Esta será pues la primer historia que hago de Man XD espero que no quede tan chafa como pienso TT ...

Sera un UA, con sangre, vampiros, historias antiguas, bla, bla, bla, bla, bla, pero dejando eso hace ... iniciemos con la historia!

P.D.: Más adelante Yullen! shonen-ai , el yaoi .... no se me da bien je je je TT en serio.

ahora que esyot de vaciones podre subir los capis mas rapido u.u o eso espero... mientras la poca inspiracion que tengo no se me vaya todo estara bien...

Capitulo 4

Pasados dos días, Allen había decidido mudarse con Kaze y los demás, a lo que Akari se puso sumamente feliz. Kanda… seguía durmiendo plácidamente.

Como cada mañana Allen se ejercitaba en compañía de Akari quien contaba los ejercicios que hacía.

-Allen ya son las 500 flexiones- sin dejar de abrazar a su osito de peluche.

- gracias Akari- sonriendo.

- toma- dándole un vaso con agua.

- ¿Kaze no ha regresado?

- aun no…- parándose- iré a ver a Kanda- entrando a la casa.

Allen borro su sonrisa para darle paso a un rostro serio, Kaze le había comentado que posiblemente el sueño tan largo de Kanda se debía al ataque que le había hecho el otro Allen, eso lo preocupo de muchas formas, pero Akari lo convencía para que se mudara con ellos.

No tuvo muchos problemas con Flon y Yuri, a pesar de la última acusarla de mil y una cosas malas que había cometido en secreto para querer huir de esa casa y que no lo encontraran.

Pasados unos minutos, Akari no regresaba así que decidió subir a ver que pasaba, la puerta del cuarto de Kanda estaba abierta y Akari no había entrado aun.

-¿Qué pasa Akari?

-…..- señalo el interior de la habitación.

Allen miro dentro y se encontró con la sorpresa de que Kanda estaba rodeado por una sombra negra, al darse cuenta de la presencia de los menores, giro sus ojos rojos hacia ellos, unos colmillos blancos sonrieron para después dejarse ir contra ellos dos, Allen salió de su trance y alejo a Akari de la puerta pero al sombra se apodero de su cuello con sus manos.

-¿eres humano?- sonó sorprendida la voz.

- esa voz…..- dijo Akari- ¿Rack?

- hola Akari- sonrió- tanto tiempo- dejando a Allen- lo siento de verdad- frente al Moyashi.

-……..- tosiendo por la presión que tenía en su cuello.

- ¿Por qué estabas en la habitación de Kanda?

- estaba revisándolo, Rido me contacto y me pidió que viniera.

La sombra a su alrededor se disipo, dejando ver a un joven de cabello rubio y ojos azules, uno cubierto por un mechón de su propio cabello, por su apariencia debía tener la misma edad que Kanda.

-tú…- viendo detenidamente a Allen.

- ¿sí?

- tú…- sonriendo- ¡eres muy lindo!- abrazándolo.

- ¿eh?- con cara de sorpresa.

- no puedo creer que estés con alguien como Kanda- tratando a Allen como si fuese un gatito- yo te daré cosas mejores que ese muchacho insensible.

- Rack…- con un aura oscura a su alrededor- deja al pobre de Allen en paz- tomándolo del cuello de su chamarra- aleja tus cosas pervertidas de él- lanzándolo a otro lado.

- ¡no tengo la culpa!- "volando"

Allen solo miraba esa escena divertido y con una gotita de sudor en su nuca.

-no te preocupes Allen yo te defenderé de ese pervertido- sonrió.

- ¿eh?- sonrió nuevamente.

Cuando Rack regreso de su inevitable viaje.

-bueno y ¿Qué paso con Kanda? Nunca lo había visto en ese estado- serio.

- pasaron muchas cosas.

-…..- el rostro de Allen se entristeció de sobremanera.

- entiendo- viendo a Allen.

- fue mi culpa- susurro para cerrar sus puños.

- lo dudo peque- dijo alegremente- Kanda es más difícil que una puerta con candado y sin llave.

- ya te lo habíamos dicho Allen, Kanda no ha bebido sangre desde hace tiempo y eso lo debilita.

-…….- no creía esas palabras.

- y hablando de eso…- viendo a Akari- ¿Por qué tienes esa apariencia?

- ¿ah? Bueno pasaron unas cuantas cosas- rio.

- ¿Akari se rio?- pensó sorprendido Allen.

