ACLARACIÓN: Como no me gustó nada el título que le puse al inicio, lo cambié, pero no se preocupen, sigue siendo el mismo, aunque con otro nombre
Fantasía de cuento de hadas
Capítulo 3: Golden Gates
Türkis condujo a Lyzerg y a Morphine por el bosque con un buen entusiasmo, ellos se quedarán a ayudarlos como puedan, y eso es justamente lo que estaban esperando esas hadas, para que el malvado Darkness las deje de una buena vez. Durante todo el trayecto, han estado siendo observados por ese mismo diablo, los veía a través de una bola de energía condensada que salía de un caldero con forma de manos momificadas, el cual estaba en el centro de ese sitio, todo el lugar era una especie de salón de trono gótico redondo que hubiera sido la sede de una gran fiesta, el centro de un campo de batalla y un huracán pasaran consecutivamente, en otras palabras: se caía en pedazos, pero gracias a que los poderes de ese hombre aumentaban con gran consideración, se mantenía en pie. En frente del trono, pasando por el caldero y pegado a la pared, estaba la reina llamada Regenbogen (1), ésta vestía de un largo vestido de noche con los colores del arcoíris pero en tonos pastel en la parte de la falda, de la cintura para arriba es blanco con detalles que se asemejan a una princesa inglesa medieval, su cabello le llegaba a media espalda, lacio y con una ligera curva en las puntas, de color ceniza recogido con una diadema en forma de alga marina color azul cielo, sus alas son idénticas a las de una libélula, ella permanecía inmóvil, muy al estilo de la bella durmiente, sólo podía escuchar las voces que habían a su alrededor, pero ella no podía hacer nada. Darkness al ver que se aproximaban a la siguiente puerta, se puso a dar vueltas sin parar alrededor del caldero, debía pensar en un plan para permanecer en el trono por más tiempo, sin embargo, no le venía nada bueno para usarlo en contra del joven inglés:
.- Es increíble que hayan llegado tan lejos – Se dijo a sí mismo deteniéndose en cierto punto de sus vueltas - ¡Si ese estúpido se fusiona con el alma del medallón tengo pocas probabilidades de seguir con la corona! – Dirigió su mirada a la bola de energía que seguía mostrándole esa escena tan alegre
Se le quedó viendo un buen rato, hasta que se le estaba ocurriendo un plan, quizá no el más fuerte, pero sí uno de sus más macabros: Debía observar su pasado, si hay algo que lo haga enfadar o sentirse impotente, entonces lo endiablaría aún más. Lo único que quedaba era esperarlo para darle en donde más le duele, y gran esfuerzo
.- Puede funcionar – Comentó – Ahora usted será testigo de dos esperanzas muertas majestad, espero que le disguste el escenario – En su rostro se formó una mueca retorcida en sed de poder y ambición, se volvió a sentar en su trono y comenzó a perfeccionar sus planes
Simplemente debía enfrentar con malicia a ese joven de ojos esmeralda, no de forma violenta, sino más bien estratégica, de esa manera, podría tener la oportunidad de verlo morir lentamente, un placer sin duda alguna espantoso…así es el rey oscuro Darkness.
