Draco se cruzó de brazos, su amigo se estaba comportando como un autentico idiota. Ginny rió.
-El milkshake, que no sea hecho con tu manitas…- Si, Ginny se estaba divirtiendo, hacer sufrir gente nunca le había parecido divertido, pero con Draco y con Blaise todo había sido redefinido.
-Pero si son las únicas que tengo…
Ginny se echó para atrás y se cruzó de brazos;
-Pues no se como le haces pero te buscas otras.
Blaise miró a Draco como si fuera su salvación. Draco no se había dado cuenta de que su amigo lo miraba de forma amenazante.
-Draco… ¿Te gustaría hacer un milkshake?- Gritó Blaise desde la sala.
Draco sacó su cabeza por la ventana de la cocina y miró a Blaise con pena.
-Blaise, querido- Dijo Draco imitando la voz de Ginny.- Yo no me rebajo a tu nivel de estupidez… Yo no hago milkshakes... Me los hacen… Así que ni lo sueñes…
Blaise frunció los labios. No iba a perder paseo tablado por nada del mundo.
-Vamos Draco, yo se que tu estas pensando en ayudarme.
Ginny comenzó a reírse desenfrenadamente al notar la expresión de Draco.
-Si tu supieras que estoy pensando, no te gustaría estar aquí, eso- Señaló a Ginny, quien dejo de reírse.- cavaría su tumba y mi mamá no querría su cafecito de mierda.
-Ay, Draco, esas no son formas de expresarse, tu eres un señorcito de clase social alta… ¡Por dios!- Exclamó Ginny entre risas de ella y de Blaise.
Draco le dedicó la mirada mas asesina del planeta a su hermanastra y a su mejor amigo. Ginny y Blaise continuaron jugando.
-Entonces… ¿Puede ser con mis manitos?
-Teniendo en cuenta que tu mejor amigo es un desconsiderado, mimado que no puede hacer un milkshake, será con tus manitos.
Draco le dedicó otra mirada matadora y Ginny le devolvió la mirada con la misma intensidad, el decidió que su mirada debía ser para alguien mas importante que esa chiquilla estúpida y se volteó.
-Draco… Mamá espera su café.
Y como si Ginny la invocara, la voz de Narcisa resonó en las escaleras rogándole a su hijo que le llevara en ese instante su café o lo desheredaba.
Draco comenzó a subir las escaleras refunfuñando que odiaba toda su casa y que ya ni sus amigos lo apoyaban.
-Es un mimado.- murmuró Ginny más para si que para Blaise
Blaise emitió una débil risita que Ginny captó al instante
-¿De que te ríes?
-Tienes que conocerlo antes para hablar, yo lo conozco desde los 5 y créeme, no es que sea mimado, es muy desconfiado, no sabe cuando la gente trata de ser agradable y cuando no.
-Como tú digas, Blaise.
Siguieron jugando tranquilamente y Blaise le trajo todas las cosas que le había prometido a Ginny en un dos por tres, Draco no bajó en todas las horas en las que Blaise estuvo en su casa. Hasta que cerca de las 7 de la noche él tuvo que subir a despedirse de su mejor amigo a regañadientes.
Ginny aprovechó su tiempo a solas para llamar a Agatha. Timbró dos veces.
-Hola, Gin.
-Agathaaaa… ¡Voy a salir con el mejor amigo de mi hermano!
Agatha se quedó callada por unos momentos, unos largos 30 segundos.
-¿Sigues ahí?- Preguntó Ginny
-Desde luego que sigo aquí… aunque algo atónita… ¿Cómo que vas a salir con el mejor amigo de Draco?
Ginny procedió a contarle de la forma más breve a Agatha por que saldría con Blaise Zabini. Y en ese momento, él bajó después de haber sido sermoneado por Draco.
-Te llamo en 10 minutos, tengo que ir a despedirme.-
Ginny escuchó a Agatha chillar que no la dejara con el relato a la mitad y corrió a abrirle la puerta a Blaise.
-Paso por ti a las 6 p.m. mañana, sábado.- Dijo Blaise divertido.