- tu apariencia nos es esa… tu no tienes 10 años ¿o sí? Yo recuerdo que tienes cerca de 21.

- ¡cállate!- molesta- tome prestado este cuerpo en lo que el mío se recupera.

- ¿prestado?- confundido.

- veras una de las habilidades del elemento viento es poder cambiar de cuerpo cuando lo desee.

- es decir puedo poseer otro cuerpo si lo deseo pero… debe estar sin vida.

- eso quiere decir que…

- sí, el cuerpo de esta niña murió hace unos años… pero murió por una enfermedad, no me atrevería a asesinar a una persona- sonrió.

- es verdad… tengo que hablar contigo Akari.

- iré a ver como esta Kanda- levantándose.

- gracias Allen- dijo Akari.

Cuando Allen se fue.

-Kanda no está mal, pero hay algo que me preocupa- poniendo semblante serio- esa herida que tiene… no ha sanado por completo, a pesar de no ser visible, sigue ahí.

- lo sé… es extraño pero…- viendo la mesa.

- cuéntame todo lo que ha pasado.

- promete que no dirás nada, Allen está muy afectado con eso, no es su culpa, pero no quiere entenderlo… por parte fue culpa de Dan por confundir a Kanda de esa manera.

- no te preocupes no podría odiar al lindo Allen- sonrió pervertidamente.

- no dejare que te le acerques- viéndolo de forma asesina.

Arriba, Allen estaba sentado a un lado de la cama de Kanda.

-…….- viendo el suelo como si fuera lo más interesante del mundo en ese momento.

A la mente de Allen llegaron las imágenes de su otro yo, sonriendo de forma sádica y sus ojos… llenos de deseo por asesinar.

Un sonido lo despertó de esos recuerdos, dirigió su mirada a Kanda y sus ojos se abrieron de la sorpresa.

-¿Kanda?

-…. Moyashi- un poco adormilado.

-………- sonrió.

Por alguna razón Allen no resistió el impulso de abrazar a Kanda, quien despertó completamente al sentir al Moyashi tan cerca de sí.

-¡Moyashi!- molesto- ¿¡qué demonios crees que haces?!

- me da gusto…- sin dejar de abrazar a Kanda.

-……- sintió una cálida humedad en su cuello donde el Moyashi tenía su rostro- Moyashi.

Allen se percato de lo que hacía y solo pudo separarse de Kanda con las mejillas rojas.

-ya te volviste loco Moyashi- dijo burlonamente.

- cállate Bakanda- molesto pero con sus mejillas rosas.

-……- sonrió levemente.

Unos pasos se acercaron a la habitación, Akari abrió la puerta y se sorprendió mucho de ver a Kanda despierto, al igual que Rack. Después de un rato los cuatro estaban en la sala esperando a Kaze.

-Kanda no cambias- a un lado de Allen.

-……- no dijo nada.

- bueno sigue con esa actitud y yo me quedare con Allen- abrazándolo como si fuese un muñeco de peluche- ¡oíste mío!

- haz lo que quieras con el Moyashi, no es de mi importancia lo que le pase- cerrando los ojos.

- y todavía que Allen se preocupa por ti….-en tono reclamador- eres despreciable Kanda.

- lo que digas- dándole el avionazo.

- ¡no me des el avionazo!- molesto.

- ¿pueden calmarse?- dijo molesta Akari.

- sí, lo siento- o.o con miedo.

- es verdad Kanda, Allen te cuido más que nosotros- viendo a Kanda- tan siquiera dale las gracias ¿no?- sonrió.

- yo no le pedí que me cuidara.

-……- bajo su mirada triste.

- pero Kanda…

- avísenme cuando Kaze regrese- retirándose.

Cuando Kanda se fue, la sala quedo en silencio.

-¿Qué estará haciendo Kaze?- pregunto Rack.

- en este momento debe estar hablando con ella.

- eso espero.

En otro lugar, las paredes dejaban pasar un frio helado por todo el lugar, las ventanas con barras metálicas en su exterior como protección, los pasillos solitarios, con mesas de madera, con adornos sobre ellas, algunos faroles en la pared iluminaban el camino, puertas a los costados; frente a él una gran puerta de color cobre, entreabierta.

-Kaze… me da gusto que vinieras- sonrió.

- solo vine para pedirte un favor.

- ya se… es sobre ese chico Allen ¿no es así?

- si…

- puedes traerlo mañana- limpiando sus instrumentos de metal.