Mientras tanto, los tres héroes estaban con un impulso positivo, que los estaba llevando a superar cualquier cosa, no importa cuál sea, sobre todo Lyzerg, quien al parecer, por fin estaba dándose cuenta de que cuenta con el poder suficiente para poder lograr todos sus objetivos; el camino sí era un poco extenso, pero eso no fue suficiente para cansarlos, al contrario, estaban más ansiosos cada vez, se podía ver reflejado en la sonrisa de triunfo que llevaban en sus labios. A medida en que se acercaban más a aquella puerta de la que les ha mencionado Türkis: el escenario se volvía azul y la neblina anterior desaparecía, entre los árboles se encuentran con más frecuencia los sauces llorones que terminaban en hojas hechas de oro, iban apareciendo destellos de color blanco que estaban estáticas pero titilaban como estrellas en el firmamento, el joven británico las vio en conjunto con lo demás, estaba simplemente maravillado, jamás ha creído posible que algo así pudiera existir, Morphine en cambio, cada vez que se adentraba más en esos bosques, no dejaba de cosquillearle la idea de conocer todo eso, a lo mejor porque es hada y tienen un vínculo especial entre ellas aún cuando no se conozcan físicamente. Los tres siguieron avanzando por ese sendero y llegaron a una pequeña cueva que salía dela tierra, la cual estaba decorada con cuerdas delicadas de oro blanco, el peliverde y el hada rosada miraron con desconfianza el interior húmedo y con musgos por todas partes, además de tener raíces y piedras por todos lados, o al menos eso es lo que alcanzaban a ver porque la cueva era la típica tenebrosa llena de neblina y oscuridad, ambos voltearon a ver al hada de cabellos azules que sólo sonreía con tranquilidad:
.- Esto es todo lo que puedo hacer – Dijo con algo de pena de no poder hacer más
.- Bueno pues…andando Morphine – Comentó algo inseguro el joven comenzando a adentrarse en la cueva, pero antes de seguir, Türkis los ha interrumpido
.- No tienen por qué tener miedo – Los dos voltearon nuevamente – Recuerda que nuestro sacerdote te ha escogido y te ayudará siempre que lo necesites – A pesar de no tener ni una idea de lo que pasarían, esas palabras les dieron confianza a los ingleses
.- Gracias Türkis – Habló Morphine haciendo una reverencia, imitada por su amo
.- Sólo caminen todo de frente para cruzar este lugar – Hizo una pausa breve – Buena suerte a los dos – Alzó su brazo en forma de despedida
.- Gracias – Respondió Lyzerg adentrándose por fin a la húmeda cueva
Apenas desaparecieron en la oscuridad, el medallón vibró un poco, la flor de piedras preciosas comenzó a iluminarse hasta tener la función de una linterna grande porque todo lo aclaraba. El trayecto fue mucho más fácil de lo que parecía en un principio, además de la luz que colgaba del cuello del ojiverde, las piedras de la cueva les facilitaban el camino, porque las del suelo servían como un contorno de un sendero, mientras que las de las demás sólo eran de adorno, que escaseaban al igual que las raíces y el musgo cada vez más a medida que avanzaban; hasta un punto en que en lugar de piedras, se presentaban pequeñas luces doradas como luciérnagas, la neblina se disipó sólo un poquito porque con las luces creaban un hermoso efecto Tyndall (2), no sólo era eso lo que estaban observando, en la parte del techo de tierra, estaban además de raíces, unas algas color oro que se mecían con toda la tranquilidad del mundo, con una delicadeza exagerada estaban meciéndose hacia la dirección opuesta a la que Lyzerg y Morphine se dirigían, sin embargo, no se detuvieron para observar lo hermoso que estaba ese lugar, siguieron con el recorrido para llegar a la parte oeste del reino.
