-Ok, otro Drabble, la siguiente canción me hace llorar [Y.Y] No pregunten porqué, aparte de que me recuerda al momento en que el sexy Byakuya [*-*] y el maldito de Renji [¬¬#] se llevaron a Rukia-san del lado de Fresa-kun…Pobre Ichi, ¡lloré con ese pin%#$ capitulo! ¡También por eso me caes mal, Tite!...Cofcof…ok, weno, sin importar el hecho de que no mucha gente comenta, subiré todos los Drabbles, ya que eliminarlos sería un desperdicio…Bien, sin más, los dejo por un programa de Maná [xD].
Disclaimer: Ni Bleach ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Tite Kubo. Así mismo, las canciones son de quienes la componen y/o interpretan.
Canción: "No ha parado de llover" de Maná
Categoría: Romance/Angst
Palabras: 328
NO HA PARADO DE LLOVER
La vio partir, la había perdido ya. Comenzó a llover en ese instante, la mirada se le nubló, el pecho le dolía, no podía moverse y mucho menos hablar. En sus ojos, las lágrimas se confundían con la lluvia, y ese sentimiento de dolor volvía a su corazón. Se sentía como un perro herido, un ave a la que habían arrebatado las alas, Rukia era su mar y el la arena, sin ella, solo era un desierto.
Ahora que Renji y Byakuya se habían llevado a la única mujer que había querido, aparte de su madre, ¿Quién detendría la lluvia dentro de él? Su corazón y su alma estaban inundados ya, sin que nadie le salvara de su sufrir, quedó destrozado. Solo Rukia podía pararla. Seguía lloviendo dentro de él y en las calles, tirado y manchado de sangre, viendo a la gente pasar, esperando que alguien le ayudase, pero nada. Y sus ojos, continuaban llorando.
No comprendía lo que pasó, fue tan rápido ¿a caso Rukia se había ido por gusto? ¿O por ayudarlo? Ya no podía diferenciarlo, pues al ver sus lagrimas a punto de salir de sus hermosos ojos violetas, todo el mundo se le iba encima, pensó que fue su culpa ¿le dio mucho? ¿Le dio de más? Pudo mover su mano para golpearla con el suelo. ¡¿Pero qué pasó?
Lo único que quería era volver a verla, que le ayudara a calmar el dolo de su alma, que volviera a parar la lluvia en él, quedarse con ella por siempre. ¿Era mucho pedir? ¿Qué tenía de malo? Pensó que quizá era egoísta pensar eso, pero pronto se reprendió, porque por la mirada de la Shinigami, ella no quería irse. Ahora, tendría que recuperarse, salvarla, protegerla, para que pudiera parar la lluvia, aunque fuera sólo una vez más. La lluvia no le ayudaba, seguía lloviendo a su corazón, en sus ojos no paraba de llover…
-Dime, Rukia ¿Qué diablos voy a hacer sin ti?