- ¿tan pronto?

- los reportes que me mandaron… me preocupan.

- entiendo…- bajando la mirada.

- además el cuerpo de Akari está listo, puede dejar de usar el de esa pequeña niña en cuanto lo desee. Así que con más razón deben venir.

- de acuerdo… estaremos a primera hora aquí.

- los esperaremos.

En la noche, Allen salió y se sentó en la banquita que estaba a un lado de la puerta.

-Allen… ¿Qué haces aquí a esta hora?- pregunto Kaze.

- hola Kaze- sonrió levemente- no podía dormir es todo.

- mañana debemos madrugar así que no te develes mucho ¿de acuerdo?

- no te preocupes.

Kaze entro a la casa y se fue a dormir, el lugar al que irían estaba un poco retirado.

-Mana…- susurro mirando las estrellas.

Pasaron unos minutos más y Allen decidió entrar a la casa, comenzaba a hacer más frio de lo normal, en el pasillo se encontró con Kanda.

-¿Kanda?- ladeando su cabeza, pues el japonés estaba recargado en la puerta de su habitación.

- toma- aventándole una cajita roja con un listón verde.

- ¿Qué es?- atrapándolo y viendo que era un regalo.

- solo lo hice por Akari- mirando a otro lado.

- ¿un regalo?- parpadeo varias veces.

- por la navidad y… tu cumpleaños- dirigiéndose a su habitación.

- gracias Kanda- sonrió.

-…..- lo miro de reojo para después entrar a su habitación.

Estando sentado en su cama, Allen abrió el regalo de Kanda, encontrándose con un reloj de bolsillo con una cadena, de color plata, al abrirlo se escucho la melodía que Kanda tocaba siempre, esa que tanto le había gustado, ahora que lo pensaba Kaze ya le había enseñado lo básico del piano ya solo faltaba que Kanda le enseñara lo que faltaba.

Allen sonrió para dejar su regalo en el pequeño buro que tenia a un lado de su cama.


Muy temprano se pusieron en marcha, Akari parecía emocionada por fin regresaría a su cuerpo normal, rack caminaba a un lado de Allen platicándole quien sabe que cosas, Kaze y Kanda iban al principio guiando a los demás.

La entrada era una cueva, a la cual Allen se negaba a entrar pero debía hacerlo, caminaron durante 10 minutos entre la oscuridad y humedad de esa cueva, para fobia de Allen, los recuerdos lo invadieron pero "gracias a Kanda" siguió caminando (tomo entre sus manos el reloj o.O) aunque seguía preguntándose el porque el japonés le daba tal sentimiento de tranquilidad.

-¿una puerta?- parpadeando varios veces.

- es la entrada a tu perdición Allen- dijo macabramente Rack.

- cállate- golpeándolo- mira que tu estas mas asustado que nosotros, así que deja en paz a Allen- dijo Kaze molesto.

- no puedo evitarlo, es que…-pegado a la mejilla de Allen- es tan lindo cuando se asusta.

- entremos… Renvereth debe estar esperándonos- abriendo la puerta.

- ¿Quién?- dijeron Allen y Rack al mismo tiempo.

- para más fácil Ren…- uuU

La puerta dejo ver un pasillo de baldosas aguamarina, las paredes de piedra gris, el aire frio y olor fresco inundaban el lugar, los retratos colgados a la pared le daban un decorada rustico pero no por eso aburrido o viejo.

-todo cambio desde la última vez que vine…

- ¿ahora por donde Kaze?- pregunto Akari al ver dos caminos.

- ¿eh?...- viendo ambos caminos- no lo sé- rio nervioso.

- ¿Qué? Estuviste ayer aquí- dijeron molestos Akari y Rack.

- sí, pero Ren me guio… no me fije por donde fui- rio.

- eres un idiota- dijeron enojados.

- ¿Qué haremos?

- ¿no puedes comunicarte con ella?

- no, esa vez no se que hice y pude llamarla…- con una mano sobre su cabeza.

- realmente eres un inútil- ¬¬

- será mejor separarnos- dijo Rack- ¡yo iré con…- interrumpido.

- tu iras conmigo y Kaze, Allen y Kanda irán por el otro camino- dijo Akari.

- ¿Qué?- dijo Rack molesto- ¿Por qué? Yo quiero ir con Allen- haciendo berrinche.

