-¿qué paso (T/N)-chan es que no sabes que con esos inútiles dedos ya no puedes tocar?-reía.

-…-no escaparías de ella nunca.

-no creo que ese sea el trato adecuado para alguien que no se siente bien-la voz de Kasamatsu resonó en la habitación.

-ash- dio un bufido la intrusa y se fue.

-creo que no le agradas a ella.

-Kasamatsu-senpai, qué fue lo que paso-evitaste hablar de la arpía-yo, yo estaba tocando y…

-eso es lo que quiero que me expliques, Kise se emocionó mucho cuando escuchamos el piano, pero cuando abrimos la puerta estabas en el suelo, por cierto ese idiota me pidió que le avisara cuando despiertes-se dirigía a la salida…

-Kasamatsu-senpai, por favor espere, no, no llame a Kise-kun por favor, no podría verle ahora, si lo veo no podre no decirle todo-no pudiste contenerte, soltaste algo que quizás no debías.

-de qué estás hablando (T/N)? qué es lo que no le puedes decir- se paró en seco y se volvió a mirarte.

-…-habías sin querido hablado demás, pero ya no lo podías contener, el acoso de Yuna, el dolor de que Kise no te hable como lo hacía antaño, necesitabas desahogarte con alguien que no sean tus amigos-senpai-le miraste directamente a los ojos y diste un suspiro.

-puedes confiar en mí- se acercó a la cama donde aún permanecías.

-le pido por favor, que todo lo que le diga usted lo mantendrá en secreto, que a pesar de que lo que escuche me apoyara en permanecer en secreto- lo miraste decidida y suplicante.

-(T/N), ya te lo dije puedes confiar en mí, y si es importante lo mantendré en secreto, pero si dudas puedes optar por no decirme nada, no te obligare- te sonrío.

Habías pasado el suficiente tiempo con él, sabias que Kasamatsu era una persona leal y confiable, de alguna forma él intuía que le buscabas a escondida a veces por el gimnasio para ver a Kise, te preocupaba desde que había perdido contra Kuroko, pero le habías visto como antes, como cuando había comenzado, eso te alegraba y Kasamatsu siempre te mantenía informada.

-yo confío en usted senpai- tomaste una bocanada de aire debías comenzar tu relato- no sé si usted lo habrá notado, pero Kise-kun y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo-le miraste, él asintió-pues más que conocernos Kise-kun y yo fuimos novios en la secundaria- viste un poco de sorpresa en su rostro- pues al ser su novia digamos que abrí la puerta del infierno-sonreíste cansada.

-de qué estás hablando, acaso ese idiota te trato mal?- se alarmo.

-no, no senpai al contrario, él siempre fue muy bueno conmigo incluso después de que yo…-te cortaste las lágrimas llegaron a tus ojos, y la voz se puso temblorosa- Kise-kun siempre ha sido así de popular, como ahora y el que sea el novio de alguien es algo que era impensado

-hasta que te conoció, eso lo puedo entender-lo último lo susurro solo para él.

Comenzaste a relatarle como se conocieron, reías cada vez que recordabas que el aparecía cuando menos lo esperabas, como tu amiga los dejaba, cada vez que salían juntos, la competencia de piano donde ganaste, nuevamente las lágrimas te impedían seguir el relato, te tomaste unos segundos y continuaste, hablaste del cómo te gustaba verle entrenar y los partidos, tu amistad con el resto de la generación de los milagros, hasta que llegaste al días que todo acabo. De pronto callaste, era la parte más dura de la historia.

-(T/N), si no puedes continuar…-meneaste la cabeza.

Continuaste, el solo mencionarle como te había Yuna obligado a escribir aquella carta, la cara de tu senpai palideció, pero su impresión fue más cuando le detallaste como habían masacrado tus manos, cómo habían acabado con tu carrera de pianista, el comprendió entonces el porqué de lo que te había ocurrido, ya no aguantabas llorabas como aquel día, sabías que habías roto el corazón de Kise, al desaparecer al irte sin explicar nada, al dejar a tu amiga al dejarlo todo.

-luego de eso, convencí a mis padres para que me dejaran dar exámenes libres, las cirugías habían logrado darle movilidad a mis dedos, pero el trauma de volver y saber que podrían hacerle daño a Sora y Ryota, yo simplemente...no pude- terminaste.

-pero terminaste aquí en Kaijo, acaso no sabías que Kise se encontraría aquí?- pregunto suavizando su voz.

-desde que estaba en secundaría mi primera opción fue Kaijo, además ahora está más cerca de la casa donde vivo, no puedo pedirle a mis padres, que me cambien de Instituto- llevaste tus rodillas al pecho y escondiste tu rostro en ellas.

