¡Hola! Espero que hayan tenido una semana genial.

Muchas gracias a todos por sus favoritos y comentarios. Son más de lo que me esperaba y estoy tremendamente feliz por la recepción de "Otoño y Verano". Ustedes son el motor que pone en marcha esta humilde historia :)

(PD: Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen. Si así fuera... ¡Habría mucho más Nalu, por su puesto!)


4

Reencuentro

Mientras Natsu se dirigía tranquilamente hacia su casa con Aki dormida en brazos, en cierto departamento acogedor de Magnolia, Lucy Hearthfilia escribía una carta a su madre.

Lucy se había dado cuenta esa mañana de que las cartas a su madre ya no eran tan frecuentes como antes. Y al comprender el por qué, Lucy notó una sensación incómoda en el estómago. Se trataba, simplemente, de que su vida se había vuelto mucho más "estable" y monótona desde que Natsu había partido en esa misión para ir en busca de su padre dragón.

Ya no tenía tantas aventuras, ni enfrentamientos con monstruos terribles o gremios peligrosos. Lo máxima adrenalina que podía correr ahora era la lucha contra bandas de ladrones o criminales de menor calibre durante sus misiones en conjunto con Erza, Wendy y Gray. Y solo porque debía seguir pagando el alquiler.

Ryu le había ofrecido cientos de veces cubrirle él mismo la renta del departamento, argumentando que prácticamente era millonario. Sin embargo, Lucy tenía su orgullo como maga, por lo que se había negado en rotundo. En el último tiempo, sin embargo, no era raro que Ryu le dijera que sería mejor que abandonara el departamento y se fuera a vivir definitivamente con él.

"-Después de todo, estamos comprometidos"

Lucy dejó de escribir y miró el anillo que tres meses atrás le había dado Ryu para pedirle que se casara con él. Por el momento, no tenían una fecha determinada para la boda, pero Lucy había empezado a descubrir que no estaba impaciente. Y es que Lucy no podía dejar de pensar que, si se casaba tan pronto, perdería algo importante. Por suerte, Ryu no la había presionado.

Lucy siguió escribiendo:

"-… parece que Gray y Erza se complicaron con su misión, porque aun no regresan. Pero no estoy preocupada. Ambos son muy fuertes, y más ahora que Gray es un mago de clase S. Este año estoy segura de que por fin podré pasar el examen. ¡Tengo que pasarlo, madre! Ya sería la tercera vez que el maestro me pone entre los candidatos.

Me pregunto si Natsu, al volver, será considerado como un mago de clase S. Después de todo, está haciendo esa peligrosa misión. Y hablando de Natsu, anoche soñé que se metía en mi departamento sigilosamente. Cuando me desperté, casi creía que se encontraba durmiendo en mi cama ¿no es hilarante?…"

Unos golpes en la puerta la hicieron interrumpir su escritura y levantarse. Lucy ya sabía quién era. Cuando abrió, Ryu le sonrió y alzó una botella de vino. Iba vestido de forma impecable. Lucy se ruborizó al notar lo guapo que se veía.

Pero… ¿por qué iba vestido así?

Ryu la besó y luego le entregó un regalo exquisitamente envuelto en papel dorado. Lucy lo aceptó aturdida. Ryu dejó de sonreír y la miró alzando las cejas:

-¿Te pasa algo, Lu?

-Eh… ¿por qué todo esto? ¿Celebramos algo?

El rostro de Ryu se tiñó de perplejidad.

-¿Lo olvidaste?

-¿Eh?

-En un día como hoy nos conocimos. Es nuestro aniversario.

Lucy abrió al máximo los ojos y farfulló:

-¡Y-yo… lo olvidé! ¿Realmente lo olvidé?- Lucy se pasó la mano por su largo cabello rubio mientras murmuraba:- No… no sé que me pasó. ¡Lo siento, Ryu! De verdad…

El joven la miró en silencio unos momentos y luego suspiró.

-Bueno, no importa, Lucy. No te mortifiques tanto.

-Estás enfadado- murmuró ella.

-Tal vez un poco… decepcionado. Preparé todo para esta noche, quería que pasáramos un buen rato.

Lucy suspiró y, acercándose a su novio, lo tomó de las manos y lo besó.

-Te invitaré a cenar ¿qué dices? Será mi forma de redimirme.

-¿Qué? ¡No!

Lucy se cruzó de brazos.

-¿Por qué nunca dejas que te invite a comer?

-Porque eso no está bien.

Lucy alzó las cejas. Ryu era el hombre perfecto en muchos sentidos: guapo, atento, romántico, cariñoso y detallista. Pero tenía un problema que ponía a Lucy de los nervios…

-¿Siempre tienes que ser tan machista?- exclamó-. ¡Ninguno de mis amigos del gremio…!

-¿Por qué siempre me comparas con tus amigos magos?- protestó Ryu, levantándose y comenzando a pasearse con fastidio.

-Solo estoy cansada de que nunca me dejes pagar nada a mí. ¡Trabajo y gano dinero! No soy ninguna princesita acomodada. Además, siempre me tratas como si fuera a romperme. Como si fuera una inútil niña hecha de vidrio que…

-¡Me preocupo por ti!

