Hola cómo han estado?

Nuevamente me tiene por aquí agradeciéndo a las personas que me dejaron REVIEW y a los que no también pero que se han tomado la molestia de leer las locuras de esta escritora medio loca...

Ya no les quito tiempo para que disfruten el capítulo y si no quedan fastidiados, abrumasdos o cualquier otra situación les agradecería sus comentarios que en verdad me motivan para seguir escribiendo...


Capítulo 3: No más espera

Los días pasaban uno tras otro, internándose poco a poco en el invierno y a la vez dejándolo pasar y quedando atrás mientras daba paso a la primavera que no sólo traería días más soleados, menos nieve y lluvias, y paisajes llenos de vida; ahora también anunciaba el fin del encierro en Wyoming para Draco Malfoy que al fin había concluido su proyecto exitosamente y que al fin regresaría a Inglaterra.

El mes de marzo estaba a punto de concluir, pasaba del medio día y el sol brillaba con todo su esplendor en lo alto del cielo. Un avión procedente de América aterrizaba en una de las pistas del Aeropuerto Internacional de Londres. El ex-Slytherin descendió del avión y pasó por los típicos procedimientos muggles al llegar del extranjero.

A continuación de todos los trámites exigidos salió del aeropuerto, abordó un taxi con destino al 1329 de Lothlen Road, a la casa donde vivía Hermione. El taxi se detuvo y el chico bajó.

Cuando el taxi se marchó, el rubio se quedó observando la casa como tratando de reconocerla, o mejor dicho, dándose ánimos para avanzar y tocar el timbre.

Tras los lentes oscuros que llevaba puestos, sus ojos claros brillaron al pensar que en unos minutos volvería a ver a la chica que lo había cambiado en todos los sentidos. Al fin, después de meses sin estar con ella y lo peor de todo, sin saber de ella.

Después de unos minutos de examinar la casa decidió acercarse a tocar el timbre, cogió la maleta que traía consigo y subió las escaleras que llevaban a la puerta principal. Un ding dong anunció a los habitantes que alguien estaba en la puerta. Dentro se escucharon unos pasos un tanto extraños que se acercaban a la puerta. Su corazón latía rápidamente y las palmas de las manos le sudaban. La puerta se abrió dejando al descubierto un oso de peluche sentado en el suelo, algo realmente muy extraño. De pronto de detrás de la puerta salió una niña de cabello castaño y ondulado, sus intensos ojos verdes se clavaron en la confusa y sorprendida mirada gris de él descubierta al quitarse las gafas oscuras.

No podía ser, la pequeña era idéntica a... pero no, sus ojos eran como los de... No, no, no, todo era una ilusión, una mala pasada que le estaba jugando su mente...

–«Hoa» –dijo la pequeña sacándolo de su ensimismamiento y tomando entre sus brazos a su oso.

–Ho-hola –tartamudeó, no podía articular palabra alguna. Sentándose en cuclillas y observando a la niña preguntó:

–¿Dónde está tu mamá?

La niña no contestó, se dio la vuelta y se echó a correr al fondo de la estancia desapareciendo por una puerta que se encontraba a la derecha. Draco entró y cerró la puerta; la maleta que llevaba la encogió, teniendo cuidado que nadie lo observara, y la metió en su bolsillo. Recorrió con la mirada la casa buscando algún indicio que le constatara lo que en ese momento pasaba por su mente. Sabía que Hermione se había mudado a aquella casa con Ron y con Harry, ella misma se lo había dicho la última vez que se vieron, de hecho le dio una foto de la casa con la dirección por si alguna vez la necesitaba... La pregunta era ¿dónde estaban? y la niña, sus padres ¿quienes eran? La niña no podía ser hija de Harry y la mujer que él, Draco, amaba ¿o si? Todo lo descubriría en un momento.

Una voz de una mujer que hablaba con alguien se escuchaba tras la puerta por la que había desaparecido la niña. Una chica rubia salió tomando de la mano a la niña, dio un respingo al ver al chico observándola.

–¿Quién es usted? –preguntó asustada y tomando a la niña en brazos.

–Me llamo Draco Malfoy. Lamento haberte asustado, toqué y la niña me abrió.

–Lil¿tu abriste? –la niña asintió con la cabeza.

¿Lil?.¿Lily? Como la madre de Harry. Pero no podía ser posible. Todo era un engaño. Lo más seguro era que estaba teniendo uno de esos típicos sueños que lo despertaban a mitad de la noche, en cualquier momento despertaría y se daría cuenta que estaba aún en el avión o en Wyoming. Pero lo volvieron a sacar de su ensimismamiento demostrándole que no se trataba de un sueño.

–Te he dicho mil veces que no abras la puerta –la pequeña sólo se encogió de hombros.– ¿A quién busca?