-¿tú aun estas enamorada de Kise?-más que una pregunta era una afirmación.

-…-no sabías que decir por un segundo-sí, nunca deje de quererlo, pero no se puede, nunca en realidad nunca se pudo, solo nadaba contra la corriente.

-no digas eso, pero debes algún día contarle esto al idiota ese. No me mires así, yo no le diré nada, pero tiene derecho a saberlo. (T/N), ya no tengas miedo-sentiste la mano de tu senpai en tu cabeza- te protegeré de ahora en adelante, ya no tienes que agachar la cabeza, además esa Yuna ya no podrá hacerte daño, ella lo hace porque tú la dejas que te dañe, venga debes sacar esa fuerza, lo quieres ¿no?, pelea por él.

-senpai-levantaste la mirada, él te sonreía-usted podría enamorar a cualquier chica- lo hiciste sonrojar y desviar la mirada.

-lástima que la que me gusta ya está enamorada- susurro, no entendiste nada de eso- bien entonces (T/A) (T/N) desde hoy en adelante, seré tu guardaespaldas hasta que tengas el valor para hablar con el idiota ese- volvió a revolver tu pelo con su mano

-gracias senpai- tus ojos estaban nublados por las lágrimas, per sonreías te harías fuerte y si lucharías por aunque solo fuese el perdón de Kise.

-veo que ya estás bien (T/N)-reconociste la voz, sí era Kise quien estaba de pie en la puerta de la enfermería.

-Ryota-se te escapo su nombre-sí gracias por ayudarme.

-Kasamatsu-senpai, el entrenamiento ha terminado, solo eso- desvió su mirada hasta el peli negro, sentiste un vació en el estómago al ver que él te evitaba.

-sí, Kise solo esperaba a que (T/N) se sintiese mejor, pues ya que estas aquí y al parecer ya tienes tus cosas acompáñala hasta su casa- tu miraste casi con desesperación, el solo te guiño el ojo.

-Kasama…-el rubio iba a replicar.

-es una orden de tu senpai, además por lo que oído se conocen, no debería haber problema alguno-se levantó y volvió a revolver tus cabellos- cuídate (T/N), y ya no fuerces esos dedos, si bien no puedo imaginar lo difícil que es ya no poder hacer lo que más amas, siempre hay más opciones, la vida continua.

-gracias senpai, otra vez- le sonreíste sincera- pero no crees que esto es muy precipitado-le susurraste.

Ya no dijo nada, alzó su mano a modo de despedida, y se retiró, Kise quedo petrificado al igual que tú, se miraron por unos segundos, bueno Kasamatsu había abierto una pequeña brecha, para que aunque sea retomaras una amistad.

-bueno, no creo que se pueda hacer nada-resoplo llevando una de sus manos a su cabello, eso que veías era una media sonrisa.

-iré por mis cosas Kise-kun-le dijiste bajando de la cama.

-no te preocupes (T/N) voy por tu bolso, tu espérame en la entrada- no te dejo continuar salió rápido.

Hiciste lo que te pidió y lo aguardaste en la entrada, tu corazón latía rápido, de alguna forma te sentías emocionada, sabías que no podían volver a lo mismo pero era un pequeño paso. Estabas sumida en tus pensamientos que no viste, ni escuchaste cuando él estuvo enfrente de ti.

-(T/N)-chii, me escuchas-tus mejillas se sonrojaron, acaso él te había nombrado como antes?

-Ki…Ki…Kise-kun, cómo me has dicho-le miraste sorprendida, pero al parecer también se sorprendió.

-e…etto, nos vamos?-simplemente dijo, le viste sonrojar un poco-debes guiarme ya que no sé cuál es tu nueva dirección.

Caminaron en silencio, pero no el silencio cómodo de antaño, sabías de la tensión en el ambiente, debías decir algo, pero no sabías qué.

-(T/N), sé que no queremos tocar el tema de la carta, pero al menos me puedes decir que ocurrió en día de la competencia, ¿Por qué, no te presentaste?

-…-no respondías habías escondido tu mirada con el flequillo.

-(T/N)?- llevo una de sus manos a las tuyas, y las levanto, lo que vio lo dejo consternado, de alguna forma, sabía que algo había sucedido, más aun al ver lo que paso en el salón de música horas atrás-¿qué les paso a tus manos?-las acaricio.

-u…u…un accidente, yo, yo ya no puedo tocar, nunca más- levantaste tu mirada, lo que viste te congelo tu corazón se acongojo.