-¡Y yo soy una maga de Fairy Tail! Estoy acostumbrada a las situaciones de peligro. Lo sabes desde hace años. ¿Cuándo vas a entenderlo?

-Claro, y yo soy el cantante que no hace nada útil por el mundo ¿no?

Lucy parpadeó:

-¿Qué?

-Vamos, que lo he escuchado. He oído a tus amigos magos burlarse de mí varias veces. Pues que lástima para ellos que yo no sea un "mega poderoso mago" ¿verdad? Pero te diré algo: me gusta no serlo. ¡Estoy muy bien así!

-Nunca he pensado eso y lo sabes.

-Bueno, pero yo soy el que tiene que aguantarse los comentarios de tus amigos para no tener problemas contigo ¿sabes?

-Le… les diré que ya no digan cosas sobre ti.

Ryu esbozó una sonrisa sarcástica.

-Eres muy ingenua a veces.

Lucy frunció el ceño.

-¿Qué?

-Ya estoy harto de discutir, Lucy- repuso Ryu, pasándose la mano por la cara-. Mejor me voy. Te veré el sábado.

-¿Harás algo esta semana?- le preguntó Lucy, parpadeando confundida.

-Te dije que tendría que realizar una firma de discos en Harobe unos días. Te lo conté ayer mientras cenábamos ¿recuerdas?

Lucy se ruborizó un poco.

-Lo… lo había olvidado- admitió.

Ryu la miró unos momentos y pareció como si fuera a decir algo. Pero cerró la boca, sacudió la cabeza y finalmente salió, dando un ligero portazo. A Lucy le pareció escuchar que un triste suspiro había exhalado de sus labios.

La rubia se tiró sobre la cama e invocó a Plue. El perro estelar se acurrucó en sus brazos. Era raro que discutiera con Ryu, pero últimamente lo hacían más que antes. Sin embargo, Lucy se sentía culpable por no haber recordado que aquel día era su aniversario. Nunca lo había olvidado.

¿Qué le estaba pasando?

Lucy no dudaba de sus sentimientos por el joven, pero sabía que no era normal que hubiera olvidado aquella fecha. Sobre todo ahora que estaban comprometidos. Lucy suspiró y, apagando la luz, se metió entre las sábanas. Aun era temprano para dormir, pero la discusión con su novio la había dejado agotada. Su último pensamiento antes de quedarse finalmente dormida fue la sonrisa de cierto chico con el cabello rosa.


Ya estaba completamente oscuro cuando Natsu llegó finalmente a su vieja casa en el bosque. Por suerte, no parecía que alguien hubiera intentado forzar los goznes de las ventanas o la cerradura de la puerta. Happy inspeccionaba el moho que trepaba por la piedra de las paredes y las tejas mientras la pequeña Iris observaba el lugar acurrucada en el hombro de Natsu.

-Natsu… ¿no sería mejor alquilar una pensión?- dijo Happy-. Al menos por mientras.

-¡Tonterías! Esta es nuestra casa. Además, solo me queda dinero para alimentos.

Justo cuando Natsu abría la puerta –que chirrió lastimeramente, dejando escapar un olor a encierro-, Aki despertó. La niña se restregó los ojos con sus puños, miró a su padre y luego estudió el interior de la casa.

-¿Por qué estamos en un basurero?

Una gota de sudor cayó por la nuca de Natsu mientras Happy se echaba a reír.

-Es nuestra casa.

Aki lo miró arrugando la nariz.

-¿Y vamos a dormir aquí?

Natsu la miró unos momentos y, suspirando, negó con la cabeza. Happy e Iris pusieron una expresión de alivio.

-No, princesa. Creo que… tendré que hacerle una limpieza…, pero ahora buscaremos otro sitio.

-¡Okay! ¿Y dónde iremos?

Automáticamente, Natsu pensó en el departamento de su antigua compañera de equipo. El joven se rascó la nuca. ¿Qué debía hacer? No había visto a Lucy en años. Sin embargo, tenía que encontrar un lugar para que Aki pudiera dormir. Pero la niña parecía haber perdido el sueño y ahora inspeccionaba el "museo de recuerdos" de Natsu.

"Pero tarde o temprano volverá a darle sueño. Y hace frío"

Natsu suspiró.

No le quedaba más remedio que acudir a Lucy. Después de todo, el departamento de Lucy era el único lugar decente que conocía. Ni muerto le pediría alojamiento a Gray o a Gajeel. Y el departamento de Erza estaba lleno de armas. ¡Aki podría lastimarse! Por otra parte, Lisanna y sus hermanos no tenían espacio para alojar otra persona.

-¿Entonces iremos donde Lucy?- le preguntó Happy.

-¿Cómo lo sabes?- se sorprendió Natsu, dando un respingo.

-¡Jejejeje! ¡Porque tenías esa cara espeluznante que pones cuando piensas en ella!

Natsu se ruborizó:

-¡No la pongo!