Ginny sonrió y le dio un beso de despedida en la mejilla. Observó como Blaise se subía a su camioneta y se perdía entre la inmensidad de la urbanización.
Blaise no era feo, Ginny debía admitir que le parecía una persona muy genial y muy guapa. Pero de ahí a tener algo con él ya era una idea demasiado precipitada.
En ese momento recordó que Narcisa estaba con un brazo fracturado por su culpa y corrió hacia la habitación de su "madre" a ver como estaba.
Tocó delicadamente la puerta y escuchó un risueño "Adelante".
Narcisa estaba acostada en su inmensa cama con una comedia puesta en su inmensa televisión plasma. Le sonrió al instante a Ginny y la invitó a mirar la película con ella.
Ginny sonrió tímidamente y se acurrucó al costado de Narcisa.
Al cabo de 10 minutos ambas se encontraban matándose de risa por las ocurrencias de Jim Carrey.
La película terminó y Narcisa se limpió algunas lágrimas a causa de la ternura del final.
-Al parecer te llevaste muy bien con Blaise ¿No?- Inquirió Narcisa mirando divertida la cara de Ginny sonrojada.
-Es un buen chico… Muy educado, listo y es muy divertido.
Narcisa sonrió pícaramente y codeó un poco a su hija.
-¿Algo con él, amor?
La pelirroja rió a carcajadas risueñas.
-¡Claro que no, mamá! No me gusta, somos demasiado parecidos, aparte no es mi tipo.
Narcisa abrazó a su hijita con su brazo normal. Aunque no fuera su hija sentía que la amaba tanto como si lo fuera.
-Voy a salir con el mañana en la noche, me va a llevar al Tony Roman's.- Comentó Ginny sin tomarle importancia.
Narcisa pegó un gritito casi inaudible y tomó un hombro Ginny.
-¿Vas a salir con él pero no quieres nada? ¡Ay, los jóvenes de ahora!
Ginny rodó los ojos.
-Vamos a salir como amigos… nada más que amigos
En ese momento entró Lucius a la habitación con gesto agotado. Miró a las dos mujeres y avanzó para saludar a su esposa y saber que tal estaba.
Había trabajado el doble las últimas dos horas para poder llegar temprano a su casa para ver el estado de su esposa. Draco le había telefoneado para informarle que Narcisa había sufrido un pequeño accidente.
Saludó también a Ginevra, aun no se acostumbraba a tener una hija, así que no sabía muy bien como tratarla.
-Ginny saldrá mañana con un muchacho.-Comentó Narcisa entusiasmada.
Lucius por primera vez en su vida sintió los celos de padre. Frunció el ceño.
-¿Puedo saber con quien?- Ginny por primera vez en esa casa sintió que tenía miedo.
-Con Blaise Zabini, amor, el amigo de Draco, el que prácticamente vive aquí.- Explicó Narcisa.
Lucius lo pensó un momento, asociando a los amigos de Draco… Blaise, Blaise… ¿¡Su hijita iba a salir con el mujeriego amigo de su hijo! Puso cara de terror.
-¡Pero si ese muchacho es un mujeriego!- Gritó Lucius, Narcisa rió y Ginny se asustó un poco más.
-¡Ay, Lucius! No dramatices, solo saldrán como amigos.
Lucius se dio media vuelta y dijo con voz solemne.
-Voy por un trago.
Ginny suspiró aliviada cuando su "padre" se perdió de vista. Emitió un sonoro suspiro.
-¿¡No te encanta que Lucius tenga celos! Son los síntomas de un padre.
-Bueno, a mi me causo algo de terror. Supongo que debe ser algo normal en los padres…
Narcisa se encogió de brazos y de pronto el celular de Ginny comenzó a vibrar y sonó "Boy´s dont cry" de The Cure.
Ginny se levantó de la cama y salió al pasillo. Era Agatha.
-¿Aló?- Dijo Ginny esperando la reacción de Agatha.
-Eres una desgraciada, Ginevra Malfoy ¿Cómo pudiste colgarme así el teléfono?