- si algo pasa… no podrás defender a Allen- dijo Akari molesta y harta de su comportamiento de niño pequeño- Kanda es el que mejor habilidad tiene para este tipo de sitios.

- en ese caso no me niego… pero- viendo a Kanda- si le pasa algo a Allen tu lo pagaras.

- eso lo quiero ver- viéndolo fríamente.

- solo decía- ocultándose detrás de Kaze.

Así y sin tomar en cuenta a Allen (pobrecito XD) fueron por los dos caminos.

-¿estuvo bien dejarlos solos Akari?- pregunto Rack mirando hacia atrás.

- sí, esos dos deben aprender a llevarse mejor y que mejor lugar que este- sonrió.

- pero de verdad… ¿saben dónde estamos?

- no- dijo con mucha seguridad.

- eso no me agrada.

En el otro pasillo, Allen observaba los cuadros, Kanda solo seguía el camino frente a él.

-¿Cómo llegaremos?- detrás de Kanda.

- este es el pasillo correcto.

- ¿Qué?- O.o- ¿lo sabías?

- solo lo leí…

Regresemos a la entrada, en lo alto de las puertas estaba "laboratorio" derecha, "zona desconocida" izquierda.

-¿Por qué no les dijiste? Debemos regresar por ellos- dando media vuelta.

- olvídalo- agarrándolo del brazo- no han entrenado últimamente, lo necesitan- sonrió macabramente.

- ¿eh?- un poco asustado por esa sonrisa en Kanda.

Después de unos minutos, Kanda y Allen llegaron a una especie de laboratorio.

-que bueno que llegaron- alegremente- Kanda- abrazándolo- me da gusto verte, te has puesto más guapo que antes- con ojos brillosos.

La mujer tenía el cabello lavanda y los ojos verdes agua, no pasaría de los 25 años.

- aléjate de mí- dijo con poca amabilidad.

- como siempre- sonrió.

-……- arreglando su gabardina.

- y tu debes ser… Allen-kun- abrazándolo como a Kanda- que humano más lindo- con ojos de estrellita- ahora entiendo porque eres el "protegido" de Kanda.

- no es mi…- interrumpido.

- vamos Kanda… es demasiado lindo como para que lo dejes ir- uu

Kanda solo hizo una cara de disgusto y miro a otro lado.

-¿podrías decirme que es eso de "protegido"?- inocentemente.

- ¿no lo sabes Allen-kun?- sorprendida.

- no deseas saberlo- dijo Kanda.

- ¿eh?- viendo a Kanda.

- yo te lo diré…- sonrió pervertidamente.

Ren se acerco al oído de Allen y le dijo unas palabras que pusieron rojo al pequeño Moyashi.

-es es para nosotros "protegido"- sonrió- para los humanos eso significa ser defendido de muchas cosas pero en nuestro caso es eso, querido Allen-kun.

-…….- seguía como semáforo descompuesto en rojo.

- hay creo que ya lo descompuse- rio- Allen-kun, ¿Allen-kun?- pasando una mano frente los ojos de Allen- ¡ALLEN-KUN!

- ¿Qué?- regresando al mundo real.

- lo siento… pero no pensé que te pusieras así.

- lo siento- bajando la mirada.

- eres el primero que no se emociona y se pone a gritar como loco porque le dicen que es el "protegido" de Kanda.

- déjate de tonterías y vayamos al grano- dijo un poco impaciente.

- está bien, está bien- sonrió- vengan conmigo- dándose cuenta de algo- ¿y los demás?

- entrenando- indiferente.

- Kanda los mando por el otro pasillo.

- oh, entiendo, hiciste bien- sonrió levemente- les hacía falta entrenar un poco, lo siento por Akari… pero ¿Qué le hacemos? Sigamos con lo nuestro.

- estas personas…- Unn- son extrañas- pensó Allen.

Los tres caminaron por los pasillos del laboratorio lleno de vampiros trabajando, algunos miraban a Allen con hambre, puesto que su olor humano era delicioso para su olfato, pero debido a que iba con Kanda y Ren no le hacían nada.

-no te preocupes…- viendo el nerviosismo de Allen.

- ¿eh?- viendo a Kanda- gracias- sonrió levemente.

- bien llegamos- frente a ellos una cortina azul celeste se extendía- bien Allen entra.

- ¿yo?

- sí, ni Kanda ni yo podemos entrar, mira- tocando la cortina la cual le dio una descarga.

- es una especie de santuario, los vampiros de alto nivel no pueden pasar- dijo Kanda.