Aki corrió hacia él y apuntó con su dedo el polvoriento traje de sirvienta de Lucy que Natsu había atesorado. La niña sonrió con los ojos brillantes.

-¡Es lindo! ¿Puedo ponérmelo cuando sea grande?

Intentando no imaginarse una versión adolescente de Aki con aquel traje, Natsu se apresuró a exclamar rotundamente:

-¡Por supuesto que no! ¡Jamás!

Happy se desternilló de risa e Iris le preguntó tímidamente:

-¿Por qué tienes ese vestido, Natsu-san?

-E… es un recuerdo.

-¿De tu novia?- le preguntó Aki.

Natsu empezaba a sentirse acorralado.

-¿De dónde sacas esas ideas de adultos?- masculló.

Aki sonrió y miró a Happy de reojo. Natsu sintió ganas de estrangular al gato. Happy, sin embargo, voló lejos de su perímetro.

-¡Happy! ¿Qué cosas le has estado diciendo?

-¡Nada, Natsu! Bueno… quizá…

-¡Aaaahg!- Natsu se restregó la cabeza lanzando fuego por la boca-. Suficiente. Aki, vamos. No podemos dormir aquí esta noche.

La niña lo siguió tropezando ligeramente con sus botas rosadas.

-¿Y a dónde vamos, papi?

-Le pediremos alojamiento a… a una vieja amiga.

-¿Era tu novia?

Natsu suspiró, derrotado, mientras Happy se burlaba de él.


Lucy estaba teniendo un buen sueño. En el sueño, ella jugaba con dos niños pequeños en una pradera llena de cerezos. Uno de los niños tenía el cabello color rosa y el otro era rubio. Los niños estaban cubiertos de helado de chocolate y la abrazaban, llamándola mamá.

-¡Mamá! ¡Caballito!

-¡Caballito, caballito!

Lucy sonrió y uno de los niños tocó su cara. Los toques pasaron a ser cada vez más insistentes. Lucy abrió la boca para decirle que ya no hiciera eso, pero entonces el dedo del otro niño se hundió en uno de sus senos, sobresaltándola.

-Ngg… no hagas eso…

-Wow… ¡son blandos, papi!

-¿Eh?- murmuró Lucy, empezando a despertar, adormilada y confusa.

-¡Aki, deja de hacer eso! ¡Lucy me matará!- exclamó una voz muy familiar seguida por una risita burlona similar al ronronear de un gato.

Lucy parpadeó lentamente y dos ojos amarillos y expresivos le devolvieron la mirada. La imagen se aclaró y a los ojos se le sumó un rostro de niña, redondo y dulce. Una niña con el cabello rosa que la observaba curiosa.

Lucy se incorporó de golpe, arrimándose hacia atrás.

-¡Aaaaahh! ¿Quién eres? ¿Y… cómo entraste aquí?

La niña contestó simplemente:

-Por la ventana.

-¿Por…?

La cabeza de una gatita gris se asomó desde el hombro de la niña.

-Lo… lo sentimos por despertarla.

Lucy estaba perpleja. ¿Qué diablos? ¿O estaba soñando?

-¿Por la ventana?- repitió, recordando a cierta persona.

-¡Aye! Papá dice que es más fácil, así que subimos volando. ¿Cómo te llamas? ¡Yo me llamo Aki Dragneel y tengo seis años y tres meses! ¿Qué edad tienes tú?- la niña esbozó una amplia sonrisa, añadiendo-. ¿Eras la novia de papá…?

¿Aki Dragneel?

Una voz se apresuró a exclamar:

-¡O… oye, Aki, ya fue suficiente!

Lucy sintió que el alma se le salía del cuerpo al ver a Natsu aparecer desde el rincón en penumbras en el que estaba. La rubia abrió la boca, pero las palabras no salieron. Definitivamente… debía estar soñando. Natsu esbozó una sonrisa vacilante y se rascó la cabeza:

-Ehh… hola, Lucy.

-Tú….- murmuró Lucy, sin parpadear. Natsu… Natsu estaba allí… en su departamento… y con una niña que se parecía a él…

La niña miró a Natsu y le dijo:

-¿Qué le pasa? ¡Tu amiga es muy rara, papá!

¿Papá?

La mente de Lucy bullía.

Papá…

Papá…

Papá…

Natsu se colocó junto a la niña y se inclinó más sobre Lucy, inspeccionándola con atención. Sacudió la mano frente a su rostro estupefacto:

-Hey, Lucy… ¿estás bien? ¿Lucy?

Lucy se desmayó.


Cuando recuperó la consciencia, Lucy no abrió los ojos. Había tenido un sueño muy raro. Un sueño en el que Natsu y una niña que lo llamaba papá aparecían imprevistamente en su habitación. La rubia sintió ganas de echarse a reír. Definitivamente estaba teniendo sueños locos últimamente…

-Lucy, despierta ¿por qué eres tan perezosa?

Esa era la voz de Happy.

¿Happy?

Lucy abrió los ojos y se sentó de golpe. Happy, que volaba frente a su rostro, la abrazó con una enorme sonrisa.

-¡Luuuucy! ¡Te eché mucho de menos! ¿Has engordado?