Por todo el camino se encontraron: escaleras de tierra, montículos, rampas, lodo, trampas de piso, y varias veces el camino se partía en dos o en tres, sólo tuvieron un poco de problemas para elegir la ruta, por supuesto que contaban con la ayuda incondicional del sacerdote, él se encargaba de mover su medallón a un lado o al otro para guiarlos por el indicado, fuera de esa complicación, nada más. Al final del camino, se encontraron con una puerta de madera antigua, quizá hasta podrida porque se ve demasiado gastada, la aseguraban un montón de enredaderas gruesas como troncos, tenía un par de pomos muy refinados, en el pomo derecho estaba una clase de cerradura, el peliverde se acercó a ese objeto, lo giró, lo jaló incluso lo empujó, pero nada funcionaba, intentó con el otro y tuvo los mismos resultados: se resistía a abrir; por obviedad necesitaban una llave para poder pasar, Lyzerg trató de encontrar una clase de llave con la mirada pero no encontró nada, además, aunque la encontrara, persistía el problema de las enredaderas, pensó que lo mejor sería encontrar algo para cortarlas y luego ocuparse de la llave, encontró una piedra tipo lanza, con la cual intentó una y otra vez siquiera hacer un surco en una de las hierbas, varios intentos después consiguió con éxito una abertura bastante grande, pero no es en las enredaderas, sino en su mano, la presionó tanto que antes de cortarlas, se lastimó la palma y parte de los dedos, soltó la piedra casi azotándola contra el piso, brotando así la sangre a montones, por eso Morphine se alarmó de tal manera que desesperada buscó algo para cubrir las heridas y evitar una infección, aunque sólo atinó a arrancar una de las algas de la parte de arriba, colocó un trozo sin romper la planta encima de la hemorragia de la palma, justo apenas terminaba de cubrirla, el chico sintió que la cortada sanaba de inmediato, con su otra mano, retiró un poquito al hada que hizo caso algo preocupada, al mirar la palma, ésta se encontraba muy bien, como si nada hubiese sucedido, trataron lo mismo con los dedos y los curó también. Ahora el problema era la bendita llave para abrir la puerta, hasta que miraron al medallón, que se movió un poco, cambiando su color blanco a uno dorado con destellos de diamantes, poco a poco se elevó por cuenta propia, suspendido en el aire, redujo la luz hasta tener el grosor de un alambre, tan delgado que cupo a la perfección en la cerradura aquella, un sonido de campanillas se hizo presente, instantes después, las enredaderas comenzaron a iluminarse con unas finas líneas irregulares que salían del medio hasta los extremos, y daba la ilusión de que llevaban alguna especie de líquido a algún sitio; un buen tiempo más tarde contemplando ese espectáculo, las hierbas se comenzaron a esconder entre la tierra liberando la puerta, después de todo, esa era la llave que estaban buscando hace un momento. Al terminar, todo parecía estar en orden excepto que aún no han salido de la cueva, la luz volvió a su antigua iluminación, así que el chico se acercó para poner sus manos en ambos lados de la puerta y empujarlas, funcionó, aunque tuvieron que cubrirse la vista del tremendo resplandor, después, se percataron de un paisaje sobrenatural de extrema belleza al igual que rareza.
Era casi un panorama de un jardín digno del imperio más grande que pudo haber existido: Había un camino de rocas de mármol planas, los pastos eran de color oro, las hojas de los sauces llorones eran láminas de dicho metal, aunque tenían la textura y forma de una hoja orgánica, sus troncos eran cafés, en la base de éstos, habían unas bancas blancas de diseño victoriano; por donde quiera que uno voltease, habían cerros y montañas pequeñas, éstas últimas eran cafés; de vez en cuando podían toparse con una que otra fuente hecha de roca caliza con forma de roble, de sus ramas y hojas salía el agua más cristalina y pura que pueda encontrarse (NA: Bueno, en ese reino, toda el agua es así de fresca); los cielos eran dorados claro con blanco, dando la impresión de estar siempre en un atardecer. Los dos se quedaron asombrados, el paisaje era único y