- los humanos pueden hacerlo libremente.

- está bien- acercándose a la cortina.

- Allen… cuando llegues al final asegúrate de tomar la joya negra.

- si…- entrando con suma facilidad.

Dentro de la cortina no se escuchaba nada, la luz que había ahí adentro era muy tenue, se podía percibir un aroma dulce, Allen siguió las luces del pasillo rojo, al final, una puerta verde con detalles negros lo esperaba, antes de poner su mano sobre la perilla esta solo se abrió dejándolo pasar.

-Allen despierta…

- esa voz- abriendo sus ojos- esa voz la conozco.

- vamos Allen se nos hará tarde- dijo la voz de Mana.

- ¡mana!

- menos mal pensé que tendría que echarte un balde de agua fría- rio.

- no sería capaz ¿o sí?

- posiblemente.

- malo- haciendo un lindo puchero.

- vamos tenemos cosas que hacer.

- si- siguiendo a su padre adoptivo.

-¿Por qué puedo ver esto?- se pregunto Allen viéndose cuando era niño y Mana aun vivía- se supone que Mana… esta muerto- sus ojos se llenaron de lagrimas.

- ayúdame con eso Allen- señalando unas cajas.

- ya voy- sonriendo.

- mana…- tristemente.

- ¿en verdad es lo que deseas?- una voz aterciopelada se escucho detrás de Allen.

- ¿Quién eres?

- solo responde… ¿eso es lo que quieres?

- yo quiero a Mana…- bajando su cabeza- Mana- en sus pies apareció una especie de humo negro que subía por sus piernas.

- eso es… cae en la oscuridad de tu corazón.

- Mana…- sus ojos perdieron todo brillo y signo de vida.

Afuera Ren estaba preocupada.

-espero que lo logre.

- si tanto te preocupaba ¿Por qué no se lo dijiste?

- no podía, el debe superar esa oscuridad solo.

- ¿Qué pasa si no lo logra?

- morirá…- dijo sin dudar.

- ¿Qué?- sus rostro dejo ver preocupación.

- no podemos hacer nada Kanda… el mismo debe elegir su camino.

-…….- mirando la cortina- Moyashi- lo pensó.

-vamos ve a tu oscuridad Walker… te sentirás mejor en ella, su compañía será más que suficiente, no necesitas de nadie más.

- si…- sumiéndose mas y mas en ese humo negro.

- Moyashi….- se escucho como un susurro.

- ¿Quién es?- seguía con su mirada perdida- conozco esa voz…

- no es nadie importante… déjate llevar por tu oscuridad Walker.

- esa voz…- mirando hacia el frente- ¿Kanda?

-baka Moyashi…- molesto- deja de decir estupideces y pon atención.

- no me regañes… ¡y soy Allen!

- para mi es lo mismo.

- ¿Qué?

- Moyashi.

- deja de decirlo.

- Moyashi, Moyashi.

- ah- enojado- deja de llamarme Moyashi, Bakanda.

- no te doy permiso de decirme así- molesto.

- Bakanda, pues lo hare muchas veces Bakanda- sacándole la lengua.

- maldito Moyashi- una venita de su frente se hiso apreciable.

- Bakanda, Bakanda, Bakanda, Bakanda….

- ¡cállate ya!- enojado- Moyashi.

- ven y cállame entonces.

- tu lo pediste.

Después de eso tenemos a Allen huyendo de Mugen y un Kanda muy enfadado (XD no me los imagino, la verdad si XD)

-Kanda…- sonrió levemente.

- no, él no importa- insistía esa voz.

- Kanda es…

- no es nadie.

- Kanda es mí…

- solo es una persona más que te utiliza.

- Kanda es mi… amigo.

- te equivocas- rodeo al chico con sus brazos cubiertos por un vestido de seda rosa.

- ¿no lo es?

- no, solo te trata como si fueses un objeto de su colección- sonrió.

Los cabellos largos y castaños llegaban al suelo, al igual que su vestido rosa pálido, su piel pálida estaba fría, su contacto con la mejilla de Allen, era helado.

-tu estas bien en este lugar- acariciando la mejilla de Allen.

- ¿de verdad?

- aquí nunca te harán sufrir, llorar o sentir dolor.

-……- mirando a la nada.

En el laboratorio.

-señora…- agitado- tenemos un problema.

- ¿Qué?- dirigiéndose a donde estaba el científico- ¿Qué pasa?