-¿Ha… Happy? ¿Entonces no era un sueño?- Lucy parpadeó y exclamó, ruborizada-. ¡Claro que no he engordado!..., eh… ¿qué me pasó?

-Te desmayaste de repente. Natsu estaba muy preocupado.

-¿Natsu?- musitó Lucy, tragando saliva. Justo entonces, Natsu apareció desde la cocina y le dedicó una amplia sonrisa.

-¡Hey, Lucy! ¿Cómo te sientes?

Lucy se levantó del sillón donde la habían recostado y, con el corazón palpitando muy fuerte, miró a Natsu con asombro. Había crecido varios centímetros y seguía siendo tan atlético como antes. Su rostro, sin embargo, había dejado atrás la ligera redondez de la adolescencia y se había vuelto algo más afilado y maduro. El pelo lo tenía un poco más corto y liso. Vestía una chaqueta roja y, debajo de esta, una camisa negra. Ya no usaba sandalias, sino unas botas oscuras. Pero salvando aquellos detalles específicos, no había cambiado casi nada.

Y su sonrisa –esa que tanto adoraba-, seguía siendo la misma.

Lucy corrió y lo abrazó con fuerza, sin poder evitar sollozar de alegría. Los brazos de Natsu la rodearon. ¡Oh, cuanto lo había echado de menos!

-¡Al fin estás de vuelta!- murmuró Lucy, sin soltarlo.

-Siento la tardanza- sonrió Natsu, un poco ruborizado.

Lucy se veía tan hermosa como siempre. Ella también había crecido un poco, aunque no tanto como él, pero su cabello estaba sin duda más largo. Le llegaba hasta la cintura y sus puntas se enroscaban en ondas. Natsu no pudo contener las ganas de pasar los dedos por el pelo de la joven, comprobando lo suave que era.

Lucy se sobresaltó un poco y sus mejillas se colorearon con un ligero rubor. Natsu dio un paso hacia atrás, temiendo haberla molestado. Pero ella no parecía enfadada. Le dedicó a su amigo una dulce sonrisa:

-Bienvenido, Natsu.

-Lucy…

Ambos se miraron sin saber que más decir.

Entonces, Lucy sintió un tirón en la tela de su pantalón de pijama. La rubia bajó la cabeza y abrió al máximo los ojos cuando la misma niña de cabello rosa de antes le preguntó con una voz dulce:

-¿Ya estás mejor?

Lucy balbuceó:

-S-sí, gracias.

La niña sonrió.

Lucy pasó la mirada de la pequeña a Natsu, sin poderlo creer. Su amigo dijo:

-Ella es Aki. Mi hija.

Lucy estuvo a punto de tambalearse, pero respiró hondo y se obligó a sí misma a mantener la calma. Debía ser una broma… Pero Natsu parecía muy serio. No, no era una broma. Esa niña era hija de Natsu. Natsu había regresado convertido en padre. Y su hija… su hija tenía el cabello rosa. Como Natsu. Lucy sentía que todo aquello era tremendamente surrealista.

-Tu hija- murmuró-. Tú… tienes una hija.

Natsu sonrió:

-Ajá.

Lucy seguía atónita.

¿Realmente Natsu había tenido una hija en esos cinco años de ausencia? Era cuanto menos impactante. Lucy lo miró boquiabierta.

-¿Qué te parece?- le preguntó Natsu, sacándola de su aturdimiento-. ¿No es genial? Aki, ven aquí y saluda como te he enseñado.

Aki asintió, se colocó delante de Lucy e hizo una leve inclinación:

-¡Un gusto conocerla, one-san!

Lucy no pudo evitar esbozar una sonrisa. ¡Aquella niña era adorable!

De pronto, Aki arrugó la nariz, cerró los ojos y estornudó, soltando una bola de fuego que fue a parar derechamente en uno de sus sillones. Lucy se levantó dando un respingo y observó perpleja como el sillón empezaba a chamuscarse.

¡Era su sillón nuevo!

Aki murmuró:

-¡Ops!

-Ahahaha… perdona a Aki por eso- dijo Natsu un tanto azorado-. Aun le cuesta controlar sus llamas.

Lucy comentó, con una gota de sudor cayendo por su cabeza:

-Sin duda es tu hija.

-Lo… lo siento- se disculpó Aki.

La joven maga estelar se agachó para colocar una mano sobre la cabeza de ella, sonriendo indulgente:

-No te preocupes. Por cierto, Natsu… ¿es mi idea o huele realmente bien aquí?

Aki fue la que respondió, sonriendo:

-Papá preparó la comida ¿Papi, podemos comer ya? ¡Me muero de hambre!

Natsu le revolvió el cabello y la levantó en brazos.

-Claro, princesa.

-¿Sabes cocinar?- exclamó Lucy, llevándose la segunda gran sorpresa de la noche.

-Eh… algunas cosas.

-Natsu y yo aprendimos a cocinar cuando llegó Aki- explicó Happy.

