Capítulo 3

El apellido Uzumaki

Kakashi guió a Aneko hasta la tumba de su padre. Se veía muy bien cuidada, y daba una sensación de tranquilidad, la misma que transmitía él mismo estando en vida.

-Con que aquí es. -dijo Aneko mirando tristemente la tumba-murió bastante joven, yo tenía apenas nueve años.-sonrió un poco- Minato Namikaze… Aun recuerdo cuando los entrenaba, yo siempre los observaba tratando de aprender algo nuevo.-

- Te faltaba poco para convertirte en genin. En ese entonces yo tenía catorce, pero ya había alcanzado el nivel de jounnin.

-¿Tenías catorce?-preguntó Aneko con desconcierto

-¿No lo recordabas?-

-Es que yo siempre pensé que ya tenías dieciséis años, eras por mucho mas alto que yo.-

-Aneko, cuando me viste ¿que edad creíste que tengo?-

-Creía que tenías más de treinta y que aún eras un solterón.-

Aneko-chan, me decepcionas-dijo Kakashi con algo de pesimismo

Aneko rió. Por primera vez desde que se habían encontrado, Aneko reía. Fue una carcajada corta pero relajada, como siempre se mostraba tan seria, Kakashi no imaginó que ella pudiera reír de manera tan encantadora. La samurai volvió sus ojos a la tumba nuevamente.

- Tengo hambre ¿que tal si vamos a comer algo de ramen?-

-¿No te gustaría mejor comer otra cosa? –preguntó Kakashi, suponiendo que Naruto estaría en Ichiraku y un encuentro con Aneko solo traería problemas.

Sin embargo la chica lo había ignorado por completo y ya caminaba en busca de algún lugar donde comer. Su olfato la guió hacia Ichiraku.

-¡Más ramen por favor!- pidió Naruto alzando su plato

-¿Naruto-kun? - preguntó Aneko entrando al puesto de ramen después de haber oído esa singular voz desde afuera.

-Grr, Aneko-san ¿no deberías estar con el señor Iwata?.- le dijo Naruto viendola e mala gana

-Soy un ser humano, necesito comer- recriminó ella sentándose en un banco separado a él.

- Calma los dos- trató de apaciguar Kakashi, pero en vano, ya que estos dos estaban en otra batalla de miradas -Naruto ¿no deberías comer algo más que no sea ramen?-

- Es que me fascina el ramen- defendió el pequeño rubio. - tu eres el que no debería estar con esta mujer- se quejó apuntando a Aneko con los palillos que llevaba en su mano- a ella no le agradan los ninjas, es muy grosera y gruñona, no deberías estar con ella o podría atacarte a traición-

-Naruto, Aneko-chan es incapaz de algo así-

- Retiro lo que dije antes- interrumpió Aneko de repente, mirando de manera seria a Naruto

-¿Eh?-

-Me equivoqué, retiro mis palabras. No todos los ninja son desconfiables- Naruto la miró como sospechando que se tratara de algún truco.

-¿A que se debe este repentino cambio?-preguntó

-Iwata-san me ordenó decirlo para calmar la situación-

El rubio la miró molesto, en realidad ella no había cambiado de opinión, sólo lo hacía por que se lo habían ordenado.

-¡Tú no me agradas!-

-No me interesa- respondió ella con calma.

Decidió ignorarlo por el momento. Naruto pidió otro tazón de ramen, y Aneko hizo lo mismo. Decidieron ignorándose mutuamente, pero el chico no puedo evitar notar que la mujer comía tan rápido como él.

-Naruto-kun, tú mencionaste que quieres ser hokage ¿me puedes explicar la razon?-le preguntó Aneko cuando iba por el segundo tazón.

-Por que quiero que todos en la aldea reconozcan mi existencia- exclamó con orgullo

¡-¿Y que harás después de convertirte en hokage?- cuestionó Aneko, mas seriamente, Kakashi y Naruto se le quedaron mirando.

-Pues...no sé, nunca había pensado en eso

-Eres muy previsor ¿no es así?- rió Aneko sarcásticamente lo que hizo al chico enojarse más.

-¡No importa! ¡pase lo que pase yo seré hokage! Lo que haga después lo veré luego ¡Naruto Uzumaki no se rendirá!- gritó mas que emocionado, tratando de verse genial e impresionar a Aneko, pero, lo que la dejo anonadada, fue el escuchar su nombre completo.

-Naruto… ¿Uzumaki? susurró, pero el pequeño no pudo oírla, por que estaba terminando de comer su ramen.

Aneko volteó a ver a Kakashi, esperando una respuesta de él, pero el sensei desvió la vista. Esto provocó que se irritara.

-Naruto ¿nos esperas aquí un momento? tengo algo que decirle a tu sensei- seriamente puso el dinero sobre la mesa, y jaló a Kakashi por el brazo llevándolo a un callejón donde nadie pudiera oírlos. -Kakashi…-gruñó Aneko una vez estando a solas con el sensei desenfundando su katana.