-(T/N)-chii, (T/N)-chii, por qué no me lo contaste, fue por eso que desapareciste, dime? Fue por eso?- estaba llorando, mientras tomaba tus manos y las besaba, luego de eso se derrumbó arrodillado y te abrazó por la cintura, tú estabas completamente inmóvil.

-Ryota, no, no debes yo, yo te lastime, solo perdóname, ¿sí?-tomaste su cara entre tus manos.

-no hay nada que perdonar (T/N)-chii, dime, es todo mentira, tu aun me quieres como yo te quiero verdad?

-yo, yo-pero recordaste las amenazas, tu amiga- yo quiero a alguien más, y tú tienes a Yuna- mentiste, a pesar de que habías dicho a tu senpai que lucharías, el miedo fue más grande- po…podemos ser amigos-sonreíste triste.

-ya, ya veo, era de suponer-se levantó y miro a los ojos debías huir de esos ojos dorados-sí, (T/N)-chii seamos amigos- te abrazo-es un abrazo de amigos, y yo no estoy con Yuna, ella, no sé en realidad que es ella de mí.

No podías adivinar que tu demonio personal los observaba, cada movimiento, cada segundo que ocurrió. Llegaste a tu casa dejaste que Kise te acariciara la cabeza como antes y entraste, como era de costumbre estabas sola en casa. Llamaste a tus amigos y en una hora estaban en tu casa, te escucharon atentamente, estaban contentos que por lo menos habías hecho las paces, pero seguían pensando que debías haberle dicho todo desde el principio. No podías, aún no.

.

.

.

-(T/N), no puedo creer que no se lo dijeras- te reprendía Kasamatsu.

-senpai, no me regañe usted también-resoplabas cansada.

-debería golpearte-sonrío despeinándote, lo que te hiso carcajear.

-senpai, es hora de que me vaya a casa, pensare lo de ser la manager del club, pero no sé nada de básquet.

-está bien (T/N), ve con cuidado, el idiota de Kise, tuvo que ir a una de sus sesiones de fotos, y tengo que quedarme a hablar con el entrenador, no pasa nada si te vas sola.

-tranquilo senpai, estaré bien.

Esa sensación la conocías estabas intranquila, pero no quisiste preocupar a tu senpai, algo era seguro el acoso ni por asomo había cesado, de hecho había aumentado, ahora que Kise, al llegar al salón a la primera que saludaba era a ti, y volvía a llamar con su tan particular honorifico, pero aun te sentías intranquila, el pasar sola por el pasillo te recordaba aquel día.

-de verdad no aprendes (T/N), te dije aléjate, pero qué haces tú, vas y te vuelves su amiga, es que no te importa lo que le pase a tu amiguita, o eres masoquista- Yuna, lo sabías tarde o temprano ella te reclamaría, a pesar de que ya estabas bien con Kise, lo evitabas lo que más podías.

-Yuna, ya basta déjame en paz, quieres a Kise, pues conquístalo a la buena, ya no estoy con él, ya déjame- trataste de pasar de ella.

-por supuesto que no estas con él ahora te le arrastras al capitán del equipo de básquet, como crees que lo tomo Ryo-kun cuando se lo dije, estaba tan dolido, pero aun así él te busca, y creyendo que soy tan buena me pidió un consejo para conquistarte-su cara estaba enrojecida de ira- desaparece, eso es lo que quiero.

-eres irracional, yo no tengo nada con , de donde sacas eso- trataste de continuar nuevamente tu camino.

-muchachos ya saben atrápenla- la misma orden de aquella vez, un escalofrío recorrió tu espalda.

-Yuna, ya basta, si lo que quieres es que deje Kaijo, lo hare- sentías como te sujetaban de ambos brazos.

-muchachos llévenla donde les dije- no te respondía solo le hablaba al par de matones.

Te arrastraron a la parte trasera del instituto, la conocías al principio ahí te escondías para no escuchar las habladurías, o estar lejos de Kise, viste como abrían la puerta y te tiraban dentro, no reaccionaste a tiempo y cerraron la puerta en tu nariz, estaba oscuro, por lo menos sentías no era tan terrible como que te machacaran las manos como la última vez.

-escúchame muy bien (T/N), te quedaras aquí hasta que se olviden completamente de ti, ya desapareciste una vez, Kise-kun entenderá de inmediato que nuevamente has huido, en cuanto a Kasamatsu-senpai bueno de alguna forma te olvidara, tengo entendido que es popular con algunas chicas, hasta cuando se me dé gana (T/N)-chan-rio frenéticamente, tu sangre se congelo, no ella no estaba hablando en serio, tus padres se darían cuenta, pero esa tipa de seguro sabía que ellos se encontraban de viaje.

