Ahí estaba su Primera Teniente Riza Hawkeye, ojo de halcón, la mejor francotiradora del Ejército de Amestris, la hija de su maestro, la joven simple y reservada que abrió la puerta de su casa para recibirlo hace años atrás estaba ahora en un ajustado vestido largo de color negro que hacía resaltar perfectamente su test blanca y sus perfectas curvas, un tajo al costado izquierdo que revelaba una pierna una palma bajo su cadera dejando a la imaginación lo que venía más arriba; un escote tipo palabras de honor descubierto en el centro dejando un partículas escote en V que resaltaba sus atributos sin verse grosero en juego a unas zapatos de tacón en punta delicadamente sujetados por el talón. Su cabello estaba suelto y después del día prometido había crecido bastantes llegando hasta un cuarto de su antebrazo.
-General- escucho desde lejos
-General de Brigada- escucho más cerca
-General de Brigada Roy Mustang- escucho más fuerte sacándolo de su mundo de fantasía
-HA! Teniente….bue~ buenas noches- dijo totalmente aturdido
Es cierto que conocía innumerables mujer lindas…hermosas, pero cada vez que las veía en trajes de gala solo eran una pintura bastante bonita en el salón a diferencia de lo que tenía en estos precisos momentos frente a él. Probablemente la mujer más hermosa, no definitivamente la mujer más preciosa de toda Cuidad Central en el umbral de su departamento esperándolo a pasar, su pensamiento se vio interrumpido en instante que sintió un suave gemido y el pequeño peso en si rodilla izquierda.
-Buenas noches muchacho- se agacho para acariciar la cabeza del can quien lo recibió más que gustoso moviendo su rabo y entrar al interior del inmueble.
Imitándolo se disculpo y procedió a ingresar…
-Por un momento creí que no llegaría- escucho la voz de la mujer desde su espalda
-Lamento la demora….me distraje en el camino y – se volteo solo para ser distraído una vez más pero en esta ocasión por el sugerente tajo que revelaba la piel de su esbelta y larga pierna le sacaba cualquier palabra que pudiera articulas para disimularlo y desviar la vista de ese panorama distractor reviso su reloj de plata comprobando que estaba 15 minutos retrasado de la hora que acordó pasar por ella y agregó- lo lamento
-Descuide, iré por mi abrigo- dijo, mientras pasaba- puede sentarse si gusta, vuelvo enseguida- y desapareció tras una puerta que de seguro sería de su habitación
Soltó un suave suspiro y relajo sus hombros que permanecieron tensos en presencia de ella en el instante que dejo la habitación, ¿cómo era posible que se hubiera quedado en blanco así como así? Miró al can que se encontraba recostado en una esquina de la habitación
-En verdad soy tan tonto?- pregunto de forma irónica consiguiendo como respuesta solo el movimiento de cola de Black Hayata- Supongo que ese es un sí, verdad?
-Pero solo un poco- habló una voz a sus espaldas.
Y ahí estaba de nuevo pero en esta ocasión con su cabello recogido en su acostumbrado pasador y con un abrigo azul índigo en su brazo. -"Se ve hermosa"- Ese era el único pensamiento del General en cuanto vio a su Teniente junto al marco de la puerta y se acercaba a paso tranquilo pero firme a un mueble junto a la puerta rebuscando en uno de los cajones para sacar una correa.
-Si no le importa General, debo llevar a Black Hayate con la casera para que cuide de él mientras salimos- dijo mientras se agachaba para poner la correa al pequeño can junto a ella dejando ver un poco más de su pierna gracias al vestido.
-"NO! No no no no no no no! Es tu SUBORDINADA!"- se reprendió mentalmente ante la imagen de esa mujer acariciando a su perro frente a él, con ese vestido que solo resaltaba sus curva ocultas bajo su uniforme –"pero es una mujer…..que por cierto, es la única que te ha soportado durante año"- dijo una voz en su cabeza – "pero la lay de con~"- respondió – "AL CARAJO LAS LEYES! ….no están de servicio en estos momentos, ¿Qué tiene de malo que un hombre salga con una mujer como ella? Acaso vas a sacarte los ojos?"- Lo reprendió su voz interna-
-General?- ya era la tercera vez que lo llamaba y sin respuesta
-Discúlpame- dijo mientras se adelantaba a la puerta para abrirla galantemente
Salieron del edificio y caminaron una cuadra para detenerse en una puerta de una pequeña casa bien cuidada pero nada ostentosa, Riza toco el timbre para ser recibidos por una mujer mayor
-Ha~ Risa-chan….qué bueno que llegas- hablo la mujer mientras reparaba en la presencia del hombre unos pasos tras su joven arrendataria- veo que traes buena compañía, ¿es tu novio?-
~0~
Después de unos 20 monitos tratando de convencer a la cacera de Hawkeye de que él no era su novio, a petición obligada por parte de la misma Riza, regresaron su carro para continuar con el camino a la sede de Central; por algún motivo las palabras de la anciana no eran del todo desagradable… estaba comenzando a tener una corazonada de que sus palabras no lo dejarían en paz durante toda la noche
"Coronel no cree que es una joven encantadora….de seguro será una compañera para toda la vida sin igual si alguien se gana su corazón"
Aquí nuevamente reportándome el entrar a clases la semana pasada de mantuvo algo ocupada y me desaparecí nuevamente…pretendo terminar esta historia antes de que comiencen a bombardearnos con pruebas, trabajos y cuanta tontera se le ocurra a los profes, les digo de verdad que todos los psicólogos están locos créanme :
Buena….ideas, tomatazos y lo que gusten siempre es bien recibido
Gracias por leer :3