- la zona donde está el joven Allen…- mostrándole la pantalla.

- ¡no puede ser!- preocupada- detén la conexión.

- no se puede, es imposible- la maquina exploto.

- demonios…- dirigiéndose a la cortina- debes sacarlo de ahí.

- ¿Qué pasa?

- si no hacemos algo Allen-kun… no solo morirá… se quedara en la oscuridad de Yume, y tu sabes lo que significa eso.

Kanda guardo silencio, su impresión no lo dejaba hablar, esa maldita tipa quería a Allen en su mundo lo que significaba que el Moyashi sufriría una y otra vez su pasado, especialmente los momentos amargos que había tenido.

-no debí sacarla de ese lugar- poniendo sus manos sobre su cabeza- Allen-kun no tiene la culpa.

Ren solo vio una sombra pasar a su lado y después una descarga se dejo escuchar.

-¡¿Kanda?!- viendo a Kanda en el suelo.

-……- su labio inferior sangraba.

- detente… te mataras- frente al japonés.

- debemos ayudarlo- sus mechones tapaban su rostro dándole un aire de misterio.

- Kanda…

- yo lo metí en esto… me siento responsable.

- pero…

- no fue idea de Kaze, mucho menos de Akari traer al Moyashi a este lugar- poniéndose de pie.

-…….- no podía decir nada por la sorpresa.

- no debí hacerlo.

Una alarma comenzó a sonar, sacándola de sus pensamientos, Kanda seguía intentando en vano traspasar la cortina.

-es imposible, el sistema se bloqueo. Ella no dejara que pases Kanda.

- no me interesa eso- tomando a Mugen entre sus manos.

Ren trato de detener a Kanda pero fue en vano, el japonés estaba decidió a ayudar al Moyashi, ¿Por qué lo hacía? No solo era por sentirse responsable, había algo más que lo impulsaba a ayudarle.

Sorprendentemente Kanda logro pasar la cortina de Yume, dejando a los presentes con la boca abierta, en otro lado las trampas del pasillo tenían acorralados a Kaze y los demás.

-esto no es justo- llorando, pues era aplastado por un enorme pelota.

- no te quejes- entre varias puntas de metal.

- ¡AYUDA!- grito desesperado Rack T0T

Dentro del cuarto Allen estaba a punto de caer en el abismo de Yume, pero Kanda logro ayudarle.

-¡despierta Moyashi!- tomando la mano de Allen.

- esa voz… es de ¿Kanda?- abrió los ojos levemente.

- ¡abre los ojos baka Moyashi!

- si… es Kanda.

- ¡abre los malditos ojos Allen!

Finalmente Allen abrió los ojos y ese brillo que siempre tenía regreso a él, miro ¿hacia sus pies y solo vio, cadáveres, llenos de pedazos metálicos atravesando sus cuerpos, Kanda lo llamo nuevamente y dirigió su mirada llorosa al japonés, después de un momento Allen estaba en la superficie con Kanda.

-¿Qué paso?- con las manos sobre su pecho.

- eres un idiota.

- oye…- viendo a Yume quien lloraba desconsoladamente.

- ¿Qué sucede?

Yume abrió sus ojos y estos eran rojos, su sonrisa angelical desapareció dándole paso a una sádica y llena de dolor…

Gotas de sangre cayeron en su rostro lleno de miedo.

-Kanda…

- asustado.

- "Yami Hell" (1) – susurro Kanda.

Una columna de luz negra apareció rodeando a Yume, quien solo cerró sus ojos y desapareció dentro de aquella luz oscura.

Kanda perdió la fuerza que le quedaba quedando en los brazos de Allen.

-Kanda despierta…- moviéndolo suavemente.

-……- solo respiraba tranquilamente.

- no puedes… no puedes hacer lo mismo de nuevo.

- solo… déjame… descansar un poco… Moyashi.

-……- el oír la voz de Kanda lo tranquilizo, al parecer ahora no dormiría por un largo tiempo.

En la mano derecha de Allen había una joya negra, justo la que Ren le había pedido, en ese momento recordó lo que había pasado, al tomar la joya esa mujer lo había envuelto en un manto de color negro, dejándolo ver lo que más atesoraba dentro de su mente.

Si, la pela con Kanda semanas atrás era especial para él, no sabía bien el porque pero lo atesoraba junto a sus recuerdos de Mana.

Más tarde, Kanda y Allen se dirigían a la salida pero…

-¿Qué te sucede Kanda?