-Yuna, no seas irracional, te pueden expulsar por esto, escúchame, me iré no te hundas tú también, Yuna-le gritabas y golpeabas y pateabas la puerta, pero no la oíste más.

.

.

.

Pasaron quizás un par de días, tenías hambre, estabas un poco deshidratada, y ano te quedaban fuerzas para gritar, pero casi nadie rondaba por aquel lugar, lo sabías. Yuna se había quedado con tu teléfono y cosas.

-es extraño que (T/N) se haya ido de un día a otro- conocías esa voz era Moriyama uno de los titulares

-Kise y Kasamatsu están que no los guanta nadie- oías la voz de otro de los titulares.

-ayuda, por favor alguien sáqueme de aquí!-reuniste todas tus fuerzas y gritaste.

-eh!?, una voz, podría ser…

-Moriyama-senpai si es usted, por favor-llamaste de nuevo

-(T/N)!- abrieron la puerta, y te encontraron en el suelo- ¿qué rayos, cómo es que estas aquí?-te tomo en sus brazos tú ya no tenías fuerzas para hablar.

-gracias-dijiste en un susurro.

No sabías cuanto tiempo estuviste dormida, pero sabías que ya no estabas en el instituto, por el aspecto y el olor a etanol sabías que estabas en el hospital, tu mirada vagaba por el lugar y como una pesadilla, ella estaba ahí, tus manos comenzaron a temblar como se las arreglaba para siempre estar donde tú estabas.

-vete-comenzaste a llorar-vete, ya déjame en paz, ya has destruido mi vida, me iré, lo juro, pero ya déjame de una vez-gritabas-hasta dónde quieres llegar, qué harás después matarme?

-me alegra que hayas comprendido, (T/N)-chan, pero no te exaltes, yo como tu querida amiga debo, velar por que no te dañes-reía sarcástica.

-…-la mirabas con angustia-vete, ya no me veras nunca más, vete.

-pensé aquella vez que te pulverice los dedos habías comprendido, pero ahora necesito que lo jures con tu vida, pues veras el que tu querida amiga Sora-chan este entera depende de ello.

-¿qué, de qué estás hablando?-tus ojos se agrandaron.

-pues veras, como aquella vez también llegaste al hospital, pensé que lo había conseguido, pero regresaste, así que ahora ne…

-¿Qué has dicho Yuna?-Kise estaba parado en el umbral del cuarto del hospital, había escuchado, gran parte de lo que te decía.

-qué es todo este escándalo la señorita (T/N) debe descansar por favor salgan- una enfermera llego en ese preciso momento, luego de oír tus gritos.

Estabas en shock Yuna tenía acaso a Sora-chan, le pediste a la enfermera un teléfono debías comunicarte con Kuroko para saber de tu amiga, pero al verte tan alterada, te propino un calmante y te dejo dopada.

Fuera del cuarto ya en la sala de espera Yuna trataba de huir de Kise, pero no lo logro, este la tomo fuertemente del brazo.

-qué es todo eso que le decías a (T/N), ¿qué tienes que ver tu con lo que le ha pasado a ella?- la miraba exasperado.

-yo, yo, no he hecho nada, yo- le temblaba la voz.

-responde, con la verdad!-le gritó.

Ya no podía seguir con sus mentiras, la mirada de Kise estaba calcinándola, cayó de rodilla y comenzó a confesar todo lo que había hecho, el odio de Kise era lo que menos habría querido, pero no podía seguir con aquella mentira, trato de pedirle perdón pero el simplemente la despreciaba cada vez más.

-Kise-kun, yo lo hice porque te quiero, ella no te merece, yo he estado siempre a tu lado, yo, yo…

-no, Yuna, tu no me quieres, solo necesitabas un nombre y sentirte poderosa-la miro desde arriba-solo provocas que me des asco-eso hiso que el corazón de la chica se oprimiera- ahora dime, Sora-chii está bien o debo llamar a la policía- eso asusto completamente a Yuna.

-eso fue mentira-rehuyó la mirada dorada del chico.

-muy bien, ahora Yuna, te alejaras de (T/N), si no quieres que vaya a la policía, que te harían?, una correccional, mmm quién sabe- ya no era ese dulce hombre que todos creían, era el chico que tu conocías y por supuesto Yuna nunca vería realmente.

Yuna salió corriendo del hospital, pero ya no haría nada más, después de todo Kise era famoso, y no sabrías realmente de todo lo que le hiso prometer el rubio.

.

.

.

Despertabas de los sedantes que te habían administrado, estabas aun exaltada.

