LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN

LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN

Capítulo 4

Golpeando furiosamente se maldecía en silencio por lo que consideraba un acto de extrema estupidez. ¿Cómo habia podido meter la pata de esa manera?..Se preguntaba mientras efectuaba los intrincados y difíciles movimientos de su actual ejercicio… ¿Cómo una persona como él tan segura y tan equilibrada, podía haber sido tan, tan… imbécil?...

Se detuvo con el pecho aun agitado por el intenso esfuerzo y con la respiración entrecortada. Totalmente perdido en sus propios pensamientos, se deshizo de la parte superior de su vestimenta y con aire ausente, la utilizó para secar el sudor que corría por su frente y por su fuerte torso. Ni siquiera el férreo y duro entrenamiento al que se estaba sometiendo desde hacia varios días de manera implacable, conseguía que su mente se liberase de los tortuosos pensamientos que le acosaban últimamente.

Habían pasado tres días desde que ocurrió el incidente con su prima después de la visita de Naruto y aun no habia sido capaz de enfrentar la clara mirada de Hinata. Principalmente por un sentimiento profundo de vergüenza que sentía ante su espontáneo gesto. Casi habia besado a la joven, después de acorralarla contra la pared y todo ello debido a un repentino ataque de celos que habia tenido cuando vio la aparente familiaridad que el rubio compartía con ella. Se habia portado como un completo idiota y al final, solo habia conseguido que la actual y buena relación que mantenía con Hinata, peligrase nuevamente.

Por eso, desde ese momento habia estado evitándola. Buscando la manera de coincidir lo menos posible con ella e incluso llegando a plantarse el renunciar a los días de descanso que la Hokage le habia dado, para poder marcharse en alguna lejana misión y desaparecer de allí lo antes posible. Prefería mil veces tener que lidiar con la muerte en cualquiera de sus formas, antes que tener que enfrentarse a los blancos ojos de su prima y ver el desprecio o la compasión en ellos.

La imagen de una Hinata temerosa y con los ojos cerrados ante su apabullante cercanía, estaba clavada en su corazón tan profunda y dolorosamente como una daga.

Un profundo y triste suspiro escapó de sus labios. Sabía que era un iluso y que tenía que haberse mantenido en su sitio y no soñar con imposibles. La chica estaba y siempre estaría fuera de su alcance, y no solo por ser quien era, sino porque el corazón de ella nunca le pertenecería por mucho afán que él pusiera en conseguirlo. Simplemente Hinata nunca le amaría como él lo hacia...Ese era su destino y siempre seria así…

Pesadamente se volvió a colocar la ropa que se habia quitado, para luego dirigirse a su habitación donde podría tomar una merecida ducha y descansar. Algo que necesitaba muchísimo, ya que probablemente hoy seria otro largo día…

…/…..

Salió del cuarto de su padre hecha una furia. Sus cortas uñas clavadas en sus palmas al punto de casi hacer brotar sangre de su piel, pero sin sentir dolor, ya que la rabia que le consumía, hacia obviar cualquier otro sentimiento o sensación que pudiera sentir. Apenas hacia una hora que habia regresado de su misión completamente satisfecha y orgullosa y se encuentra con esto. Esperaba una felicitación por parte de su padre, o al menos un gesto orgulloso y una palmadita en el hombro, sin contar por supuesto con la noticia de su designación como heredera de la familia. Pero jamás se habia podido imaginar la entrevista que acaba de tener.

Habia llegado hasta el principio del pasillo que conducía a los dormitorios de la familia, donde se encontraba el de su hermana y el suyo propio. Camino por el pasillo despacio, casi sin darse cuenta y perdida en sus propios pensamientos. Al ver la puerta de la habitación de Hinata, sintió renacer la rabia. ¡No podía ser verdad!…¡No!...Su cabeza se negaba a procesar la información y revivía una y otra vez la terrible frase que su progenitor habia lanzado a su cara y que le habia sentado como una bofetada…."Hanabi…el liderato del clan Hyuga no está destinado para ti"…

Finalmente llegó a grandes zancadas hasta su habitación y cerró la puerta de un golpe. Con rabiosa fuerza pateó una silla y la envió volando al otro extremo de la habitación donde la terminó de destrozar a golpes. Por último, contemplando los trozos de madera astillada en los que la habia convertido, dejó que las lágrimas que habia estado evitando, saliesen de sus ojos y con un fuerte gemido se lanzó sobre su futón donde lloró desconsoladamente, como no habia llorado en años, durante toda la mañana.