obviamente mágico, tanto esplendor en un mundo, ya juraban que era imposible encontrar algo que ya conocían en su mundo. Se adentraron al lugar, donde el olor a hierbas los dejó más entusiasmados, no paraban de sonreír con aquella majestuosidad, se miraron uno al otro con un gesto de alegría antes de correr ese camino, anhelaban explorar ese mundo completamente distinto al que estaban hace unos momentos; hasta que por sus mentes pasó una idea: Alguien debe vivir allí; así que detuvieron su festejo a analizar el panorama, miraron por los alrededores, sólo el viento colándose por los árboles y el sonido del agua en movimiento estaba presente, así que caminaron por ese sendero en busca de alguien que pudiera orientarlos; caminaron por un largo trayecto, hasta que giraron en un pequeño cerro, a la vuelta estaba una casa humilde, ésta era de diseño clásico, hecha de yeso y madera, el tejado era café con una chimenea humeante, las paredes blancas y ventanas por doquier, pensaron por un instante que allí había alguien que pudiera orientarlos en ese terreno, caminaron por el mismo camino que conducía a la entrada, Lyzerg alzó un poco tímido la mano para verificar que hubiera alguien adentro, el hada rosada se escondía ligeramente detrás de su hombro, no hubo ni si quiera la necesidad de tocar la puerta, porque los ha recibido un hada delgada de tamaño humano con un vestido de noche blanco con detalles dorados en forma de flores, su cabello corto con pequeñas trenzas, sus orejas puntiagudas y su rostro angelical con marcas en forma de curvas y espirales le daban un aspecto joven. Los británicos se han quedado de nuevo sin habla, el hada les sonreía cálidamente se hizo a un lado para dejarles el paso al interior de la casa:
.- ¡Hola! ¡Bienvenidos sean a "Golden Gates"! Esta es mi humilde casa, pero también es suya – Se escondía detrás de la puerta cada vez más
.- Em…Muchas gracias… - Mientras entraba, el joven hizo una seña para que le dijera su nombre
.- Heiligabend (3) – Hizo una breve reverencia antes de que los visitantes
Al entrar estaban en primer lugar, en primer lugar estaba el comedor, hecho de troncos de árbol y decorado con flores y frutillas, la sala estaba después, constituida del mismo material, hechas tal y como si fueran una sala de lujo, del lado derecho desde donde lo veían y en frente de la sala, estaban las escaleras hehas de tierra y tienen una apariencia casi exacta a la de la caverna en la que se encontraban hace unos momentos, los barrotes eran hechos de oro blanco y tenían forma de hojas de laurel; miraron a su lado izquierdo y estaba una puerta pasando por el comedor, sin duda, era la residencia de una familia amororsa. Se adentraron en la vivienda observando todo lo que podían, el más maravillado de los dos era Lyzerg, ya que antes de quedar atrapado en ese mundo, tenía la firme creencia de que ese tipo de lugares sólo existían en los cuentos de hadas, Heiligabend cerró la puerta detrás de sí, flotó en frente de los invitados brindándoles una sonrisa:
.- Siéntense y esperen, les traeré algo de comer – Y voló a la puerta del lado izquierdo, que era la cocina
Los otros dos sólo se sentaron a esperar en el comedor, sintiéndose extrañamente relajados, y al mismo tiempo, tuvieron la sospecha de que ese lugar ya lo conocían, aunque era evidente que no era así, Morphine se acercó al centro de mesa a ver los distintos tipos de frutillas, por alguna razón ya las conocía, a pesar de tener un aspecto de frutas que conocemos, esas tienen funciones distintas, como por ejemplo: las fresas de esa canasta hacían que la piel se volviera más suave con sólo un mordisco, las naranjas eran muy dulces y con tan sólo probarlas, uno podría sentirse más vivo y fresco, como si acabase de salir de un baño de agua tibia, cosas como esas las conocía a la perfección el hada de ojos rosas sin entender la razón. Lyzerg la observaba tranquilo y feliz, estaba calmado de poder estar con ella, de lo contrario, se sentiría muy solo, y por algún motivo, él tenía la sensación persistente de haber estado en ese lugar, como si fuera su propia casa, aunque siempre se decía que era ilógico, puesto que seía probablemente su única visita; luego, regresó Heiligabend con una especie de charola francesa(4), al levantar la tapa, dejó al descubierto un par de tazas en forma de flor y un pastel de vainilla ya partido en trozos sólo para ponerlo en otros platos, les dejó a cada uno sus tazas y un pedazo de pastel, estaban casi listos para comer, excepto que no tenían bebida, las tacitas estaban vacías y eso les extrañaba hasta cieto punto:
.-¡Ah! Mis disculpas, es que siempre gozo de servir el té – Se justificó el hada mayor apenada, después hizo un movimiento con su mano, atrayendo cuatro campanillas azules que venían en forma de vasos flotando por el aire – He preparado un poco de leche de jazmines, espero que te guste – Dos de las flores se han puesto de ambos lados de las tazas de cada quien, al inclinarse, dejaron caer un líquido ligeramente amarillento y de apariencia cremosa
.- Todo se ve delicioso, eres muy generosa, gracias – Dijo Lyzerg sonriendo mientras tomaba su taza
.- No es nada, además, debiste estar hambriento, es lo menos que puedo hacer por tí – Comentó dejando sorprendido a los dos, ninguno se había dado cuenta de que el chico no ha ingerido suficiente alimento (NA: Ni yo tampoco, ¡GOMEN LYZ! T^T)
.-Etto...bien, pues...gracias de nuevo – Dio un sorbo al té, pero en su boca era casi como una crema dulce, pero refrescante y saciante
.- Está delicioso ¿No lo crees Lyzerg? – Morphine ya había tomado ya media taza cuando le preguntó a su amigo
.- Ya lo creo Morphine – Comió un poco de su pastel
Heiligabend quien estaba contenta de tenerlos en su casa, miró de pronto el medallón que colgaba de su cuello, de inmediato recordó al sacerdote que lo portaba, cruzó por su mente la situación de ese mundo: El brujo, la reina, y la agonía del reino; su gesto permanecía congelado en sorpresa y conmosión, ella estaba creyendo firmemente que ese medallón se había perdido para siempre, "¿Él puede ser el elegido por nuestro Respekt?" Pensó, como necesitaba saber si estaba en lo cierto, tendría que acompañarlos su hijo para comprobarlo, porque tiene un muchacho. Lyzerg al terminar de comer, agradeció el servicio de nuevo, y al levantarse de su asiento, notó cómo el hada mayor miraba fijamente el objeto que traía consigo, ante eso sonrió con calma, tomó el sol con una de sus manos, la alzó y comenzó a justificarse:
.- Este medallón es prueba de que este lugar necesita ayuda para salir de las tinieblas de un loco, el sacerdote me ha elegido como el que lleve a cabo esa tarea, por mi parte, soy demasiado débil, sin embargo, he aceptado la misión, es por eso que estamos pidiendo ayuda para guiarnos en estos rumbos, para movernos y salvarlos a todos ustedes – Sus palabras se traducían a impotencia, pero su voz indicaba seguridad y fortaleza
.- Entonces…tú debes ser Él…aquél que puede vencer cualquier cosa si se lo propone – Heiligabend estaba esperanzada de la libertad
.- Bueno, no puedo vencer todo, pero si me propongo las cosas, las cumplo – Corrigió el ojiverde con algo de modestia
.- Bien, no creo que conozcas este lugar, me encantaría mostrártelo a detalle, pero debo ocuparme del hogar – Puntualizó la pobre con pesimismo
.- No te preocupes, buscaré a alguien más, con permiso y gracias por tu hospitalidad – Lyzerg le indicó a Morphine que debían salir, hasta que Heiligabend los detuvo
.- Por eso les confío a mi hijo – Con eso, ambos la voltearon a ver sorprendidos
.- ¿Tu hijo? – Morphine preguntó sorprendida
.- Sí, y es bueno con los demás, iré por él – Voló por encima de las escaleras para llegar al piso siguiente
