Sus reviews me conmovieron hasta lo mas profundo, señores y señoras, si que lo hicieron, y realmente me encata la idea de que les guste tanto este fanfiction.

Entonces aquí esta la cuarta parte de Adaptarse, que hasta ahora ha tenido mucho éxito y eso me tiene muy contenta.

Piper: Me encanta como me sigues, y perdona que esta vez me haya demorado tanto.

BiAnK rAdClIfFe: Gracias, me gusta que te guste como he creado a Tonks.

Lucía: Habré leido tu review unas mil veces, y aun asi me conmueve, muchisimas gracias, lo que me escribiste fue precioso.

Feanwen: El azul desplaza al rojo como color del amor.

marata1507: hasta adolescente es terriblemente irresistible.

MTBlack. Que tierno que lean juntas! Me fascina, yo tengo también a mi hermana involucrada en este FF, ella lo lee y me intenta sacar a golpes algunos spoilers.

El capitulo es como un montón de escenas cortitas.


Capitulo Cuatro: Pequeñas cosas.

-Nymphadora – dijo el chico sonriendo y mirándola tranquilo- Es lindo.

-Lo odio, Tonks, simplemente- respondió fastidiada.


Pasaron unos días y podría decirse que el azul de Remus ya se había desaparecido en la mayor parte de su cuerpo gracias a Madame Pomfrey.

Lupin y Tonks se habían convertido en grandes amigos desde aquel pequeño incidente de color primario.

Una semana antes de Halloween se organizó la salida a Hogsmeade para alumnos de tercero a séptimo año. Nymphadora Tonks pertenecía a la casa de Gryffindor y al tercer año.

-Hay que planificar que haremos en Hogsmeade, chicos, o harán lo de siempre? – dijo Lily, escribiendo frenéticamente sobre un pergamino que titulaba "Tentáculo venenosa"

-Que es lo que hacen "siempre", chicos? – preguntó curiosa Tonks, mientras se estiraba y ponía los pies sobre la mesa donde reposaban los libros de Lily.

-Zonko – respondieron 4 voces de chicos al unísono.

-Ah.

-Bueno, mañana será un día divertido, no? – bostezo Remus, quien parecia agotado, pero ni había tocado sus deberes.

James, a pesar de ser usualmente bastante alegre y arrogante, hoy se mostraba menos petulante que de costumbre, sentado cerca del fuego muy cohibido, no dejaba de mirarse la punta de los pies.


-James, te sientes mal? – preguntó Peter la mañana siguiente – estás como ido.

-Que? Ah? Yo? – respondió el chico con la vista en el techo- estoy bien.

-De acuerdo, ya debemos irnos, o Filch nos matará – dijo Remus poniendose la bufanda roja alrededor del cuello.

-Cuando eso nos ha detenido? – rió Sirius.

Bajaron las escaleras se encontraron a Tonks y a Lily sentadas junto a la chimenea riendo, se volvieron hacia los chicos con cara de enojadas.

-Nosotras somos chicas, y no nos demoramos tanto – rió Tonks, con el cabello color rosa chicle y muy corto, como el día en que se tropezó en el vagón.

-Hey, como haces eso con tu cabello? – preguntó curioso Remus.

-Remus, no vas a decirme que ahora te interesan los productos de niñas? Uy, quieres un cabello mas sedoso – se burló Sirius imitando movimientos femeninos provocando las risas del resto.

-Graciosito – golpe en la cabeza a Sirius de parte de nuestro Lupin, quien comenzó a caminar a la salida, con Tonks al lado.

Creo que era fácil notar, la obvia atracción de Tonks hacia Remus, de cómo su cabello se ponía mas chillón cuando lo veía, por decir algo.

Pero lamentablemente Remus no le correspondía el mismo afecto. Su mejor amiga Lily, ocupaba todo el espacio en su cabeza, aquella cabeza que Lily encontraba terca.

-De acuerdo Potter, vacía tus bolsillos – gruñó Filch, sacudiendo una canasta en su rostro.