- solo… sigue caminando- recargado en la pared.

- aun no recuperas tu energía ¿verdad?

- eso no te…- iba a reclamar pero el dolor en su dorso no lo dejo.

Yume lo había atravesado con una garra, y parecía no querer sanar tan fácilmente, era verdad Kanda tenía esa habilidad, sanar las heridas rápidamente.

-¿necesitas sangre?- poniéndose frente a Kanda.

-…..- viendo a Allen.

- puedes… tomarla si gustas- sonrió.

- Moyashi…

- no te preocupes- sin dejar de sonreír.

- baka Moyashi- alejándolo de su vista- no necesito de tu ayuda…

- pero Kanda…- preocupado.

- odio que pongas esa mirada.

-……- sorprendido.

- no me gusta la mirada… de las personas que me tienen compasión.

- sé lo que te pasa Kanda…- viendo el suelo.

- ¿Qué?

- sé lo que pasaste hace décadas… sobre la persona que buscas…

- ¿Cómo lo sabes?

- Yume me mostro parte de tu vida… supongo que fue cuando entraste a la habitación.

-…….- no podía creerlo.

- por eso… déjame ayudarte- su mirada era de suplica más que nada- por favor, se lo que sientes, puedo comprender ese sentimiento de soledad a pesar de estar rodeado de personas.

- cállate… no sabes lo que yo siento.

- lo sé Kanda, se que te pesara pero lo es y lo comprendo, incluso yo… me he sentido así.

- Moyashi…

- por favor… déjame… sentir que puedo ayudar a una persona a la que aprecio- sus lagrimas aparecieron nuevamente.

- ¿aprecias?- viendo esos ojos grises llenos de sinceridad y comprensión.

- si…- sonrió débilmente- eres de las personas que aprecio Kanda…

- aunque me lo pidas…- mirando a otro lado- no puedo hacerlo.

- ¿Por qué?

- si bebo de tu sangre…- viéndolo a los ojos de nuevo- no dejare de hacerlo hasta… matarte.

-……..- sus ojos no demostraron sorpresa- ya lo se.

- ¿Qué?

- Yume me enseño muchas cosas, sobre los vampiros, sus debilidades, las cosas que los hacen fuertes, especialmente de ti Kanda… no sé porque lo hiso.

- ¿está seguro? Tu mismo te estás condenando, Moyashi.

- no importa…- sonrió, pero sus mejillas seguían llenas de lágrimas.

- una cosa más…

- ¿Qué?

- solo yo… puedo matarte ¿me oíste? Si dejas que alguien más te haga daño… lo pagaras.

-…..- sonrió divertido.

Kanda se acerco al cuello de Allen, con cuidado hundió sus filosos colmillos en esa piel suave y blanca, por lo que Allen solo se pudo quejar de dolor.

Kanda cerró sus ojos y hundió más sus colmillos, pasó su brazo izquierdo por la cintura del Moyashi pues sabía que este se quedaría sin fuerzas.

El cálido aliento de Kanda sobre su cuello, lo tranquilizaba en una forma un tanto extraña, no sabía porque pero cuando tenía cerca al japonés… muchas sensaciones nuevas lo invadían y la tranquilidad verdadera, era una de ellas.

La sangre de Allen era muy diferente a la que había tomado antes… esta tenía un sabor… ¿dulce? De haber sido por él, habría acabado con esa sangre en ese presisomomento pero se contuvo, al separarse del Moyashi este callo dormido en su pecho.

-gracias Allen- susurro al oído del nombrado.

Afuera Akari y los demás los esperaban, Allen dormía plácidamente en los brazos de Kanda.

-no es justo- se quejo Rack- yo quiero que Kanda me lleve.

- mejor cállate si no quieres una buena paliza- dijo Kaze.

- está bien… yo quiero llevar a Allen.

- ¡olvídalo!- le dijeron Ren, Akari y Kaze al mismo tiempo.

Kanda solo miro con aburrimiento esa típica escena y después observo a Allen, que parecía no importarle el ruido que hacían esos escandalosos.


En casa todo era normal, claro exceptuando que Akari ya estaba en su cuerpo normal y Rack cuidaba de Allen, en compañía de Kaze, no confiaban en las manías de ese chico.

Allen llevaba dormido tres días.

Esa mañana de domingo, el sol iluminaba tímidamente el rostro del "Moyashi durmiente" (nuevo apodo por parte Kanda) quien abrió los ojos perezosamente.