–¿Vives aquí?¿Cómo te llamas?

–Soy Scarlet y vivo a unas casas de aquí, sólo vengo a cuidar a la niña cuando los señores tienen que salir. Su nombre se me hace conocido... –comentó.

El sonido de un motor interrumpió la conversación.

–Ya llegaron –dijo la chica.

Draco se puso nervioso, nunca esperó encontrarse con lo que estaba experimentando ¿qué había ocurrido? Él amaba a Hermione y ella a él pero... ¿por qué? Ella lo había olvidado y continuado con su vida y además con Harry, bueno después de todo ellos habían sido novios, quizá aún existía algo de esa relación, después de todo donde hubo fuego, cenizas quedan. Mil cosas pudieron haber pasado en esos meses que no había sabido nada de la muchacha.

Las voces de la pareja que llegaba se escucharon por la puerta de atrás. Una mujer de cabello largo y castaño apareció seguida de un hombre de cabello oscuro.

No sólo Draco palideció al chocar las miradas con los señores de la casa, también ellos, y Scarlet (N/A: y no se diga de mi. Y eso que yo soy la que escribe), parecía que estaban viendo un fantasma. Los cuatro se quedaron estáticos hasta que la niña rompió el pesado ambiente y el teso silencio...

–Mami, papi...

Scarlet puso a la niña en el suelo y ésta corrió a los brazos de sus padres.

–Draco –dijo el hombre.

La mujer sólo abrió los ojos como platos mientras cargaba a su hija.

–¿Qué haces aquí? –preguntó severamente– Creímos que habías desaparecido o muerto.

–Pues no soy un fantasma o qué ¿soy tan transparente? –contestó el rubio irónicamente.

–Pasa, siéntate. Scarlet puedes irte. Ten –el hombre le dio unos billetes en pago por cuidar a su hija.

–Gracias. Hasta luego. –la chica salió por la puerta principal.

Draco y los recién llegados se encaminaron a la sala y se sentaron.

–Después de tanto tiempo regresas, Draco –dijo el hombre.

–Así es, aquí me tienes después de...

–Cinco años –interrumpió ella.

–¿Qué pasó?.¿A dónde...

–No nos corresponde decirte que ocurrió, Draco... –interrumpió ella.

–Por Merlín, vuelvo después de tantos años y te encuentro a ti viviendo en la casa de Hermione y ella ¿dónde está?

–Draco...

–No, Hazel. Por favor, quiero que me digan dónde los encuentro a Hermione, a Ron o a Harry... Alec, como amigos del colegio, fuimos juntos en Slytherin... por favor...

Alec intercambió una mirada con Hazel y luego dijo:

–De acuerdo –accedió–. Ellos se acaban de mudar hace unos meses.

–¿A dónde?

–Por ciertas circunstancias –prosiguió Hazel– decidieron regresar a la casa de los Potter en el valle de Godric.

–¿Qué circunstancias?

–Eso pregúntaselo a ellos, son ellos los que te tienen que explicar cómo fueron las cosas –contestó Alec.

–A Lindsay le gustaba quedarse aquí con ellos, sobre todo con Hermione.

–¿Lindsay?

–Sí, así se llama nuestra hija –comentó Alec.

–Es curioso, –dijo Draco con una sonrisa irónica y algo nerviosa por decir aquello– cuando vi a la niña creí que...

–¿Que era hija de Harry y Hermione? –continuó Hazel. Draco asintió– Sí, cuando salía con ellos les decían lo mismo.

Los tres sonrieron.

–Bueno, tengo que irme.

–¿A dónde irás? –preguntó Alec.

–A la mansión. Es tarde y estoy algo cansado, prefiero ir a descansar y mañana iré a la casa de los Potter.

–Nos vemos otro día.

–Seguro.

–«Aios» –se despidió Lil.

–Adiós, Lil.

Draco desapareció con un pequeño estallido frente a la atenta mirada de sus antiguos compañeros de escuela.

–¿Crees que debimos habérselo dicho? –preguntó Hazel a su esposo.

–No. No nos correspondía.


Hasta aquí llegó el nuevo capítulo, se que se quedó un poco confuso y que soy mala... pero hay que ponerle un poco de intriga...

¿Qué pasará con Draco?

¿Por qué Hermione, Ron y Harry se fueron de la cas que compartían?

¿Qué fue lo que los amigos de Draco le están ocultando?

Pobre Draco lo que le espera cuando se entere que... (momento estoy adelantando cosas que nadie tiene que saber... y creo que ya estoy escribiendo nuevamente lo que pienso mejor me despido...)

Nos vemos chicos y chicas, hasta la próxima...

Besos

Mariana.

Abril 26, 2007.