-Sora-chan, debo llamar a Sora-chan- pero unos brazos te rodeaban.

-ya (T/N)-chii, ya todo paso, ya todo está bien-Kise te abrazaba y te susurraba cálidamente.

-no, Yu…Yuna dijo que Sora-chan…

-estoy bien (T/N)-chan, todo lo que dijo era para asustarte, en realidad te estuve buscando todo este tiempo- tu amiga apareció corriendo y abrazándote.

-SORA-CHAN!-no podías dejar de llorar, las palabras no salían coherentes, ella simplemente te mantenía abrazada.

-pues bien las dejo-Kise se alejaba.

-a dónde crees que vas Idiota- Sora le sujeto de la muñeca y le obligo a sentarse al lado de ti-ustedes dos tienen mucho de qué hablar, a mí me espera Izuki-senpai, y será mejor que ahora si se digan todo, o los golpearemos.

-así es (T/N)-san- como era de costumbre no habían notado a Kuroko.

Sora y Tetsuya salieron y les dejaron en un silencio como en tiempos pasados, él te miro profundamente y acaricio tu mejilla, estabas sonrojada por las lágrimas y por estar ahí con él.

-(T/N)-chii, lo sé todo, sé que no escribiste esa carta, bueno que solo seguías lo que te decía Yuna, también-tomo tus manos y las llevo a sus labios, donde las beso- se lo de tus manos, ay! (T/N)-chii, si tan solo hubieras venido a mí, si tan solo…

-tenía miedo, mucho miedo-le contestaste sin poder contener nuevamente las lágrimas.

-(T/N)-chii, dime es mentira que estas con Kasamatsu-senpai?, dime es otra de las mentiras de esa mujer- había acortado la distancia entre ustedes.

-…-le miraste a los ojos, brillaban, volvían a tener ese brillo-como si hubiera podido olvidarme de ti-fue tu respuesta, sonreíste.

Él simplemente te beso, cálido, dulce y amable como siempre, como en el pasado, se separaron para tomar un poco de aire, él te miro y junto su frente con la tuya, sin dejar de acariciar tu mejilla. Ninguno se percató que desde el umbral les miraba Kasamatsu, estaba feliz de verte bien pero de alguna forma también estaba un poco triste porque a lo único que podía aspirar junto a ti es a ser tu amigo. Le dio una última mirada y salió, no quería interrumpir su al fin tan querido reencuentro, él seguiría velando por tu bienestar junto con los demás.

-(T/N)-chii, ¿bailamos?-te pregunto con esa sonrisa deslumbrante que él tenía.

-claro-te pusiste de pie con un poco de dificultad con el carrito que tenía el suero junto a ti, Kise tomo tu cintura con delicadeza, tu llevaste tu mano que no tenía la vía de suero a so hombro, y comenzaron a danzar, una nueva lágrima rodo por tu mejilla, lo hiciste desde que ya no pudiste tocar piano no habías tarareado su melodía, esa que los unía. Estuvieron un rato bailando, pero te sentías un tanto cansada, por los sedantes todavía.

-(T/N)-chii, ven siéntate- te indico la cama- lo diré nuevamente (T/A) (T/N)-chii, ¿quieres ser mi novia?

-…-lo miraste nostálgica-si quiero Kise Ryota-kun, quiero ser tu novia, quiero estar junto a ti.

Se volvieron a besar, pero esta vez tenían público, habían llegado tus amigos, senpais y parte de tus compañeros de salón que habían escuchado, lo sucedido, claro no todo, pero algo. Ambos se sonrojaron y rieron ya no había por qué llorar, sí que habías sufrido, pero ya había llegado a su fin. Comenzarías ahora sí, que sí de cero comenzarías con quien más querías.

-por cierto (T/N)-chii, la próxima vez que juegue contra Seririn, tendrás que apoyarme a mí- hizo un mohín.

-oe, no te pases Ryota, idiota- le golpeó la cabeza Sora al rubio.

-vaya se te pegan las malas rimas de Izuki-senpai-comento Kuroko, a lo cual tu amiga también lo golpeo.

-prometo apoyarlos a todos-les dijiste, pero te acercaste al oído de Kise-pero si ganas o pierdes prometo premiarte o consolarte solo a ti-susurraste asiéndole enrojecer.

-es una promesa-te robo un fugaz beso y siguieron riendo.

Sí ya no había nada porque temer, todo estaba en su lugar. Todo ya estaba bien.

Fin

Y llegamos al final de esta historia, espero que quien la leyó le haya gustado no puse nada al principio por que lo olvide (ejejejejje) pero bueno espero haya sido del agrado de quien la leyó cariños para todos y nos vemos :)