…/…

La comida discurría casi en completo silencio. Tres de las cuatro personas que se encontraban el comedor, apenas levantaban la mirada de sus platos para cruzarlas con los demás. Cada uno metido en su propio mundo, parecían no ser conscientes del resto de los comensales, pero en el fondo era justamente lo contrario.

Cada uno de ellos tenia un claro motivo para evitar la conversación. Neji agobiado por la sensación de culpa y temeroso de enfrentar la mirada de su prima Hinata. Esta totalmente avergonzada ante la actitud del joven días atrás y por último, Hanabi, que aun no habia conseguido digerir la conversación con su padre.

Hiashi harto de la tensión que se palpaba en el ambiente decidió romper el silencio.

- Parece que no estamos muy habladores hoy…

Los tres jóvenes levantaron al unísono la mirada para enfrentar al líder del clan, que sentado en la cabecera de la mesa los miraba fijamente.

- Y… Bien…, ¿no tenéis nada que contar?...- preguntó mientras dejaba sus palillos sobre la mesa y apartaba hacia un lado el plato del que habia estado comiendo hasta ese momento.

-¿Hanabi?..¿Que tal tu misión?- volvió a preguntar, mirando a su hija menor que revolvía el contenido de su plato con aire ausente, sin haber hecho intento alguno por tomar nada de comida..

- Bien…

- Humm…ya veo…y…¿nada que mas contar?..

- No.

Hinata viendo el cariz que tomaba la situación se decidió a intervenir.

- Padre…

El hombre se volteó para mirar a su hija mayor esperando que continuara, mientras que Neji la miraba de manera disimulada pero con sumo interés por lo que la chica iba a decir.

- Qui…quiero darte las gracias por permitirme que pueda dar clases en la escuela…Si ..si no tienes inconveniente me gustaría hablar con Iruka sensei para poder..em.. empezar el próximo lunes…

- De acuerdo – asistió su padre tomando un sorbo de su vaso pero sin dejar de mirar a la joven fijamente. - Tienes mi permiso, pero sabes que debes seguir con tus propias clases por la tarde. Ese fue el trato Hinata…

Neji que observaba la conversación en silencio, se deleitó con la dulce sonrisa que se dibujó en el rostro de su prima. Sabia que el deseo de ella habia sido siempre convertirse en maestra pero dudaba que su tío se lo fuese a conceder, pero ahora al parecer habia cambiado de opinión al respecto. Una pequeña y casi imperceptible sonrisa se plasmó en el rostro del castaño. Se alegraba enormemente por ella.

Hanabi por el contrario, rumiando su propia desilusión no pudo soportar más y ante la sorpresa de todos, se puso de pie y dando un fuerte golpe sobre la mesa, estalló.

- ¡Bien!...¡A ella - escupió señalando con un dedo a su sorprendida hermana - la premias por ser una inútil, dejándole hacer lo que quiera, pero… a MI …que me esfuerzo al límite para que estés orgulloso, que la supero en todo, que tengo el reconocimiento del clan, me castigas impidiéndome que tome lo que me corresponde por derecho!...

- Hanabi…Esto ya está mas que discutido, así que ahora ¡Cállate y siéntate!..

- ¡No quiero!..Primero dime ¡contéstame! ¿Por qué no puedo ser la próxima líder del clan?..Soy mil veces mejor que Hinata…y sin embargo, estabas dispuesto a que ella lo fuese… aun sabiendo que no servia para nada…

Neji con los puños apretados por debajo de la mesa, intentaba mantener bajo control las ganas de darle una buena bofetada a la insolente niñata, mas aun después de ver la cara pálida y desencajada de Hinata ante las palabras de Hanabi. Pero su padre sin mostrar la mas mínima alteración en su rostro impenetrable, le dirigió una fría mirada que tuvo mas efecto que la mas dura de las reprimendas.

- Hanabi…Ahora mismo, con la actitud que demuestras, acabas de reafirmarme en mi decisión….Por favor, vete a tu cuarto de inmediato.