- Puedo explicarlo- dijo nervioso al ver como ella le apuntaba al cuello con la espada.

-Mas te vale que tu explicación sea buena, no estoy en esta misión gracias a mi carácter benevolente.-

-Esta bien, esta bien...Te contaré todo. Escucha. Hace quince años, como ya sabes, el Kyubi atacó Konoha. En ese entonces yo entrenaba con tu padre. Esa noche, él no pudo llegar de inmediato al campo de batalla, pues tu madre estaba dando a luz a Naruto-kun. Esa noche, él me llamó. Me explicó que pensaba sellar al Kyubi dentro de Naruto con una técnica especial, y no estaba seguro de que todo fuera a salir bien, por eso, me pidió que te llevara a un lugar seguro, con el señor feudal. Y mas tarde, el tercero me daría las demás instrucciones. Cuando volví, me enteré que tu madre murió al dar a luz, y tu padre sacrificó su vida a cambio de sellar al Kyubi. Sandaime-sama, hizo una ley, para que no se pudiera hablar sobre esto libremente. Créeme que quería ir a explicarte todo esto, pero no se me permitió hacerlo. Esas ordenes las dejó tu padre desde antes de morir. No sé por que hizo todo esto, yo solo hice lo que se me ordenó.-

Aneko bajó la espada. Se había quedado sin palabras. Naruto…¿acaso Naruto era su hermano? Recordaba haber sido bastante despistada durante su infancia, a los nueve años ni siquiera sabía con certeza como nacían los bebes, quizás por ello… quizás por ello no se había enterado de que su madre estaba embarazada sino hasta ese entonces. Que tonta se sentía. Ahora no le parecía culpa de Kakashi. Él solo cumplió órdenes, igual que siempre lo hacía.

-Kakashi-san...-comenzó a decir Aneko con su mirada baja- yo...no sé mucho de este asunto, el que más sabe eres tú, por eso...- levantó la vista amenazadoramente- por eso ¡tu le dirás a Naruto todo lo sucedido!- decidió acercando la punta de la espada más al cuello de Kakashi.

-¿Que?-

-Lo que oíste, a partir de ahora esta es tu responsabilidad. Ya mi padre y el tercer hokage han muerto, sin dejarte ordenes al respecto ¿cierto?. Bueno, ahora seguirás mis indicaciones. Busca el momento adecuado, y dile a Naruto toda la verdad ¿entendiste?- le ordenó apuntándolo con su arma nuevamente y recalcando la palabra "mis".

-Supongo que no me queda otra opción- Kakashi no puedo responder ante tales amenazas

-Muy bien- sonrió la chica bajando la arma- por lo menos ahora sé que no estoy completamente sola.- diciendo esto se fue de regreso al puesto de ramen.

-¿Qué? ¿Ya volviste?- cuestionó Naruto irritado.

-Sí, todavía tengo hambre.-

-Usted debe tener un gran apetito entonces.- sonrió Ayame, la chica que trabajaba en el establecimiento.

-Es natural… no he comido en tres días.-

-¡¿Qué?!- exclamaron Naruto y los empleados del lugar. Kakashi que iba llegando también se sorprendió.

-¡¿C-Cómo puedes estar tres días sin comer?! ¡¿Por qué?!-

-No me gusta comer frente a mis superiores.-

-¿La razón por la que no habías comido era por Iwata-san?- preguntó Kakashi incrédulo.

-Hiromasa-san así me enseñó. Es algo vergonzoso comer frente a esas personas… la mayoría son demasiado exigentes con los modales.-

-Sí, pero jovencita usted debe alimentarse lo mejor posible.- le dijo el cocinero sirviéndole otro plato de ramen –Una mujer no debe hacer esas cosas.-

-¿Ah? Pero sí… la gente usualmente no piensa en mí como una mujer.- comentó la chica como si fuera lo más natural del mundo.

-¡¿Cómo?! P-pero si usted es muy bonita samurai-san- dijo Ayame

-Ella tiene razón, aunque seas una grosera amargada tienes una cara muy bonita.- apoyó Naruto, aunque el comentario hiciera enojar más a la samurai.

-Cara bonita ¿eh? ¿Tú crees que me veo muy bonita cuando estoy "trabajando"? ¿Crees que el cabello que está cortado en capas disparejas debido a las peleas con katanas me hace sentir muy femenina?- preguntó con un aura tan oscura que Naruto dejó caer los palillos sobre su plato solo de la impresión.

-Creo que no…-

En otro lugar...

Hio fue al bosque para entrenar.