-Sep- añadió Natsu, pareciendo muy satisfecho de sí mismo-. No siempre podíamos pagar la comida, así que me vi obligado a aprender o mi hija habría muerto de hambre. De todas formas, no es tan difícil una vez que le coges el truco. ¿Cierto, Happy?

-¡Aye, señor!

Lucy esbozó una cálida sonrisa.

-Pues estoy muy orgullosa de ustedes.

Natsu y Happy sonrieron con cierto aire tímido, cosa bastante rara en esos dos.

Cuando Lucy se acercó a la mesa, vio a la gatita gris ya sentada allí, masticando un pescado. La gata se sobresaltó al verla llegar y se ocultó un poco detrás de un jarrón. Lucy rió y le dijo suavemente:

-Hola. No te haré daño.

La gatita se acercó.

-S-soy Iris.

-Mucho gusto, Iris.

Natsu y Happy sirvieron la comida. Lucy observó sorprendida los platos… ¡se veían realmente deliciosos! Mientras ella intentaba salir de su asombro, Natsu sentó a Aki en una silla donde previamente había colocado un cojín, para que ella alcanzara la mesa. Iris se acurrucó entre los brazos de la niña.

-Es linda- dijo Lucy, haciendo que la gatita se avergonzara un poco.

-Es mi mejor amiga- sonrió Aki-. La encontré hace dos años. Papá me ayudó a cuidar el huevo. ¡Tú también eres linda! Me gusta tu cabello.

Lucy se ruborizó, pero dijo:

-Y tú eres la niña más preciosa que he visto, Aki-chan.

El rostro de ella se iluminó.

-Aki, come o se te enfriará- le dijo Happy, sonando extrañamente paternal, lo que sorprendió a Lucy.

-¡Gracias por la comida!- exclamó la niña juntando las manos, y sin añadir más, empezó a dar rienda a la comida. Una gota de sudor cayó por la cabeza de Lucy al comprobar que Aki Dragneel comía de la misma forma desenfrenada que su padre. La niña intentaba meter en su boca toda la comida que podía, ensuciándose las manos y la cara. Aunque eso le daba un cierto toque adorable.

Natsu se sentó y se rió al ver la expresión de Lucy.

-Ehh… ¿no sería mejor detenerla?

-¿Por qué?- le preguntó Natsu, sin entender.

-¡Porque se puede atragantar y ahogar!

Natsu rió:

-¡No te preocupes, no pasará! Aki tiene un gran apetito, eso es todo.

"Eso es un eufemismo" pensó Lucy.

Aki acabó su comida en cinco minutos. Natsu se inclinó para limpiarle la boca a su hija con una servilleta:

-Princesa, has dejado un lío.

-Lo siento, papá.

Lucy sonrió con una sensación cálida en el pecho al observar como Natsu limpiaba a su hija, demostrando que era un buen padre, al fin y al cabo. Pero Lucy no estaba tan sorprendida. A pesar de su inmadurez e incapacidad para racionalizar las cosas, Natsu siempre había sido bueno con los niños. Aun recordaba todas las veces en que Bisca y Alzack le pidieron a Natsu en el pasado que cuidara de Asuka mientras ellos se iban en una misión. La pareja de tiradores realmente parecía confiar en Natsu para esa labor. Lucy, después de acompañarlo unas cuantas veces, había comprobado que el mago de fuego podía ser bastante responsable cuando se trataba de cuidar de un niño.

Aki estaba empezando a cabecear. Natsu la tomó en brazos, acunándola, y a continuación miró a Lucy muy serio.

-Nosotros… no tenemos donde quedarnos a pasar la noche- admitió.

-¿Por eso vinieron a mi departamento?

Happy asintió:

-Aye.

-Lucy…- murmuró Natsu, sonriendo vacilante-¿… podrías alojarnos por esta noche? O al menos a Aki- el joven se inclinó juntando las manos-. ¡Por favor!

Lucy sonrió.

-¿Desde cuándo pides por favor para quedarte a dormir?

Natsu abrió la boca, pero Lucy lo interrumpió:

-Está bien. Pueden quedarse.

-¡Gracias, Lucy!- dijo Natsu esbozando una amplia sonrisa que enseñaba sus caninos.

-Puedes acostar a Aki en mi cama.

El rostro de Natsu se iluminó.

-¿Podemos…?

-¡Solo ella, no tú! Ocuparás el sofá con Happy.

Natsu hizo una mueca, pero asintió.

-Bien, princesa. A dormir- le dijo el mago de fuego a su hija. La niña protestó:

-¡Pero… quiero jugar con Lucy!

-Podemos jugar mañana, cariño- le dijo Lucy suavemente, acariciando su suave cabello rosa.

-¿Lo prometes?- murmuró Aki.

-Claro. Pero ahora debes descansar.

-O… okay- asintió la niña, bostezando. Y sin más, cerró los ojos y se quedó dormida. Natsu caminó hasta la cama de Lucy, metió a Aki debajo de las sábanas y acarició con el dedo pulgar la mejilla cálida de su hija, sonriendo con afecto.

-Realmente has madurado, Natsu- murmuró Lucy a sus espaldas, observando conmovida la escena.