La mas pequeña de las Hyugas tragó saliva con dificultad e intentó rápidamente disculparse, pero ya era tarde. Su padre con un gesto la detuvo y ella no tuvo mas remedio que obedecer. Como una exhalación salió de la estancia, ante la atenta mirada de los presentes.

Los dos jóvenes se mantuvieron en silencio durante un rato hasta que Neji dirigiendo sus blancos ojos hacia su tío, se decidió a preguntar.

- Hiashi sama…

- ¿Si?..

- Por lo que he oído, Hanabi no va a ser la nueva heredera…¿no es así?..

El hombre solo asintió con un movimiento leve de cabeza.

- ¿Entonces…quien…?

Antes de que pudiera terminar su pregunta, Hiashi lo interrumpió.

- Eso lo sabréis a su debido momento, Neji…No ahora…

Los dos primos intercambiaron una fugaz mirada. Ninguno de ellos se esperaba esto. Hanabi era la opción que más posibilidades tenia, pero ahora, no se imaginaban quien seria la persona elegida.

Neji empezó a repasar los nombres de los integrantes de la rama principal, buscando un posible candidato. Ninguno le gustaba demasiado, pero de algo estaba seguro. Cualquiera seria siempre mejor que la prepotente y déspota Hanabi.

…/…

Después de la accidentada comida, los días pasaron rápidamente y con relativa tranquilidad. Hanabi apenas paraba en casa. Si no estaba de misión, se marchaba a entrenar con su equipo y solo aparecía para dormir. Su hermana habia intentado hablar con ella en varias ocasiones pero la mas joven se negaba en rotundo a escucharla y siempre la dejaba con la palabra en la boca. A Hinata le dolía terriblemente la situación, mas sabiendo que la pequeña volcaba en ella su frustración y se temía que la relación entre ellas, que nunca había sido especialmente cercana, se volviese aun mas fría y distante.

Con Neji por el contrario, parecia que las cosas habían vuelto mas o menos a su cauce. Ninguno de ellos hizo el mas mínimo comentario de lo ocurrido días atrás. Simplemente decidieron hacer como si no hubiese pasado nada, aunque en el fondo la tensión seguía ahí y la joven no podía evitar que su corazón se le acelerase cuando su primo se dirigía a ella.

Por su parte, el joven habia vuelto a sus misiones lo cual le obligaba a estar ausente a veces por varios días. Eso le permitía tener algo de respiro y poder intentar mantener sus tormentosos pensamientos bajo control. Habia aceptado mucho tiempo atrás su sentimientos por su prima, así como el hecho de que ella no los compartía, pero su corazón se obstinaba en no darle tregua y por mas que quería, la imagen de su hermoso rostro se le aparecía constantemente para impedirle tener un poco de paz.

Con un profundo suspiro se adelantó hasta el portón de entrada de la casa de los Hyuga donde, tras haberse reportado con Tsunade, volvía después de otra extenuante misión. El mayordomo se apartó para dejarle pasar y este con un cabeceo como saludo se dirigió a sus habitaciones para asearse y descansar, pero antes de que pudiera alejarse el hombre se dirigió a él.

- Neji sama…Hiashi sama me ha ordenado que en cuanto llegara, le avisara que esta noche habrá una reunión de todo el clan en el dojo. Es muy importante que asista.

- ¿Todo el clan? – preguntó con curiosidad.

- Si. señor.

- Bien. Gracias por avisarme.

Con paso rápido, se dirigió a su habitación. Esta vez no tendría tiempo de descansar. Apenas le alcanzaría el tiempo darse una rápida ducha y bajar al lugar de reunión. El sol empezaba a caer por el horizonte y la oscuridad ya estaba tintando de negro el cielo nocturno.

…/…

Nerviosamente se frotaba las manos que sostenía sobre su regazo, sintiendo un sin fin de miradas clavadas en ella. Sentada junto a su padre y su hermana, por el rabillo del ojo, alcanzó a atisbar como su primo, que acababa de llegar, tomaba asiento junto al resto de miembros de la rama secundaria que se posicionaban a la izquierda de la sala. Tomó aire profundamente para intentar tranquilizarse sin conseguirlo. Iba a ser un momento duro para ella, ya que seguramente sentiría sobre su piel el desprecio que sabia provocaba en gran parte de su familia y que seguramente se iba a acrecentar aun más a partir de esta noche, después de que acabase la maldita reunión.