-que bueno que despertaste Allen.

Esa voz no la conocía, miro a quien le había hablado y solo se encontró con una bella mujer de 22 años, cabello castaña oscuro, piel pálida y ojos azul celeste.

-soy Akari…- sonrió ante la cara de confusión del menor.

- ¿Akari?

- sí, esta es mi apariencia verdadera.

Akari se acerco a Allen y dejo comida a su lado, Allen despertó completamente y sonrió como lo hacia todas las mañanas. Platicaron unos minutos, sobre lo que había pasado en esos días que había dormido, las locuras de Rack, los intentos de hacer que Kanda no matara al rubio por tratar de beber de su sangre o tocarlo de forma extraña, ayudado por Kaze.

-la marca que tienes en tu mano derecha…- viendo a Allen.

- ¿Qué?- mirando su mano, se sorprendió de ver que tenía una estrella de 9 picos.

- es la marca de que solo Kanda puede beber de tu sangre… si tu mueres… en manos de alguien que no sea Kanda, él también morirá a pesar de poseer la inmortalidad.

-……- solo siguió mirando esa estrella.

El sonido del piano lo saco de sus pensamientos.

-debe ser Kanda, siempre toca a esta hora…

- es verdad… me debe las clases de piano- sonrió.

- pero que horror- dramatizo la castaña- Allen despertó pero se me escapo en un descuido… no sé donde pueda estar, iré a buscarlo- en la puerta- ya se… tal vez fue a la ciudad para ver a sus amigos- guiñándole un ojo.

Allen entendió que le ayudaría para que pudiera hablar con Kanda sin interrupciones, es decir, Rack y Kaze.

Seguramente esos dos no dejarían que se levantara, mucho menos que fuera con Kanda.

Al llegar, toco la puerta pero no recibió respuesta, el piano seguía sonando, tomo la maija de la puerta y la abrió, para cerrarla detrás de sí.

-el Moyashi durmiente despertó- sin dejar de tocar esa nueva melodía.

-…… Allen- bufo molesto.

-……..- cerrando los ojos.

- me agrada esa melodía- sonrió.

- tu la terminaras….

- ¿Qué?- acercándose a Kanda.

- será tuya… ahora eres parte de este lugar, de esta familia tan poco común.

- ¿de verdad?

- desde el momento en que tomaste esa joya…

- me alegro- miro el piano.

- Moyashi…- en tono serio.

- ¿dime? Bakanda.

- ignorare eso…-¬//¬

- lo siento…- rio- ¿Qué sucede?

- desde ahora…- dejando de tocar el piano- las cosas serán más difíciles.

- lo sé…- mirando los ojos negros de Kanda.

- sabes que me refiero a…- interrumpido.

- sí, el sueño que tuve…- el recordarlo hiso que su mirada se entristeciera.

- hasta ese momento… debes vivir.

- no te preocupes, lo hare.

El silencio los rodeo…

Kanda se recargo en el marco de la ventana para poder apreciar los rayos de la luna, ya había anochecido… el Moyashi seguía esforzándose por terminar esa melodía, Kaze, Rack y Akari seguían "buscando a Allen" en la ciudad.


En otro lado, unos ojos amarillos miraban con una sonrisa torcida la escena donde Allen, Lavi y Lenalee salían pasear por las vacaciones.

-las cosas se están poniendo divertidas ¿verdad hermano?- con una sombrilla con cabeza de calabaza en las manos.

- si…- con su mano sobre su mejilla.

- ¿Cuándo empezaremos~ lero?- hablo la sombrilla.

- dentro de poco… ten paciencia Lero- otra sonrisa torcida se apodero de sus labios.

- ¿de verdad te interesa ese chico, Tikky-Pon?

- no me llame así…- molesto- en realidad solo su sangre… y las conexiones que tiene con "ese" sujeto que tanto he buscado.

- bueno Tikky-pon te ayudare pero debes seguir siendo el mejor maestro de la escuela o te despediré.

- ¿y qué tiene que ver eso?

- necesito dinero- rio.

-…….- U¬¬.

Desde ese momento las cosas se complicarían… de forma inesperada. Además de tener a Link pisándoles los talones…

(1): Yami Hell= infierno oscuro n.n

…Continuara…

dejen sus comentarios plis!!! XD nos vemos en el proximo capitulo que ya esta casi listo.... cuidense!!!