-Pero solo es así con Aki- repuso Happy-. ¡El otro día destruyó un tren y se comió el banquete de un alcalde y tuvimos que huir del pueblo porque Natsu no tenía dinero para pagar!

Lucy se echó a reír.

-¿En serio?

-¡Y tú te robaste todos los pescados de un mercado!- replicó Natsu echando chispas por la boca y apuntando a Happy con un dedo acusador.

-¡Lo hice porque… porque Aki e Iris tenían hambre!

-¡Pero si te los querías comer todos tú!

Lucy resopló. ¡Por Mavis! En realidad, aquellos dos definitivamente no habían cambiado nada. Natsu se incorporó para agarrar a Happy de la cola, pero tropezó con la mochila de su hija y cayó sobre Lucy. Ambos se quejaron al golpearse contra el suelo, pero Natsu alcanzó a colocar ambas manos para evitar aplastar a su amiga. Se miraron fijamente y Lucy se ruborizó.

-¡Se guuuuuustan!- ronroneó Happy, que revoloteaba sobre ambos.

-Hahaha…- rió Natsu, nervioso, mientras se incorporaba con cierta torpeza. Entonces se dio cuenta de que una de sus manos estaba agarrando algo redondo y blando. El mago de fuego se sobresaltó, sonrojándose-. ¡Gah!... lo siento, Lucy. Ehh… ¿Te han engordado las tetas?

Un puñetazo lo tumbó hacia atrás.

-¡Pervertido!

-¡Fue un accidente!- masculló Natsu con el ceño fruncido y sobándose la mejilla donde Lucy le había dado un puñetazo-. Y no grites, bicho raro. Despertarás a Aki.

-Tú también gritaste- replicó Lucy, pero sin alzar la voz. Aki, sin embargo, parecía profundamente dormida. No le extrañaría nada que hubiera heredado el sueño pesado de su padre.

Su padre…

Lucy miró a Natsu y notó una sensación incómoda en su pecho al preguntarse quién sería la madre de aquella niña. Lucy estuvo a punto de abrir la boca para interrogarlo al respecto, pero se arrepintió de golpe. ¡No podía! ¿Y si la mujer estaba muerta? ¿Y si Natsu no quería hablar de eso? Lucy no quería meterse en asuntos personales…

Pero aún así, no podía dejar de preguntárselo.

"¿Sería una mujer guapa? ¿Una maga poderosa?"

Lucy se llevó las manos a la cabeza y la sacudió de un lado a otro para despejar aquellas interrogantes de su mente. ¿Por qué diablos se sentía celosa? ¡Ella estaba con Ryu! ¡Amaba a Ryu y se casaría con él! Su enamoramiento por Natsu era parte del pasado.

¿Cierto?

-¿Lucy? Estás poniendo una cara rarísima- comentó Natsu, sacándola de su burbuja.

Iris, la gatita gris, asintió:

-Tu cara da miedo.

Lucy se deprimió. ¿Ahora habría dos gatos molestándola? La vida era muy cruel. Natsu se rió de ella:

-Siempre has sido tan graciosa, Lucy.

-Cállate.

-Y… ¿no vas a comer?- le preguntó Natsu un poco tímido. Lucy se sentó a la mesa, donde su plato aún aguardaba, y llevó un bocado a su boca. A pesar de que se había enfriado un poco, aquel guiso de papas con camarones fritos estaba…

-¡Delicioso!

Natsu sonrió ampliamente y se sentó también. Ambos comieron en un apacible silencio hasta que los ojos de Natsu repararon en un anillo de brillantes que Lucy tenía en su dedo anular derecho.

-Nunca te vi usar joyas antes-comentó.

Lucy se ruborizó y toqueteó su anillo, murmurando algo ininteligible. Incluso con su oído sobrehumano, Natsu tuvo dificultades para entenderla.

-¿Qué dices?

-Esmianillodecompromiso- respondió Lucy atropelladamente. Happy y Natsu se miraron sin comprender.

Lucy suspiró:

-Es… el anillo de compromiso que me dio Ryu. Significa que nos vamos a casar.

Natsu dejó de comer, notando la garganta oprimida y una poderosa punzada en el pecho. Conocía esa sensación. La había experimentado antes, durante los meses en que Lucy estaba saliendo con aquel sujeto. Natsu había pensado que, a aquellas alturas, ella ya habría dejado de salir con el cantante estúpido. Pero se equivocó.

No solo seguían juntos.

Se iban a casar.

Lucy, su amada compañera de equipo… se iba a casar.

Natsu contuvo las ganas de reírse amargamente y salir corriendo de allí. Después de todo, se había prometido a sí mismo que nunca más volvería a sufrir por Lucy. Tenía que olvidar aquellos sentimientos absurdos. Su vida ahora estaba concentrada en Aki.

Sin embargo, no podía evitar que el dolor se apoderara de su corazón y que el nudo en su garganta se hiciera cada vez más tortuoso.

-¿Ah sí?- murmuró, volviendo a prestarle atención a su comida y fingiendo que aquello no le afectaba. Pero hubiera levantado la vista, habría visto que por el rostro de Lucy aparecía una punzada de dolor-. Pues te felicito, Lucy.