-Discúlpame, es que Blaise ya se estaba yendo y tenía que despedirme.
-Yo soy más importante que tu noviecito ese…
-Agatha, no es mi novio, y si, tú eres miles de veces mas importante que él.
Agatha suspiró sonoramente y continúo interrogando a Ginny acerca de su cita. 5 minutos después Ginny intentaba convencer a Agatha de que su salida con Blaise NO era una cita.
-¿Entonces que demonios es, Ginny?
-Pues es una salida de amigos…- Dijo Ginny sin estar muy convencida.
-¿Lo consideras tu amigo?
Ginny gruñó un poco. Odiaba que Agatha tuviera siempre razón.
En ese momento Draco bajaba las escaleras.
-Pues no lo se, pero no es una cita por que él no me gusta.
-¿Cómo que no te gusta? ¿Entonces por que sales con él?
-¿Quién no te gusta, Cosa?- Preguntó Draco con el ceño fruncido.
Ginny miró a Draco y le dijo.
-A ti que te importa.- Mas Agatha asumió que era para ella.- No, no, no era para ti, era para el retrasado mental de Draco…
-Discúlpame, pero yo no soy un retrasado mental.
Ginny le dedicó a Draco una hermosa mirada asesina y continuó hablando con Agatha.
-Ay, Ginny, eres rara. Normalmente las chicas solemos salir con alguien si nos gusta aunque sea un poquito. No solamente por que nos va a llevar a cenar.
-Solo saldré con él como amigos… bueno, tengo que colgar, nos vemos el lunes.
-Nos vemos Gin, cuídate mucho y suerte mañana.
Ginny colgó el teléfono y Draco seguía mirándola detenidamente.
-¿Por qué me miras tanto?- Inquirió Ginny levantando una ceja.
Había estado mirando sus pecas ¿Cómo era posible que una sola persona tuviera tantas pecas? Draco no sabia por que pero esas pecas le parecían fascinantes.
-Tus pecas son bonitas.
Ginny se extraño terriblemente y pronuncio un silencioso; "Gracias", a Draco ese gracias fue demasiado familiar.
-No fue un alago, fue una observación, Cosa.
Ginny se encogió de hombros y comenzó a caminar hacia su habitación, pero la voz de Draco la detuvo.
-Así que saldrás con Blaise mañana, ten cuidado… Es un pervertido.
Cuando Ginny volteó decidida a responderle no de muy buena manera a Draco, él ya había desaparecido escaleras abajo. Bufó y siguió subiendo hacia su habitación.
Abrió la puerta y lo primero que vio fue la puerta de su armario. Algún día tendría que revisarlo por completo y dejar de simplemente vestirse con lo primero que encontrara.
Tomó una liga de su mesa de noche y se amarró el cabello. Avanzó asustada hacia la puerta de espejo, cuando logró abrirla todas las luces del gran closet se prendieron de una.
Su armario era un gran pasillo con ropa colgada en ambas paredes. En la parte de abajo estaban acomodados todos los pares de zapatos que podía usar. Al final de los 10 metros de closet había un tocador, pero Ginny no había llegado al tocador aun.
Comenzó a revisar prenda por prenda. La ropa era realmente hermosa, una de cada 10 no le terminaba de gustar, pero Narcisa había elegido la mejor ropa y seguramente también la más cara. De paso escogió lo que se pondría para salir con Blaise al siguiente día. Decidió unos jeans gris oscuro, unas sandalias muy lindas de color negro, una blusa suelta de color gris que era más apretada en la cadera con un lazo negro y una cartera blanca.
Cuando llegó, después de media hora, al tocador se quedó impactada. Había anillos, pulseras, collares y millones de accesorios, de todo tipo de material, desde lo que parecía ser oro, hasta algunos con unas hermosas piedras preciosas. Ginny se enamoró perdidamente de un anillo de lo que parecía ser un diamante.
Preguntaaaaa!
Quisieran que Harry fuera un personaje malo en la historia o simplemente no apareciera. Teniendo en cuenta de que si es malo aparecerá en máximo dos capítulos.