Mientras tanto, los otros dos se quedaron mirándose el uno al otro, por la actitud de Heiligabend llegaron a la conclusión de que estaban desesperadas esas hadas, a tal grado de tratarlos como reyes y mostrarles todo lo que hay y lo que deben saber, y eso fue suficiente para reafirmar la decisión de romper con la inseguridad de ese mundo. Un minuto después, el hada de cabellos plata apareció de nuevo con un joven que al parecer tenía la misma edad de Lyzerg, éste tenía las mismas alas que el hada mayor, era del mismo tamaño del joven británico, se vestía como duende, su camisa y zapatos era cafés, sus medias eran blancas, y traía detrás de él, una bolsa donde guardaba un montón de flechas y un arco (NA: Es casi igual al que tiene Peter Pan de Disney, pero sin Campanita), sus cabellos eran igualmente cafés, su piel blanca y ojos magenta eran sus características, nada parecido a su madre, pero igual, no se veía mala persona; él los miró y se quedó impresionado de poder verlos, se acercó para observarlos mejor, hasta que su vista se detuvo en el sol que colgaba del cuello del ojiverde, por esa razón es que se hizo para atrás para hacer una reverencia, los otros dos lo miraron algo extrañados, a pesar de ello, aún no podían ni deberían sentirse superiores ante cualquiera:
.- Levántate por favor, podrás hacerlo si y sólo si conseguimos derrotar a ese idiota – Condicionó el inglés algo apenado, pero el otro hizo caso
.- Pero es un gran honor verte – Se excusó el hada joven, su voz era grave, pero suave a la vez - ¡Qué diablos pasa conmigo! – Ese grito asustó a los presentes - ¡Aún no me presento! Me llamo Zwielicht(5), si hay algo en lo que te pueda servir, sólo pídelo – Dijo el joven de traje café, a lo que el pelivede sonrió y miró con fuerza y seguridad al hada
.- Por favor, llévanos y muéstrame este sitio, es posible que una guerra se aproxime, y por eso... – Explicó algo serio, pero no severo
.- Desde luego, madre – Se dirigió a ésta – Regresaré más tarde – Ella sólo sonreía
.- Claro, estaré esperando – Sólo pudo responder eso
.- Andando entonces, Morphine – Lyzerg se dirigió a su compañera, quien sólo asintió
Así, los tres se enaminaron por Golden Gates, descubriendo sitios donde es bueno que se lleve a cabo una pelea sin riesgo de poner en peligro a terceros, un ejemplo de ello sería una llanura en la cima de algunas montañas que les dicen Walls der Götter(6), lugares seguros donde refugiarse y descansar, incluso guaridas subterráneas para pasar a otras regiones, todo eso se encargaba de mostrarles el hada ojimagenta, quien entusiasmado también bromeaba un poco para desahogar ese sentimiento tan vivaz. Entre tanto, Darkness estaba afinando los detalles de su plan para ponerlo en práctica contra el joven británico y su pequeña pero indispensable amiga y compañera, ya que faltaba muy poco para la batalla que sería una nueva etapa en la historia en ese mundo...
Continuará...
Puertas de oro
( 1 ) Arcoíris en alemán
( 2 ) Es mi fenómeno favorito, si no saben qué es, tecleen eso en su buscador de imágenes para que sepan jeje
( 3 ) Heiligabend Nochebuena en alemán
( 4 ) La verdad es que no tengo la más remota idea de cómo se llame el domo ese de metal que utilizan para cubrir los platillos antes de servirlos, sobre todo los franceses, si alguien sabe su nombre y es tan amable de decirme, se lo agradeceré por todo el fic y más ^_^U
( 5 ) Crepúsculo en alemán
( 6 ) Paredes de los dioses en alemán
Creo que los nombres para los personajes son menos que estúpidos al igual que el final, pero no se me ocurría nada más, aunque no lo crean, sí lo traduje al alemán. Gracias a todos por leer, la verdad es que tanto aquellos que esperan la actualización del fic, yo quiero actualizarlo, en fin, como siempre he andado del tingo al tango bailando Gangnam Style XD, nah, me canso muy rápido, bueno, agradezco a:
MEAM-neko n.n: Bueno, la verdad es que sí escribí rápido, porque mi notebook se quedaba sin batería, pero ya quería actualizar, trataré de escribir correctamente a partir de ahora. Y…no, la verdad es que no hablo latín, a duras penas inglés, francés, japonés y español jajaja (XD), el traductor me complicó las cosas y tiene más espacios como me mostró ó_ò. Gracias por tu review ^^, eso sí es afición jajaja, me alegras la vida nena.
Haruto: Me enfermó el paisaje monótono, y para colmo, las hadas esas no conocen siquiera el naranja ¬¬
Lisbeth: Es que el dorado es el color más común para el oro
Gracias de nuevo por tu review, a los demás por tomarse la molestia de leer este fic y nos leemos próximamente. "Si quieren dejarme un review déjenlo, y si no, pues no lo dejen"
¡HASTA EL CAPÍTULO 4!