-G-gracias.

-¿Cuándo será?

-¿Cuándo será…?- repitió la rubia, aturdida.

-La boda.

-¡Ah!... eh… no lo sabemos aun.

-Ya veo.

Happy asistió a aquel intercambio de palabras con cierta irritación. ¡Ahg! ¡Aquellos dos eran un par de idiotas! ¿Por qué no se daban cuenta? Incluso él, siendo un gato, notaba la tensión que había entre ambos.

Lucy y Natsu siguieron comiendo en silencio. Happy suspiró, deprimido, y prefirió no decir nada. Cuando acabaron de comer, Natsu recogió los platos y, sin pronunciar palabra, desapareció al interior de la cocina. Lucy apretó los puños y los dientes, con el flequillo cayéndole sobre los ojos.

"A Natsu no le importa. No le importa. Lucy… ¿por qué quieres llorar? ¡Él realmente nunca sintió nada! Tonta, tonta, tonta. Por supuesto que Natsu nunca sintió nada. Su llegada solo sirvió para darte una breve ilusión"

Lucy se sintió mal por Ryu de pronto. Pensando así, mientras estaba con él… ¡que despreciable! Ya no era ninguna adolescente confundida. Tenía que dejar de pensar tonterías.

Sin embargo…

… su corazón le dolía.

Le dolía mucho.

-Bueno, me voy a acostar- dijo ella levantándose y asomando la cabeza por la puerta de la cocina. Natsu, sin mirarla, asintió y siguió lavando los platos.

-Ok.

-Te… te dejaré unas mantas sobre el sofá- balbuceó Lucy.

-Gracias.

Cuando ella se acostó, Aki inconscientemente se acurrucó contra a ella, sonriendo en sueños.

-Ch... chocolates...- murmuró la niña.

Lucy no pudo evitar enternecerse. Era incluso más bonita cuando dormía. Igual que…

"¡Ahhg! Basta, basta. Duérmete ahora Lucy"

Ella cerró los ojos y escuchó como Natsu apagaba las luces antes de acomodarse en el sofá, que crujió ligeramente.

-Buenas noches, Lucy- murmuró él de pronto.

Los ojos de ella se llenaron de lágrimas cuando respondió:

-Buenas noches, Natsu.

Esa noche, sin embargo, ninguno de los dos pudo dormir.


Ahí lo tienen ¿Qué les pareció? Acepto sugerencias y siempre respondo las dudas. Así que no duden en preguntar! :D

Ahora, a responder los comentarios:

Neko no me: Sí, Aki es una explosión de ternura :3 Pero sin duda irá aprendiendo muchos malos hábitos de Natsu (y ahora que llegaron al gremio, será incluso peor XD) Espero que te haya gustado la reacción de Lucy, y como supongo ya habrás leído, la pobre no dejará de imaginarse mil y un teorías sobre la madre de la niña XD ¿Quieres que Natsu queme a Ryu? Pues lo más probable es que tarde o temprano acabe sucediendo. Muchas gracias por comentar! :)

yuli-chan F.D.U.L kyubi: Hola! :D Bueno, aquí salió mucho NaLu, junto con la reacción de Lucy xD Pronto sabrás quien es la madre de Aki, aunque sin duda te llevarás una ligera sorpresa. Y ya ves como reaccionó Natsu con lo del novio de Lucy. Espero que no creas que fui muy cruel con lo del "futuro" casamiento. Sobre la escena tierna de Aki, pues habrá muchísimas más en el futuro. No puedo evitarlo! Siempre me he imaginado a Natsu tan adorable como padre :3 Me encantan los mensajes largos! Así que ni lo menciones. Y me alegra un montón que te haya gustado la historia! :D

AnikaSukino 5d: Hola! :) Sin duda, Aki es un amor, aunque irá siendo cada vez más destructiva xD Ya sabrás de la madre y sobre por qué es una dragon slayer. Paciencia. Espero que te haya gustado el capítulo ^^ Y muchas gracias por dejar un comentario.

The knight of the Hope: Buenas! :D Muchas gracias por leer y dejar un comentario. Lo cierto es que no soy para nada nueva publicando en fanfiction, jejeje XD De hecho, llevo por acá unos siete años publicando fanfics de One Piece, Harry Potter y Sherlock, solo que esta cuenta (como expliqué en el primer capítulo) me la hice solo para publicar fanfics de FT.

Sobre lo que me decías sobre Gray, admito que estuve buscando por el fanfic con cara de pregunta, ya que según yo lo estaba escribiendo correctamente, pero entonces me di cuenta de que escribí "Grey" cinco veces en el primer capítulo XD Y lo de Gajeel... ¡mil perdones! Con tanto nombre uno se traspapela un montón -.-' Gracias por mencionármelo! :D

Solo tengo un "pero" a tu comentario (espero no te lo tomes mal), y es que la palabra "Desgranaban" es una metáfora. Un recurso literario. Te explico: en la literatura, la "metáfora" se usa para complementar frases o significancias en un estilo más poético. Es como decír: "despuntaban los primeros días..." o "Al despuntar el alba". O "se asomaban los primeros días..". Obviamente los días no se asoman ni se desgranan, pero su utilización literaria le da el sentido correcto. No todo puede ser siempre tan literal ¿cierto? :D Eso es lo hermoso de la literatura: que puedes enriquecerla y jugar con ella para darle un estilo más personal a tu forma de escribir. A veces, lo que no me gusta de los escritores de fanfiction es que no se atreven a ser más literarios, a darle un estilo a su narración, cosa que en esta página yo siempre he evitado hacer. Y créeme: eso los lectores lo agradecen un montón.