Hiashi aclaró la garganta para captar la atención de todos los presentes y lograr el silencio suficiente para que su voz fuese escuchada con claridad. Poco a poco los murmullos se fueron acallando y los componentes del clan Hyuga fueron uno a uno, dirigiendo las miradas a su líder.

Neji, sentado cerca de la puerta observaba todo con gran atención. Allí habría al menos algo más de una treintena de personas. Corrección…casi cuarenta. Los cabezas de cada familia del clan, los miembros más destacados y el consejo al completo. Así como el líder, sus dos hijas y él mismo. Enumeró uno a uno a todas las personas y al ver a que no faltaba ninguno de los personajes relevantes de su familia, empezó a imaginarse la razón de aquella reunión. Si no se equivocaba, su tío anunciaría la destitución de su hija como heredera y desvelaría el nombre del futuro sucesor.

Enderezó la espalda todo lo que pudo, a pesar de la profunda herida que tenia en el costado y que el mismo habia vendado de forma precaria ante la urgencia del acto al que debía acudir. Un pequeño gemido de dolor y fastidio se escapó inconscientemente de sus labios mientras notaba como el vendaje se iba empapando poco a poco. Esperaba que el tema no se demorase demasiado y pudiera retirarse a sus aposentos para descansar y atender a la cura de forma mas adecuada.

Nuevamente su perlada mirada se desvió hacia su prima pensando en como enfrentaría ella lo que se avecinaba, pero no pudo verla bien ya que Hiashi, cuando vio que tenia toda la atención de la gente, se puso de pie dejando que todos admirasen su regia e imponente figura antes de hablar, pero tapando la visión que el joven tenia de ella.

- Os he reunido hoy aquí, porque me veo en la necesidad de daros dos noticias. La primera es que mi hija Hinata, ha tomado una decisión que no solo afecta a su futuro sino al de nuestro clan.

Ante estas palabras todos desviaron su atención hacia la joven que hasta entonces se habia mantenido sentada junto a la figura de su padre, pero que en ese momento se levantó con la vista bajada y con una parte de su rostro cubierto por su sedosa cabellera. Neji pudo observar por su postura que estaba nerviosa y muy tensa. En ese momento no deseaba otra cosa que poder estar a su lado y tomar su mano para darle todo el apoyo necesario que le ayudase a pasar el difícil momento. La voz de su tío le volvió a la realidad.

- Ella ha decidido que no quiere continuar su adiestramiento como ninja para convertirse en Jonnin, si no que por el contrario desea mantenerse como chunin y convertirse en adiestradora en la academia ninja de nuestra aldea…

Un murmullo asombrado recorrió la estancia mientras decenas de pares de ojos se clavaban en la morena como cuchillos. Hiashi después de un pequeño silencio continuó con su discurso.

- …Y yo le he dado mi permiso…

Naturalmente estalló la conmoción. Todos hablaban a la vez intentando hacerse oír sobre el resto de las voces, opinando o simplemente desacreditando a la joven que intentaba pasar desapercibida aun más. Su padre los hizo callar a todos para darle la palabra a uno de los miembros más jóvenes del consejo que de pie y con la cara enrojecida señalaba a la joven con un dedo acusador.

- ¡Siempre supe que Hinata no era la adecuada! ¡Siempre fue débil y eso tú lo sabias Hiashi!...ya te lo advertimos…Lo lleva en la sangre…esa es la herencia de su madre y tú eres el gran culpable…- acusó casi escupiendo y con los ojos llenos de ira.

El padre de la joven se acercó furioso al hombre que de pie le miraba con desprecio.

- No te consiento que digas nada más… así que no sigas por ahí... – amenazó con la cara distorsionada por la rabia.

- ¿Me estás amenazando…? – preguntó avanzando a su vez hasta quedar frente al líder.

Inmediatamente Neji se levantó y se posicionó delante de su tío a modo de protección, pero este lo apartó hacia un lado firmemente.

- Aparta Neji, esto es cosa mía….

Uno de los ancianos se acercó entonces hasta los tres hombres interponiéndose entre ellos.

- ¡Basta!..No estamos aquí para discutir entre nosotros ni insultarnos o herirnos con hechos pasados. La familia tiene un problema y hay que buscar una solución.

Alzó la cara para mirar a Hiashi que aun seguía manteniendo sus furiosos ojos sobre su oponente. Con suavidad llamó su atención poniendo una de sus manos sobre el brazo del hombre.