Hogsmeade, era para cualquier mago, una ciudad maravillosa, en especial en invierno, cuando una capa gruesa de nieve blanca como el algodón subría los techos de tosdas las tiendas de la calle, con escaparates fríos y un poco congelados.

Pero el frío no congelaba el espíritu, jóvenes y adultos iban y venían por todos lados, con las narices rojas y sonrisas de oreja a oreja, saludando a todos.

Los escaparates se veían casi todos siendo remodelados, a través del cristal uno podía ver a un empleado con varita en mano, colocando serpentinas y telas de los colores navideños, las ofertas tentadoras, y las estatuillas.

La casa de los Gritos, un poco más a lo lejos, torcida y vieja como siempre, parecía mas un fuerte de guerra de bolas de nieve, oculta bajo una espesa capa la gente simplemente pasaba y creía que la casa había sido demolida.

El grupo se dispersó, Peter y Sirius directo a Zonko quejándose de la falta de bombas fétidas, y que les faltaban prácticas de su juego favorito "Atacar a Filch".

Y el resto a Honeydukes, placer culpable de cualquier ser humano.

El lugar, naturalmente estaba abarrotado de jóvenes, con bolsas pequeñas que tintineaban a causa de las monedas, abalanzandose sobre las repisas, comprando y comprando.

Lily y James entraron siguiendo los pedidos de todos mientrs Tonks y remus revisaban los escaparates.

Creo que mencioné un par de veces que James Potter estaba perdidamente enamorado de Lily Evans, y estaba esperando cualquier oportunidad de poder mostrarle que no era tan arrogante como ella pensaba que era.

Mientras Lily miraba bastante interesada una lata de brujas fritas, James agarro un objeto de un aspecto interesante y como pudo logró pagarlo, recibiendo codazos empujones logró sacar su paquete de la tienda sano y salvo.

-Qué compraste? – dijo Lily saliendo de la tienda y entregando los chocolates solicitados por Tonks y Lupin, que ambos recibieron con una sonrisa infantil y mirada ansiosa.

-Lo de siempre.

Realmente Tonks y Lupin eran excelentes amigos, estaban siempre juntos cada vez que podían, pero solo uno de ellos pensaba en algo más que una amistad.

Tonks miraba esperanzada los ojos de Lupin cada vez que el reía, ese brillo que alguna vez el le dedicaría mientras le decía te quiero, un te quiero mas allá que uno de hermandad, un te quiero amoroso.

Pero probablemente eran puras fantasías.


James alcanzó a Lily y le pidio separarse del grupo con la excusa de necesitar hablar con ella, realmente no era una excusa, si se lo piensa bien.

Había un pequeño espacio entre dos tiendas donde podían conversar a solas, la muchacha puso los ojos en blanco y accedió a entrar, preparada para escuchar algún discurso ególatra y cualquier estupidez.

James sacó del bolsillo de su abrigo algo parecido a un chupetín, un chocolate en forma de corazón, que tenía unos brillos que cambiaban de color cada 2 segundos, el palo que sujetaba el dulce estaba adornado elegantemente por una cinta roja.

Lily no sentía mucho por James y creía que esto no era mas que un truco, para ella el no era dulce, ni atento, ni esforzado, solamente un niño engreído, por lo que simplemente sonrio y dio las gracias.

James estaba tan emocionado que no se dio cuenta d elo cortante de es frase,

Ya tampoco ninguno de los dos notó a Remus mirando la escena, pálido y con expresión triste, se volteó, para encontrarse con Tonks, que lo miraba preocupada.

-Que te suce…?

-No te importa – respondió el chico, totalmente malhumorado y frío, y se marcho con paso firme y cualquiera a un radio de 100 kilómetros pudo haber sentido sus celos.

El ver salir a James colorado y a Lily aún confundida con el presente en una mano, aclaró todas las dudas de Tonks.

Remus no la quería.

El quería a Lily.


Me demoré un poco en subir este capitulo, creí que me iba a costar, pero pareciera que cuando ya empiezo, las ideas viene solas.

Gracias y sigan dejando reviews

Bye!