-¡Aaah! que bien se siente poder venir al bosque a relajarse un rato después de una misión!- celebró ella estirando sus brazos, cuando algo interrumpió su caminata -¿una pelota? Seguro un niño la dejó aquí ¡genial! ¡Voy a jugar!- dijo y comenzó a patear la pelota -corre a la media cancha, se detiene, dispara y ¡goooool! oops, creo que me excedí en mi tiro- mas bien, disparó tan fuerte que hizo un hoyo en las copas de diez árboles

Y seguía avanzando, hasta que escuchó que la pelota golpeó algo y fue a ver.

Encontró la pelota a los pies de un extraño chico de cabello rojo.

-¡Ah! ahí esta la pelota!- la tomó y le sonrió al chico -gracias por detenerla, y perdona si te golpeó, es que me excedí un poco al golpearla, jeje.

El chico permanecía ahí sin inmutarse siquiera.

-Hola ¿hay alguien ahí?- Hio pasó su mano por delante de la cara del desconocido, tratando de comprobar si seguía consciente

-Estoy bien- dijo él con un tono muy cortante, pero Hio, jamás se daba cuenta de cuando alguien quería que se fuera.

-Que bueno. Mucho gusto en conocerte, mi nombre es Hio Hiwatari, soy una ninja de Konoha, y por lo que veo tú eres un ninja de la arena. ¿Que hace un ninja tan lindo de un lugar tan lejano por aquí?-

-Eso no te incumbe- respondió, aparentemente que le llamaran lindo le había dado igual

-Anda, dime ¿si? ¿Si?- dijo viéndolo con ojitos de borrego a medio matar

-No-

- Anda, tan siquiera dime como te llamas, yo ya me presenté. No seas maleducado o nunca tendrás novia.

- Gaara- dijo algo sonrojado por el comentario de la niña.

-¡Gaara! ¡Es un bonito nombre! ¡Te queda genial! aunque no se que significa, pero te sienta muy bien ese nombre.-

Gaara no dijo nada.

- apenas te conozco y ya me caes bien. ¿Quieres comer algo? traigo una canasta llena de comida por que no sabía cuanto tiempo iba a estar entrenando.-

-como sea-

Mientras tanto, en la casa Hiwatari

-¿Segura que te encuentras bien? Esa técnica parecía muy fuerte- le decía Nobuhiro a Hiomi

-Sí, estoy muy bien, no te preocupes.- trató de animar Hiomi.

- Vamos Nobuhiro, no seas tan cauteloso. Por ser mujeres no somos más débiles.- regañó Yuri, que también estaba ahí, junto a Sakura, Ino y Sai.

- Lo siento, es que me preocupa mucho. Además no hay nadie en tu casa, si empeoras no habrá nadie que te ayude-

-No te preocupes, aunque no lo parezca, soy fuerte- le dijo la pelirroja -por cierto, gracias por venir Sakura-chan, Ino-chan, Sai-kun, me alegra tener visitas.-

- No es nada, Ino no se tardó en aceptar venir cuando le comenté que habías visto a Sasuke-kun- rió Sakura

-Pues es que no tenemos información sobre él desde hace mucho ¿que querías que hiciera?- trató de defenderse Ino

-Jejeje. Pues no es mucho lo que vi. Me quedé dormida muy rápido. Pero mencionó algo sobre un enemigo, y que aun le falta más poder.-

-Entiendo- suspiro Sakura algo triste. Suponía que se trataba de su venganza contra su hermano.

-Pero dinos Hiomi ¿estaba Sasuke tan guapo como siempre?- preguntó Ino

-Pues, no sé, no lo vi… aunque si era guapo antes…- respondió Hiomi algo sonrojada y sorprendida por la pregunta. -Sakura-chan ¿tu sabes por que se fue de Konoha?-

-No lo sé. Siguió a un sujeto para buscar más poder y así vengarse de la persona que acabó con su clan.-

-Ya veo- desde aquel encuentro, Hiomi se sentía cada vez más curiosa sobre Uchiha, sin embargo sentía que nadie quería decirle lo que en verdad estaba pasando.

Al día siguiente

-¡¿Un festival?!- preguntaron todos los ninjas presentes cuando Tsunade, Gaara e Iwata les dieron la noticia.

-Un momento, esto es una aldea ninja ¿por que organizaran un festival?- preguntó Neji indignado, pues se les había pedido su participación.

-Para fortalecer las relaciones entre Konoha y otras aldeas. Les daremos la bienvenida con un festival. Varias personas importantes vendrán, y por eso necesitamos su colaboración.- explicó Tsunade

-¿Y que vamos a hacer?- preguntó Naruto

- Por ahora, los que están a cargo del señor Iwata se quedaran en esa misma misión. Los demás, obtendrán distintas tareas, esto contará como una misión de nivel D, y recibirán su paga. Les pido esto a ustedes por que requiero ninjas específicamente de su edad, no depende del rango que tenga. El resto de las instrucciones se las daré luego. Pueden retirarse.- todos salieron de la oficina.

Ignorando que fuera de la aldea, otras personas hacían sus propios planes.