- No puedes permitir que ella haga eso. Tu hija se debe a su clan y tiene que cumplir con las obligaciones que se le han impuesto.

Hinata escuchaba y veía el altercado tratando de contener las lágrimas. ¡Cuánto hubiera dado por no ser elegida heredera!..Cerró los ojos apretando los parpados fuertemente intentando alejarse mentalmente de la situación, pero aunque no pudo verla, la cercanía de su hermana junto a ella la retornó cruelmente a la realidad.

- ¿Estas satisfecha, hermanita?...- el veneno que destilaban las palabras de la mas pequeña, era casi palpable. - Mira lo que ha provocado tu ineptitud…Eres la vergüenza de nuestra familia Hinata.

Antes de que pudiese contestar, un brazo fuerte rodeó protectoramente sus hombros y una cálida presencia se posicionó junto a ella.

- ¡Cállate Hanabi!... ¡Eres una víbora! No se como aun no te has envenenado con tu propia lengua…

La pequeña de las dos hermanas se volvió con rabia y después de mirarles con un intenso odio, se alejó de la pareja. Hinata se giró y sonrió agradecida por la intervención a su primo. Después, en completo silencio ambos prestaron de nuevo atención a la alborotada discusión que mantenían su padre y varios más.

- ¡Eso es un disparate!...Ella es la heredera y todos los lideres siempre han tenido al menos el rango de Jonin. Dejar que fuese solo chunin seria un descrédito para nuestro clan…. – intervino entonces una mujer de regia apariencia.

- Lo se, Sayuki – admitió Hiashi, haciéndose oír nuevamente entre los murmullos de los presentes. - Por eso he decidido elegir otro heredero.

La noticia cayó como un balde de agua. El silencio que antes no habia conseguido del todo ahora era tan profundo como el que habría en una tumba. Todos lo miraron expectantes y él solo sonrió.

- ¿Y por que tenemos que aceptar a quien tu designes?... preguntó un hombre de mirada cruel perteneciente a la rama principal, que a Hinata le ponía los pelos de punta y que siempre la habia despreciado abiertamente.

- Pues porque yo AUN soy el líder- contestó Hiashi haciendo hincapié en su titulo.

- ¡Ah…claro! Y… ¿Quién es?...si puede saberse… - volvió a preguntar con sorna el mismo individuo- ¿Otro miembro de tu propia sangre?...

- Pues si.- asintió el padre de Hinata, manteniendo su mirada.

- ¡Vaya!...pues espero que al menos esta vez tengas mejor tino y no sea otro pusilánime…como la de antes… - agregó lanzando una mirada de desprecio hacia la joven de negros cabellos que se encontraba aun junto a su primo.

Neji sintió su sangre arder ante el insulto que habia sufrido Hinata y en un arrebatado impulso, adelantó un par de pasos hacia él, dispuesto a partirle la cara, pero la férrea mano de su tío sobre su hombro le detuvo.

Asombrado miró a Hiashi con una clara pregunta en su rostro, pero este negó suavemente con la cabeza y manteniendo su diestra sobre el hombro del joven, continuó hablando con tranquilidad, ignorando totalmente al que habia hablado segundos antes.

- Pues como iba diciendo, he encontrado un nuevo heredero para nuestro clan, y estoy seguro de que os complacerá la elección tanto como a mí.

Los miembros del clan miraron expectantes al líder actual de los Hyugas, que mantenía su postura firme frente a todos.

- ¿Estas seguro? – preguntó entonces uno de los mas ancianos. Supongo que habrás elegido a una persona que sea honorable y sobre todo, un buen shinobi... ¿Verdad? Ya sabes que el prestigio y la seguridad de nuestro clan están en juego.

Hiashi sonrió mientras asentía con la cabeza.- No tenéis de que preocuparos. Creo haber hecho la elección correcta.

Ante la expectación del grupo, el hombre sonrió y aclarándose nuevamente la voz, continuó con su pequeño parlamento.

- Es sin duda el mejor. El ninja más prodigioso que ha dado el clan Hyuga por generaciones…- aclaró y acto seguido, empujando suavemente a su asombrado sobrino, lo posicionó frente a la atenta mirada de todos. - …Neji Hyuga…

Fin del capitulo