Me alegra un montón que te guste la historia :D Eso me da más ánimos para seguir con ella. ¡Un abrazo y espero leer pronto un comentario tuyo!

TheDarcknessMickeangel: Me alegra que te haya gustado la historia :D Gracias por comentar.

Juvia Dragneel: Muchas gracias por comentar :)

arocha: Muchas gracias por comentar :) Pronto verás el pasado de Aki y como Natsu se convirtió en su padre. Paciencia. Me alegra que te guste el fanfic ^^

net0980: Hola! Muchas gracias por comentar y decir que te gusta la historia :D Prometo seguir dejándote intrigado XD

oramimik66: Sí, mi objetivo era que Lucy siempre haya tenido sentimientos por Natsu, pero que ante la falta de respuesta de este, haya decidido seguir su vida y buscar el amor por otra parte. Eso lo hacemos muchas en la vida real XD A veces estamos con alguien, pero seguimos pensando en ese "otro". No se puede evitar. Me alegra que te guste el fanfic y muchas gracias por comentar ^^

nico2883: Hola! Gracias por comentar y me alegra que te guste ^^ Exactamente como dices, Natsu tiene su orgullo y, como te imaginaras, no querra dar el paso tan fácilmente con Lucy. Menos ahora que Lucy le ha dicho que se va a casar, asi que las cosas están muy dificiles para los dos .

El-Horus: Hola! En el prox. capítulo ya se vienen las reacciones de los que faltan :) Me alegra que el fanfic te tenga enganchado! Gracias por leer y comentar :D

Heero Rot: El novio de Lucy definitivamente va a sospechar de ambos de ahora en adelante y se vienen muchas escenas "tensas" entre esos dos que me estoy muriendo por escribir xD La reacción de Gildarts será muy graciosa, ya lo verás. Sobre lo que dijiste, Lucy desde mucho antes le dijo a las chicas que tenía sentimientos por Natsu (antes de que saliera con Ryu), pero que pensaba que Natsu no pensaría en ella de esa forma. Pero las chicas saben que entre esos dos hay mucho amor reprimido! xD También tendrás la reacción de Charle al ver a Happy ;) Muchas gracias por leer y comentar! Saludos!

Elinash1: Actualizado! A que no me tardé nada? :)

DjGuilox-018: Sí, se vienen muchas cosillas interesantes y mucho, mucho drama y diversión. Una mezcla rara ¿no? Muchas gracias por comentar y leer! :D

Johs Straiker: Me alegra que te haya gustado el capítulo! ¿Que opinas de la reacción de Lucy? :) Muchas gracias por comentar y leer! :D

belmont: Aquí tienes a Lucy! ¿Qué te pareció? Espero que no quieras matarme. Sin duda que ahora las prioridades de Natsu han cambiado ahora que tiene una hija, así que le tocará a ella sufrir ahora, muajaja. Gracias por leer y dejar un comentario! :D

NekoFT: Me pasé a leer tu fanfic y me gustó mucho ;) Natsu y Aki serán siempre muy dulces juntos. Me encanta escribir escenas de ellos! Es que siempre me he imaginado a Natsu como papá y se me cae la baba *O* Iris es tímida siempre con la gente que no conoce, pero una vez que coge confianza, es tan troll como Happy xD Me alegro que Iris y Aki te hayan caído bien ^^ Yo también me diverti un montón cuando escribí esa escena del gremio... y eso que todavía quedan más reacciones xD Y Aki heredó muchos malos hábitos de Natsu, aunque este intenta educarla lo mejor que puede. Ya verás la reacción de Ryu con el regreso de Natsu. Muchas gracias por leer y comentar! Un abrazo! :D

Guest (¿o happytroll? xD): Muchas gracias por leer y comentar ^^ Sí, Aki tiene una apariencia muy exótica, pero ya explicaré por qué tiene los ojos dorados. Se vienen muchas escenas de celos, de diversión y drama, por supuesto. Mucho drama! Y es que soy una sádica.

Llaelien: Hola! Me alegra que te guste mi forma de escribir ^^ Trato de hacerlo lo mejor posible. Créeme: yo también muero de ternura cuando escribo las escenas de Natsu con Aki :3 Sobre tu duda: ya lo sabrás! Paciencia, paciencia! Ese es un misterio que necesito mantener.

cruz. :Sí, ese era mi objetivo XD Que Aki fuera una versión femenina y en miniatura de Natsu. Muchas gracias por comentar :)

WhiteHollow:Hola! Gracias por comentar :)